Wikisource eswikisource https://es.wikisource.org/wiki/Portada MediaWiki 1.46.0-wmf.23 first-letter Medio Especial Discusión Usuario Usuario discusión Wikisource Wikisource discusión Archivo Archivo discusión MediaWiki MediaWiki discusión Plantilla Plantilla discusión Ayuda Ayuda discusión Categoría Categoría discusión Portal Portal discusión Página Página Discusión Índice Índice Discusión Autor Autor discusión TimedText TimedText talk Módulo Módulo discusión Evento Evento discusión El origen de la familia 0 20995 1648328 1516571 2026-04-10T23:12:38Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IV]]» 1648328 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IV]] 542txq1w3x79sbdxav2ueec3utt2uch Página:Pigmalion (Rousseau).djvu/10 102 133342 1648404 1059756 2026-04-11T10:39:12Z Aleator 587 (V) fi 1648404 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Freddy eduardo" />{{c|( 6 )}}</noinclude><poem> ::Perdió ya la amistad fina ::Para mí sus atractivos, ::Y la sociedad me irrita. ::¡Y vosotros, delicados ::Objetos, obras pulidas ::De la gran Naturaleza, ::Á quienes yo me atrevia ::Á imitar, quando tan solo ::Me complací en vuestra vista! ::¡Vosotros, modelos mios, ::Que en mi espíritu encendiais ::El fuego de amor é ingenio, ::No me causais ya harmonía ::Desde que excedió mi mano ::Á vuestra hermosura misma!... </poem> ''Se sienta, y despues de dar vuelta con la vista al obrador, dice:'' <poem> ::Un desconocido encanto, ::En este obrador me liga, ::Y, ni á trabajar acierto, ::Ni es fácil de él mi salida; ::Vagando de grupo en grupo, ::Paso las horas y dias, ::Y mi cincél desconoce ::Ya la mano que le guia; ::Ni estos bosquexos ya sienten </poem><noinclude></noinclude> nznzw2z0efleiapymaq7bpqpn0sshxc Página:Pigmalion (Rousseau).djvu/13 102 133345 1648405 1468406 2026-04-11T10:39:39Z Aleator 587 (V) fi 1648405 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Freddy eduardo" />{{c|( 9 )}}</noinclude>''Va á correr la cortina, y se suspende con turbacion.'' <poem>::Yo no sé qué me conturba ::Al llegar á esta cortina; ::Un grande asombro me hiela: ::Parece que mis indignas ::Manos tocan, el Santuario ::En que una Deidad habita.... ::¡Insensato, es una piedra, ::Obra de tus manos mismas! ::¿Qué importa? tambien los Dioses, ::Que en nuestros templos, se fixan, ::Son de la propia materia, ::Y hechos por el mismo artista....</poem> ''Va titubeando, corre la cortina, se descubre Galatéa, y se arrodilla con grandes extremos de agitacion.'' <poem>::¡O celestial Galatéa! ::Culto mi amor te dedica.... ::Pero ¡qué ilusion! ¡qué engaño! ::Queriendo sacarte Ninfa, ::Te hice Diosa, en gracia excedes ::La Venus que rindió á Alcidas...<ref>Alcidas fué un joven que se enamoró de una sobresaliente estatua de Venus, que los Gentiles veneraban en la ciudad de Guido. </ref> </poem><noinclude></noinclude> g4s1yqmi7dww9ed1rgw7xdbgobqg8k2 Página:Recordacion Florida Tomo I.pdf/357 102 137263 1648400 1436136 2026-04-11T10:34:06Z Aleator 587 (V) fi 1648400 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Carlosandres2000" />{{CP|276|{{may|biblioteca de los americanistas.}}}}</noinclude>gobierno de D. Martín Carlos de Mencos, del Doctor D. Juan de Mañozca, obispo y presidente, y en el tiempo de D. Juan Miguel de Agurto; pero no en otro tiempo alguno de los presidentes. Tiene también la pregonería mayor, como porción de sus propios,<ref>Libro de Cédulas Reales del Cabildo, folio 178.</ref> por merced hecha en Monzón de Aragón, fecha en 30 días del mes de Octubre de 1563 años; que fuera della parece más largamente por Real ejecutoria que se conserva y guarda, con los libros de cédulas del archivo del secreto desta muy noble ciudad, y es su data en Cuenca, á postrero de Abril de 1564 años: y está impracticable y ocioso este oficio, por incuria negligencia y poca actividad de los propios magistrados della, así de los presentes como de los pasados más activos, más fervorosos y de más pingües y seguros caudales.<ref>Libro I de id. id., folios 16 y 134.</ref> Goza del alivio y merced, de que los dueños de minas paguen el quinto del oro y plata, que sacaren de sus minerales y lavaderos, al diezmo dello, de que sin duda gozaron los que nos precedieron en la grande abundancia que tuvieron destos preciosos metales; cuyas labores se perdieron por culpa del visitador Francisco de Orduña, y por el beneficio del añil, que llegó á valer la libra á veinticuatro reales; y los indios, con el olvido que dellas tuvieron los españoles, las encubrieron. La merced del diezmo de la plata y oro parece de tres Reales cédulas; la una dada en Madrid á 16 de Febrero de 1536, otra en Aceca en 9 de Abril de 1587, y otra de Madrid dada en 20 de Junio de 1571 años.<ref>Libro III de id. id., folios 39, 43, 45 y 46.</ref> Obtiene y goza pacíficamente la preeminencía de la ''Paz'' en todas las ocasiones de públicas funciones, á que autorizada y decorosamente asiste en los sagrados templos; esto es, asistiendo sola la ciudad sin la superior concurrencia de la Audiencia Real, mas con la distinción de que se manda que, aunque concurra un oidor, el fiscal y alguacil mayor de<noinclude></noinclude> qwnl27x2apw764o6hk6v4xcf7zdzz54 Página:Recordacion Florida Tomo I.pdf/358 102 137264 1648401 1436137 2026-04-11T10:34:49Z Aleator 587 (V) fi 1648401 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Carlosandres2000" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|277}}</noinclude>corte, se le dé á la ciudad la ''Paz''. Es la concesión deste privilegio por cédula dada en Madrid en 13 de Febrero de 1649, que habla con el reverendo Obispo desta santa iglesia, y otra dada en Madrid á 20 de Setiembre de 1651.<ref>Libro II de Cédulas Reales del Cabildo, folio 204.</ref> No menos es estimable y precioso el título y merced que goza de todas las aguas del contorno, que por diversas y aseadas tarjeas y dilatados conductos se introducen cumplidamente á las más de las habitaciones de los vecinos desta ciudad; cuya cantidad es considerable, según lo repartido y reconocimiento de datas que por el año de 1682 hizo el doctor D. Diego Ibáñez de Faria, oidor deste Audiencia, y consta del folio 25 de los autos originales que están en el Archivo, haberse vendido ochenta y tres reales y una paja de agua, cuyo monto á quinientos pesos por cada real llega á la considerable suma de 41.825 pesos, que si se hubieren impuesto á renta pupilar ó para mayor alivio de los vecinos, dejádolos cargados sobre la finca, con cargo de que de no pagar el rédito se le quitería el agua, redituara hoy 2.091 pesos 2 reales cada año, y no que esto es como lo demás, que se mira con tan poco amor y cuidado. Es la merced y real título del agua concedida á 3 de Febrero de 1573 años. Concediósele también por la Real generosa megnificencia,<ref>Libro III de Cédulas Reales del Cabildo, fols. 59 á 64.</ref> el que el Cabildo hiciese, por le autoridad de sus annuales almonedas de abastos, el remate de todas las tabernas y pulperías públicas, y lo que dellas fructificare se hiciese particular aplicación á los propios y rentas de la ciudad; y así en esta forma se practica, desde el estimable principio de su gracia hasta el tiempo presente, sin impedimento ni embarazo en el uso deste derecho; cuyo asentado dominio está reducido en tres Reales rescriptos: uno dado en Madrid á 23 de Noviembre de 1652; otro de Madrid de 8 de Marzo de 1641; y otro de San Lorenzo de 6 de Noviembre de 1648 años. En cuento á la belleza, ámbito y ferecidad de sus exce-<noinclude></noinclude> k8rg4760uppo2cwbvcfy6x9dxd3t7b5 Página:Recordacion Florida Tomo I.pdf/433 102 137339 1648402 1441473 2026-04-11T10:35:26Z Aleator 587 (V) fi 1648402 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Carlosandres2000" />{{CP|352|{{may|biblioteca de los americanistas.}}}}</noinclude>''jinicuiles'', ''coyoles'', ''pitahayas'', ''piñuelas'', ''papayas''; y de lo no comestible ''jícaros'', ''amates'', ''y opales de grana'', ''conte'', ''órganos'', ''cacalotzuchil''; con otra infinidad de frutas de ambos temperamentos, como ciruelas, que llaman ''jobos'', de tierra caliente y de tierra fría, anonas de una y otra parte, limones, cidras, toronjas, duraznos, membrillos, tunas, sandías, melones, cerezas y moras, y todo género de hortaliza; sin lo que de fuera le entra todos los días, demás del trigo, maíz y frisoles de su propio territorio. Sus llanas y alegres calles corren y tiran la nivelación de la cuerda, desde la parte del Norte á la del Sur, y de la del Levante á la del Occidente; mirándose así por todas sus encrucijadas con grandísima derechura y asiento sólido y firme; por cuya previa disposición, y estando siempre bañada de las luces y vientos, había corrido esta estimable poblazón libre y sana de los contagios, hasta que desde el año de 1682 ha sido infestado este país de fríos y calenturas que duran, aunque menos maliciosas, hasta este de 1689; viniendo heridos estos miserables y contagiados de la costa del Sur, por el tiempo de la campaña que allí se mantuvo, gobernando en ínterin el licenciado D. Juan Miguel de Agurto, del hábito de Alcántara, cuyos repetidos y varios accidentes, con el favor de Dios y de su Santísima Madre, referiré en la ''Segunda'' y ''Tercera parte'' de esta historia, en los lugares que le tocare. Sobresale elegantemente, entre el aspecto material de esta poblazón, el religioso y magnífico convento de Santo Domingo, que está, desde los primeros principios del establecimiento de nuestras fundaciones, erigido en este pueblo á el venerable culto de Dios Sacramentado, debajo de la advocación de San Juan Bautista. Hoy se goza ennoblecido con cuatro suntuosos y magníficos claustros altos y bajos, grande y numerosa correspondencia de oficinas, todo edificado de piedra de cantería, por la grande comodidad que ofrece la cantera de piedra blanca tirante á azul, de tratable y dócil pasta en su naturaleza, y que pulida de el cincel y la escoda queda lisa como una tabla acepillada: dista del pue-<noinclude></noinclude> st4ilfvhkmuku3wi7gg2eig8dqvtscx Página:Recordacion Florida Tomo I.pdf/544 102 137450 1648403 1054677 2026-04-11T10:36:07Z Aleator 587 (V) fi 1648403 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Carlosandres2000" />{{CP||{{may|adiciones y aclaraciones.}}|463}}</noinclude>fuera de la ciudad, de sebo, so pena que pierda las candelas que vendiere ó se le probare haber vendido, y seis pesos de oro aplicados por tercias partes según dicho es. Otrosí ordenamos y mandamos: que los zapateros desta ciudad no sean osados á vender ningún calzado por junto para fuera desta ciudad, so pena de perdido el calzado y seis pesos aplicados por tercias partes. Otrosí ordenamos y mandamos: que las panaderas desta ciudad y otras qualesquier personas que hacen pan para vender, y empanadas quesadillas, no lo vendan sino en la plaza pública desta ciudad, para que sea visto dar su peso por la postura que le fuere puesta; so pena de perdimiento delpan que ansí vendiere para los pobres desta ciudad, como al fiel y secutor le paresciere y tres pesos de pena cada vez que fuere hallado vendello en sus casas ó en otra qualquier parte fuera de la plaza; y que si les hallaren el pan menguado de su peso de una libra cada pan, se dé á los pobres como dicho es y dos pesos de pena la primera vez, y por la segunda le dén cien azotes; y que no sean osadas á vender bizcocho para fuera de la ciudad sin licencia del fiel y secutor, y que no lo vendan á más prescio de como les fuere puesto, so pena de perder el bizcocho que ansí vendieren é un peso por cada arroba, por tercias partes como dicho es; y sean privadas del dicho oficio por tiempo de un año. Otrosí ordenamos y mandamos: que por quanto en esta ciudad los mercaderes que en ella residen venden muchas cosas de drogas, como acíbar, trememtina, triaca, ingüentos, ruibarbo é otras cosas tocantes á medicinas, los quales por no saber si son buenas ó malas, y en lugar de hacer provecho harían daño; por tanto mandamos, que ningunas personas que trujeren qualquiera de las dichas cosas para vender, no sean osados á las vender hasta las manifestar ante el fiel y secutor, para que con el médico que hubiere en esta çiudad las vesite y vea si son para vender ó no, so pena que el que lo tal no hiciere, pague de pena treinta pesos de oro, aplicado por terçias partes según dicho es. Otrosí ordenamos y mandamos: que por quanto en esta<noinclude></noinclude> i48vb8e8cd7vrdbbittb1kudzlehxf9 Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/28 102 137514 1648390 1436300 2026-04-11T10:20:15Z Aleator 587 (C) fi 1648390 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|17}}</noinclude>nuas, frecuentes y apacibles lluvias, que sin innundarle impetuosas le fertilizan favorables. Toda su fecundidad y providencia se radica en la crasa naturaleza de tierra negra, y algunas veces por lo fuerte de su fecunda robustez encendida en roja y dócil calidad de rubio barro; dejando de individuar otras infinitas especies de animales, como son lobos, que en estas partes llaman ''coyotes'', cuyo cuero sirve de remedio a los perláticos, trayendo guantes sin curtir de estas pieles, y los genitales, al mal de madre que padecen las mujeres, trayéndolos arrimados al estómago. Gatos monteses, que llaman ''juanchis'', de increible y señalada ligereza y osadía, sobre riza azulada piel tienen dilatada y crespa cola. Hay grande tropa de ''pizotes'' y ''ardillas'', entre los cuales animales dicen, y corre y afirma la corriente tradición, de que hay ''carbuncos'' con cuya preciosa é inestimable piedra, dicen, suele esclarecerse como un ardido monte toda la dilatada y umbrosa sierra. La verdad tenga su lugar: todo puede ser; y aunque yo he estado varias veces y de asiento en estas partes, no he visto más que unas luces como la de la candela por los montes y cerros de este país.<noinclude>{{pie|{{may|Tomo II.}}||2}}</noinclude> bsimfogmtzyyu2ews498lxxvlvjy0jx Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/41 102 137530 1648391 1031727 2026-04-11T10:22:27Z Aleator 587 (C) fi 1648391 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP|30|{{may|biblioteca de los americanistas.}}}}</noinclude>llama. Y piensan y divulgan (mas no sé cómo se atreven á esparcir y derramar á la fama lo que no saben por más razón que la imaginaria) que lo hicieron por aprovechar las maderas y otros materiales de la ciudad antigua; y á esto se satisface y responde, que aquellos ilustres varones tendrían suficientes y proporcionados motivos que les obligasen y compeliesen á seguir el que ahora les parece manifiesto error acerca de esta fundación. Pero ignoran que para tomarla fué de consejo de muchos y repetidos congresos y juntas que formaron, invitando antes personas inteligentes y peritas que registrasen la calidad y naturaleza de los otros circunvecinos valles; de cuya diligencia y descripción de todos ellos, que constan del antiguo libro de el Becerro, resultó la determinación de fundar en el sitio que hoy ilustremente ocupa el aspecto material de esta ciudad, fuera de que no pudo atenderse, ni sería mirando á aprovechar los materiales que quedaron de la ciudad antigua, porque aquellos edificios de la ciudad vieja quedaron molidos y contusos de los golpes de agua, piedras disformes y árboles grandísimos que descendieron sobre los edificios traídos de la fuerza y precipicio de aquel ímpetu y flujo arrebatado de aguas, y mucho de ello rodó al río por mucha distancia de camino, que crecido y lleno cargó con todos los fragmentos de las maderas que constituían los edificios, quedando en pie muy pocos, como llevo referido antes de ahora; quedando aquel aspecto material desmantelado y lastimosamente funestado con aquella tormentosa inundación. Y cuando estos tan claros y evidentes motivos no produjeran el efecto, díganme, les ruego, estos contemplativos estoicos y severos calumniadores de aquellas acciones y ejecuciones gloriosas, ¿de cuáles aguas se había de proveer y alimentar la ciudad puesta en el estéril y árido ''Valle de las Vacas'', que sólo goza con limitación sedienta de su pobre y hondo arroyo, de pequeño y descaecido curso, sin que el arte ni el poder pudieran darle la altura y nivelación conveniente para igualarle al suelo de tan eminente llanura? cuando en este ''Valle de Panchoy'', que es el que ocupa con su aspecto material Goathemala, goza de ocho<noinclude></noinclude> lcnb2nnmantp143vwisqozpul7kl0hn Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/53 102 137542 1648392 1054858 2026-04-11T10:23:37Z Aleator 587 (C) fi 1648392 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP|42|{{may|biblioteca de los americanistas.}}}}</noinclude>{{np}} Bien acaso con ocasión de cultivar y arar la tierra del capitán D. Gabriel Esteban de Salazar, alguacil mayor que fué de esta Audiencia, el Gobernador de las armas D. Juan de Galvez y D. Cristóbal Salazar, caballeros deudos míos, en compañía de Melchor de Pineda, vecino de ''Mixco'', discurrieron que por servir de estorbo a las abezanas de los bueyes sería bien echar un ídolo bien crecido, que estaba en aquel campo, á una de aquellas profundas y pendientes barrancas; y habiéndolo ejecutado los tres con sus criados sin ser vistos de otra persona, á la mañana siguiente hallaron el ídolo en el propio sitio y lugar que antes tenía. Admirados y confusos de este suceso, volvieron á despeñarle en otra quebrada muy honda y distinta de la primera, y á otro día siguiente á su despeño volvieron á hallarle fijo en el lugar de su primera mansión. Por tercera instancia persistieron en su propósito, y por tercera reincidencia le hallaron en el propio sitio, hasta que resolvieron, por último acuerdo, entregarlo á la violencia y voracidad del fuego; ejecutándolo con grande lamentable sentimiento y resistencia de los indios de servicio de la propia labor, viendo que el fuego, picos y barras reducían á piezas y fragmentos aquella maldita figura. Y es digno de advertencia y reparo que la piedra en que estaba tallada y esculpida la ridícula figura del ídolo era de tamaño crecido, y las barrancas en que fué lanzado pendientes y sin salida, si no era á grande vuelta y rodeo de camino: con que no pudiendo ser sacado y conducido á hombros de indios, ni menos trasportado á fuerza de lomo, sería con la industria del demonio, que le asistía, sublevado á la eminencia que antes obtenía.<noinclude></noinclude> tuw2mo3oiq479xx6auy0q97ngc6cyuh Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/64 102 137553 1648393 1440830 2026-04-11T10:24:26Z Aleator 587 (C) fi 1648393 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|53}}</noinclude>dolorosa de nuestro mansísimo y amante redentor Jesucristo, admirándose en unas verguillas que señalan circunferentes las puntas de la corona los azotes ó ramales salpicados y tintos á compasadas distancias de cárdenas y rojas muestras de encendida sangre. Dentro de este seto de ensangrentados azotes, se muestra y levanta el tallo de donde se produce y forma la fruta, el cual se engríe y perfecciona en forma de una columna redonda con sus proporcionados gruesos y delgados, donde lo demanda la proporción del arte; viéndose en ella con admirable y milagrosa arquitectura el cuadro y altura del pedestal; señalándose en sus partes el bocel y la gola, y por circunferencia del pedestal se levanta y sobresale una sutilísima y cándida corona de espinas salpicada de rojo, y sobre la última bocelina la milagrosa y peregrina columna recibe por corona lo nudoso de una pequeña lustrosa caña que en la figura de una esponja termina, dividiendo esta esponjilla en tres talluelos en su cima, que se dividen y separan uno de otro en figura y situación triangular, siendo ellos en la demostración de su forma y arquitectura á la similitud de tres perfectos y ensangrentados clavos, con demostración de aguda punta á el pie en que se fijan y rematan con perfecta cabeza triangular, tan esmerada en su acierto como si fueran formados en la forja, teniendo en el verde pezón en que se funda el principio de la hermosura misteriosa de la esponja cinco verdes, aunque oscuras y funestas hojas, á la manera en su monstración y forma de cinco paletillas, de donde penden de sutilísimas vides otras cinco pálidas hojas en demostración de roturas y heridas como aquellas que se ven en el escudo de la religión seráfica de mi patrón San Francisco. Maravilla y portento que en ninguna otra agradable y fragrante flor de cuantas produce y crió la culta abundante Europa ni la dilatada feraz América se halla sino en ésta, que goza de tamaña y singular prerrogativa. Mucha abundancia y copia de ''Higuerilla'' se produce sin limitación en este ''Valle de Mixco'', conocida con nombre de ''Higuerilla de Infierno'', con verdadera y conocida corrupte-<noinclude></noinclude> e07unla8n83230l9vp5stntlj5xnw4d Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/86 102 137575 1648394 1436319 2026-04-11T10:25:14Z Aleator 587 (C) fi 1648394 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|75}}</noinclude>esclarecida gloria del poderoso católico y pío señor Rey de las Españas, que como señor natural y patrón universal dellos, los mantiene, y juntamente de aquellos que con el filo de la espada y el riego de su sangre abrieron camino al Evangelio para tan alto y excelente fruto. Uno de los primitivos y ejemplares operarios desta sagrada familia de predicadores fué el venerable y religiosísimo fray Lope de Montoya, que entre los demás que entraron al beneficio y cultura desta silvestre viña, fué admirable y ejemplarísimo; sucediéndole, siendo provincial desta ilustre familia, caminar á pie por toda la molesta distancia y prolijas sendas de su provincia, derramada á varias situaciones, visitándola por sí mismo sin más tren ni compañía que unas alforjas, su breviario y un báculo, su compañero secretario, y un pobre humilde lego que le acompañaba de ida y vuelta de su visita; poniendo en ella exacto y religioso examen en la educación y examen de la doctrina cristiana, que los ministros vicarios daban á estos pobres indios: en cuyo ejercicio y empleo gustaba largo tiempo de su visita, padeciendo este venerable y ejemplar varón indecibles y crecidos trabajos y peligros en estas visitas de su provincia; porque como la tierra entonces estaba intratable é inculta, se le ofrecían á cada paso impedimentos y dificultades severas de osos, tigres, leones y otros animales que se le proponían, fuesen naturales ó en su figura y forma el demonio, porque á la verdad este estupendo y estático varón, corre hoy con opinión de milagros y espíritu profético, que a ser asunto propio hubiera mucho que ponderar de su admirable vida. En la Segunda parte espero decir mucho de lo que leí deste estupendo Padre en el libro de los milagros de la Santísima Virgen de ''Chiantla'', que se me comunicó original, siendo yo corregidor y capitán á guerra del partido de ''Totonicapa'' y ''Gueguetenango;'' pero cuando más fatigado y con más peligro se vió, fué en uno de los pueblos de las ''Chiapas'', donde estando una noche rezando los maitines de otro día, y la puerta abierta por lo caliente y abochornado del país, le acometió una sierpe, á cuya vista quedó el venerable va-<noinclude></noinclude> ozvvmxqz0cb1p49dnqm1zunqj121psl Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/106 102 137601 1648395 1031445 2026-04-11T10:26:16Z Aleator 587 (C) fi 1648395 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|95}}</noinclude>''Mame'', que pudo ser accidente, ó haber sido este pueblo ''Ucubil'' y el ídolo ''Camanelon'' de los indios ''Mames'' que dominasen en la persecución de la primitiva fundación de los señores ''Tultecas'' esta parte de ''Cachiqueles''; pues estos fueron oprimidos por aquel tiempo de las dos estirpes de los ''Mames'' y ''Pocoman'', como queda dicho en el capítulo segundo del libro primero: fuera de que entre un ''Sacattepeques'' y otro no pudo por entonces el manuscrito dar distincion: lo primero, porque la tierra estaba indivisa en sus términos y en una confusión atropada y maquinosa, sin división de partidos ni de conocidas jurisdicciones; lo segundo, porque tampoco los pueblos estaban señalados ni tenían la sagrada y estimable marca del título de su advocación; y debo estar á la opinión que tengo por segura, cierta y constante de haber sido esta guerra con los ''Sacattepeques del Valle'', lo uno por lo alejado de los embajadores de ''Sinacao'' y ''Sumpango:'' cuando al principio y asomar de la guerra en su conquista se rindieron y ofrecieron de paz á la obediencia de nuestro Señor el Rey; lo otro porque en los ''Sacattepeques del Valle'' eran cuatro crecidas y grandes poblazones de numeroso pueblo las que se señalaban y conocían con este propio título, que hoy sirve de pronombre á los cuatro ''San Lucas'', ''Santiago'', ''San Juan'' y ''San Pedro Sacattepeques'', de donde era factible juntarse no solo ocho ó diez mil guerreros (que hoy pudieran juntar más número de combatientes con ser que están tan disminuídos), mas diez y ocho y veinte mil; y esto no podía ser entonces de aquel ''Sacattepeques de Quetzaltenango'', que es solo un pueblo, y aunque numeroso y crecido no en tanta muchedumbre de habitadores que pudiera armar por sí arriba de mil indios de guerra. Y por estas razones, que no son de pequeña equivalencia, como por la de haberse introducido á pocos días y á breves jornadas en el país infestado nuestro ejército, se prueba ser ''Sacattepeques del Valle'' de quien se debe hacer el juicio; estando el de ''Quetzaltenango'' á larga y impedida distancia de leguas, cortadas y imposibles, ó dificiles con inaccesibles sierras por donde se hace lo penoso y molesto de su camino.<noinclude></noinclude> eksecpjdy2b9zd6mi7t4u9ob8douzke Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/122 102 137617 1648397 1054730 2026-04-11T10:27:13Z Aleator 587 (C) fi 1648397 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|111}}</noinclude>el costo y autoridad de sus fábricas, bien que en ninguna dellas se manifiesta y descubre cosa singular ni antigüedad reparable que por serlo dé ocasión á particular descripción; y sólo manifiestan en su informe y desmantelado desorden haber sido ilustres domicilios y capaces congregaciones de numeroso pueblo, de que hoy no queda la fama y crédito de su memoria para la noticia de su conocimiento, ó porque lastimosa y funestamente se extinguieron, ó porque con pródigo y atento gobierno se trasplantaron y admovieron á más conveniente y segura calidad de sitios, como el de ''Mixco'', que estuvo aquí en estas llanos de Luis de la Roca: que como entre esta nación no hubo el uso provechoso de las letras, mas de aquellas ruedas de piedra que inclinan el término de un siglo de los suyos, que era de 52 años, que hablaban con demostración de figuras, y aunque prevalecen en el ''Quiche'', nosotras no las entendemos ni penetramos; y nuestros venerables progenitores anduvieron en continuado movimiento sobre su reducción á nuestras leyes, y los eclesiásticos en la predicación y enseñanza no cuidaron de apuntar, recomendando á la perpetuidad de la escrito las movimientos y máximas políticas de aquellos ancianos y primitivos tiempos, distantes de nosotros para la mayor noticia y retentiva de las noticias, costando no poco trabajo y gasto de tiempo las que después de tantos caducos años se adquieren. Y aunque es verdad que aquel inagotable y casi como infinito número de indios, que ocupaban y floridamente llenaban de habitadores el dilatado espacioso campo deste maravilloso y dilatado Reino, en grande y considerable parte se ha disminuído y agotado, desde que un negro de Pánfilo de Narvaez sembró entre ellos el contagio y veneno de las virguelas (que en los desta pobre y miserable nación no se conocía); llevándose por entonces el contagio deste veneno y el del sarampión, que respecto del viento y de los que venían de Mexico á este reino introducido en estos miserables, se llevaba como el activo y cebado fuego de los campos secos, pueblos enteros de innumerables y crecidos<noinclude></noinclude> owuqddrxyk9xicjtz54rhl01kp36pxb Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/138 102 137633 1648398 1436348 2026-04-11T10:27:52Z Aleator 587 (C) fi 1648398 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|recordación florida.}}|127}}</noinclude>roso aliño de sus templos, así en el decente y costoso aspecto material de sus ilustres fábricas, como en lo que resalta la bizarría y riqueza de sus adornos sagrados; emulando en lo abundante de la plata y bordados de frontales y casullas á las iglesias más ricas desta ciudad. Atribúyese esta providencia grande á la vigilancia y celo de los ministros y á lo numeroso de los pueblos y opulencia de los indios; pues ha habido algunos entre ellos que ha hecho el costo á tres frontales, casulla y dalmáticas, capa de coro y paños de atril y púlpito, de materia tan rica y costosa como el terciopelo carmesí, con bordaduras de realce de plata y oro fino; y con otros iguales y ricos ornamentos resplandece y campea la gloria de Dios y deseos fervorosos de sus fieles. Son estos pueblos sobrados y abastecidos de mantenimientos, para el sustento ordinario y propio y para distribuir crecida copia de ellos por venta cotidiana á esta ciudad de Goathemala y otros pueblos menos abastecidos, de maíz, frísoles, garbanzos, jamones, manteca, pollos, gallinas, capones, codornices, conejos y otras cosas; siendo todos en su temperamento siempre variados y refrescados de lo puro y saludable del Norte, por lo descubierto y libre de su horizonte, con perpetua sanidad de sus habitadores, así por la pureza de los vientos como por lo enjuto de su terreno. Es abundante país de ligeras y delgadas aguas que redundan descaecidas á el valle en que hoy está fundada esta ciudad de algunos de sus ríos, bien que se halla cercado de barrancas, cuyas quiebras y profundidades hacen menos hermoso y deleitable lo espacioso de su llanura. Los indios destos pueblos son, como decíamos, muy devotos, muy dados á el culto de la Iglesia y veneración de los santos, en que esmerados resplandece y resalta en ellos la eficacia y cariño con que abrazaron y admitieron la fe de Jesucristo; pues sólo en plumas varias de regocijo, con que adornan las andas ricas de sus ''Guachibales'', pareciendo cada una una copiosa y matizada selva, tienen tanto costo de empleo que llega su cálculo á muchos millares de pesos; no habiendo día del año que quede hueco sin ''Guachibal''<noinclude></noinclude> rgezgwhwqg7cx29c783z3thaw30u1fg Página:Antologia Poesia Femenina Argentina.djvu/454 102 156160 1648399 1172392 2026-04-11T10:30:51Z Aleator 587 (C) fi 1648399 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Echani" />{{CP|454|ANTOLOGÍA DE LA POESÍA FEMENINA ARGENTINA}}</noinclude> {{c|LANGUIDEZ}} {{bloque centro|<poem> :Está naciendo octubre con sus mañanas claras. He dejado mi alcoba envuelta en telas claras, anudado el cabello al descuido; mis plantas libres, desnudas, juegan. :Me he tendido en la hamaca, muy cerca de la puerta, un poco amodorrada. El sol, que esté subiendo, ha encontrado mis plantas y las tiñe de oro... :Perezosa, mi alma ha sentido que, lento, el sol, subiendo estaba por mis pies y tobillos así, como buscándola. :Yo sonrío: este bueno del sol no ha de encontrarla, pues yo, que soy su dueña, no sé por dónde anda: cazadora, ella parte, y trae, azul, la caza... :Un niño viene ahora, la cabeza dorada... </poem>}}<noinclude></noinclude> ruzbau139dvoo4n1nisfyfvshfex5ei Página:Abella Caprile Nieve.djvu/7 102 159154 1648406 1015412 2026-04-11T10:40:03Z Aleator 587 (V) fi 1648406 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" /></noinclude>{{c| {{xx-grande|NIEVE...}}}} Cuando las gentes comienzan a leer con avidez a un escritor glorioso, y a buscar en sus obras la misteriosa razón de esa aureola que ven brillar sobre su frente, todo lo que se relaciona con su vida y con sus primeros escritos va cobrando, también, una significación inusitada. Con frecuencia, estos primeros escritos, hechos durante la lejana juventud desconocida, aparecen como una revelación y son origen de emociones inefables. Se diría contemplar a un autor nuevo; y hasta sucede, a veces, que los críticos atribuyen de pronto, a esas simples tentativas, un valor semejante al de las obras que atrajeron sobre el autor la admiración universal. Pero esto último es un error y proviene de algo parecido a ciertas ilusiones ópticas: ha ocurrido, en realidad, que las obras ya plenamente esclarecidas, las que se imprimieron en la sensibilidad de las gentes, proyectan algunos rayos de su luz sobre<noinclude></noinclude> 1qqopsba2jyvho40cz59g51l03gr9q5 Página:Abella Caprile Nieve.djvu/8 102 159155 1648407 1059414 2026-04-11T10:40:46Z Aleator 587 (V) fi 1648407 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" />{{c|— 8 —}}</noinclude>aquellos iniciales ensayos, les envían una parte de su virtud artística; y entonces surge suavemente la intención pura que no pudo explicarse, se descubre la poesía de la hermosa alma, que pugnaba dificultosamente por subir hasta las formas soñadas y tomar existencia visible en las imágenes radiantes. Yo he tenido la fortuna de advertir en los versos de Margarita Abella Caprile — esta singular criatura de diez y ocho años — el esplendor naciente de una obra poética que un dia impresionará sin duda extraordinariamente en todos los países del idioma español. Es verdad que no hago una profecía difícil, porque algunas de las composiciones de «Nieve...» alcanzan, íntegra, la realidad de una belleza en que ya sonríe el misterioso motivo. Ya son sus versos como el rostro de un alma o como el milagro de una flor que viene perfumando antes de tiempo. Diez y ocho años, y sin embargo saber enfrenar, con mano delicada, imágenes impetuosas y fuertes como esta de las grandes olas que ella describe en una inmensa vision del mar: <poem>:::::Mil bridones bebiéndose los vientos :::::Que asustados, piafantes, galoparan, :::::Que acortando su marcha por momentos, :::::Deteniéndose al fin se revolcaran.</poem> Y todavía la fecha de la composición en que este pasaje figura, nos revela que la escribió dos años hace.<noinclude></noinclude> 8bu57ctyktne7xwmysknjpy6mfkp3og Página:Abella Caprile Nieve.djvu/12 102 159159 1648408 1606382 2026-04-11T10:41:34Z Aleator 587 (V) fi 1648408 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" />{{c|— 12 —}}</noinclude>{{poema| Este fuego que brilla y que se exalta, Parece un fuego-niño; su fulgor Canta, juega, retoza, ríe y salta Y un pedazo de cielo alegre esmalta Con sus mágicos cambios de color. }} Este poema sugiere una semejanza extraña con las composiciones de algunos grandes músicos del siglo pasado. Los elementos emotivos que asociados de una manera més que sutil han hecho el prestigio de las sonatas de Beethoven, parecen traducirse aquí en ideas y palabras de música también inefable. Ternura infinita, exaltación mística, momentos de gran esperanza, que sube alto, cada vez más alto, y luego cae, como un pájaro herido, en la tristeza o en la duda. La idea de un Dios radiante como el sol, alterna en el Fuego luz con la sospecha, dulcemente azorada, de una eterna tiniebla sin calor. Versos de júbilo ansioso se juntan, en la misma melodía, a una repentina inquietud y van muriendo con el ritmo de una serena y humilde resignación. Sí, todo el poema me produce la impresión de una delicada sonata. Pero no sería fácil definir la fina gracia que trae cada una de las ideas encerradas en las admirables quintillas del poema... Involuntariamente he salido ya del análisis frío, he levantado los ojos. Pero es necesario: porque en las composiciones a que ahora debo referirme, hay detalles anunciadores de esa imaginación que supera los límites de los sentidos y el mecanismo del razonamiento. Así en «Estoy sola» y<noinclude></noinclude> 1decml6ft8f17y7rg3mpsc6r20vp7nn Página:Abella Caprile Nieve.djvu/33 102 159180 1648409 1606406 2026-04-11T10:41:58Z Aleator 587 (V) fi 1648409 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" />{{c|— 33 —}}</noinclude>{{t3|UNA MAÑANA...}} {{poema|fin=estrofa| Una mañana ardiente y calurosa Envuelta en el sopor del mes de Enero, El mar yo contemplaba; Que en calma y ceniciento parecía Sentir el peso del caldeado ambiente. A largos intervalos, una ola Subiendo, se agrandaba, hasta que inmensa Rompía con estruendo; Que a mí se me antojaba El enorme sollozo contenido De un pecho varonil, que al fin se ensancha. Al mar, así tranquilo, así sereno, Le temo más que cuando está agitado; Las corrientes internas son las peores, Las que se ven se esquivan{{...}} }}<noinclude></noinclude> quqfuwso49gepslzbghb17v6gyqxeai Página:Abella Caprile Nieve.djvu/75 102 159222 1648410 1606443 2026-04-11T10:42:25Z Aleator 587 (V) fi 1648410 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" />{{c|— 75 —}}</noinclude>{{t3|EL MAR}} {{poema|fin=estrofa| Esas olas rugientes y agitadas Que ruedan sobre el mar, donde estremecen Los profundos abismos, cual cascadas De fuerza poderosa, ¿no parecen Mil bridones bebiéndose los vientos Que asustados, piafantes, galoparan; Que acortando su marcha por momentos Deteniéndose al fin, se revolcaran?{{...|4}} Y es a veces su faz grande, serena Cuando gime la ola como un rezo, Cuando deja estampada, por la arena La glacial impresién de un frío beso{{...}} }}<noinclude></noinclude> 2lelkbg0kxoxwk67etaqfpvkq87gpua Página:Abella Caprile Nieve.djvu/87 102 159234 1648411 1606455 2026-04-11T10:42:45Z Aleator 587 (V) fi 1648411 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{c|— 87 —}}</noinclude>{{t3|FANTASIA}} {{poema|fin=seguir| Eran unas manos pequeñas y finas, Manos primorosas, manos marfilinas, ::::Manos sin igual; Manos de princesa de ancestral leyenda Que a su caballero marcaba la senda ::::De luz contra el mal. Y estas manos blancas, con su amable encanto, Al poeta inspiran altísimo canto ::::De paz y de amor; Porque cuando posan sobre el desgraciado Vuelven a la calma su ánimo exaltado ::::Por el cruel dolor. Y eran blancas, puras, dulces azucenas Que no conocían del mal y las penas ::::La pesada cruz; }}<noinclude></noinclude> 742y1iysxawa409up1hmvcdyy5kv1wj Página:Castro Cambon Cajita de musica.djvu/132 102 162644 1648412 1063349 2026-04-11T10:43:11Z Aleator 587 (V) fi 1648412 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Scann" /></noinclude><poem> Señor, es que al comienzo de mi viaje, mi cántaro vertiendo, con el agua que debía beber regué los cardos y en mi sed bebí lágrimas; Señor, es que mi pan desmigajando hice que hambrientas aves se saciaran, y tuve que probar silvestres frutas que amargas me supieron, muy amargas; Señor, y anduve errante y fui mendiga, y mis sienes tuvieron por almohada sólo piedras, que en pago me pidieron la sangre de cien llagas; y anduve largo trecho del camino... y hoy, Señor, ya no lejos de tu casa, me miro en el espejo de la fuente y mi imagen apéname mirarla... </poem><noinclude></noinclude> hjucr1p1jir0bajehdasfovxq72kvnp Página:Castro Cambon Cajita de musica.djvu/134 102 162646 1648413 912298 2026-04-11T10:43:41Z Aleator 587 (V) fi 1648413 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Scann" /></noinclude><poem> Me reconocerás, y la clemencia y el amor brillarán en tu mirada cuando diga a tus pies confiadamente: Señor, ¡he aquí tu esclava! Y tus plantas besar será mi gloria, y por la gloria de besar tus plantas. Señor, bendito seas en las piedras que sangre me quitaron por cien llagas! </poem><noinclude></noinclude> 1igajp81cepelikngmzawpta5ae5ltx Página:Mjar-Amor matrimonio y divorcio.djvu/15 102 175728 1648414 1172545 2026-04-11T10:47:34Z Aleator 587 (V) fi. Veo una ref. huérfana ¿? 1648414 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="**Romina**" />{{CP||LUZ MJAR|11}} {{línea}}</noinclude>I aún más: considerada incapaz, inmoral, mero instrumento de placer, a falta de esposo, se la sometió a la autoridad del hijo mayor. Aunque según el derecho romano, era requisito del matrimonio el consentimiento libre de los contrayentes, era el jefe de familia quien elegía el esposo, sin preocuparse de consultar a la mujer, la que encontrábase de un momento a otro, con un amo a quien rendir ciega obediencia, i un marido quien complacer incondicionalmente. La que digna i altiva se resistía a entregarse sin amor, sufría horribles represiones, desde los golpes crueles, la privación de alimento i el corte del cabello, hasta la reclusión perpetua en el convento, habiendo imperado tal sistema hasta mediados del siglo pasado. "El amor se cría" replicaban los viejos a las objeciones de sus hijas, i eran conducidas al altar como víctimas al sacrificio. I no sólo los padres, también los reyes disponían de la mano de las jóvenes, i cuando una mujer heredaba un feudo, la vendía al que diese más. Se violaba así la más noble lei de la naturaleza: la del amor electivo, que es el único que debe regir la unión de los seres racionales. En tales condiciones el matrimonio no era sino una forma jurídica que sancionaba las relaciones sexuales de los cónyuges haciendo del marido un amo, i de la mujer un instrumento de sensualidad, una reproductora de la especie, una bestia de carga... La necesidad del amor electivo quedaba latente, i surgía en la primera oportunidad ocasionando sufrimientos íntimos, sacrificios, luchas, rebeldías infidelidades i adulterios, q’ eran castigados en la mujer con la pena de muerte, como hasta el día lo autorizan muchos códigos, inclusive el nuestro, que absuelve al marido que mata a la mujer sorprendida infraganti. (1) Dando una ojeada a la evolución histórica jurídica del matrimonio en la civilización cristiana, vemos que en los primeros siglos la intervención del<noinclude></noinclude> ghdcvxda979ardm9bzc90t08r4y0ov7 Página:Calzadilla Beldades de mi tiempo.djvu/12 102 180477 1648415 1436398 2026-04-11T10:48:23Z Aleator 587 (V) fi 1648415 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="AlvaroMolina" />{{CP|12|LAS BELDADES DE MI TIEMPO|}}</noinclude>quina Izquierdo, donde don Juan Cruz Varela, Luca, Rojas y fray Cayetano, leían sus tragedias y poesías en presencia de doña Flora Azcuénaga, Isabel Casamayor, Remedies Escalada, Carmen Quintanilla, Antonia Palacios, etc. En cambio abundaban las comilonas político-pantagruélicas, aderezadas con la lava del Chimborazo que ardía en el meollo de Lacasa, con los rayos de las tempestades de Mármol, y con la elegía de Aniceto el Gallo. Verdad es que ''Oscar y Amanda,'' los ''Amantes de Teruel, Matilde y'' la trilogía de ''Los Mosqueteros'' hacían estragos, más o menos ruidosos, en el romanticismo militante; que las gentes cambiaban su nombre de pila por el de un héroe o heroína de novela, lo cual era más trascendental que decir “los dos fósforos” por “i due Foscari”, o llamar al doctor Vélez Sársfield “el señor Federis Arca”. A la Pretti, la Biscacianti y Vacani, habian reemplazado la Nina, la Medea y Lelmi, como a la Alvara Garcia, Culebras y Rosquellas reemplazaron la Duclós, Fragoso y Enamorado. ''La Reina de Chipre'' era la delicia de la grave aristocracia en el teatro de la Victoria. Lo más selecto acudía al teatro Argentino a llorar convenientemente en ''Espinas de una flor'', arrojando pañuelos húmedos y conciencias blandas a los pies de Matilde Larrosa. En las noches de baño, en la playa junto al muelle, las ondas sonoras llevaban las endechas de Lola y de don Diego, que acompasadamente los aficionados repetían entre bocados de un asado de cordero y de una empanada saboreada con los dos dedos con que se toma la narigada... {{c|{{x-grande|'''III'''}}}} Al introducir al lector en esa escena, tiene usted la originalidad de dividir las beldades que la lle-<noinclude></noinclude> 4lhuowo7396izbwzrnqy9dr3atjwdwq Página:Calzadilla Beldades de mi tiempo.djvu/32 102 180497 1648416 1172573 2026-04-11T10:48:49Z Aleator 587 (V) fi 1648416 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{CP|32|LAS BELDADES DE MI TIEMPO|}}</noinclude>''de una bella''), con las cuales las señoras más caracterizadas rompían los bailes con esa gracia de aquellos tiempos en que las amigas se saludaban con efusión sincera, diciéndose: ¿cómo te vá che, de amores?, pero sin morderse, dándose y recibiendo esos besos ridículos de ahora hasta con las señoras viejas, sin acordarse de que Chateaubriand, recomienda mucho que se respeten las ''ruinas''. Esos besos, decía, tan desprovistos de verdad por lo mentidos, de que se hace un abuso intolerable, y peligroso por el contagio de las enfermedades... etc., etc. Ni tampoco andábamos de mano dada, con todo ser cristiano que se encontraba, en el salón, pues esto, en las señoras, era, un favor acordado a la intimidad de las amistades y no concedido a granel como ahora, en que las manotean que es un gusto, ¡y con qué manos... sin guantes! y ésperas como papel de lija... Tampoco se caminaba a la francesa; ni había Mme. Carrau, ni otras hierbas caras por el estilo, sino que se caminaba a la criolla con la gracia natural de aquellas esbeltas mujeres que dieron al traste con cuanto inglés vino al país a comerciar y salieron boleados, pues les hicieron rendir la cerviz a sus naturales encantos. Si mi memoria no me es infiel, fueron éstos: los Robertson, los Parish, los Gowland, los Miller, los Billinghurst, los Makinlay (Eduardo y Daniel), los Washington, etc., etc. ¿Y por qué no inscribirlos a todos, como en las efemérides, si todos ellos cayeron en el garlito? <ref> Véase la nota núm. I al final.</ref> ¡Mr. Britainh, a quien debemos la introducción de la pera de agua, que se reprodujo muy bien en su quinta de los bajos de la residencia! Los Atkinson y Plowes que tuvieron su casa de<noinclude></noinclude> odlbak2muo2cvxnkcec9mnvrvglvig2 Página:Fernández Saldaña - Diccionario Uruguayo de Biografías (1810-1940).djvu/9 102 181875 1648417 927570 2026-04-11T10:49:17Z Aleator 587 (V) fi 1648417 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Pepe piton" /></noinclude>'''ABELLA, EUGENIO Manuel''' Militar, Jefe del Batallón “Orden” en la victoria de Caseros. Montevideo, había nacido el 15 de noviembre de 1821, hijo de Jaime Abella, de Colonia del Sacramento. Principió a servir el año 1843 como soldado en el Batallón 1° de Guardias Nacionales, de donde pasó en clase de subteniente al Batallón 1° de Cazadores. En julio de ese mismo año, en su categoría, Abella pasó agregado al Estado Mayor y ascendió a teniente 1° el 24 de marzo de 1845, yendo más tarde a revistar en el Cuerpo de Oficiales. El 25 de junio de 1846 tuvo destino en el Batallón 1° de Guardias Nacionales donde se le promovió a capitán el 22 de octubre del mismo año, dándosele el mando de la 1ª compañía. En julio de 1849 se le encuentra en el Detall de Vanguardia, el 19 de agosto, comandando la 3ª compañía del batallón “Voltígeros" y el 12 de setiembre de 1851 vióse ascendido a sargento mayor. Recién creado el batallón “Orden" o más bien dicho rebautizado así el que se denominaba Restauradores Orientales de las fuerzas del Cerrito, que iba en camino de quedar sin gente por la deserción provocada por su propio jefe el coronel Guillermo Muñoz y sus oficiales, se encargó de dicha unidad a título de comandante interino al sargento mayor Eugenio Abella, el 23 de noviembre de 1851. La designación quedó firme, pues al frente del "Orden" marchó a la campaña contra Rosas y participó en la jornada victoriosa de Caseros el 3 de febrero de 1852, que cambió el panorama político del Río de la Plata. Refundidos en dos los cuatro batallones de infantería de línea existentes entonces en el país, de acuerdo con la resolución de 4 de agosto de 1852, Abella pasó a ocupar la segunda<noinclude></noinclude> 789y44gqp6kw4hg641hrfvapinxcss2 Página:Recordacion Florida Tomo II.pdf/184 102 205420 1648383 1031525 2026-04-11T10:08:50Z Aleator 587 (C) los los 1648383 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Simon Burchell" />{{CP||{{may|adiciones y aclaraciones.}}|173}}</noinclude>elevado al trono en el mismo campo de batalla, quien ganoso de vengar la muerte de su predecesor, atacó al contrario, con tanto brío que le derrotó frente del castillo de ''Xelahuh'' y le hizo retirar á su capital de Atitlán, donde murió ''Zutugil-Ebpop'' de melancolía, después de nombrar heredero á 3.º ''Rumal-Ahaus''. Joven de diez y nueve años y de natural guerrero, quiso dar á conocer sus dotes desde el momento en que obtuvo el cetro. Reunió inmediatamente grandes ejércitos para oponerlos á los victoriosos del vencedor de ''Zutugil-Ebpop''; envió mensajeros al anciano ''Maucotah'', invitándole á decidir las contiendas con un lance personal que evitase la efusión de sangre, y aceptado el reto verificóse en presencia de los dos campos; siendo herido el ardoroso é inexperto ''Rumal'' por el decrépito Rey ''quiché'', que además con su ejército derrotó al contrario. Durante la obligada tregua que el Rey ''zutugil'' tuvo necesidad de usar para reponerse de la herida y del descalabro, murió ''Maucotah'', al que sucedió ''Iqui-Balam''; con quien siguió luego la lucha de conquista de territorios que acabó con la vida de ambos antes de concluirse. 4.º ''Chichiahtulu'', teniente general de ''Rumal-Ahaus'' y su heredero en el trono ''zutugil'' continuó la tradicional guerra con los ''quiches'' en el reinado de ''Kicab I''; y vencido en la mayor parte de las funciones de guerra, enfermó después de una acelerada marcha para preparar la defensa de los puntos más comprometidos, y murió en la campaña. Encargóse del mando el general ''Mani-Lahuh'', que fué luego derrotado y muerto en batalla por los ''quiches''; y desde entonces nada más añade el bachiller Juarros sobre la dinastía de los ''zutugiles'', que tras tantos desastres la absorbieron {{Corr|los los|los}} reinos coligados en su contra. {{np}}<noinclude></noinclude> 08ygi74j1fjilfh83d6o1ukdrypsqjt Página:BNCL - Modo de ganar el Jubileo Santo (1776).pdf/5 102 223828 1648418 1489910 2026-04-11T10:50:46Z Aleator 587 (V) fi=> fi (como el resto de la transcripción) 1648418 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="Carlos yo" /></noinclude>❡{{brecha}}Aora ſe reza la Eſtacion maior ; y deſpues la ſiguiente {{c|ORACION}} DVLciſsimo Jeſus ,y Benignìſsimo Dios : de quien ſon hùmilde Trono los Serafines . Yò el mas abatido Pecador de quantos ìmploran tus Miſericordias en eſte Templo , con la mas Profunda humildad te ſuplico , que aſsì como concediſte remiſsion de todos ſùs pecados al buen Ladron , è Yndulgencia del miſmo modo ā la Magdalena , no atendiendo ā la pobreza de mi {{np}}<noinclude></noinclude> hx5wv1j02blldyohc0qfrsroqr6cn6e Discusión:Diego Hurtado de Mendoza 1 228013 1648338 856924 2026-04-10T23:14:18Z MABot 44742 Robot: redirige a una página borrada o que no existe 1648338 wikitext text/x-wiki {{destruir|1=Bot: redirección rota}} #REDIRECCIÓN [[Autor discusión:Diego Hurtado de Mendoza]] 76tkzff8v0fklgzfelppxf7r32y7o83 Página:La Ilustración española y americana1875.pdf/20 102 231603 1648384 866634 2026-04-11T10:10:02Z Aleator 587 (C) los los 1648384 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="GinnevraDubois" /></noinclude>entregóse por completo á Terpnus y púsose bajo la exclusiva direccion de éste á estudiar con un ahinco, un entusiasmo y una docilidad extraordinarios, los dos artes entónces inseparables de los romanos: la declamacion y la música. El cuidado excesivo y hasta exagerado que Neron ponia en todo cuanto á sus facultades vocales hacia referencia, dará una idea exacta de su ferviente entusiasmo artístico. Todas las noches al acostarse encajaba su estómago en un semicorsé, especie de peto formado por una tenue hoja de plomo, á fin de regularizar los movimientos respiratorios. Despertábase por la mañana, y su primera tarea ántes de entregarse á los ejercicios cuotidianos era sorber refrescos de todas clases y lubrificarse la laringe con ligeros vomitivos. Odiaba la ensalada, las nueces y todo género de alimentos picantes; y si en verano, bajo los rayos abrasadores del sol de Italia, algun servidor de Neron hubiera presentado á su dueño y señor una de esas deliciosas bebidas frescas tan aceptadas y útiles en aquel país, el lago de las murenas ó el tormento de la crucifixion hubieran sido la recompensa del oficioso esclavo. Estos penosos trabajos, voluntariamente impuestos y soportados con la mayor valentía y abnegacion, perfeccionaron al fin la voz del artista, hasta el extremo de darle alientos para presentarse en público. Pero el emperador de Roma no se atrevió á debutar ante su córte; el cantante no tenía bastante confianza en sí mismo y temblaba ante la idea de un fracaso; el artista creíase pequeño: tenía conciencia, tenía dignidad, tenía, en una palabra, miedo. ¡Oh, Neron, Neron, y tres veces Neron! De entónces acá cuánto han cambiado los tiempos! {{c|IV.|}} Estamos en Nápoles. Era una hermosa tarde de primavera; un sol resplandeciente alumbraba con sus tibios rayos los edificios de la hermosa ciudad; un gentio inmenso discurria alegre y animado por la anchurosa plaza donde los habitantes de Alejandría, atraidos allí por el comercio de víveres, herian el aire con sus ardientes coloquios cotizan do á alto precio los comestibles de que se surtia el pueblo napolitano, el país de los lazzaroni. De tiempo en tiempo oíase allá en lontananza una sorda detonacion, y la ciudad toda, cual si un gigante oculto hubiérase complacido en moverla á su antojo, experimen. taba una brusca y violenta sacudida. El pueblo de Nápoles, suspenso un momento por aquel fenómeno de la naturaleza, dirigia presuroso sus miradas al Vesubio; pero callábase el monstruo; las apagadas cimas del volcan seguian iluminadas por los resplandores opacos del astro del dia; renacia la confianza en aquella muchedumbre turbada un instante en sus faenas cuotidianas, y continuaba el mercado en medio de la mayor animacion y con una extraordinaria concurrencia. De pronto, y á la hora segunda de la tarde, una multitud abirarrada, compuesta de todas las clases y categorías, in vadió apresuradamente el teatro. El César de todos los romanos, el potente Emperador, sucesor de Claudio, hacía á Nápoles los honores de su debut. Neron iba á cantar! Iba á cantar dos arias (?) El Parto de Canacé y Oréstes parricida <ref> La historia no dice si esta pieza siguió figurando en el repertorio de Neron despues del asesinato de Agripina.</ref>. No es mucho, pues, que el pueblo de Nápoles acudiese en tropelá saborear ávidamente las primicias del talento artístico de Neron. Poco despues de las dos, y ante un lleno completo, apareció el artista, pálido, demudado, nervioso, sosteniendo á duras penas una preciosa lira que llevaba en la mano derecha. Dirigióse lentamente al Púlpitum, subió las gradas que á él conducian y derramó una mirada escrutadora sobre aquella inmensa muchedumbre que se hallaba pendiente de los labios del imperial tenor. Satisfecho sin duda del exámen, Neron empuñó ya decididamente la lira, ejecutó con pausa el preludio y comenzó á cantar. Las primeras notas se abrieron paso trabajosamnente entre las cuerdas vocales del artista, oprimidas seguramente por el orgasmo; pero un ligero murmullo de aprobacion del auditorio alentó al cantante, y poco á poco la melopea fué destacándose limpia y clara con no poca admiracion de los espectadores y gran regocijo del augusto ejecutante. De repente, una detonacion espantosa viene á interrumpir la atencion del público; el edificio experimenta una fuerte sacudida; un horrible movimiento de trepidacion se deja sentir en el teatro; las columnas vacilan sobre su base; la magnífica gradería de mármol se desgaja, y aterrorizado, convulso, jadeante, el público todo, impulsado por el instinto de conservacion, se levanta en masa. Neron, impávido sobre el ''Pulpitum'' con la lira en la mano, majestuoso, extático, trasfigurado, perdida la mirada en las azuladas profundidades de la atmósfera y elevada el alma á las etéreas regiones de lo infinito, sostenia en aquel momento un sí bemol, jugando con él como un niño, manejando á su arbitrio la fuerza sonora, filando, en fin, la nota con incomparable maestría. El escándalo del auditorio llamó su atencion: apagó el sí bemol, dejó caer la diestra mano que tañía la lira, alzóse sobre los piés y miró al público. Sublime mirada en la que iba envuelta la más acerba de las censuras contra los que fijan su atencion en las cosas terrenales con detrimento del arte! ¡Mirada de artista ofendido, reto admirable que la música, el arte, lo divino lanzaba á la naturaleza, al mundo, á lo humano! El público recibió la mirada del cantante en medio del corazon, y sin vacilar ni un segundo volvió á sentarse tímido y silencioso, miéntras Neron lanzaba al viento sís bemoles y fermatas, grupetti y apoyaturas, ora gorjeando sentimental como un ruiseñor, ora ejecutando escalas, trinos y fioriture como Tiberini en Mathilde di Shabran. Un grito de admiracion, un huracan de entusiasmo acogió la cadencia final del vencedor del terremoto, y el ultra volcánico cantante pudo, al fin, saborear el triunfo completo que su debut le habia deparado. Enardecido con este éxito colosal, aquel artista infatigable se pasó la semana cantando todos los dias durante cuatro y seis horas. Desde el teatro se dirigia al baño; bañábase apresuradamente y volvia en seguida al lugar de su triunfo. Allí, sentado en el patio, comia frugalmente en presencia de un pueblo numerosísimo, y en seguida, cítara en mano, dejaba oir su voz, que cada dia era más aplaudida. En esta ocasion fué cuando Neron cometió una torpeza artística que más tarde pudo ponerse en parangon con el cúmulo de criminales torpezas cometidas por aquella fiera humana. Nos referimos á la creacion del cuerpo de los Augustami que Neron organizó áraiz de su debut en Nápoles, cuerpo augusto cuyos individuos tenian por oficio aplaudir con entusiasmo siempre que cantaba el Emperador, y que han venido á ser en los tiempos actuales ni más ni ménos que los ''claqueurs'' en Francia y los ''alabarderos'' en España. Para la corporacion Augustana Neron eligió los jóvenes mejor formados y más robustos, en número de cinco mil, y nombró jefes que reglamentáran ese ejército y lo instruyesen convenientemente. Estos jefes, á cuya cabeza se hallaba Burrho, preceptor de Neron, percibian un sueldo anual de cuarenta mil sextercios, próximamente veintisiete mil reales, y en cuanto á los soldados de fila, Suetonio dice que se les conocia por su espesa cabellera, su buena presencia y un anillo que llevaban en la mano izquierda. ¡Cuán léjos estaba Neron de medir la trascendencia que su malhadada invencion habia de tener en los tiempos presentes! Y si al ménos los alabarderos de hoy fueran tan diestros y prudentes como aquéllos! Si tuvieran como los ''Augustani'' un Burrho que los dirigiera! Pero hagamos punto aquí, ya que el artículo se ha hecho de sobra pesado, y dejemos para el siguiente la interesantísima relacion de las proezas artísticas de nuestro cantante, á quien el éxito de su debut en Nápoles lanzó ya de lleno en la carrera lírico-dramática. {{c|ANTONIO PEÑA Y GOÑI.|}} {{c|(Se concluirá.)|}} {{c|CARTAS NEW-YORKINAS.|}} {{c|New York, Junio de 1875|}} Á diferencia de los pueblos de nuestra raza, en donde la conmemoracion de los santos y la conmemoracion de los acontecimientos patrióticos se llevan una buena parte del año, sin dejarnos nada en recompensa del trabajo que se suprime y del tiempo que se desperdicia, este pueblo norte-americano es parco en dias de fiestas legales. Aquí no se suspenden los negocios ni se cierran las oficinas publicas sino el 1.º de Enero; el 22 de Febrero, aniversario del nacimiento de Washington el 4 de Julio, aniversario de la Independencia; el 25 de Diciembre, y el dia consagrado á dar gracias por la paz y la prosperidad de la nacion al Dios invisible, verdadero dispensador de todos los bienes. Este dia, realmente grande, es siempre un juéves del mes de Noviembre, y lo fija el Presidente de la República por medio de una proclama. La costumbre, que en las sociedades en que circula la sangre inglesa es tan poderosa como la ley, ha añadido á este breve catálogo de festividades el 30 de Mayo, destinándolo al laudable, nobilísimo cuidado de ornar de flores y coronas las tumbas de los servidores y héroes muertos de la patria. Bien merecen ser elogiados los que, en cualquier punto de la tierra, sepan honrar y enaltecer la memoria de los que pasaron por el mundo dejando ejemplos dignos de imitacion. Acaso no haya medio más eficaz para estimular á los que viven y para mantener levantado el prestigio de las virtudes públicas. La ceremonia se ha llevado á cabo en este año con gran solemnidad. La calle de Broadway suspendió su agitacion y su estridente ruido, para dar paso á la extensa é imponente procesion militar, en cuya comitiva iban intercalados los restos vivientes de algunos de los cuerpos del ejército que sirvieron en la guerra de Méjico y en la guerra civil confederada, las viudas y huérfanos de los que perecieron en una y otra campaña. algunas reliquias históricas, y numerosos carros y coches cargados de flores y adornados con las listas y las estrellas del pabellon nacional. En medio del silencio, interrumpido sólo por el acompasado vibrar de las campanas de las iglesias y por los sones marciales de las diferentes bandas de música, resonaban los aplausos con que los espectadores de la larga carrera, apiñados en las aceras, saludaban los mutilados cuerpos de inválidos y las destrozadas banderas que las tropas del Norte usaron en la gigantesca lucha con el Sur. La invocacion á Dios y los discursos, forma y principal esencia de todo acto publico en los Estados-Unidos, han precedido en todas partes á la colocacion de las flores. El orador que tomó la palabra en el momento en que veinte mil personas se congregaban á la entrada del parque de Brooklyn para adornar la estatua de Abraham Lincoln, es un oficial de la Union, que perdió ambas piernas en la guerra. En un cementerio de Louisville tocó pronunciar el discurso á Mr. Bristow, Ministro de Hacienda. Pero la faz más interesante de este dia nacional en el espiritu de tolerancia, de fraternidad que reina en él. Federales y confederados honran en conjunto á sus héroes; y si los periódicos y los oradores hacen reminiscencia de la pasada discordia, no es sino para llamar e á un abrazo comun. Desde el Ministro Bristow hasta el orador de la más pobre necrópolis, todos han concedido encomios al valor y á la perseverancia con que los del Sur defendieron su causa. La floreciente ciudad de San Luis tuvo el consolador espectáculo de ver ocupando la tribuna, alternativamente, á un general federal y á un coronel confederado. Presidia la reunion el general Sherman, actual jefe del ejército,—el audaz capitan de quien la Confederacion recibió el golpe mortal, en aquella prodigiosa marcha que condujo las bayonetas del Norte hasta el corazon enemigo. En el sagrado sitio donde la tierra confunde ya la parte mortal de los que sucumbieron en adversarias lineas, los combatientes que sobreviven se daban seguridad solemne de la ingenuidad con que han estrechado el lazo de conciudadanos. {{asterismo}} Miéntras que en esta especie de apoteósis era Abraham Lincoln el primero de los glorificados, en una d las Córtes judiciales de Chicago acababa de tener lugar una escena triste, relacionada intimamente con el nombre del ilustre Presidente. El concurso de espectadores que se hallaba en la sala del Tribunal era mucho mayor que el de costumbre, y dominaba los ánimos una profunda impresion, á causa del asunto anunciado, cuando entraron la señora Lincoln, viuda del célebre Magistrado, su hijo y sus amigos más intimos. La venerable matrona, que cuenta ya cincuenta y seis años de edad, venia modestamente vestida, y en apariencia estaba tranquila. Notóse que, al verla, un sentimiento de piedad sobrecogia á todos los presentes. ¡Cómo ha debido pesar en ese instante sobre aquellos corazones el recuerdo de los merecimientos del hombre que compartió su vida con la infeliz demente que acababa de presentarse! El juicio versaba sobre la insania de la Sra. Lincoln. Su hijo Roberto refirió sentidamente al Jurado los actos de disturbio mental en que su madre incurre hace algunos años, y pidió que se le considerára legalmente incapaz de administrar sus bienes. En seguida hicieron su exposicion los médicos y los testigos, y retirados los miembros del Jurado al salon de consulta, volvieron á los diez minutos, llevando por veredicto la declaratoria de demencia de María Lincoln. Silenciosa y reposada, la señora oyó todo el procedimiento sin manifestar desagrado. Ni siquiera emociones revelaba su fisonomía, aunque ella parecia tener conciencia de lo que se efectuaba. Pero cuando despues de pronunciado el veredicto se le acercó su hijo, tomándole la mano y hablándole tiernamente, ella mostró una expresion triste, dolorosa, y con un acento de reconvencion exclamó: «¡Oh, Roberto Pensar que esto lo hace mi hijo .....» Roberto Lincoln se llevó las manos á los ojos, y volvióse á un lado para ocultar su afliccion. Á poco la enferma entraba en un coche, acompaña-<noinclude></noinclude> btisou0kt9irs5dxpohhryxco9vhwmj Página:Sub Terra.pdf/46 102 244008 1648385 1174616 2026-04-11T10:10:56Z Aleator 587 (C) los los 1648385 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ninovolador" />{{CP||EL GRISÚ|43}}</noinclude>dos! Eres un torpe que te dejas sorprender por los apuntaladores que colocan madera blanca en sitios como este tan saturados de humedad. Vas a ocuparte en el acto de remediar este desperfecto antes que te haga pagar caro tu neglijencia. El azorado capataz retrocedió presuroso i desapareció en la oscuridad. Mister Davis apoyó la punta de la vara en el desnudo torso del muchacho que tenia delante i el carro se movió, pero con lentitud, pues la pendiente hacia mui penoso el arrastre en aquel suelo blando i escurridizo. El de atras ayudaba a su compañero con todas sus fuerzas, mas de pronto las ruedas dejaron de jirar i la vagoneta se detuvo: de bruces en el lodo, asido con ambas manos a los rieles en actitud de arrastrar aún, yacia el mas jóven de {{Corr|los los|los}} conductores. A pesar de su valor la fatiga lo habia vencido. La voz del jefe a quien la perspectiva<noinclude></noinclude> bblwf2o2442gtdjkx0j7m3pjtvs49e7 Página:Sub Sole.pdf/6 102 253823 1648419 1178203 2026-04-11T10:52:51Z Aleator 587 (V) fi 1648419 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{c|— 7 —}}</noinclude>con sus bosques i sus hondonadas, los valles cubiertos de flores i los arroyos serpenteando en los claros i espesores, hacian de aquel paisaje un conjunto de una belleza incomparable. Mas, el monarca nada vió: ningun matiz, ninguna linea, ningun detalle atrajo la atencion de sus ojos de milano clavados como dos ardientes llamas en el glorioso disco del sol. De súbito un águila surjió del valle i flotó en los aires, banándose en la luz. El rei miró el ave i, en seguida, su mirada descendió a la campiña, donde un grupo de esclavos recibían inmóviles como ídolos, el beso del fúljido luminar. Apartó los ojos, i por todas partes vió esparcirse en torrentes inagotables aquel resplandor. En el espacio, en la tierra i en las aguas miriadas de seres vivientes saludaban la esplendorosa antorcha en su marcha por el azul. Durante un momento el rei permaneció inmóvil contemplando al astro i, vislumbrando por la primera vez, ante tal magnificencia, la mezquindad de su gloria i lo efímero de su poder. Mas, aquella sensacion fué ahogada bien pronto por una ola de infinito orgullo. ¡Él, el rei de los reyes, el conquistador de cien naciones puesto en parangon i en el mismo nivel que el pájaro, el siervo i el gusano! Una sonrisa sarcástica se dibujó en su boca de esfinje, i sus ejércitos i flotas cubriendo la tierra, sus incontables tesoros, las ciudades magníficas desafiando las nubes con sus almenados muros i soberbias torres, sus palacios i alcázares, donde desde sus cimientos hasta la flecha de sus cúpulas no hai otros mate-<noinclude></noinclude> 8sgoofqe8sz9pyczyne0kz82rsayeqg Página:Sub Sole.pdf/7 102 253824 1648420 1178204 2026-04-11T10:53:53Z Aleator 587 (V) fi 1648420 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{c|— 8 —}}</noinclude>riales que oro, marfil i piedras preciosas, acuden en tropel á su memoria con un brillo tal de poderío i grandeza que cierra los ojos deslumbrado. La vision de lo que le rodea se empequeñece, el sol le parece una antorcha vil, digna apénas de ocupar un sitio en un rincon de su rejia alcoba. El delirio del orgullo lo posee. El vértigo se apodera de él, su pecho se hincha, sus sienes laten, i de sus ojos brotan rayos tan intensos como los del astro hácia el que alarga la diestra, queriendo asirle i detenerle en su carrera triunfal. Por un momento permanece así, transfigurado, en un paroxismo de infinita soberbia, oyendo resonar aquella voz que le hablara en sueños: — Apoderaos de esa antorcha i todo lo que existe parecerá. ¿Qué son ante tal empresa sus hechos i los de sus antecesores en la noche pavorosa de los tiempos? Ménos que el olvido i que la nada. I sin apartar sus miradas del disco centelleante, invocó a Raa, el jenio dominador de los espacios i de los astros. Obediente al conjuro, acudió el jenio envuelto en una tempestuosa nube preñada de rayos i de relámpagos, i dijo al rei con una voz semejante al redoble del trueno: — ¿Qué me quieres, oh, tú, a quién he ensalzado i puesto sobre todos los tronos de la tierra? I el monarca contestó: — Quiero ser dueño del sol i que él sea mi esclavo. Calló Raa, i el rei dijo: {{np}}<noinclude></noinclude> gxv4vfaqk7r6ag7xdhjqofkvv6igh41 Página:Sub Sole.pdf/8 102 253825 1648421 1271578 2026-04-11T10:54:39Z Aleator 587 (V) fi 1648421 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{c|— 9 —}}</noinclude>— ¿Pido, talvez, algo que está fuera del alcance de tu poder? — Nó; pero para complacerte necesito el corazón del hombre mas egoista, el del mas fanático, el del mas ignorante i vil i el que guarde en sus fibras mas odio i mas hiel. — Hoi mismo los tendrás, dijo el rei, i el denso nubarron que cubria el alcázar, se desvaneció como nubecilla de verano. Despues de una breve entrevista con el capitán de su guardia, el rei se dirijió a la sala del trono, donde ya lo aguardaban de rodillas i con las frentes inclinadas todos los magnates i grandes de su imperio. Colocado el monarca bajo la púrpura del dosel, proclamó un heraldo que, bajo pena de la vida, los allí presentes debían designar al rei al hombre mas ignorante, al mas fanático, al mas egoista i vil i al que albergan mas odio en su corazon. Los favoritos, los dignatarios i los mas nobles señores se miraron los unos a los otros con recelosa desconfianza. ¡Qué magnifica oportunidad para deshacerse de un rival! Mas, a pesar de que el heraldo repitió por tres veces su intimacion, todos guardaron un temeroso silencio. El enano del rei, una horrible i monstruosa criatura, echado como un perro a los piés de su amo, lanzó al ver la consternacion pintada en los semblantes una estridente carcajada, lo que le valió un puntapié del monarca que lo echó a rodar por las gradas del trono hasta el sitio donde estaba el príncipe heredero,<noinclude></noinclude> tqfjigu6p81iezygokd4v7js0oktz2g Página:Sub Sole.pdf/21 102 253849 1648422 1178220 2026-04-11T10:55:05Z Aleator 587 (V) fi 1648422 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="4" user="LadyInGrey" />{{c|— 23 —}}</noinclude>léjos, a muchos cables por la popa. Entónces soltó el remo i se sentó en uno de los bancos. Su actitud era meditabunda. En su rostro tostado que la rizada i oscura barba encuadraba en un marco de ébano, brillaban los ojos de un color verde pálido con espresion inquieta i obsesionadora. Todo su traje consistia en una vieja gorra marinera, un pantalon de pana i una rayada camiseta que modelaba su airoso busto lleno de vigor i juventud. El bote, entregado a la corriente, derivaba a lo largo de la costa erizada de arrecifes donde el suave oleaje se quebraba blandamente. Sebastian, recojido en si mismo, fijaba en aquellos parajes, para él tan familiares, una mirada de intensa melancolía. I de pronto la vieja historia de sus amores surjió en su espíritu vívida i palpitante, como si datara sólo de ayer. Ella empezó cuando Magdalena era una chicuela débil, de aspecto enfermizo. El, por el contrario, era ya crecido, i su cuerpo sano i membrudo tenia la fortaleza i flexibilidad de un mástil. El contacto diario de las comunes tareas, habia ido transformando aquel afecto fraternal en un amor apasionado i ardiente. Como hijos ámbos de pobres pescadores, su mútuo cariño no encontró en la diferencia de fortunas obstáculos ni entorpecimientos. Fué, pues, sin oposicion, novio oficial de Magdalena, quien era toda una mujer. Ni sombra quedaba en ella de la jovencilla esmirriada, a quien tenia que protejer a cada paso de las bromas de sus compañeros. La trasformacion habia sido completa. Alta, de formas armoniosa, con su bello<noinclude></noinclude> 8zz24rr2rozkb82cqwnxd0da7fy10mq Página:13 Cartas del Famoso Conquistador Hernán Cortés.pdf/164 102 254351 1648386 1471773 2026-04-11T10:11:34Z Aleator 587 (C) los los 1648386 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="MarquezEmilio22" />{{c|153}}</noinclude>ciben ''certum quid'' <ref>Una contribucion.</ref> de cada cosa que entra. Esto no sé si lo lleva el señor ó si es proprio para la ciudad; porque hasta ahora no lo he alcanzado; pero creo que para el señor, porque en otros mercados de otras provincias se ha visto coger aquel derecho para el señor dellas. Hay en todos los mercados y lugares públicos de la dicha ciudad, todos los días, muchas personas trabajadores y maestros de todos oficios, esperando quién los alquile por sus jornales. La gente desta ciudad es de más manera y primor en su vestido y servicio que no la otra destas provincias y ciudades, porque como allí estaba siempre este señor Muteczuma y todos los señores sus vasallos ocurrían siempre á la ciudad, habia en ella más manera y policía en todas las cosas. Y por no ser más prolijo en la relacion de las cosas desía gran ciudad (aunque no acabaria tan aína) no quiero decir más sino quo en su servicio y trato de la gente della hay la manera <ref>Es muy notable esta expresion, para no hacer tan rudos á los indios como algunos pintaron.</ref> casi do vivir que en España, y con tanto concierto y órden como aliá, y que considerando esta gente ser bárbara y tan apartada del conocimiento de Dios y de la comunicacion de otras naciones de razon, es cosa admirable ver la que tienen en todas las cosas. En lo del servicio de Muteczuma y de las cosas<noinclude></noinclude> bl97sifv5gen067w85r00gpbt7v5tt1 Usuario discusión:Emma vq 3 254612 1648381 1007871 2026-04-11T08:43:26Z Litlok 22396 Litlok trasladó la página [[Usuario discusión:Eavq]] a [[Usuario discusión:Emma vq]]: Página trasladada automáticamente al cambiar el nombre del usuario «[[Special:CentralAuth/Eavq|Eavq]]» a «[[Special:CentralAuth/Emma vq|Emma vq]]» 1007871 wikitext text/x-wiki <div style="border: solid red 1px; background:#FFE4C4; padding: 5px;"> {| style="font-size:95%;" class=toccolours | '''{{PAGENAME}}''', te damos la bienvenida a '''Wikisource en español'''. Esta es tu página de discusión, que te servirá para recibir mensajes de otros usuarios que quieran contactar contigo. Además, tienes tu '''[[Usuario:{{PAGENAME}}|página de usuario]]''', donde puedes poner tus datos, intereses, los idiomas que hablas, etcétera. 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También puedes comunicarte en tiempo real con otros editores en el '''canal de IRC''': [[irc:wikisource-es|<kbd style="white-space: nowrap;">#wikisource-es</tt>]]<sup><span class="plainlinks">[//kiwiirc.com/client/irc.freenode.net/wikisource-es?nick={{anchorencode:{{#titleparts:{{PAGENAME}}|1}}}} <span style="color:green;">entrar</span>]</span></sup>. Si deseas responder a un mensaje de un usuario puedes hacerlo en <u>'''su''' página de discusión</u>. Si lo haces en la tuya, deberás mencionar enlazar a su página de usuario para que se entere de tu respuesta. En las pestañas de arriba de su página encontrarás una con el texto «Añadir tema» con el que puedes iniciar un nuevo mensaje. Por favor, no olvides firmar tus mensajes. |} </div> <br /> Hola, y bienvenido! Gracias por tus aportes! Solo una pequeña "corrección": no es necesario poner saltos de línea (<nowiki><br/></nowiki>) después de cada línea del texto, ni <nowiki>{{brecha}}s</nowiki> antes de cada párrafo, ya que nuestra intención es replicar el texto, y no la página misma del libro. El resto del formato lo mantenemos ''en la medida de lo posible'' pero sin volvernos locos. Cualquier duda o consulta no dudes en preguntarme en mi página de discusión o en el Café. Saludos! --[[Usuario:Ninovolador|Ninovolador]] ([[Usuario discusión:Ninovolador|discusión]]) 14:09 6 oct 2019 (UTC) :Hola [[Usuario:Ninovolador|Ninovolador]] Vale, gracias :) --[[Usuaria:Eavq|Eavq]] 14:23 6 oct 2019 (UTC) iiaa0hgh2addgreesczlsjgbgygv0yy Página:13 Cartas del Famoso Conquistador Hernán Cortés.pdf/263 102 254727 1648387 1441130 2026-04-11T10:12:27Z Aleator 587 (C) los los 1648387 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="DanielaGálvez03" />{{c|252}}</noinclude>curaron de seguir su camino, y cuanto más iban, más cerrados de pinos y de rama le hallaban. E como por todo el puerto iba muy espeso de árboles y matas grandes, y el camino hallaban con aquel estorbo, pasaban adelante con mucha dificultad <ref> A doce leguas de México, poco más, están los dos volcanes, el más alto es de fuego, el otro es de agua, y le llaman la Sierra; y en alguna ocasion ha arrojado gran copia de aguas, que han asustado á México; el de Orizaba es más alto, y el de Toluca es muy frio: estos tres principales volcanes de México, Orizaba y Toluca se están viendo desde lo alto.</ref>; é viendo que el camino estaba de aquella manera, hobieron muy gran temor, y creían que tras cada árbol estaban los enemigos. E como á causa de las grandes arboledas no se podian aprovechar de {{Corr|los los|los}} caballos, cuanto más adelante iban, más el temor se les aumentaba. E ya que desta manera habian andado gran rato, uno de los cuatro de caballo dijo á los otros: Hermanos, no pasemos más adelante si os parece, que será bien, y volvamos á decir al capitan el estorbo que hallamos, y el peligro grande en que todos venimos por no nos poder aprovechar de los caballos; y si no, vamos adelante; que ofrecida tengo mi vida á la muerte tan bien como todos, hasta dar fin á esta jornada. E los otros respondieron que bueno era su consejo, pero que no les parecia bien volver á mí hasta, ver alguna gente de los enemigos, ó saber qué tanto du-<noinclude></noinclude> a91jv6owy8im884jiyvinil42ul7tbg Página:The Poem of the Cid WDL7339.pdf/4 102 254837 1648224 1647878 2026-04-10T12:33:29Z Fotoliptofono 95861 1648224 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Marcelo9987" /></noinclude><poem> Delos {{s}}os oios tan fuerte mientre lorando. Tornaua la cabeça ┐ estaua los catando Vio puertas abiertas ┐ vços {{s}}in cañados Alcandaras uazias, {{s}}in pielles ┐ {{s}}in mantos E {{s}}in falcones ┐ {{s}}in adtores mudados So{{s}}piro myo çid ca mucho auie grãdes cuydados Fablo myo cid bien tan me{{s}}urado Grado ati {{s}}eñor padre q̃ e{{s}}tas en alto E{{s}}to me an buelto myos enemigos malos Alli pien{{s}}{{s}}an de aguiiar alli {{s}}ueltã las riendas alla Exida de biuar ouierõ corneia die{{s}}tra E entrãdo a burgos ouierõ la {{s}}inie{{s}}tra. Meçio myo çid los ombros e en grameo la tie{{s}}ta Albricia albarffanez ca echados {{s}}omos de tierra Myo çid Ruy diaz por burgos en tua En {{s}}u cõpaña L x pendones leuaua exiẽ lo uer mugierē ┐ uaronē Burge{{s}}es ┐ burge{{s}}as por las finie{{s}}tras {{s}}on Plorãdo de los oios tãto auyen el dolor Delas {{s}}us bocas todos diziã una razõ Dios q̃ buẽ Va{{s}}{{s}}alo {{s}}i ouie{{s}}{{s}}e bũe Señor Conbidar leyen de grado mas nĩguno nõ o{{s}}aua El Rey don alfon{{s}}{{s}}o tãto auie la grãd {{s}}aña Antes dela noche en burgos de entro {{s}}u carta Con grãd Recabdo fuerte mietre {{s}}ellada Ꝙ myo çid Ruy diaz q̃ nadi nol die{{s}}{{s}}en po{{s}}ada </poem><noinclude></noinclude> c1kdhod56pf1i1gupurtt3bxdbgvkzy 1648225 1648224 2026-04-10T12:34:28Z Fotoliptofono 95861 1648225 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Marcelo9987" /></noinclude><poem> Delos {{s}}os oios tan fuerte mientre lorando. Tornaua la cabeça ┐ estaua los catando Vio puertas abiertas ┐ vços {{s}}in cañados Alcandaras uazias, {{s}}in pielles ┐ {{s}}in mantos E {{s}}in falcones ┐ {{s}}in adtores mudados So{{s}}piro myo çid ca mucho auie grãdes cuydados Fablo myo cid bien tan me{{s}}urado Grado ati {{s}}eñor padre q̃ e{{s}}tas en alto E{{s}}to me an buelto myos enemigos malos Alli pien{{s}}{{s}}an de aguiiar alli {{s}}ueltã las riendas alla Exida de biuar ouierõ corneia die{{s}}tra E entrãdo a burgos ouierõ la {{s}}inie{{s}}tra. Meçio myo çid los ombros e en grameo la tie{{s}}ta Albricia albarFanez ca echados {{s}}omos de tierra Myo çid Ruy diaz por burgos en tua En {{s}}u cõpaña L x pendones leuaua exiẽ lo uer mugierē ┐ uaronē Burge{{s}}es ┐ burge{{s}}as por las finie{{s}}tras {{s}}on Plorãdo de los oios tãto auyen el dolor Delas {{s}}us bocas todos diziã una razõ Dios q̃ buẽ Va{{s}}{{s}}alo {{s}}i ouie{{s}}{{s}}e bũe Señor Conbidar leyen de grado mas nĩguno nõ o{{s}}aua El Rey don alfon{{s}}{{s}}o tãto auie la grãd {{s}}aña Antes dela noche en burgos de entro {{s}}u carta Con grãd Recabdo fuerte mietre {{s}}ellada Ꝙ myo çid Ruy diaz q̃ nadi nol die{{s}}{{s}}en po{{s}}ada </poem><noinclude></noinclude> 8j90nqv3sy8aq8kzxqg3e8glw1czkzg 1648237 1648225 2026-04-10T15:02:55Z Fotoliptofono 95861 1648237 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Marcelo9987" /></noinclude><poem> Delos {{s}}os oios tan fuerte mientre lorando. Tornaua la cabeça ┐ estaua los catando Vio puertas abiertas ┐ vços {{s}}in cañados Alcandaras uazias, {{s}}in pielles ┐ {{s}}in mantos E {{s}}in falcones ┐ {{s}}in adtores mudados So{{s}}piro myo çid ca mucho auie grãdes cuydados Fablo myo çid biẽ tan me{{s}}urado Grado ati {{s}}eñor padre q̃ e{{s}}tas en alto E{{s}}to me an buelto myos enemigos malos Alli pien{{s}}{{s}}an de aguiiar alli {{s}}ueltã las riendas alla Exida de biuar ouierõ corneia die{{s}}tra E entrãdo a burgos ouierõ la {{s}}inie{{s}}tra. Meçio myo çid los ombros e en grameo la tie{{s}}ta Albricia albarFanez ca echados {{s}}omos de tierra Myo çid Ruy diaz por burgos en tua En {{s}}u cõpaña L x pendones leuaua exiẽ lo uer mugierē ┐ uaronē Burge{{s}}es ┐ burge{{s}}as por las finie{{s}}tras {{s}}on Plorãdo de los oios tãto auyen el dolor Delas {{s}}us bocas todos diziã una razõ Dios q̃ buẽ Va{{s}}{{s}}alo {{s}}i ouie{{s}}{{s}}e bũe Señor Conbidar leyen de grado mas nĩguno nõ o{{s}}aua El Rey don alfon{{s}}{{s}}o tãto auie la grãd {{s}}aña Antes dela noche en burgos de entro {{s}}u carta Con grãd Recabdo fuerte mietre {{s}}ellada Ꝙ myo çid Ruy diaz q̃ nadi nol die{{s}}{{s}}en po{{s}}ada </poem><noinclude></noinclude> ht1r9zlpp1ktwp7vq8y1e1xsego37es 1648238 1648237 2026-04-10T15:03:30Z Fotoliptofono 95861 1648238 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Marcelo9987" /></noinclude><poem> Delos {{s}}os oios tan fuerte mientre lorando. Tornaua la cabeça ┐ estaua los catando Vio puertas abiertas ┐ vços {{s}}in cañados Alcandaras uazias {{s}}in pielles ┐ {{s}}in mantos E {{s}}in falcones ┐ {{s}}in adtores mudados So{{s}}piro myo çid ca mucho auie grãdes cuydados Fablo myo çid biẽ tan me{{s}}urado Grado ati {{s}}eñor padre q̃ e{{s}}tas en alto E{{s}}to me an buelto myos enemigos malos Alli pien{{s}}{{s}}an de aguiiar alli {{s}}ueltã las riendas alla Exida de biuar ouierõ corneia die{{s}}tra E entrãdo a burgos ouierõ la {{s}}inie{{s}}tra. Meçio myo çid los ombros e en grameo la tie{{s}}ta Albricia albarFanez ca echados {{s}}omos de tierra Myo çid Ruy diaz por burgos en tua En {{s}}u cõpaña L x pendones leuaua exiẽ lo uer mugierē ┐ uaronē Burge{{s}}es ┐ burge{{s}}as por las finie{{s}}tras {{s}}on Plorãdo de los oios tãto auyen el dolor Delas {{s}}us bocas todos diziã una razõ Dios q̃ buẽ Va{{s}}{{s}}alo {{s}}i ouie{{s}}{{s}}e bũe Señor Conbidar leyen de grado mas nĩguno nõ o{{s}}aua El Rey don alfon{{s}}{{s}}o tãto auie la grãd {{s}}aña Antes dela noche en burgos de entro {{s}}u carta Con grãd Recabdo fuerte mietre {{s}}ellada Ꝙ myo çid Ruy diaz q̃ nadi nol die{{s}}{{s}}en po{{s}}ada </poem><noinclude></noinclude> t9rt7vqgjtotazz8dss03g6t4a2w616 Página:Romanorum pontificum.pdf/2 102 271721 1648388 1134976 2026-04-11T10:12:50Z Aleator 587 (C) los los 1648388 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="JLVwiki" />{{CP|62|Acta Apostolicae Sedis - Comentario Oficial}}</noinclude>hayan elevado piadosas oraciones a Dios por la armonía de los gobernantes cristianos, por la erradicación de las herejías, por la conversión de los pecadores y por la exaltación de la Santa Madre Iglesia, otorgamos y prodigamos misericordiosamente en el Señor la indulgencia plenaria de todos sus pecados. También concedemos la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria antes mencionada a quienes, habiendo confesado debidamente sus pecados y recibido la Sagrada Comunión, hayan realizado esta visita en el día de la fiesta de la Cátedra de San Pedro en Roma. Además, a los fieles que con corazón contrito, en cualquiera de los ocho días mencionados, hayan rezado las mismas oraciones, concedemos doscientos días de indulgencia en la forma habitual de la Iglesia. Concedemos que todas estas indulgencias, remisiones de pecados y atenuación de penitencias pueden aplicarse, por vía del sufragio, también a las almas de los fieles del Purgatorio. Las presentes concesiones también serán válidas en el futuro, sinque obste cualquier cosa en contra. Las oraciones que deben recitarse, en los ocho días antes señalados por la unidad de la Iglesia, son las siguientes, y para que no se modifiquen las mismas, hemos ordenado que se guarde una copia de las mismas en el Archivo de los Apóstoles Breves. <br><br> {{Brecha|2em}}«Antífona ([[w:Evangelio de Juan|Juan]], XVII, 21) Para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.<br>{{Brecha|2em}}V/ Yo te digo que eres Pedro.<br>{{Brecha|2em}}R/ Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.» <br><br> {{Centrar|{{Menor|ORACIÓN}}}} <br> «Señor Jesucristo, dijiste a tus Apóstoles: te dejo la paz, te doy mi paz, no mires mis pecados, sino la fe de tu Iglesia; Dígnate pacificarlo y reunirlo según tu voluntad, tú que vives y reinas, Dios, por los siglos de los siglos. <br>{{Brecha|3em}}Amén.» <br><br> Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el dia 25 de febrero de 1916, segundo año de nuestro pontificado. {{Derecha|{{Menor|P. CARD. GASPARRI,}} ''Secretario de Estado.''}}<noinclude></noinclude> 739fnca8ldfibgzz8ne4vz39pm3ddbf Página:Crónicas documentadas para la historia de Cuenca. La emancipación.pdf/179 102 288971 1648389 1233055 2026-04-11T10:13:28Z Aleator 587 (C) los los 1648389 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Aequatoria civis" />{{c|—169—}}</noinclude> {{Lista simple| * Antonio Moreno, Depdo de Sig Sig * Manuel Ullauri y Quebedo, Deputado de Nabon * Juan Jaramillo, —————————————— * Manuel Guerrero, Depdo. del Valle * Franco. Yllescas, Depdo. del Pucará * Santiago Arias. Deputado de Cañaba. * Juanchi sostomo Zhunio, deputado de Xima. * Felipe Antonio Tello de la Chica, deputado pr. los gremios. * Jose Veintemilla, .Deputado de Molleturo. * Leon de la Piedra, Secretario. }} {{c|•••}} Esta copia, que se distribuye en recuerdo del Nonagésimo Quinto Aniversario de la Independencia de las Provincias Azuayas, es fiel traslado del original que reposa en el Archivo del Concejo Municipal de Cuenca; siendo los azuayos deudores de la posesión de dicho original a La laboriosidad y cortesía del Señor Don Celiano Monje, a quien este Concejo condecorará con una medalla especial, que será entregada solemnemente a tan eximio Literato y Erudito el dia 10 de Agosto de 1916, en la ciudad de Quito. {{Derecha|Cuenca, Noviembre 3 de 1915.}} El Presidente del Concejo de Cuenca, {{menor|OCTAVIO CORDERO PALACIOS}} {{Derecha|El Secretario,}} {{Derecha|{{menor|AGUSTIN CUEVA MUÑOZ}}}} {{c|•••}} NOTA.—{{menor|LA MEDALLA}} decretada por el Consejo de Cuenca, en muestra de su recono<noinclude></noinclude> 8ev4alnui3asdw2p20ukov4py1rahcg Página:Visión de paz (1915).pdf/2 102 296436 1648423 1267474 2026-04-11T10:57:09Z Aleator 587 vacío 1648423 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Nodras" /></noinclude><noinclude></noinclude> 99pa27b9h70yo049uc01760b1fzkm06 Página:The Poem of the Cid WDL7339.pdf/5 102 298275 1648326 1587783 2026-04-10T22:44:37Z Fotoliptofono 95861 toda la página en grafías originales 1648326 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="2800:AC:21:2CA7:95E9:6203:5D3:8412" /></noinclude><poem> Ea q̃l q̃ gela die{{s}}{{s}}e {{s}}opie{{s}}{{s}}e ũa palabra Q~ ꝑderie los aũes ┐ mas los oios de la cara E aun demas los cuerpos ┐ las almas Grande duelo auiẽ las yentes ẋ̛anas A{{s}}conden {{s}}e de myo çid ca nol o{{s}}an dezir nada El campeador adelino a{{s}}u po{{s}}ada A{{s}}i com̃o lego a la puerta falola bĩe çerrada Por miedo del rey alfon{{s}}{{s}}o q̃ a{{s}}{{s}}i lo auiẽ parado Q~ {{s}}i non la q̃brãta{{s}} por fuerca q̃ ño gela abrie{{s}}e nadi Los de myo çid a altas uoçes laman Los de dentro non les querien tornar palabra Aguiio myo çid ala puerta {{s}}e legaua Saco el pie del e{{s}}tribera una feridal daua Non {{s}}e abre la puerta, ca bĩe era çerrada Vna nĩna de nuef años a oio {{s}}e paraua Ya Campeador en bũe ᵒʳᵃçinxie{{s}}tes e{{s}}pada El Rey lo ha uedado anoch del et̊r {{s}}u carta Con grant recabdo ┐ fuerte mientre {{s}}ellada Nõ uos o{{s}}ariemos abrir nĩ coger por nada Si nõ ꝑderiemos los aũres ┐ las ca{{s}}as E demas los oios delas caras. Çid enel nr̃o mal uos nõ ganades nada Mas el cⁱador uos uala cõ todas {{s}}us uertudes {{s}}cãs E{{s}}to la nĩna dixo ┐ tornos pora {{s}}u ca{{s}}a. </poem><noinclude></noinclude> 2j7wt2dcl5acml9wv1v9lohlye0nx5o Página:Los israelitas españoles y el idioma castellano.pdf/288 102 302147 1648424 1290622 2026-04-11T10:57:22Z Aleator 587 vacío 1648424 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="JaimeDes" /></noinclude><noinclude></noinclude> fnoqt5zt5k0ub96r9924t71jj77wpo3 Página:Viaje al Desierto de Atacama.pdf/245 102 356785 1648425 1473074 2026-04-11T10:58:31Z Aleator 587 /* No corregido */ img 1648425 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Aleator" /></noinclude><noinclude>{{Hay imagen}}</noinclude> idgsy6azw46ngu67ew3e9hbw2ypfbu2 El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: I 0 369239 1648329 1512955 2026-04-10T23:12:48Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/I]]» 1648329 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/I]] kkv2umajk0wcv7pzuu37z0g70k0qkrs El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: II 0 369240 1648330 1512957 2026-04-10T23:12:58Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/II]]» 1648330 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/II]] 9id7v3fzexkik8gsxpktoxdibsiod1g El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: III 0 369241 1648331 1512959 2026-04-10T23:13:08Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/III]]» 1648331 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/III]] 6ww2rqy3d6mo4qrjkcu2qh6je738hxx El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: IV 0 369242 1648332 1512961 2026-04-10T23:13:18Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IV]]» 1648332 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IV]] 542txq1w3x79sbdxav2ueec3utt2uch El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: IX 0 369243 1648333 1512963 2026-04-10T23:13:28Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IX]]» 1648333 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/IX]] s0jensajld1ln8vd4mu0n0nhasxbc0o El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: V 0 369244 1648334 1512965 2026-04-10T23:13:38Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/V]]» 1648334 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/V]] 3ukdul6ehvffikvxge6fcsphsh4ilxh El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: VI 0 369245 1648335 1512967 2026-04-10T23:13:48Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VI]]» 1648335 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VI]] tcsruxbq6fsvxw6suxi0hwhkuxmjfs5 El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: VII 0 369246 1648336 1512969 2026-04-10T23:13:58Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VII]]» 1648336 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VII]] 3nyug9dgqbphvbxpity6ylxp3f6rwq7 El origen de la familia, la propiedad privada y el estado: VIII 0 369247 1648337 1512971 2026-04-10T23:14:08Z MABot 44742 Robot: corrección de redirección rota hacia la página de destino trasladada «[[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VIII]]» 1648337 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (Ed. Progreso)/VIII]] 5hmhrncrctcwjnmjms9k2tow6fi6mwk Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/532 102 415801 1648339 1647891 2026-04-10T23:15:52Z Helen Escobedo 95840 1648339 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>TITULO VI DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA '''1.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. . '''2.''' PAULO; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. '''LIBRO SEXTO''' TITULO I DE LA REIVINDICACION {[Véase Cod, III, 32} '''1.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindiear. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que (6) quae de universitato proposuit praetor, Vulg (7) XXXVI, Vulg. (8) vel, omitela Hai. (9) variarum, inseria la Vulg.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> jnv0yueowbbnrefbt1rfrzwx16s4q8g 1648340 1648339 2026-04-10T23:24:48Z Helen Escobedo 95840 1648340 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>TITULO VI DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. . '''2.''' <span style="font-variant:small-caps;">PAULO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. '''LIBRO SEXTO''' TITULO I DE LA REIVINDICACION {[Véase Cod, III, 32} '''1.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindiear. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que (6) quae de universitato proposuit praetor, Vulg (7) XXXVI, Vulg. (8) vel, omitela Hai. (9) variarum, inseria la Vulg.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> agr633rcmddic5q4k593pxzgmsjm42b 1648341 1648340 2026-04-10T23:32:31Z Helen Escobedo 95840 1648341 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{t3|TITULO VI}} {{c|DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. '''2.''' <span style="font-variant:small-caps;">PAULO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. {{t3|LIBRO SEXTO}} {{t3|TITULO I}} {{c|DE LA REIVINDICACION}} {{c|[Véase Cod, III, 32]}} '''1.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindicar. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que (6) quae de universitato proposuit praetor, Vulg (7) XXXVI, Vulg. (8) vel, omitela Hai. (9) variarum, inseria la Vulg.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> owey3uz4pttcz0v0qcrmxbli0qbd2d2 1648342 1648341 2026-04-10T23:33:38Z Helen Escobedo 95840 1648342 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{t3|TITULO VI}} {{c|DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. '''2.'''<span style="font-variant:small-caps;">PAULO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.'''<span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. {{t3|LIBRO SEXTO}} {{t3|TITULO I}} {{c|DE LA REIVINDICACION}} {{c|[Véase Cod, III, 32]}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindicar. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que (6) quae de universitato proposuit praetor, Vulg (7) XXXVI, Vulg. (8) vel, omitela Hai. (9) variarum, inseria la Vulg.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> eskr445tkxshdaon698sg5o6vw32df3 1648344 1648342 2026-04-10T23:36:08Z Helen Escobedo 95840 1648344 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{t3|TITULO VI}} {{c|DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. '''2.'''<span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. {{t3|LIBRO SEXTO}} {{t3|TITULO I}} {{c|DE LA REIVINDICACION}} {{c|[Véase Cod, III, 32]}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindicar. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que (6) quae de universitato proposuit praetor, Vulg (7) XXXVI, Vulg. (8) vel, omitela Hai. (9) variarum, inseria la Vulg.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 6bae2apz5fpk0v018qsi8gz64rdy9o8 1648352 1648344 2026-04-10T23:58:33Z Helen Escobedo 95840 1648352 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|466|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{t3|TITULO VI}} {{c|DE LA PETICIÓN FIDEICOMISARIA DE LA HERENCIA}} '''1.'''<span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. —Sigue en orden la acción que se da a aquellos a quienes ha sido restituida la herencia, Porque cualquiera que recibió herencia restituida en virtud del Senadoconsulto, por el que pasan á él las acciones, podrá usar de la petición fideicomi- saria de la herencia. '''2.''' <span style="font-variant:small-caps;">PAULO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XX''.— Cuya acción consigue lo mismo que la petición civil de la herencia. '''3.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI''. -Y no importa que a alguien se hubiere rogado que me restituya a mi, ó a aquel se quien quedé heredero. Pero también si yo fuera poseedor de los bienes de aquel & quien se dejé la herencia fideicomisaria, & otro sucesor, podré reclamar por esta acción. § 1.—Ha de saberse, que esta acción no compe- te contra aquel que restituyó la herencia. § 2.—Pero á mi me dan las mismas acciones que competen al heredero, y contra el heredero. {{t3|LIBRO SEXTO}} {{t3|TITULO I}} {{c|DE LA REIVINDICACION}} {{c|[Véase Cod, III, 32]}} '''1.''' <span style="font-variant:small-caps;">ULPIANO</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Después de las acciones que fueron estableci- das respecto de una universalidad, siguese la ac- ción de petición de cosas particulares. § 1.—Cuya especial acción real tiene lugar res- pecto & todas las cosas muebles, asi las animales, como las que carecen de alma, y a las que se con- tienen en el suelo. § 2.—Mas por esta acción no son reclamadas las personas libres, que son de nuestro derecho, por ejemplo, los hijos que están en nuestra potestad. Pues son reclamadas o por acciones prejudiciales, ó por interdictos, ó con conocimiento del Pretor y asi lo dice Pomponio en el libro trigésimo sépti- mo, a no ser acaso que alguno las vindique con expresión de causa, Si alguno pide su hijo de esta suerte, ó dice que esta en su potestad por dere- cho Romano, me parece que también opina Pom- ponio qué reclamé debidamente; porque dice, que expresada una causa, en virtud del derecho de los Quirites puede vindicar. - § 3.—Mas por esta acción no sólo se vindicarán las cosas individuales, sino que escribe Pomponio en el libro vigésimo quinto de sus Lecciones que<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 3p2hzwhb5npqrr3mclssvbdpnmqa02s Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/489 102 415819 1648230 1648102 2026-04-10T14:10:37Z ~2026-21968-70 95873 1648230 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="WilliamDAV" />{{crv|423|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dolo malo del heredero hubiere sido trasladado; porque entonces debe darse allí donde se pide. Además, lo que se contiene en peso, ó número, ó medida, debe darse allí donde se pide, á no ser que se hubiere añadido: «Cien modios de aquel granero», ó «ánforas de vino de aquella tinaja». Mas si se pidiere el legado por acción real, tam- bién debe pedirse alli donde está la cosa. Ý si la cosa fuera mueble, se podrá intentar contra el heredero la acción de exhibición para que exhiba la cosa; porque así podrá ser vindicada por el legatario. '''39.''' PAPINIANO; ''Cuestiones, libro III.-'' Cuando se nombra un juez que está loco, no dejará de ha- ber juicio precisamente porque en el día no pue- de juzgar, puesto que la sentencia que hubiere pronunciado vuelto á su juicio es válida; porque ni al nombrarlo es necesario que esté presente ó que lo sepa el juez. § 1. El que vino a Roma con motivo de una legación puede ser fiador por cualquier causa, por- que no puede usar de su privilegio habiéndose hecho el contrato en Italia. '''40.''' EL MISMO, ''Cuestiones, libro IV.-'' No todo lo que se permite á la potestad del juez está su- jeto á la necesidad del derecho. § 1.- El juez, si al juzgar hubiere omitido con dolo malo alguna cosa contra el precepto de la ley, ofende á la ley. '''41.''' EL MISMO; ''Cuestiones, libro XI.-'' En todos los juicios de buena fe, cuando aun no ha llegado el día del pago de una cantidad, si alguno de- mandara que se preste caución, se hace la conde- na en virtud de justa causa. '''42.''' EL MISMO; Cuestiones, libro XXIV.-Si la mujer se hubiere divorciado del que como Legado estaba en Roma, se respondió, que respecto à la dote el marido ha de defenderse en Roma. '''43.''' EL MISMO; ''Cuestiones, libro XXVII.-'' El que estipuló que dentro de cierto tiempo se le hi- ciera una casa en Cápua, es sabido que, transcu- rrido aquél, puede demandar en cualquier lugar por aquello que le interesa. '''44.''' EL MISMO; ''Respuestas, libro II.-'' No se im- pide el ministerio del juez precisamente porque algunos de los tutores, después de incoado el liti- gio contra todos, han comenzado á estar ausen- tes por causa de la República, como quiera que pueda separarse y estimarse la administración de los presentes y de aquellos que no se defienden. § 1.-Cuando después ha aparecido que es es- clavo aquel en cuyo nombre se había demandado por medio de procurador, debe absolverse al deu- dor. Lo cual no le obstará à su señor al promover cuando quiera el pleito en nombre propio. '''45.''' EL MISMO; ''Respuestas, libro III.-'' Al ban- quero debe demandársele donde se hizo el con- trato, y en esto no se ha de dar dilación, sino por justa causa, para que de una provincia se trai- gan los libros. Lo mismo se estableció respecto á la acción de la tutela. == Notas == <references/> (4) XXIV., Hal. (5) fieri, omitela Hal. (6) IV., Hal.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> e6kaklkfe6wntmvxlwzks8dyrm2hoxr Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/136 102 416015 1648362 1647486 2026-04-11T02:40:43Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648362 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|138|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>La Edad Media vuelve á tomar las cosas en el mismo punto en que la Antigüedad inició sus tendencias al amor sexual, en el adulterio. Ya hemos pintado el amor caballeresco que inventó los ''Tagelieder''. De este género de amor que tiende á destruir el matrimonio, hasta aquel que debe fundarlo, hay aún mucho camino que la caballería no recorrió nunca por completo. Hasta si de los frívolos provenzales pasamos á los virtuosos alemanes, encontramos en el poema de los ''Niebelungen'' á Kriemhilda no menos enamorada (aunque en silencio) de Siegfried que éste lo está de ella; mas no por eso responde Kriemhilda menos sencillamente á Gunther, al anunciarla que la ha prometido á un caballero, de quien calla el nombre: «No tenéis necesidad de suplicarme; tal como me lo ordenéis, así quiero siempre ser; estoy dispuesta de buena voluntad, señor, á unirme con aquel que me deis por marido.» No se le ocurre de ningún modo á Kriemhilda la idea de que su amor pueda tenerse en cuenta para nada. Gunther pide en matrimonio á Brünhilda y Etzel á Kriemhilda sin haberlas visto nunca; de igual manera Sigebant de Irlanda busca en Gutrun á la noruega Ute, Hetel de Hegelingen á Hilda de Irlanda, y, en fin, Siegfried de Morlandia, Hartmut de Ormania y Herwig de Seelandia piden los tres la mano de Gutrun; y sólo aquí sucede que ésta se pronuncie libremente á favor del último. Regla gene-<noinclude></noinclude> iq5ca22l2vq7pkul109fzo2ddtp8a86 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/137 102 416016 1648363 1647487 2026-04-11T02:41:33Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648363 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|139}}</noinclude>ral: la futura del joven príncipe es elegida por los padres de éste, si aún viven, ó, en el caso contrario, por él mismo y previo el consentimiento de los grandes feudatarios, quienes siempre tienen algo que decir en tales circunstancias. Y no puede ser de otro modo, por supuesto. Para el caballero ó el barón, como para el mismo principe, el matrimonio es un acto político, una cuestión de aumento de poder mediante nuevas alianzas; el interés de ''la casa'' es quien decide y no la buena voluntad del individuo. ¿Cómo había de tener entonces arte ni parte el amor en lo de concertar el matrimonio? La mismo sucede con la plebe de los gremios en las ciudades de la Edad Media. Precisamente, sus privilegios protectores, los reglamentos restrictivos de los gremios, las complicadas líneas fronterizas que separaban legalmente al plebeyo, acá de las otras corporaciones gremiales, acullá de sus propios colegas en maestría ó de sus oficiales y aprendices, hacían harto estrecho ya el círculo dentro del cual era posible que buscase una esposa adecuada para él. Y en este complicado sistema, evidentemente no era su gusto personal sino el interés de familia quien decidia respecto á cuál de todas era la mujer que más le convenía. En la mayor parte de los casos, y hasta el final de la Edad Media, siguió siendo el matrimonio de esta suerte lo que había sido desde su<noinclude></noinclude> rssxxh49phnuu8r40lz63lb2lrjzwwj Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/138 102 416017 1648364 1647488 2026-04-11T02:42:37Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648364 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|140|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>origen: un negocio, para cerrar el cual no tenían que ver nada los más interesados en él. Al principio, se venía ya casado al mundo, casado con todo un grupo de seres del otro sexo. En la forma ulterior del matrimonio por grupos, verosimilmente existían análogas condiciones, pero con un estrechamiento progresivo del círculo. En el matrimonio sindiásmico es de regla el que las madres convengan entre sí acerca del matrimonio de sus hijos; también aquí, lo que decide es la consideración de los nuevos lazos de parentesco que deben robustecer la posición de la joven pareja en la ''gens'' y en la tribu. Y cuando la propiedad individual se sobrepuso á la propiedad colectiva, cuando los intereses de la transmisión hereditaria hicieron nacer la preponderancia de la familia patriarcal y de la monogamia, entonces fué cuando el matrimonio comenzó á depender de consideraciones económicas. Desaparece la ''forma'' del matrimonio por compra; pero continúa practicándose cada vez más y más; tanto que, no sólo la mujer tiene su precio, sino hasta el hombre también; y no según sus cualidades personales, sino con arreglo á la cuantía de sus bienes. En la práctica y desde el principio, si había alguna cosa inconcebible para las clases directoras, era que la inclinación recíproca de los interesados pudiese ser la razón por excelencia del matrimonio: esto sólo pasaba en las novelas ó... en las clases opri-<noinclude></noinclude> jp0lm6setizsl39a0ceblthapsme0kt Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/139 102 416018 1648365 1647489 2026-04-11T02:44:32Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648365 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|141}}</noinclude>midas, que no tocaban pito ni flauta en la sociedad. Tal era la situación que encontró de frente la producción capitalista cuando, á contar desde la era de los descubrimientos geográficos, se puso en el caso de conquistar el imperio del mundo por medio del comercio universal y de la industria manufacturera. Debiera creerse que este modo de matrimonio le convendría excepcionalmente, y así era en verdad. Y, sin embargo (la ironía de la historia del mundo es insondable), ella fué quien hubo de abrir la brecha decisiva en él. Al transformar todas las cosas en mercaderías, desorganizó todas las situaciones transmitidas ó adquiridas antiguamente; reemplazó las costumbres hereditarias y el derecho histórico por la compraventa, por el «libre contrato»; y he ahí cómo el jurisconsulto inglés H. S. Maine ha creído haber hecho un descubrimiento extraordinario al decir que todo nuestro progreso sobre las épocas anteriores consistía en que hemos pasado ''{{corr|brom|from}} status to contract'', es decir, de una situación hereditariamente transmitida á un estado de cosas libremente consentido..., lo cual encontrábase ya en el manifiesto comunista, en cuanto eso es verdad. Pero para contratar se necesitan gentes que puedan disponer libremente de su persona, de sus acciones y de sus bienes, y que se encuentren unos en presencia de otros con iguales de-<noinclude></noinclude> 2a1gy0azw99pph0z29eojy01vmwjvy1 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/140 102 416019 1648366 1647490 2026-04-11T02:45:16Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648366 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|142|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>rechos. Crear esas personas «libres» é «iguales» fué precisamente una de las principales tareas de la producción capitalista. Aun cuando al principio no se hizo esto sino de una manera medio inconsciente, y por añadidura bajo el disfraz de la religión, á contar desde la Reforma luterana y calvinista, no por eso queda menos asentado el principio de que el hombre no es completamente responsable de sus acciones sino cuando las comete en pleno libre albedrío, y que es un deber el resistir á todo lo que constriñe á un acto inmoral. Pero, ¿cómo poner de acuerdo este principio con las prácticas usuales hasta entonces para concertar el matrimonio? Según el concepto plebeyo del matrimonio, era un contrato, una cuestión de derecho, y hasta la más importante de todas, puesto que disponía del cuerpo y del alma, de dos seres humanos, para mientras durase su vida. Verdad es que, desde esa época, el matrimonio era el concierto formal de dos voluntades; sin el «sí» de los interesados no había nada hecho. Pero harto bien se sabía cómo se pronunciaba el «sí» y cuáles eran los verdaderos autores del matrimonio. Sin embargo, puesto que para todos los demás contratos se exigía la libertad real para decidirse, ¿por qué no lo era en éste? Los dos jóvenes que debían ser unidos, ¿no tenían también el derecho de disponer libremente de sí mismos, de su cuerpo y de sus órganos? ¿No se había puesto de<noinclude></noinclude> nseix06wa9ne53o7h8znju129zqmbu6 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/141 102 416020 1648367 1647491 2026-04-11T02:46:00Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648367 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|143}}</noinclude>moda, gracias á la caballería, el amor sexual? En contra del amor adúltero de la caballería, ¿no era el amor conyugal su verdadera forma plebeya? Pero si el deber de los esposos era amarse recíprocamente, ¿no era tan deber de los amantes no casarse sino entre sí y con ninguna otra persona? Este derecho de los amantes, ¿no era superior al derecho del padre y de la madre, de los parientes y de los demás alcahuetes y terceros tradicionales de bodas? Desde el momento en que el derecho al libre examen personal penetraba en la Iglesia y en la religión, ¿podía no afirmarse, ante la intolerable pretensión de la generación vieja, de disponer del cuerpo, del alma, de los bienes de fortuna, de la ventura y de la desventura de una generación más joven? Por fuerza debían de suscitarse estas cuestiones en un tiempo que relajaba todos los antiguos vínculos sociales y removía todas las ideas corrientes. De pronto habíase hecho la tierra diez veces más grande; en lugar de la cuarta parte de un hemisferio, el globo terrestre entero se extendía ante los ojos de los europeos occidentales, quienes apresurábanse á tomar posesión de las otras tres cuartas partes. Y, al mismo tiempo que las antiguas barreras del país natal, caían las milenarias trabas puestas al pensamiento en la Edad Media. Un horizonte infinitamente más extenso se abría ante los ojos y el espíritu del hombre. ¿Qué importaba la idea de<noinclude></noinclude> 18lwwj6v9pmfq96gxpriccbn88jhmnq Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/142 102 416021 1648368 1647492 2026-04-11T02:46:56Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648368 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|144|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>respetabilidad, qué importaba el respetable privilegio corporativo, transmitido de generaciones en generaciones, al joven á quien atraían las riquezas de las Indias, las minas de oro y plata de México y del Potosi? Aquella fué la época de la caballería andante de la plebe; porque también ésta tuvo su romanticismo y su delirio amoroso, pero bajo un pie plebeyo y con plebeyas miras. Así sucedió que la clase media naciente, sobre todo la de los países protestantes, donde se conmovió de una manera más profunda el estado de cosas existente, reconoció cada vez más y más para el matrimonio también la libertad del contrato, y puso en práctica su teoría del modo que hemos descrito. El matrimonio continuó siendo matrimonio de clase, pero en el seno de la clase concedióse cierto grado de libertad en la elección á los interesados. Y en el papel, en la teoría moral como en las narraciones poéticas, nada quedó tan inquebrantablemente asentado como la inmoralidad de todo matrimonio que no se funde en un amor sexual recíproco y en un contrato de los esposos efectivamente libre. En resumen: quedaba proclamado como derecho del hombre el matrimonio por amor; y no sólo ''derecho del hombre'', sino que también y por excepción ''derecho de la mujer''. Pero este derecho difería en un punto de todos los demás que se llaman «Derechos del Hombre». Al paso que éstos en la práctica se reser-<noinclude></noinclude> 8phycx4gzvy1zugbzj7b0u6dqzo4gta Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/143 102 416022 1648369 1647493 2026-04-11T02:47:44Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648369 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|145}}</noinclude>vaban á las clases directoras, y seguían siendo directa ó indirectamente letra muerta para las clases oprimidas, la ironía de la historia confirmase aquí una vez más respecto al proletariado. La clase directora prosiguió dominada por las influencias económicas conocidas, y sólo por excepción presenta casos de matrimonios concertados verdaderamente con toda libertad; mientras que éstos, como ya hemos visto, son la regla en las clases oprimidas. Por tanto, el matrimonio no se concertará con toda libertad sino cuando, suprimiéndose la producción capitalista y las condiciones de propiedad creadas por ella, se aparten las consideraciones económicas accesorias que aún ejercen tan poderosa influencia sobre la elección de los esposos. Desde ese momento, el matrimonio ya no tendrá más causa determinante que la inclinación recíproca. Pero dado que, por naturaleza suya, el amor sexual es exclusivista (aun cuando en nuestros días ese exclusivismo no se realiza nunca sino en la mujer), el matrimonio fundado en el amor sexual, por su naturaleza propia, es la monogamia. Hemos visto cuánta razón tenía Bachofen cuando consideraba el progreso del matrimonio por grupos al matrimonio por parejas como obra debida sobre todo á la mujer; sólo el paso del matrimonio sindiásmico á la monogamia puede atribuirse al hombre, y ha consistido<noinclude></noinclude> nawy34v1y94b9ipya4b70iezowba7kk Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/144 102 416023 1648370 1647494 2026-04-11T02:48:29Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648370 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|146|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>sobre todo históricamente, en rebajar la situación de las mujeres y facilitar la infidelidad de los hombres. Que lleguen á desaparecer las consideraciones económicas en virtud de las cuales han aceptado las mujeres esta infidelidad habitual de los hombres (el cuidado de su propia existencia, y aún más el del porvenir de los hijos), y la igualdad que de ello resultará para la mujer producirá el efecto, según toda nuestra experiencia adquirida, de que los hombres se volverán monógamos en una proporción infinitamente más grande que poliandras las mujeres. Pero lo que seguramente desaparecerá de la monogamia son todos los caracteres que la han impreso las condiciones de la propiedad á las cuales deben su origen; estos caracteres son, en primer término, la preponderancia del hombre, y luego la indisolubilidad. La preponderancia del hombre en el matrimonio es consecuencia, sencillamente, de su preponderancia económica, y caerá por sí sola con ésta. La indisolubilidad del matrimonio es consecuencia, en parte de la situación económica de donde salió la monogamia, y en parte es una tradición de la época en que, mal comprendido aún el enlace de esa situación económica con la monogamia, fué exagerado hasta el extremo por la religión. Actualmente está desportillada ya por mil lados. Si el matrimonio fundado en el amor es el único moral, sólo podrá serlo donde el amor persista.<noinclude></noinclude> h9aigwrg5alxg8se6b6r0hr2o4wp19d Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/145 102 416024 1648371 1647495 2026-04-11T02:49:25Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648371 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|147}}</noinclude>Pero la duración del acceso del amor sexual es muy variable según los individuos, particularmente entre los hombres; y la desaparición del afecto ante un amor apasionado nuevo hace de la desaparición un beneficio, lo mismo para ambas partes que para la sociedad. Sólo que debe ahorrarse á las gentes patalear en el inútil fango de un pleito de divorcio. Así, pues, lo que podemos augurar acerca de la organización de las relaciones sexuales, después de la inminente barrida de la producción capitalista, es más que nada de un orden negativo, y se limita principalmente á decir lo que desaparecerá. Pero ¿qué vendrá después? Eso se decidirá cuando haya crecido una nueva generación; una generación de hombres que en su vida se hayan encontrado en el caso de comprar á costa de dinero, ni con ayuda de ninguna otra fuerza social, el abandono de una mujer; y una generación de mujeres que nunca se hayan visto en el caso de entregarse á un hombre en virtud de otras consideraciones que las del amor real, ni de rehusar entregarse á su amante por miedo á las consecuencias económicas de este abandono. Y cuando hayan venido esas gentes, se burlarán de cuanto se hubiese pensado acerca de lo que habrían de hacer; se dictarán á sí mismas su propia conducta, y crearán una opinión pública basada en ella para juzgar la conducta de cada uno.—¡Y todo quedará dicho! {{np}}<noinclude></noinclude> rqrjh749tarfr7il6dmldwd12073vm5 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/146 102 416025 1648372 1647496 2026-04-11T02:50:38Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648372 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|148|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>Pero volvamos á Morgan, de quien muchísimo nos hemos alejado. El examen histórico de las instituciones sociales que se han desarrollado durante el período de la civilización se sale de los límites de su libro. Por eso se ocupa muy poco de los destinos de la monogamia durante este período. También él ve en el perfeccionamiento de la familia monogámica un progreso, una aproximación á la plena igualdad de derechos entre ambos sexos, sin que tenga, no obstante, por conseguido este propósito aún. «Pero—dice—si se reconoce el hecho de que la familia ha atravesado sucesivamente por cuatro formas y se encuentra en la quinta actualmente, plantéase la cuestión de saber si esta forma puede ser duradera para lo futuro. Lo único que puede responderse es que debe progresar como progresa la sociedad, que debe modificarse conforme la sociedad se modifica; lo mismo que ha sucedido antes. Es producto del sistema social, y reflejará su estado de cultura. Habiéndose mejorado la familia monogámica desde los comienzos de la civilación, y de una manera muy notable en los tiempos modernos, lícito es por lo menos creer que es capaz de perfeccionamiento ulterior hasta que se consiga la igualdad entre los dos sexos. Si en un porvenir lejano, la familia monogámica no llegase á satisfacer las exigencias de la sociedad, es imposible predecir de qué naturaleza sería la que le sucediese.» {{np}}<noinclude></noinclude> m829bas6lficunycgoroz4gyqdswwl3 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/147 102 416026 1648373 1647497 2026-04-11T02:52:12Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648373 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|149}}</noinclude>{{t2|III|sub=La gens iroquesa.}} Llegamos ahora á otro descubrimiento de Morgan, de una importancia igual por lo menos á la de la reconstitución de las formas primitivas de la familia por los sistemas de parentesco. La prueba de que los grupos de consanguíneos. designados por medio de nombres de animales en el seno de una tribu de indios americanos son esencialmente idénticos á las ''genca'' de los griegos, á las ''gentes'' de los romanos; que la forma americana es la original, siendo la forma grecoromana un derivado ulterior de ella; que toda la organización social de los griegos y romanos de los tiempos primitivos en ''gens'', ''patria'' y ''tribu'' encuentra su paralelo fiel en la organización indoamericana; que la ''gens'', hasta lo más lejos que alcanzan hoy nuestras fuentes de conocimiento, es una institución común á todos los bárbaros hasta su ingreso en la civilización: esta<noinclude></noinclude> b18ju06atvloyog1v40iwcpdukb4udb Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/148 102 416027 1648375 1647498 2026-04-11T02:55:06Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648375 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|150|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>prueba ha dilucidado de una vez las partes más difíciles de la antigua historia griega y romana y nos ha dado al mismo tiempo inesperadas aclaraciones acerca de los rasgos fundamentales del régimen social de la época primitiva, antes de aparecer el ''Estado''. Por muy sencilla que parezca la cosa una vez conocida, sin embargo, Morgan no la descubrió sino en último lugar; en su anterior obra, dada á luz en 1871, no había llegado aún á penetrar ese secreto, cuya divulgación desde entonces acá ha hecho estarse quedos á los prehistoriadores ingleses, por costumbre tan llenos de seguridad en sí mismos. La palabra latina ''gens'', que Morgan emplea para este grupo de consanguíneos, procede, como la palabra griega del mismo significado ''genos'', de la raíz aria común ''gan'' (en alemán—donde, según la regla, la ''k'' debe reemplazar á la ''g'' aria —''kan''), que significa ''engendrar''. Las palabras ''gens'' en latín, ''genos'' en griego, ''djanas'' en sánscrito, ''kuni'' en gótico (según la regla anterior), ''kyn'' en antiguo noruego y anglosajón, ''kin'' en inglés y ''künne'' en medio-altoalemán, significan de igual modo ''parentesco'', ''descendencia''. Pero ''gens'' en latín ó ''genos'' en griego se emplean especialmente para designar ese grupo que se jacta de una descendencia común (del padre común de la tribu, en el presente caso), y que está unido por ciertas instituciones sociales y religiosas, formando una comunidad particular, cuyo ori-<noinclude></noinclude> ebni2z3ujh3jmhbjpb2ax1zj2ai1i86 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/149 102 416028 1648376 1647499 2026-04-11T02:56:18Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648376 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|151}}</noinclude>gen y cuya naturaleza siguen siendo oscuros hasta ahora, á pesar de todo, para nuestros historiadores. Ya hemos visto más atrás, en la familia ''punalúa'', lo que es en su forma primitiva la reunión de una ''gens''. Compónese de todas las personas que, por el matrimonio ''punalúa'' y según las ideas que en él dominan necesariamente, forman la descendencia reconocida de una misma madre de tribu determinada, fundadora de la ''gens''. Siendo incierta la paternidad en esta forma de familia, sólo se cuenta la filiación femenina. Como los hermanos no se pueden casar con sus hermanas, sino con mujeres de otro origen, los hijos procreados con estas mujeres extrañas caen fuera de la ''gens'', en virtud del derecho materno. Así, pues, no quedan dentro del grupo sino los descendientes de las ''hijas'' en cada generación; los de los hijos pasan á las ''gentes'' de sus respectivas madres. ¿Qué sucede ahora con este grupo consanguíneo, así que se constituye como grupo aparte, frente á grupos del mismo género en el seno de una tribu? Como forma clásica de esa ''gens'' primitiva, Morgan toma la de los iroqueses y especialmente la de la tribu de los senekas. Hay en esta ocho ''gentes'', que llevan nombres de animales: 1.º, lobo; 2.º, oso; 3.º, tortuga, 4.º, castor; 5.º, ciervo; 6.º, becada; 7.º, garza, y 8.° halcón. En cada ''gens'' hay las costumbres siguientes: {{np}}<noinclude></noinclude> 3hz527wxel30ml3abdfi0nnjeh2op4g Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/150 102 416029 1648377 1647500 2026-04-11T02:57:42Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648377 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|152|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>1.º Elige el ''saquem'' (director en tiempo de paz) y el jefe (comandante militar.) El ''saquem'' debe elegirse en la misma ''gens'', y sus funciones son hereditarias en ella, en el sentido de que deben ser ocupadas en seguida de nuevo en caso de quedar vacantes. El jefe militar podía elegirse fuera de la ''gens'', y á veces hasta faltar por completo. Nunca se elegía ''saquem'' al hijo del anterior, por estar vigente entre los iroqueses el derecho materno, y pertenecer, por tanto, el hijo á otra ''gens''. Todo el mundo, hombres y mujeres, tomaba parte en la elección. Pero ésta debía ratificarse por las otras siete ''gentes'', condición después de la cual el electo era solemnemente reconocido por el consejo común de toda la federación iroquesa. Más adelante se verá la importancia de este punto. El poder del ''saquem'' en el seno de la ''gens'' es paternal, de naturaleza puramente moral, sin tener ningún medio coercitivo. Además, por sus funciones, era miembro del consejo de tribu de los senekas, así como del consejo federal del conjunto de los iroqueses. El jefe militar no tiene órdenes que dar sino respecto á lo que se refiere á la guerra. 2.º Depone á su antojo al ''saquem'' y al jefe. También en este caso toman parte en la votación hombres y mujeres juntos. Los dignatarios depuestos, pasan á ser en seguida simples guerreros como los demás, personas privadas. También el consejo de tribu puede deponer á<noinclude></noinclude> 6mms39zzq2tpqxz8hghifwj1geuh43d Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/151 102 416030 1648378 1647501 2026-04-11T03:00:23Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648378 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|153}}</noinclude>los ''saquem'', hasta contra la voluntad de la ''gens''. 3.° Ningún miembro tiene derecho á casarse en el seno de la ''gens''. Esta es la regla fundamental de la gens, el vínculo que la mantiene unida; es la expresión negativa del muy positivo parentesco consanguíneo; sólo por ella son una ''gens'' los individuos comprendidos dentro de ella. Con el descubrimiento de este sencillo hecho, Morgan ha puesto en claro por primera vez la naturaleza de la ''gens''. Cuán poco se había comprendido ésta hasta entonces, nos lo prueban los relatos anteriores que se nos hacían respecto á los salvajes y á los bárbaros, relatos donde los diferentes cuerpos, cuya reunión forman el orden ''gentil'', se confunden hechos un revoltillo, indiferentemente y sin comprenderse bien, con los nombres de tribus, clanes, etc... y de los cuales dicese de vez en cuando que el matrimonio está prohibido en el seno de semejantes corporaciones. Tal es el origen de la irreparable confusión donde Mac-Lennan, hecho un Napoleón, ha podido poner orden con este decreto soberano: «Todas las tribus se dividen en unas donde está prohibido el matrimonio entre los miembros de la tribu (''exógamas''), y otras donde se permite (''endógamas'').» Y después de haber logrado embrollarlo todo así, ha podido dedicarse á las más hondas disquisiciones, para saber cuál de esas dos absurdas clases creadas<noinclude></noinclude> qslmaj2dvypz3v5beb6vaoevzkvlw13 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/152 102 416031 1648396 1647502 2026-04-11T10:26:22Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648396 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|154|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>por él era la más antigua, si la exogamia ó la endogamia. Este absurdo ha concluido por sí solo al descubrirse la ''gens'' basada en el parentesco consanguíneo, y la resultante imposibilidad del matrimonio entre sus miembros. Es evidente que en el estadio en que hallamos á los iroqueses, la prohibición del matrimonio dentro de la ''gens'' misma se mantiene inviolablemente. 4.° La propiedad de los difuntos pasaba á los otros ''gentiles'', pues no debía salir de la ''gens''. Dada la poca importancia de lo que un iroqués podía dejar á su muerte, la herencia se dividía entre los ''gentiles'' más próximos, es decir, entre sus hermanos y hermanas, y el hermano de su madre, si el difunto era varón, excluyendo á sus hermanos si era hembra. Por el mismo motivo, el marido y la mujer no podian ser herederos uno de otro, ni los hijos serlo del padre. 5.° Los ''gentiles'' debíanse entre sí ayuda y protección, y sobre todo auxilio mutuo para vengar las injurias hechas por extraños. Cada individuo confiaba su seguridad á la protección de la ''gens'', y podía hacerlo; todo el que lo lesionase lesionaba á la ''gens'' entera. De ahí, de esso lazos de la sangre en la gens, nació la obligación de la ''vendetta'', que fué reconocida en absoluto por los iroqueses. Si un extraño á la ''gens'' mataba á uno de sus miembros, la gens entera de la víctima estaba obligada á vengarle. Primero se trataba de arreglar el asunto; la ''gens''<noinclude></noinclude> 762fkjgdo4vi7m7m3d5bdu6o8o18c2i Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/153 102 416032 1648426 1647503 2026-04-11T11:22:55Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648426 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|155}}</noinclude>del matador celebraba consejo, y hacía proposiciones de acomodo á la de la víctima, ofreciendo casi siempre la expresión de su sentimiento por lo acaecido, y regalos de importancia. Si se aceptaban éstos, asunto terminado. En el caso contrario, la ''gens'' ofendida designaba uno ó varios vengadores, obligados á perseguir y matar al matador. Si sucedía esto, la ''gens'' del individuo ejecutado no tenía derecho ninguno á quejarse; quedaban saldadas las cuentas. 6.° La ''gens'' tiene nombres determinados, ó una serie de nombres que sólo ella tiene derecho á emplear en toda la tribu; de suerte que el nombre de un individuo indica inmediatamente á qué ''gens'' pertenece. Un nombre ''gentil'' trae consigo por sí sólo derechos ''gentiles''. 7.° La ''gens'' puede adoptar á extraños en su seno, y darles así acceso á la tribu entera. Los prisioneros de guerra á quienes no se condenaba á muerte, hacíanse de este modo, por su adopción en una ''gens'', miembros de la tribu de los senekas, y por ese mismo hecho entraban en posesión de los plenos derechos de la ''gens'' y de la tribu. La adopción se hacía á propuesta individual de ''gentiles'', de hombres que aceptaban al extranjero como hermano ó como hermana, de mujeres que le aceptaban como hijo; la recepción solemne en la ''gens'' era necesaria en concepto de ratificación. A menudo, ''gentes'' aisladas y muy reducidas en número se reforzaban de<noinclude></noinclude> 8xbp3zx43ocsndyu4p0yqmpzv1p1v62 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/154 102 416033 1648427 1647505 2026-04-11T11:24:21Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648427 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|156|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>nuevo así, adoptando en masa á miembros de otra ''gens'', con el consentimiento de ésta. Entre los iroqueses, la recepción solemne en la ''gens'' verificábase en sesión pública del consejo de tribu, lo cual hacía de ella en la práctica una ceremonia religiosa. 8.° Es difícil probar en las ''gentes'' indias la existencia de solemnidades religiosas especiales; pero las ceremonias religiosas de los indios se enlazan más ó menos con las ''gentes''. En las seis fiestas anuales de los iroqueses, los ''saquem'' y los jefes, en atención á sus cargos, contábanse entre los «defensores de la fe», y tenían funciones sacerdotales. 9.° La ''gens'' tiene un cementerio común. Este ha desaparecido ya entre los iroqueses del Estado de New-York, que hoy están prietos en medio de los blancos, pero ha existido en otros tiempos. Aún subsiste, entre otros indios, por ejemplo, entre los tuscaroras, próximos parientes de los iroqueses, aun cuando son cristianos, tienen en el cementerio una determinada fila de sepulturas para cada ''gens'', de tal suerte, que la madre está enterrada allí en la misma hilera que los hijos, pero no el padre. Y entre los iroqueses también la ''gens'' entera asiste al entierro de un muerto, se ocupa de la tumba, pronuncia los discursos fúnebres, etc.... 10. La ''gens'' tiene un consejo, compuesto de la asamblea democrática de todos los ''genti''-<noinclude></noinclude> 58vlirtuchnx0wbmt68r3w76xh8qbg8 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/155 102 416034 1648428 1647506 2026-04-11T11:28:38Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648428 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|157}}</noinclude>''les'' adultos, hombres y mujeres, todos ellos con el mismo derecho de votar. Este consejo elige á los ''saquem'' y á los jefes, y los depone; igualmente á los demás «defensores de la fe»; decide respecto al precio de la sangre (''wergeld'') ó á la ''vendetta'' por el homicidio de un ''gentilis''; adopta á los extranjeros en la ''gens''. En resúmen, es el poder soberano en la ''gens''. Tales son las atribuciones de una ''gens'' india tipica. Todos sus miembros son individuos libres, obligados á proteger cada uno la libertad de los otros; son iguales en derechos personales; ni los ''saquem'', ni los jefes, pretenden tener ninguna. especie de preeminencia; forman una colectividad fraternal, unida por los vínculos de la sangre. Libertad, igualdad y fraternidad: aun cuando nunca se han proclamado como fórmula, éstos son los principios fundamentales de la ''gens''; y á su vez, esta última es la unidad de todo un sistema social, la base de la sociedad india organizada. Eso explica la indomable independencia y la dignidad que todo el mundo nota en los indios. En la época del descubrimiento, los indios de toda la América del Norte estaban organizados en ''gentes'', con arreglo al derecho materno. Sólo en algunas tribus habían desaparecido las ''gentes'', como en la de los dacotas; y en otras, como en los ojibwas y los omahas, estaban organizadas con arreglo al derecho paterno. {{np}}<noinclude></noinclude> dpdn1db2424qr12eg7s9vyar0p571j8 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/156 102 416035 1648429 1647507 2026-04-11T11:30:23Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648429 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|158|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>En numerosísimas tribus indias que comprenden más de cinco ó seis ''gentes'', encontramos tres, cuatro ó más de éstas reunidas en un grupo particular, que Morgan, traduciendo fielmente el nombre indio, llama ''fratria'', como su correspondiente griego. Así, los senekas tienen dos ''fratrias'': la primera comprende las ''gentes'' 1-4, y la segunda las ''gentes'' 5-8. Fijándose más en ello, se advierte que estas ''fratrias'' representan casi siempre las ''gentes'' primitivas en las cuales se escindió al principio la tribu; porque, dada la prohibición del matrimonio en el seno de la ''gens'', cada tribu debía necesariamente comprender por lo menos dos ''gentes'' para tener una existencia independiente. A medida que la tribu aumentaba en número, cada ''gens'' volvía á á escindirse en dos ó más, que desde entonces aparecían cada una de ellas como una ''gens'' particular; al paso que la ''gens'' primitiva, que comprende todas las ''gentes'' hijas de ella, continúa existiendo como una ''fratria''. Entre los senekas y la mayor parte de los indios, las ''gentes'' de una de las ''fratrias'' son gentes hermanas entre sí, al paso que las de la otra son ''gentes'' primas suyas—nombres que, como vemos, en el sistema de parentesco americano tienen un significado muy real y muy expresivo. En su origen, tampoco se podía casar ningún seneka en el seno de la ''fratria''; sin embargo, esta usanza se perdió muy pronto, quedando limitada á la ''gens''. Era tradi-<noinclude></noinclude> dn3mffexyzj2atd2n8wcaecx3vt7tg7 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/157 102 416036 1648430 1647508 2026-04-11T11:31:44Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648430 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|159}}</noinclude>ción entre los senekas que el oso y el ciervo fueron las dos ''gentes'' primitivas, de las cuales fueron desprendiéndose las demás. Implantada esa primera organización, se modificaba con arreglo á las necesidades; si decrecían las ''gentes'' de una ''fratria'', hacíase pasar á veces á ellas ''gentes'' enteras de otras ''fratrias''. Por eso encontramos en tribus diferentes las ''gentes'' del mismo nombre diversamente agrupadas en las ''fratrias''. Las funciones de la ''fratria'' entre los iroqueses son en parte sociales, en parte religiosas: 1.° Las ''fratrias'' juegan á la pelota una contra otra; cada una designa á sus mejores jugadores; los demás miran jugar, formada aparte cada ''fratria'', y apuestan entre ellas por la victoria de los suyos. 2.° En el consejo de tribu se sientan juntos los ''saquem'' y los jefes de cada ''fratria'', colocándose frente á frente los dos grupos; cada orador habla á los representantes de cada ''fratria'' como á un cuerpo particular. 3.° Si en la tribu se cometía un homicidio, sin pertenecer á la misma ''fratria'' el matador y la víctima, la ''gens'' ofendida apelaba á menudo á sus gentes hermanas; las cuales celebraban un consejo de ''fratria'' y se dirigían á la otra ''fratria'' tomada en conjunto, con el fin de que ésta convocase igualmente un consejo para buscar acomodo al asunto. En este caso, la ''fratria''<noinclude></noinclude> rnfml01y9kcp62m0qwebqoongczlg41 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/158 102 416037 1648431 1647509 2026-04-11T11:33:11Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648431 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|160|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>aparece de nuevo como ''gens'' primitiva, y con muchas más probabilidades de buen éxito que la ''gens'' aislada, más débil, hija suya. 4.° En caso de defunción de personajes importantes, la ''fratria'' opuesta se encargaba de organizar y dirigir las ceremonias de los funerales, mientras la ''fratria'' de los difuntos conducía el duelo. Si llegaba á morir un ''saquem'', la ''fratria'' opuesta anunciaba la vacante de su cargo en el consejo federal de los iroqueses. 5.° Cuando la elección de un ''saquem'', intervenía igualmente el consejo de ''fratria''. Solía considerarse como bastante la ratificación por las ''gentes'' hermanas; pero las ''gentes'' de la otra ''fratria'' podían oponerse á ella. En ese caso, reuníase el consejo de esta ''fratria''; y si mantenía la oposición, la elección era nula. 6.° Al principio, tenían los iroqueses misterios religiosos particulares, llamados por los blancos ''medicine lodges''. Celebrábanse entre los senekas por dos asociaciones religiosas, con derecho regular de iniciación de nuevos miembros; una de esas asociaciones pertenecía á cada una de las ''fratrias''. 7.° Si, como es casi seguro, los cuatro ''linajes'' (razas) que habitaban por el tiempo de la conquista en los cuatro cuarteles de Tlascala eran cuatro ''fatrias'', esto prueba que las ''fatrias'' se contaban también como unidades militares, lo mismo que entre los griegos y en otras colec-<noinclude></noinclude> im0mjtwdjmpn22i7y73ygkg2izti6jv Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/159 102 416038 1648432 1647510 2026-04-11T11:34:49Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648432 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|161}}</noinclude>tividades consanguíneas análogas entre los germanos; cada uno de esos cuatro ''linajes'' iba á la guerra como ejército independiente, con su uniforme y su bandera particulares, y al mando de su propio jefe. Así como varias ''gentes'' forman una ''fratria'', de igual modo, en la forma clásica, varias ''fratrias'' constituyen una tribu; en muchos casos, en las tribus muy débiles falta el miembro intermedio, la ''fratria''. ¿Qué es, pues, lo que caracteriza á una tribu india en América? 1.° Un territorio propio y un nombre particular. Fuera del sitio donde estaba asentada verdaderamente cada tribu, poseía además un importante territorio para caza y pesca. Detrás de éste se extendía una ancha zona neutral que llegaba hasta el territorio de la tribu más próxima, zona que era más estrecha entre las tribus de la misma lengua, y más ancha entre las que no tenían el mismo idioma. Esto venía á ser el «bosque limítrofe, de los germanos, el desierto que los suevos de César creaban alrededor de su territorio, el ''îsarnholt'' (en dinamarqués ''jaruved'', ''limes Danicus'') entre daneses y alemanes, el ''sachsenwald'' y el ''branibor'' (eslavo: «bosque protector»), que dió su nombre al Brandeburgo, entre alemanes y eslavos. El territorio comprendido dentro de las fronteras inciertas era el país común de la tribu, reconocido como tal por<noinclude></noinclude> p69mvry7xm81f3y5pftsey6jgjlumi5 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/160 102 416039 1648433 1647511 2026-04-11T11:45:08Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648433 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|162|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>las tribus vecinas, y el que ella misma tenía que defender contra los invasores. La incertidumbre de las fronteras no fué casi nunca nociva en la práctica, sino cuando se aumentó considerablemente la población. Los nombres de las tribus parecen debidos á la casualidad con mucha más frecuencia que á una elección razonada; con el tiempo, sucedió á menudo que una tribu se conocía entre sus vecinas con otro nombre del que ella misma empleaba: así es como los alemanes recibieron de los celtas su primer nombre colectivo de germanos. 2. Un ''dialecto'' particular propio de esta sola tribu. De hecho, la tribu y el dialecto no forman más que una misma cosa; la formación nueva de tribus y de dialectos, á consecuencia de una escisión, acontecía recientemente aún en América, y todavía no debe de haber cesado por completo. Allí donde dos tribus debilitadas se funden en una sola, ocurre excepcionalmente que en la misma tribu se hablan dos dialectos, próximos parientes el uno del otro. La fuerza numérica media de las tribus americanas es de unas dos mil almas; sin embargo, los tscheroqueses son veintiséis mil, el mayor número de indios de los Estados Unidos que hablan el mismo dialecto. 3.° El derecho de dar solemne posesión á los ''saquem'' y á los jefes elegidos por las ''gentes'', etc. {{np}}<noinclude></noinclude> 2n33wziwbzuqgbni7ulzrfungmqrgb9 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/161 102 416040 1648434 1647512 2026-04-11T11:46:30Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648434 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|163}}</noinclude>4.° El derecho de exonerarlos, hasta contra la voluntad de su respectiva ''gens''. Siendo miembros del consejo de tribu los ''saquem'' y los jefes, explícanse por sí mismos estos derechos de la tribu en lo que á ellos concierne. Allí donde se ha formado una federación de tribus y donde el conjunto de éstas se halla representado por un consejo federal, esos derechos pasan á este último. 5.° La posesión de ideas religiosas (mitología) y de ceremonias del culto comunes. «Los indios eran, á su manera bárbara, un pueblo religioso.» Su mitología no ha sido aún objeto de investigaciones críticas. Representábanse ya la encarnación de sus ideas religiosas (espíritus de todas clases), bajo una forma humana; pero el estadio inferior de la barbarie en el cual estaban no conoce aún, representaciones simbólicas; lo que se llaman ídolos. Hay entre ellos un culto natural, elemental, que tiende al politeísmo. Las diferentes tribus tenían sus fiestas regulares, con formas de culto determinadas, principalmente el baile y los juegos; la danza, sobre todo, era una parte esencial de todas las solemnidades religiosas; cada tribu celebraba las suyas en particular. 6.° Un consejo de tribu para los asuntos comunes. Componíase de todos los ''saquem'' y jefes de todas las ''gentes'', sus representantes reales, puesto que eran siempre revocables; deliberaba<noinclude></noinclude> 1h7owyqxsajkczgrd1tk0cu193tr825 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/162 102 416041 1648435 1647513 2026-04-11T11:48:02Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648435 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|164|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>públicamente en medio de los demás miembros de la tribu, quienes tenían derecho á tomar la palabra y hacer oir su opinión; el consejo decidía. Por regla general, todo asistente al acto era oído á petición suya; también las mujeres podían expresar su parecer por medio de un orador elegido por ellas. Entre los iroqueses, la resolución final se tomaba por unanimidad; esto mismo se necesitaba para muchas decisiones de las comunidades de aldeas alemanas. El consejo de tribu estaba encargado principalmente de regular las relaciones con las tribus extrañas; recibía y mandaba las embajadas, declaraba la guerra y ajustaba la paz. Si llegaba á estallar la guerra, solía hacerse casi siempre por medio de voluntarios. En principio, considerábase cada tribu en estado de guerra con toda otra tribu con quien expresamente no hubiese convenido un tratado de paz. Las expediciones contra esta clase de enemigos se organizaban la mayor parte por ilustres guerreros. Estos daban un baile de guerra: todo el que danzaba en él, declaraba de ese modo su deseo de tomar parte en la campaña. Formábase en seguida la columna, y se ponía en movimiento. De igual manera, solían encargarse de la defensa del territorio de la tribu atacada levas voluntarias. La ida y el regreso de esta clase de columnas, daban siempre lugar á regocijos públicos. Para esas expediciones no era necesaria la aprobación del consejo<noinclude></noinclude> nwhp3gbmnm5y5rdxvz717e7ycc85gdx Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/163 102 416042 1648436 1647514 2026-04-11T11:49:15Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648436 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|165}}</noinclude>de tribu, y ni se pedía ni se daba. Estas son enteramente las expediciones particulares de las compañías germanas tal como nos las describe Tácito, con la diferencia de que entre los germanos tienen ya un carácter más fijo las compañías, y forman en tiempo de paz un núcleo sólido, alrededor del cual vienen á fijarse el resto de los voluntarios en caso de guerra. Las columnas de esta especie rara vez eran numerosas; las más importantes expediciones de los indios, aun á grandes distancias, realizábanse con fuerzas insignificantes. Cuando se juntaban varias de esas compañías para acometer una gran empresa, cada una de ellas no obedecía sino á su propio jefe; la unidad del plan de campaña asegurábase bien ó mal por medio de un consejo de estos jefes. Esta es la manera cómo hacían la guerra los «alemanes» en el alto Rhin en el siglo {{asc|IV}}, según la vemos descrita por Amiano Marcelino. 7.° En algunas tribus encontramos un ''saquem'' en jefe, cuyas atribuciones son siempre muy escasas. Este es uno de los ''saquem'', que, en los casos necesitados de una acción rápida, debe tomar medidas hasta el momento en que pueda reunirse el consejo y tomar las resoluciones finales. Es un débil germen de un funcionario con poder ejecutivo, germen que casi siempre queda estéril en el transcurso de la evolución ulterior; ese funcionario, como veremos, ha salido en la<noinclude></noinclude> hucoloeu84gmpszmtswijwdnjoxb2m8 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/164 102 416043 1648437 1647515 2026-04-11T11:52:00Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648437 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|166|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>mayor parte de los casos, si no en todos, del jefe militar supremo. La gran mayoría de los indios americanos no fué mucho más lejos de la reunión en tribu. Las tribus poco numerosas, separadas unas de otras por vastas zonas fronterizas y debilitadas por continuas guerras, con pocos habitantes ocupaban un inmenso territorio. Acá y acullá formábanse alianzas entre tribus consanguíneas, por efecto de momentáneas necesidades, con las cuales tenían término. Pero en ciertas otras comarcas, tribus parientes en su origen y separadas después se habían reunido de nuevo en federaciones permanentes, dando así el primer paso hacia la formación de nacionalidades. En los Estados Unidos encontramos la forma más desarrollada de una federación de esa especie entre los iroqueses. Abandonando sus residencias del Oeste del Mississipí, donde probablemente habían formado una rama de la gran familia de los dacotas, después de largas peregrinaciones se fijaron en el actual Estado de New York, divididos en cinco tribus: los senekas, los cayugas, los onondagas, los oneidas y los mohawks. Vivían de la pesca, de la caza, de hortalizas groseras, y habitaban en aldeas, fortificadas casi todas con recintos de estacas. No excediendo nunca del número de 20.000, había muchas ''gentes'' comunes en las cinco tribus, hablaban dialectos parecidísimos de la misma lengua y ocu-<noinclude></noinclude> plty2rly5w82vzgy2ehy0x27ztbk1ow Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/165 102 416044 1648438 1647516 2026-04-11T11:53:05Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648438 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|167}}</noinclude>paban á la sazón un territorio compacto repartido entre las cinco tribus. Siendo de conquista reciente ese territorio, caíase de su propio peso la necesidad de la cohesión habitual de estas tribus enfrente de las hordas rechazadas; y, á más tardar, en los primeros años del siglo {{asc|XV}}, se convirtió en una «liga eterna», en una confederación que, comprendiendo su nueva fuerza, no tardó en tomar un carácter ofensivo; y al llegar á su apogeo, hacia 1675, había conquistado en torno suyo vastos territorios, á cuyos habitantes había en parte expulsado, en parte hecho tributarios. La confederación iroquesa presenta la organización social más desarrollada á que llegaron los indios antes de pasar del estadio inferior de la barbarie, excluyendo, por consiguiente, á los mexicanos, á los neo-mexicanos y á los peruanos. Las condiciones fundamentales de la federación eran las siguientes: 1.ª Liga eterna, teniendo por base la plena igualdad y la independencia de las cinco tribus consanguíneas en todos sus asuntos interiores. Esta consanguinidad formaba el verdadero fundamento de la liga. De las cinco tribus, tres llevaban el nombre de tribus madres y eran hermanas entre sí, como lo eran igualmente las otras dos, que se llamaban tribus hijas. Tres ''gentes'' (las más antiguas) estaban representadas de una manera aún vivaz en todas las cinco tribus, otras tres ''gentes'' lo estaban en tres tribus;<noinclude></noinclude> 3pij6j9lesw1ybf22t0aymxrrmupljg Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/166 102 416045 1648439 1647518 2026-04-11T11:54:13Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648439 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|168|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>los miembros de cada una de estas ''gentes'' eran hermanos entre sí á través de todas las cinco tribus. La lengua común, sin más diferencias de dialecto, era la expresión y la prueba de la comunidad de origen. 2.ª El órgano de la liga era un consejo federal de cincuenta ''saquem'', todos iguales en categoría y consideración; este consejo decidía en última instancia acerca de todos los asuntos de la liga. 3.ª Estos cincuenta ''saquem'', cuando se fundó la liga, se distribuyeron entre las tribus y las ''gentes'', en calidad de representantes de nuevas funciones expresamente instituidas para las necesidades de la federación. A cada vacante eran elegidos de nuevo por las ''gentes'' interesadas y podían ser depuestos por ellas en todo tiempo, pero el derecho de darles posesión de su cargo correspondía al consejo federal. 4.ª Estos ''saquem'' federales lo eran también en sus tribus respectivas, y tenían asiento y voz en el consejo de tribu. 5.ª Todos los acuerdos del consejo federal debían tomarse por unanimidad. 6.ª El voto se daba por tribu, de tal suerte que todas las tribus y en cada una de ellas todos los miembros del consejo debían emitir un voto favorable para que se pudiese tomar un acuerdo válido. 7.ª Cada uno de los cinco consejeros de tribu<noinclude></noinclude> mb7tdan1egudcngz331zgb3wzozjy9x Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/167 102 416046 1648440 1647519 2026-04-11T11:55:14Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648440 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|169}}</noinclude>podía convocar al consejo federal, pero éste no podía convocarse á sí mismo. 8.ª Las sesiones se celebraban delante del pueblo reunido; cada iroqués podía tomar la palabra; sólo el consejo decidía. 9.ª La confederación no tenía ninguna cabeza visible personal, ningún jefe del poder ejecutivo. 10.ª Por el contrario, tenía dos jefes de guerra superiores, con iguales atribuciones y poderes (los dos «reyes» de Esparta, los dos cónsules de Roma). Tal es toda la constitución pública bajo la cual han vivido y viven aún los iroqueses desde hace más de cuatrocientos años. La he descrito con detalles, según Morgan, porque tenemos aquí ocasión de estudiar la organización de una sociedad que no conocía aún el ''Estado''. El Estado supone un poder público particulares, parado del conjunto de los respectivos ciudadanos que lo componen. Y Maurer, que reconoce con un instinto seguro la constitución de la Marca alemana como esencialmente diferente del Estado (aun cuando más tarde le sirvió en gran parte de base), y como una institución puramente social en sí; Maurer, digo, investiga en todos sus escritos la formación sucesiva del poder público en el seno de y junto á las constituciones primitivas de las marcas, de las aldeas, de los señoríos y de las ciudades. Entre los in-<noinclude></noinclude> iltzpcm5qq0ubmyat7wwa5y8hmd0g1o Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/168 102 416047 1648441 1647520 2026-04-11T11:56:22Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648441 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|170|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>dios de la América del Norte, vemos cómo una raza de hombres, primitivamente «una», se difunde poco á poco por un continente inmenso; cómo, escindiéndose, las tribus se convierten en pueblos, en grupos enteros de tribus; cómo se modifican las lenguas, no sólo hasta llegar á ser incomprensibles entre ellas, sino hasta el punto de desaparecer todo vestigio de la prístina unidad; cómo en el seno de las tribus se escinden en varias las ''gentes'' particulares, y las ''gentes'' madres se mantienen bajo la forma de ''fratrias''; y cómo los nombres de estas ''gentes'' más antiguas se perpetúan en las tribus más distintas y separadas más largo tiempo (el lobo y el oso son aún nombres de ''gentes'' en la mayoría de las tribus indias). Y á todas estas tribus se aplica en general la constitución antes descrita, con la única diferencia de que muchas de ellas no han sido parientes, hasta la liga entre tribu. Pero dada la ''gens'' como unidad social, vemos también con qué necesidad casi ineludible, por ser natural, se deduce de esa unidad toda la constitución de las ''gentes'', de la ''fratria'' y de la tribu. Todas tres son grupos de diferentes gradaciones de consanguinidad, encerrado cada uno en sí mismo y ordenando sus propios asuntos, pero completando también á los otros. Y el círculo de los asuntos que les competen abarca el conjunto de los negocios públicos de los bár-<noinclude></noinclude> 4ctyaidnnkvtskzzz4suurqydkgpjxm Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/169 102 416048 1648442 1647521 2026-04-11T11:57:21Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648442 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||POR FEDERICO ENGELS|171}}</noinclude>baros del estadio inferior. Así, pues, siempre que en un pueblo hallemos la ''gens'' como unidad social, debemos también poder buscar una organización de la tribu semejante á la que hemos descrito; y allí donde, como entre los griegos y los romanos, no faltan las fuentes de conocimiento, no sólo la encontraremos, sino que además nos convenceremos de que en todas partes donde esas fuentes son deficientes para nosotros, la comparación de la constitución social americana nos ayuda á despejar las dudas y á adivinar los más difíciles enigmas. ¡Admirable constitución esta de la ''gens'', en toda su juventud y con toda su sencillez! Sin soldados, cuadrilleros ni corchetes, sin nobleza, sin reyes, gobernadores, prefectos ó jueces, sin prisiones ni procesos, todo marcha con regularidad. Todas las querellas y todos los conflictos los zanja la colectividad á quien conciernen, la ''gens'' ó la tribu, ó las diversas ''gentes'' entre ellas; sólo como último recurso, rara vez empleado, interviene la ''vendetta'', de la cual no es más que la forma civilizada, nuestra pena de muerte, con todas las ventajas y todos los inconvenientes de la civilización. No hace falta nuestro estorbo de aparato administrativo, tan vasto y complicado, aun cuando hay entonces muchos más asuntos comunes que arreglar que en nuestros días; la economía doméstica es común para una serie de familias y es comunista; el suelo es propiedad<noinclude></noinclude> h7n9oa1ryv7ffdc04iobuv01y915xc5 Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/170 102 416049 1648443 1647522 2026-04-11T11:58:25Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1648443 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|172|ORIGEN DE LA FAMILIA|}}</noinclude>de la tribu, y sólo tienen al principio las casas pequeños huertos. Los interesados son quienes resuelven, y en la mayoría de los casos lo regula casi todo una usanza secular. No puede haber pobres ni necesitados: la familia comunista y la ''gens'' conocían sus obligaciones para con los ancianos, los enfermos y los heridos en la guerra. Todos son iguales y libres: las mujeres también. No hay sitio aún para los esclavos, y, por regla general, tampoco para la servidumbre de las tribus extrañas. Cuando los iroqueses hubieron vencido en 1651 á los erios y á la ''nación neutral'', propusiéronles entrar en la confederación con iguales derechos; sólo al rechazar los vencidos esta proposición eran desalojados de su territorio. Qué hombres y qué mujeres ha producido semejante sociedad nos lo prueban todos los blancos que han tratado con indios no degenerados, por su admiración hacia la dignidad personal, la rectitud, la energía de carácter y la intrepidez de estos bárbaros. Recientemente hemos visto en Africa ejemplos de ese arrojo. Los cafres de Zululandia hace algunos años, y los nubios hace pocos meses (dos tribus en las cuales no se han extinguido aún las ''gentes'') han hecho lo que no sabrían hacer ningunas tropas extranjeras. Armados nada más que con lanzas y venablos, sin armas de fuego, bajo la lluvia de balas de los fusiles de tiro rápido de la infantería inglesa (reconocida<noinclude></noinclude> k2urq8tdvfdfv0rbo0hmqeg4rfqjmbf Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/673 102 416217 1648226 1647766 2026-04-10T13:05:04Z ~2026-22179-79 95878 1648226 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="AUDREDD" />{{crv|605|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude><small>da á los que han regresado facultad para hacer{{-}} la defensa, si fueran dueños, ó si tuvieran algún{{-}} derecho en aquella cosa, cuales son el acreedor y{{-}} el usufructuario.{{-}} 31. PAULO; ''Comentarios à Plaucio, libro VII.''--{{-}} Lo que dice el Pretor, que cuando la familia co-{{-}} meta un hurto, él darà acción de modo que el ac-{{-}} tor consiga tanto cuanto conseguiría si lo hubiese{{-}} cometido un hombre libre, preguntase si se refe-{{-}} rirá al pago de la cantidad, o si también à la da-{{-}} ción por el daño, por ejemplo, si porque se perci-{{-}} ba el duplo con los precios de los entregados por{{-}} el daño, se impedirán las siguientes acciones. Sa-{{-}} bino y Cassio opinan, que debe computarse tam-{{-}} bién el precio de los entregados por el daño; lo{{-}} cual aprueba Pomponio, y es verdad; porque tam-{{-}} bién si uno se hubiera llevado el esclavo indefen-{{-}} so, se ha de computar su estimación. Opina Ju-{{-}} liano, que, à la verdad, no tan sólo se ha de tener{{-}} cuenta de la duplicación, sino también de la con-{{-}} dicción; y que se ha de atender al tiempo en que{{-}} se cometió el hurto à si los esclavos son de la mis-{{-}} ma familia, porque si los que fueren de muchos{{-}} dueños hubieren comenzado después à ser de uno{{-}} solo, no habrá lugar al Edicto.{{-}} 32. CALISTRATO; ''Del Edicto monitorio, libro''{{-}} ''II''.--El que està en ajena potestad, si se dijera{{-}} que cometió un daño, es adjudicado, si no fuera{{-}} defendido; y si està presente su dueño, debe en-{{-}} tregarlo, y prometer por el dolo malo.{{-}} 33. POMPONIO; ''Comentarios d Sabino, libro{{-}} XIV"".--Nadie es obligado contra su voluntad &{{-}} defender a otro en juicio noxal, pero debe quedar{{-}} privado de aquel a quien no defiende, si es escla-{{-}} vo; mas si es un hombre libre, que esté bajo po-{{-}} testad, indistintamente se le ha de conceder à él{{-}} mismo su defensa;{{-}} 34. JULIANO; ''Comentarios á Urseyo Ferox, li-{{-}} bro IV''.--porque siempre que nadie defiende por{{-}} causa de delito à un hijo de familia, se da acción{{-}} contra él.{{-}} 35. ULPIANO; ''Comentarios á Sabino, libro XLI''.{{-}} --Y si el hijo hubiere sido condenado, debe hacer{{-}} lo juzgado; porque le obliga la condena. Pero ha{{-}} de decirse además esto, que después de la conde-{{-}} na del hijo puede ser demandado también el pa-{{-}} dre tan sólo respecto al peculio.{{-}} 36. EL MISMO; ''Comentarios al Edicto, libro{{-}} XXXVII''.--Si alguno hubiere comprado à un deu-{{-}} dor un esclavo dado en prenda, y hurtado después{{-}} por el deudor, se obligará por razón de un hurto{{-}} de él, habiendo adquirido el dominio del esclavo,{{-}} y no obstará que por la acción Serviana pueda re-{{-}} clamársele el esclavo. Y lo mismo también si cual-{{-}} quiera lo hubiere comprado à un menor de vein-{{-}} ticinco años, ó & sabiendas en fraude de acreedo-{{-}} res; porque éstos, aunque se los pueda quitar el{{-}} domínio, mientras tanto, han de ser, no obstan-{{-}} te, demandados.{{-}} 37. TRIFONINO; ''Disputas, libro XV.''--Si me hu-{{-}} biere hecho un hurto el esclavo ajeno, que después{{-}} ______________{{-}} (4) Ferocem, omítela Hal.{{-}} (5) V., Hal{{-}} </small><noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 75nsmmajtkan3myxzxl8spdy4t8u0ht 1648239 1648226 2026-04-10T15:16:21Z Nea1109 95832 1648239 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="AUDREDD" />{{crv|605|Digesto.— Libro IX: Título IV}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude><small>da á los que han regresado facultad para hacer{{-}} la defensa, si fueran dueños, ó si tuvieran algún{{-}} derecho en aquella cosa, cuales son el acreedor y{{-}} el usufructuario.{{-}} 31. PAULO; ''Comentarios à Plaucio, libro VII.''--{{-}} Lo que dice el Pretor, que cuando la familia co-{{-}} meta un hurto, él darà acción de modo que el ac-{{-}} tor consiga tanto cuanto conseguiría si lo hubiese{{-}} cometido un hombre libre, preguntase si se refe-{{-}} rirá al pago de la cantidad, o si también à la da-{{-}} ción por el daño, por ejemplo, si porque se perci-{{-}} ba el duplo con los precios de los entregados por{{-}} el daño, se impedirán las siguientes acciones. Sa-{{-}} bino y Cassio opinan, que debe computarse tam-{{-}} bién el precio de los entregados por el daño; lo{{-}} cual aprueba Pomponio, y es verdad; porque tam-{{-}} bién si uno se hubiera llevado el esclavo indefen-{{-}} so, se ha de computar su estimación. Opina Ju-{{-}} liano, que, à la verdad, no tan sólo se ha de tener{{-}} cuenta de la duplicación, sino también de la con-{{-}} dicción; y que se ha de atender al tiempo en que{{-}} se cometió el hurto à si los esclavos son de la mis-{{-}} ma familia, porque si los que fueren de muchos{{-}} dueños hubieren comenzado después à ser de uno{{-}} solo, no habrá lugar al Edicto.{{-}} 32. CALISTRATO; ''Del Edicto monitorio, libro''{{-}} ''II''.--El que està en ajena potestad, si se dijera{{-}} que cometió un daño, es adjudicado, si no fuera{{-}} defendido; y si està presente su dueño, debe en-{{-}} tregarlo, y prometer por el dolo malo.{{-}} 33. POMPONIO; ''Comentarios d Sabino, libro{{-}} XIV"".--Nadie es obligado contra su voluntad &{{-}} defender a otro en juicio noxal, pero debe quedar{{-}} privado de aquel a quien no defiende, si es escla-{{-}} vo; mas si es un hombre libre, que esté bajo po-{{-}} testad, indistintamente se le ha de conceder à él{{-}} mismo su defensa;{{-}} 34. JULIANO; ''Comentarios á Urseyo Ferox, li-{{-}} bro IV''.--porque siempre que nadie defiende por{{-}} causa de delito à un hijo de familia, se da acción{{-}} contra él.{{-}} 35. ULPIANO; ''Comentarios á Sabino, libro XLI''.{{-}} --Y si el hijo hubiere sido condenado, debe hacer{{-}} lo juzgado; porque le obliga la condena. Pero ha{{-}} de decirse además esto, que después de la conde-{{-}} na del hijo puede ser demandado también el pa-{{-}} dre tan sólo respecto al peculio.{{-}} 36. EL MISMO; ''Comentarios al Edicto, libro{{-}} XXXVII''.--Si alguno hubiere comprado à un deu-{{-}} dor un esclavo dado en prenda, y hurtado después{{-}} por el deudor, se obligará por razón de un hurto{{-}} de él, habiendo adquirido el dominio del esclavo,{{-}} y no obstará que por la acción Serviana pueda re-{{-}} clamársele el esclavo. Y lo mismo también si cual-{{-}} quiera lo hubiere comprado à un menor de vein-{{-}} ticinco años, ó & sabiendas en fraude de acreedo-{{-}} res; porque éstos, aunque se los pueda quitar el{{-}} domínio, mientras tanto, han de ser, no obstan-{{-}} te, demandados.{{-}} 37. TRIFONINO; ''Disputas, libro XV.''--Si me hu-{{-}} biere hecho un hurto el esclavo ajeno, que después{{-}} ______________{{-}} (4) Ferocem, omítela Hal.{{-}} (5) V., Hal{{-}} </small><noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> t23n6vg76kpzneu0rsa4kuseiwq48yi 1648240 1648239 2026-04-10T15:22:06Z Nea1109 95832 1648240 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="AUDREDD" />{{crv|605|Digesto.— Libro IX: Título IV}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{sc|<small>da á los que han regresado facultad para hacer{{-}} la defensa, si fueran dueños, ó si tuvieran algún{{-}} derecho en aquella cosa, cuales son el acreedor y{{-}} el usufructuario.{{-}} 31. PAULO; ''Comentarios à Plaucio, libro VII.''--{{-}} Lo que dice el Pretor, que cuando la familia co-{{-}} meta un hurto, él darà acción de modo que el ac-{{-}} tor consiga tanto cuanto conseguiría si lo hubiese{{-}} cometido un hombre libre, preguntase si se refe-{{-}} rirá al pago de la cantidad, o si también à la da-{{-}} ción por el daño, por ejemplo, si porque se perci-{{-}} ba el duplo con los precios de los entregados por{{-}} el daño, se impedirán las siguientes acciones. Sa-{{-}} bino y Cassio opinan, que debe computarse tam-{{-}} bién el precio de los entregados por el daño; lo{{-}} cual aprueba Pomponio, y es verdad; porque tam-{{-}} bién si uno se hubiera llevado el esclavo indefen-{{-}} so, se ha de computar su estimación. Opina Ju-{{-}} liano, que, à la verdad, no tan sólo se ha de tener{{-}} cuenta de la duplicación, sino también de la con-{{-}} dicción; y que se ha de atender al tiempo en que{{-}} se cometió el hurto à si los esclavos son de la mis-{{-}} ma familia, porque si los que fueren de muchos{{-}} dueños hubieren comenzado después à ser de uno{{-}} solo, no habrá lugar al Edicto.{{-}} 32. CALISTRATO; ''Del Edicto monitorio, libro''{{-}} ''II''.--El que està en ajena potestad, si se dijera{{-}} que cometió un daño, es adjudicado, si no fuera{{-}} defendido; y si està presente su dueño, debe en-{{-}} tregarlo, y prometer por el dolo malo.{{-}} 33. POMPONIO; ''Comentarios d Sabino, libro{{-}} XIV"".--Nadie es obligado contra su voluntad &{{-}} defender a otro en juicio noxal, pero debe quedar{{-}} privado de aquel a quien no defiende, si es escla-{{-}} vo; mas si es un hombre libre, que esté bajo po-{{-}} testad, indistintamente se le ha de conceder à él{{-}} mismo su defensa;{{-}} 34. JULIANO; ''Comentarios á Urseyo Ferox, li-{{-}} bro IV''.--porque siempre que nadie defiende por{{-}} causa de delito à un hijo de familia, se da acción{{-}} contra él.{{-}} 35. ULPIANO; ''Comentarios á Sabino, libro XLI''.{{-}} --Y si el hijo hubiere sido condenado, debe hacer{{-}} lo juzgado; porque le obliga la condena. Pero ha{{-}} de decirse además esto, que después de la conde-{{-}} na del hijo puede ser demandado también el pa-{{-}} dre tan sólo respecto al peculio.{{-}} 36. EL MISMO; ''Comentarios al Edicto, libro{{-}} XXXVII''.--Si alguno hubiere comprado à un deu-{{-}} dor un esclavo dado en prenda, y hurtado después{{-}} por el deudor, se obligará por razón de un hurto{{-}} de él, habiendo adquirido el dominio del esclavo,{{-}} y no obstará que por la acción Serviana pueda re-{{-}} clamársele el esclavo. Y lo mismo también si cual-{{-}} quiera lo hubiere comprado à un menor de vein-{{-}} ticinco años, ó & sabiendas en fraude de acreedo-{{-}} res; porque éstos, aunque se los pueda quitar el{{-}} domínio, mientras tanto, han de ser, no obstan-{{-}} te, demandados.{{-}} 37. TRIFONINO; ''Disputas, libro XV.''--Si me hu-{{-}} biere hecho un hurto el esclavo ajeno, que después{{-}} ______________{{-}} (4) Ferocem, omítela Hal.{{-}} (5) V., Hal{{-}} </small>}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 7pfuj579j3xe2um0hnwodrhl5n8fo39 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/247 102 416219 1648233 1648098 2026-04-10T14:46:11Z ~2026-21967-18 95868 1648233 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jean Paul A M A" />{{crv|181|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>guezas, y maestro de la secretaria de súplicas y de la sacra jurisdicción, que siempre se nos recomendó por su buena opinión y por su fama; por Teófilo, varón ilustre y maestro jurisperito, que loablemente difunde en esta explendidísima ciudad el más recto sentido de las leyes; por Doroteo, varón ilustre y elocuentisimo excuestor, á quien hallándose explicando el derecho a sus discipulos en la esplendidisima ciudad de los Beritienses llamamos a nosotros por su excelentísima fama y por su gloria, y le hicimos participe en esta obra; por Anatolio, varón ilustre,maestro, que dedicado también á la interpretación del derecho entre los de Berito fué elegido para esta empresa, varón procedente de una antigua estirpe dejurisconsultos, pues su padre Leoncio y su abuelo Eudoxio dejaron en laprofesión de legistas la mejor memoria de sí después de Patricio, excuestor y profesor de derecho de inclita recordación, y de Leoncio, varón gloriosisimo, que fué prefecto y cónsul, y de Patricio, hijo de éste; y por Cratino, varón ilustre y conde de las sacras larguezas, y reputado como muy excelente maestro de leves de esta feliz ciudad. Todos los que fueron elegidos para la predicha obra juntamente con Esteban, Menna, Prosdocio, Eutolmio, Timoteo, Leonidas, Leoncio, Platón, Jacobo, Constantino y Juan, varones sapientisimos,defensores de causas ante el supremo tribunal de la prefectura, que ejerce jurisdicción sobre los pretorios Orientales, quienes también fueron designados por nosotros para la realización de tamaña empresa , después de recoger en todas partes toda clase de testimonios de su virtud. Y habiéndose concertado todos, bajo la dirección de Triboniano, varón excelso, para poder ejecutar, siendo nosotros los autores, tan grande obra, con el favor de Dios se acabó esta encerrándola en los mencionados cincuenta libros. § 10.- Mas tanta reverencia se ha tenido por nosotros á la antigüedad, que en manera ninguna hemos consentido pasar en silencio los nom- bres de los jurisconsultos, sino que todo el que fué autor de alguna ley, ha sido inscrito en nuestro Digesto; habiendo hecho nosotros tan solo que si algo pareció en sus leyes ó superfluo, ó imperfecto, ó poco adecuado, fuera ampliado, ó simplificado convenientemente, y expresado en las más correctas fórmulas. Yenlos casos que había muchos pasajes semejantes ó contradictorios, se ha puesto como regla para todos los demás lo que parecia tener más recto sentido, dando a todo la misma autoridad, a fin de que todo lo alli escrito aparezca como nuestro, y como compuesto por nuestra propia voluntad; sin que se atreva nadie a comparar lo que tenia la antigüedad y lo que nuestra autoridad introdujo, pues mu-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> m2a6jd8aa16evrzytci8wros56if9fu 1648234 1648233 2026-04-10T14:46:50Z ~2026-21967-18 95868 1648234 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jean Paul A M A" />{{crv|181|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>guezas, y maestro de la secretaria de súplicas y de la sacra jurisdicción, que siempre se nos recomendó por su buena opinión y por su fama; por Teófilo, varón ilustre y maestro jurisperito, que loablemente difunde en esta explendidísima ciudad el más recto sentido de las leyes; por Doroteo, varón ilustre y elocuentisimo excuestor, á quien hallándose explicando el derecho a sus discipulos en la esplendidisima ciudad de los Beritienses llamamos a nosotros por su excelentísima fama y por su gloria, y le hicimos participe en esta obra; por Anatolio, varón ilustre,maestro, que dedicado también á la interpretación del derecho entre los de Berito fué elegido para esta empresa, varón procedente de una antigua estirpe dejurisconsultos, pues su padre Leoncio y su abuelo Eudoxio dejaron en laprofesión de legistas la mejor memoria de sí después de Patricio, excuestor y profesor de derecho de inclita recordación, y de Leoncio, varón gloriosisimo, que fué prefecto y cónsul, y de Patricio, hijo de éste; y por Cratino, varón ilustre y conde de las sacras larguezas, y reputado como muy excelente maestro de leves de esta feliz ciudad. Todos los que fueron elegidos para la predicha obra juntamente con Esteban, Menna, Prosdocio, Eutolmio, Timoteo, Leonidas, Leoncio, Platón, Jacobo, Constantino y Juan, varones sapientisimos,defensores de causas ante el supremo tribunal de la prefectura, que ejerce jurisdicción sobre los pretorios Orientales, quienes también fueron designados por nosotros para la realización de tamaña empresa , después de recoger en todas partes toda clase de testimonios de su virtud. Y habiéndose concertado todos, bajo la dirección de Triboniano, varón excelso, para poder ejecutar, siendo nosotros los autores, tan grande obra, con el favor de Dios se acabó esta encerrándola en los mencionados cincuenta libros. § 10- Mas tanta reverencia se ha tenido por nosotros á la antigüedad, que en manera ninguna hemos consentido pasar en silencio los nom- bres de los jurisconsultos, sino que todo el que fué autor de alguna ley, ha sido inscrito en nuestro Digesto; habiendo hecho nosotros tan solo que si algo pareció en sus leyes ó superfluo, ó imperfecto, ó poco adecuado, fuera ampliado, ó simplificado convenientemente, y expresado en las más correctas fórmulas. Yenlos casos que había muchos pasajes semejantes ó contradictorios, se ha puesto como regla para todos los demás lo que parecia tener más recto sentido, dando a todo la misma autoridad, a fin de que todo lo alli escrito aparezca como nuestro, y como compuesto por nuestra propia voluntad; sin que se atreva nadie a comparar lo que tenia la antigüedad y lo que nuestra autoridad introdujo, pues mu-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> rl2tc3pgrkzwvinrhsz97a5lchtfijr 1648235 1648234 2026-04-10T14:48:15Z ~2026-21967-18 95868 1648235 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jean Paul A M A" />{{crv|181|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>guezas, y maestro de la secretaría de súplicas y de la sacra jurisdicción, que siempre se nos reco- mendó por su buena opinión y por su fama; por Teófilo, varón ilustre y maestro jurisperito, que loablemente difunde en esta explendidisima ciu- dad el más recto sentido de las leyes; por Doro- teo, varón ilustre y elocuentisimo excuestor, & quien hallándose explicando el derecho a sus discipulos en la esplendidisima ciudad de los Beritienses llamamos à nosotros por su excelen- tisina fama y por su gloria, y le hicimos parti- cipe en esta obra; por Anatolio, varón ilustre, maestro, que dedicado también à la interpreta- ción del derecho entre los de Berito fué elegido para esta empresa, varón procedente de una anti- gua estirpede jurisconsultos, pues su padre Leon- cio y su abuelo Eudoxio dejaron en la profesión de legistas la mejor memoria de si después de Patricio, excuestor y profesor de derecho de ineli- ta recordación, y de Leoncio, varón gloriosisimno, que fué prefecto y cónsul, y de l'atricio, hijo de éste; y por Cratino, varón ilustre y conde de las sacras larguezas, y reputado como muy execlen- te maestro de leyes de esta feliz ciudad. Todos los que fueron elegidos para la predicha obra juntamente con Esteban, Menna, Prosdocio, Eu- tolio, Timoteo, Leónidas, Leoncio, Platón, Ja- cobo, Constantino y Juan, varones sapientisimos, defensores de causas ante el supremo tribunal de la prefectura, que ejerce jurisdicción sobre los pretorios Orientales, quienes también fueron designados por nosotros para la realización de tamaña empresa, después de recoger en todas partes toda clase de testimonios de su virtud. Y habiéndose concertado todos, bajo la dirección de Triboniano, varón excelso, para poder ejecu- tar, siendo nosotros los autores, tan grande obra, con el favor de Dios se acabó esta encerrando- la en los mencionados cincuenta libros. § 10. Mas tanta reverencia se ha tenido por nosotros à la antigüedad, que en manera ningu- na hemos consentido pasar en silencio los nom- bres de los jurisconsultos, sino que todo el que fué autor de alguna ley, ha sido inscrito en nues- tro Digesto; habiendo hecho nosotros tan solo que si algo pareció en sus leyes ó superfluo, ó imper- fecto, o poco adecuado, fuera ampliado, ó simpli- ficado convenientemente, y expresado en las más correctas fórmulas. Y en los casos que habia muchos pasajes semejantes ó contradictorios, se ha pues- to como regla para todos los demás lo que pare- cía tener más recto sentido, dando à todo la misma autoridad, & fin de que todo lo allt escrito aparezcя como nuestro, y como compuesto por nuestra propia voluntad; sin que se atreva nadie à comparar lo que tenta la antigüedad y lo que nuestra autoridad introdujo, pues mu-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> k5ztrk4zlfsg2u3x8pye86h5udf1lbn Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/533 102 416261 1648354 1648003 2026-04-11T00:01:09Z Helen Escobedo 95840 1648354 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|467|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>puede vindicarse también un rebañoo. Lo mismo se ha do decir también respecto al ganado ma- yor, á las yeguadas, y á los demás animales que se tienen én piaras. Porque bastará que el mismo rebaño sea nuestro, aunque una por una sus ca- bezas no sean nuestras; porque se vindicaré el rebaño, no cada uno de los animales. '''2''', PAULO; ''Comentarios al Edicto'', ''libro XXL—'' Pero si igual número perteneciere a dos, ninguno vindienrá todo el rebaño, y ni aun la mitad de to~ do él. Mas si uno tuviera mayor número, de suer- te que, deducido el ajeno, haya, no obstante, de vindicar el rebaño, no se comprenden en la resti- tución las cabezas de ganado ajenas. '''3.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Escribe Marcelo en el libro cuarto del Digesto: uno que tenia un rebaño de trescientas cabezas, habiendo perdido ciento, compré otras tantas ca- bezas ajenas á aquel que tenia el dominio de ellas, ó las ajenas á quien de buena fe las poseía; y dice, que éstas ciertamente se comprenderan en la vin- dicación del rebaño. Pero que aunque quedaran sdlo aquellas cabezas que fueron compradas, aun puede él vindicar el rebaño. § 1.—Los aparejos de una nave se han de vin- dicar cada uno de por si, y también se vindicará por separado el esquife. § 2.—Escribe Pomponio, que si alguna cosa, que es de la misma naturaleza, esta de tal modo confundida y mezclada con otra que no puedan desunirse y separarse, no se ha de vindicar la to- talidad, sino en la parte; por ejemplo, si mi plata y la tuya fueron reducidas á una masa, será co- mún pava nosotros, y cada uno la vindicaremos á prorata del peso que en la masa tenemos, aunque sea incierto cuánto peso tiene cada uno en la masa; '''4'''. PAULO; ''Comentarios al Edicto, libro XXT.'' en cuyo caso, ciertamente, se podrá ejercitar tam- bién la acción de división de cosa común. Pero será obligado también por la acción de hurto y por la de exhibición el que con dolo malo procuró que se confundiese la plata, de suerte que en la acción exhibitoria se deba tener cuenta del pre- cio, y en la vindicación, ó en la acción de división de cosa común, satistará ademas aquello en que la plata de uno habla sido de mas valor. '''5.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —El mismo Pomponio escribe: si se hubiera con- fundido el trigo de dos, no por voluntad de ellos, compete á cada uno acción real por tanto cuanto aparece en aquel montón que es propio de cada cual. Pero si se hubieren mezclado por voluntad de ellos, entonces se entenderá que se hicieron comu- nes, y habré la acción de división de cosa común, § i-—Escribe el mismo, que si de mi miel y de tu vino se hubiera hecho mulso, opinaron algunos que también esto se hace comun; pero tengo por más verdadero, como también él mismo indica, que es más bien del que lo hizo, porque no contie- ne su propia primitiva especie. Mas si se hubiera mezclado plomo con plata, como quiera que pue- da desunirse, ni se hará cosa común, ni se recla- (5) Idem Pomponius scribit, omitentas otros en Hal, (6) in, omítela Hal. (7) FL, según Br.; deduci, Tour. (8) quia sepurari potest, omitetas Hal.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> shiw97r6xotah47kywn0fmkpxk6egdf 1648356 1648354 2026-04-11T00:01:42Z Helen Escobedo 95840 1648356 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|467|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>puede vindicarse también un rebañoo. Lo mismo se ha do decir también respecto al ganado ma- yor, á las yeguadas, y á los demás animales que se tienen én piaras. Porque bastará que el mismo rebaño sea nuestro, aunque una por una sus ca- bezas no sean nuestras; porque se vindicaré el rebaño, no cada uno de los animales. '''2''', PAULO; ''Comentarios al Edicto'', ''libro XXL—'' Pero si igual número perteneciere a dos, ninguno vindienrá todo el rebaño, y ni aun la mitad de to~ do él. Mas si uno tuviera mayor número, de suer- te que, deducido el ajeno, haya, no obstante, de vindicar el rebaño, no se comprenden en la resti- tución las cabezas de ganado ajenas. '''3.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Escribe Marcelo en el libro cuarto del Digesto: uno que tenia un rebaño de trescientas cabezas, habiendo perdido ciento, compré otras tantas ca- bezas ajenas á aquel que tenia el dominio de ellas, ó las ajenas á quien de buena fe las poseía; y dice, que éstas ciertamente se comprenderan en la vin- dicación del rebaño. Pero que aunque quedaran sdlo aquellas cabezas que fueron compradas, aun puede él vindicar el rebaño. § 1.—Los aparejos de una nave se han de vin- dicar cada uno de por si, y también se vindicará por separado el esquife. § 2.—Escribe Pomponio, que si alguna cosa, que es de la misma naturaleza, esta de tal modo confundida y mezclada con otra que no puedan desunirse y separarse, no se ha de vindicar la to- talidad, sino en la parte; por ejemplo, si mi plata y la tuya fueron reducidas á una masa, será co- mún pava nosotros, y cada uno la vindicaremos á prorata del peso que en la masa tenemos, aunque sea incierto cuánto peso tiene cada uno en la masa; '''4'''. PAULO; ''Comentarios al Edicto, libro XXT.'' en cuyo caso, ciertamente, se podrá ejercitar tam- bién la acción de división de cosa común. 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Pero si se hubieren mezclado por voluntad de ellos, entonces se entenderá que se hicieron comu- nes, y habré la acción de división de cosa común, § i-—Escribe el mismo, que si de mi miel y de tu vino se hubiera hecho mulso, opinaron algunos que también esto se hace comun; pero tengo por más verdadero, como también él mismo indica, que es más bien del que lo hizo, porque no contie- ne su propia primitiva especie. Mas si se hubiera mezclado plomo con plata, como quiera que pue- da desunirse, ni se hará cosa común, ni se recla- (5) Idem Pomponius scribit, omitentas otros en Hal, (6) in, omítela Hal. (7) FL, según Br.; deduci, Tour. 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'''3.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Escribe Marcelo en el libro cuarto del Digesto: uno que tenia un rebaño de trescientas cabezas, habiendo perdido ciento, compré otras tantas ca- bezas ajenas á aquel que tenia el dominio de ellas, ó las ajenas á quien de buena fe las poseía; y dice, que éstas ciertamente se comprenderan en la vin- dicación del rebaño. Pero que aunque quedaran sdlo aquellas cabezas que fueron compradas, aun puede él vindicar el rebaño. § 1.—Los aparejos de una nave se han de vin- dicar cada uno de por si, y también se vindicará por separado el esquife. § 2.—Escribe Pomponio, que si alguna cosa, que es de la misma naturaleza, esta de tal modo confundida y mezclada con otra que no puedan desunirse y separarse, no se ha de vindicar la to- talidad, sino en la parte; por ejemplo, si mi plata y la tuya fueron reducidas á una masa, será co- mún pava nosotros, y cada uno la vindicaremos á prorata del peso que en la masa tenemos, aunque sea incierto cuánto peso tiene cada uno en la masa; '''4'''. PAULO; ''Comentarios al Edicto, libro XXT.'' en cuyo caso, ciertamente, se podrá ejercitar tam- bién la acción de división de cosa común. Pero será obligado también por la acción de hurto y por la de exhibición el que con dolo malo procuró que se confundiese la plata, de suerte que en la acción exhibitoria se deba tener cuenta del pre- cio, y en la vindicación, ó en la acción de división de cosa común, satistará ademas aquello en que la plata de uno habla sido de mas valor. '''5.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —El mismo Pomponio escribe: si se hubiera con- fundido el trigo de dos, no por voluntad de ellos, compete á cada uno acción real por tanto cuanto aparece en aquel montón que es propio de cada cual. Pero si se hubieren mezclado por voluntad de ellos, entonces se entenderá que se hicieron comu- nes, y habré la acción de división de cosa común, § 1-—Escribe el mismo, que si de mi miel y de tu vino se hubiera hecho mulso, opinaron algunos que también esto se hace comun; pero tengo por más verdadero, como también él mismo indica, que es más bien del que lo hizo, porque no contie- ne su propia primitiva especie. Mas si se hubiera mezclado plomo con plata, como quiera que pue- da desunirse, ni se hará cosa común, ni se recla- (5) Idem Pomponius scribit, omitentas otros en Hal, (6) in, omítela Hal. (7) FL, según Br.; deduci, Tour. (8) quia sepurari potest, omitetas Hal.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 2knft8jufdmidi91oyx5ryd7tbgobyx 1648361 1648357 2026-04-11T00:17:56Z Helen Escobedo 95840 1648361 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Helen Escobedo" />{{crv|467|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>puede vindicarse también un rebañoo. Lo mismo se ha do decir también respecto al ganado ma- yor, á las yeguadas, y á los demás animales que se tienen én piaras. Porque bastará que el mismo rebaño sea nuestro, aunque una por una sus ca- bezas no sean nuestras; porque se vindicaré el rebaño, no cada uno de los animales. '''2''', PAULO; ''Comentarios al Edicto'', ''libro XXL—'' Pero si igual número perteneciere a dos, ninguno vindienrá todo el rebaño, y ni aun la mitad de to~ do él. Mas si uno tuviera mayor número, de suer- te que, deducido el ajeno, haya, no obstante, de vindicar el rebaño, no se comprenden en la resti- tución las cabezas de ganado ajenas. '''3.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —Escribe Marcelo en el libro cuarto del Digesto: uno que tenia un rebaño de trescientas cabezas, habiendo perdido ciento, compré otras tantas ca- bezas ajenas á aquel que tenia el dominio de ellas, ó las ajenas á quien de buena fe las poseía; y dice, que éstas ciertamente se comprenderan en la vin- dicación del rebaño. Pero que aunque quedaran sdlo aquellas cabezas que fueron compradas, aun puede él vindicar el rebaño. § 1.—Los aparejos de una nave se han de vin- dicar cada uno de por si, y también se vindicará por separado el esquife. § 2.—Escribe Pomponio, que si alguna cosa, que es de la misma naturaleza, esta de tal modo confundida y mezclada con otra que no puedan desunirse y separarse, no se ha de vindicar la to- talidad, sino en la parte; por ejemplo, si mi plata y la tuya fueron reducidas á una masa, será co- mún pava nosotros, y cada uno la vindicaremos á prorata del peso que en la masa tenemos, aunque sea incierto cuánto peso tiene cada uno en la masa; '''4'''. PAULO; ''Comentarios al Edicto, libro XXT.'' en cuyo caso, ciertamente, se podrá ejercitar tam- bién la acción de división de cosa común. Pero será obligado también por la acción de hurto y por la de exhibición el que con dolo malo procuró que se confundiese la plata, de suerte que en la acción exhibitoria se deba tener cuenta del pre- cio, y en la vindicación, ó en la acción de división de cosa común, satistará ademas aquello en que la plata de uno habla sido de mas valor. '''5.''' ULPIANO; ''Comentarios al Edicto, libro XVI.'' —El mismo Pomponio escribe: si se hubiera con- fundido el trigo de dos, no por voluntad de ellos, compete á cada uno acción real por tanto cuanto aparece en aquel montón que es propio de cada cual. Pero si se hubieren mezclado por voluntad de ellos, entonces se entenderá que se hicieron comu- nes, y habré la acción de división de cosa común, § 1-—Escribe el mismo, que si de mi miel y de tu vino se hubiera hecho mulso, opinaron algunos que también esto se hace comun; pero tengo por más verdadero, como también él mismo indica, que es más bien del que lo hizo, porque no contie- ne su propia primitiva especie. Mas si se hubiera mezclado plomo con plata, como quiera que pue- da desunirse, ni se hará cosa común, ni se recla-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> aiagjh5btdyk3lv8a8gpew891bxrek2 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/446 102 416323 1648229 1648200 2026-04-10T14:08:48Z Joseftg123 95856 1648229 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Anyela Sofia" />{{crv|380|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{t3|DIGESTO — LIBRO IV}} {{c|TÍTULO VI|clase=titulo}} Pero las tutelas legítimas, conforme a las Doce Tablas, se pierden por la misma razón que las herencias legítimas, porque se defieren a los agnados, quienes dejan de serlo al cambiar de familia. Mas por las nuevas leyes, así las herencias como las tutelas se defieren la mayor parte de las veces de modo que se designen las personas atendiendo a la naturaleza; como sucede cuando los ''senatusconsulta'' defieren la herencia a la madre y al hijo. {{sec}}1.—Las obligaciones por injurias y las acciones provenientes de delito siguen siempre a la persona. {{sec}}2.—Si habiéndose quitado la libertad sobreviene disminución de cabeza, no hay lugar a restitución contra el esclavo, porque ni aun por la jurisdicción pretoria queda obligado de modo que pueda ejercitarse acción contra él. Pero debe darse acción útil contra el dueño, según escribe Juliano; y si no fuere defendido por entero, debe permitirse la posesión de los bienes que tuvo. {{sec}}3.—Asimismo, cuando se pierde la ciudadanía, no hay equidad de restitución contra aquel que, perdidos los bienes y abandonada la ciudadanía, marcha al destierro despojado de todo. {{sec}}4.—Gayo; ''Comentarios al Edicto provincial'', libro IV.—Es evidente que aquellas obligaciones que implican una prestación natural no se extinguen por la disminución de cabeza, porque la razón civil no puede destruir los derechos naturales. Así, la acción de dote subsiste aun después de la disminución de cabeza, por estar fundada en lo bueno y equitativo. {{sec}}5.—Paulo; ''Comentarios al Edicto'', libro XI. {{sec}}6.—Modestino; ''Diferencias'', libro VIII.—El legado dejado por años o meses, o el de habitación, se extingue por la muerte del legatario; pero subsiste en caso de disminución de cabeza, porque tal legado consiste más en un hecho que en un derecho. {{sec}}7.—Paulo; ''Comentarios a Sabino'', libro II.—Hay tres clases de disminución de cabeza: máxima, media y mínima; pues tres son los estados que tenemos: libertad, ciudadanía y familia. Cuando se pierden todos, es máxima; cuando se pierde la ciudadanía conservando la libertad, es media; y cuando solo se cambia la familia, conservando libertad y ciudadanía, es mínima. {{c|EX QUIBUS CAUSIS MAIORES VIGINTIQUINQUE ANNIS IN INTEGRUM RESTITUUNTUR|clase=titulo}} {{c|POR QUÉ CAUSAS SON RESTITUIDOS POR EL TODO LOS MAYORES DE VEINTICINCO AÑOS|clase=titulo}} {{sec}}1.—Ulpiano; ''Comentarios al Edicto'', libro XII.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> f3keipfgpdnr1xymb6yeepe2sh839s9 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/875 102 416335 1648241 1648222 2026-04-10T15:42:13Z Joseftg123 95856 1648241 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Joseftg123" />{{crv|807|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>DIGESTO. LIBRO XV; TÍTULO 11 807 {{sec}} 6. Pero también se halla eu el mismo caso si donò el esclavo, o lo permutó, o lo dió en dote. {{sec}} 7. Asimismo el heredero del que legó el es- clavo no con el peculio; porque hubo cuestión, si con el peculio ó lo legó, o mandó que fuese libre. Y A mi me parece más verdadero, que no se ha de dar la acción de peculio ni contra el manumitido, ni contra aquel á quien se haya legado el peculio. ¿Quedarà, pues, obligado el heredero? Y dice Ceci- lio, que queda obligado, porque esté el peculio en poder de aquel que quedo libre entregándolo al le- gatario. Pero dice Pegaso, que debe darse caución al heredero por aquel à quien se haya legado el pe- culio, porque à él recurren los acreedores; luego si lo hubiere entregado sin caución, deberá ser de. mandado. {{sec}} 8. Si se hubiera rogado al heredero que, to- mados previamente el esclavo y el peculio, restitu- yera la herencia. si fuese demandado con la acción de peculio, no usará de la excepción del Senado- consulto Trebeliano, como tratando de esto admite Marcelo. Mas aquel à quien se restituyó la heren- eia no queda obligado, según dice Scévola, no te- niendo peculio, ni habiendo hecho con dolo que no lo tenga. {{sec}} 9.-Escribió Pomponio en el libro sexagésimo primero, que también extinguido el usufructo se ha de dar dentro del año la acción contra el usufruc- tuario. {{sec}}10. [2] Preguntose por Labeon, que si, vi- viendo el hijo, creyendo tú que había muerto hu- bieres ejercitado la acción dentro del año, y, por que el año había pasado, hubieras sido repelido con la excepción, se te ha de permitir acaso, des- cubierto el error, futentarla de nuevo? Y dice, que debe permitirse solamente la de peculio, no también la de lo que se convirtió en provecho de su cosa; porque en el primer juicio se ejercitó bien la de lo que se convirtió en provecho de su cosa, porque la excepción de un año pertenece à la de peculio, no à la de lo que se convirtió en provecho de otro. {{sec}}2. [8.] PAULO; Comentarios al Edicto, libro XXX. Como después de la muerte del hijo de fa- milia es de un año la acción contra el padre, asi co- mo seria perpétua contra él viviendo el hijo, por esto, si la acción de peculio era por causa de red- hibición, será de seis meses después de la muerte del hijo. Y lo mismo se ha decir respecto a todas las acciones temporales. {{sec}} 1. Si el esclavo, à quien se hizo un préstamo, estuviera en poder de los enemigos, la acción de peculio contra el señor no se ha de extinguir den. tro del año, mientras puede volver por derecho de postliminio. {{sec}}3. [4] POMPONIO; Comentarios à Quinto Mucio, libro IV-A veces se ha de usar de la definición del peculio, aunque el esclavo dejó de existir, y el Pretor da la acción de peculio dentro del año; por- que también entonces se han de admitir como del peculio así el aumento, como la disminución, aun- que por la muerte ó la manumisión del esclavo de- jó va de haber peculio, de suerte que pueda haber para él accesión, como en el peculio, con los frutos. ó los fetos de las reses y los partos de las esclavas. y disminuir, como si hubiera muerto un animal, ó de otro cualquier modo hubiere desaparecido. 11. Hal. tiann. reciente corrección del codire Fl.. Br. jussit et accedere peculio, veluti fructibus, Hal ut pussit ei accedere, ut in peculi fructibus. Vulg. i<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 34xvgsfg2bev3snqquh0i2cq32jxvnq 1648242 1648241 2026-04-10T15:42:31Z Joseftg123 95856 1648242 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Joseftg123" />{{crv|807|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>DIGESTO. LIBRO XV; TÍTULO 11 807 {{sec}} 6. Pero también se halla eu el mismo caso si donò el esclavo, o lo permutó, o lo dió en dote. {{sec}} 7. Asimismo el heredero del que legó el es- clavo no con el peculio; porque hubo cuestión, si con el peculio ó lo legó, o mandó que fuese libre. Y A mi me parece más verdadero, que no se ha de dar la acción de peculio ni contra el manumitido, ni contra aquel á quien se haya legado el peculio. ¿Quedarà, pues, obligado el heredero? Y dice Ceci- lio, que queda obligado, porque esté el peculio en poder de aquel que quedo libre entregándolo al le- gatario. 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[2] Preguntose por Labeon, que si, vi- viendo el hijo, creyendo tú que había muerto hu- bieres ejercitado la acción dentro del año, y, por que el año había pasado, hubieras sido repelido con la excepción, se te ha de permitir acaso, des- cubierto el error, futentarla de nuevo? Y dice, que debe permitirse solamente la de peculio, no también la de lo que se convirtió en provecho de su cosa; porque en el primer juicio se ejercitó bien la de lo que se convirtió en provecho de su cosa, porque la excepción de un año pertenece à la de peculio, no à la de lo que se convirtió en provecho de otro. {{sec}}2. [8.] PAULO; Comentarios al Edicto, libro XXX. Como después de la muerte del hijo de fa- milia es de un año la acción contra el padre, asi co- mo seria perpétua contra él viviendo el hijo, por esto, si la acción de peculio era por causa de red- hibición, será de seis meses después de la muerte del hijo. Y lo mismo se ha decir respecto a todas las acciones temporales. {{sec}} 1. Si el esclavo, à quien se hizo un préstamo, estuviera en poder de los enemigos, la acción de peculio contra el señor no se ha de extinguir den. tro del año, mientras puede volver por derecho de postliminio. {{sec}}3. [4] POMPONIO; Comentarios à Quinto Mucio, libro IV-A veces se ha de usar de la definición del peculio, aunque el esclavo dejó de existir, y el Pretor da la acción de peculio dentro del año; por- que también entonces se han de admitir como del peculio así el aumento, como la disminución, aun- que por la muerte ó la manumisión del esclavo de- jó va de haber peculio, de suerte que pueda haber para él accesión, como en el peculio, con los frutos. ó los fetos de las reses y los partos de las esclavas. y disminuir, como si hubiera muerto un animal, ó de otro cualquier modo hubiere desaparecido. 11. Hal. tiann. reciente corrección del codire Fl.. Br. jussit et accedere peculio, veluti fructibus, Hal ut pussit ei accedere, ut in peculi fructibus. 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Pero dice Pegaso, que debe darse caución al heredero por aquel à quien se haya legado el pe- culio, porque à él recurren los acreedores; luego si lo hubiere entregado sin caución, deberá ser de. mandado. {{sec}} 8. Si se hubiera rogado al heredero que, to- mados previamente el esclavo y el peculio, restitu- yera la herencia. si fuese demandado con la acción de peculio, no usará de la excepción del Senado- consulto Trebeliano, como tratando de esto admite Marcelo. Mas aquel à quien se restituyó la heren- eia no queda obligado, según dice Scévola, no te- niendo peculio, ni habiendo hecho con dolo que no lo tenga. {{sec}} 9.-Escribió Pomponio en el libro sexagésimo primero, que también extinguido el usufructo se ha de dar dentro del año la acción contra el usufruc- tuario. {{sec}}10. [2] Preguntose por Labeon, que si, vi- viendo el hijo, creyendo tú que había muerto hu- bieres ejercitado la acción dentro del año, y, por que el año había pasado, hubieras sido repelido con la excepción, se te ha de permitir acaso, des- cubierto el error, futentarla de nuevo? Y dice, que debe permitirse solamente la de peculio, no también la de lo que se convirtió en provecho de su cosa; porque en el primer juicio se ejercitó bien la de lo que se convirtió en provecho de su cosa, porque la excepción de un año pertenece à la de peculio, no à la de lo que se convirtió en provecho de otro. {{sec}}2. [8.] PAULO; Comentarios al Edicto, libro XXX. Como después de la muerte del hijo de fa- milia es de un año la acción contra el padre, asi co- mo seria perpétua contra él viviendo el hijo, por esto, si la acción de peculio era por causa de red- hibición, será de seis meses después de la muerte del hijo. Y lo mismo se ha decir respecto a todas las acciones temporales. {{sec}} 1. Si el esclavo, à quien se hizo un préstamo, estuviera en poder de los enemigos, la acción de peculio contra el señor no se ha de extinguir den. tro del año, mientras puede volver por derecho de postliminio. {{sec}}3. [4] POMPONIO; Comentarios à Quinto Mucio, libro IV-A veces se ha de usar de la definición del peculio, aunque el esclavo dejó de existir, y el Pretor da la acción de peculio dentro del año; por- que también entonces se han de admitir como del peculio así el aumento, como la disminución, aun- que por la muerte ó la manumisión del esclavo de- jó va de haber peculio, de suerte que pueda haber para él accesión, como en el peculio, con los frutos. ó los fetos de las reses y los partos de las esclavas. y disminuir, como si hubiera muerto un animal, ó de otro cualquier modo hubiere desaparecido. 11. Hal. tiann. reciente corrección del codire Fl.. Br. jussit et accedere peculio, veluti fructibus, Hal ut pussit ei accedere, ut in peculi fructibus. 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Pero dice Pegaso, que debe darse caución al heredero por aquel à quien se haya legado el pe- culio, porque à él recurren los acreedores; luego si lo hubiere entregado sin caución, deberá ser de. mandado. {{sec}} 8. Si se hubiera rogado al heredero que, to- mados previamente el esclavo y el peculio, restitu- yera la herencia. si fuese demandado con la acción de peculio, no usará de la excepción del Senado- consulto Trebeliano, como tratando de esto admite Marcelo. Mas aquel à quien se restituyó la heren- eia no queda obligado, según dice Scévola, no te- niendo peculio, ni habiendo hecho con dolo que no lo tenga. {{sec}} 9.-Escribió Pomponio en el libro sexagésimo primero, que también extinguido el usufructo se ha de dar dentro del año la acción contra el usufruc- tuario. {{sec}}10. [2] Preguntose por Labeon, que si, vi- viendo el hijo, creyendo tú que había muerto hu- bieres ejercitado la acción dentro del año, y, por que el año había pasado, hubieras sido repelido con la excepción, se te ha de permitir acaso, des- cubierto el error, futentarla de nuevo? Y dice, que debe permitirse solamente la de peculio, no también la de lo que se convirtió en provecho de su cosa; porque en el primer juicio se ejercitó bien la de lo que se convirtió en provecho de su cosa, porque la excepción de un año pertenece à la de peculio, no à la de lo que se convirtió en provecho de otro. {{sec}}2. [8.] PAULO; Comentarios al Edicto, libro XXX. Como después de la muerte del hijo de fa- milia es de un año la acción contra el padre, asi co- mo seria perpétua contra él viviendo el hijo, por esto, si la acción de peculio era por causa de red- hibición, será de seis meses después de la muerte del hijo. Y lo mismo se ha decir respecto a todas las acciones temporales. {{sec}} 1. Si el esclavo, à quien se hizo un préstamo, estuviera en poder de los enemigos, la acción de peculio contra el señor no se ha de extinguir den. tro del año, mientras puede volver por derecho de postliminio. {{sec}}3. [4] POMPONIO; Comentarios à Quinto Mucio, libro IV-A veces se ha de usar de la definición del peculio, aunque el esclavo dejó de existir, y el Pretor da la acción de peculio dentro del año; por- que también entonces se han de admitir como del peculio así el aumento, como la disminución, aun- que por la muerte ó la manumisión del esclavo de- jó va de haber peculio, de suerte que pueda haber para él accesión, como en el peculio, con los frutos. ó los fetos de las reses y los partos de las esclavas. y disminuir, como si hubiera muerto un animal, ó de otro cualquier modo hubiere desaparecido. 11. Hal. tiann. reciente corrección del codire Fl.. Br. jussit et accedere peculio, veluti fructibus, Hal ut pussit ei accedere, ut in peculi fructibus. 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Pero dice Pegaso, que debe darse caución al heredero por aquel à quien se haya legado el pe- culio, porque à él recurren los acreedores; luego si lo hubiere entregado sin caución, deberá ser de. mandado. {{sec}} 8. Si se hubiera rogado al heredero que, to- mados previamente el esclavo y el peculio, restitu- yera la herencia. si fuese demandado con la acción de peculio, no usará de la excepción del Senado- consulto Trebeliano, como tratando de esto admite Marcelo. Mas aquel à quien se restituyó la heren- eia no queda obligado, según dice Scévola, no te- niendo peculio, ni habiendo hecho con dolo que no lo tenga. {{sec}} 9.-Escribió Pomponio en el libro sexagésimo primero, que también extinguido el usufructo se ha de dar dentro del año la acción contra el usufruc- tuario. {{sec}}10. 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Vulg. i<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> b6ti3a39lyzzl1b4sgk7uxm0gd48xci 1648246 1648245 2026-04-10T15:44:02Z Joseftg123 95856 1648246 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Joseftg123" />{{crv|807|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude> {{sec}} 6. Pero también se halla eu el mismo caso si donò el esclavo, o lo permutó, o lo dió en dote. {{sec}} 7. Asimismo el heredero del que legó el es- clavo no con el peculio; porque hubo cuestión, si con el peculio ó lo legó, o mandó que fuese libre. Y A mi me parece más verdadero, que no se ha de dar la acción de peculio ni contra el manumitido, ni contra aquel á quien se haya legado el peculio. ¿Quedarà, pues, obligado el heredero? Y dice Ceci- lio, que queda obligado, porque esté el peculio en poder de aquel que quedo libre entregándolo al le- gatario. Pero dice Pegaso, que debe darse caución al heredero por aquel à quien se haya legado el pe- culio, porque à él recurren los acreedores; luego si lo hubiere entregado sin caución, deberá ser de. mandado. {{sec}} 8. Si se hubiera rogado al heredero que, to- mados previamente el esclavo y el peculio, restitu- yera la herencia. si fuese demandado con la acción de peculio, no usará de la excepción del Senado- consulto Trebeliano, como tratando de esto admite Marcelo. Mas aquel à quien se restituyó la heren- eia no queda obligado, según dice Scévola, no te- niendo peculio, ni habiendo hecho con dolo que no lo tenga. {{sec}} 9.-Escribió Pomponio en el libro sexagésimo primero, que también extinguido el usufructo se ha de dar dentro del año la acción contra el usufruc- tuario. {{sec}}10. [2] Preguntose por Labeon, que si, vi- viendo el hijo, creyendo tú que había muerto hu- bieres ejercitado la acción dentro del año, y, por que el año había pasado, hubieras sido repelido con la excepción, se te ha de permitir acaso, des- cubierto el error, futentarla de nuevo? Y dice, que debe permitirse solamente la de peculio, no también la de lo que se convirtió en provecho de su cosa; porque en el primer juicio se ejercitó bien la de lo que se convirtió en provecho de su cosa, porque la excepción de un año pertenece à la de peculio, no à la de lo que se convirtió en provecho de otro. {{sec}}2. [8.] PAULO; Comentarios al Edicto, libro XXX. Como después de la muerte del hijo de fa- milia es de un año la acción contra el padre, asi co- mo seria perpétua contra él viviendo el hijo, por esto, si la acción de peculio era por causa de red- hibición, será de seis meses después de la muerte del hijo. Y lo mismo se ha decir respecto a todas las acciones temporales. {{sec}} 1. Si el esclavo, à quien se hizo un préstamo, estuviera en poder de los enemigos, la acción de peculio contra el señor no se ha de extinguir den. tro del año, mientras puede volver por derecho de postliminio. {{sec}}3. [4] POMPONIO; Comentarios à Quinto Mucio, libro IV-A veces se ha de usar de la definición del peculio, aunque el esclavo dejó de existir, y el Pretor da la acción de peculio dentro del año; por- que también entonces se han de admitir como del peculio así el aumento, como la disminución, aun- que por la muerte ó la manumisión del esclavo de- jó va de haber peculio, de suerte que pueda haber para él accesión, como en el peculio, con los frutos. ó los fetos de las reses y los partos de las esclavas. y disminuir, como si hubiera muerto un animal, ó de otro cualquier modo hubiere desaparecido.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> p77v7x840sldzvjtzq3j55eigilun2f Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/251 102 416337 1648227 2026-04-10T13:17:47Z ~2026-21967-18 95868 /* No corregido */ Página creada con «nas el poder imperial para que pudiese enmendar, componer, y someter & modos ¥ reglas competen- tes todas Jas cosas que de nuevo se producen. ¥ esto no se ha dicho primeramente por nosotros, sino que viene de antigua prosapia, pues el mismo Juliano, habilitado redactor de leyes y del edicto perpétuo, consigna en sus libros, que si algo imperfecto se encontrara, se completase por decision imperial; y no él solo, sino también el divino Adriano manifiesta con… 1648227 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="~2026-21967-18" />{{crv|185|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>nas el poder imperial para que pudiese enmendar, componer, y someter & modos ¥ reglas competen- tes todas Jas cosas que de nuevo se producen. ¥ esto no se ha dicho primeramente por nosotros, sino que viene de antigua prosapia, pues el mismo Juliano, habilitado redactor de leyes y del edicto perpétuo, consigna en sus libros, que si algo imperfecto se encontrara, se completase por decision imperial; y no él solo, sino también el divino Adriano manifiesta con toda claridad en la composición del editor y en el sindicalismo que & ella le sigue, que si algo no se encontrara con- signado con e! edicto, pudiese resolverlo una nue- va autoridad, según las regias, las conjeturas, y las analogias de aquel. § 19.—Sabiendo, pues, todo esto, padres conscriptos ¥ hombres todos del orbe de la tierra, dad cummplldititas gracias & la Divinidad supreme, que ha reservado para vuestro tiempo obra tan provechosa. Pues aquello de que Ja antigiie- dad no fué cousiderada digna en el juicio divino, se ha conevdido & vuestro tiempo. ¥ asi, venerad y observad estas leyes, quedando derogadas todas fas antiguas, y nadie de vosotros se atrevaédcom- pararlas con las anteriores, 6 4investigar si algo en disonancia hay entre unas y otras, porque todo To que aqui esté puesto es 10 unica y solo que maudamos se observe. Y ni en juicio, ni en otra conticnda en que son necesarias las leyes, intente nadie recitar 6 mostrar algo, como no sea de lag mistnas Instituciones, de nuestro Digesto, y de nuestras Constituciones, por nosotros compuestos 6 promulgades, si no quisiere sufrir, como infrac- tor rea del crimen de falsedad, gravisimas penas, junto con el juez que consintiore la audiencia de aquellas citas. § 20.—Y para que no ignoréis do qué libros de Jos antiguos ha sido formada esta compilacién, tmaandanios que también esto se consigne en lod comienzos de nuestro Digesto, para que apa- rezca muy clatamente con qué legisladores, con cuales de sus libros, y con cudntos millares de ellos s¢ ha edificado este templo de la justicia ro- mana. Mas elegimos & aquellos legisladores é co- mentaristas que habian sido dignos de tan grande obra, y lox que Jos muy pfos principes anteriores no se desdefiaron de aceptar, dando 4 todos el mistno grado de consideracion, y sin que ninguno vindique para si antigua prerogativa, Pues ha- biendo mandado que también estas leyes tuvieran fuerza de coustituciones, como promulgadas por nosotros, gqué se entenderé que hay de mas 6 de menos en algunas, siendo una la legitimidad, y una la autoridad concedida a todas? § 21.—Mas también nos parece oportuno deere- tar al presente lo que ya se nos ocurrid on un principio, cuando mandabamos que, mediante la<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> h2vm1475cw9swzb24zxwfzudmygsukm Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/250 102 416338 1648228 2026-04-10T13:28:31Z ~2026-21967-18 95868 /* No corregido */ Página creada con «venitur, si quis subtili animo diversitatis rationes excutiet, sed est aliquid novum inventum vel occulte positum, quod dissonantiae querelam dissolvit, et aliam naturam inducit discordiae fines ni se encuentra, si con cuidadosa atención se buscan las razones de la diversidad, sino que hay alguna cosa nueva, ú ocultamente establecida, que destruye toda acusación de disonancia, é in- effugientem. duce a otra explicación que evita las consecuencias de la d… 1648228 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="~2026-21967-18" />{{crv|184|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>venitur, si quis subtili animo diversitatis rationes excutiet, sed est aliquid novum inventum vel occulte positum, quod dissonantiae querelam dissolvit, et aliam naturam inducit discordiae fines ni se encuentra, si con cuidadosa atención se buscan las razones de la diversidad, sino que hay alguna cosa nueva, ú ocultamente establecida, que destruye toda acusación de disonancia, é in- effugientem. duce a otra explicación que evita las consecuencias de la discordia . § 16. Sed et si quid forsitan praetermissum est, quod in tantis millibus quasi in profundo positum latitabat, et quum idoneum fuerat poni, obscuritate involutum necessario derelictum est, quis hoc apprehendere (1) recto animo possit? § 16. Pero si por acaso se ha omitido algo, que en tantos miles de libros se ocultaba como relegado en lo profundo y que, habiendo sido conveniente ponerlo, hasido necesariamente abandonado como primo quidem propter ingenii mortalis exiguitatem, deinde propter ipsius rei vitium, quod multis inutilibus permixtum, nullam sui ad eruen- envuelto enla oscuridad, ¿quién podria censurarlo con justicia? en primer lugar, porque por la exigüidad del mortal ingenio, y en segundo, porque por vicio de la cosa misma, lo que se hallaba en- dum (2) praebuit copiam (3), dein quod multo utilius est, pauca idonea effugere (4), quam guna facilidad para ser descubierto, aparte de multis inutilibus homines praegravare . tremezclado con muchas inútiles no ha dado nin- que es mucho más útil omitir pocas cosas convenientes , que sobrecargar á los hombres con muchas inútiles . § 17. Mirabile autem aliquid ex his libris emersit, quod multitudo antiqua praesente brevitate paucior invenitur. Homines etenim, qui antea lites agebant, licet multae leges fuerant positae, tamen ex paucis lites perferebant (5), § 17. Sin embargo, una cosa admirable resulta de estos libros, y es que la antigua muchedumbre de ellos aparece más pobre que el presente compendio. En efecto, los que antes dirigian los litigios, aunque fueran muchas las leyes estable- vel propter inopiam librorum, quos comparare eis impossibile erat, vel propter ipsam inscientiam cidas , proseguian no obstante los pleitos valiéndose de pocas, ya por la carencia de libros, que (6); et voluntate (7) iudicum magis, quam legi- les era imposible comprar, ya por su propia igno- tima auctoritate lites dirimebantur (8). In praesenti autem consummatione nostrorum Digesto- por la autoridad de las leyes, se dirimian los liti- rancia; y más bien por arbitrio de los jueces que rum e tantis leges collectae sunt voluminibus, gios. Mas en la presente compilación de nuestro quorum et nomina antiquiores homines non dicimus nesciebant, sed nec unquam audiebant. Digesto se han recopilado leyes de tantos volú- Quae omnia collecta sunt substantia amplissi- noraban, sino que jamás los oian los antiguos.Todas cuyas leyes han sido recopiladas habiéndose ma congregata, ut egena quidem antiqua mul- menes , que sus nombres , no decimos que los ig- titudo inveniatur, opulentissima autem brevitas reunido una materia vastisima, detalsuerte quese nostra efficiatur. Antiquae autem sapientiae considere pobre la antigua multitud, y se estime librorum copiam maxime Tribonianus, vir ex- por el contrario opulentisimo nuestro compendio. Y fué Triboniano, varón excelentísimo, quien principalmente presentó gran copia de libros de la antigua sabiduria, entre los cuales había muchos desconocidos hasta para las personas más eruditas, y de los que, una vez revisados todos, cellentissimus, praebuit, in quibus multi fuerant et ipsis eruditissimis hominibus ( 9 ) in- cogniti, quibus omnibus perlectis, quidquid ex his pulcherrimum erat, hoc semotum in optimam nostram compositionem pervenit. Sed huius operis conditores non solum ea volumina perlege- runt, ex quibus leges positae sunt, sed etiam alia multa, quae (10), nihil vel utile vel novum in (11) eis invenientes, quod exceptum (12) nostris Digestis applicarent, optimo animo respuerunt. se sacó y se trajo a nuestra muy excelente recopilación todo lo más selecto que contenían. Mas no solo examinaron los redactores de esta obra aquellos volúmenes de que se han puesto leyes, sino también otros muchos que desecharon con el mejor acierto, como quiera que en ellos no encon- trasen nada ni útil ni nuevo, que recogido aplica§ 18. Sed quia divinae quidem res perfectissimae sunt, humani vero iuris conditio semper in in- finitum (13) decurrit (14), et nihil est in ea (15), quod stare perpetuo possit (multas etenim formas edere natura novas deproperat), non desperamus , quaedam postea emergi negotia, quae adhuc le- ran á nuestro Digesto . § 18. Mas por cuanto las cosas divinas son en verdad las perfectísimas, y la naturaleza del derecho humano se extiende siempre a lo infinito, sin que en ella haya nada que pueda subsistir perpétuamente(pues la naturaleza se apresura áproducir muchas formas nuevas), no desesperamos de gum laqueis non sunt innodata (16). Si quid igitur tale contigerit, augustum imploretur remedium, quia ideo imperialem fortunam rebus humanis tánanudados con los lazos de las leyes. Si, pues, tal Deus praeposuit, ut possit omnia, quae noviter que precisamente puso Dios sobre las cosas huma- (1 ) aconteciese , implórese el remedio al soberano, por- mss. Flor. Pl. 1. 2., Cont. 62. al margen; reprehendere, ms. Bg. (2) que después surjan ciertos negocios, que aún no es- sibi ad eruendum, mss. Pl. 1.; sibi ad erudiendum, mss. Pl. 2. Bg. Gt., ed. Nbg. Schf. (3) curam, mss . Pl. 1. 2. Gt. ( 4 ) idonec effundere, ms . Pl. 1. , ed. Nbg. Russ . Cont . 66 . 71. 76. Char. Pac.; idonea effundere, ms . Gt., ed. Schf.; idonee (7) ( 8) et voluntatem, ed. Nbg. Schf. Cont. 76. detinebantur, Vac. (9) hominum , mss. Pl. 1. 2. Bg., ed. Schf. Hal. mss . Flor. Pl. 1. 2., ed. Nbg.; qui, ms. Bg. , ed Schf.; ( 10) quae isti, Hal, y otras. (11) in, falta en el ms . Flor.; in eis. faltan en el ms. Pl. 2. excerptum, Hal. Russ. Cont. Char. Pac. semper infinitum, ms . Flor., Cont. 62. efficere, ms. Pl. 2.; idonea efficere, ms . Bg.; idonee effingere, (12) Hal.; idonee effugere, Cont. 62. (5) proferebant, ms . Bg. , ed. Nbg.; perferebantur, Hal. ( 13) ( 14 ) decurret, ms . Flor. (6) mss. Flor. Pl. 1. 2. Bg. Gt., ed. Schf. Hal. Russ. Cont. 62.; inscitiam, ed. Nbg. Cont. 66. y otras . ( 15 ) eo, ed. Nbg. Hal. Russ . Cont. Char. Рас. enodata, ms . Pl. 1.; innovata, ms . Flor. (16)<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> mtwhv0cml3eypl9bk1yhsgivxir1k38 1648232 1648228 2026-04-10T14:44:31Z ~2026-21967-18 95868 1648232 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="~2026-21967-18" />{{crv|184|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>ni se encuentra, si con cuidadosa atención se buscan las razones de la diversidad, sino que hay alguna cosa nueva, u ocultamente establecida, que destruye toda acusación de disonancia, é in- duce a otra explicación que evita las consecuen- cias de la discordia. § 16. Pero si por acaso se ha omitido algo, que en tantos miles de libros se ocultaba como relegado en io profundo y que, habiendo sido conveniente ponerlo, ha sido necesariamente abandonado como envuelto en la oscuridad, ¿quién podría censurarlo con justicia? en primer lugar, porque por la exi- güidad del mortal ingenio, y eu segundo, porque por vicio de la cosa misma, lo que se hallaba en- tremezclado con muchas inútiles no ha dado nin- guna facilidad para ser descubierto, aparte de que es mucho más útil omitir pocas cosas conve- nientes, que sobrecargar á los hombres con mu- chas inútiles. § 17. Sin embargo, una cosa admirable resul- ta de estos libros, y es que la antigua muchedum- bre de ellos aparece más pobre que el presente compendio. En efecto, los que antes dirigian los litigios, aunque fueran muchas las leyes estable- eidas, prosegutan no obstante los pleitos valién- dose de pocas, ya por la carencia de libros, que les era imposible comprar, ya por su propia igno- rancia; y más bien por arbitrio de los jueces que por la autoridad de las leyes, se dirimían los liti- gios. Mas en la presente compilación de nuestro Digesto se han recopilado leyes de tantos volú menes, que sus nombres, no decimos que los ig- noraban, sino que jamás los oiau los antiguos. To- das cuyas leyes han sido recopiladas habiéndose reunido una inateria vastisima, de tal suerte quese considere pobre la antigua multitud, y se estime por el contrario opulentisimo nuestro compendio. Y fué Triboniano, varón excelentísimo, quien principalmente presentó gran copia de libros de la antigua sabiduria, entre los cuales habia mu- chos desconocidos hasta para las personas más eruditas, y de los que, una vez revisados todos, se sacó y se trajo à nuestra muy excelente reco- pilación todo lo más selecto que contenian. Mas no solo examinaron los redactores de esta obra aquellos volúmenes de que se han puesto leyes, sino también otros muchos que desecharon con el mejor acierto, como quiera que en ellos no encon- trasen nada ni útil ni nuevo, que recogido aplica- ran à nuestro Digesto. §18. Mas por cuanto las cosas divinas son en verdad las perfectisimas, y la naturaleza del dere- cho humano se extiende siempre à lo infinito, sin que en ella haya nada que pueda subsistir perpé- tuamente (pues la naturaleza se apresura & produ- cir muchas formas nuevas), no desesperamos de que después surjan ciertos negocios, que aún no es- tán anudados con los lazos de las leyes. Si, pues, tal aconteciese, implórese el reinedio al soberano, por- que precisamente puso Dios sobre las cosas huma-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 58sd1f8u1n1kr2q2987nmgpgi6c5cy8 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/82 102 416339 1648231 2026-04-10T14:23:29Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «{{t3|CAPITULO VIII.}} {{t4|UN POCO PESADO; PERO SE RECOMIENDA SU LECTURA PORQUE ACLARA ALGUNOS PUNTOS IMPORTANTES QUE ES NECESARIO ESTUDIAR MUCHO, TANTO MAS QUE, SO PRETESTO DE REFERIR LO QUE LE SUCEDIÓ EN UNA VISITA Á UNAS SEÑORAS RABIANISTAS, EL AUTOR PINTA LA ACTITUD HOSTIL DE TODO UN PARTIDO CIENTIFICO Y SUS TENDENCIAS ABSORVENTES.}} {{Centrar|(1874)}} La gente razonable, la que era accesible à los argumentos fundados, sufrió extraordinariamente con e… 1648231 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|CAPITULO VIII.}} {{t4|UN POCO PESADO; PERO SE RECOMIENDA SU LECTURA PORQUE ACLARA ALGUNOS PUNTOS IMPORTANTES QUE ES NECESARIO ESTUDIAR MUCHO, TANTO MAS QUE, SO PRETESTO DE REFERIR LO QUE LE SUCEDIÓ EN UNA VISITA Á UNAS SEÑORAS RABIANISTAS, EL AUTOR PINTA LA ACTITUD HOSTIL DE TODO UN PARTIDO CIENTIFICO Y SUS TENDENCIAS ABSORVENTES.}} {{Centrar|(1874)}} La gente razonable, la que era accesible à los argumentos fundados, sufrió extraordinariamente con el artículo que hemos transcripto en el capitulo anterior, y como en Buenos Aires, cuando no se trata de politica, todo el mundo es razonable, hé aquí porque todos en Buenos Aires han sufrido con el mencionado articulo; pues à decir verdad, su autor ha reconcentrado en él, verdades que casi nos atrevemos á calificar de inconcusas, y es muy cierto que en esta clase de cuestiones á nadie gusta la verdad. Descartemos aquello de ''partido propio'',-no queremos que se nos tache de parciales:-somos Darwinistas, es cierto, pero esto no impide que reconozcamos lo bueno y lo malo nuestro, lo malo y lo bueno de los otros. Entre lo malo, si quereis colocarlo, ó entre lo bueno si quereis incluirlo, tenemos un defecto, defecto que mas de un corre-<noinclude></noinclude> 72jtss4i9fgf31mtetdf5607cmukofu Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/83 102 416340 1648236 2026-04-10T14:56:23Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «ligionario nos ha tachado y es el de tener relacion con muchas personas del partido contrario, sobre todo con señoras. Veamos porqué puede ser bueno ó malo. En la noche del 21 de Junio de 1874, despues de leer el artículo que hemos mencionado, salimos á dar una vuelta y nos admiró sobremanera una observacion que hicimos, y fué que al examinar los tocados de las señoras y señoritas que recorrian las calles, todas llevaban la pamela ó la gorra de tres difer… 1648236 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>ligionario nos ha tachado y es el de tener relacion con muchas personas del partido contrario, sobre todo con señoras. Veamos porqué puede ser bueno ó malo. En la noche del 21 de Junio de 1874, despues de leer el artículo que hemos mencionado, salimos á dar una vuelta y nos admiró sobremanera una observacion que hicimos, y fué que al examinar los tocados de las señoras y señoritas que recorrian las calles, todas llevaban la pamela ó la gorra de tres diferentes maneras. Alguna de aquellas tres maneras había de ser la de moda, y ¿cómo concebir que las porteñas no se adornaran á la última? Resolví por fin ir á una casa de mi relacion, para satisfacer la curiosidad, porque era casi seguro que aquello debía tener cierto punto de contacto con los partidos científicos. Al llegar á la casa, llamé á la puerta, se me recibió, y se me hizo pasar á la sala, donde tuve el ''gusto'' de ver que había doce señoras y señoritas Rabianistas, un pseudo-señor del mismo partido y un matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Grifritz, apesar de ser tambien Rabianista. Saludé adivinando ó presintiendo las personas en la semioscuridad de la sala y tomé asiento. Me pareció que la circunstancia de ser yo Darwinista y de no haber ningun representante de mi partido en aquella sala oscura, fué la causa de la interrupcion de lo que se hablaba, ya que no de lo que se decía. -«¿Qué milagro Vd. por aqui?» me dijo una señora cuya voz oscurecia la sala, más de lo que lo estaba. -«Es verdad,» le contesté, «mis ocupaciones me han impedido tener el gusto de venir á manifestarles mis buenos deseos.» -«Si, ¡muy buenos deseos ha de tener un Darwinista!» me pareció oir, y digo que me pareció, porque la media voz de la persona ó cosa que la produjo, no permitia definir claramente la idea manifestada.<noinclude></noinclude> i690mshn16yy08090jxtarn4secyx33 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/674 102 416341 1648247 2026-04-10T15:52:35Z Keirayim 95839 /* No corregido */ Página creada con «606 DIGESTO .- LIBRO IX : TÍTULO IV postea in meum dominium pervenerit, extinguitur furti actio, quae mihi competierat, nondum in iudicium deducta; nec si postea alienavero eum, quem ante litem contestatam emeram, fur- hubiere venido á mi dominio, se extingue la acción de hurto , que me habia competido, y que aun no había sido deducida en juicio; y si después hubiere yo enajenado al que habia comprado an- ti actio restaurabitur. Quodsi post litem contes… 1648247 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Keirayim" />{{crv|606|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>606 DIGESTO .- LIBRO IX : TÍTULO IV postea in meum dominium pervenerit, extinguitur furti actio, quae mihi competierat, nondum in iudicium deducta; nec si postea alienavero eum, quem ante litem contestatam emeram, fur- hubiere venido á mi dominio, se extingue la acción de hurto , que me habia competido, y que aun no había sido deducida en juicio; y si después hubiere yo enajenado al que habia comprado an- ti actio restaurabitur. Quodsi post litem contestatam eum redemero, condemnandus erit ven- tes de la contestación de la demanda, tampoco se ditor, biere comprado después de contestada la demanda, habrá de ser condenado el vendedor, 38. ULPIANUS libro XXXVII. ad Edictum.- quemadmodum si alii vendidisset ; parvi enim refert, cui vendiderit, adversario, an alii, suaque culpa litis aestimationem sublaturum (1), qui vendendo noxae deditionem sibi ademit . § 1. Iulianus autem libro vicesimo secun- do (2) Digestorum scribit, si servum pro derelicto habeam, qui tibi furtum fecerat, liberari me, quia statim meus esse desinit, ne eius nomi- mine, qui sine domino sit, furti sit actio (3). § 2. Si servus meus rem tuam subtraxerit et vendiderit , tuque numos, quos ex pretio habebat, ei excusseris, locus erit furti actioni ultro citroque, nam et tu adversus me furti ages noxali servi nomine, et ego adversus te numorum nomine . § 3. Sed et si servo creditoris mei solverim numos, ut is eos domino suo det, aeque locus erit furti actioni, si is numos acceptos interceperit . restablecerá la acción de hurto. Pero si yo lo hu- 38. ULPIANO ; Comentarios al Edicto, libro XXXVII. - como si lo hubiese vendido á otro; porque poco importa a quien lo haya vendido, si al adversario, ὁ á otro, y que por su culpa haya de satisfacer la estimación del litigio, el que, vendiéndolo , se eximió de la dación por el daño. § 1. Mas escribe Juliano en el libro vigésimo segundo del Digesto, que si yo tuviera como abandonado el esclavo, que te habia hecho un hurto, quedo exento de responsabilidad, porque inmediatamente dejó de ser mio, de suerte que no haya acción de hurto á nombre del que esté sin dueño. § 2. Si mi esclavo hubiere substraído y vendido una cosa tuya, y tú le hubieres hecho caer de la mano el dinero que tenia del precio de ella, habrá lugar por una y otra parte a la acción de hurto, porque tú ejercitarás contra mi la acción de hurto por la causa noxal del esclavo, y yo contra ti por razón del dinero . § 3.-Pero también si yo hubiere pagado una cantidad al esclavo de mi acreedor, para que él la entregase á su dueño, habrá igualmente lugar á la acción de hurto, si aquél hubiere retenido la cantidad recibida . 39. IULIANUS libro IX. Digestorum .-- Si plu- 39. JULIANO; Digesto, libro IX. Si el esclavo rium servus furtum fecerit, et omnes dolo fece- de muchos hubiere cometido un hurto, y todos rint, quo minus eum in potestate haberent, subsequi debet Praetor iuris civilis actione (4), et hubieren hecho con dolo de modo que no lo tuvieran en su potestad, el Pretor debe seguir uir a laacción del derecho civil, y dar contra aquel, que el actor hubiere elegido, la acción honoraria, que por esta causa promete; porque no debe conceder al actor más, sino que pueda, descartada la dación por noxa, litigar contra aquel con quien habria podido intentar la acción noxal, si el esclavo fuera iudicium honorarium, quod ex hac causa pollicetur, in eum dare, quem actor elegerit; neque enim amplius praestare actori (5) debet, quam ut detracta noxae deditione agere possit cum eo, cum quo (6) noxali iudicio experiri potuisset, si servus exhiberetur. presentado. § 1. Qui alienum servum suum esse fatetur, quamvis noxali actione obligetur, nihilo minus § 1. El que confiesa que es suyo un esclavo ajeno, aunque se obligue por la acción noxal, de- causa cognita satisdare debet. Qui autem pro (7) be no obstante dar caución con conocimiento de servo convenitur , satisdatione onerandus non est, non enim offert se defensioni alieni servi . causa. Mas el que es demandado por razón del es- § 2. Si quis dicat (8), dominum dolo fecisse, § 2. Si alguno dijera, que el dueño hizo con dolo que ya no estuviese en su potestad el esclavo, y él dijese que aquel esclavo es defendido por otro quo minus in potestate eius servus esset, ille autem contendat, eum servum ab alio defendi cum satisdatione, doli mali exceptioni locus erit. clavo, no ha de ser gravado con la fianza, porque no se ofrece a la defensa de un esclavo ajeno. mediante fianza, habrá lugar á la excepción de § 3. Pero también si después de aceptado el dolo malo . § 3. Sed et si post iudicium acceptum cum domino servus apparuerit, et, quia non defendebatur, ductus sit, exceptione doli mali posita dominus absolvetur. juicio contra el dueño, hubiere aparecido el esclavo, y porque no era defendido se lo hubiera llevado el actor, el dueño será absuelto de la excepción de dolo malo interpuesta . § 4. Pero asimismo, muerto el esclavo antes § 4. Sed et mortuo servo antequam iudicium accipiatur, omnino hac actione non tenebitur do- que se acepte el juicio, el dueño no quedará en minus . modo alguno obligado por esta acción. 40. IDEM libro XXII. Digestorum .--Si servus legatus ante aditam hereditatem rem heredis fu- 40. EL MISMO; Digesto, libro XXII. Si antes de adida la herencia el esclavo legado hubiere (1) subiturum, Hal. (5) praestari actor, Hal. (2) XXV ., Vulg. (6) Fl. según reciente corrección, Br.; quo, omitela Taur. (3) nec eius- furti esse actionem, otros en Hal. (7) (4) actiones, Hal. (8) Hal. Vulg.; dicet, Fl. suo, inserta Hal.<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 9rf84x8msaokkeeflo329v2iz46rt4v Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/48 102 416342 1648248 2026-04-10T17:01:38Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648248 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>Ni aun reparan en que si los cuerpos estu­vieran separados completamente del espacio en que se concretan, no habría en el mundo más que una sola masa y de esta nada se desprendería: lo contrario sucede con el fue­go, del cual se derivan centellas y chispas bastantes para hacer patente que el fuego no es una masa compacta sino reunión de par­tes rodeadas de espacio. {{Centrar|670. ''Quod si forte alia credunt ratione potesse...''}} Si por acaso creyeran que las moléculas del fuego, al apretarse mutuamente, podían mudar la naturaleza de los cuerpos, este aserto equivaldría á la negación del fuego como principio elemental, porque sucedería que todo el fuego quedaba reducido á la nada y de la nada todas las cosas se crearían; y pues todo aquello que muda, se altera con el tiempo hasta que deja de existir, hay que renunciar al fuego originario, ó admitir que los cuerpos no se reducen á la nada ni de la nada las generaciones se suceden. {{Centrar|680. ''Nunc igitur quoniam certissima corpora quaedam...''}} Ahora, pues, si los elementos simples conservan siempre su propia naturaleza y forman diferentes cuerpos, no por su distinta esencia, sino por las combinaciones que constituyen, preciso es afirmar que tales<noinclude></noinclude> sj10inictjp9ymd2h7fq089cm0t2445 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/49 102 416343 1648249 2026-04-10T17:03:58Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648249 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>elementos de los cuerpos no son de fuego, ya se junten ó se retiren ó se disgreguen ó se muden sin faltar al orden; si la base primordial fuese fuego, nada más que fuego habría en el mundo. Lo que hay de cierto es, según pienso, que existen en la Naturaleza cor­púsculos simplicísimos, los cuales por su forma, por sus atracciones, sus movimientos y el orden en que se colocan, producen el fuego y otras muchas cosas más ó menos si­ milares á éste, asi como otros cuerpos que no tienen semejanza alguna con aquél y aun algunos que pueden emitir emanaciones que afecten á nuestros sentidos ó que exclusiva­ mente nos son conocidas por relación de tac­ tilidad. {{Centrar|695. ''Dicere porrõ ignem res omnis esse neque ullam...''}} Decir, por tanto, que del fuego proceden todos los seres y que no existe cosa alguna independiente de ese origen, es caer en un delirio que nuestra inteligencia rechaza como contrario á las pruebas que nos da el testi­monio do nuestros sentidos; y admitir como primordial materia el fuego porque se cree conocerlo perfectamente, y recusar al mismo tiempo la existencia de otros seres que con suficiente claridad se muestran ante nosotros, me parece inconsecuencia y error grave. Para<noinclude></noinclude> i45lak5gkduxl01yhhf7rkrs9kqe5ra 1648250 1648249 2026-04-10T17:04:14Z Artistosteles 84272 1648250 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>elementos de los cuerpos no son de fuego, ya se junten ó se retiren ó se disgreguen ó se muden sin faltar al orden; si la base primordial fuese fuego, nada más que fuego habría en el mundo. Lo que hay de cierto es, según pienso, que existen en la Naturaleza cor­púsculos simplicísimos, los cuales por su forma, por sus atracciones, sus movimientos y el orden en que se colocan, producen el fuego y otras muchas cosas más ó menos si­ milares á éste, asi como otros cuerpos que no tienen semejanza alguna con aquél y aun algunos que pueden emitir emanaciones que afecten á nuestros sentidos ó que exclusiva­ mente nos son conocidas por relación de tac­tilidad. {{Centrar|695. ''Dicere porrõ ignem res omnis esse neque ullam...''}} Decir, por tanto, que del fuego proceden todos los seres y que no existe cosa alguna independiente de ese origen, es caer en un delirio que nuestra inteligencia rechaza como contrario á las pruebas que nos da el testi­monio do nuestros sentidos; y admitir como primordial materia el fuego porque se cree conocerlo perfectamente, y recusar al mismo tiempo la existencia de otros seres que con suficiente claridad se muestran ante nosotros, me parece inconsecuencia y error grave. Para<noinclude></noinclude> mq3bc5xqh1queksjot2pfilcj70uy1f Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/50 102 416344 1648251 2026-04-10T17:05:34Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648251 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>conocer la verdad, ¿qué mejor guía que nuestra razón auxiliada por los sentidos, los cuales nos hacen distinguir lo falso de lo verdadero y nos dan principio de certeza? Además, ¿por qué hemos de negar la existencia de todas las cosas y admitir solamente la del fuego, ó negar que éste exista y dar como reales solamente los demás cuerpos? Parece que afirmar cualquiera de estos dos extremos es incurrir en igual demencia. {{Centrar|712. ''Quapropter qui materiem rerum esse putarunt...''}} Así, los que han afirmado que el conjunto del Universo tiene su fundamento en el fuego y los que han entendido que en el aire se encuentra el origen de todos los seres, lo mismo que aquellos otros que han sostenido que en el agua reside el principio creador, ó bien que la tierra puede germinar todas las cosas ó determinarse en las infinitas diferen­ciaciones corpóreas existentes, según mi pa­recer , todos han caído en grave error, no menos que aquellos otros que suponen com­ binaciones dualisticas formadas con los ele­mentos de todas las cosas, y al fuego juntan el aire, y á la tierra el agua; y también, por último, los que entienden que de esos cuatro materiales, fuego, tierra, aire y agua se han podido producir todos los seres.<noinclude></noinclude> msgevssd7va460wyfb23dm6jx550pj9 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/51 102 416345 1648252 2026-04-10T17:14:49Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648252 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|723. ''Quorum Acragantinus cum primis Empedocles est.''}} Entre aquellos pensadores cumple colocar primero á Empedocles, nacido en Agrigento, isla famosa en triángulo cortada, á la que cercan azuladas ondas del mar Jónico y adornan con sinuoso regazo rocas salpicadas de reluciente sal; separada por canal es­trecho y tortuoso de los promontorios de la tierra de Italia, oye el rugir de la espantosa Caribdis y siente el tremer del ruidosó Etna que, irritado, amenaza acumular en sus entrañas materiales de fuego y de aluvión hirviente para lanzar después, con fiero arrojo, de sus hórridas fauces, encendidas lavas cuyos fulgores en espiral lleguen al cielo; región admirable llena de prodigios, fecunda en bellezas contempladas con ex­ tático embeleso por la humana especie, enri­quecida con dones copiosos naturales, guardada por varones esforzados, nunca produjo nada más grande y excelente que este filósofo, cuyos versos patentizaron su divino genio y le acreditaron de investigador cons­picuo que parecía imposible fuera hijo de mortales. {{Centrar|741. ''Hic tamen et superd, quos diximus, inferiores...''}} Este, sin embargo, y otros muchos ya citados que aunque egregios le son inferiores<noinclude></noinclude> qoqaooi3o37llal7tnd57mu356cjqi1 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/52 102 416346 1648253 2026-04-10T17:17:59Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648253 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>y varios que menos renombre han obtenido, hicieron públicas útiles averiguaciones por su genio desentrañadas, más divinas, más santas y mucho más conformes con los dic­tados de la razón que los oráculos de la Pi­tonisa coronada con hojas de laurel y apo­yada en el trípode apolócico; pero todos erraron al discurrir acerca de la naturaleza de las cosas, porque no supieron salvar un escollo que ha sido causa de varios naufragios. {{Centrar|749. ''Primum quod motus, exemplo rebus Inani...''}} Primeramente, porque reconocen el movimiento y no comprenden el vacío; creen que existen cuerpos suaves aislados entre sí, tales como el aire, el sol, el fuego, las tie­rras, los animales, los frutos, y no admiten intersticios ó vacíos en la masa de esos cuerpos. {{Centrar|753. ''Deinde quod omnino finem non esse secandis...''}} En segundo lugar, porque entienden que es indefinida la división de los cuerpos y aun de las partes de éstos y no se explican la existencia de un mínimo indivisible; pero como nuestros sentidos nos dan testimonio de un último grado en las cosas, el cual es un mínimo no susceptible de fraccionamiento, creo que has de considerar que cuanto<noinclude></noinclude> hrzxz3udjnf7ywe0sky3uahr9xkma4p Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/53 102 416347 1648254 2026-04-10T17:23:11Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648254 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>existe se compone de partes muy pequeñas pero indivisibles aunque escapen á la percepción de nuestros órganos terminales. {{Centrar|760. ''Huc accedit item, quod jam primordia rerum...''}} Añaden, además, que los elementos pri­mordiales de las cosas son blandos; pero la cualidad de la blandura nos parece propia de lo que nace y muere, y si todo estuviera sujeto á esas alteraciones, la Naturaleza habría ya aniquilado muchas veces el mun­do y aun éste habría vuelto á nacer de nada, aserciones que ya habrás visto cuán distan­tes de la verdad se hallan. {{Centrar|766. ''Deinde inimica modis multis sunt, atque venena.''}} Además, debe considerarse que aquellos supuestos principios de los seres son enemi­gos entre sí; como venenos los unos para los otros, se combaten de muchos modos, se aniquilan, se disipan, y por su acción mutua desaparecen como el rayo, el viento y la lluvia en deshecha tempestad. {{Centrar|770. ''Denique quattuor ex rebus si cuncta creantur...''}} Ultimamente: si todas las cosas fuesen formadas de aquellos cuatro cuerpos consi­derados como elementos y todas en ellos se resolviesen, ¿qué razón tendríamos para afirmar que son el principio de todos los<noinclude></noinclude> h3g9fwwa4n1z4ncn4wvpizaz4kt9h15 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/54 102 416348 1648255 2026-04-10T17:25:21Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648255 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>seres y no de ellos resultado, ya que alter­ nativamente se confunden, se disgregan y mudan su naturaleza? Si por lo contrario piensas que el aire, el agua, la tierra y el fuego no se confunden ni mudan de esen­cia , no podrás comprender que de su combi­nación resulte ningún vegetal ni animal, porque en esa conjunción se haría ostensible la propiedad inherente á cada substancia y se hallarían mezclados la tierra con los aires y las aguas con el fuego. Pero es lo cierto que todos los seres deberán tener determina­das propiedades no reveladas en los compo­nentes, para evitar que prepondere nin­guno, sino que, por lo contrario, cada cuerpo tenga un carácter propio. {{Centrar|788. ''Quin etiam repetunt á Cælo atque ignibus ejus...''}} Los partidarios de aquellas doctrinas de­rivan del cielo y de los cuerpos ígneos el fuego; éste, según ellos, se convierte en aire, el aire origina el agua, y ésta, por con­densación, se modifica en tierra; después, en sentido inverso, hacen nacer de la tierra el agua y de ésta el fuego. Estas transforma­ciones no se alteran nunca ni se interrum­pen, y consideran que siempre los elementos viajan de la tierra al cielo y del cielo á la tie­rra; pero tales metamórfosis son incompati­bles con la probado esencia de los elementos<noinclude></noinclude> fa5cum1uq1a6dpivxeewfr6f6r2yhib Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/55 102 416349 1648256 2026-04-10T17:27:08Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648256 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>simples, los cuales por su condición han de ser inmutables para que todas las cosas no puedan quedar aniquiladas, porque ningún objeto podrá ultrapasar las condiciones de su esencia sin dejar de ser lo que antes era. Los principios, pues, de que ya hemos hablado, por su naturaleza están exentos de toda mu­danza , y por este motivo no quedan total­ mente deshechos los seres que de ellos se forman. Es racional admitir que todos los cuerpos se componen de elementos, los cua­les en virtud de energías, atracciones y re­pulsiones , unas veces constituyen el fuego y otras el aire, y siempre sirven para las transformaciones y la continuada sucesión de todos los seres. {{Centrar|809. ''At manifesta palam res indicat, inquis, in auras...''}} Pero es patente, dices, que de la tierra, bajo la influencia del aire, los cuerpos nacen y se alimentan; y si en tiempo favorable la copa de los árboles no fuera agitada por las lluvias y los arbustos no se inclinaran bajo su propio peso, el Sol por su parte no daría calor, y los árboles y los animales no podrían nacer y desarrollarse. Y ciertamente; si los alimentos sólidos con líquidos saluda­bles no se ayudasen, pronto nuestros miem­bros se debilitarían y se extinguiría la ener­<noinclude></noinclude> 9n3f4dfrnweemky5uyuj66q5232lbju Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/56 102 416350 1648257 2026-04-10T17:30:40Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648257 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>gía de nuestro ser y la vitalidad de nuestros órganos y de nuestros nervios. Añadiré que si el hombre y los animales necesitan pro­pio adecuado alimento, y si los seres viven á expensas los unos de los otros, es porque está constituido cada uno por principios comunes á los demás, en relación con el total del Universo. Importa, pues, que investi­guemos no solamente la naturaleza de esos principios elementales, sino también sus le­yes, sus aproximaciones, sus movimientos recíprocos; pues es de toda evidencia que los principios que forman los ríos, el sol, el cielo, el mar, la tierra, son los mismos que contienen los árboles, los animales y los frutos de toda especie; todo se mueve según sus elementos constitutivos. {{Centrar|829. ''Quim etiam passim nostris in versibus ipsis...''}} Sin duda notarás que en muchos de estos versos míos hay varios elementos ó letras simples comunes á numerosas palabras, y, sin embargo, ni los versos ni las palabras tienen igual significado y sonido igual: va­ría el valor de las letras sólo al cambiar éstas de orden. Y como los elementos primordiales de las cosas en mayor número son que las letras, pueden producir mayor suma de seres diferentes.<noinclude></noinclude> pm9m9fvkrc7473xu3eobghnokuv8v2j Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/57 102 416351 1648258 2026-04-10T17:38:03Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648258 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|836. ''Nunc et Anaxagorae scrutemur homoeomerian...''}} Examinemos ahora la homeomería<ref>Homonomería, semejanza de todas las partes.</ref> de Anaxágoras, como los Griegos llaman, con una palabra expresiva de que nuestra lengua carece, la doctrina de aquel filósofo; aunque es difícil de exponer la homeomería en cuanto apenas trata de dar acerca del origen de to­das las existencias una explicación, según la cual cada hueso es formado por un cierto número de huesos pequeños, cada viscera de otras muy tenues; mínimas gotas de san­gre componen la sangre; moléculas de oro constituyen el oro; la tierra de pequeñas porciones de tierra procede; el fuego del fuego; y en general todas las cósas se for­man por igual procedimiento. {{Centrar|849. ''Nec tamen esse ulla de parte idem in rebus Inane...''}} Pero el mencionado autor en parte alguna admite el vacío ni concibe límites en la división de los cuerpos: entiendo que acerca de estos asuntos incurrió en error lo mismo que otros pensadores cuyas ideas ya dejo refutadas. {{Centrar|854. ''Adde quod imbecilla nimis primordia singit...''}} También aprecia como deleznables los<noinclude></noinclude> eb4q7wdxz9rtbdqooet6ofzvl1l6q67 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/58 102 416352 1648259 2026-04-10T17:40:18Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648259 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>elementos primarios y de igual naturaleza que las concreciones constituidas; y considera , por tanto, que están expuestos á fene­ cer bajo la violencia de ataques exteriores; ¿cuál de aquellos cuerpos ofrecerá entonces resistencia á la acción destructora de la muerte? ¿el fuego ó el agua? ¿por acaso el oro? ¿cuál de estos? ¿la sangre ó los huesos? Ninguno, sin duda; porque todos esos cuerpos se descomponen como otros muchos que á nuestra vista perecen todos los días. Y ya queda antes probado que ni las cosas pueden nacer de nada ni completamente aniqui­larse. {{Centrar|867. ''Prœterea quoniam cibus auget corpus, alitque...''}} Cierto es que todos los cuerpos se nutren y crecen por la virtud de substancias prima­ rias diluidas en los alimentos, y que nues­ tras venas, nuestra sangre, nuestros huesos y nervios de partes diferentes se componen; pero afirmar que los elementos de los cuer­pos son la esencia de los huesos, de la san­gre y dé los nervios en proporción adecuada, no es decir que los principios que integran los cuerpos sólidos y líquidos hayan de cons­tar de partes heterogéneas proporcionadas á las venas, la sangre y los huesos; porque si los cuerpos que vemos nacer de la tierra es­ tuviesen dentro de ella en pequeña cantidad<noinclude></noinclude> 5mco7uvedscbm4labw0pg2md1hprbs5 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/59 102 416353 1648260 2026-04-10T17:43:00Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648260 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>tales como se nos muestran, constaría la tie­rra de todas las diversas porciones que de ella surgen; y si aplicamos esta idea general á todos los casos particulares, habríamos de creer que el fuego, el humo y la ceniza es­tán en la leña, y que ésta contiene en si aquellos materiales en diversas porciones. {{Centrar|882. ''Linquitur hic tenuis latitandi copia quœdam ...''}} Apenas hay salida para escapar de esta conclusión; y sin embargo, de esa clase de argumentos usa Anaxágoras, el cual sos­tiene que todos los cuerpos llevan en si, como en germen, otros que de ellos se de­rivan , y de los cuales son visibles los que principalmente están en la superficie; pero estas ideas repugnan á la sana razón, y para admitirlas sería preciso ver que el trigo, en el polvo á que lo reduce la piedra del molino, mostraba señal de la sangre ó de otras partes de nuestro cuerpo que con él se nutren, ó bien que dejase correr la sangre al ser mo­lido entre dos piedras; y que por igual ra­zón la hierba destilase leche tan pura y tan grata como la que se extrae de las ubres de las ovejas; menester seria también que en los terrones se hallasen legumbres, árboles, plantas en partes imperceptibles, y que los quebrados troncos descubriesen humo, ce­niza, fuego y llama, en ellos ocultos; pero<noinclude></noinclude> 4bw1nxl9q872c1cteb65e4vifllxqz8 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/60 102 416354 1648261 2026-04-10T17:46:49Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648261 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>nada de esto sucede y es preciso confesar que en los cuerpos no se contienen otros iguales mínimos ya determinados, sino que en todos existen elementos simples que son comunes á otros muchos seres, los cuales son diferenciados por virtud de las variadas combinaciones en que aquellos elementos intervienen. {{Centrar|904. ''At sœpe in magnis sit montibus, inquis, ut altis...''}} Y sin duda has observado que en las ele­ vadas montañas las fustigadas copas de ár­ boles, mecidas por tempestuoso vendaval, arden con fuego que deja brillar largos torbellinos de movientes llamas; pero no por eso has de entender que en la madera existe el fuego, sino que en ella hay partes que por efecto del rozamiento se inflaman y comunican el incendio á todo un bosque; pues si tanta llama hubiera estado escondida en la selva no existirían árboles que pudieran preservarse del fuego durante mucho tiempo ni bosques habría que no se hubiesen con­vertido ya en ceniza. {{Centrar|914. ''Jam ne vides igitur, paulo quod diximus ante...''}} ¿No comprendes, como poco antes ya te he dicho, la importancia que tienen las combinaciones de que son los elementos susceptibles, según la diferente posición y canti<noinclude></noinclude> gljuwhsrxs7mmeho7h6whuz8681ivkf Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/61 102 416355 1648262 2026-04-10T17:58:08Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648262 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>dad en que intervengan, y los distintos mo­vimientos que engendren ó que reciban? ¿No sucede con esos fenómenos lo mismo que con las palabras lignis ó ignis latinas, compuestas cuasi de las mismas letras aunque representan ideas muy diferentes? {{Centrar|922. ''Denique jam quæcumque in rebus cernis apertis...''}} En fin, si juzgas que no se puede explicar la causa de los fenómenos sin atribuir á los elementos que los producen iguales propiedades , necesario es conceder que se ríen como. nosotros y que se bañan de amargas lágrimas. {{Centrar|928. ''Nunc age, quod superest, cognosce, et clarius audi.''}} Ahora, escucha y oye verdades que voy á descubrirte, y que, si no me engaño, son de exposición difícil, pero que exploraré esti­mulado por el premio de la gloria é impulsa­do por suave amor que me inspiran las Mu­sas; animado por este sentimiento, me ele­varé á las cimas del Parnaso y recorreré campos, hasta ahora no hollados por nin­guna planta; iré á beber grato licor de fuentes vírgenes y me apresuraré á coger desconocidas flores con las que tejeré para mi cabeza corona insigne mejor que todas las que hasta hoy las Musas han concedido: primeramente porque enseño altas verdades<noinclude></noinclude> qgbt3wa75ta1txcmspq9qd2nefh1emq Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/62 102 416356 1648263 2026-04-10T18:00:27Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648263 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>é intento romper la dura esclavitud con que las religiones han abatido los ánimos, y además, porque suavizaré un estudio árido con las gracias de la poesía que convierte en agradable un asunto obscuro; así obraré conforme á razón. De igual modo que los médicos al propinar á los niños amarga me­dicina , untan de sabrosa miel los bordes de la copa en que la administran á fin de que inexpertos y atraídos por la dulzura que pa­ladean sus labios, sin recelo beban el licor amargo y deban la vida á traición agrada­ble, así yo ahora que he de explicar asuntos ásperos y desabridos para los que no están acostumbrados á ellos y fastidiosos para el vulgo, quiero exponerte mi doctrina en el ameno lenguaje de las Piéredes y con acen­tos de dulce harmonía, para que al buscar re­ creo en la lectura de mis versos , adquieras conocimiento de las leyes de la vida y del orden universal. {{Centrar|958. ''Sed quoniam docui, solidissima materiai...''}} Ya he dicho que los elementos de la ma­teria son siempre sólidos y se mueven en toda eternidad sin que la destrucción los alcance ; pero ahora deberemos de inquirir si las concreciones corpóreas tendrán fin ó no lo tendrán, y si el espacio indefinido, en que incesantemente se mueven los principios<noinclude></noinclude> l41wg8p77vhge05qeylu9c6vrrcrdtu Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/63 102 416357 1648264 2026-04-10T18:04:46Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648264 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>eternos, está encerrado en límites y es susceptible de medición en algún sentido. {{Centrar|965. ''Omne guod est igitur nulla regione viarum...''}} El Universo es infinito; de lo contrario tendría extremos; pero no pueden concebirse límites sino por quien está fuera de ellos mismos y puede llevar su consideración más allá de los puntos en que termina lo limitado. Creeríamos que el Universo tiene límites, cuando pudiéramos señalar sus extremos ; pero el mundo no puede tener esas fronteras, porque en cualquiera parte de él que ocupáramos habríamos de ver que teníamos por delante para contemplar espacios infinitos. {{Centrar|975. ''Prœterea si jam finitum constituatur...''}} Además, si consideramos limitado el es­pacio y suponemos que en sus extremos al­guien se coloque y dispare una flecha con violento impulso, ¿piensas que el objeto así lanzado habría de recorrer el aire constan­temente, ó supones que algún obstáculo se opondría á su vuelo? Hay que decidirse por uno de los términos de ese dilema; pero cualquier partido que sigas te ha de obligar á reconocer que no hay extremos finales en el Universo; porque ya supongas que la fle­cha sea detenida por un obstáculo ó ya ima<noinclude></noinclude> qhjgslyt8v5zitx2n28btrny3ykwlfz Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/64 102 416358 1648265 2026-04-10T18:08:22Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648265 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>gines que incesantemente vuele, es lo cierto que nunca podrás figurarte que llega á to­car el límite del mundo; y si por acaso cre­yeras que alguna vez terminaría su marcha, habré de preguntarte: ¿qué se haría enton­ces de la flecha? Forzosamente nunca podrá tocar el fin del espacio y siempre le quedará una ilimitada extensión que recorrer. {{Centrar|991. ''Prœtarea spatium summai totius omne...''}} Aún hay más; si el Universo estuviese incluido ó colocado en una determinada por­ción del espacio, tendría necesarios límites; las grandes masas por su propia gravedad ocuparían el fondo y allá en las mayores al­turas no podría subsistir ningún ser ni ha­bría aire ni Sol: toda la materia yacería con­fusa en caótica eternidad; pero no es esto lo que ocurre; los cuerpos, en el orden harmó­nico universal, no pueden permanecer en constante quietud porque no existe ese lugar profundo en que se hacinaran para el reposo: en movimiento incesante los seres se repro­ducen y se organizan en virtud de los sub­sidios que reciben de los elementos eternos activos universales que forman las concre­cionas corpóreas. {{Centrar|1003. ''Postremo ante oculos res rem finire videtur...''}} En fin, es patente que la Naturaleza ha<noinclude></noinclude> pqcgheru4nk45rzlyesdfvy9b5wc56m Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/65 102 416359 1648266 2026-04-10T18:09:55Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648266 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>determinado los limites de los cuerpos; las colinas están circunscriptas por el aire, el aire por los montes, las tierras altas por el mar y el mar está encerrado entre las tierras altas. No tiene, sin embargo, el Universo nada que lo termine; la Naturaleza y el es­pacio ocupado por los mundos, forman como un río que perpetuamente corre y que avanza sin encontrar límites: así el Universo no tiene término alguno; es infinito. {{Centrar|1015. ''Ipsa modum porro sibi rerum summa parare...''}} El Universo de ningún modo puede quedar circunscripto; la Naturaleza está en todas partes; con la materia se limita el vacío y el vacío con la materia; pero espacio ocu­pado y espacio vacío todo es materia con mayor ó menor rarefacción; el Universo infinito así se muestra. Si tanto el espacio como la concreción corpórea no determina­sen recíprocamente sus respectivos límites, ni el mar, ni la tierra, ni la bóveda brillante del espacio, ni la progenie humana, ni los cuerpos sacrosantos de los númenes podrían durar un solo instante; las partes simplicísimas de la materia, faltas de cohesión, se elevarían por el infinito espacio desocupa­do, sin orden ni harmonía, y nunca llegarían á formar cuerpos determinados concretos por<noinclude></noinclude> quubg9o5ep425lv25769igbsaqjjeo5 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/66 102 416360 1648267 2026-04-10T18:11:41Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648267 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>estar siempre separadas. Ciertamente los ele­mentos de la materia no se han movido por reflexivo determinado impulso en las direc­ciones en que hoy se hallan, ni han estable­cido por cálculo convencional ó por concier­to libre el orden que constituye el Universo; lo que ha sucedido es que fluctúan tes por toda eternidad en el inmenso espacio y agi­tados con impulsiones recíprocas, después de seguir toda clase de movimientos y toda especie de combinaciones, han llegado por adaptaciones recíprocas y por harmonía de­rivada de sus propias condiciones á consti­ tuir esta Suma total del Universo; y del cumplimiento de la ley emanada necesaria­mente de su acción invariable en el trans­curso de innumerables siglos, se ha estable­cido el orden existente, en cuya virtud las aguas de los ríos abundosas proveen al mar de las pérdidas sufridas; la tierra, fertilizada por el Sol y por la reversión de sus vapores, renueva la pompa de sus producciones; flo­recen las especies de animales, y los cuer­ pos fulgurantes etéreos envían siempre sus destellos. Ese concierto de la Naturaleza sería con facilidad interrumpido si infinitos elementos no trabajasen continuamente en la renovación de los organismos; porque así como los seres individuales mueren cuando están privados de alimento, así también el<noinclude></noinclude> skf6qp9x46v8ukbpp2mkluxws1uphhv Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/67 102 416361 1648268 2026-04-10T18:14:48Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648268 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>Universo llegaría á aniquilarse cuando la materia interrumpiese la constante labor que le da movimiento y vida. {{Centrar|1049. ''Nec plagae possent extrinsecus undique Summam...''}} Y no por efecto de presiones exteriores po­dría conservarse el orden en que el Universo está constituido; impulsos de fuera para adentro, repetidos con frecuencia, engendra­rían otros nuevos que en unos casos mantendrían la harmonía del Universo; pero otras veces las partes de la materia, forzadas por el choque, saltarían y dejarían espacio suficiente para que las porciones aglomeradas pudieran desprenderse de todo enlace y dis­persarse. Es, pues, necesario que la acción de los primeros cuerpos obre sin interrup­ción; y debe reconocerse que esas presiones exteriores al existir suponen y demuestran que los elementos de la materia son infinitos. {{Centrar|1059. ''Illud in his rebus longe fuge credere, Memmi...''}} Con relación á estas ideas, no debes de creer ¡oh Memmio! que todos los cuerpos tiendan, como algunos dicen, hacia un centro del Universo, y que nuestro mundo no sienta influencias exteriores que coadyuven á la gravitación general, porque todas sus regiones por sí mismas buscan el centro del equilibrio (opinión ideada en favor de la teo­<noinclude></noinclude> 19hdzz5qyolf36tr3q7lbn346mbqh3z Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/68 102 416362 1648269 2026-04-10T18:17:02Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648269 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>ría que sostiene la acción de la pesantez ejer­ cida de abajo hacia arriba, y de que algu­nos cuerpos vivan en la tierra en dirección contraria á los que están en la superficie en una posición parecida á la que tiene con nuestro cuerpo su propia imagen proyec­tada en las tranquilas ondas). Con esas ideas pretenden algunos explicarse el hecho de que animales de varia especie puedan residir en las regiones inferiores del mundo; de que nosotros mismos no podamos elevarnos á las alturas, y el hecho de que haya sobre la tierra individuos que ven el Sol cuando nos­ otros contemplamos las estrellas, y que ten­gan con nosotros las estaciones cambiadas, aunque disfruten como nosotros de días y noches. {{Centrar|1075. ''Sed vanus stolidis hœc omnia finxerit error...''}} En aquel error han caído los que atrevida­ mente dedujeron falsas conclusiones de he­ chos exactos. No es posible imaginar un punto medio en el espacio ilimitado, y aun­que nos lo figuráramos no podríamos reco­nocerle una acción propia y especial sobre los cuerpos. Todo y cualquier lugar del espacio que llamamos vacío, ya sea designado con el nombre de centro ó con otro distinto, deja paso á los cuerpos graves; porque no hay un sitio donde al llegar un cuerpo<noinclude></noinclude> ospgfylj0t540vsl3n2hznesgol1zkb Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/69 102 416363 1648270 2026-04-10T18:19:12Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648270 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>arrastrado por su propio peso este cuerpo sea obligado á permanecer estático en el va­cío; el espacio no puede impedir que un cuerpo cualquiera pesado lo penetre con arre­glo á las leyes de la Naturaleza. Por ese motivo, la atracción del centro no es bastante para conservar la harmonía de la creación. {{Centrar|1090. ''Prœterea, quoque jam non omnia corpora fingunt...''}} Fingen también que la tendencia hacia el centro no es propia de todos los cuerpos, sino de aquellos especialmente compuestos de tierra ó de agua, tales como los ríos que se despeñan desde altos montes para con­fundirse en el vasto Océano, ó como la sóli­da porción del mundo; por lo contrario, las tenues auras y los cálidos vapores siempre tienden á separarse del centro, y si vemos que la bóveda celeste de fulgores brilla y que su claridad nos alumbra, es porque en ella se reúnen elementos que por ser ligeros de la tierra escapan, aunque desde allí con­tribuyen á la nutrición de los seres anima­dos y á la fructificación frondosa de los ár­boles. Así también suponen que por encima de las estrellas existe un firmamento que todo lo rodea, el cual, mediante eficaz presión ejercida sobre nuestro mundo, evita que salga del centro fuego celeste que franquee los términos de la mansión humana;<noinclude></noinclude> 1p92unprusoa47aao06rtwm7lwq0hiw Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/70 102 416364 1648271 2026-04-10T18:21:11Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648271 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>impide que todo sea invadido por completo desorden; que el cielo caiga sobre nuestras cabezas y la tierra se abra debajo de nues­tros pies; que nuestros cadáveres, destrozados y envueltos entre las ruinas del cielo y de la tierra, se confundan en profundo caos; que los elementos primarios queden sin energía, y rotas las puertas de la disolución, se precipiten por ellas en turba amontonada todos los seres, y de cuanto existe no quede más que universal desierto. {{Centrar|1114 á 1118. ''Haec sic pernosces parvá perductus opellá.''}} Pero si comprendes bien las razones que te expongo, ya que las unas auxilian á las otras, no ha de robarte más negra noche la claridad que te ilumine para que puedas penetrar en el arcano de la Naturaleza; porque de unas cosas brotará luz bastante para que distingas otras.<noinclude></noinclude> hsbgkp7y9ghncnea8tuerd54b2o5j26 1648272 1648271 2026-04-10T18:21:40Z Artistosteles 84272 1648272 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>impide que todo sea invadido por completo desorden; que el cielo caiga sobre nuestras cabezas y la tierra se abra debajo de nues­tros pies; que nuestros cadáveres, destrozados y envueltos entre las ruinas del cielo y de la tierra, se confundan en profundo caos; que los elementos primarios queden sin energía, y rotas las puertas de la disolución, se precipiten por ellas en turba amontonada todos los seres, y de cuanto existe no quede más que universal desierto. {{Centrar|1114 á 1118. ''Haec sic pernosces parvá perductus opellá.''}} Pero si comprendes bien las razones que te expongo, ya que las unas auxilian á las otras, no ha de robarte más negra noche la claridad que te ilumine para que puedas penetrar en el arcano de la Naturaleza; porque de unas cosas brotará luz bastante para que distingas otras. {{línea|4em}}<noinclude></noinclude> rqnfrrucdnd14lonws3rbgbpnet34xx Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/71 102 416365 1648273 2026-04-10T18:42:48Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648273 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{t3|LIBRO SEGUNDO}} {{Línea adornada|w|40}} {{Centrar|1. ''Suave, mari magno turbantibus æquora ventis ...''}} Grato ha de sernos contemplar desde la playa el vasto mar abitado por el aqui­lón, y presenciar desde tierra la desesperada lucha que el náufrago sostenga con la tem­pestad, no porque gocemos con el infortunio ajeno, sino porque nos consideremos libres de peligros que tan próximos veamos; también será grato asistir desde lejos sin temores ni zozobras á las contiendas inhumanas de dos ejércitos que en el campo se destrocen; pero todavía ha de ser más agradable estar en posesión de las doctrinas de los pensadores, y observar serenamente desde esas alturas del saber las agitaciones de los hombres que sin guía buscan á tientas los caminos del bienestar, y para hallarlos pretenden su­premacías de nobleza ó distinciones de ge­nio y pasan días y noches entre afanes é in­<noinclude></noinclude> 08lknbxy4zmk9cmzrm03rhjsl35fusc 1648274 1648273 2026-04-10T18:43:04Z Artistosteles 84272 1648274 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{t3|LIBRO SEGUNDO}} {{Línea adornada|w|40}} {{Centrar|1. ''Suave, mari magno turbantibus æquora ventis...''}} Grato ha de sernos contemplar desde la playa el vasto mar abitado por el aqui­lón, y presenciar desde tierra la desesperada lucha que el náufrago sostenga con la tem­pestad, no porque gocemos con el infortunio ajeno, sino porque nos consideremos libres de peligros que tan próximos veamos; también será grato asistir desde lejos sin temores ni zozobras á las contiendas inhumanas de dos ejércitos que en el campo se destrocen; pero todavía ha de ser más agradable estar en posesión de las doctrinas de los pensadores, y observar serenamente desde esas alturas del saber las agitaciones de los hombres que sin guía buscan á tientas los caminos del bienestar, y para hallarlos pretenden su­premacías de nobleza ó distinciones de ge­nio y pasan días y noches entre afanes é in­<noinclude></noinclude> hwmqyhpbew2or0l4btpjqju5cc7ktyk Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/72 102 416366 1648275 2026-04-10T18:46:40Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648275 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>quietudes que les permitan acumular riquezas. {{Centrar|14. ''O miseras homimum mentes, o pectora cæca!''}} ¡Oh pobre inteligencia de los hombres! ¡Oh energías mal empleadas!¡Entre cuán­tas densas tinieblas y entre cuántos inútiles peligros la vida corre! ¿Cómo no se comprende que las leyes naturales permiten la vida sin dolor del cuerpo, y sin preocupaciones y sobresaltos del alma? {{Centrar|20. ''Ergo corpoream ad naturam pauca videmus...''}} Por lo que se refiere al cuerpo, cuyas ne­cesidades son escasas, debo decir que no es difícil eximirlo de muchos dolores y pro­porcionarle varios placeres en harmonía con las reclamaciones de la Naturaleza; si no disfrutas de festines nocturnos alumbrados por lámparas igníferas sostenidas en la mano derecha por estatuas juveniles; si en tu casa no brilla el oro ni resuena por doradas bóvedas el sonido harmonioso de las cítaras, aun asi podrás tener alguna dicha si te de­cides á disfrutar de la frescura de las hier­bas junto al río, á la sombra de los árboles dadivosos de goces que nada cuestan; y principalmente en los risueños prados, cu­biertos durante la primavera de matizadas florecillas. Lo mismo inquieta la fiebre ar­<noinclude></noinclude> clleoowtnrz94vr3syfxf8i4we8stqu Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/73 102 416367 1648276 2026-04-10T18:50:22Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648276 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>diente de ambición al rico potentado que vive entre púrpuras y riquezas, que al infeliz que yace tendido en burdo lecho. {{Centrar|37. ''Quapropter, quoniam nil nostro in corpore gazœ...''}} La opulencia, las distinciones sociales y el poder no libran de dolores al cuerpo ni proporcionan felicidad al alma: aunque man­des innumerables ejércitos extendidos por la campiña y cobijados por amplias bande­ras , y aunque dispongas de fuerte escuadra esparcida por dilatados mares, las preocu­paciones del fanatismo no huirán de tu áni­mo amedrentado ni la idea de la muerte y sus terrores darán sosiego á tu corazón. {{Centrar|46. ''Quod si ridicula hœc, ludibriaque esse videmus...''}} Son las grandezas ilusiones insensatas: los temores y sobresaltos de los hombres ignorantes no se ahuyentan con estruendo de armas, ni con esplendor de corona reluciente, ni con la majestad de purpurino manto, ni con la altura de soberbio trono. ¿ Aún puedes dudar de que esos terrores que agobian á los hombres son producidos únicamente por la ignorancia ? Como niños que de todo tienen miedo por la noche, así nosotros, durante el día, nos vemos rodeados por ilusorias sombras y fantasmas vanos que no se disipan con el rayo solar ó con la luz diurna, pero<noinclude></noinclude> 7r17d7bgrwgekzu3j1iqwtbm14x2mym Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/74 102 416368 1648277 2026-04-10T18:51:51Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648277 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>que se desvanecen mediante el uso de la razón tranquila y el estudio reflexivo de la Naturaleza. {{Centrar|61. ''Nunc age, quo motu genitalia materiai...''}} Voy ahora á explicarte la causa del movimiento é impulso que reciben los elementos de la materia para engendrar los cuerpos y descomponerlos, y también te explicaré la fuerza y la rapidez con que nadan sin cesar en el inmenso espacio; sigue, pues, la ilación de mis discursos. Nuestro mundo material no forma un todo inmóvil: hay di­minución en todos los cuerpos, los cuales están sujetos á emanaciones, pérdidas y rozamientos que los rebajan, los reducen y aun los ocultan á nuestros ojos; pero estos fe­nómenos en nada perjudican á la suma universal, porque los sumandos no desapa­recen sino cambian de sitio: cuando la vejez poruña parte se inclina, por otra la juven­tud se yergue: no hay descanso en la Natu­raleza; el mundo siempre con incesantes mu­danzas se renueva; la vida de los que mue­ ren se transmite á los que nacen; pom­posas generaciones se elevan, mientras otras se desvanecen; todas las cosas mudan de perspectiva, y todos los que participamos de la existencia tomamos de unos en otros el turno de la vida, como los corredores en<noinclude></noinclude> 6rgdvmdte9iyb2j0h53753l27yj6gf4 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/75 102 416369 1648278 2026-04-10T19:08:40Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648278 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>los juegos sagrados se pasan de mano en mano la antorcha luminosa. {{Centrar|79. ''Si cessare putas rerum primordia posse...''}} Si piensas que los principios de las cosas pueden tener descanso para recibir de éste un nuevo impulso y movimiento, incurres en error<ref>Lucrecio refuta aquí minuciosamente la doctrina de Aristóteles sobre la inmovilidad de la materia. </ref>; todos los cuerpos elementales que existen en el espacio han de obedecer la dirección propia de su peso y de su esencia ó la dirección á que los obligue la influencia de otros elementos: así unos y otros se encuentran en el vacío y obran entre sí por su propia gravedad y por su peculiar dureza y solidez, sin que nada extraño á ellos modifique su rumbo. Y para que más claramente comprendas el perpetuo movimiento de los principios de la materia, te he de recordar que en el Universo no hay lugar alguno que pueda considerarse inferior y sirva de asiento á los cuerpos que sean precipitados por la acción de la pesantez, pues el espacio es infinito y tiene por límites la inmensidad, como ya he demostrado en otra ocasión. {{Centrar|94. ''Quod quoniam constat, nimirum nulla quies est...''}} Los primeros cuerpos ningún reposo tie<noinclude></noinclude> eyksyp68cjj588e7xfd79fbypr4l4lr Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/76 102 416370 1648279 2026-04-10T19:11:47Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648279 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>nen en el vacío inmenso: impelidos por cons­ tante fuerza de atracción y derepulsión á movimiento perenne, se alejan á largas dis­ tancias ó se aproximan hasta confundirse con arreglo á la especial fuerza en ellos dominante; cuando la atracción molecular es grande, se produce una concentración corpuscular que sirve de base al hierro, á las duras peñas y á otras substancias de aná­loga naturaleza; y cuando la atracción es muy débil, las moléculas tienden á disper­sarse en el espacio y con su movilidad ori­ginan el fluido aéreo que nos beneficia y el rutilante esplendor del Sol que nos ilumina. {{Centrar|108. ''Multaque præterea magnum per Inane vagantur...''}} Muchos mínimos cuerpos, no obstante, vagan por el espacio en perpetua agitación y disociados siempre al parecer del movi­miento general; de este hecho diariamente se muestra ante nuestros ojos una imagen sensible cuando en estancia obscura pene­tran por un pequeño resquicio los rayos de luz solar; entonces se ven corpúsculos sin cuento que de mil modos se agitan y en to­das direcciones se mueven, como si entre ellos hubiera oposición tenaz y cruda guerra, porque jamás cesan de combatir entre sí, de unirse y de separarse. Su actividad no tiene término, y del hecho que menciono puedes<noinclude></noinclude> niiomnj1mg5pge7ud3m7co5vgs4c16j Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/77 102 416371 1648280 2026-04-10T19:15:22Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648280 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>conjeturar cuál sea el movimiento de los cuerpos engendradores de los seres, ya que el ejemplo recordado ha de servirte de medio para comprender vestigios de fenómenos importantes. {{Centrar|124. ''Hoc etiam magis hœc animum te advertere par est...''}} Tales corpúsculos, cuya movilidad y cu­yas agitaciones son perceptibles á nues­tra vista merced al contraste de los rayos de Sol en la obscuridad, tienen un movi­miento causado por impulsiones clandestinas que determinan separaciones y afluencias producidas por su propia acción impercep­tible, que obran sobre ellos mismos y que también comunican á otros cuerpos de ma­sas más tenues, los cuales influyen sobre otros más fuertes; y así, el movimiento de los cuerpos simples se propaga de unos en otros, de igual forma que pasa con esas moléculas hechas perceptibles por la luz del Sol: pero las causas de ese movimiento aún nos son desconocidas. {{Centrar|140. ''Nunc, quæ mobilitas sit reddita materiai...''}} Ahora, con pocas palabras que al asunto dedique ¡oh Memmio! podrás comprender la gran movilidad de que los elementos están dotados: cuando la aurora esparce sobre la tierra sus primeros arreboles, y las aves, es­<noinclude></noinclude> caxrxs26hkpf79ffxhh5dqle47is4k7 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/78 102 416372 1648281 2026-04-10T19:36:55Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648281 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>parcidas por el bosque, saltan de rama en rama y llenan los aires de suaves melodías, vemos el Sol que de súbito aparece y baña con torrentes de luz toda la Naturaleza; las emanaciones de aquel astro no atraviesan un espacio completamente vacío; en su paso encuentran obstáculos que retardan la ca­rrera de las ondas luminosas, las cuales se hacen para nosotros visibles á medida que se ponen en contacto con el fluido del aire. Pero los cuerpos simples que en el vacío se mueven y no encuentran obstáculo alguno independiente de ellos mismos, deben correr con rapidez mil veces mayor que las ondas luminosas emanadas del Sol, á no ser que se retarden por su propia acción; y sería insensato suponer que los primeros cuerpos concertaran entre sí un plan para regulari­zar sus movimientos. {{Centrar|167. ''At quidam contra hœc, ignari, materiai...''}} Pero hay quien juzga, ignaro, que la materia sin la voluntad de dioses puede, por condición propia, proveer á las necesidades humanas, formar las estaciones, producir los frutos y facilitar la reproducción de las espe­cies todas; no reparan en que por impulso natural todo ser ciegamente contribuye á la propagación de su especie: y que estímulos de atracciones y de goces naturales contribu­<noinclude></noinclude> hnxohpxlts528z5jr411clsbfn2ur4e Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/79 102 416373 1648282 2026-04-10T19:41:28Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648282 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>yen á la generación. Por eso han imaginado la intervención de dioses creadores, desmentida por la razón y contrariada por los hechos. No hasta que nosotros desconozcamos la propia naturaleza de los elementos para figurarnos creaciones fantásticas: la vista del inmenso espacio y la contemplación de los fenómenos que constituyen el mundo, son bastantes para probar que el mundo no ha podido ser obra de fuerza directiva inteli­gente, porque no pocos defectos lo defor­man; pero ya te probaré estas verdades<ref>En el principio del canto V.</ref> ¡oh Memmio!; continuemos ahora la expo­ sición de nuestro asunto. {{Centrar|184. ''Nunc locus est, ut opinor, in his illud quoque rebus...''}} Entiendo que ahora es ocasión de hacerte comprender que ningún cuerpo es capaz de elevarse por su propia fuerza: y no incurras en error ante la presencia de las llamas que al formarse de repente se dirigen hacia arri­ba; también suben los árboles y las mieses que al brotar del suelo siguen en su crecimiento dirección contraria á la que parece exigida por la gravedad. Si la llama so eleva hasta alcanzar el techo del edificio, cuyo maderamen devora con insaciable afán, cier­<noinclude></noinclude> nlwvifq8r13ra51lq96mreafuipef30 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/625 102 416374 1648283 2026-04-10T19:56:45Z Yhuliana QC 95808 /* No corregido */ Página creada con «dante, y que si acaso no tuviera yo edificado más alto en mi pertenencia, mi adversario es posee- dor; porque, no habiéndose innovado nada, él po- see, y puede prohibirme que edifique, tanto por la acción civil, cuanto por el interdicto de «lo que por fuerza ó clandestinamente» . Lo mismo tam- bién si hubiera puesto impedimento arrojando una piedrecilla; pero también si consintiéndolo él hubiere yo edificado, me habré convertido en poseedor. {{sec}} 2.—…» 1648283 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|559|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dante, y que si acaso no tuviera yo edificado más alto en mi pertenencia, mi adversario es posee- dor; porque, no habiéndose innovado nada, él po- see, y puede prohibirme que edifique, tanto por la acción civil, cuanto por el interdicto de «lo que por fuerza ó clandestinamente» . Lo mismo tam- bién si hubiera puesto impedimento arrojando una piedrecilla; pero también si consintiéndolo él hubiere yo edificado, me habré convertido en poseedor. {{sec}} 2.— También respecto de la servidumbre, que se hubiere impuesto para que se soporte la carga, nos compete acción, así para que soporte la carga, como para que repare los edificios de la manera que se expresó al imponerse la servidumbre. Y opina Galo , que no puede imponerse servidumbre para que alguien sea obligado á hacer alguna cosa, sino para que no me prohiba hacer; porque en todas las servidumbres la reparación corresponde á aquel que afirma que es suya la servidumbre , no á aquel cuya cosa es la sirviente. Pero en la espe- cie propuesta prevaleció el dictamen de Servio, de que cualquiera pueda defender, que tiene derecho para obligar al adversario à reparar la pared para que soporte su carga. Mas escribe Labeon, que esta servidumbre no la debe la persona, sino la cosa, y que finalmente es licito al dueño abandonar la cosa . {{sec}} 3.— Pero esta acción es más bien real que personal, y no compete a otro mas que al dueño de las casas, y contra el dueño, así como la de- manda de las demás servidumbres . {{sec}} 4.— Si las casas fueran de muchos dueños, discute Papiniano en el libro tercero de las Cuestiones, si se demandará por el todo, y dice, que cada uno de los dueños demanda por el todo, co- mo en las demás servidumbres, excepto el usufructo . Pero dice, que no se ha de responder lo mismo, si fuesen comunes las casas, que soportasen la carga del vecino . {{sec}} 5.— Mas en esta acción la manera de la repa- ración se refiere al modo que se contiene en la imposición de la servidumbre, acaso para que haga la reparación con piedra cuadrada, ó con piedra labrada, ó con otra cualquier obra, que se expresó en la servidumbre. {{sec}} 6.— En esta acción compréndense también los frutos , esto es, la utilidad que tendría, si su vecino soportase la carga de sus casas. {{sec}} 7.—Mas es licito ciertamente hacer la pared mejor que lo que se consignó en la servidumbre, y si lahace peor, se impedirá ó por esta acción, ó por la denuncia de obra nueva. <b>7. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXI.— ''</b> El resultado de estas acciones es este, que al vencedor se le dé ó la cosa, ó caución, por ministerio del juez . La cosa misma es esto, que el juez man- de que el adversario repare el desperfecto de la pared, y la preste arreglada convenientemente. La caución es esto, que mande que aquel dé caución de reparar la pared, y de que ni él, ni sus suceso- res habrán de impelir levantar á más altura, y tener lo que se haya levantado; y si diere cau- ción, será absuelto, pero si no da ni la cosa, ni la caución, condénelo en tanto, cuanto el actor hubiere jurado para el pleito. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> luf0vr6m31t0xrwx1eap6zijxvrkhl2 1648299 1648283 2026-04-10T20:38:21Z Yhuliana QC 95808 1648299 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|559|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dante, y que si acaso no tuviera yo edificado más alto en mi pertenencia, mi adversario es posee- dor; porque, no habiéndose innovado nada, él po- see, y puede prohibirme que edifique, tanto por la acción civil, cuanto por el interdicto de «lo que por fuerza ó clandestinamente» . Lo mismo tam- bién si hubiera puesto impedimento arrojando una piedrecilla; pero también si consintiéndolo él hubiere yo edificado, me habré convertido en poseedor. {{sec}} 2.— También respecto de la servidumbre, que se hubiere impuesto para que se soporte la carga, nos compete acción, así para que soporte la carga, como para que repare los edificios de la manera que se expresó al imponerse la servidumbre. Y opina Galo , que no puede imponerse servidumbre para que alguien sea obligado á hacer alguna cosa, sino para que no me prohiba hacer; porque en todas las servidumbres la reparación corresponde á aquel que afirma que es suya la servidumbre , no á aquel cuya cosa es la sirviente. Pero en la espe- cie propuesta prevaleció el dictamen de Servio, de que cualquiera pueda defender, que tiene derecho para obligar al adversario à reparar la pared para que soporte su carga. Mas escribe Labeon, que esta servidumbre no la debe la persona, sino la cosa, y que finalmente es licito al dueño abandonar la cosa . {{sec}} 3.— Pero esta acción es más bien real que personal, y no compete a otro mas que al dueño de las casas, y contra el dueño, así como la de- manda de las demás servidumbres . {{sec}} 4.— Si las casas fueran de muchos dueños, discute Papiniano en el libro tercero de las Cuestiones, si se demandará por el todo, y dice, que cada uno de los dueños demanda por el todo, co- mo en las demás servidumbres, excepto el usufructo . Pero dice, que no se ha de responder lo mismo, si fuesen comunes las casas, que soportasen la carga del vecino . {{sec}} 5.— Mas en esta acción la manera de la repa- ración se refiere al modo que se contiene en la imposición de la servidumbre, acaso para que haga la reparación con piedra cuadrada, ó con piedra labrada, ó con otra cualquier obra, que se expresó en la servidumbre. {{sec}} 6.— En esta acción compréndense también los frutos , esto es, la utilidad que tendría, si su vecino soportase la carga de sus casas. {{sec}} 7.— Mas es licito ciertamente hacer la pared mejor que lo que se consignó en la servidumbre, y si lahace peor, se impedirá ó por esta acción, ó por la denuncia de obra nueva. <b>7. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXI.— ''</b> El resultado de estas acciones es este, que al vencedor se le dé ó la cosa, ó caución, por ministerio del juez . La cosa misma es esto, que el juez man- de que el adversario repare el desperfecto de la pared, y la preste arreglada convenientemente. La caución es esto, que mande que aquel dé caución de reparar la pared, y de que ni él, ni sus suceso- res habrán de impelir levantar á más altura, y tener lo que se haya levantado; y si diere cau- ción, será absuelto, pero si no da ni la cosa, ni la caución, condénelo en tanto, cuanto el actor hubiere jurado para el pleito. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> t4njoqwufelqukr1dudbhqnci9c0cjk Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/80 102 416375 1648284 2026-04-10T20:02:43Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648284 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>tamente no lo hace por gusto, sino porque una fuerza extraña obra sobre ella. Así también , la sangre que se escapa de vena abierta en nuestro cuerpo tiñe de púrpura todo lo que toca. ¿No has observado la violencia con que el agua arranca empalizadas firmes? Habían sido formadas con grandes precauciones; fuerzas enormes se habían empleado en esa obra; pero las aguas trabajaban con tanto más ardor para destruirla, cuanto más sobresalían de la superficie líquida las estacas, y al cabo éstas fueron vencidas. Pero según mi opinión, esos datos no nos autorizan para dudar de que los cuerpos bajen cuando fuerza mayor no contraría el efecto de su propio peso: una acción extraña obli­ga á la llama á elevarse en las regiones atmosféricas, á pesar de que en cuanto depen­diera exclusivamente de ella tendría inclinación á bajar. ¿No ves nocturnos meteoros de fuego que se muestran en el infinito es­pacio y forman diversas ondulaciones por entre las cuales parece que se abre una comunicación con la Naturaleza? ¿No te figuras que en ocasiones se inclinan hacia la tierra estrellas y astros? También el Sol, desde las inmensas alturas, por todas partes prodiga su calor y su luz que los cam­pos fertilizan, y su acción se ejerce hacia abajo; igualmente puedes notar que el rayo<noinclude></noinclude> lmafsbpw72v1ujbpuauoya9p7exkad3 1648286 1648284 2026-04-10T20:03:02Z Artistosteles 84272 1648286 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>tamente no lo hace por gusto, sino porque una fuerza extraña obra sobre ella. Así también, la sangre que se escapa de vena abierta en nuestro cuerpo tiñe de púrpura todo lo que toca. ¿No has observado la violencia con que el agua arranca empalizadas firmes? Habían sido formadas con grandes precauciones; fuerzas enormes se habían empleado en esa obra; pero las aguas trabajaban con tanto más ardor para destruirla, cuanto más sobresalían de la superficie líquida las estacas, y al cabo éstas fueron vencidas. Pero según mi opinión, esos datos no nos autorizan para dudar de que los cuerpos bajen cuando fuerza mayor no contraría el efecto de su propio peso: una acción extraña obli­ga á la llama á elevarse en las regiones atmosféricas, á pesar de que en cuanto depen­diera exclusivamente de ella tendría inclinación á bajar. ¿No ves nocturnos meteoros de fuego que se muestran en el infinito es­pacio y forman diversas ondulaciones por entre las cuales parece que se abre una comunicación con la Naturaleza? ¿No te figuras que en ocasiones se inclinan hacia la tierra estrellas y astros? También el Sol, desde las inmensas alturas, por todas partes prodiga su calor y su luz que los cam­pos fertilizan, y su acción se ejerce hacia abajo; igualmente puedes notar que el rayo<noinclude></noinclude> k1a76bw9nzapmntjfqr5ngrjcx8yu1h Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/626 102 416376 1648285 2026-04-10T20:02:59Z Yhuliana QC 95808 /* No corregido */ Página creada con «<b>8. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVII.— ''</b> Mas asi como pertenece al vecino la reparación de la pared, del mismo modo no debe pertenecer al vecino inferior el apuntalamiento de los edificios del vecino, a quien se debe la servidumbre, mientras se repara la pared; porque si el superior no quiere apuntalarlos, déjelos caer, y los reconstruirá cuando la pared hubiere sido reparada. Y aqui también,… 1648285 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|560|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude><b>8. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVII.— ''</b> Mas asi como pertenece al vecino la reparación de la pared, del mismo modo no debe pertenecer al vecino inferior el apuntalamiento de los edificios del vecino, a quien se debe la servidumbre, mientras se repara la pared; porque si el superior no quiere apuntalarlos, déjelos caer, y los reconstruirá cuando la pared hubiere sido reparada. Y aqui también, asi como en las demás servidumbres , se dará la acción contraria, esto es, que no tienes derecho para obligarme . {{sec}} 1.— Me compete acción contra aquel que me cedió la servidumbre de que me sea licito apoyar las vigas en su pared, y sobre estas vigas hacer, por ejemplo, un corredor, y sobre la misma pared poner columnas á propósito, que sostengan el te- cho del corredor . {{sec}} 2.— Estas acciones se diferencian entre si, en que la primera tiene ciertamente lugar hasta para compeler á mi vecino á reparar mi pared, pero esta tiene aplicación para esto sólo, para que soporte las vigas; lo que no es contra la naturaleza de las servidumbres . {{sec}} 3.— Pero si se pregunta, quién haga las veces de poseedor, y quién las de demandante, ha de saberse, que hace las veces de poseedor, si ciertamente hubieran sido empotradas las vigas, el que dice que á él se le debe la servidumbre; y si no han sido empotradas , el que lo niega . {{sec}} 4.— Y si ciertamente hubiere vencido el que para si defendió la servidumbre, no debe cedér- sele la servidumbre, si se falló rectamente, porque la tiene, y si injustamente, porque por medio de una sentencia no debe constituirse una ser- vidumbre, sino declararse la que exista. Mas si por dolo malo del dueño de las casas la perdió por el no uso después de contestada la demanda, se le debe restituir, del mismo modo que se halla establecido respecto al dueño de las casas . {{sec}} 5.— Ariston respondió á Cerelio Vital, que él no opinaba que con derecho pueda echarse el humo de una fábrica de quesos à los edificios supe- riores, si no admite tal servidumbre para esto. Y dice el mismo: tampoco es licito echar agua, ni otra cualquier cosa, de uno superior a los inferio- res ; porque en tanto le es licito a uno hacer algu- na cosa en lo suyo, en cuanto no introduzca nada en lo ajeno, y la introducción del humo es como la del agua; y que por consiguiente puede el superior reclamar contra el inferior, que él no tiene derecho para hacer esto . Finalmente dice que escribe Alfeno, que así se puede reclamar que él no tiene derecho para extraer piedra en su pertenen- cia, de suerte que caigan en mi fundo los frag mentos; en su consecuencia, dice Ariston, que al que tomó en arrendamiento á los Minturnenses una fábrica de queso, puede prohibirsele por el vecino superior que le eche el humo, pero que los Minturnenses le quedan obligados por el arrendamiento; y dice que asi puede reclamarse contra aquel que le eche el humo, que no tiene derecho para introducirle el humo; luego por el contrario podrá reclamarse que hay derecho para echar el humo, lo que le parece a Ariston que también lo aprueba el mismo. Pero podrá tener lugar tam- bién el interdicto Uti possidetis (como poseéis), si á alguno se le prohibiera usar de lo suyo del modo que quiera. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> dkvx7jxgx6br5xic2mp2v6uxry9eoko Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/81 102 416377 1648287 2026-04-10T20:05:04Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648287 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>se abre camino á través de las nubes é im­petuosamente cae sobre la tierra. {{Centrar|216. ''Illud in his quoque te rebus cognoscere avemus...''}} Ardientemente deseo que de estas obser­vaciones derives el principio de que, por su propia gravedad, los cuerpos tienden á caer, pero que en circunstancias especiales de lu­gar y tiempo, en su caída se apartan de la línea recta, aunque su retirada apenas me­rezca el nombre de desviación; sin esas de­clinaciones, los cuerpos simples caerían pe­sadamente en el vacío, como vemos que se precipitan sobre la tierra las gotas de lluvia; los elementos de la materia no coincidirían nunca, y la Naturaleza sería improductiva. {{Centrar|225. ''Quod si forte aliquis credit graviora potesse...''}} Alguien ha supuesto que los cuerpos más pesados caen en línea recta sobre los más ligeros, y que así originan movimientos productores; pero esa teoría repugna á la razón. Cierto es que en el agua y en el aire caen los cuerpos con una velocidad proporcionada á su peso, porque más pronto es vencida la resistencia de las ondas acuosas y fluidas, cuanto mayor es la potencia representada por el cuerpo que las penetra; pero no sucede lo mismo en el espacio desocupado; éste puede ser invadido sin obstáculo por todos<noinclude></noinclude> 09n0r1viquav5m9i69w7se01vni723s Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/82 102 416378 1648288 2026-04-10T20:08:14Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648288 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>los seres, y, por lo mismo, en el vacío todos los cuerpos se mueven con igual celeridad ó independientemente de su volumen y de su peso. De estas afirmaciones se deduce que nunca los cuerpos más graves podrán caer sobre los más leves, ni rozarlos ni cambiar sus movimientos, de modo adecuado para que la Naturaleza produzca los seres. {{Centrar|213. ''Quare etiam atque etiam paulúm clinare necesse est...''}} Necesario es repetir una y mil veces que los cuerpos simples en su caída tienen una mínima declinación. No trato de inventar movimientos oblicuos que la observación no haya revelado; es patente, y de ello la vista nos da testimonio, que los cuerpos no siguen en su caída una dirección oblicua; pero ¿quién puede afirmar sólo por la autori­dad de sus imperfectos sentidos, que los cuerpos al caer no se aparten algo de la lí­nea recta<ref>En esta parte de su doctrina es donde Lucrecio, lo mismo que Epicuro, se muestra más débil é inde­ciso; parece que él mismo desconfía de la solidez de sus argumentos.</ref>? {{Centrar|251. ''Deniqua si semper motus connectitur omnis...''}} Si es cierto que entre todos los movimientos ó manifestaciones de la vida hay una regular perpetua conexión, y que todas las cosas en<noinclude></noinclude> 7ovzi4yxyjblt1qyhginq6445ngzmbt 1648289 1648288 2026-04-10T20:09:11Z Artistosteles 84272 1648289 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>los seres, y, por lo mismo, en el vacío todos los cuerpos se mueven con igual celeridad ó independientemente de su volumen y de su peso. De estas afirmaciones se deduce que nunca los cuerpos más graves podrán caer sobre los más leves, ni rozarlos ni cambiar sus movimientos, de modo adecuado para que la Naturaleza produzca los seres. {{Centrar|243. ''Quare etiam atque etiam paulúm clinare necesse est...''}} Necesario es repetir una y mil veces que los cuerpos simples en su caída tienen una mínima declinación. No trato de inventar movimientos oblicuos que la observación no haya revelado; es patente, y de ello la vista nos da testimonio, que los cuerpos no siguen en su caída una dirección oblicua; pero ¿quién puede afirmar sólo por la autori­dad de sus imperfectos sentidos, que los cuerpos al caer no se aparten algo de la lí­nea recta<ref>En esta parte de su doctrina es donde Lucrecio, lo mismo que Epicuro, se muestra más débil é inde­ciso; parece que él mismo desconfía de la solidez de sus argumentos.</ref>? {{Centrar|251. ''Deniqua si semper motus connectitur omnis...''}} Si es cierto que entre todos los movimientos ó manifestaciones de la vida hay una regular perpetua conexión, y que todas las cosas en<noinclude></noinclude> k7kkoxv76y6kal1qi8hybe0ewqxqsuc Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/83 102 416379 1648290 2026-04-10T20:10:04Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648290 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>el mundo se producen dentro de un orden inquebrantable, cierto ha de ser también que la declinación de los cuerpos simples no puede originar combinación alguna que rompa los lazos del destino y perturbe la ley que á cada hecho convierte en causa de lo infinito, pero engendra la libertad de que gozan los seres animados para dirigirse ha­ cia donde el deseo los incita, aunque en nuestras acciones domine un agente motriz, que es origen de los movimientos volunta­rios , en cuya virtud nos determinamos, no por las atracciones de tiempo fijo ó de lugar cierto, sino por los impulsos de nuestra alma. Es indiscutible que la voluntad es la fuerza propulsora del movimiento, cuyos estímulos se extienden por todo el cuerpo. ¿No has tenido ocasión de observar que los caballos dispuestos para la carrera, en el instante en que se abren las puertas del cir­co, se inquietan y se estremecen, porque no pueden lanzarse desde luego hacia donde los empuja su ardoroso instinto? Extendidas por todo el cuerpo las energías de la vida, han de auxiliarse recíprocamente para realizar, en conexión estrecha, las determinacio­nes de la voluntad. Por tanto, en el corazón surge el principio del movimiento, la volun­tad imprime á éste la dirección, y seguidamente se comunica á todo el organismo.<noinclude></noinclude> lsml83ymi6eaea5adjs6fedmxz9opiv Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/627 102 416380 1648291 2026-04-10T20:11:04Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1648291 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|561|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{sec}} 6.— Dúdase por Pomponio en el libro cuadra- gésimo primero de las Lecciones, si es que podrá uno reclamar de este modo, que le es ó no licito hacer en su pertenencia humo, no perjudicial, por ejemplo, el del hogar; y dice, que es más cierto que no puede reclamarse, asi como no puede pretenderse que tiene uno derecho de hacer fuego en su pertenencia, ó de sentarse, ó de lavar. {{sec}} 7.— El mismo lo aprueba en otro caso diverso, porque, dice, que habiendo hecho Quintila un conducto que llegaba con los vapores a las casas de Urso Julio, se determinó, que también en unos baños pudieron imponerse tales servidumbres . <b>9. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXI.— ''</b> Si tú hubieres edificado en aquel lugar por el que se me debe el paso, puedo reclamar que tengo el derecho de pasar y de conducir; y si yo lo hubiere probado, impediré tu obra. También escribió Juliano, que si el vecino, edificando en su perte- nencia, hubiere hecho que no recibiera él mi estilicidio, puedo reclamar mi derecho, esto es, que tengo el derecho de echarle el estilicidio, como dijimos respecto a la servidumbre de camino. Pe- ro si ciertamente aun no edificó , ya sea que tenga usufructo, ó servidumbre de camino, puede reclamar que tiene el derecho de pasar y de conducir, ó el de disfrutar; mas si ya edificó el dueño, el que tiene la servidumbre de paso y de conducción aun puede reclamar que tiene tal derecho, pero el usufructuario no puede, porque perdió el usu- fructo; y por lo mismo dice Juliano que en este caso se ha de dar la acción de dolo . Al contrario, si edificares en el paso, que por el fundo te debo, con razón reclamaré que no tienes derecho de edificar, ó de tener lo edificado, del mismo modo que si en un solar mio edificares alguna cosa. {{sec}} 1.— El que usó de camino más ancho ó más angosto , retiene la servidumbre, asi como retiene su derecho el que, mezclada con otra, usó del agua de que tiene derecho a usar. <b>10. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro LIII.— ''</b> Si por el uso diario y por una larga cuasi posesión hubiese adquirido el derecho de conducir agua, no tiene necesidad de hacer justificación sobre el derecho con que se constituyó la servi- dumbre del agua, por ejemplo, si por legado, ó de otro modo, sino que tiene acción útil, para probar que habiendo usado acaso por tantos años , no poseyó por fuerza, ni clandestinamente , ni en precario . {{sec}} 1.— Mas por esta acción podrá reclamarse no tan sólo contra aquel en cuyo campo nace el agua, ó por cuyo fundo se conduce, sino que podrá litigarse también contra todos los que impiden con- ducir el agua, asi como en las demás servidumbres . Y en general, podré reclamar por esta acción contra cualquiera que imida conducir el agua. <b>11. <span style="font-variant:small-caps;">Marcelo</span>; ''Digesto, libro VI.— ''</b> Pregúntase, si uno de los socios podrá edificar con derecho en un parage común contra la voluntad de los de- más, esto es, si, prohibiéndosele por los socios, podrá litigar con ellos, sosteniendo que tiene el {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> aur5l5ebcy2tpxo4l4j0ll86qg1fggx Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/84 102 416381 1648292 2026-04-10T20:12:41Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648292 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|272. ''Nec simile est, ut cum impulsi procedimus ictu...''}} No sucede lo mismo cuando, obligados por fuerza extraña y movidos por coacción po­derosa, tomamos dirección que nos repug­na; es evidente que en este caso y á pesar nuestro toda la materia de que constamos cede por de pronto á las circunstancias, y se deja subyugar hasta que la voluntad reco­bra su imperio sobre los miembros y puede refrenarlos: ¿no ves, por tanto, que si á los hombres empuja en muchos casos una fuerza extraña que es contraria á su voluntad y que los impele en dirección determinada, siempre queda en nosotros mismos una ener­gía que puede resistirla, y á su arbitrio ha­cerse obedecer por los miembros, hasta re­chazar la violencia y ponerla en fuga? {{Centrar|284. ''Quare in seminibus quoque idem fateare necesse est...''}} Debemos, pues, confesar que en los elementos de la materia, aparte de la acción de la gravedad y de las atracciones que en ellos reside, hay otra fuerza de la que el movimiento se origina y de la que surge para nosotros el principio de la facultad volitiva. No hay efecto sin causa: y así como la gravedad se opone á que las series de los movimientos de los cuerpos sean producidos por<noinclude></noinclude> sc2lmujf2zxhjyn0o98k4dgg6qhl7ey Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/84 102 416382 1648293 2026-04-10T20:14:40Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «-«Hoy,» continue diciendo,. «la excitacion general producida por el articulo inserto en el diario X (lo nombré), me ha obligado á dar una tregua á mi trabajo, para respirar el aire de la opinion publica.» -«El público no tiene opinion,» dijo con voz mas clara el señor que antes habia hablado. -«¿Cómo no?» pregunté al oir tamaño desatino. -«Es cierto,» dijo el señor ó cosa, aumentando aún mas el tono de su voz. -«Antes de continuar, me permit…» 1648293 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Hoy,» continue diciendo,. «la excitacion general producida por el articulo inserto en el diario X (lo nombré), me ha obligado á dar una tregua á mi trabajo, para respirar el aire de la opinion publica.» -«El público no tiene opinion,» dijo con voz mas clara el señor que antes habia hablado. -«¿Cómo no?» pregunté al oir tamaño desatino. -«Es cierto,» dijo el señor ó cosa, aumentando aún mas el tono de su voz. -«Antes de continuar, me permitirá Vd.» le dije, «hacerle una pregunta.» -«Daria mi cabeza á que hace tres, porque no hay gente mas avara que las Darwinistas,» dijo el señor ó cosa, llevando la voz al diapason de quinto grado, sin haberla hecho pasar por el cuarto. -«Me lo permite Vd.?» -«Hagala.» -«Es vd. Rabianista?» -«Conoce vd. alguna persona decente que no lo sea?» dijo iluminando por un instante la sala con semejante relámpago de sabiduria. -«Me tengo por decente, señor, y sin embargo, no soy Rabianista.» -«Alla veremos la decencia de Vd.» Este señor ó cosa, segun he sabido mas tarde, padece de accesos de rabia, no solo porque es Rabianista, sino porque su decencia así lo exije. Tambien he sabido que siendo muy próximo al punto de partida del Darwinismo, se le dá un nombre que contribuye á dar mayor realce á su personalidad individual. -«Voy a decirle la verdad,-y esto para Vd.-siento que un mozo jóven como Vd. sea Darwinista.»<noinclude></noinclude> 7k7hnz27qu34q2tbq9mzg58t0ybit44 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/85 102 416383 1648294 2026-04-10T20:15:14Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648294 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>impulso ajeno á los cuerpos mismos, sino que han de ser consecuencia necesaria de las propiedades de los seres, así también el alma no ha de obrar sólo por extraños im­pulsos, ni ha de permanecer pasiva obediente á acciones recibidas de fuera, sino ha de tener una declinación de propia energía creadora de libres determinaciones indepen­dientes de las tornadizas é inciertas circuns­tancias de lugar y de tiempo. {{Centrar|294. ''Nec stipata magis fuit unquam materiai...''}} Nunca han sido los elementos de la ma­teria más densos ni más raros. Ni aumentar ni disminuir les es lícito; así, igual movi­miento que hoy tienen, han tenido en los siglos pasados y conservarán en los venide­ros: por iguales causas, por ley constante, se producirán en lo sucesivo los mismos se­res que hasta hoy en las mismas condicio­nes, y existirán, y crecerán, y tendrán las cualidades que les son propias en el concier­to de la Naturaleza. No hay ninguna fuerza que pueda cambiar el orden universal: tam­poco hay sitio para donde pueda escapar del Todo alguna parte de la materia, ni entrada por donde penetren en el mundo cuerpos extraños y trastornen los movimientos de la Naturaleza.<noinclude></noinclude> nocpsjtz1bfdi1zpo2lo5syvanosmn4 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/86 102 416384 1648295 2026-04-10T20:17:34Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648295 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|308. ''Illud in his rebus non est mirabile: quare...''}} Y no es de admirar que esto ocurra; tam­bién á pesar del continuo movimiento de los cuerpos simples parece que todo el Universo yace en inmóvil quietismo, excepto aquellos seres que tienen actividad propia; como los elementos de la materia están fuera de la penetración de nuestros sentidos, es indudable que aun cuando no podamos ver sus agitaciones, éstas existirán, si bien ocultas para nosotros, de igual modo que en ocasiones dadas no podemos precisar los movimientos que ejecutan algunos seres que ve­mos á largas distancias. El ganado lanar sube á las altas colinas atraido por las viciosas hierbecillas donde centellean perlas de luciente rocío, en tanto que los tiernos corderinos, saciados del dulce lácteo licor, se ejercitan alegres y retozones en luchas ino­centes. Si reparamos en este cuadro desde le­ jos, lo veremos todo confuso, y sólo distingui­ remos lo blanco del ganado que se destaca de lo verde obscuro de la colina. Observemos dos grandes ejércitos que llenan vasta extensión de los campos y se ocupan en simulacros de guerra; ya se mueve la audaz caballería en torno de las legiones; ya recorre con variables ímpetus campos que se estremecen; el fulgor do las armas llega hasta el<noinclude></noinclude> ky8gelcwx6gq9ia9xnt5z6hvlqh10mq Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/628 102 416385 1648296 2026-04-10T20:22:13Z Yhuliana QC 95808 /* No corregido */ Página creada con «derecho de edificar; y si los socios podrán reclamar contra él, diciendo que ellos tienen el derecho de prohibirselo, ó que él no tiene el derecho de edificar; y si ya se hubiese edificado, si podrán litigar con él diciendo de este modo, no tienes derecho para tener lo asi edificado. Y con más razón puede decirse, que el socio tiene derecho más bien para prohibirlo que para hacerlo, porque, como he dicho, es lo más cierto, que el que intenta hacerlo se apro… 1648296 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|562|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>derecho de edificar; y si los socios podrán reclamar contra él, diciendo que ellos tienen el derecho de prohibirselo, ó que él no tiene el derecho de edificar; y si ya se hubiese edificado, si podrán litigar con él diciendo de este modo, no tienes derecho para tener lo asi edificado. Y con más razón puede decirse, que el socio tiene derecho más bien para prohibirlo que para hacerlo, porque, como he dicho, es lo más cierto, que el que intenta hacerlo se apropia en cierto modo un derecho también ajeno, si como único dueño quisiera usar á su arbitrio de un derecho común . <b>12. <span style="font-variant:small-caps;">Javoleno</span>; ''Epístolas, libro II.— ''</b> Ejercité la acción de que él no tiene derecho para tener empotradas las vigas en mi pared; ¿acaso ha de darse caución también de que no se cargarán otras en lo sucesivo? Respondi, que opino que á cargo del juez está que deba darse caución también respecto á otra obra futura. <b>13. <span style="font-variant:small-caps;">Próculo</span>; ''Epístolas, libro V.''—</b> Tengo en la via pública las cañerias por las que conduzco el agua, y rotas, inundan tu pared; opino, que con razón puedes reclamar contra mi, que no tengo derecho para que las aguas de mis cañerias corran de mi pertenencia á tu pared. <b>14. <span style="font-variant:small-caps;">Pomponio</span>; ''Comentarios á Sabino, libro XXXIII.''—</b> Si siendo mia propia lapared, hubiera yo consentido que cargases en ella las vigas, que antes hubieres tenido empotradas, si quisieras apoyar otras nuevas, te lo puedo prohibir; y aun podré también reclamar contra ti, para que quites las nuevas que empotraste. {{sec}} 1.— Si la pared común se inclinare hacia mis casas por causa de obra hecha por ti, podré re- clamar contra ti, que no tienes derecho para tener asi aquella pared . <b>15. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Opiniones, libro VI.''—</b> Levantando uno más alto sus casas, hizo que se perjudicara á las luces de la casa de un menor de veinti- cinco años ó de un impúbero, de quien era curador ó tutor; aunque también por esta razón estén obligados por una accion el mismo y sus herederos porque lo que por razón de su cargo tuvo necesi- dad de prohibir que otro lo hiciera, no debió ha- cerlo él mismo, sin embargo, se ha de dar al im- púbero ó al menor acción también contra el que posea las mismas casas, para que se derribe lo que se hizo sin derecho . <b>16. <span style="font-variant:small-caps;">Juliano</span>; ''Digesto, libro VII.''—</b> Si de ti hubiere yo comprado que me sea licito echar en tus casas el estilicidio de las mias, y después en vir- tud de la compra lo tuviera yo asi dirigido sabiéndolo tú, pregunto, ¿habré de ser amparado por esta causa con alguna acción ó excepción? Respondi, que usaré de ambos auxilios . <b>17. <span style="font-variant:small-caps;">Alfeno</span>; ''Digesto, libro II.''—</b> Si entre dos ca- sas hubiese una pared, que hiciera panza de tal modo, que se inclinase medio pie ó más a la casa del vecino, conviene que se reclame, que no hay derecho para que contra la voluntad de uno esté aquella pared asi inclinada sobre su pertenencia. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> pg1oij08333zop7itqdzvydv4fnogyx 1648305 1648296 2026-04-10T20:48:13Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1648305 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|562|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>derecho de edificar; y si los socios podrán reclamar contra él, diciendo que ellos tienen el derecho de prohibirselo, ó que él no tiene el derecho de edificar; y si ya se hubiese edificado, si podrán litigar con él diciendo de este modo, no tienes derecho para tener lo asi edificado. Y con más razón puede decirse, que el socio tiene derecho más bien para prohibirlo que para hacerlo, porque, como he dicho, es lo más cierto, que el que intenta hacerlo se apropia en cierto modo un derecho también ajeno, si como único dueño quisiera usar á su arbitrio de un derecho común . <b>12. <span style="font-variant:small-caps;">Javoleno</span>; ''Epístolas, libro II.— ''</b> Ejercité la acción de que él no tiene derecho para tener empotradas las vigas en mi pared; ¿acaso ha de darse caución también de que no se cargarán otras en lo sucesivo? Respondi, que opino que á cargo del juez está que deba darse caución también respecto á otra obra futura. <b>13. <span style="font-variant:small-caps;">Próculo</span>; ''Epístolas, libro V.''—</b> Tengo en la via pública las cañerias por las que conduzco el agua, y rotas, inundan tu pared; opino, que con razón puedes reclamar contra mi, que no tengo derecho para que las aguas de mis cañerias corran de mi pertenencia á tu pared. <b>14. <span style="font-variant:small-caps;">Pomponio</span>; ''Comentarios á Sabino, libro XXXIII.''—</b> Si siendo mia propia lapared, hubiera yo consentido que cargases en ella las vigas, que antes hubieres tenido empotradas, si quisieras apoyar otras nuevas, te lo puedo prohibir; y aun podré también reclamar contra ti, para que quites las nuevas que empotraste. {{sec}} 1.— Si la pared común se inclinare hacia mis casas por causa de obra hecha por ti, podré re- clamar contra ti, que no tienes derecho para tener asi aquella pared . <b>15. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Opiniones, libro VI.''—</b> Levantando uno más alto sus casas, hizo que se perjudicara á las luces de la casa de un menor de veinti- cinco años ó de un impúbero, de quien era curador ó tutor; aunque también por esta razón estén obligados por una accion el mismo y sus herederos porque lo que por razón de su cargo tuvo necesi- dad de prohibir que otro lo hiciera, no debió ha- cerlo él mismo, sin embargo, se ha de dar al im- púbero ó al menor acción también contra el que posea las mismas casas, para que se derribe lo que se hizo sin derecho . <b>16. <span style="font-variant:small-caps;">Juliano</span>; ''Digesto, libro VII.''—</b> Si de ti hubiere yo comprado que me sea licito echar en tus casas el estilicidio de las mias, y después en vir- tud de la compra lo tuviera yo asi dirigido sabiéndolo tú, pregunto, ¿habré de ser amparado por esta causa con alguna acción ó excepción? Respondi, que usaré de ambos auxilios . <b>17. <span style="font-variant:small-caps;">Alfeno</span>; ''Digesto, libro II.''—</b> Si entre dos ca- sas hubiese una pared, que hiciera panza de tal modo, que se inclinase medio pie ó más a la casa del vecino, conviene que se reclame, que no hay derecho para que contra la voluntad de uno esté aquella pared asi inclinada sobre su pertenencia. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 4bq0b590hfnij9wjida6gfsq0uzi8q8 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/629 102 416386 1648297 2026-04-10T20:31:17Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1648297 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|563|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{sec}} 1.— Prestando en la casa de Cayo Seyo servidumbre cierto lugar a las casas de Annio, de suerte que Seyo no tuviese derecho para tener puesta cosa alguna en aquel lugar, y habiendo Seyo plantado en él un bosque, en el que tuviese colocadas pilas y pequeñas vasijas, todos los ju- risperitos dieron consejo á Annio para que reclamase contra él, que no tenía derecho para tener contra su voluntad puestas estas cosas en aquel lugar. {{sec}} 2.— Un vecino había hecho un estercolero junto a la pared de otro, por lo cual se humedecía la pared; consultábase , ¿de qué modo podria obligar al vecino á que quitase el estercolero? Respondi, que si hubiese hecho esto en lugar público, podia ser obligado por medio de interdicto, pero que si en privado, debia ejercitarse la acción de servidumbre ; que si hubiese estipulado por el daño que amenazaba, podia indemnizarse también en virtud de esta estipulación, si por aquella causa se le hubiese ocasionado algún daño . <b>18. <span style="font-variant:small-caps;">Juliano</span>; ''Doctrina de Minicio, libro VI.''—</b> Aquel cuya familia impedia que el vecino condujese agua, no se presentaba, para que se pudiese reclamar contra él; pregunta el actor, ¿qué debe- ria hacer ? Respondi , que con conocimiento de causa debía mandar el Pretor que se posean los bienes del adversario, y no separarse de ellos antes que éste le hubiese constituido al actor el de- recho de conducir el agua, é indemnizado si algún perjuicio hubiese recibido por las sequias, porque se le hubiese impedido conducir el agua, por ejemplo, si se hubiesen secado los prados ó los árboles . <b>19. <span style="font-variant:small-caps;">Marciano</span>; ''Reglas, libro V.''—</b> Si con razón pretende uno ciertamente que se debe algo res- pecto á una servidumbre común, pero de algún modo perdió el pleito por su culpa, no es justo que esto perjudique á los demás; pero si por co- lusión cedió el pleito al adversario, escribió Celso, que se ha de dar á los demás la acción de dolo; y dice que esto le pareció bien à Sabino . <b>20. <span style="font-variant:small-caps;">Scévola</span>; ''Digesto, libro IV.''—</b> Una testadora tuvo unas casas juntas á un fundo que habia legado; se preguntó, si éstas no siguiesen al fun- do legado, y éste lo hubiese vindicado el legatario, ¿deberia acaso este fundo alguna servidumbre a las casas, ó si desease el legatario que por causa de fideicomiso se le diera aquél, deberian los herederos reservar alguna servidumbre a favor de las casas? Respondió, que se debia . {{sec}} 1.— Muchos de un municipio, que poseian diversos predios , compraron un bosque común, pa- ra tener el derecho de apacentar en común, y esto se guardó también por sus sucesores; pero algunos de los que tenían este derecho vendieron sus propios predios ; pregunto, ¿en la venta habrá se- guido también aquel derecho a los predios, habiendo sido los vendedores de voluntad de enaje- narlo también? Respondió, que se ha de observar lo que se hubiese convenido entre los contratantes; pero que si no se hubiese manifestado la vo- luntad de los contratantes, también pasaba este {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> ct5l619yviqo9owb96zq1pjimc5a9mp Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/85 102 416387 1648298 2026-04-10T20:36:15Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «-«Si, es cierto,» dijo la señora cuya voz oscurecia la sala. -«Es verdad, es muy verdad,» dijeron otras señoras, entre ellas la que pertenecía legalmente al señor Rabianista, á quien llamaremos el pseudo-señor, porque su decencia no le permite saber lo que esto quiere decir, á no ser que pregunte à quien lo sepa, ó busque en el diccionario de la Academia que tiene en su biblioteca ''de parada''. -«Ha dicho Vd. que siente que yo sea Darwinista?» le pre…» 1648298 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Si, es cierto,» dijo la señora cuya voz oscurecia la sala. -«Es verdad, es muy verdad,» dijeron otras señoras, entre ellas la que pertenecía legalmente al señor Rabianista, á quien llamaremos el pseudo-señor, porque su decencia no le permite saber lo que esto quiere decir, á no ser que pregunte à quien lo sepa, ó busque en el diccionario de la Academia que tiene en su biblioteca ''de parada''. -«Ha dicho Vd. que siente que yo sea Darwinista?» le pregunté. -«Callese hombre, si todos VV., en particular y en general, no son mas que ''chusma'',» dijo el pseudo-señor en el centésimo grado de la elevacion de la voz, de tal manera que si hubiera sido termómetro centigrado de agua, y eliminando la presion central del tubo, el pseudo-señor habria ''hervido'': pero esto no sucedió; lo único lamentable que hubo fué la rotura de dos caireles de la araña por haber chocado uno con otro por efecto de la vibracion impresa al aire de la sala por la voz del pseudo-señor. En tanto se producian estas hipótesis y estos fenómenos fisicos, guardé silencio, meditando como un Bracman y haciendo comentarios sobre la verosimil probabilidad, la certidumbre casi de que el pseudo-señor fuera mas chusma que nadie. -«Me retiro, ya vuelvo,» dijo. -«Creo, señoras, que mi presencia ha interrumpido la conversacion que VV. tenian,» dije cuando el pseudo-señor se hubo retirado. -«No por cierto,» dijo una señora que hasta aquel momento había guarda lo silencio. Y era tan linda su voz, era tan suave y tan puro el timbre argentino que le daba, tun dulcemente brotaban sus palabras que si ella hubiera sido quien me dijera «Vd. y todos los Darwinistas no son mas que ''chusma'',» apesar de lo espantosamente feo<noinclude></noinclude> m39ku70oks9o6db63ka51gfglj15fo9 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/87 102 416388 1648300 2026-04-10T20:43:32Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648300 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>cielo; el reflejo del bronce brilla en la tierra; el suelo retumba con el paso militar; el clamor del combate resuena en los montes y se transmite á los vecinos lugares: pues estas escenas, vistas desde elevadas montañas, parecen mudas, reposadas, y su centelleo se considera procedente de los mismos campos. {{Centrar|333.''Nunc, age, jam deinceps cunctarum exordia rerum...''}} Medita ahora acerca de las cualidades de los cuerpos simples en cuanto aquéllas se refieren á su peculiar forma, que puede ser algo variada, como lo atestigua el hecho de que los seres, aun los que pertenecen á la misma especie, no son idénticos. No es de admirar que los elementos sean algo distin­tos en su figura, porque son numerosísimos, y no todos han de tener igual forma é igua­les condiciones; la especie humana, los es­camosos y mudos habitantes de las aguas, los árboles corpulentos, las fieras, las varias aves que plumadas trinan en las lindas y frescas márgenes de arroyos, en las proxi­ midades de las fuentes y de los lagos, y que se mueven con vuelos circulares por los de­siertos bosques, se componen de muchos in­dividuos que, comparados entre sí dentro de cada especie, revelan diferencias varias; si así no fuera, entre nosotros mismos la ma­dre no conocería sus hijos ni los hijos á sus<noinclude></noinclude> ky9ad2w2e5bndyip8zt5t8i7l3flcvc Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/88 102 416389 1648301 2026-04-10T20:45:54Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648301 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>madres; y como podemos ver, entre los hom­bres no existen notables signos diferencia­les. Cuando en los templos, junto á los al­tares de los dioses, muere sacrificado el novillo, de cuyo pecho palpitante corre caliente sangre, la madre, desamparada, recorre los bosques, y deja en el húmedo terreno grabada la huella de su pesuña hendida, y escruta con indagadores ojos el espacio entero para ver si encuentra á su perdido hijo, y se detiene en los bosques, y de bramidos llena la selva umbrosa, y vuel­ve para el corral, y queda inmóvil, atormen­tada por los recuerdos de su hijo: ni los tiernos pimpollos de los árboles, ni las hierbas adornadas con reluciente aljófar, ni los arroyos que corren entre amenas márge­ nes, le dan placer ni le hacen olvidar su tor­mento; otros novillos que saltan mientras alegres pastan, no le quitan su tristeza, porque ninguno es el que ella ansiosa bus­ca. Los cabritillos de trémulas voces reco­nocen á sus cornígeras madres, y lo mismo que los corderos de tiernos balidos, cada uno conducido por la Naturaleza, se dirige á las atractivas ubres que ha de alimentarlos con su dulce leche. 371. ''Postremo quodvis frumentum, non tamen omne...'' Si comparas los granos de una espiga ha<noinclude></noinclude> quozodvr9r9m4dg8ctd7ui0chxqj31m Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/86 102 416390 1648302 2026-04-10T20:47:18Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «de estas palabras, hubiera llamado à todos los Darwinistas, me habría presentado con ellos, y les hubiese dicho: «por favor, correligionarios científicos, hagan que esta señora repita sus palabras,» y si fuera permitido desear la muerte oyendo una voz dulce, mi último deseo habría sido que mi alma se alejara confundida con las voces de aquella garganta. -«Nuestra conversacion,» dijo la señora cuya voz oscurecia la sala,» versaba sobre una cuestion de ''to…» 1648302 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>de estas palabras, hubiera llamado à todos los Darwinistas, me habría presentado con ellos, y les hubiese dicho: «por favor, correligionarios científicos, hagan que esta señora repita sus palabras,» y si fuera permitido desear la muerte oyendo una voz dulce, mi último deseo habría sido que mi alma se alejara confundida con las voces de aquella garganta. -«Nuestra conversacion,» dijo la señora cuya voz oscurecia la sala,» versaba sobre una cuestion de ''toilette''.» -«¿La pamela?» pregunté instintivamente. -«Ha oido Vd. algo?» preguntó una jóven de ojos negros que, así como la incidencia de dos rayos luminosos en un punto, producen oscuridad, así aquellos ojos, combinandose con las tinieblas de la sala por efecto de las palabras de la señora de la voz oscura, iluminaban el recinto. -«No he oido, señorita, pero he visto.» -«Y que ha visto Vd.?» preguntó una dama que parecía identificada con su sillon. -«He visto que las pamelas van arregladas de tres maneras diferentes.» En aquel momento una sirvienta trajo una bandeja con tazas de té. Mi té estaba amargo. -«En las actuales circunstancias,» dijo la de la voz dulce,― lo suficiente para que mi té dejara de estar amargo-«se ha resuelto que todas las señoras y señoritas lleven el tocado segun el color científico á que pertenezcan: á la Rabian, á la Darwin y á la Grifritz. A la Rabian se la colocan sobre las cejas, de modo que la frente quede cubierta; á la Darwin es hácia atras é inclinada á la izquierda; y finalmente à la Grifritz, la gorra ó pamela va en el vértice de la cabeza.» -«Aaaaah!» exclamé abriendo la boca, de tal modo que si hubiera estado presente el pseudo-señor, habriase creido que él era Scylla y yo Carybdis.<noinclude></noinclude> e1wn8ivvwgu186b2obnq8h3eliwnkhz 1648304 1648302 2026-04-10T20:47:45Z Elultimolicantropo 36540 1648304 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>de estas palabras, hubiera llamado à todos los Darwinistas, me habría presentado con ellos, y les hubiese dicho: «por favor, correligionarios científicos, hagan que esta señora repita sus palabras,» y si fuera permitido desear la muerte oyendo una voz dulce, mi último deseo habría sido que mi alma se alejara confundida con las voces de aquella garganta. -«Nuestra conversacion,» dijo la señora cuya voz oscurecia la sala,» versaba sobre una cuestion de ''toilette''.» -«¿La pamela?» pregunté instintivamente. -«Ha oido Vd. algo?» preguntó una jóven de ojos negros que, así como la incidencia de dos rayos luminosos en un punto, producen oscuridad, así aquellos ojos, combinandose con las tinieblas de la sala por efecto de las palabras de la señora de la voz oscura, iluminaban el recinto. -«No he oido, señorita, pero he visto.» -«Y que ha visto Vd.?» preguntó una dama que parecía identificada con su sillon. -«He visto que las pamelas van arregladas de tres maneras diferentes.» En aquel momento una sirvienta trajo una bandeja con tazas de té. Mi té estaba amargo. -«En las actuales circunstancias,» dijo la de la voz dulce,― lo suficiente para que mi té dejara de estar amargo-«se ha resuelto que todas las señoras y señoritas lleven el tocado segun el color científico á que pertenezcan: á la Rabian, á la Darwin y á la Grifritz. A la Rabian se la colocan sobre las cejas, de modo que la frente quede cubierta; á la Darwin es hácia atras é inclinada á la izquierda; y finalmente à la Grifritz, la gorra ó pamela va en el vértice de la cabeza.» -«Aaaaah!» exclamé abriendo la boca, de tal modo que si hubiera estado presente el pseudo-señor, habriase creido que él era Scylla y yo Carybdis. {{np}}<noinclude></noinclude> m72udihlda4hmkgie7ept9csit61soq Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/630 102 416391 1648303 2026-04-10T20:47:29Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1648303 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|564|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>derecho a los compradores. Asimismo pregunto, ¿habiéndose transmitido á alguien por via de legado una parte de aquellos fundos propios, habrá Ilevado consigo alguna parte de este derecho de apacentar en común? Respondió, que pareciendo que también este derecho era del fundo, que había sido legado , ha de pasar igualmente al legatario. <b>21. <span style="font-variant:small-caps;">Labeon</span>; ''Dichos recopilados por Paulo, libro I.''—</b> Si aun no está descubierta algun agua, no puede constituirse la servidumbre de paso, ó de conducción de la misma. Dice Paulo: pero yo opino que esto es falso, porque puede concederse que busques el agua, y que sea licito conducir la alumbrada . {{c|'''TITULO VI'''}} <div style="text-align: center;"> {{sc| DE QUÉ MODO SE PIERDEN LAS SERVIDUMBRES .|negrita}} </div> <b>1. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Confundense las servidumbres de los predios, si uno mismo hubiere comenzado á ser dueño de ambos predios . <b>2. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXI.''—</b> Dicen Sabino, Cassio y Octaveno, que si el que tiene las servidumbres de paso y de conducción, tan sólo hubiere usado de la de paso por el tiempo establecido, no se extingue la de conducción, sino que subsiste; porque también podia pasar solo, el que tuviera la servidumbre de conducción. <b>3. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Se ha dicho vulgarmente, que las servidumbres de los predios no perecen por la muerte, ni por la disminución de cabeza. <b>4. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXVII.''—</b> Nunca se pierde por el no uso la servidumbre de paso debido para un sepulcro. <b>5. <span style="font-variant:small-caps;">El Mismo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro LXVI.''—</b> Retiénese para nosotros una servidumbre, asi por medio de un socio, como por el del usufructuario, y por el de un poseedor de buena fe; <b>6. <span style="font-variant:small-caps;">Celso</span>; ''Digesto, libro V.''—</b> porque basta que por razón del fundo se haya usado del paso. {{sec}} 1.— un fundo del vecino se nos debia, pero tú hubie- res dejado de usarlo por el tiempo establecido, ¿habrás perdido acaso tu derecho? Y por el contrario, si el vecino, à quien se debía camino por nuestro fundo, hubiere pasado y conducido por la parte mia, y no hubiere penetrado en la tuya, ¿liberará acaso tu parte? Celso respondió, que si el fundo está dividido en porciones entre los socios, lo que respecta á la servidumbre, que se debia á aquel fundo, es lo mismo que si desde el principio se hubiera debido á dos fundos; y cada uno de los dueños adquiere para si la servidumbre, y la pierde para si por el no uso, y ya no son comu- nes en este particular las condiciones de los fundos, y no se causa perjuicio alguno a aquel cuyo fundo es sirviente, antes bien se le mejora en al- go, porque usando uno de los dueños, esto le apro- {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> bldka0ybfx6gm71nriyyybha2u5jrey Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/89 102 416392 1648306 2026-04-10T20:48:20Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648306 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>llarás entre ellos diferencias, aunque todos sean semejantes; lo mismo observarás en las conchas que á algunos terrenos cubren, en las argentadas olas del Océano, en las are­nas de la playa, y, por último, en todas las especies creadas, cuyos individuos no son completamente idénticos, porque ninguna mano los ha tallado con sujeción á un mol­de; la Naturaleza los hizo, y por el espacio vagan, con diversas formas. {{Centrar|381. ''Perfacile est jam animi ratione exsolvere nobis...''}} Así es fácil de explicar por qué es más intenso el fuego del rayo que el producido por nuestra industria ó por la combustión de hachas resinosas: quizá el celeste fuego del rayo conste de elementos más sutiles que otro cualquiera, y por este motivo puede penetrar en poros inaccesibles para llamas que tengan otro origen; la luz se comunica á través de córnea lámina, pero no así el agua; ¿por qué? Porque los cuerpos simples componentes de la luz son más sutiles que los asociados para formar el transparente líquido. {{Centrar|391. ''Et quamvis subito per colum vina videmus...''}} Vemos que el vino pasa rápidamente por el filtro, pero que el aceite penetra con mucha lentitud: se efectúa este fenómeno porque<noinclude></noinclude> kp8jcxxrhoqcnrkqc7o7nw3rzwn8yzx Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/90 102 416393 1648307 2026-04-10T20:51:12Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648307 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>los elementos del líquido oleoso componen moléculas más compactas que los del jugo de la vid, ó bien porque aquéllas se entrela­zan y por su densidad ofrecen mayor resistencia á la división. {{Centrar|398. ''Huc accedit, uti mellis lactisque liquores...''}} Además, leche y miel afectan el órgano gustativo con grata sensación, mientras que amargo ajenjo y ruda centaura hieren el paladar con sabor repugnante: de este hecho y de otros parecidos puedes inducir que el gusto agradable se produce cuando molécu­las esféricas y lisas pasan por las membra­nas sápidas; y que la impresión desagrada­ble se origina por el rozamiento que en las fibras papilosas efectúan cuerpos ásperos enlazados con nexo indisoluble. {{Centrar|408. ''Omnia postremõ bona sensibus, et mala tactu...''}} Las diferentes sensaciones de dolor y de placer que experimentamos, se deben á las impresiones que en nuestros órganos termi­nales producen los cuerpos, según la forma y condición de sus moléculas componentes; y tú no supondrás que el chirrido estridente de áspera sierra se produce lo mismo que las dulces melodiosas notas halladas en las fecundas cuerdas de la lira por los dedos flexi­bles de músico hábil. Ni considerarás que<noinclude></noinclude> huziry705i4j7lhaidgfzf14jjddfxa Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/91 102 416394 1648308 2026-04-10T20:54:14Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648308 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>iguales son las moléculas productoras de los miasmas fétidos procedentes de cadáver consumido por el fuego, que las emanaciones del azafrán mimoso de Cilicia<ref>Cilicia, provincia del Asia Menor.</ref>, ó los aromas de Pancaya<ref>Pancaya, región arenosa de la Arabia Feliz.</ref>, utilizados para per­fumar los templos. {{Centrar|418. ''Neve bonos rerum simili constare colores...''}} Ni pensarás que los agradables colores que nuestra vista alegran tienen los mis­ mos principios materiales que aquellos que nos molestan y hasta provocan lágrimas ó que hacen retirar los ojos con horror; todo, pues, lo que agrado produce á los sentidos, consta de moléculas suaves; pero lo que ocasiona incomodidad ó disgusto, se compo­ne de elementos ásperos y rudos. Pero tam­ bién hay primarios cuerpos, que ni son perfectamente lisos ni ásperos del todo, sino rodeados de ángulos salientes que producen algún escozor, pero que no dañan, los cua­les se hallan en la fécula y en la ínula<ref>Ínula, planta sinantérea, pequeña y amarga.</ref>. El fuego ardiente y el granizo helado afec­tan nuestros órganos de un diferente modo por la especial estructura de sus elementos, de lo que nos da claro indicio el tacto.<noinclude></noinclude> r43sk5xscl8mfrtkbil06t09dbn92sw Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/631 102 416395 1648309 2026-04-10T20:54:52Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1648309 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|565|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>vecha á él, no a todo el fundo. Pero si de esta manera ha sido dividido el fundo que fuere sirviente, la cosa ofrece un poco más de duda; porque si es cierto y determinado el lugar del camino, enton prácticas que si al principio de constituirse esta servidumbre hubiese habido aqui igualmente dos fundos ; pero si el fundo fué dividido a lo ancho del camino, y no importa mucho si esto se hizo con igualdad ó desigualmente, en este caso subsiste el mismo derecho de servidumbre que habia tenido el fundo no dividido; y no podrá ó retenerse por el uso, ó perderse por el no uso, sino todo el camino; y si acaso aconteciere que usara de la senda que hubiere tan sólo por uno de los fundos, no por esto quedará libre el otro fundo, porque el derecho de camino es uno é indivisible de este modo . Pero pueden dejar libre uno de los dos fundos, si es que especialmente se convino esto. A la verdad, si aquel a quien se debía la servidumbre, hubiere redimido uno de los fundos procedentes de esta división, desto no obstante, permanecerá acaso la servidumbre del otro fundo? Y no veo á qué absurdo se llegaria con esta opinión de que permanezca siendo sirviente el otro fundo, si ya también desde el principio pudo constituirse un camino más angosto, que el determinado por la ley, y queda aún en este fundo, al que no se le remitió la servidumbre, el lugar que sea suficiente para el camino. Pero si queda menos espacio del que baste para el camino, quedarán libres ambos fundos, el uno por la redención, el otro porque en aquel lugar que queda no puede estable- cerse el camino. Mas si de tal modo se constituyó la servidumbre de camino, que sea licito pasar y conducir por cualquier parte del fundo, y nada prohibe que esto cambie en cualquier tiempo; y si el fundo se dividió de suerte, que por cualquier parte del mismo se pueda igualmente pasar y conducir , entonces observaremos lo mismo que si desde el principio se hubiesen impuesto dos ser- vidumbres à dos fundos, de modo que pueda retenerse la una, y perderse la otra por el no uso. Y no se me oculta, que por hecho ajeno sufrirá alteración el derecho de otro, porque antes habia bastado pasar y conducir por una parte, para que á él se le conservase el mismo derecho en la otra parte. Por el contrario, que a aquel a quien se debia la servidumbre de camino se le agregó esta ventaja, la de que pudiera pasar y conducir al mismo tiempo por dos vias, y de dos veces ocho pies en lo recto, y diez y seis en las vueltas . <b>7. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios á Plaucio, libro XIII.''—</b> Si la servidumbre de agua se hubiera constituido de suerte que únicamente se conduzca ó en el es- tio, ó en un solo mes, pregúntase, de qué modo se perderá por el no uso, porque no es continuo el tiempo en que, no pudiendo usarla, no se usó de ella. Y asi, también si tuviera uno la servi- dumbre de agua para años ó meses alternos, se pierde por duplicado tiempo del establecido ; lo mismo se observa también respecto á la de paso; pero si para dias alternos , ya por dias enteros, ya tan sólo por la noche, se pierde por el tiempo es- tablecido en las leyes, porque es una sola servi- dumbre. Porque también si tuviera la servidumbre para horas alternas, ó para una hora cada dia, escribe Servio, que pierde aquél la servidumbre por el no uso, como quiera que sea cuotidiano el derecho que tiene .<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> nau3q84lsitqjrjhh7z3lu1o15f56oj Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/92 102 416396 1648310 2026-04-10T20:58:37Z Artistosteles 84272 /* No corregido */ Página creada con «{{Centrar|444. ''Tactus enim, Tactus, pro Divum lumina sancla...''}} El tacto, pues, el tacto ¡oh, espléndido tesoro de númenes! es el sentido universal del cuerpo, ya cuando se excita por causa exterior, ya cuando se estimula por impulso interno, bien si motiva gozosas efusiones de amor, bien si por violencia sufrida engendra en nuestro ser incomodidad ó pena; hecho este último que puedes comprobar por ti mismo al sentir el contacto de un objeto so­bre cu… 1648310 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|444. ''Tactus enim, Tactus, pro Divum lumina sancla...''}} El tacto, pues, el tacto ¡oh, espléndido tesoro de númenes! es el sentido universal del cuerpo, ya cuando se excita por causa exterior, ya cuando se estimula por impulso interno, bien si motiva gozosas efusiones de amor, bien si por violencia sufrida engendra en nuestro ser incomodidad ó pena; hecho este último que puedes comprobar por ti mismo al sentir el contacto de un objeto so­bre cualquiera parte de tu cuerpo. Según mi entender, las diferentes sensaciones que experimentamos, sólo se explican por la va­riedad de los principios materiales que las provocan. {{Centrar|454. ''Denique quæ nobis durata ac spissa videntur...''}} Los cuerpos duros y compactos deberán estar compuestos de partículas ganchudas, muy unidas y entrelazadas, como si forma­sen ramas. En este género figura, en primer lugar, el diamante, superior en dureza á to­dos los cuerpos; después, la fuerte piedra, el inflexible hierro y el bronce, de que se for­man los goznes que al abrir de las puertasgimen. {{Centrar|461. ''Illa autem debent ex lævibus atque rotundis...''}} Los líquidos, masas fluidas, deben estar<noinclude></noinclude> 1tim7rjqezbwb16ly3oiscmavzkxsnp 1648311 1648310 2026-04-10T20:58:53Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648311 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|444. ''Tactus enim, Tactus, pro Divum lumina sancla...''}} El tacto, pues, el tacto ¡oh, espléndido tesoro de númenes! es el sentido universal del cuerpo, ya cuando se excita por causa exterior, ya cuando se estimula por impulso interno, bien si motiva gozosas efusiones de amor, bien si por violencia sufrida engendra en nuestro ser incomodidad ó pena; hecho este último que puedes comprobar por ti mismo al sentir el contacto de un objeto so­bre cualquiera parte de tu cuerpo. Según mi entender, las diferentes sensaciones que experimentamos, sólo se explican por la va­riedad de los principios materiales que las provocan. {{Centrar|454. ''Denique quæ nobis durata ac spissa videntur...''}} Los cuerpos duros y compactos deberán estar compuestos de partículas ganchudas, muy unidas y entrelazadas, como si forma­sen ramas. En este género figura, en primer lugar, el diamante, superior en dureza á to­dos los cuerpos; después, la fuerte piedra, el inflexible hierro y el bronce, de que se for­man los goznes que al abrir de las puertasgimen. {{Centrar|461. ''Illa autem debent ex lævibus atque rotundis...''}} Los líquidos, masas fluidas, deben estar<noinclude></noinclude> jiw98o4x34ow2q5t1rh7umd3l9t2yji Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/93 102 416397 1648312 2026-04-10T21:03:05Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648312 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>compuestos de partículas esféricas y pulimentadas, que no se entrelazan, y en superficies inclinadas con rapidez ruedan. 465. Omnia postremo quœ puncto tempore cernis... Los fluidos que fácilmente se disipan, como el humo, las nubes y las llamas, han de estar formados de partes exactamente redondas y pulidas, y poco encorvadas para que puedan agujerear y penetrar las piedras; esas partículas no tienen entre sí completo enlace, según nos demuestran los sentidos, y, como puedes fácilmente conocer, las moléculas de esos cuerpos, si bien agudas, no pueden tener forma de gancho. {{Centrar|473. ''Sed quod amara vides eadem quœ fluvida constant...''}} No te extrañe el ver cuerpos líquidos que son igualmente amargos, tales como las aguas del Océano: sus elementos componen­tes de la parte fluida, serán lisos, redondeados, pero unidos á otros que por sus cuali­dades producen dolor, aunque no tengan la trabazón de ganchos. Así, cuando fácilmen­te ruedan y causan desagradable impresión en nuestros órganos, los elementos de estos cuerpos han de ser redondos y ásperos. {{Centrar|480. ''Et quo mista putes magis aspera lœ vibus esse...''}} Para que puedas fácilmente persuadirte de<noinclude></noinclude> 5mv0tb7ph0c7l7195o8vccv2tbrs7dj 1648313 1648312 2026-04-10T21:03:27Z Artistosteles 84272 1648313 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>compuestos de partículas esféricas y pulimentadas, que no se entrelazan, y en superficies inclinadas con rapidez ruedan. {{Centrar|465. ''Omnia postremo quœ puncto tempore cernis...''}} Los fluidos que fácilmente se disipan, como el humo, las nubes y las llamas, han de estar formados de partes exactamente redondas y pulidas, y poco encorvadas para que puedan agujerear y penetrar las piedras; esas partículas no tienen entre sí completo enlace, según nos demuestran los sentidos, y, como puedes fácilmente conocer, las moléculas de esos cuerpos, si bien agudas, no pueden tener forma de gancho. {{Centrar|473. ''Sed quod amara vides eadem quœ fluvida constant...''}} No te extrañe el ver cuerpos líquidos que son igualmente amargos, tales como las aguas del Océano: sus elementos componen­tes de la parte fluida, serán lisos, redondeados, pero unidos á otros que por sus cuali­dades producen dolor, aunque no tengan la trabazón de ganchos. Así, cuando fácilmen­te ruedan y causan desagradable impresión en nuestros órganos, los elementos de estos cuerpos han de ser redondos y ásperos. {{Centrar|480. ''Et quo mista putes magis aspera lœ vibus esse...''}} Para que puedas fácilmente persuadirte de<noinclude></noinclude> 2msjdlcp6z9y1j5vthwm4ktqo5non7k Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/87 102 416398 1648314 2026-04-10T21:07:43Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ 1648314 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>Devolví á la sirvienta mi taza de té, porque estaba como almibar. Lo que prueba que hasta lo bueno empalaga. -«Si, amigo Kaillitz dijo el matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Griffritz, y digo que fué el matrimonio porque, marido y mujer confundiendo en una sola voz sus voces propias, no dejaban oir una voz y un eco, como sucede por lo regular-sí, amigo Kaillitz, desde que las mujeres se han metido en estas cosas, todo vá mal. Se discute, se grita, se alborota, se excitan los ánimos, y el resultado que esto vá á tener es tan malo, que no me atrevo á predecirlo. Vamos, vamos! cuando uno menos piensa, sáz!» -«Déle duro nomás, je, je, je,» dijo el pseudo-señor que entraba en aquel momento trayendo dos caireles para reponer los que había roto, y creyendo que aquel sáz! respondia á un movimiento agresivo. Quise retirarme, pero....no me retiré; porque ni era Ulises, ni tenía cera para hacer que mi oido fuera inaccesible á la voz de aquella sirena que almibaró mi fé. -«¿Qué dicen por el centro?» preguntó la señora que parecía identificada con su sillon. -«Que hemos triunfado, como triunfaremos siempre,» dijo el pseudo-señor, aplicando una trompada en la mesa y dando en tierra con la bandeja, las tazas y los caireles que había traido, con lo que hizo una multitud de fragmentos. -«Me permitirá vd. observarle que no solo he oido y leido lo contrario, sino que, habiendo asistido á la sesion, puedo confirmar el triunfo de los anti-Rabianistas.» -«No es cierto, la chusma no puede vencer.» -«No puede vencer,» repitieron en coro las damas circunstantes.<noinclude></noinclude> 1biu2e9xrjcnj4r6e6wkpooiweankp8 1648315 1648314 2026-04-10T21:08:34Z Elultimolicantropo 36540 1648315 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>Devolví á la sirvienta mi taza de té, porque estaba como almibar. Lo que prueba que hasta lo bueno empalaga. -«Si, amigo Kaillitz» dijo el matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Griffritz, y digo que fué el matrimonio porque, marido y mujer confundiendo en una sola voz sus voces propias, no dejaban oir una voz y un eco, como sucede por lo regular-«sí, amigo Kaillitz, desde que las mujeres se han metido en estas cosas, todo vá mal. Se discute, se grita, se alborota, se excitan los ánimos, y el resultado que esto vá á tener es tan malo, que no me atrevo á predecirlo. Vamos, vamos! cuando uno menos piensa, sáz!» -«Déle duro nomás, je, je, je,» dijo el pseudo-señor que entraba en aquel momento trayendo dos caireles para reponer los que había roto, y creyendo que aquel sáz! respondia á un movimiento agresivo. Quise retirarme, pero....no me retiré; porque ni era Ulises, ni tenía cera para hacer que mi oido fuera inaccesible á la voz de aquella sirena que almibaró mi fé. -«¿Qué dicen por el centro?» preguntó la señora que parecía identificada con su sillon. -«Que hemos triunfado, como triunfaremos siempre,» dijo el pseudo-señor, aplicando una trompada en la mesa y dando en tierra con la bandeja, las tazas y los caireles que había traido, con lo que hizo una multitud de fragmentos. -«Me permitirá vd. observarle que no solo he oido y leido lo contrario, sino que, habiendo asistido á la sesion, puedo confirmar el triunfo de los anti-Rabianistas.» -«No es cierto, la chusma no puede vencer.» -«No puede vencer,» repitieron en coro las damas circunstantes.<noinclude></noinclude> e4mqxfwakakxt5aoak0y0etpp3ojaoj 1648317 1648315 2026-04-10T21:38:36Z Elultimolicantropo 36540 1648317 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>Devolví á la sirvienta mi taza de té, porque estaba como almibar. Lo que prueba que hasta lo bueno empalaga. -«Si, amigo Kaillitz» dijo el matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Griffritz, y digo que fué el matrimonio porque, marido y mujer confundiendo en una sola voz sus voces propias, no dejaban oir una voz y un eco, como sucede por lo regular-«sí, amigo Kaillitz, desde que las mujeres se han metido en estas cosas, todo vá mal. Se discute, se grita, se alborota, se excitan los ánimos, y el resultado que esto vá á tener es tan malo, que no me atrevo á predecirlo. Vamos, vamos! cuando uno menos piensa, sáz!» -«Déle duro nomás, je, je, je,» dijo el pseudo-señor que entraba en aquel momento trayendo dos caireles para reponer los que había roto, y creyendo que aquel sáz! respondia á un movimiento agresivo. Quise retirarme, pero....no me retiré; porque ni era Ulises, ni tenía cera para hacer que mi oido fuera inaccesible á la voz de aquella sirena que almibaró mi fé. -«¿Qué dicen por el centro?» preguntó la señora que parecía identificada con su sillon. -«Que hemos triunfado, como triunfaremos siempre,» dijo el pseudo-señor, aplicando una trompada en la mesa y dando en tierra con la bandeja, las tazas y los caireles que había traido, con lo que hizo una multitud de fragmentos. -«Me permitirá vd. observarle que no solo he oido y leido lo contrario, sino que, habiendo asistido á la sesion, puedo confirmar el triunfo de los anti-Rabianistas.» -«No es cierto, la chusma no puede vencer.» -«No puede vencer,» repitieron en coro las damas circunstantes. {{np}}<noinclude></noinclude> cv0ykn9g5myqo5vu39c3kfqb30p0xpk Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/88 102 416399 1648316 2026-04-10T21:37:02Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «-«Y además, nuestro partido cuenta con poderosos elementos cientificos para no perder jamás en una lucha.» -«Sobretodo, si consideramos à Estaca como uno de los principales, ¿no es cierto?» dije acentuando mis palabras. -«Si, precisamente, porque aunque en esta primera sesion Estaca se ha turbado, ya verán en la otra.» -«Mi amigo Paleolitez, sorreligionario de VV., me ha di- cho que se había perturbado.» -«Tanto dá,» dijo el pseudo-señor. «Paleo…» 1648316 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Y además, nuestro partido cuenta con poderosos elementos cientificos para no perder jamás en una lucha.» -«Sobretodo, si consideramos à Estaca como uno de los principales, ¿no es cierto?» dije acentuando mis palabras. -«Si, precisamente, porque aunque en esta primera sesion Estaca se ha turbado, ya verán en la otra.» -«Mi amigo Paleolitez, sorreligionario de VV., me ha di- cho que se había perturbado.» -«Tanto dá,» dijo el pseudo-señor. «Paleolitez me ha dicho que Estaca es muy sábio y muy inteligente.» -«Lo que no impide que yo le haya oido en confianza que Estaca, con el permiso de VV., parece haber venido de Arcadia.» -«Pero hombre! si á todo el mundo consta que es Argentino.» La señora de la voz dulce sonrió en la oscuridad, y dijo al pseudo-señor en el oido: -«La Arcadia es el país de los burros.» -«¿Quién ha dicho que Estaca es burro?» -«Paleolitez solo ha dicho que parece haber venido de Arcadia, lo que no impide que durante el viaje....» -«Haya estudiado eso,» dijo la señora de la identificacion. -«Pero no,» dijo la niña de los ojos negros, «Estaca es un mozo ''tan bien'', tan interesante y tan amable...» -«Virtudes todas que de nada sirven para facilitar el triunfo de su partido.» -«Se engaña vd. porque mas de una vez se ha visto que la amabilidad triunfe del poder...» -«Mas no de la ciencia. La ciencia, señoras mias, no acepta almibares en sus altares. Austera y misteriosa, quiere misterio y austeridad;-poco importa que quien la llame lleve el entrecejo airado básta solo á sus exijencias el vehemente deseo de investigarla.» {{np}}<noinclude></noinclude> 4g5ytgph2bqlqnofi0hsd1tyg6jtrf8 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/89 102 416400 1648318 2026-04-10T21:47:13Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «-«Paparruchas, paparruchas,» exclamó en tono irritado el pseudo-señor, como si tratara de adorar la ciencia. -«Y entonces la ciencia, cuando vé que del fondo del alma parte el rayo del anhelo, derrama mieles aún en los lábios de las hienas científicas.» El pseudo-señor me preguntó si aludía á él; y como yo no le contesté, se retiró. Aquí fué Troya. Todas aquellas partidarias de Rabian, todas aquellas damas que con sus ojos, con su voz, con sus a…» 1648318 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Paparruchas, paparruchas,» exclamó en tono irritado el pseudo-señor, como si tratara de adorar la ciencia. -«Y entonces la ciencia, cuando vé que del fondo del alma parte el rayo del anhelo, derrama mieles aún en los lábios de las hienas científicas.» El pseudo-señor me preguntó si aludía á él; y como yo no le contesté, se retiró. Aquí fué Troya. Todas aquellas partidarias de Rabian, todas aquellas damas que con sus ojos, con su voz, con sus ademanes, con sus afinidades, me habian encantado un momento antes, estallaron en coro; pero ¡qué coro, Kosmos eterno! Cuando las ranas levantaron el grito á los cielos pidiendo á Júpiter no permitiera al Sol tomar esposa, no alborotaron mas, seguramente, un espacio determinado. La señorita de los ojos negros interpeló á Santa Tecla, la señora de la voz dulce hizo alusiones personales á los antecedentes de familia de varios Darwinistas, la que parecía identificada con su sillon evocó nombres que hubieran despertado la codicia de Milton, si viviera, para agregarlos á la lista de los que figuraban en aquel célebre palacio de oro y plata que surjió del abismo; el matrimonio deseó vehementemente que estuviera allí el pseudo-señor y la señora que oscurecia el salon con su voz de calofrios manitestó que la desarmonía no habia llegado aún al colmo é invitó á las señoras y señoritas qué hasta entonces no habian tomado parte en el concierto, á mezclar sus voces, llenando de este modo los intérvalos de silencio relativo. A semejanza de relámpagos producidos á largos espacios de tiempo oía una que otra alusion entusiasta á favor de Rabian. «Ninguno como él para manejar...» (no sé qué,-probablemente la lira) «nadie como Rabian para...» (tampoco lo<noinclude></noinclude> hescgkpk9eb6yibwvdl11p4hh0e2qo6 1648319 1648318 2026-04-10T21:48:17Z Elultimolicantropo 36540 1648319 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Paparruchas, paparruchas,» exclamó en tono irritado el pseudo-señor, como si tratara de adorar la ciencia. -«Y entonces la ciencia, cuando vé que del fondo del alma parte el rayo del anhelo, derrama mieles aún en los lábios de las hienas científicas.» El pseudo-señor me preguntó si aludía á él; y como yo no le contesté, se retiró. Aquí fué Troya. Todas aquellas partidarias de Rabian, todas aquellas damas que con sus ojos, con su voz, con sus ademanes, con sus afinidades, me habian encantado un momento antes, estallaron en coro; pero ¡qué coro, Kosmos eterno! Cuando las ranas levantaron el grito á los cielos pidiendo á Júpiter no permitiera al Sol tomar esposa, no alborotaron mas, seguramente, un espacio determinado. La señorita de los ojos negros interpeló á Santa Tecla, la señora de la voz dulce hizo alusiones personales á los antecedentes de familia de varios Darwinistas, la que parecía identificada con su sillon evocó nombres que hubieran despertado la codicia de Milton, si viviera, para agregarlos á la lista de los que figuraban en aquel célebre palacio de oro y plata que surjió del abismo; el matrimonio deseó vehementemente que estuviera allí el pseudo-señor y la señora que oscurecia el salon con su voz de calofrios manitestó que la desarmonía no habia llegado aún al colmo é invitó á las señoras y señoritas qué hasta entonces no habian tomado parte en el concierto, á mezclar sus voces, llenando de este modo los intérvalos de silencio relativo. A semejanza de relámpagos producidos á largos espacios de tiempo oía una que otra alusion entusiasta á favor de Rabian. «Ninguno como él para manejar...» (no sé qué,-probablemente la lira) «nadie como Rabian para... (tampoco lo<noinclude></noinclude> ssdhrwkoe416sll27futwokrhe8zq52 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/90 102 416401 1648320 2026-04-10T21:52:11Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «oi)» quien en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de..» (idem) y algunas otras expresiones cuya parte final no pude oir, tal era la algarabía que produjo aquel ''catorceto.'' De donde deduje que: Ninguno como él para manejar: asuntos que dieran resultado negativo. Nadie como Rabian para: no hacer nada digno de aplauso. ¿Quién en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de: hacer todo aquello que pudiera producir algun perj… 1648320 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>oi)» quien en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de..» (idem) y algunas otras expresiones cuya parte final no pude oir, tal era la algarabía que produjo aquel ''catorceto.'' De donde deduje que: Ninguno como él para manejar: asuntos que dieran resultado negativo. Nadie como Rabian para: no hacer nada digno de aplauso. ¿Quién en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de: hacer todo aquello que pudiera producir algun perjuicio general? ó sea una nulidad personal. Calmó la tormenta, como calman todas las manifestaciones exhaltadas de una pasion que no obedece á principios razonables y las señoras y señoritas guardaron silencio. -«Pero hombre,» exclamó el matrimonio, «¡qué coincidencia!» -«¿Cuál?» -«La de que aquí somos catorce contra uno, porque el señor Kaillitz es Darwinista y nosotros....» -«Luego estamos en mayoría,» dijo la señora de la voz dulce.» -«Eso mismo dicen los Darwinistas cuando algun Rabianista vá á visitarlos,» les dije. -«¿Que lástima que vd. sea Darwinista,» me repitió la señora de la voz dulce.» -«¿Porqué, señorita?» -«Porque toda la gente decente está en el partido con- trario.» -«¿Por eso es vd. Rabianista?» -«Si,» me contestó involuntariamente y sin darse cuenta de la indiferencia aparente con que se lo preguntaba. -«De manera que para ser decente necesita vd. ser Rabianista?»<noinclude></noinclude> q6mmunntp5hg9hxagi12iiunfqt5b57 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/91 102 416402 1648321 2026-04-10T22:13:00Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «-«Qué modo tan estrafalario tiene vd. de hacer preguntas!» me dijo con el tono mas dulce de su voz, lo que me hizo disculparle tan disonante palabra. -«Señora, acabemos de una vez. ¿Qué entiende vd.. por decente? para de este modo poder definir lo que VV. entienden por chusma.» -«''La gente que tiene modales finos, que viste bien, que tiene coche, palco, blondas, joyas, dinero, y cuyos padres han gozado de iguales ventajas.»'' -«Bendito seas, Jesu-Crist… 1648321 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Qué modo tan estrafalario tiene vd. de hacer preguntas!» me dijo con el tono mas dulce de su voz, lo que me hizo disculparle tan disonante palabra. -«Señora, acabemos de una vez. ¿Qué entiende vd.. por decente? para de este modo poder definir lo que VV. entienden por chusma.» -«''La gente que tiene modales finos, que viste bien, que tiene coche, palco, blondas, joyas, dinero, y cuyos padres han gozado de iguales ventajas.»'' -«Bendito seas, Jesu-Cristo, hijo de la pobreza, y mecido en el pesebre de Beethlem! bendito seas, salvador de la humanidad, hijo del hombre! bendito seas, vápulo de los que comerciaban en el templo de la Divinidad! bendito seas, génio divino por tu amor al óbolo de la viuda!» Tales fueron las ideas que brotaron de lo mas intimo de mi alma, y que no se tradujeron en pensamientos verbales, cuando aquella señora hubo acabado de hablar. -«Señora!» la dije por fin. -«Nó, ya sé lo que vá vd. á decir,» interrumpió la del sillon. -«No comprendo.» -«Si, -es que como VV. no tienen nada, pretenden usurparnos nuestros bienes.» -«De manera que hasta de ladrones nos trata vd?» -«Al paso que van.» -«Pero, señora, aunque esto se aplica mejor á VV., nada tiene que ver con la cuestión de si descendemos ó no de monos. ¡Crée vd. que la decencia radica en el traje y en toda esa ostentacion? porque de la fortuna nada digo--sabido es que el oro del rico se guarda entre el sudor y las lágrimas del pobre. ¿Crée vd., repito que todo eso constituye la decencia?» -¿Y qué quiere vd. que la constituya?» Tanta imbecilidad me hizo olvidar los respetos que debía<noinclude></noinclude> pq9x1ojycvhy6ipx38hvi4fg8vto4ey Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/92 102 416403 1648322 2026-04-10T22:18:58Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «á tan respetable corporacion y me decidí, y me enojé, y tosi y hablé mas o menos de este modo: -«La decencia radica para mi en el cumplimiento espontáneo del deber moral general. «Cumplir con el deber porque es deber, en el sentido de obligacion irremediable, es llenar simplemente una fórmula social que la virtud rechaza. «Cumplir con el deber por virtud, es para mi la satisfaccion de la idea de Cristo. Ser decente es ser cristiano. «Ser cristiano es s… 1648322 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>á tan respetable corporacion y me decidí, y me enojé, y tosi y hablé mas o menos de este modo: -«La decencia radica para mi en el cumplimiento espontáneo del deber moral general. «Cumplir con el deber porque es deber, en el sentido de obligacion irremediable, es llenar simplemente una fórmula social que la virtud rechaza. «Cumplir con el deber por virtud, es para mi la satisfaccion de la idea de Cristo. Ser decente es ser cristiano. «Ser cristiano es ser religioso. «Ser religioso es cumplir con el deber por virtud. «Ahí tienen VV. como defino la decencia. «Si entre VV. Rabianistas furiosos hay personas que sean decentes de este modo, reniego de mis creencias científicas, ya no quiero ser Darwinista, ya no quiero descender de monos; y al abjurar de mi error diré que el partido contrario es verdaderamente el único partido aceptable;-pero nó!-no lo haré, porque la virtud de VV. es una virtud falsa;-no es esa virtud que remedia al desvalido porque así lo manda la religion de Cristo, para que se obedezca espontáneamente. «La virtud de VV. es una virtud falsa que se anuncia con diez días de anticipacion para dar un peso á un miserable mendigo que se muere de hambre,-y todos los demas dicen: 'qué virtuoso es fulano:' '¡qué noble corazon tiene mengana! ¡al fin Rabianista!' y se quedan tan satisfechos por su piedad, que la sonrisa de conmiseracion asoma á sus labios como el rayo de sol en el borde de la nube parda. Sonrisa que la Providencia abomina, y que es la tiniebla que oculta la sonrisa de la verdadera virtud, que se asemeja á la de un querubin que despierta en un lecho de azucenas. «Esa virtud que se acerca al des valido y le dice 'toma el pan<noinclude></noinclude> empl43x5y75k98nxe3ohaddndjcfw2e 1648323 1648322 2026-04-10T22:22:03Z Elultimolicantropo 36540 1648323 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>á tan respetable corporacion y me decidí, y me enojé, y tosi y hablé mas o menos de este modo: -«La decencia radica para mi en el cumplimiento espontáneo del deber moral general. «Cumplir con el deber porque es deber, en el sentido de obligacion irremediable, es llenar simplemente una fórmula social que la virtud rechaza. «Cumplir con el deber por virtud, es para mi la satisfaccion de la idea de Cristo. «Ser decente es ser cristiano. «Ser cristiano es ser religioso. «Ser religioso es cumplir con el deber por virtud. «Ahí tienen VV. como defino la decencia. «Si entre VV. Rabianistas furiosos hay personas que sean decentes de este modo, reniego de mis creencias científicas, ya no quiero ser Darwinista, ya no quiero descender de monos; y al abjurar de mi error diré que el partido contrario es verdaderamente el único partido aceptable;-pero nó!-no lo haré, porque la virtud de VV. es una virtud falsa;-no es esa virtud que remedia al desvalido porque así lo manda la religion de Cristo, para que se obedezca espontáneamente. «La virtud de VV. es una virtud falsa que se anuncia con diez días de anticipacion para dar un peso á un miserable mendigo que se muere de hambre,-y todos los demas dicen: 'qué virtuoso es fulano:' '¡qué noble corazon tiene mengana! ¡al fin Rabianista!' y se quedan tan satisfechos por su piedad, que la sonrisa de conmiseracion asoma á sus labios como el rayo de sol en el borde de la nube parda. Sonrisa que la Providencia abomina, y que es la tiniebla que oculta la sonrisa de la verdadera virtud, que se asemeja á la de un querubin que despierta en un lecho de azucenas. «Esa virtud que se acerca al des valido y le dice 'toma el pan<noinclude></noinclude> 8c52itts2l1mddvd1jnp5uv7b91t3ul Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/93 102 416404 1648324 2026-04-10T22:25:56Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con «que Dios te envia,' y no: 'ven á mi casa, me llamo fulano ó zutana, ven y te daré pan, porque ''me contraria'' verte morir de hambre'. «En la balanza divina hay dos platillos: uno de ellos se inclina hacia el suelo que pisamos, el otro hacia el cielo que anhelamos. «Cuando VV. hacen limosna, su óbolo no cae en el platillo del cielo; aumenta sí el peso del terrenal. «¿Gozan acaso de esa satisfaccion del que practica el bien porque es el bien? «¿Creen que… 1648324 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>que Dios te envia,' y no: 'ven á mi casa, me llamo fulano ó zutana, ven y te daré pan, porque ''me contraria'' verte morir de hambre'. «En la balanza divina hay dos platillos: uno de ellos se inclina hacia el suelo que pisamos, el otro hacia el cielo que anhelamos. «Cuando VV. hacen limosna, su óbolo no cae en el platillo del cielo; aumenta sí el peso del terrenal. «¿Gozan acaso de esa satisfaccion del que practica el bien porque es el bien? «¿Creen que apagan la sed, ó amortiguan el hambre del desvalido cuando le alcanzan la copa con una mano cubierta de un guante blanco, ó un pedazo de pan cuando las envuelve una nube de encajes? «Nó! ese pan es acibarado, esa agua tiene veneno:-aquel es indijesto, esta es amarga. «Y el mendigo reniega de la Providencia que repartió tan desigualmente los bienes sobre la tierra;-y en cada malla de sus encajes,en cada nudo de sus blondas, enreda una maldicion como una araña al insecto desprevenido que cayera en su tela. «Nuthea olvido la expresion de Virginia cuando decia á Pablo:''<nowiki>'</nowiki>el pan del malo llena la boca de arena<nowiki>'</nowiki>.'' «¿Ven VV. esa joven que cruza casualmente de una vereda á otra. «Vá á hacer una limosna-teme que la vean-su andar es inquieto. «'Consuélate,' dice al que gime en la indigencia, 'Dios es bueno, Dios es justo y velará por ti. El angel de la guarda reclinará su frente celestial en tu almohada, y apagará tu sed.' Y al dia siguiente cuando el desvalido despierta....el angel de la guarda al reclinar la frente en su almohada, ha depositado un óbolo que el infeliz encuentra debajo de ella.<noinclude></noinclude> 9grkpa756x024c7vm145afu2n13d02d 1648325 1648324 2026-04-10T22:43:04Z Elultimolicantropo 36540 1648325 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>que Dios te envia,' y no: 'ven á mi casa, me llamo fulano ó zutana, ven y te daré pan, porque ''me contraria'' verte morir de hambre'. «En la balanza divina hay dos platillos: uno de ellos se inclina hacia el suelo que pisamos, el otro hacia el cielo que anhelamos. «Cuando VV. hacen limosna, su óbolo no cae en el platillo del cielo; aumenta sí el peso del terrenal. «¿Gozan acaso de esa satisfaccion del que practica el bien porque es el bien? «¿Creen que apagan la sed, ó amortiguan el hambre del desvalido cuando le alcanzan la copa con una mano cubierta de un guante blanco, ó un pedazo de pan cuando las envuelve una nube de encajes? «Nó! ese pan es acibarado, esa agua tiene veneno:-aquel es indijesto, esta es amarga. «Y el mendigo reniega de la Providencia que repartió tan desigualmente los bienes sobre la tierra;-y en cada malla de sus encajes,en cada nudo de sus blondas, enreda una maldicion como una araña al insecto desprevenido que cayera en su tela. «Nuthea olvido la expresion de Virginia cuando decia á Pablo:''<nowiki>'</nowiki>el pan del malo llena la boca de arena<nowiki>'</nowiki>.'' «¿Ven VV. esa joven que cruza casualmente de una vereda á otra. «Vá á hacer una limosna-teme que la vean-su andar es inquieto. «'Consuélate,' dice al que gime en la indigencia, 'Dios es bueno, Dios es justo y velará por ti. El angel de la guarda reclinará su frente celestial en tu almohada, y apagará tu sed.' Y al dia siguiente cuando el desvalido despierta....el angel de la guarda al reclinar la frente en su almohada, ha depositado un óbolo que el infeliz encuentra debajo de ella. {{np}}<noinclude></noinclude> 7izw8094tmmk8peayjxjwws14wqy7hr Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/94 102 416405 1648327 2026-04-10T22:51:08Z Elultimolicantropo 36540 /* No corregido */ Página creada con ««Si entre VV. hay gente asi, reniego de mis opiniones cientificas; pero por otra parte, puedo asegurarles que entre esa ''chusma'' Darwinista, como VV. nos llaman, he hallado mas de un angel de esta clase.» En aquel momento entró el pseudo-señor trayendo á otro señor del brazo. Este último saludó, se acercó á mi, y llevando su mano á mi muñeca me tomó el pulso. -«Cerca de Barracas,» me dijo, dirijo un establecimiento que tiene puertas pintadas de ocr…» 1648327 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>«Si entre VV. hay gente asi, reniego de mis opiniones cientificas; pero por otra parte, puedo asegurarles que entre esa ''chusma'' Darwinista, como VV. nos llaman, he hallado mas de un angel de esta clase.» En aquel momento entró el pseudo-señor trayendo á otro señor del brazo. Este último saludó, se acercó á mi, y llevando su mano á mi muñeca me tomó el pulso. -«Cerca de Barracas,» me dijo, dirijo un establecimiento que tiene puertas pintadas de ocre con barras negras. Como yo tambien soy Darwinista, desearía mucho poder ofrecerle uno de los aposentos. -«Mil gracias, señor,» le contesté un tanto perplejo; porque ¿qué quería decir con eso el señor que me tomó el pulso? Las señoras ocultaron su risa sarcástica, y yo mi risa sardónica; pero, tranquilizándome luego al reconocer en él á la persona que apareció al terminar la primera sesion del Congreso Científico, le dije: -«Señor, estas damas tienen tanto entusiasmo personal con el señor Rabian, que si mañana se gritara por las calles ¡Viva el Emperador D. Timoteo Rabian Primero! por ser mas decentes gritarian ¡Vivaaa! y veriamos figurar en muestra Corte á la Condesa de Dulcevoz, á la Duquesa de Vozoscura, á la Marquesa de Azabache, á la Vizcondesa de la Identificacion etc. etc., y los maridos, pisoteando nuestros gloriosos antecedentes republicanos olvidarian que se trata de una lucha científica y gritarian tambien ¡Viva el Emperador Don Timoteo!» Me retiré sin saludar y con dolor de cabeza, pero no con tanto como para verme impedido de decir al oido al pseudo-señor que pronto tendría el gusto de verle en alguna parte en que pudiera estar menos á su gusto, y donde á la vez podría manifestar mejor sus sentimientos ''caracteristicos''.<noinclude></noinclude> q9okqg51hntfm5fe550a1a16jnk7qgt Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/94 102 416406 1648343 2026-04-10T23:35:54Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648343 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>que en la salada ninfa de Neptuno se mezclan substancias ásperas y suaves, observa el resultado que ofrece la separación de sus moléculas; el agua del mar recalada en la tierra se hace dulce porque sus partículas amargosas más densas y menos redondeadas que las otras quedan suspendidas en los sitios por donde el agua penetra y se filtra. {{Centrar|487. ''Quod quoniam docui, pergam conectere rem, quœ...''}} A las razones que te he expuesto debo añadir otra, ligada á las anteriores y que en sí misma contiene su prueba; las formas de las moléculas no pueden ser variables en número indefinido, porque si lo fueran ha­brían ya conseguido un incremento ilimita­do; y en verdad, cuerpos de tan mínimo ta­maño no pueden ser susceptibles de muchas formas: figúrate los cuerpos divididos en tres ó más partes, y combina éstas de todos los modos que te sean posibles; varíalas de abajo á arriba, de derecha á izquierda, y pronto habrás terminado tu empeño; si quieres darles nuevas formas tienes que fraccionarlas más. No es posible, por tanto, ampliar el número de las combinaciones sin que aumente el volumen de los cuerpos; y así nada hay que permita creer en la infini­dad de formas de las moléculas, sino me­diante la suposición de que estas últimas<noinclude></noinclude> c8jvarsd0x44e2ewep6nm205djgu6vl Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/95 102 416407 1648345 2026-04-10T23:39:19Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648345 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>fueran de tamaño considerable, y ya he procurado probarte que esto es imposible. {{Centrar|509. ''Jam tibi barbaricæ vestes, Meliboeaque fulgens...''}} Si no fuera así, los ricos trajes del Oriente, la hermosa púrpura de Melibea, teñida con las conchas de Tesalia y la dorada belleza del pavo real quedarían olvidados fácilmen­te por otros colores más brillantes; el sabor de la miel, el grato aroma de la mirra, el canto del cisne, y la cítara de Febo con sus melodiosos aspergios, quedarían olvidados por otros mejores, pues nuevas series de sensaciones más agradables las unas que las otras habrían de sucederse. Un semejante progreso indefinido se daría en todas las cosas, y los ojos, los oídos, el olfato, nunca se acomodarían á un orden de impresiones. Pero como nada sucede parecido á esto que acabo de indicar, y las cualidades de los cuerpos tienen límites invariables, es necesario confesar que las moléculas no pueden adoptar formas infinitas. {{Centrar|522. ''Benique ab ignibus ad gelidas, hiemisque pruinas...''}} Finalmente, del fuego á la nieve, y de ésta á aquél existe un espacio limitado; el frío y el calor están en los extremos de esta clase de sensaciones, y entre ellos ocupa el medio la temperatura templada en distintos<noinclude></noinclude> p9h4wv40szk7t0vge3owyyufneengtx Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/96 102 416408 1648346 2026-04-10T23:43:49Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648346 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>grados. Luego debemos de convenir en que esas cualidades tienen límites invariables, cuyas fronteras son la llama y el hielo. {{Centrar|529. ''Quod quoniam docui, pergam connectere rem quæ...''}} Y todavía he de añadir alguna reflexión que sirve de base á lo que después ha de seguir. Aun cuando las moléculas varían en número de formas limitado, son infinitas las que en cada una de ellas figuran. Si el número de formas es finito, ha de haber infinitos elementos que las revistan, porque de lo contrario sería finito el Universo, afirmación esta última contraria á lo que ya he demostrado. {{Centrar|531. ''Quod quoniam docui, nunc suaviloquis, age, paucis...''}} Voy ahora inmediatamente á exponerte en suaves, aunque pocos versos, cómo por ser infinitos, los elementos pueden, por sus atracciones y repulsiones recíprocas, sostener el orden universal. {{Centrar|541. ''Nam quod rara vides magis esse animalia quœdam...''}} Si reparas en que hay comarcas donde escasean notablemente los animales de alguna especie, como si la Naturaleza con ellos fue­ra poco generosa, te haré observar que esos mismos animales abundan en otras regiones más adecuadas para ellos, como sucede á los<noinclude></noinclude> 569wgh5v5ohloja9w8epgpluo4kd149 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/97 102 416409 1648347 2026-04-10T23:46:40Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648347 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>cuadrúpedos gigantes de trompa anguímana<ref>Mano en forma de culebra.</ref>, de los cuales en India hay bastantes para formar en torno de las ciudades ebúrneo impenetrable muro; tan numerosas allí son esas fieras como escasas entre nosotros. {{Centrar|550. ''Sed tamen id quoque uti concedam, quam libet, esto...''}} Pero te concederé la existencia ideal de un ser único de singular forma que no tenga semejante en toda la redondez de la tierra: si los principios naturales que lo constituyen no fueran infinitos, no podría ser producido, ni vivir, ni sostenerse. Imaginemos que nuestros ojos pueden percibir los elementos finitos de ese ente singular que vagaran en los ámbitos del Universo: ¿cuándo, dónde, con qué fuerza, de qué modo podrían reunirse adecuadamente aquellos cuerpos simples dispersos en tan confuso piélago? Según mi parecer, tal asociación no puede racionalmente concebirse. Asi como después de borrasca tormentosa causante de naufra­gios el mar arroja á la playa en toda la ex­tensión del globo remos, timones, antenas, velas, mástiles y flotantes cuerdas, ante cuya vista los mortales comprenden las trai­ciones de las pérfidas ondas y de ellas des­confían más tarde aun cuando las vean plá­<noinclude></noinclude> ocdy0o7k1ve7m3tllll96hj93gq24to Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/98 102 416410 1648348 2026-04-10T23:48:23Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648348 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>cidas, argentadas y risueñas, así también los finitos elementos de un ser revueltos con otros y repelidos por las olas de la materia, nadarían dispersos eternamente en ellas; y si por un acaso improbable pudieran juntarse alguna vez, su unión sería momentánea por incapacidad para sostenerse. Pero la experiencia nos hace ver que es necesaria la formación de los seres é indispensable su crecimiento; luego es racional admitir que en toda especie de seres se dan igualmente elementos infinitos en adecuada proporcionalidad. {{Centrar|578. ''Nec superare queunt motus utique exitiales...''}} Ni los movimientos destructores pueden prosperar continuamente hasta sepultar en sueño eterno la vida, ni tampoco los movi­mientos creadores pueden conceder á los cuerpos constante duración; así podemos ob­servar que unos y otros, desde tiempo inme­morial, mantienen entre sí guerra abierta con variable éxito, de tal modo, que ya son unos derrotados ya vencedores; también no­tamos que se mantiene cierto equilibrio en los nacimientos y las muertes, y nunca la noche ha ocultado al día, ni la aurora ha descorrido el velo de las sombras sin que al mismo tiempo se haya oído el grito desga­rrador del niño que viene á la vida y los so<noinclude></noinclude> rfdvb9qrdobjn4j38mbuze4syhzp9x6 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/99 102 416411 1648349 2026-04-10T23:50:31Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648349 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>llozos lastimeros de los que otorgan á la amistad los últimos deberos impuestos por la muerte. {{Centrar|590. ''Illud in his obsignatum quoque rebus habere...''}} Preciso es tener en cuenta y en la memoria conservar grabado el principio de que todos los cuerpos que podemos conocer constan de varios elementos, y que no hay uno solo del que fundadamente creamos que se halla constituido por una sola clase de elementos. Y el número de éstos es mayor, y sus especies más distintas en aquellos cuerpos dotados de más diferentes propiedades. {{Centrar|599. ''Principio tellus habet in se corpora prima...''}} Primeramente, la Tierra en sí posee los elementos generadores de las corrientes lí­quidas que nutren los ríos y renuevan los mares, y también contiene los principios de que se alimenta el fuego que le devora las entrañas, como hace el Etna, que algunas veces, con furia impetuosa, expulsa de sus entrañas materiales encendidos. Igualmente posee los gérmenes de nítidos frutos, de do­rados granos útiles á las humanas gentes, y de los pastos que sirven de alimento á las bestias que vagan por los montes.<noinclude></noinclude> ersloz1i1dzytkqen7i7w6hcy1yc9lq Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/100 102 416412 1648350 2026-04-10T23:54:29Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648350 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|608 ''Quare magna Deum mater, materque ferarum...''}} Por este motivo, la consideran madre de los dioses y de los animales, y creadora de la especie humana: los poetas de la antigua Grecia, al dedicarle sus cantos, se la figura­ban sentada sobre un carro tirado por leo­nes; decían que se hallaba flotante en el es­pacio para darnos á entender que nuestro Mundo no puede tener otro mundo por ba­se: las fieras obedientes del carrro, significa­ban que las mayores energías deben abatir­se al celo afectuoso de los padres; fingían que llevaba la frente adornada con mural corona para recordar los sitios elevados que guarnecen las ciudades. De este modo sa­can en procesión la imagen de la Madre di­vina que aún hoy mismo causa terror á cier­tas gentes: por uso de antiguos ritos lleva nombre de Madre Ida<ref>Ida, monte de Frigia ó de la Troade, lugar en que 88 tributaba especial adoración á la Tierra, simbolizada por Cibeles, nombre griego. De la unión de la Tierra y el Tiempo (Saturno), según los poetas, surgieron el movimiento (Júpiter), la vida (Juno), los mares (Neptuno), y otras fuerzas naturales.</ref>, y se la considera acompañada por catervas frigias, porque las gentes de aquella región fueron las primeras que enseñaron al mundo el cultivo de los cereales; en las procesiones de la<noinclude></noinclude> ii21wywoy6u6wylxf2noh0mggfgrs7f Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/101 102 416413 1648351 2026-04-10T23:56:45Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648351 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>Santa Madre, siguen á ésta castrados sacer­dotes, que por su origen hacen pensar que aquellos que traten mal á la diosa é ingra­tos sean para sus progenitores, son indignos de tener posteridad; los acompañantes de la simbólica imagen atruenan el aire con redo­blados repiquetes de tambor, ruidos de tim­bales, ecos amenazadores de corneta retor­cida y desapacibles rumores de la flauta frigia que llenan de terror el ánimo; traen también los ministros picas y dardos que son instrumentos de muerte, y con los cuales aterran al meticuloso vulgo y á los perver­sos é ingratos que no rinden adoración á la majestad de la diosa. {{Centrar|634. ''Ergo cum primum magnas invecta per urbes...''}} Llevada así la muda estatua y paseada por las ciudades populosas produce no pocas utilidades debidas á la generosidad de los devotos: de oro y de plata se adornan las calles; ricos tesoros y abundantes olorosas flores se dedican á la Santa Madre y á su cortejo; una tropa de hombres armados, á quienes los Griegos dan el nombre de ''curetas frigios'', bailan al mismo tiempo que ha­cen vibrar cadenas, y juegan hasta verter sangre; en la cabeza esos hombres llevan terroríficos penachos que recuerdan los que dicen que usaban en Creta los antiguos sa­<noinclude></noinclude> 3z6q7e9j1actw151id81huog81mqost Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/102 102 416414 1648353 2026-04-11T00:00:09Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648353 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>cerdotes para encubrir con su ruido los lloros de Júpiter, mientras que varios niños danzaban en torno de la cuna y con metálicos instrumentos, de que estaban provistos, atronaban el espacio para evitar que Saturno devorase al joven dios y produjera incurable herida en el tierno corazón de la divina Madre. Este es el origen de la costumbre de llevar gente armada en las procesiones de la diosa, y tal vez ese rito obedezca igualmente á la idea de recordar que los hombres deben estar dispuestos para defender la patria y para ser amparo de sus parientes. {{Centrar|653. ''Quæ bene, et eximie quamvis disposta ferantur.''}} Aunque estas fábulas nos encanten por la brillantez de las formas con que han sido expuestas, la recta razón las rechaza. Por su esencia los númenes deben disfrutar eter­na vida en ocio imperturbable: indiferentes á nosotros y á nuestras cosas, exentos de peligros y de aflicciones, ricos por su pro­ pia naturaleza, puesto que de nada necesi­tan , son insensibles á nuestras virtudes ó indiferentes á nuestra ira<ref>Lucrecio repite aquí los versos 56 al 62 del primer canto.</ref>.<noinclude></noinclude> qugmpd6bono2lpz8b4shhwqc48zcwgk 1648355 1648353 2026-04-11T00:01:20Z Artistosteles 84272 1648355 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>cerdotes para encubrir con su ruido los lloros de Júpiter, mientras que varios niños danzaban en torno de la cuna y con metálicos instrumentos, de que estaban provistos, atronaban el espacio para evitar que Saturno devorase al joven dios y produjera incurable herida en el tierno corazón de la divina Madre. Este es el origen de la costumbre de llevar gente armada en las procesiones de la diosa, y tal vez ese rito obedezca igualmente á la idea de recordar que los hombres deben estar dispuestos para defender la patria y para ser amparo de sus parientes. {{Centrar|653. ''Quæ bene, et eximid quamvis disposta ferantur.''}} Aunque estas fábulas nos encanten por la brillantez de las formas con que han sido expuestas, la recta razón las rechaza. Por su esencia los númenes deben disfrutar eter­na vida en ocio imperturbable: indiferentes á nosotros y á nuestras cosas, exentos de peligros y de aflicciones, ricos por su pro­pia naturaleza, puesto que de nada necesi­tan, son insensibles á nuestras virtudes ó indiferentes á nuestra ira<ref>Lucrecio repite aquí los versos 56 al 62 del primer canto.</ref>.<noinclude></noinclude> ocixw7bjcb9q647ophz2kmpwgol38ay Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/103 102 416415 1648358 2026-04-11T00:05:36Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648358 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>{{Centrar|661. ''Terra quidem vero caret omni tempore sensu...''}} Y en verdad la Tierra ha carecido en todo tiempo de sensaciones, y todos los diversos frutos que bajo la acción del Sol existen se forman de los variados y múltiples elementos que aquélla contiene. A pesar de todo, si alguien quiere llamar Neptuno á los ma­res, Ceres á los frutos farináceos, y Baco al vino, usará así nombres extraños á los que posee nuestra lengua, pero puede hacerlo, y también puede llamar divina Madre á la Tierra, aunque sepa que es falso lo que dice. {{Centrar|669. ''Sœpa itaque ex uno tondentes gramina campo...''}} Desde tiempos remotos el ganado lanígero, la estirpe guerrera de caballos, y la especie bovina han vivido bajo una misma temperatura, han usado los mismos pastos y han bebido en iguales surtidores de agua y respirado los mismos aires; no obstante, sus especies han sido siempre muy distintas, y cada individuo de ellas ha conservado por herencia los instintos y las costumbres de sus respectivos padres. También entre las hierbas, lo mismo que entre las aguas, hay diferentes clases, porque sus principios constitutivos no son idénticos. Es todo animal un compuesto de huesos, músculos, sangre, venas, calor, humores, vísceras y nervios,<noinclude></noinclude> ri9ubje4e1wiulez8lz673q91irhr65 Página:Naturaleza de las cosas - Tito Lucrecio Caro. Versión en prosa del poema "De rerum natura" por el Doctor Manuel Rodríguez Navas.pdf/104 102 416416 1648359 2026-04-11T00:07:13Z Artistosteles 84272 /* Corregido */ 1648359 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>substancias que entre sí difieren porque es­ tán formadas de distintos elementos. Ade­ más, debemos suponer que en los cuerpos combustibles existan diversos principios que originen luz, chispas, ceniza y humo; y en general, de todos los cuerpos conoci­ dos dehemos pensar que constan de diversos elementos generadores de los múltiples fenó­ menos en que se manifiestan. {{Centrar|888. ''Denique multa vides, quibus est odor, et sapor una...''}} Hay muchos seres de los que parten ema­naciones que afectan igualmente al paladar y al olfato como si estos sentidos fueran uno solo; entre aquellos seres se cuentan los que inmola ante el ara de los dioses la hipocre­ sía cuidadosa de ocultar sus crímenes: indu­dablemente esos cuerpos han de contener elementos de forma diferente. Llegan á la membrana pituitaria las emanaciones odorí­feras que no tocan ó tocan inútilmente el velo del paladar, y afectan las papilas de ese último órgano moléculas sápidas que no tienen entrada en el sentido olfatorio: de estos hechos puede inducirse que los princi­pios materiales que afecten distintos órga­nos, tienen diferentes formas. En una aglo­meración, pues, de materia hay la conjun­ción de variados cuerpos simples; y los seres<noinclude></noinclude> icegwb5wcj76fnukfyeatb7o2lcmasb 1648360 1648359 2026-04-11T00:08:36Z Artistosteles 84272 1648360 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Artistosteles" /></noinclude>substancias que entre sí difieren porque es­ tán formadas de distintos elementos. Ade­ más, debemos suponer que en los cuerpos combustibles existan diversos principios que originen luz, chispas, ceniza y humo; y en general, de todos los cuerpos conoci­ dos dehemos pensar que constan de diversos elementos generadores de los múltiples fenó­ menos en que se manifiestan. {{Centrar|688. ''Denique multa vides, quibus est odor, et sapor una...''}} Hay muchos seres de los que parten ema­naciones que afectan igualmente al paladar y al olfato como si estos sentidos fueran uno solo; entre aquellos seres se cuentan los que inmola ante el ara de los dioses la hipocre­ sía cuidadosa de ocultar sus crímenes: indu­dablemente esos cuerpos han de contener elementos de forma diferente. Llegan á la membrana pituitaria las emanaciones odorí­feras que no tocan ó tocan inútilmente el velo del paladar, y afectan las papilas de ese último órgano moléculas sápidas que no tienen entrada en el sentido olfatorio: de estos hechos puede inducirse que los princi­pios materiales que afecten distintos órga­nos, tienen diferentes formas. En una aglo­meración, pues, de materia hay la conjun­ción de variados cuerpos simples; y los seres<noinclude></noinclude> ckcm3xzmgybca96ftn2wkbc5flb7ulr El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado (1891)/III 0 416417 1648374 2026-04-11T02:52:55Z Ignacio Rodríguez 3603 Página creada con «<pages index="El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf" include="147-173" header=1/> ---- {{listaref}}» 1648374 wikitext text/x-wiki <pages index="El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf" include="147-173" header=1/> ---- {{listaref}} bsyleixoxiai05ihhtoteghtddd9m8y Página:Discurso de Pi y Margall del 2 de noviembre de 1871. Defensa de la Internacional - Parte II.pdf/4 102 416418 1648379 2026-04-11T07:47:47Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1648379 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" /></noinclude>este punto. En 1802 se ocupó de las condiciones de trabajo para los aprendices de los diferentes ramos de tejidos é hilados de algodon y de lana. En 1819 hizo extensiva la reforma á todos los jóvenes que tuvieran menos de 10 años. En 1833, en 1844 y en 1847 completó su obra. ¿Cuáles son las condiciones de trabajo para los obreros de Inglaterra? Con arreglo al ''bill'' de 1847, el jornal de los adultos no puede pasar de diez horas; con arreglo al de 1844, los niños menores de ocho años no pueden ser admitidos en ningun taller ni en ninguna manufactura. Los niños mayores de ocho años no pueden trabajar más que seis horas, y deben forzosamente consagrar algunas al cultivo de su inteligencia. Esto ha hecho aquella gran nacion sensata, y como todos sabeis, está en vísperas de reducir á nueve horas el jornal de los adultos. Francia apenas ha hecho más que seguir en este punto las huellas de Inglaterra. La ley francesa del año 41 no es más que la reproduccion de la inglesa del año 33. Y cuando aquí mismo un ex-Ministro de la Corona, el Sr. Alonso Martinez, nos ha dicho que tuvo el firme propósito de entrar en esta cuestion y resolverla, ¿será posible que venga alguien y nos diga que es inmoral la ''Internacional'' porque pida la reduccion de las horas del trabajo y la intervencion del Estado en el trabajo de las mujeres y de los niños? Vengamos á las cajas de resistencia. Las sociedades de resistencia son antiguas en Inglaterra; han existido allí bajo el nombre de ''Trades-Unions'' y ''Trades-Societiés''. Las ''Trades-Societiés'' eran sociedades de resistencia que no tenian por objeto más que sostener las huelgas de los obreros contra los maestros. Las ''Trades-Unions'' se diferiaban de estas en que los fondos que recaudaban servian, no solo para mantener las huelgas, sino tambien para el socorro mútuo de los asociados en casos de enfermedad ó de falta involuntaria de trabajo. Todos vosotros recordareis la alarma que se produjo, no solo en Inglaterra, sino en toda Europa, cuando las sangrientas escenas de Sheffield y de Manchester. Si hubiera acontecido aquí algo de eso, atendiendo nuestro carácter impresionable y la facilidad con que nos dejamos llevar de los primeros movimientos de nuestra alma, habríamos aquí tomado desde luego medidas extraordinarias contra sociedades que así ponian en alarma todo el Reino; pero aquel pueblo culto y sensato, aquel pueblo que no se deja llevar nunca de las impresiones del momento, aquel pueblo que no sacrifica nunca á mezquindades políticas las grandes cuestiones sociales, no hizo más que abrir una informacion parlamcutaria para que se supiera quiénes habian sido los autores de tan sangrientos crímenes. Practicada la informacion, cuando se estuvo ya cerciorado de que los criminales no eran las asociaciones, sino algunos fanáticos que en ellas estaban, se guardó muy bien el Parlamento inglés de poner cortapisas de ningun género á la marcha de las sociedades de resistencia. Las sociedades de resistencia, por otra parte, han existido hace muchos años en nuestra Pátria y han tenido una fuerza quo tardará mucho en tener la ''Internacional'' dentro de las provincias en que se organizaron tan poderosas asociaciones. En el año 1840, mandando el general Espartero, siendo el general Espartero regente del Reino, se organizó en Barcelona la primera sociedad de esta clase, la de tejedores de algodon. Se organizó tan bien y de tal manera, que apenas dejó de pertenecer á ella ningun obrero del oficio. Viendo el buen resultado que aquella asociacion daba, se fueron organizando en Cataluña poco a poco, y á su imágen y semejanza, todas las artes y todos los oficios. Se hizo más: luego que estuvieron organizadas todas las artes y todos los oficios, pensaron los presidentes de las asociaciones barcelonesas en subalternarse las asociaciones que estaban distribuidas por el resto de Cataluña, y lo consiguieron. Alcanzado este objeto, les fué fácil reunir á los presidentes de las asociaciones barcelonesas en un Comité central, que era el que naturalmente entendia en todos los negocios relativos a los intereses generales de las asociaciones obreras. ¿Habeis conocido alguna organizacion más poderosa que esta? Vais á ver los resultados. En Inglaterra ha habido grandes y frecuentes huelgas, pero las huelgas en Inglaterra han sido siempre parciales; la huelga mayor ha sido la que hicieron todas las artes que concurren á la edificacion. En Barcelona, en Cataluña, las asociaciones obreras produjeron las grandes huelgas de 1854 y 1855, que fueron, no huelgas parciales de tal ó de cual oficio, sino huelgas generales de todas las artes y de todos los oficios. La de 1854 no preocupó mucho al país, porque ocurrió á raíz de aquella revolucion, cuando estaban los ánimos preocupados por los negocios políticos; pero la de 1855 fue tan imponente, que llamó la atencion, no solo del Gobierno, sino del país. Sin embargo, las Córtes Constituyentes de aquel tiempo estuvieron tambien lejos de querer destruir las asociaciones obreras de Cataluña. Se escribió entonces un proyecto de ley sobre la industria manufacturera, en el cual se proponia el establecimiento del jurado misto de oficiales y de maestros, cosa que yo he tenido siempre por muy buena y por muy conducente, si no á destruir, por lo menos á atenuar la guerra entre el capital y el trabajo. Y bien; cuando todo esto ha sucedido, cuando todo esto sucede en Europa, ¿creeis que es inmoral la sociedad ''Internacional de trabajadores'' porque tenga sociedades de resistencia y porque promueva huelgas? Pues qué, ¿acaso las huelgas no han existido antes que la ''Internacional'' y antes que las asociaciones obreras de Cataluña? La huelga, señores, es tan antigua como el taller: desde el momento en que se ha reunido una porcion de obreros dentro de un taller, dentro de una fábrica; desde el momento en que esos obreros han sentido las mismas necesidades, que han recibido los mismos agravios y exhalado las mismas quejas, desde aquel momento las huelgas han existido, como no podia menos de suceder. Así las huelgas existian en Inglaterra muchísimo antes del año 24, en que se concedió el derecho de coalicion á los obreros; así las huelgas eran numerosas en Francia antes del año 65, en que el Emperador Napoleon concedió el mismo derecho á los trabajadores; así las huelgas han existido en España antes y despues del año 48, que fué el año en que por primera vez fueron consideradas las coaligaciones de obreros como un delito. Debo deciros más, y es que las asociaciones, la ''Internacional'' inclusive, lejos de hacer más frecuentes las huelgas, las han reducido: voy á deciros por qué. Mientras las clases obreras no han estado organizadas, las huelgas han sido hijas de reales ó supuestos agravios del momento. Los obreros se han lanzado á ellas sin calcular los medios de resistencia que tenian, y se han expuesto muchas veces á grandes y terribles<noinclude></noinclude> jsxzzlmfv9qes8ewah72q6qklaysb37 Página:Discurso de Pi y Margall del 2 de noviembre de 1871. Defensa de la Internacional - Parte II.pdf/5 102 416419 1648380 2026-04-11T08:04:02Z Repub73 93361 Se crea la página, revisando el formato. 1648380 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Repub73" /></noinclude>derrotas. Desde el momento en que las clases obreras han estado organizadas, los Consejos de sus asociaciones, antes de promover una huelga, han calculado los resultados, y no las han decretado sino cuando han creido que tenian grandes probabilidades de éxito: así se observa que las huelgas son hoy menos frecuentes que antes. ¿Cómo he de creer yo por fin, Sres. Diputados, que las sociedades de resistencia y las huelgas sean inmorales para nadie, cuando no lo son para el Sr. Ministro de la Gobernacion? ¿No os ha dicho que cree que los obreros tienen el derecho de concertarse para mejorar las condiciones del trabajo? ¿No os ha dicho aquí que él ha reconocido siempre ese derecho á sus propios jornaleros? Pues si tal cree el Sr. Ministro de la Gobernacion, ¿cómo puede acusar de inmoral á la ''Internacional'' porque tenga sociedades de resistencia y porque promueva huelgas? Pero el Sr. Ministro de la Gobernacion decia á renglon seguido que si bien reconocia ese derecho á los obreros, como Ministro no podia menos de procurar la aplicacion del artículo del Código que pena como un delito la coligacion de los obreros para encarecer ó abaratar abusivamento el precio del trabajo. S.S está en un grande error, porque este artículo no ha sido aplicado nunca, ni es aplicable. Voy á decir á S.S. por qué. El Código no pena las coligaciones abusivas, no; el Código pena las coligaciones hechas para encarecer ó abaratar abusivamente el precio del trabajo. Y yo pregunto á S.S.: ¿qué tribunal de justicia, ni qué Gobierno podrá decir jamás cuándo ha sido abusivo el encarecimiento ó el abaratamiento del precio del trabajo? Para marcar ese abuso es preciso saber, en primer lugar, la relacion que guardan los brazos y los capitales destinados á cada industria; la mayor ó menor concurrencia que hay entre los obreros y entre los maestros, la mayor ó menor facilidad en circulacion de la riqueza, y por fin, las mil y una causas económicas que influyen directamente en el precio del trabajo. Y cuando nosotros creemos que el Estado es incapaz de poder apreciar esto, ¿vamos á confiar á un tribunal de justicia que lo aprecie? ¿Por dónde va á apreciarlo? Esta es la razon por qué los tribunales de justicia no han aplicado casi nunca ese articulo del Código. Ya lo veis, pues: ninguno de los medios inmediatos que propone la ''Internacional'' es contrario á la moral pública: veamos ahora si lo son los mediatos. Entramos, señores, en una de las cuestiones más graves que pueden presentarse: en la cuestion de la propiedad. ¿No os llama In atencion, Sres. Diputados, que á cada nueva revolucion política que se verifica en el mundo se vuelve á poner sobre el tapete la cuestion de la propiedad? ¿No os dice esto que la propiedad es una de las instituciones más graves y al mismo tiempo más movedizas? A cada revolucion política sobreviene una cuestion sobre la propiedad; porque la propiedad es la institucion que más y mejor afianza el derecho y el poder de las clases que políticamente se han emancipado. Así, toda clase políticamente emancipada busca en seguida la propiedad, y toda clase socialmente emancipada busca en seguida el poder político. Volved si no los ojos á la antigua Roma: ¿qué encontrais en los primeros tiempos de la república? Un patriciado que por de pronto es el único poder del Estado. La plebe le disputa ese poder, y triunfa. No se contenta, sin embargo, esa turbulenta plebe con tener tribunos que opongan su veto á las decisiones del Senado; no se contenta con poder dictar leyes que sean obligatorias para todos los ciudadanos de Roma; no le basta apoderarse del nombramiento de las altas magistraturas, obligando por este medio á aquellos orgullosos patricios á mendigar sus votos y á pensar en su suerte; pide sin cesar leyes agrarias, pide la participacion en el ''ager publicus'', es decir, en aquella inmensa masa de bienes que constituian entonces el patrimonio de la república. Esto es lo que constituye la obra de los gracos; esto es lo que hace posible la dictadura de Mario y la de César. Cae luego el mundo romano: pueblos venidos del Norte y del Oriente se precipitan sobre los pueblos del Occidente y del Mediodía: ¿se contentan tampoco con mandar las naciones vencidas? No; empiezan por apoderarse de la propiedad de la tierra, por despojar de gran parte de ella á las naciones sojuzgadas; y por un conjunto de circunstancias que seria ocioso y prolijo enumerar, llegan á una constitucion de la propiedad que se presentaba por primera vez en la historia. El poder y la propiedad contraen una union indisoluble: la propiedad lleva anejo el poder; el poder lleva aneja la propiedad. Esta y no otra cosa fué el feudalismo, la consolidacion del poder y la propiedad. Pero esa consolidacion fué una inmensa tiranía para las clases subalternas, y produjo más tarde el movimiento de las municipalidades de los siglos XII y XIII, movimiento que no ha sido consumado sino por vosotros. Vosotros sois los que habeis coronado la obra empezada por las municipalidades de la Edad Media. ¿Qué era la propiedad antes de la revolucion? La tierra estaba en su mayor parte en manos de la nobleza y del clero. En manos de la nobleza estaba amayorazgada, en manos del clero amortizada, en unas y en otras manos fuera de la general circulacion. Como quedaban todavía grandes restos del antiguo feudalismo, sucedia que la propiedad, ora estuviese en manos del clero y ora en las de la nobleza, llevaba en muchas provincias aneja la jurisdiccion y el cobro de tributos, así reales como personales, á pueblos enteros. ¿Qué hicisteis vosotros, es decir, qué ha hecho la revolucion? Por un decreto devolvió al Estado la jurisdiccion que habia sido entregada á los antiguos señores feudales, y declaró abolidos los derechos señoriales; por otro declaró libre la mitad de los bienes amayorazgados en manos de los que entonces los poseian, y la otra mitad en manos de sus inmediatos sucesores. Despues de haber ahuyentado con la tea en la mano las comunidades religiosas, declaró por otro decreto nacionales los bienes de esas comunidades; y no satisfecha con esto, se fué apoderando sucesivamente de los bienes del clero secular, de los de beneficencia é instruccion pública, de los de los municipios y las provincias. ¿Y cómo habeis hecho esto? Para abolir los señoríos habeis rasgado las prerogativas y las cartas selladas de los antiguos Reyes, sin tener para nada en cuenta que muchos de los hombres que los cobraban eran los descondientes de los antiguos héroes de la reconquista del suelo pátrio contra los árabes, ó los descendientes de los otros que habian ido á llevar por todos los ámbitos del mundo nuestra lengua y nuestras leyes. Para desamayorazgar los bienes de los nobles habeis rasgado las cartas de fundacion que habian otorgado sus fundadores, las cédulas por las que los Reyes las habian confirmado, las leyes seculares á cuya sombra se habían establecido. Para apoderaros de los bienes del clero secular y regular habeis violado la santidad de<noinclude></noinclude> htokfrkbmm84ikm5ba3xtnn6v1g2yhn Usuario discusión:Eavq 3 416420 1648382 2026-04-11T08:43:26Z Litlok 22396 Litlok trasladó la página [[Usuario discusión:Eavq]] a [[Usuario discusión:Emma vq]]: Página trasladada automáticamente al cambiar el nombre del usuario «[[Special:CentralAuth/Eavq|Eavq]]» a «[[Special:CentralAuth/Emma vq|Emma vq]]» 1648382 wikitext text/x-wiki #REDIRECCIÓN [[Usuario discusión:Emma vq]] tdl4d22f2arpmvykxag75dlz7k3ondy