Wikisource eswikisource https://es.wikisource.org/wiki/Portada MediaWiki 1.46.0-wmf.26 first-letter Medio Especial Discusión Usuario Usuario discusión Wikisource Wikisource discusión Archivo Archivo discusión MediaWiki MediaWiki discusión Plantilla Plantilla discusión Ayuda Ayuda discusión Categoría Categoría discusión Portal Portal discusión Página Página Discusión Índice Índice Discusión Autor Autor discusión TimedText TimedText talk Módulo Módulo discusión Evento Evento discusión A la memoria desgraciada 0 2603 1652665 1228705 2026-04-30T04:52:19Z Eievie 92979 Página reemplazada por «<pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=51 to=53 header=1/>» 1652665 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=51 to=53 header=1/> fh0m9hlcjt4mwzvye2xjy4h50geusgt Oriental (1 - Zorrilla) 0 7838 1652671 1229251 2026-04-30T04:55:50Z Eievie 92979 Página reemplazada por «<pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=84 to=85 header=1/>» 1652671 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=84 to=85 header=1/> tjj7zdkri7glg5yji0m149mqjszb03x Discusión:El cuervo (Pérez Bonalde tr.) 1 31279 1652469 1042459 2026-04-29T12:48:57Z Ignacio Rodríguez 3603 - plantilla obsoleta, fuente en el Índice 1652469 wikitext text/x-wiki == Comentario == Bonalde puede considerarse, más que traductor, un admirador con conocimiento de causa y talento. Pese a ciertos errores técnicos de la poesía (Elementales incluso, como varios retruécanos para ajustar la rima), pueden tambien atribuirse a la traducción en su nivel de "aprehensión congnoscible de lo cultural", en el cual tiene, más que transcribir de un idioma a otro, que adaptar. El poeta venezolano lo hace magistralmente: No sólo conserva el lenguaje del siglo XIX a lo largo del poema, como si de un contemporáneo en castellano de Poe se tratara; además, muestra los temores propios de una cultura como la iberoamericana, muy permeada por la tradición judeocristiana (el bueno es Dios, el cuervo, el malo, debe ser un demonio). Debe reconocerse que Bonalde bien pudo seguir una "Filosofia de la Traducción": Aunque no es precisamente una versión libre, obsérvese su estructura: Seis versos de entre 15 y 16 sílabas, rima interna entre el tercer verso y el hemistequio del quinto y, claro, el final con "Nunca más" o palabras que terminadas, como "fanal", "señorial", "más" de nuevo, dan el típico ritmo del original de Poe. Esta adaptación de la musicalidad del poema es antológica en la historia de las traducciones, por cuanto la poesía presenta dificultades en espacio y ritmo. Y a ello se suma que Bonalde, reiteramos, quiso extrapolar ese universo a lo latinoamericano, aportando drama adicional con exclamaciones donde no las había, recortando o alargando palabras y en otras añadiendo de modo efectista ("Ancho combo velo de zafir que nos cobija", en inglés, es mucho más corto) expresiones enteras y uno que otro signo de puntuación. En esta estructura, este objetivo y esta adaptación, Bonalde trabajó con relativa soltura: Hay enunciados enteros cambiados de posición, hay frases y vocablos adelante o atrás de donde deberían y de hecho, metáforas que, al suplementar en ritmo, métrica y musicalidad a la obra ("Mes del hielo" por "bleak december"), son de una total pertenencia creativa del venezolano. Por supuesto, existen también sacrificios: Además de los gazapos evidentes de carácter técnico, no existe rima interna por completo en los versos primeros de cada estrofa del poema ni la repetición de los dos penúltimos versos. Detalles cuyo detrimento, a despecho de lo que puristas tanto de Poe como del arte de la traducción, aportan una belleza detrás del propio poema, se podría decir que semejante proeza de traducción sólo en realidad fue un ejercicio de originalidad, atribuible en este nivel sólo a Bonalde. Disfruten esta versión recostados en el "rojo terciopelo" e imagínense que el Cuervo de Poe fue en realidad escrito en español. [[Especial:Contributions/189.132.197.37|189.132.197.37]] beib6ktrd24xy8wgvao8oxst0l82kth Oriental (2 - Zorrilla) 0 32502 1652684 1229252 2026-04-30T05:11:51Z Eievie 92979 Página reemplazada por «<pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=111 to=114 header=1/>» 1652684 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=111 to=114 header=1/> 2aannwoqogo10fqexx2w6yd8i535y7m 1652685 1652684 2026-04-30T05:12:01Z Eievie 92979 1652685 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=112 to=114 header=1/> 8sgcg2a5l6go7waa0w73tdpjz68ttil Elvira (Zorrilla) 0 32505 1652679 1228922 2026-04-30T05:07:05Z Eievie 92979 Página reemplazada por «<pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=132 to=134 header=1/>» 1652679 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=132 to=134 header=1/> idyegl0wf555kp871ctcp8exywysmpk Oriental (3 - Zorrilla) 0 32508 1652690 1229253 2026-04-30T05:18:08Z Eievie 92979 Página reemplazada por «<pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=147 to=148 header=1/>» 1652690 wikitext text/x-wiki <pages index="Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf" from=147 to=148 header=1/> 0oc5irr09ibuiyhq86z62wz9usulfv3 Discusión:Carta de Hilarion Daza (1879) 1 33922 1652470 1556218 2026-04-29T12:50:43Z Ignacio Rodríguez 3603 -plantilla obsoleta 1652470 wikitext text/x-wiki {{Infotexto |año=1879 |fuente="Apuntes históricos de una gran ciudad" ''[[Arístides Herrera Cuntti]]'' ISBN 9972-2908-0-8. '''[[Wikisource:Permisos de copia/Arístides Herrera Cuntti|Permiso copia]]'''. |colaborador=[[Usuario:Arístides Herrera Cuntti|'''Arí'''stides]] |revisor=[[Usuario:LadyInGrey|LadyInGrey]] - [[Usuario:Roberto Mora Almeyda|Roberto Mora Almeyda]] |notas= Documentos agrupados y que tienen relación con el artículo [[:w:es:Guerra del Pacífico|Guerra del Pacífico]] }} == '''Fuentes bibliográficas''' == {{Infotexto |año=1879 |fuente=*"Apuntes históricos de una gran ciudad", :[[Arístides Herrera Cuntti]], Lima, Perú, ©1983, ©1984; Chincha, Perú, ©2000, ©2006, *[http://ahcedicionesperu.spaces.live.com/ AHC Ediciones Perú] ([http://www.sunat.gob.pe/ RUC N° 10078391575 SUNAT Perú]), :ISBN 9972-2908-0-8 *ISBN-13 :ISBN 978-9972-2908-0-0; *Bookland EAN-13 :EAN 9789972290800 *Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú: :Depósito Legal N° 2006-10131 *"Divagaciones históricas en la web, Libro 1", :Arístides Herrera Cuntti, Chincha, Perú, ©2004, ©2006, *AHC Ediciones Perú (RUC N° 10078391575), :ISBN 978-9972-2908-1-6; *Bookland EAN :EAN 9789972290817 *Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú: :Depósito Legal N° 2006-10934 |colaborador=*[[Arístides Herrera Cuntti]] : alojamiento del documento en Wikisource; *[[Usuario:LadyInGrey|LadyInGrey]] :edición y categorización *[[Usuario:Roberto Mora Almeyda|Roberto Mora Almeyda]] : Inclusión de fuentes bibliográficas, códigos ISBN y EAN<br /> |progreso=[[imagen:100%.png]] |notas=Documentos agrupados y que tienen relación con el artículo [[:w:es:Guerra del Pacífico|Guerra del Pacífico]] |revisor=--[[Usuario:Roberto Mora Almeyda|Roberto]] ([[Usuario Discusión:Roberto Mora Almeyda|conversemos]]) 04:29 7 abr 2007 (UTC) }} rv7o6t6ehabx9j3d1l9ndcj7xrqi3aj Constitución de El Salvador de 1983/Título II, capítulo III 0 51395 1652655 1575382 2026-04-30T04:39:23Z Jarould 38000 1652655 wikitext text/x-wiki {{T3|Capítulo III|sub=Los ciudadanos, sus derechos y deberes políticos y el cuerpo electoral|anclaje=T2C3}} <div class=Parrafo><span id="71">{{Artículo|71|'''Art. 71.—'''}}</span> Son ciudadanos todos los salvadoreños mayores de dieciocho años.</div> <div class=Parrafo><span id="72">{{Artículo|72|'''Art. 72.—'''}}</span> Los derechos políticos del ciudadano son:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Ejercer el sufragio;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Asociarse para constituir partidos políticos de acuerdo con la ley e ingresar a los ya constituidos;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Optar a cargos públicos cumpliendo con los requisitos que determinan esta Constitución y las leyes secundarias.</div> <div class=Parrafo><span id="73">{{Artículo|73|'''Art. 73.—'''}}</span> Los deberes políticos del ciudadano son:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Ejercer el sufragio;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Cumplir y velar porque se cumpla la Constitución de la República;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Servir al Estado de conformidad con la ley.</div><div class=Parrafo>El ejercicio del sufragio comprende, además, el derecho de votar en la consulta popular directa, contemplada en esta Constitución.</div> <div class=Parrafo><span id="74">{{Artículo|74|'''Art. 74.—'''}}</span> Los derechos de ciudadanía se suspenden por las causas siguientes:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Auto de prisión formal;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Enajenación mental;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Interdicción judicial;</div> ::<div class=Parrafo>4º− Negarse a desempeñar, sin justa causa, un cargo de elección popular; en este caso, la suspensión durará todo el tiempo que debiera desempeñarse el cargo rehusado.</div> <div class=Parrafo><span id="75">{{Artículo|75|'''Art. 75.—'''}}</span> Pierden los derechos de ciudadano:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Los de conducta notoriamente viciada;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Los condenados por delito;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Los que compren o vendan votos en las elecciones;{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=</div><div class=Parrafo>4º− Los funcionarios, las autoridades y los agentes de éstas que coarten la libertad del sufragio.<ref name="r29">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|29}}</ref></div>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=</div> ::<div class=Parrafo>4º− Los que suscriban actas, proclamas o adhesiones para promover o apoyar la reelección o la continuación del Presidente de la República, o empleen medios directos encaminados a ese fin;</div> ::<div class=Parrafo>5º− Los funcionarios, las autoridades y los agentes de éstas que coarten la libertad del sufragio.</div>}} <div class=Parrafo>En estos casos, los derechos de ciudadanía se recuperarán por rehabilitación expresa declarada por autoridad competente.</div> <div class=Parrafo><span id="76">{{Artículo|76|'''Art. 76.—'''}}</span> El cuerpo electoral está formado por todos los ciudadanos capaces de emitir voto.</div> <div class=Parrafo><span id="77">{{Artículo|77|'''Art. 77.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Para el ejercicio del sufragio es condición indispensable estar inscrito en el Registro Electoral elaborado por el Tribunal Supremo Electoral.</div> <div class=Parrafo>Los partidos políticos legalmente inscritos tendrán derecho de vigilancia sobre la elaboración, organización, publicación y actualización del Registro Electoral.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref></div>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Para el ejercicio del sufragio es condición indispensable estar inscrito en el Registro Electoral, elaborado en forma autónoma por el Concejo Central de Elecciones, y distinto a cualquier otro registro público.</div>}} <div class=Parrafo><span id="78">{{Artículo|78|'''Art. 78.—'''}}</span> El voto será libre, directo, igualitario y secreto.</div> <div class=Parrafo><span id="79">{{Artículo|79|'''Art. 79.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=En el territorio de la República y en el extranjero se establecerán las circunscripciones electorales que determinará la ley.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=El territorio de la República se divide en circunscripciones electorales que determinará la ley.}} {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=La base del sistema electoral es la población y en el extranjero el Registro Electoral.<ref name="r33">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|33}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=La base del sistema electoral es la población.}}</div> <div class=Parrafo>Para elecciones de Diputados se adoptará el sistema de representación proporcional.</div> <div class=Parrafo>La ley determinará la forma, tiempo y demás condiciones para el ejercicio del sufragio.</div> <div class=Parrafo>La fecha de las elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, deberá preceder no menos de dos meses ni más de cuatro a la iniciación del período presidencial.</div> <div class=Parrafo><span id="80">{{Artículo|80|'''Art. 80.—'''}}</span> El Presidente y Vicepresidente de la República, los Diputados a la Asamblea Legislativa{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref><ref name="r28">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|28}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=}} y los miembros de los Concejos Municipales, son funcionarios de elección popular.</div> <div class=Parrafo>{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Se considerarán electos como Presidente y Vicepresidente de la Republica, los candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos válidos en el correspondiente proceso electoral.<ref name="r29">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|29}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Cuando en las elecciones de Presidente y Vicepresidente de la República ningún partido político o coalición de partidos políticos participantes, haya obtenido mayoría absoluta de votos de conformidad con el escrutinio practicado, se llevará a cabo una segunda elección entre los dos partidos políticos o coalición de partidos políticos que hayan obtenido mayor número de votos válidos; esta segunda elección deberá celebrarse en un plazo no mayor de treinta días después de haberse declarado firmes los resultados de la primera elección.</div> <div class=Parrafo>Cuando por fuerza mayor o caso fortuito, debidamente calificados por la Asamblea Legislativa, no pudiere efectuarse la segunda elección en el período señalado, la elección se verificará dentro de un segundo período no mayor de treinta días.}}</div> <div class=Parrafo><span id="81">{{Artículo|81|'''Art. 81.—'''}}</span> La propaganda electoral sólo se permitirá, aun sin previa convocatoria, cuatro meses antes de la fecha establecida por la ley para la elección de Presidente y Vicepresidente de la República; dos meses antes, cuando se trate de Diputados, y un mes antes en el caso de los Concejos Municipales.</div> <div class=Parrafo><span id="82">{{Artículo|82|'''Art. 82.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Los ministros de cualquier culto religioso, los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada y los miembros de la Policía Nacional Civil no podrán pertenecer a partidos políticos ni optar a cargos de elección popular.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Los ministros de cualquier culto religioso y los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada no podrán pertenecer a partidos políticos ni obtener cargos de elección popular.}}</div> <div class=Parrafo>Tampoco podrán realizar propaganda política en ninguna forma.</div> <div class=Parrafo>El ejercicio del voto lo ejercerán los ciudadanos en los lugares que determine la ley y no podrá realizarse en los recintos de las instalaciones militares{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=&#32;o de seguridad pública.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=.}}</div><noinclude>[[Categoría:Constitución de El Salvador de 1983]]</noinclude> gdxzildhp52tkesovze8xofr9vz98eb 1652658 1652655 2026-04-30T04:44:25Z Jarould 38000 1652658 wikitext text/x-wiki {{T3|Capítulo III|sub=Los ciudadanos, sus derechos y deberes políticos y el cuerpo electoral|anclaje=T2C3}} <div class=Parrafo><span id="71">{{Artículo|71|'''Art. 71.—'''}}</span> Son ciudadanos todos los salvadoreños mayores de dieciocho años.</div> <div class=Parrafo><span id="72">{{Artículo|72|'''Art. 72.—'''}}</span> Los derechos políticos del ciudadano son:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Ejercer el sufragio;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Asociarse para constituir partidos políticos de acuerdo con la ley e ingresar a los ya constituidos;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Optar a cargos públicos cumpliendo con los requisitos que determinan esta Constitución y las leyes secundarias.</div> <div class=Parrafo><span id="73">{{Artículo|73|'''Art. 73.—'''}}</span> Los deberes políticos del ciudadano son:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Ejercer el sufragio;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Cumplir y velar porque se cumpla la Constitución de la República;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Servir al Estado de conformidad con la ley.</div><div class=Parrafo>El ejercicio del sufragio comprende, además, el derecho de votar en la consulta popular directa, contemplada en esta Constitución.</div> <div class=Parrafo><span id="74">{{Artículo|74|'''Art. 74.—'''}}</span> Los derechos de ciudadanía se suspenden por las causas siguientes:</div> ::<div class=Parrafo>1º− Auto de prisión formal;</div> ::<div class=Parrafo>2º− Enajenación mental;</div> ::<div class=Parrafo>3º− Interdicción judicial;</div> ::<div class=Parrafo>4º− Negarse a desempeñar, sin justa causa, un cargo de elección popular; 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esta segunda elección deberá celebrarse en un plazo no mayor de treinta días después de haberse declarado firmes los resultados de la primera elección.</div> <div class=Parrafo>Cuando por fuerza mayor o caso fortuito, debidamente calificados por la Asamblea Legislativa, no pudiere efectuarse la segunda elección en el período señalado, la elección se verificará dentro de un segundo período no mayor de treinta días.}}</div> <div class=Parrafo><span id="81">{{Artículo|81|'''Art. 81.—'''}}</span> La propaganda electoral sólo se permitirá, aun sin previa convocatoria, cuatro meses antes de la fecha establecida por la ley para la elección de Presidente y Vicepresidente de la República; dos meses antes, cuando se trate de Diputados, y un mes antes en el caso de los Concejos Municipales.</div> <div class=Parrafo><span id="82">{{Artículo|82|'''Art. 82.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Los ministros de cualquier culto religioso, los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada y los miembros de la Policía Nacional Civil no podrán pertenecer a partidos políticos ni optar a cargos de elección popular.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Los ministros de cualquier culto religioso y los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada no podrán pertenecer a partidos políticos ni obtener cargos de elección popular.}}</div> <div class=Parrafo>Tampoco podrán realizar propaganda política en ninguna forma.</div> <div class=Parrafo>El ejercicio del voto lo ejercerán los ciudadanos en los lugares que determine la ley y no podrá realizarse en los recintos de las instalaciones militares{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=&#32;o de seguridad pública.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=.}}</div><noinclude>[[Categoría:Constitución de El Salvador de 1983]]</noinclude> fwwmlttezp80yxl07myzs0s2d64417r Constitución de El Salvador de 1983/Título VI, capítulo VII 0 51409 1652656 1611612 2026-04-30T04:39:31Z Jarould 38000 1652656 wikitext text/x-wiki {{T3|Capítulo VII|sub={{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Tribunal Supremo Electoral<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Consejo Central de Elecciones}}|anclaje=T6C7}} <div class=Parrafo><span id="208">{{Artículo|208|'''Art. 208.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Habrá un Tribunal Supremo Electoral que estará formado por cinco Magistrados, quienes durarán {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=seis años<ref name="r30">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|30}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=cinco años}} en sus funciones y serán elegidos por la Asamblea Legislativa. {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Tres de ellos serán elegidos de un proceso general y público que la comisión respectiva realice.<ref name="r34">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|34}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Tres de ellos de cada una de las ternas propuestas por los tres partidos políticos o coaliciones legales que hayan obtenido mayor número de votos en la última elección presidencial.}} Los dos Magistrados restantes serán elegidos con el voto favorable de por lo menos los dos tercios de los Diputados electos, de dos ternas propuestas por la Corte Suprema de Justicia, quienes deberán reunir los requisitos para ser Magistrados de las Cámaras de Segunda Instancia, y no tener ninguna afiliación partidista.</div> <div class=Parrafo>Habrá cinco Magistrados suplentes elegidos en igual forma que los propietarios. Si por cualquier circunstancia no se propusiere alguna terna, la Asamblea Legislativa hará la respectiva elección sin la terna que faltare.</div> <div class=Parrafo>{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=El Magistrado Presidente de dicho organismo colegiado será electo por la Asamblea Legislativa.<ref name="r34">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|34}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=El Magistrado Presidente será el propuesto por el partido o coalición legal que obtuvo el mayor número de votos en la última elección presidencial.}}</div> <div class=Parrafo>El Tribunal Supremo Electoral será la autoridad máxima en esta materia, sin perjuicio de los recursos que establece esta Constitución, por violación de la misma.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=El Consejo Central de Elecciones estará formado por tres miembros elegidos por la Asamblea Legislativa, de cada una de las ternas propuestas por los tres partidos políticos o coaliciones legales que hayan obtenido mayor número de votos en la última elección presidencial.</div> <div class=Parrafo>Habrá tres miembros suplentes elegidos en la misma forma. El Presidente será el del partido mayoritario. Durarán cinco años en sus funciones.</div> <div class=Parrafo>Si por cualquier circunstancia no se propusiere alguna terna, la Asamblea Legislativa hará la respectiva elección sin ella.}}</div> <div class=Parrafo><span id="209">{{Artículo|209|'''Art. 209.—'''}}</span> La ley establecerá los organismos necesarios para la recepción, recuento y fiscalización de votos y demás actividades concernientes al sufragio{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=&#32;y cuidará de que estén integrados de modo que no predomine en ellos ningún partido o coalición de partidos.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=. El Consejo Central de Elecciones será la autoridad suprema en esta materia, sin perjuicio de los recursos que establezca esta Constitución, por violación de la misma.}}</div> <div class=Parrafo>{{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=Los partidos políticos y coaliciones contendientes tendrán derecho de vigilancia sobre todo el proceso electoral.<ref name="r1">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=Los partidos políticos contendientes tendrán derecho de vigilancia sobre el proceso electoral.}}</div> <div class=Parrafo><span id="210">{{Artículo|210|'''Art. 210.—'''}}</span> {{#switch:{{{1}}}|#default<!--TEXTO VIGENTE-->=(Texto derogado)<ref name="r27">{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|27}}</ref>|original<!--TEXTO APROBADO EN 1983-->=El Estado reconoce la deuda política como un mecanismo de financiamiento para los partidos políticos contendientes, encaminado a promover su libertad e independencia. La ley secundaria regulará lo referente a esta materia.}}</div> <noinclude>[[Categoría:Constitución de El Salvador de 1983]]</noinclude> 8e19jg7ixkk26j8wth5c0lkh01weqqf Plantilla:Nuevo capítulo 10 59159 1652508 490280 2026-04-29T21:58:44Z Ignacio Rodríguez 3603 borrar 1652508 wikitext text/x-wiki {{borrar|bastante obsoleta y nada histórica [[User:Ignacio Rodríguez|'''Ignacio''']] - [[User talk:Ignacio Rodríguez|( '''話合''' )]] 21:58 29 abr 2026 (UTC)}}{{#switch: {{{1}}}|{{{to}}}=</span><div class="hiddenStructure">|{{{from}}}=</div><span>| }}<noinclude> {{Plantilla obsoleta|Véase [[Ayuda:Inclusión de secciones mediante marcas]] para conocer cómo usar las "secciones".}} Plantilla para subdividir una página en varias partes (para archivos .djvu). [[Categoría:Wikisource:Plantillas de mantenimiento]] [[ca:Plantilla:NouCapítol]][[fr:Modèle:NouveauChapitre]]</noinclude> f8frd755vk0zis1jckpudbzaook9vqk Manifiesto de Lausana 0 106866 1652476 755337 2026-04-29T15:56:03Z ~2026-26195-81 96090 1652476 wikitext text/x-wiki {{DH}} Españoles: Conozco vuestra dolorosa desilusión y comparto vuestros temores. Acaso lo siento más en carne viva que vosotros, ya que, en el libre ambiente de esta atalaya centroeuropea, donde la voluntad de Dios me ha situado, no pesan sobre mi espíritu ni vendas ni mordazas. A diario puedo escuchar y meditar lo que se dice sobre España. Desde abril de 1931 en que el Rey, mi Padre, suspendió sus regias prerrogativas, ha pasado España por uno de los periodos más trágicos de su historia. Durante los cinco años de República, el estado de inseguridad y anarquía, creado por innumerables atentados, huelgas y desórdenes de toda especie, desembocó en la guerra civil que, por tres años, asoló y ensangrentó la patria. El generoso sacrificio del Rey de abandonar el territorio nacional para evitar el derramamiento de sangre española, resultó inútil. Hoy, pasados seis años desde que finalizó la guerra civil, el régimen implantado por el General Franco, inspirado desde el principio en los sistemas totalitarios de las potencias del Eje, tan contrario al carácter y a la tradición de nuestro pueblo, es fundamentalmente incompatible con las circunstancias que la guerra presente está creando en el mundo. La política exterior seguida por el Régimen compromete también el porvenir de la Nación. Corre España el riesgo de verse arrastrada a una nueva lucha fratricida y de encontrarse totalmente aislada del mundo. El régimen actual, por muchos que sean sus esfuerzos para adaptarse a la nueva situación, provoca este doble peligro; y una nueva República, por moderada que fuera en sus comienzos e intenciones, no tardaría en desplazarse hacia uno de los extremos, reforzando así al otro, para terminar en una nueva guerra civil. Sólo la Monarquía Tradicional puede ser instrumento de paz y de concordia para reconciliar a los españoles; sólo ella puede obtener respeto en el exterior, mediante un efectivo Estado de Derecho, y realizar una armoniosa síntesis del orden y de la libertad en que se basa la concepción cristiana del Estado. Millones de españoles de las más variadas ideologías, convencidos de esta verdad, ven en la Monarquía la única institución salvadora. Desde que por renuncia y subsiguiente muerte del Rey Don Alfonso XIII en 1941, asumí los deberes y derechos de la Corona de España, mostré mi disconformidad con la política interior y exterior seguida por el General Franco. En cartas dirigidas a él y a mi representante hice constar mi insolidaridad con el régimen que representa, y por dos veces, en declaraciones a la Prensa, manifesté cuán contraria era mi posición en muy fundamentales cuestiones. Por estas razones, me resuelvo, para descargar mi conciencia del agobio cada día más apremiante de la responsabilidad que me incumbe, a levantar mi voz y requerir solemnemente al General Franco para que, reconociendo el fracaso de su concepción totalitaria del Estado, abandone el poder y dé libre paso a la restauración del régimen tradicional de España, único capaz de garantizar la religión, el orden y la libertad. Bajo la Monarquía -reconciliadora, justiciera y tolerante- caben cuantas reformas demande el interés de la nación. Primordiales tareas serán: aprobación inmediata, por votación popular, de una Constitución política; reconocimiento de todos los derechos inherentes a la persona humana y garantía de las libertades políticas correspondientes; establecimiento de una asamblea legislativa elegida por la nación; reconocimiento de la diversidad regional; amplia amnistía política; una más justa distribución de la riqueza y la supresión de injustos contrastes sociales contra los cuáles no sólo claman los preceptos del cristianismo, sino que están en flagrante y peligrosísima contradicción con los signos político-económicos de nuestro tiempo. No levanto bandera de rebeldía, ni incito a nadie a la sedición, pero quiero recordar a quienes apoyan al actual régimen la inmensa responsabilidad en que incurren, contribuyendo a prolongar una situación que está en trance de llevar al país a una irreparable catástrofe. Fuerte en mi confianza en Dios y en mis derechos y deberes imprescriptibles, espero el momento en que pueda realizar mi mayor anhelo: la paz y la concordia de todos los españoles. ¡Viva España! Juan Lausana, 19 de marzo de 1945 == Enlaces externos == {{wikipedia|Manifiesto de Lausana}} [[Categoría:Historia de España]] [[Categoría:Manifiestos]] [[Categoría:D1945]] 0egi97zqn6y0rc9zy8ymo8uoh1uy0ek 1652694 1652476 2026-04-30T09:33:50Z Aleator 587 +sf 1652694 wikitext text/x-wiki {{sinfuente|fecha=20260430}} {{DH}} Españoles: Conozco vuestra dolorosa desilusión y comparto vuestros temores. Acaso lo siento más en carne viva que vosotros, ya que, en el libre ambiente de esta atalaya centroeuropea, donde la voluntad de Dios me ha situado, no pesan sobre mi espíritu ni vendas ni mordazas. A diario puedo escuchar y meditar lo que se dice sobre España. Desde abril de 1931 en que el Rey, mi Padre, suspendió sus regias prerrogativas, ha pasado España por uno de los periodos más trágicos de su historia. Durante los cinco años de República, el estado de inseguridad y anarquía, creado por innumerables atentados, huelgas y desórdenes de toda especie, desembocó en la guerra civil que, por tres años, asoló y ensangrentó la patria. El generoso sacrificio del Rey de abandonar el territorio nacional para evitar el derramamiento de sangre española, resultó inútil. Hoy, pasados seis años desde que finalizó la guerra civil, el régimen implantado por el General Franco, inspirado desde el principio en los sistemas totalitarios de las potencias del Eje, tan contrario al carácter y a la tradición de nuestro pueblo, es fundamentalmente incompatible con las circunstancias que la guerra presente está creando en el mundo. La política exterior seguida por el Régimen compromete también el porvenir de la Nación. Corre España el riesgo de verse arrastrada a una nueva lucha fratricida y de encontrarse totalmente aislada del mundo. El régimen actual, por muchos que sean sus esfuerzos para adaptarse a la nueva situación, provoca este doble peligro; y una nueva República, por moderada que fuera en sus comienzos e intenciones, no tardaría en desplazarse hacia uno de los extremos, reforzando así al otro, para terminar en una nueva guerra civil. Sólo la Monarquía Tradicional puede ser instrumento de paz y de concordia para reconciliar a los españoles; sólo ella puede obtener respeto en el exterior, mediante un efectivo Estado de Derecho, y realizar una armoniosa síntesis del orden y de la libertad en que se basa la concepción cristiana del Estado. Millones de españoles de las más variadas ideologías, convencidos de esta verdad, ven en la Monarquía la única institución salvadora. Desde que por renuncia y subsiguiente muerte del Rey Don Alfonso XIII en 1941, asumí los deberes y derechos de la Corona de España, mostré mi disconformidad con la política interior y exterior seguida por el General Franco. En cartas dirigidas a él y a mi representante hice constar mi insolidaridad con el régimen que representa, y por dos veces, en declaraciones a la Prensa, manifesté cuán contraria era mi posición en muy fundamentales cuestiones. Por estas razones, me resuelvo, para descargar mi conciencia del agobio cada día más apremiante de la responsabilidad que me incumbe, a levantar mi voz y requerir solemnemente al General Franco para que, reconociendo el fracaso de su concepción totalitaria del Estado, abandone el poder y dé libre paso a la restauración del régimen tradicional de España, único capaz de garantizar la religión, el orden y la libertad. Bajo la Monarquía -reconciliadora, justiciera y tolerante- caben cuantas reformas demande el interés de la nación. Primordiales tareas serán: aprobación inmediata, por votación popular, de una Constitución política; reconocimiento de todos los derechos inherentes a la persona humana y garantía de las libertades políticas correspondientes; establecimiento de una asamblea legislativa elegida por la nación; reconocimiento de la diversidad regional; amplia amnistía política; una más justa distribución de la riqueza y la supresión de injustos contrastes sociales contra los cuáles no sólo claman los preceptos del cristianismo, sino que están en flagrante y peligrosísima contradicción con los signos político-económicos de nuestro tiempo. No levanto bandera de rebeldía, ni incito a nadie a la sedición, pero quiero recordar a quienes apoyan al actual régimen la inmensa responsabilidad en que incurren, contribuyendo a prolongar una situación que está en trance de llevar al país a una irreparable catástrofe. Fuerte en mi confianza en Dios y en mis derechos y deberes imprescriptibles, espero el momento en que pueda realizar mi mayor anhelo: la paz y la concordia de todos los españoles. ¡Viva España! Juan Lausana, 19 de marzo de 1945 == Enlaces externos == {{wikipedia|Manifiesto de Lausana}} [[Categoría:Historia de España]] [[Categoría:Manifiestos]] [[Categoría:D1945]] fmt1zgs5ntjdt13cntuseuagp83qu0x Plantilla:Menor/doc 10 112137 1652505 1452939 2026-04-29T21:48:20Z Ignacio Rodríguez 3603 a {{Demo}} 1652505 wikitext text/x-wiki {{Subpágina documentación}} <!-- POR FAVOR, AÑADE LAS CATEGORÍAS E INTERWIKIS AL FINAL DE ESTA PÁGINA. --> <!-- Si te dispones a documentar una plantilla de mantenimiento, por favor considera adoptar el formato de [[Wikipedia:Documentación de plantillas de mantenimiento]]--> {{Plantilla SPAN}} == Uso == {{demo|<nowiki>{{</nowiki>{{lc:{{BASEPAGENAME}}}}<nowiki>|Texto}}</nowiki>|sep=⇒}} Estas plantillas no deben contener saltos de línea * {{ep|xx-menor}} * {{ep|x-menor}} * {{ep|menor}} * {{ep|grande}} * {{ep|x-grande}} * {{ep|xx-grande}} * {{ep|xxx-grande}} * {{ep|xxxx-grande}} * {{ep|xxxxx-grande}} * {{ep|xxxxxx-grande}} === Ver también === * {{ep|bloque menor}} * {{ep|bloque grande}} <includeonly><!-- ++++ POR FAVOR, AÑADE LAS CATEGORÍAS E INTERWIKIS DEBAJO DE ESTA LÍNEA, DENTRO DE LAS ETIQUETAS INCLUDEONLY, GRACIAS. --> [[Categoría:Wikisource:Plantillas de tamaño de texto]] </includeonly> 0dare44716ytf8e5znid7l7pll747wf Plantilla:=/doc 10 222363 1652504 1159073 2026-04-29T21:39:24Z Ignacio Rodríguez 3603 + borrar 1652504 wikitext text/x-wiki {{borrar|Plantilla innecesaria, sin uso (reemplazada por la palabra mágica {{ep|1==}})}} {{Subpágina documentación}} <!-- POR FAVOR, AÑADE LAS CATEGORÍAS E INTERWIKIS AL FINAL DE ESTA PÁGINA. --> <!-- Si te dispones a documentar una plantilla de mantenimiento, por favor considera adoptar el formato de [[Wikipedia:Documentación de plantillas de mantenimiento]]--> == Uso == {{Subpágina de documentación}} === Uso === ;Uso básico {{epc|&#61;}} Ver [[w:Plantilla:&#61;]] <includeonly> <!-- Coloca las categorías de la plantilla a continuación y los interwikis en Wikidata --> [[Categoría:Wikisource:Plantillas para evitar la evaluación por MediaWiki]] </includeonly> d8qzxhv2x49qwdd34hctgzpyj25zenz Índice:La leyenda del Cid.djvu 104 248652 1652605 1597508 2026-04-30T02:21:21Z Eievie 92979 1652605 proofread-index text/x-wiki {{:MediaWiki:Proofreadpage_index_template |Titulo= |Subtitulo= |Volumen= |Autor= |Editor= |Traductor= |Prologuista= |Imprenta= |Editorial= |Ilustrador= |Ano=1882 |Lugar= |derechos=España |Fuente={{IA|laleyendadelcide00zorr}} |Imagen=7 |Progreso=C |Paginas=<pagelist 1to10="-" 5to9="—" 7="Portada" 11="1" 11to26="highroman" 27="1" 609to612="-" "} /> |Notas={{índice auxiliar|título={{Anclaje+|Índice}}|ancho=24em| '''A la muy noble y más leal ciudad de Burgos''' [[La leyenda del Cid/Introducción/I|I]] - 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[[La leyenda del Cid/Introducción/VI|VI]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/VII|VII]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/VIII|VIII]] '''Capítulo I''' [[La leyenda del Cid/Capítulo I/I|I]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/II|II]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/III|III]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/IV|IV]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/V|V]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/VI|VI]] '''Capítulo II''' [[La leyenda del Cid: 15|I]] - [[La leyenda del Cid: 16|II]] - [[La leyenda del Cid: 17|III]] - [[La leyenda del Cid: 18|IV]] - [[La leyenda del Cid: 19|V]] - [[La leyenda del Cid: 20|VI]] - [[La leyenda del Cid: 21|VII]] - [[La leyenda del Cid: 22|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 23|IX]] '''Capítulo III''' [[La leyenda del Cid: 24|I]] - [[La leyenda del Cid: 25|II]] - [[La leyenda del Cid: 26|III]] - [[La leyenda del Cid: 27|IV]] - [[La leyenda del Cid: 28|V]] - [[La leyenda del Cid: 29|VI]] - [[La leyenda del Cid: 30|VII]] [[La leyenda del Cid: 31|VIII]] '''Capítulo IV''' [[La leyenda del Cid: 32|I]] - [[La leyenda del Cid: 33|II]] - [[La leyenda del Cid: 34|III]] - [[La leyenda del Cid: 35|IV]] - [[La leyenda del Cid: 36|V]] - [[La leyenda del Cid: 37|VI]] - [[La leyenda del Cid: 38|VII]] - [[La leyenda del Cid: 39|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 40|IX]] - [[La leyenda del Cid: 41|X]] - [[La leyenda del Cid: 42|XI]] - [[La leyenda del Cid: 43|XII]] - [[La leyenda del Cid: 44|XIII]] '''Capítulo V''' [[La leyenda del Cid: 45|I]] - [[La leyenda del Cid: 46|II]] - [[La leyenda del Cid: 47|III]] - [[La leyenda del Cid: 48|IV]] - [[La leyenda del Cid: 49|V]] - [[La leyenda del Cid: 50|VI]] - [[La leyenda del Cid: 51|VII]] '''Capítulo VI''' [[La leyenda del Cid: 52|I]] - [[La leyenda del Cid: 53|II]] - [[La leyenda del Cid: 54|III]] - [[La leyenda del Cid: 55|IV]] - [[La leyenda del Cid: 56|V]] - [[La leyenda del Cid: 57|VI]] - [[La leyenda del Cid: 58|VII]] - [[La leyenda del Cid: 59|VIII]] '''Capítulo VII''' [[La leyenda del Cid: 60|I]] - [[La leyenda del Cid: 61|II]] - [[La leyenda del Cid: 62|III]] - [[La leyenda del Cid: 63|IV]] - [[La leyenda del Cid: 64|V]] - [[La leyenda del Cid: 65|VI]] - [[La leyenda del Cid: 66|VII]] - [[La leyenda del Cid: 67|VIII]] '''Capítulo VIII''' [[La leyenda del Cid: 68|I]] - [[La leyenda del Cid: 69|II]] - [[La leyenda del Cid: 70|III]] - [[La leyenda del Cid: 71|IV]] - [[La leyenda del Cid: 72|V]] - [[La leyenda del Cid: 73|VI]] - [[La leyenda del Cid: 74|VII]] - [[La leyenda del Cid: 75|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 76|IX]] '''Capítulo IX''' [[La leyenda del Cid: 77|I]] - [[La leyenda del Cid: 78|II]] - [[La leyenda del Cid: 79|III]] - [[La leyenda del Cid: 80|IV]] - [[La leyenda del Cid: 81|V]] '''Capítulo X''' [[La leyenda del Cid: 82|I]] - [[La leyenda del Cid: 83|II]] - [[La leyenda del Cid: 84|III]] - [[La leyenda del Cid: 85|IV]] - [[La leyenda del Cid: 86|V]] - [[La leyenda del Cid: 87|VI]] - [[La leyenda del Cid: 88|VII]] - [[La leyenda del Cid: 89|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 90|IX]] - [[La leyenda del Cid: 91|X]] - [[La leyenda del Cid: 92|XI]] - [[La leyenda del Cid: 93|XII]] '''Capítulo XI''' [[La leyenda del Cid: 94|I]] - [[La leyenda del Cid: 95|II]] - [[La leyenda del Cid: 96|III]] - [[La leyenda del Cid: 97|IV]] - [[La leyenda del Cid: 98|V]] - [[La leyenda del Cid: 99|VI]] - [[La leyenda del Cid: 100|VII]] '''Capítulo XII''' [[La leyenda del Cid: 101|I]] - [[La leyenda del Cid: 102|II]] - [[La leyenda del Cid: 103|III]] - [[La leyenda del Cid: 104|IV]] - [[La leyenda del Cid: 105|V]] - [[La leyenda del Cid: 106|VI]] - [[La leyenda del Cid: 107|VII]] '''Capítulo XIII''' [[La leyenda del Cid: 108|I]] - [[La leyenda del Cid: 109|II]] - [[La leyenda del Cid: 110|III]] - [[La leyenda del Cid: 111|IV]] '''Capítulo XIV''' [[La leyenda del Cid: 112|I]] - [[La leyenda del Cid: 113|II]] - [[La leyenda del Cid: 114|III]] - [[La leyenda del Cid: 115|IV]] '''Capítulo XV''' [[La leyenda del Cid: 116|I]] - [[La leyenda del Cid: 117|II]] - [[La leyenda del Cid: 118|III]] - [[La leyenda del Cid: 119|IV]] }} |Wikidata=Q15893409 |Serie= |Header={{crv|{{{pagenum}}}|LA LEYENDA DEL CID}} |Footer= |Modernizacion=S |Dict=*i: i |ultima-muerte= }} luln258d2z31t8xqcqwtmznk97qiqd4 1652612 1652606 2026-04-30T02:25:40Z Eievie 92979 1652612 proofread-index text/x-wiki {{:MediaWiki:Proofreadpage_index_template |Titulo= |Subtitulo= |Volumen= |Autor= |Editor= |Traductor= |Prologuista= |Imprenta= |Editorial= |Ilustrador= |Ano=1882 |Lugar= |derechos=España |Fuente={{IA|laleyendadelcide00zorr}} |Imagen=7 |Progreso=C |Paginas=<pagelist 1to10="-" 5to9="—" 7="Portada" 11="1" 11to26="highroman" 27="1" 609to612="-" "} /> |Notas={{índice auxiliar|título={{Anclaje+|Índice}}|ancho=24em| '''A la muy noble y más leal ciudad de Burgos''' [[La leyenda del Cid/Introducción/I|I]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/II|II]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/III|III]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/IV|IV]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/V|V]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/VI|VI]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/VII|VII]] - [[La leyenda del Cid/Introducción/VIII|VIII]] '''Capítulo I''' [[La leyenda del Cid/Capítulo I/I|I]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/II|II]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/III|III]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/IV|IV]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/V|V]] - [[La leyenda del Cid/Capítulo I/VI|VI]] '''Capítulo II''' [[La leyenda del Cid: 15|I]] - [[La leyenda del Cid: 16|II]] - [[La leyenda del Cid: 17|III]] - [[La leyenda del Cid: 18|IV]] - [[La leyenda del Cid: 19|V]] - [[La leyenda del Cid: 20|VI]] - [[La leyenda del Cid: 21|VII]] - [[La leyenda del Cid: 22|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 23|IX]] '''Capítulo III''' [[La leyenda del Cid: 24|I]] - [[La leyenda del Cid: 25|II]] - [[La leyenda del Cid: 26|III]] - [[La leyenda del Cid: 27|IV]] - [[La leyenda del Cid: 28|V]] - [[La leyenda del Cid: 29|VI]] - [[La leyenda del Cid: 30|VII]] [[La leyenda del Cid: 31|VIII]] '''Capítulo IV''' [[La leyenda del Cid: 32|I]] - [[La leyenda del Cid: 33|II]] - [[La leyenda del Cid: 34|III]] - [[La leyenda del Cid: 35|IV]] - [[La leyenda del Cid: 36|V]] - [[La leyenda del Cid: 37|VI]] - [[La leyenda del Cid: 38|VII]] - [[La leyenda del Cid: 39|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 40|IX]] - [[La leyenda del Cid: 41|X]] - [[La leyenda del Cid: 42|XI]] - [[La leyenda del Cid: 43|XII]] - [[La leyenda del Cid: 44|XIII]] '''Capítulo V''' [[La leyenda del Cid: 45|I]] - [[La leyenda del Cid: 46|II]] - [[La leyenda del Cid: 47|III]] - [[La leyenda del Cid: 48|IV]] - [[La leyenda del Cid: 49|V]] - [[La leyenda del Cid: 50|VI]] - [[La leyenda del Cid: 51|VII]] '''Capítulo VI''' [[La leyenda del Cid: 52|I]] - [[La leyenda del Cid: 53|II]] - [[La leyenda del Cid: 54|III]] - [[La leyenda del Cid: 55|IV]] - [[La leyenda del Cid: 56|V]] - [[La leyenda del Cid: 57|VI]] - [[La leyenda del Cid: 58|VII]] - [[La leyenda del Cid: 59|VIII]] '''Capítulo VII''' [[La leyenda del Cid: 60|I]] - [[La leyenda del Cid: 61|II]] - [[La leyenda del Cid: 62|III]] - [[La leyenda del Cid: 63|IV]] - [[La leyenda del Cid: 64|V]] - [[La leyenda del Cid: 65|VI]] - [[La leyenda del Cid: 66|VII]] - [[La leyenda del Cid: 67|VIII]] '''Capítulo VIII''' [[La leyenda del Cid: 68|I]] - [[La leyenda del Cid: 69|II]] - [[La leyenda del Cid: 70|III]] - [[La leyenda del Cid: 71|IV]] - [[La leyenda del Cid: 72|V]] - [[La leyenda del Cid: 73|VI]] - [[La leyenda del Cid: 74|VII]] - [[La leyenda del Cid: 75|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 76|IX]] '''Capítulo IX''' [[La leyenda del Cid: 77|I]] - [[La leyenda del Cid: 78|II]] - [[La leyenda del Cid: 79|III]] - [[La leyenda del Cid: 80|IV]] - [[La leyenda del Cid: 81|V]] '''Capítulo X''' [[La leyenda del Cid: 82|I]] - [[La leyenda del Cid: 83|II]] - [[La leyenda del Cid: 84|III]] - [[La leyenda del Cid: 85|IV]] - [[La leyenda del Cid: 86|V]] - [[La leyenda del Cid: 87|VI]] - [[La leyenda del Cid: 88|VII]] - [[La leyenda del Cid: 89|VIII]] - [[La leyenda del Cid: 90|IX]] - [[La leyenda del Cid: 91|X]] - [[La leyenda del Cid: 92|XI]] - [[La leyenda del Cid: 93|XII]] '''Capítulo XI''' [[La leyenda del Cid: 94|I]] - [[La leyenda del Cid: 95|II]] - [[La leyenda del Cid: 96|III]] - [[La leyenda del Cid: 97|IV]] - [[La leyenda del Cid: 98|V]] - [[La leyenda del Cid: 99|VI]] - [[La leyenda del Cid: 100|VII]] '''Capítulo XII''' [[La leyenda del Cid: 101|I]] - [[La leyenda del Cid: 102|II]] - [[La leyenda del Cid: 103|III]] - [[La leyenda del Cid: 104|IV]] - [[La leyenda del Cid: 105|V]] - [[La leyenda del Cid: 106|VI]] - [[La leyenda del Cid: 107|VII]] '''Capítulo XIII''' [[La leyenda del Cid: 108|I]] - [[La leyenda del Cid: 109|II]] - [[La leyenda del Cid: 110|III]] - [[La leyenda del Cid: 111|IV]] '''Capítulo XIV''' [[La leyenda del Cid: 112|I]] - [[La leyenda del Cid: 113|II]] - [[La leyenda del Cid: 114|III]] - [[La leyenda del Cid: 115|IV]] '''Capítulo XV''' [[La leyenda del Cid: 116|I]] - [[La leyenda del Cid: 117|II]] - [[La leyenda del Cid: 118|III]] - [[La leyenda del Cid: 119|IV]] }} |Wikidata=Q15893409 |Serie= |Header={{crv|{{{pagenum}}}|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}} |Footer= |Modernizacion=S |Dict=*i: i |ultima-muerte= }} 24zr1g4rttb7pmwy9gtrbbpu3fhn94v Página:La leyenda del Cid.djvu/27 102 250280 1652621 993436 2026-04-30T02:35:38Z Eievie 92979 /* Problemático */ 1652621 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="2" user="Eievie" /></noinclude> [[Archivo:La leyenda del Cid (page 27 crop).jpg|400px|alt=D]] <poem style="margin-left:100px; margin-top:-40px;"> espuntaba una mañana de abril, el mes de las flores; de sus vírgenes olores impregnada el aura sana, {{brecha}}esparcía sus aromas de Arlanza por las riberas, perfumando sus praderas, valles, oteros y lomas. {{brecha}}No suele en comarcas tales el mes de abril tan temprano dar con tan pródiga mano capullos primaverales: {{brecha}}mas el año en que esto pasa, temprano en flores y mieses, á los pueblos Burgaleses cosechas rindió sin tasa;. {{brecha}}y vieron los africanos de la Castilla fronteros, apuntalar sus graneros á los pueblos castellanos. </poem><noinclude></noinclude> kibynqjf7783meug17i6vu2qrhnizw2 Página:La leyenda del Cid.djvu/24 102 250314 1652631 1221479 2026-04-30T04:22:49Z Eievie 92979 1652631 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp|XIV|INTRODUCCIÓN}} {{bloque centro/c}}</noinclude><section begin="IntroV"/>{{poema|comienzo=seguir| Yo vivo con esas: yo sé sus azares: yo lloro con ellas su afan y pesares, yo parto con ellas su oculta afliccion: y cuando abandono por fin sus hogares, la hiel de sus penas las vuelvo en cantares y mi alma las mando bajo una cancion. {centro} Yo soy como las nubes, ::que los vapores derraman hechos lluvia ::sobre las flores; ::mi alma es un vaso que miel vierte en las almas ::que encuentra al paso. }} <section end="IntroV"/> <section begin="IntroVI"/>{{t3|VI}} {{poema|fin=seguir| :¿Quién soy?—Tú no lo ignoras, ¡oh patria á quien adoro! tú, cuyas tradiciones son mi único tesoro, cuya futura gloria mi solo sueño de oro, cuya aficion y estima son mi único laurel: tú, que eres sola el gérmen de mi cantar sonoro, que para ti acompañan el pastoril rabel, el caracol marino y el tarabuk del moro, la lira de la Grecia y el arpa de Israel. Yo soy átomo frágil á quien el viento mueve, insecto susurrante que zumba sin cesar, el trovador errante del siglo diez y nueve que cruza mar y tierras en brazos del azar, y voy, de mi fe mártir, mas fiel á mi destino, á España por do quiera cantando sin cesar; y por do quiera francos encuentro en mi camino amigos que me esperan y hospitalario hogar. {centro} Como una ave de paso que nunca anida y que vuela al acaso sola y perdida, }}<section end="IntroVI"/><noinclude></noinclude> s5uko94fdpykpauov82ns795f07u4ul 1652633 1652631 2026-04-30T04:24:31Z Eievie 92979 1652633 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp|XIV|INTRODUCCIÓN}} {{bloque centro/c}}</noinclude><section begin="IntroV"/>{{poema|comienzo=seguir| Yo vivo con esas: yo sé sus azares: yo lloro con ellas su afan y pesares, yo parto con ellas su oculta afliccion: y cuando abandono por fin sus hogares, la hiel de sus penas las vuelvo en cantares y mi alma las mando bajo una cancion. {centro} Yo soy como las nubes, ::que los vapores derraman hechos lluvia ::sobre las flores; ::mi alma es un vaso que miel vierte en las almas ::que encuentra al paso. }} <section end="IntroV"/> <section begin="IntroVI"/>{{t3|VI}} {{poema|fin=seguir| :¿Quién soy?—Tú no lo ignoras, ¡oh patria á quien adoro! tú, cuyas tradiciones son mi único tesoro, cuya futura gloria mi solo sueño de oro, cuya aficion y estima son mi único laurel: tú, que eres sola el gérmen de mi cantar sonoro, que para ti acompañan el pastoril rabel, el caracol marino y el tarabuk del moro, la lira de la Grecia y el arpa de Israel. Yo soy átomo frágil á quien el viento mueve, insecto susurrante que zumba sin cesar, el trovador errante del siglo diez y nueve que cruza mar y tierras en brazos del azar, y voy, de mi fe mártir, mas fiel á mi destino, á España por do quiera cantando sin cesar; y por do quiera francos encuentro en mi camino amigos que me esperan y hospitalario hogar. {centro} Como una ave de paso :que nunca anida y que vuela al acaso :sola y perdida, }}<section end="IntroVI"/><noinclude></noinclude> 22xo6y7eeip4hmv0jwdg6qlo9db93g9 Página:La leyenda del Cid.djvu/25 102 250315 1652628 1221491 2026-04-30T04:06:13Z Eievie 92979 1652628 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp||INTRODUCCIÓN|XV}} {{bloque centro/c}}</noinclude><section begin="IntroVI"/>{{poema|comienzo=seguir| ::yo siempre he ido por el aire del mundo ::solo y perdido. Pero ave como el ái^uila ::de noble vuelo, la voz para mis cánticos ::busco en el ciclo: ::y donde alcanza mi voz va derramando ::fe y esperanza. }} <section end="IntroVI"/> <section begin="IntroVII"/>{{t3|VII}} {{poema| :¿Comprendes, noble Burgos, de crónicas archivo, de tradicion venero, de inspiracion tesoro, por qué como poeta con tus recuerdos vivo, por qué como á la madre que me engendró te adoro? ¿Comprendes por qué el estro que en mí atesoro no puede decir nunca si canto ó lloro, y que por eso incierto siempre mi canto unas veces es himno y otras es llanto? ¿Comprendes que al poeta libre y amante da Dios la voz y el alma para que cante, y que por eso en hojas doy á los vientos, pedazos de mi alma, cantos y cuentos? Ya de la mia. Burgos, tienes las llaves: de mi llanto y mis himnos la causa sabes. Ya de hoy no me preguntes quién soy, qué tengo, dónde voy, ni de dónde cantando vengo. </poem> <poem style="margin-left:3em"> Vengo del Occidente ::do muere el dia, á volver al Oriente ::mi poesía, ::y en tus hogares á volver á mis cuentos ::y á mis cantares. </poem> }}<section end="IntroVII"/><noinclude></noinclude> chfdycqyu69zbculb0acluclz4oxs1v 1652629 1652628 2026-04-30T04:06:36Z Eievie 92979 1652629 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp||INTRODUCCIÓN|XV}} {{bloque centro/c}}</noinclude>## IntroVI ##{{poema|comienzo=seguir| :yo siempre he ido por el aire del mundo :solo y perdido. Pero ave como el águila :de noble vuelo, la voz para mis cánticos :busco en el cielo: :y donde alcanza mi voz va derramando :fe y esperanza. }} <section begin="IntroVII"/>{{t3|VII}} {{poema| :¿Comprendes, noble Burgos, de crónicas archivo, de tradicion venero, de inspiracion tesoro, por qué como poeta con tus recuerdos vivo, por qué como á la madre que me engendró te adoro? ¿Comprendes por qué el estro que en mí atesoro no puede decir nunca si canto ó lloro, y que por eso incierto siempre mi canto unas veces es himno y otras es llanto? ¿Comprendes que al poeta libre y amante da Dios la voz y el alma para que cante, y que por eso en hojas doy á los vientos, pedazos de mi alma, cantos y cuentos? Ya de la mia, Burgos, tienes las llaves: de mi llanto y mis himnos la causa sabes. Ya de hoy no me preguntes quién soy, qué tengo, dónde voy, ni de dónde cantando vengo. {centro} Vengo del Occidente :do muere el dia, á volver al Oriente :mi poesía, :y en tus hogares á volver á mis cuentos :y á mis cantares. }}<section end="IntroVII"/><noinclude></noinclude> qz723vy4l3ur0x03s50u83n7h0es0ns 1652630 1652629 2026-04-30T04:06:45Z Eievie 92979 1652630 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp||INTRODUCCIÓN|XV}} {{bloque centro/c}}</noinclude><section begin="IntroVI"/>{{poema|comienzo=seguir| :yo siempre he ido por el aire del mundo :solo y perdido. 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No: va á acompañar mi acento un viejo y tosco rabel; con él canto: y me contento con que oiga mi pueblo atento lo que le cante al son de él. :A que mi patria me entienda, no aspira á más mi ambición: otro prez y honras pretenda: mi atmósfera es la leyenda, mi campo la tradición. Si en tal aire cojo viento y en tal campo hacino mies{{...}} Burgos, no llevo otro intento sino que en tu hogar asiento entre tus hijos me des. }}<noinclude>{{línea|3em|e=1em}}</noinclude> t3dalwllu2hfoin3ct4r7zdgfocuh7m 1652624 1652623 2026-04-30T02:38:21Z Eievie 92979 Se ha deshecho la revisión [[Special:Diff/1652623|1652623]] de [[Special:Contributions/Eievie|Eievie]] ([[User talk:Eievie|disc.]]) 1652624 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" />{{cp|XVI|INTRODUCCIÓN}}</noinclude>{{t3|VIII}} {{bloque centro/c}} <poem> :Y como de el primer dia en que pude oir y hablar, mi madre me entretenía, con los cuentos que sabia de Ruy Diaz de Vivar, cifra primera de gloria de la castellana historia y del burgalés solar, de Ruy Diaz la memoria voy la primera á evocar. :Mas no esperes que con pompa de homérica entonación emboque la épica trompa, y al romper mi canto, rompa en épica invocación. No: va á acompañar mi acento un viejo y tosco rabel; con él canto: y me contento con que oiga mi pueblo atento lo que le cante al son de él. :A que mi patria me entienda, no aspira á más mi ambición: otro prez y honras pretenda: mi atmósfera es la leyenda, mi campo la tradición. 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No: va á acompañar mi acento un viejo y tosco rabel; con él canto: y me contento con que oiga mi pueblo atento lo que le cante al són de él. :A que mi patria me entienda, no aspira á más mi ambicion: otro prez y honras pretenda: mi atmósfera es la leyenda, mi campo la tradicion. 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[[Categoría:Wikisource:Plantillas índice]]--> </includeonly> g8vaf5vm0uuzk8y5xqxx2wr5uesysh7 Usuario:James500 2 256057 1652471 1274287 2026-04-29T13:22:17Z James500 67844 Remove template 1652471 wikitext text/x-wiki {{#babel:en-N}} [[en:User:James500]] kfqei7x9tuz2dopj7x5n6ksn3n1muz2 Página:Las fantasías de Juan Silvestre.djvu/78 102 257941 1652576 1454766 2026-04-30T01:24:59Z Ignacio Rodríguez 3603 no + pruebas 1652576 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Todidac" />{{CabeceraPágina|80|''Carmen Lira''|}}</noinclude>piedad de un lejano pariente del principe Sellar- kan, y cuentan que en un pabellón apartado, cuelga la jaula de oro en la que todavía está vivo el pájaro Bulbuzar. La verdad bien puede estar suspendida pn su pico cual una gota de agua muy pura y muy cristalina, sin que nadie la recoja: el viejo servidor que algunas veces le lleva el alimento, está sordo. {{línea}}{{línea}} {{c|'''ÍNDICE'''|x-grande|sp=0.5em}} {{d|Págs.}} {{línea|align=right|3em}} {{ICP ||[[Perfiles borrosos|{{may|Perfiles borrosos}}]]|3 ||[[Juan Silvestre|{{may|Juan Silvestre}}]]|7 ||[[Dedicatoria (Las fantasías de Juan Silvestre)|{{may|Dedicatoria}}]]|11 ||[[Las madamas Bovary|{{may|Las Madamas Bovary}}]]|13 ||[[Por esas almas|{{may|Por esas almas}}]]|27 ||[[Del diario de Juan Silvestre|{{may|Del diario de Juan Silvestre}}]]|39 ||[[Lo que fué del pájaro Bulbuzar, de la Fuente de Oro y del Arbol que Canta|{{may|Lo que fué del pájaro Bulbuzar, de la Fuente de Oro y del Arbol que Canta}}]]|51}}<noinclude></noinclude> dzefzfruowb5ykugu8yyewxnxeid2rn Constitución de El Salvador de 1983/histórico de reformas 0 278400 1652557 1649454 2026-04-30T00:53:54Z Jarould 38000 1652557 wikitext text/x-wiki <includeonly><span class="plainlinks">{{#switch:{{{1}}} | 1 = [1] Acuerdos de reforma constitucional Nº 1, 2 y 3, del 29 y 30 de abril de 1991, publicados en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificados por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D2.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;64, del 31 de octubre de 1991], y promulgados en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1991/11-noviembre/noviembre-1991_Parte16.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;217, T.&nbsp;313, del 20 de noviembre de 1991]. (Fe de erratas: [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D2.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;583, del 30 de junio de 1993], [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1993/07-julio/julio-1993_Parte151.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;139, T.&nbsp;320, del 23 de julio de 1993].) | 2 = [2] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1991, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D3.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;152, del 30 de enero de 1992], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1992/01-enero/enero-1992_Parte42.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;19, T.&nbsp;314, del 30 de enero de 1992]. | 3 = [3] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 29 de abril de 1991, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D4.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;860, del 21 de abril de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/05-mayo/mayo-1994_Parte32.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;88, T.&nbsp;323, del 13 de mayo de 1994]. | 4 = [4] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D5.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;165, del 20 de octubre de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/10-octubre/octubre-1994_Parte31.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;196, T.&nbsp;325, del 24 de octubre de 1994]. | 5 = [5] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D6.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;166, del 20 de octubre de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/10-octubre/octubre-1994_Parte31.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;196, T.&nbsp;325, del 24 de octubre de 1994]. | 6 = [6] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D7.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;743, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 7 = [7] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D9.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;744, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 8 = [8] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DA.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;745, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 9 = [9] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DB.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;746, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 10 = [10] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. 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Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DF.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;541, del 3 de febrero de 1999], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1999/02-febrero/16-02-1999.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;32, T.&nbsp;342, del 16 de febrero de 1999]. | 13 = [13] Acuerdo de reforma constitucional Nº 8, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E1.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;871, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 14 = [14] Acuerdo de reforma constitucional Nº 10, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E4.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;872, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 15 = [15] Acuerdo de reforma constitucional Nº 11, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E6.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;873, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 16 = [16] Acuerdo de reforma constitucional Nº 12, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E7.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;874, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 17 = [17] Acuerdo de reforma constitucional Nº 13, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E8.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;875, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 18 = [18] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 27 de abril de 2000, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E9.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;56, del 6 de julio de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/07-julio/10-07-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;348, del 10 de julio de 2000]. | 19 = [19] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 23 de abril de 2003, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;77, T.&nbsp;359, del 30 de abril de 2003; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EA.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;7, del 15 de mayo de 2003], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2003/05-mayo/20-05-2003.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;90, T.&nbsp;359, del 20 de mayo de 2003]. | 20 = [20] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 6 de septiembre de 2001, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;171, T.&nbsp;352, del 12 de septiembre de 2001; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EB.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;154, del 2 de octubre de 2003], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2003/10-octubre/15-10-2003.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;191, T.&nbsp;361, del 15 de octubre de 2003]. | 21 = [21] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 24 de agosto de 2006, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;162, T.&nbsp;372, del 1 de septiembre de 2006; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EC.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;33, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 22 = [22] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 24 de agosto de 2006, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;162, T.&nbsp;372, del 1 de septiembre de 2006; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1ED.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;34, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 23 = [23] Acuerdo de reforma constitucional Nº 3, del 26 de junio de 2008, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;137, T.&nbsp;380, del 22 de julio de 2008; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EE.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;35, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 24 = [24] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 29 de abril de 2009, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;88, T.&nbsp;382, del 15 de mayo de 2009; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EF.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;36, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 25 = [25] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 25 de abril de 2012, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;84, T.&nbsp;395, del 9 de mayo de 2012; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/A791C.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;707, del 12 de junio de 2014], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2014/06-junio/19-06-2014.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;112, T.&nbsp;403, del 19 de junio de 2014]. | 26 = [26] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 2024, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;443, del 29 de abril de 2024; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10809F.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;197, del 29 de enero de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31444 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;20, T.&nbsp;446, del 29 de enero de 2025]. | 27 = [27] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 12 de febrero de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;30, T.&nbsp;446, del 12 de febrero de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10890F.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;235, del 26 de febrero de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31465 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;40, T.&nbsp;446, del 26 de febrero de 2025]. | 28 = [28] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 31 de julio de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;143, T.&nbsp;448, del 31 de julio de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10C877.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;370, del 31 de julio de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31570 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;144, T.&nbsp;448, del 1 de agosto de 2025]. | 29 = [29] Acuerdo de reforma constitucional Nº 3, del 31 de julio de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;143, T.&nbsp;448, del 31 de julio de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10C878.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;371, del 31 de julio de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31570 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;144, T.&nbsp;448, del 1 de agosto de 2025].{{#ifeq:{{#expr:{{#time:U|now}}<{{#time:U|2027-06-01}}}}|0|| Este decreto contiene además la siguiente norma temporal de orden constitucional: <blockquote>Art. 5.- Disposición transitoria.<br>El periodo presidencial iniciado el primero de junio del año dos mil veinticuatro y que concluiría el primero de junio del año dos mil veintinueve, finalizará anticipadamente, el primero de junio del año dos mil veintisiete, con el propósito de unificar las elecciones de Presidente y Vicepresidente de la República, Diputados a la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales, debiendo realizarse en ese año, elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, Diputados a la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales.</blockquote>}} | 30 = [30] Acuerdo de reforma constitucional Nº 4, del 16 de diciembre de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;238, T.&nbsp;449, del 16 de diciembre de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/11039C.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;481, del 16 de diciembre de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31665 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;239, T.&nbsp;449, del 17 de diciembre de 2025].{{#ifeq:{{#expr:{{#time:U|now}}<{{#time:U|2027-07-01}}}}|0|| Este decreto contiene además la siguiente norma temporal de orden constitucional: <blockquote>Artículo 2. Disposición transitoria.<br>El período de los actuales Magistrados que conforman el Tribunal Supremo Electoral iniciado el 26 de septiembre de 2024 y que concluiría el 1 de julio de 2029, finalizará anticipadamente, el 1 de julio de 2027, con el propósito de lograr una sincronía temporal con el período para el que resulte elegido el Presidente y Vicepresidente de la República.</blockquote>}} | 31 = [31] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 16 de diciembre de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;238, T.&nbsp;449, del 16 de diciembre de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/11039D.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;482, del 16 de diciembre de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31665 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;239, T.&nbsp;449, del 17 de diciembre de 2025]. | 32 = [32] Acuerdo de reforma constitucional Nº 6, del 17 de marzo de 2026, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;53, T.&nbsp;450, del 17 de marzo de 2026; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/1127D1.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;533, del 26 de marzo de 2026], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31731 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;60, T.&nbsp;450, del 26 de marzo de 2026]. |versión = 2026}}</span></includeonly><noinclude> {{c|Reformas de la [[Constitución de El Salvador de 1983]]|x-grande}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|2}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|3}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|4}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|5}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|6}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|7}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|8}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|9}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|10}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|11}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|12}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|13}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|14}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|15}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|16}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|17}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|18}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|19}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|20}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|21}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|22}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|23}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|24}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|25}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|26}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|27}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|28}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|29}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|30}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|31}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|32}}</noinclude> ocn7wsgzta368kvx3fy06iajbe5swxu 1652654 1652557 2026-04-30T04:39:19Z Jarould 38000 1652654 wikitext text/x-wiki <includeonly><span class="plainlinks">{{#switch:{{{1}}} | 1 = [1] Acuerdos de reforma constitucional Nº 1, 2 y 3, del 29 y 30 de abril de 1991, publicados en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificados por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D2.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;64, del 31 de octubre de 1991], y promulgados en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1991/11-noviembre/noviembre-1991_Parte16.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;217, T.&nbsp;313, del 20 de noviembre de 1991]. (Fe de erratas: [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D2.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;583, del 30 de junio de 1993], [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1993/07-julio/julio-1993_Parte151.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;139, T.&nbsp;320, del 23 de julio de 1993].) | 2 = [2] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1991, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D3.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;152, del 30 de enero de 1992], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1992/01-enero/enero-1992_Parte42.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;19, T.&nbsp;314, del 30 de enero de 1992]. | 3 = [3] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 29 de abril de 1991, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;78, T.&nbsp;311, del 30 de abril de 1991; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D4.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;860, del 21 de abril de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/05-mayo/mayo-1994_Parte32.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;88, T.&nbsp;323, del 13 de mayo de 1994]. | 4 = [4] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D5.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;165, del 20 de octubre de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/10-octubre/octubre-1994_Parte31.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;196, T.&nbsp;325, del 24 de octubre de 1994]. | 5 = [5] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D6.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;166, del 20 de octubre de 1994], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/10-octubre/octubre-1994_Parte31.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;196, T.&nbsp;325, del 24 de octubre de 1994]. | 6 = [6] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D7.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;743, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 7 = [7] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1D9.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;744, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 8 = [8] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DA.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;745, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 9 = [9] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DB.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;746, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 10 = [10] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DC.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;747, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 11 = [11] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 1994, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;181, T.&nbsp;324, del 30 de septiembre de 1994; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DE.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;748, del 27 de junio de 1996], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/07-julio/10-07-1996.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;332, del 10 de julio de 1996]. | 12 = [12] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1DF.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;541, del 3 de febrero de 1999], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1999/02-febrero/16-02-1999.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;32, T.&nbsp;342, del 16 de febrero de 1999]. | 13 = [13] Acuerdo de reforma constitucional Nº 8, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E1.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;871, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 14 = [14] Acuerdo de reforma constitucional Nº 10, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E4.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;872, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 15 = [15] Acuerdo de reforma constitucional Nº 11, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E6.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;873, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 16 = [16] Acuerdo de reforma constitucional Nº 12, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E7.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;874, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 17 = [17] Acuerdo de reforma constitucional Nº 13, del 30 de abril de 1997, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;87, T.&nbsp;335, del 15 de mayo de 1997; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E8.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;875, del 13 de abril de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/04-abril/28-04-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000]. | 18 = [18] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 27 de abril de 2000, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;347, del 28 de abril de 2000; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1E9.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;56, del 6 de julio de 2000], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/07-julio/10-07-2000.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;128, T.&nbsp;348, del 10 de julio de 2000]. | 19 = [19] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 23 de abril de 2003, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;77, T.&nbsp;359, del 30 de abril de 2003; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EA.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;7, del 15 de mayo de 2003], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2003/05-mayo/20-05-2003.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;90, T.&nbsp;359, del 20 de mayo de 2003]. | 20 = [20] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 6 de septiembre de 2001, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;171, T.&nbsp;352, del 12 de septiembre de 2001; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EB.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;154, del 2 de octubre de 2003], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2003/10-octubre/15-10-2003.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;191, T.&nbsp;361, del 15 de octubre de 2003]. | 21 = [21] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 24 de agosto de 2006, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;162, T.&nbsp;372, del 1 de septiembre de 2006; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EC.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;33, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 22 = [22] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 24 de agosto de 2006, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;162, T.&nbsp;372, del 1 de septiembre de 2006; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1ED.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;34, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 23 = [23] Acuerdo de reforma constitucional Nº 3, del 26 de junio de 2008, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;137, T.&nbsp;380, del 22 de julio de 2008; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EE.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;35, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 24 = [24] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 29 de abril de 2009, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;88, T.&nbsp;382, del 15 de mayo de 2009; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/8E1EF.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;36, del 27 de mayo de 2009], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2009/06-junio/04-06-2009.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;102, T.&nbsp;383, del 4 de junio de 2009]. | 25 = [25] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 25 de abril de 2012, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;84, T.&nbsp;395, del 9 de mayo de 2012; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/A791C.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;707, del 12 de junio de 2014], y promulgado en el [https://web.archive.org/web/1/https://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2014/06-junio/19-06-2014.pdf D.&nbsp;O. Nº&nbsp;112, T.&nbsp;403, del 19 de junio de 2014]. | 26 = [26] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 29 de abril de 2024, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;79, T.&nbsp;443, del 29 de abril de 2024; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10809F.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;197, del 29 de enero de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31444 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;20, T.&nbsp;446, del 29 de enero de 2025]. | 27 = [27] Acuerdo de reforma constitucional Nº 1, del 12 de febrero de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;30, T.&nbsp;446, del 12 de febrero de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10890F.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;235, del 26 de febrero de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31465 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;40, T.&nbsp;446, del 26 de febrero de 2025]. | 28 = [28] Acuerdo de reforma constitucional Nº 2, del 31 de julio de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;143, T.&nbsp;448, del 31 de julio de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10C877.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;370, del 31 de julio de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31570 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;144, T.&nbsp;448, del 1 de agosto de 2025]. | 29 = [29] Acuerdo de reforma constitucional Nº 3, del 31 de julio de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;143, T.&nbsp;448, del 31 de julio de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/10C878.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;371, del 31 de julio de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31570 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;144, T.&nbsp;448, del 1 de agosto de 2025].{{#ifeq:{{#expr:{{#time:U|now}}<{{#time:U|2027-06-01}}}}|0|| Este decreto contiene además la siguiente norma temporal de orden constitucional: <blockquote>Art. 5.- Disposición transitoria.<br>El periodo presidencial iniciado el primero de junio del año dos mil veinticuatro y que concluiría el primero de junio del año dos mil veintinueve, finalizará anticipadamente, el primero de junio del año dos mil veintisiete, con el propósito de unificar las elecciones de Presidente y Vicepresidente de la República, Diputados a la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales, debiendo realizarse en ese año, elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, Diputados a la Asamblea Legislativa y Concejos Municipales.</blockquote>}} | 30 = [30] Acuerdo de reforma constitucional Nº 4, del 16 de diciembre de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;238, T.&nbsp;449, del 16 de diciembre de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/11039C.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;481, del 16 de diciembre de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31665 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;239, T.&nbsp;449, del 17 de diciembre de 2025].{{#ifeq:{{#expr:{{#time:U|now}}<{{#time:U|2027-07-01}}}}|0|| Este decreto contiene además la siguiente norma temporal de orden constitucional: <blockquote>Artículo 2. Disposición transitoria.<br>El período de los actuales Magistrados que conforman el Tribunal Supremo Electoral iniciado el 26 de septiembre de 2024 y que concluiría el 1 de julio de 2029, finalizará anticipadamente, el 1 de julio de 2027, con el propósito de lograr una sincronía temporal con el período para el que resulte elegido el Presidente y Vicepresidente de la República.</blockquote>}} | 31 = [31] Acuerdo de reforma constitucional Nº 5, del 16 de diciembre de 2025, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;238, T.&nbsp;449, del 16 de diciembre de 2025; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/11039D.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;482, del 16 de diciembre de 2025], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31665 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;239, T.&nbsp;449, del 17 de diciembre de 2025]. | 32 = [32] Acuerdo de reforma constitucional Nº 6, del 17 de marzo de 2026, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;53, T.&nbsp;450, del 17 de marzo de 2026; ratificado por [https://www.jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/R/2/1980-1989/1983/12/1127D1.HTML D.&nbsp;L. Nº&nbsp;533, del 26 de marzo de 2026], y promulgado en el [https://www.diariooficial.gob.sv/seleccion/31731 D.&nbsp;O. Nº&nbsp;60, T.&nbsp;450, del 26 de marzo de 2026]. | 33 = [33] Acuerdo de reforma constitucional Nº 7, del 29 de abril de 2026, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;*, T.&nbsp;*, del * de * de 2026; ratificado por <!--[ -->D.&nbsp;L. Nº&nbsp;*, del * de * de 2026<!--]-->, y promulgado en el <!--[ -->D.&nbsp;O. Nº&nbsp;*, T.&nbsp;*, del * de * de 2026<!--]-->. | 34 = [34] Acuerdo de reforma constitucional Nº 8, del 29 de abril de 2026, publicado en el D.&nbsp;O. Nº&nbsp;*, T.&nbsp;*, del * de * de 2026; ratificado por <!--[ -->D.&nbsp;L. Nº&nbsp;*, del * de * de 2026<!--]-->, y promulgado en el <!--[ -->D.&nbsp;O. Nº&nbsp;*, T.&nbsp;*, del * de * de 2026<!--]-->. |versión = 2026}}</span></includeonly><noinclude> {{c|Reformas de la [[Constitución de El Salvador de 1983]]|x-grande}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|1}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|2}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|3}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|4}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|5}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|6}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|7}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|8}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|9}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|10}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|11}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|12}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|13}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|14}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|15}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|16}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|17}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|18}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|19}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|20}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|21}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|22}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|23}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|24}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|25}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|26}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|27}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|28}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|29}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|30}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|31}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|32}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|33}} *{{:Constitución de El Salvador de 1983/reformas|34}}</noinclude> nv8p9yg9ifiklro8u8y3f6k6m5v9n1h Índice:La leyenda del Cid.djvu/styles.css 104 286259 1652626 1221496 2026-04-30T02:40:08Z Eievie 92979 1652626 sanitized-css text/css .cabecera-pagina{ border-bottom: 1px solid #808080; font-size:85%; font-family:serif; } h3{ font-size:1.5em; font-family:serif; margin:1em 0 1em; } .ws-poema-estrofa{ margin-bottom: 0.25em; } l58ka7mxkebe3pi3sh3o5p4vz24wwxm 1652632 1652626 2026-04-30T04:23:21Z Eievie 92979 1652632 sanitized-css text/css .cabecera-pagina{ border-bottom: 1px solid #808080; font-size:85%; font-family:serif; } h3{ font-size:1.5em; font-family:serif; margin:1em 0 1em; } .ws-poema-estrofa{ margin-bottom: unset; } hushjbhnuk2f78zl9agjvzmukt87vhs Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/529 102 291695 1652598 1588397 2026-04-30T01:36:18Z Eievie 92979 1652598 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|438||}}</noinclude>{{t2|INDICE DE LOS LIBROS, |sub=y Capitulos de e{{s}}ta Relacion:}} {{enlace auxiliar| [[Histórica relación del Reyno de Chile/Prólogo|Prólogo]]}} <section begin="Primero"/>{{autolinks| <includeonly></includeonly> {{c|[[Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Primero|Libro Primero. Dela naturaleza, y propriedades del Reyno de Reyno de CHILE]].|grande}} <noinclude>{{div col}}</noinclude> :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|D}}{{uc|e}}l {{s}}itio, Clima, y diui{{s}}ion del Reyno de Chile. ]]{{fd|pag. 1}} :[[/II|Cap.2. Delos quatro tiempos del año trata{{s}}e en particular del hiuierno, y primauera, delas flores, y algunas yeruas medicinales.]] {{fd|4}} :[[/III|Cap. 3. Del E{{s}}tio, y Otoño, y de {{s}}us frutas, y co{{s}}echas]] {{fd|7}} :[[/IV|Cap. 4. Dela riqueza natural del Reyno de Chile, que {{s}}on {{s}}us minas de oro, y otros metales, y dela indu{{s}}trial de {{s}}us {{s}}rutes.]] {{fd|9}} :[[/V|Cap. 5. Dela famo{{s}}a Cordillera de Chile.]] {{fd|12}} :[[/VI|Cap. 6. Delos bolcanes, y minas de oro, y plata dela cordillera]] {{fd|15}} :[[/VII|Cap. 7. Delas fuentes, Rios, y arroyos dela cordillera.]] {{fd|17}} :[[/VIII|Cap. 8. Dela immen{{s}}idad de Rios, que nacen de e{{s}}ta cordillera, y de{{s}}embocan en el mar]] {{fd|20}} :[[/IX|Cap. 9. Del famo{{s}}o puerto, y Rio de Valdiuia.]] {{fd|24}} :[[/X|Cap. 10. Pro{{s}}igue{{s}}e el orden, y de{{s}}cripcion delos Rios: trata{{s}}e delos que caen al Oriente, y dela differencia, que ay dela vna ala otra vanda dela Cordillera.]] {{fd|28}} :[[/XI|Cap. 11. Delos efectos que cau{{s}}a la mucha nieue dela Cordillera.]] {{fd|30}} :[[/XII|Cap. 12. Delas fuentes, que nacen en los Valles, y otras partes de Chile fuera dela cordillera.]] {{fd|32}} :[[/XIII|Cap. 13. Delas lagunas de Chile, y dela {{s}}al, que en ellas {{s}}e coge.]] {{fd|34}} :[[/XIV|Cap. 14. Trata{{s}}e breuem{{en}}te del mar del Reyno de Chile, y dela etymologia de {{s}}u nombre.]] {{fd|36}} :[[/XV|Cap. 15. Delas co{{s}}tas del mar de Chile, y de {{s}}us Puertos.]] {{fd|39}} :[[/XVI|Cap. 16. Dela fertilidad de toda la co{{s}}ta de Chile.]] {{fd|41}} :[[/XVII|Cap. 17. De varios generos de peces, que {{s}}e pe{{s}}can en las co{{s}}tas de Chile.]] {{fd|43}} :[[/XVIII|Cap. 18. 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Delos quatro tiempos del año trata{{s}}e en particular del hiuierno, y primauera, delas flores, y algunas yeruas medicinales.]] {{fd|4}} :[[/III|Cap. 3. Del E{{s}}tio, y Otoño, y de {{s}}us frutas, y co{{s}}echas]] {{fd|7}} :[[/IV|Cap. 4. Dela riqueza natural del Reyno de Chile, que {{s}}on {{s}}us minas de oro, y otros metales, y dela indu{{s}}trial de {{s}}us {{s}}rutes.]] {{fd|9}} :[[/V|Cap. 5. Dela famo{{s}}a Cordillera de Chile.]] {{fd|12}} :[[/VI|Cap. 6. Delos bolcanes, y minas de oro, y plata dela cordillera]] {{fd|15}} :[[/VII|Cap. 7. Delas fuentes, Rios, y arroyos dela cordillera.]] {{fd|17}} :[[/VIII|Cap. 8. Dela immen{{s}}idad de Rios, que nacen de e{{s}}ta cordillera, y de{{s}}embocan en el mar]] {{fd|20}} :[[/IX|Cap. 9. Del famo{{s}}o puerto, y Rio de Valdiuia.]] {{fd|24}} :[[/X|Cap. 10. 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Cae el opo{{s}}ito de e{{s}}te Reyno diametralmente {{s}}obre tierras dela {{s}}peceria dela Corona de Portugal en el meridiano, que pa{{s}}{{s}}a entre la Ysla trapobana, que es zeilan, y el cabo de Comorin; en el qual meridiano al norte dela linea Equinocial, en la poblacion que e{{s}}tuuiere de{{s}}de 26. grados {{s}}eptentrionales, los hombres que alli habitaren, {{s}}eran propriamente antipodas delos de Chile, y los que habitan de 37. ha{{s}}ta 44. delo mas Occidental dela nueua guinea, e{{s}}taran a{{s}}{{s}}i mi{{s}}mo diametralmente, con los que viuen en Ca{{s}}tilla; mas como aun no e{{s}}ta de{{s}}cubierto, no {{s}}e {{s}}abe {{s}}i es agua, o tierra, pero {{s}}abe{{s}}e que cae en la parte de la demarcacion dela Corona de Ca{{s}}tilla, y en {{s}}u opo{{s}}ito, y que e{{s}}ta al, oe{{s}}te de Chile 1700. leguas. E{{s}}ta todo e{{s}}te Reyno en tercero, quarto, y quinto clima, y a{{s}}{{s}}i la parte {{a|{{que}}}} cae en el tercero clima tiene el dia, y la noche qu{{an}}do mas crecen trece horas, y la parte {{a|{{que}}}} cae en el quinto tiene catorce algo mas, al contrario de Europa por {{s}}er {{s}}u opue{{s}}to auque no diametral. El maior dia del año es el de Santa Lucia, y el menor el de S. Bernaue: tienen alli {{s}}iempre el Sol a la vanda del norte, y las {{s}}ombras a la del {{s}}ur. E{{s}}te es el {{s}}itio, y lugar del Reyno de Chile, el qual tiene por vezino a la vanda del norte las Prouincias de Atacama, y las ricas minas de plata de Poto{{s}}i, que dan principio al Reyno del Perù, y por la opue{{s}}ta del Sur, los mares que caen de baxo del Polo, y las Yslas que en ellos {{s}}e han de{{s}}cubierto. Abrahan Ortelio qui{{s}}o dezir, que por e{{s}}ta parte del Sur {{s}}e avezindaua a Chile vna Tierra, que {{s}}e continuaua c{{on}} la nueua {{errata|Guinca|Guinea}}; y duro e{{s}}ta opinion ha{{s}}ta que tuuimos el de{{s}}engaño delos que, hauiendo pa{{s}}{{s}}ado al mar del Sur por el e{{s}}trecho de S. Vicente, que llaman del Maire, boxeando toda la Tierra Au{{s}}tral, que {{s}}e dize del fuego, y voluiendo al mar del norte por el e{{s}}trecho de Magallanes, probaron euidentemete, que dicha tierra era Ysla {{s}}eparada del todo de qualquiera, otra, como {{s}}e vera mas adel{{an}}te en {{s}}u lugar. Al Oriente tiene Chile por vezino a Tucuman, y Buenos Ayres, con quien corriendo al Norde{{s}}te, {{s}}e continua el Paraguay y Bra{{s}}il. Al Poniente tiene al mar del Sur, que {{s}}egun Antonio de Herrera en la hi{{s}}toria general delas Indias es todo el que {{s}}e incluye entre {{s}}us co{{s}}tas, y las del Reyno de la China. El qual mar comienza en la Tierra que llaman Aurea Quer{{s}}one{{s}}o, que {{s}}e dizé la isla de Sama-<section end="I"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=tra,}}</noinclude> brd1jwmbj387d7mkhur5q7bsdfex13n Índice:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/styles.css 104 291698 1652586 1623918 2026-04-30T01:30:03Z Eievie 92979 1652586 sanitized-css text/css h2 { column-span:all; page-break-before:always; } .ws-h2-medio { letter-spacing:.4em; } .ws-h3-medio { letter-spacing:.2em; page-break-before:always; } .ws-h3-sub{ font-style: italic; font-weight:normal; } .cabecera-pagina-2 { letter-spacing:.4em; font-size:large; } .pie-pagina { width: 85%; margin:auto; } .pie-pagina-1 { width:70%; } .pie-pagina-2 { text-align:right !important; margin-right:4em; } dd { text-indent:-1.6em; } avrhz7qvvdrneq4bnxmpfvpih432a6a Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/530 102 291920 1652600 1618171 2026-04-30T01:37:23Z Eievie 92979 1652600 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||INDICE|439}} {{div col}}</noinclude><section begin="Tercero"/>{{autolinks| {{c|[[/|LIBRO III]].|grande}} {{c|''Delos habitadores del Reyno de Chile''.}} :[[/I|Cap. 1 {{grandeinicial|D}}{{uc|e}}los primeros Pobladores dela America, y de {{s}}u antiguedad]] {{fd|78}} :[[/II|Cap. 2. Del grande animo, y valentia delos Indios de Chile]] {{fd|82}} :[[/III|Cap. 3. Pro{{s}}igue la me{{s}}ma materia, y trata{{s}}e dela nobleza delos Indios de Chile.]] {{fd|86}} :[[/IV|Cap. 4. Continua{{s}}e la me{{s}}ma materias]] {{fd|90}} :[[/V|Cap. 5. Trata{{s}}e de otras propriedades, y co{{s}}tumbres delos Chilenos.]] {{fd|94}} :[[/VI|Cap. 6. Delos Indios Chilenos que habitan las Yslas de Chile.]] {{fd|98}} :[[/VII|Cap. 7. Delos Indios de Cuyo que e{{s}}tan dela otra v{{an}}da dela cordillera al Oriente de Chile.]] {{fd|101}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Tercero}} <section end="Tercero"/> <section begin="Cuarto"/>{{autolinks| {{c|[[/|LIBRO IV]].|grande}} {{c|''Dela entrada delos E{{s}}pañoles en el Reyno de Chile''.}} :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|I}}{{uc|n}}troducion a e{{s}}te libro]]. pagina {{fd|105}} :[[/II|Cap. 2. Dela America en comun, que luz {{s}}e halle de ella en los antiguos Philo{{s}}ophos]] {{fd|106}} :[[/III|Cap. 3. Que luz {{s}}e halle enla e{{s}}critura {{s}}agrada de e{{s}}ta nueva region.]] {{fd|107}} :[[/IV|Cap. 4 Del de{{s}}cubrimiento dela America, y porque medios {{s}}e con{{s}}iguio.]] {{fd|110}} :[[/V|Cap. 5. Parte Don Chri{{s}}tobal Colon de E{{s}}paña en demanda del nuevo mundo.]] {{fd|113}} :[[/VI|Cap. 6. Admiran{{s}}e los Indios de ver los E{{s}}pañoles, y pro{{s}}igue el Almirante de{{s}}cubriendo nueuas tierras.]] {{fd|116}} :[[/VII|Cap. 7. De{{s}}pues dela muerte del Almirante Colon pro{{s}}iguen otros Ca{{s}}tellanos con el de{{s}}cubrimiento, y conqui{{s}}ta del nueuo mundo, trata{{s}}e dela Hauana, y dela piedad delos Indios gentiles con la Virgen Nue{{s}}tra Señora.]] {{fd|118}} :[[/IX|Cap. 9. Pro{{s}}igue Ba{{s}}co Nuñez de Balboa con el de{{s}}cubrimiento del mar del Sur, y muere,]] {{fd|122}} :[[/X|Cap. 10. Continua{{s}}e el de{{s}}cubrimiento del mar del Sur, de {{s}}us Yslas, y co{{s}}tas.]] {{fd|124}} :[[/XI|Cap. 11. Del de{{s}}cubrimiento del Rio dela plata, y delas co{{s}}tas de Chile por el e{{s}}trecho de Magallanes.]] {{fd|125}} :[[/XII|Cap. 12. Del de{{s}}cubrimiento de otras tierras dela America antes dela de Chile.]] {{fd|130}} :[[/XIII|Cap. 13. Da{{s}}e el de{{s}}cubrimiento del Perú a D. Franci{{s}}co Pizarro, D. Diego de Almagro, y Hernando de Luque, y lo que {{s}}e padecio en el.]] {{fd|135}} :[[/XIV|Cap. 14: Buelue el Capitan Don Franci{{s}}co Pizarro a Panamà pa{{s}}{{s}}a a E{{s}}paña, y pro{{s}}igue con {{s}}u conqui{{s}}ta.]] {{fd|137}} :[[/XV|Cap. 15. Llega la nueua del gouierno del Mari{{s}}cal Don Diego de Almagro, y {{s}}ale al de{{s}}cubrimiento de Chile; trata{{s}}e dela cuidad de Lima]] {{fd|141}} :[[/XVI|Cap. 16. Entra el Adelantado en Chile hauiendo pa{{s}}{{s}}ado en el camino grandes trabajos.]] {{fd|144}} :[[/XVII|Cap. 17. Pa{{s}}{{s}}an otros la cordillera, y lo que {{s}}uccedio al Adelantado en Copiapò, {{s}}u buelta de Chile, y de{{s}}dichada muerte.]] {{fd|147}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Cuarto}} <section end="Cuarto"/> <section begin="Quinto"/>{{autolinks| {{c|[[/|LIBRO V]].|grande}} {{c|''Dela conqui{{s}}ta y fundacion del Reyno de CHILE''.}} :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|E}}{{uc|n}}tra en Chile el Gouernador Pedro de Valdiuia, conqui{{s}}ta, y funda aquel Reino, y entra lo primero ha{{s}}ta Mapocho]] {{fd|150}} :[[/II|Cap. 2. Funda{{s}}e la ciudad de Santiago en Mapochò, trata{{s}}e de {{s}}u {{s}}itio, y planta]] {{fd|152}} :[[/III|Cap. 3. Delas plazas, edificios, y templos dela ciudad de Santiago.]] {{fd|154}} :[[/IV|Cap. 4. Del gouierno ciuil, ecle{{s}}ia{{s}}tico, y {{s}}ecular dela ciudad de Santiago, y delas propriedades de {{s}}us naturales.]] {{fd|157}} :[[/V|Cap. 5. Dela riqueza, Milicia, e{{s}}tudios generales, y aumentos dela ciudad de Santiago]] {{fd|160}} :[[/VI|Cap. 6. Del culto diuino, y eccle{{s}}ia{{s}}ticos]] |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Quinto}} <section end="Quinto"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=cos}}</noinclude> ev7uy3gl7xujw5v1iop013oxzajdnmv Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/531 102 291921 1652601 1588399 2026-04-30T01:37:40Z Eievie 92979 1652601 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|440|INDICE|}} {{div col}}</noinclude><section begin="Quinto"/><noinclude>:dela ciudad de Santiago. {{fd|163}}</noinclude> {{autolinks| :[[/VII|Cap. 7. En que {{s}}e trata delas proce{{s}}{{s}}iones dela {{s}}emana {{s}}anta en la ciudad de Santiago.]] {{fd|165}} :[[/VIII|Cap. 8. Delas fie{{s}}tas, y regocijos de la ciudad de Santiago.]] {{fd|168}} :[[/IX|Cap. 9. Pro{{s}}iegue el gouernador Pedro de Valdivia {{s}}u conqui{{s}}ta, Comiençan{{s}}e a labrar las minas de oro, embia las mue{{s}}tras de {{s}}u riqueza al Perù, de donde el General Iuan Bapti{{s}}ta Pa{{s}}tene le lleua el primer {{s}}ocorro.]] {{fd|171}} :[[/X|Cap. 10. Puebla{{s}}e la Ciudad dela Serena: va el General Iuan Bapti{{s}}ta Pas{{s}}tene por nueuo {{s}}ocorro al Perù, y de alli buelue à Chile, de donde voluio al Perù con el Gouernador Valdiuia, y otros Capitanes al {{s}}occorro del Real exercito contra Pizarro.]] {{fd|173}} :[[/XI|Cap. 11. Loque {{s}}uccedio en Chile en la au{{s}}encia del gouernador Pedro de Valdiuia y de{{s}}pues de bueltos, y los {{s}}ocorros de gente que tuuo.]] {{fd|176}} :[[/XII|Cap. 12. Pro{{s}}igue el Gouernador Pedro de Valdivia {{s}}u conqui{{s}}ta, y puebla la ciudad dela Concepcion, donde e{{s}}tuuo para perder{{s}}e en vna battalla.]] pag. {{fd|179}} :[[/XIII|Cap. 12. Delas marauillias, y milagros, que ha obrado en Chile la imperial Imagen de Nue{{s}}tra Señora delas Nieues.]] {{fd|182}} :[[/XIV|Cap. 14. Pro{{s}}igue la me{{s}}ma materia delas marauillas dela Reyna del Cielo.]] pag. {{fd|184}} :[[/XV|Cap. 15. De otra marauilla que obrò las Virgene Nue{{s}}tra Señora fauoreciendo la Fundacion de Chile.]] {{fd|187}} :[[/XVI|Cap. 16. Sale el Gouernador Pedro de Valdiuia dela Concepcion, pro{{s}}igue con {{s}}u conqui{{s}}ta, y funda las Ciudades dela Ymperial, Valdiuia, y dela Villarica, y tres fuertes en Arauco.]] {{fd|188}} :[[/XVII|Cap. 17. Puebla{{s}}e la ciudad de Angol, y leuantan{{s}}e los indios contra los E{{s}}pañoles.]] {{fd|192}} :[[/XVIII|Cap. 18. Matan al Gouernador Pedro de Valdiuia con toda {{s}}u gente, cuenta{{s}}e el afamado hecho de Lautaro {{s}}u criado que fue la principal cau{{s}}a de e{{s}}te {{s}}ucce{{s}}{{s}}o.]] {{fd|194}} :[[/XIX|Cap. 19. Lo que {{s}}uccedio de{{s}}pues dela muerte del gouernador Pedro de Valdiuia.]] {{fd|196}} :[[/XX|Cap. 20. Saquea Lautaro la ciudad dela Concepcion, {{s}}itia Caupolican la Ymperial, y no entra en ella, por ampararla la Reyna del Cielo.]] {{fd|198}} :[[/XXI|Cap. 21. Reedifica{{s}}e la Ciudad dela Concepcion, y hauiendola ganado {{s}}egunda vez Lautaro, pa{{s}}{{s}}a a la de Santiago, para tomarla, y muere.]] {{fd|200}} :[[/XXII|Cap. 22. Pa{{s}}{{s}}a por Gouernador de Chile D. Garcia Hurtado de Mendoça, y lo que le {{s}}uccedio en {{s}}u llegada, y batallas que tuuo con los Araucanos.]] {{fd|202}} :[[/XXIII|Cap. 23. Nueuos {{s}}ucce{{s}}{{s}}os dela guerra, Conver{{s}}ion, y muerte de Caupolican.]] {{fd|206}} :[[/XXIV|Cap. 24. Trata{{s}}e el fin del gouierno del Marques de Cañete, y de {{s}}us {{s}}uce{{s}}{{s}}ores ha{{s}}ta el del Dotor Melchor Brauo de Sarauia.]] {{fd|210}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Quinto}} <section end="Quinto"/> <section begin="Sexto"/>{{autolinks| {{c|[[/|LIBRO VI]].|grande}} {{c|''En que {{s}}e contienen varios {{s}}ucceßos dela guerra en tiempo delos otros Gouernadores de Chile que {{s}}uccedieron alos paßados''.}} :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|V}}{{uc|a}} de E{{s}}paña por gouernador de Chile Don Alon{{s}}o de Sotomayor, y comiença {{s}}u gouierno.]] {{fd|213}} :[[/II|Cap. 2. Buelue Andres al Real delos enemigos, y dan e{{s}}tos en el delos E{{s}}pañoles.]] {{fd|217}} :[[/III|Cap. 3. Pro{{s}}iguen{{s}}e otros {{s}}ucce{{s}}{{s}}os dela guerra.]] {{fd|218}} :[[/IV|Cap. 4. Acomete Cadeguala ala ciudad de Angol, ponela fuego embi{{s}}te al fuerte de Puren, y muere en el de{{s}}afio.]] {{fd|223}} :[[/V|Cap. 5. Dan la paz algunos Caciques, y pro{{s}}iguen varios {{s}}ucce{{s}}{{s}}os dela guerra.]] {{fd|226}} :[[/VI|Cap. 6. Del nueuo leuantamiento, y traicion delos Indios, que hauian dado la paz, trata{{s}}e dela venganza, que Yanequeo determinò tomar dela muerte de {{s}}u marido.]] {{fd|229}} :[[/VII|Cap. 7. Va el Gouernador en bu{{s}}ca de <includeonly>:Quechuntureo pro{{s}}igue Yanequeo {{s}}u venganza, y dan la paz algunos Caciques.</includeonly>]] <includeonly>{{fd|231}}</includeonly> |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Sexto}} <section end="Sexto"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=Que-}}</noinclude> 58v9mf0rde5xa66wwjzy6njk0r2zth8 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/532 102 291922 1652602 1588400 2026-04-30T01:38:08Z Eievie 92979 1652602 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||INDICE|441}} {{div col}}</noinclude><section begin="Sexto"/>{{autolinks| <noinclude>:Quechuntureo pro{{s}}igue Yanequeo {{s}}u venganza, y dan la paz algunos Caciques. {{fd|231}}</noinclude> :[[/VIII|Cap. 8. Embia el Virrey D. Garcia Hurtado de Mendoça vn buen {{s}}ocorro, y {{s}}ale con el el Gouernador a Arauco, donde tuuo vna muy reñida batalla.]] {{fd|235}} :[[/IX|Cap. 9. Fabrica{{s}}e el fuerte de Arauco, hazen junta los Araucanos, para ganarlo, y dan la paz.]] {{fd|238}} :[[/X|Cap. 10. Tiene el Gouernador vna buena victoria en Tucapel, reuelan{{s}}e los Araucanos, y acaua Don Alon{{s}}o de Sotomayor {{s}}u gouierno.]] {{fd|241}} :[[/XI|Cap. 11. Comienza el gouierno de Don Martin Garcia, Oñez, y Loyola.]] {{fd|244}} :[[/XII|Cap. 12. Funda{{s}}e la ciudad de Santa Cruz de Loyola, y cuentan{{s}}e otros {{s}}ucce{{s}}sos dela guerra.]] {{fd|247}} :[[/XIII|Cap. 13. Pone cerco Pelantaro al fuerte de Puren; {{s}}ocorrele el Gouernador, y pondera{{s}}e la cau{{s}}a delas calamidades de Chile.]] {{fd|250}} :[[/XIV|Cap. 14. Matan los Indios al Gouernador, y reuelanse de nueuo contra los E{{s}}pañoles.]] {{fd|252}} :[[/XV|Cap. 15. Contiene la ruina, y perdida delas {{s}}eis ciudades delos E{{s}}pañoles.]] {{fd|255}} :[[/XVI|Cap. 16. Lo que han padecido los E{{s}}pañoles en el cautiuerio, que han tenido en poder delos Indios mas de quarenta años.]] {{fd|259}} :[[/XVII|Cap. 17. Dale fin a e{{s}}ta materia, y pondera{{s}}e el mas incon{{s}}olable trabajo, que han padecido los E{{s}}pañoles en e{{s}}te {{s}}u cautiuerio.]] {{fd|261}} :[[/XVIII|Cap. 18 Del e{{s}}tado en que quedo Chile de{{s}}pues dela perdida delas ciudades en tiempo de otros Gouernadores.]] {{fd|264}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Sexto}} <section end="Sexto"/> <section begin="Septimo"/>{{autolinks| {{c|[[/|LIBRO VII]].}} {{c|''Delos {{s}}ucce{{s}}{{s}}os, y e{{s}}tado del Reyno de Chile ha{{s}}ta el ultimo Gouernador, que ha tenido''.}} :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|D}}{{uc|e}}l {{s}}egundo gouierno de Alonl{{s}}o de Riuera, y la paz, que por orden del Rey pretendio entablar el Padre Luis de Valdiuia con los Indios.]] {{fd|268}} :[[/II|Cap. 2. Lo que pa{{s}}{{s}}o al Padre Luis de Valdiuia e{{s}}tando con los Indios de guerra, y delas mi{{s}}{{s}}iones, que entablò en Monterey, y Arauco.]] {{fd|271}} :[[/III|Cap. 3. Habla el Padre Luis de Valdiuia con Anganamon, y el {{s}}ucce{{s}}{{s}}o dela huida de {{s}}us mugeres.]] {{fd|275}} :[[/IV|Cap. 4. Determina el Padre Luis de Valdiuia embiar alos dos Padres Oracio Vechi, y Martin de Aranda alos Indios de guerra, y las circum{{s}}tancias, y razones, que prouaron e{{s}}ta determiminacion.]] {{fd|277}} :[[/V|Cap. 5. Su{{s}}pende{{s}}e la entrada delos Padres, {{s}}ale el Gouernador con {{s}}u campo a Paicaui, y llegan los Caciques de Elicura, y Puren a dar la paz.]] {{fd|280}} :[[/V(2)|Cap. 5. Entran los dos Padres Oracio, Vechi, y Martin de Aranda a predicar el Evangelio ala tierra de guerra, y las circun{{s}}tancias, que huuo para e{{s}}ta entrada.]] {{fd|283}} :[[/VI|Cap. 6. Del {{s}}ucce{{s}}{{s}}o dela entrada delos Padres, y {{s}}u dicho{{s}}o fin.]] {{fd|286}} :[[/VI(2)|Cap. 6. Lleuan{{s}}e al fuerte los cuerpos delos dicho{{s}}os Padres Martin de Aranda, Oracio, Vechi, y Diego de Montalban, Refieren{{s}}e algunas circun{{s}}tancias que realzan {{s}}u felici{{s}}{{s}}imo fin, y buelue{{s}}e el Padre Valdiuia a E{{s}}paña]] {{fd|289}} :[[/VII|Cap. 7. Del e{{s}}tado, en que quedaron las co{{s}}as dela guerra de Chile de{{s}}pues dela muerte delos Padres]] {{fd|294}} :[[/VIII|Cap. 8. Delos gouiernos de otros Gouernadores.]] {{fd|295}} :[[/IX|Cap. 9. Del gouierno del Marques de Baydes Conde de pedro{{s}}o.]] {{fd|301}} :Relacion delas paces que capitulo con e Araucano rebelado el Marques de Baydes. :Capitulan{{s}}e las pazes {{fd|307}} :[[/X|Cap. 10. Del e{{s}}tado enque quedò, y e{{s}}tà el Reyno de Chile de{{s}}pues delas capitulaciones referidas dela paz, y {{s}}ugecion delos Idios a nue{{s}}tro Catholico Rey.]] {{fd|312}} :[[/XI|Cap. 11. Pro{{s}}igue la me{{s}}ma materia.]] {{fd|315}} :[[/XII|Cap. 12. Concluye{{s}}e e{{s}}ta materia, y da{{s}}e raçon dela nueua fundacion dela ciudad y puerto de Valdiuia.]] {{fd|315}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Septimo}}<section end="Septimo"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|Libro VIII.|Kkk|Li-}}</noinclude> id0bn2xacdkvpjintszv1ouv68jt493 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/533 102 291923 1652603 1650491 2026-04-30T01:38:21Z Eievie 92979 1652603 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|442|INDICE|}} {{div col}}</noinclude><section begin="Octavo"/>{{autolinks |{{c|[[/|LIBRO VIII]].|grande}} {{c|''Del Principio y progreßos, que ha tenido la fee en el Reyno de Chile''.}} :[[/I|Cap. 1. {{grandeinicial|Q}}{{uc|v}}e noticia tuuieron de Dios los Indios antes dela entrada delos E{{s}}pañoles.]] {{fd|323}} :[[/II|Cap. 2. Delo que {{s}}ienten, y practican los Indios de Chile acerca dela Religion.]] {{fd|325}} :[[/III|Cap. 3. Dela felicidad conque {{s}}e plantò la fee en la America, y delos Progre{{s}}{{s}}os que en ella ha hecho.]] {{fd|328}} :[[/IV|Cap. 4. Del modo, con que {{s}}e plantò la fee en el Reyno de Chile, y delos progre{{s}}{{s}}os que en el ha hecho.]] {{fd|333}} :[[/V|Cap. 5. Dela primera entrada dela Compañia de Ie{{s}}us en el Reyno de Chile.]] {{fd|336}} :[[/VI|Cap. 6. Delos mini{{s}}terios, en que la c{{om}}pañia de Ie{{s}}us {{s}}e exercita, y puede emplear{{s}}e en el Reyno de Chile.]] {{fd|339}} :[[/VII|Cap. 7. Pro{{s}}igue la me{{s}}ma materia; y trata{{s}}e delos mini{{s}}terios con Indios, y negros.]] {{fd|343}} :[[/VIII|Cap. 8. Delos bapti{{s}}mos delos negros. Trata{{s}}e juntamente del {{s}}eminario convictorio de {{s}}an Franci{{s}}co Xauier.]] {{fd|347}} :[[/IX|Cap. 9. Cuenta{{s}}e algunos ca{{s}}os de edificadion para exemplo, con{{s}}uelo, y en{{s}}eñanza de todos.]] {{fd|350}} :[[/X|Cap. 10. Pro{{s}}iguela me{{s}}ma materia y da{{s}}e fin con dos {{s}}ucce{{s}}{{s}}os que acreditan la deuocion de nue{{s}}tro P. {{s}}an Ignacio y {{s}}an Franci{{s}}co Xauier.]] {{fd|354}}} :[[/XI|Cap. 11. Trara{{s}}e delos mini{{s}}terios delas {{s}}egunda y tercera cla{{s}}{{s}}e delas mi{{s}}{{s}}iones de Chile.]] {{fd|358}} :[[/XII|Cap. 12. Del fruto e{{s}}piritual y que {{s}}e coge de e{{s}}tas mi{{s}}{{s}}iones para el bien delas almas, y algunas co{{s}}as de edificacion que refieren los Padres mi{{s}}{{s}}ioneros.]] {{fd|361}} :[[/XIII|Cap. 13. Refieren{{s}}e otras de e{{s}}tas mi{{s}}{{s}}iones, y cuentan{{s}}e algunos ca{{s}}os de edificacion.]] {{fd|364}} :[[/XIV|Cap.14. Refieren{{s}}e algunos ca{{s}}os, que acreditan el valor, y capacidad, delos Indios Chilenos para la virtud.]] {{fd|366}} :[[/XV|Cap. 15. Trata{{s}}e delos mini{{s}}terios, que pertenecen ala quarta cla{{s}}{{s}}→e de nuetras mi{{s}}{{s}}iones.]] {{fd|371}} :[[/XVI|Cap. 16. Contiene la terribilidad de Indios de guerra, y la crueldad, con que matan a los principales, que cogen en ella.]] {{fd|375}} :[[/XVII|Cap. 17. Refiere lo que tocan las anuas de e{{s}}tas mi{{s}}{{s}}iones.]] {{fd|378}} :[[/XVIII|Cap. 18. Dela gran mudanza que los Indios Araucanos han hecho de{{s}}de el año de 27 abraz{{an}}do las co{{s}}as dela fee, aque tantos años hauian re{{s}}i{{s}}tido.]] {{fd|381}} :[[/XIX|Cap. 19. Del fruto que {{s}}e ha hecho, y haze en e{{s}}tas mi{{s}}iones, refieren{{s}}e algunos ca{{s}}os de edificacion.]] {{fd|383}} :[[/XX|Cap. 20. Dela prodigio{{s}}a imagen de Nue{{s}}tra Señora, que {{s}}e ve en Arauco.]] {{fd|393}} :[[/XXI|Cap. 21. Delas mi{{s}}{{s}}iones, que pertenecen ala quinta, y {{s}}exta cla{{s}}{{s}}e.]] {{fd|394}} :Dela Anua 1629. Y 30. :[[/XXII|Cap. 22. Contiene lo que de e{{s}}tas mi{{s}}{{s}}iones de Chiloe refiere la anua de 1633, y 34.]] {{fd|399}} :[[/XXIII|Cap. 23. Delo que la anua de treinta, y cinco y treinta y {{s}}eis refiere de e{{s}}ta de{{s}}ma mi{{s}}{{s}}ion de Chiloe.]] {{fd|405}} :Sexta, y vltima cla{{s}}{{s}}e. :[[/XXIV|Cap.24. Haze{{s}}e mencion de algunos varones ilu{{s}}tres dela compañia que ha hauido, en el Reyno de Chile.]] {{fd|410}} :[[/XXV|Cap. 25. Pro{{s}}igue la narracion de otros varones in{{s}}ignes delas mi{{s}}{{s}}iones de Chile.]] {{fd|417}} :[[/XXVI|Cap. 26. En que {{s}}e pone el memorial en que el Padre Alon{{s}}o de Ovalle dela c{{om}}pañia de Iesus Procurador de Chile repre{{s}}ento a nue{{s}}tro muy Reuer{{en}}do Padre Mucio Vitele{{s}}chi de buena memoria Prepo{{s}}ito general dela me{{s}}ma compañia la neçe{{s}}{{s}}idad, que tienen las mi{{s}}{{s}}iones de equel Reyno de {{s}}ugetos para los glorio{{s}}os empleos de {{s}}us apo{{s}}tolicos mini{{s}}terios.]] {{fd|423}} |Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Octavo}} {{np}} <section end="Octavo"/> <section begin="AUX"/><includeonly> {{índice auxiliar| * [[Histórica relación del Reyno de Chile/Índices|Índices]] * [[Histórica relación del Reyno de Chile/Secunda Protesta|Secunda protesta del Autor]] * [[Histórica relación del Reyno de Chile/Láminas|Láminas y mapas]] * [[Histórica relación del Reyno de Chile/Erratas|Erratas]] }}</includeonly> <section end="AUX"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=IN-}}</noinclude> nzmxegrrthz2551bn72igebri0db25w Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/21 102 291966 1652573 1587955 2026-04-30T01:23:55Z Eievie 92979 1652573 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|4|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="I"/>nes, y torbellinos, {{s}}ino vn tiempo con{{s}}tante, y apacible en todo el verano, primauera, y otoño, con {{s}}us differencias de mas, y menos calor, y de frio en el himbierno, conforme ala diuer{{s}}idad delos tiempos, {{s}}egun la qual a{{s}}{{s}}i me{{s}}mo {{s}}on maiores, o menores los dias, y las noches, proporcionando{{s}}e con la altura delos grados, y cur{{s}}o del Sol dela me{{s}}ma fuerte que en Europa, aunque en me{{s}}es opue{{s}}tos. De aqui {{s}}e {{s}}igue, como aduierten varios autores, y lo mue{{s}}tra la experiencia la grande {{s}}emejança, que ay entre los h{{om}}bres, animales, frutas, y mantenimientos de Chile con los de Europa, quien ve lo vno, y lo otro es buen te{{s}}tigo de e{{s}}ta verdad, y ninguno pa{{s}}{{s}}a de e{{s}}ta parte a aquellas que no lo note. He vi{{s}}to a algunos Caualleros, que han pa{{s}}{{s}}ado de E{{s}}paña al Perù, y de{{s}}pues de algunos años han ido a Chile con algun cargo de gouierno, o otro officio, delos que alli dà el Rey; y no es decible las alegrias {{que}} hazen y contento que mue{{s}}tras por parecerles que an buelto a {{s}}u patria, {{s}}egun la gran {{s}}emejança, que hallan entre el vno, y otro pais, a{{s}}{{s}}i en el ayre, como en las comidas, que {{s}}on muy {{s}}u{{s}}tanciales, como lo reconocen los que nacieron, y {{s}}e criaron en clima mas calido, los quales quando van a Chile, han mene{{s}}ter pa{{s}}{{s}}ar con mas {{s}}obriedad, y templança dela aco{{s}}tumbrada ha{{s}}ta que poco a poco {{s}}e va haziendo el e{{s}}tomago a digerir el exce{{s}}{{s}}o, que reconoce en la maior fuerça, y {{s}}ub{{s}}tancia dela comida. <section end="I"/> <section begin="II"/>{{t3|CAPITOLO I{{espaciado|0|I.}}|sub=Delos quatro tiempos del año trata{{s}}e en particular del himbierno y primauera, de las flores, y algunas yeruas medicinales.}} {{gota|L}}Os quatro tiempos del año, que {{s}}e ven en Europa de primauera, e{{s}}tio, otoño, y himbierno, {{s}}e gozan tambien en Chile con la me{{s}}ma proporcion, y differencia de {{s}}us duraciones, aunque no corren a vna en el en cuentro de los tiempos: porque la primauera comiença de mediado Ago{{s}}to, y dura todo Setiembre, Otubre, y mediado Nouiembre. de aqui comienza el e{{s}}tio, y {{s}}e continua todo Deziembre, enero, y mediado Febrero, que da principio al Otoño, el qual pro{{s}}igue el mes de Março, Abril, y mitad de Mayo, {{que}} es qu{{an}}do el himbierno comi{{en}}ça a encapotar{{s}}e, y ade{{s}}cargar {{s}}u furia {{s}}obre la tierra de{{s}}nudando los arboles de {{s}}us ojas, y cubriendo los campos de e{{s}}carcha, y yelo, de que amanecen de ordinario todos blancos, aunque luego a dos horas de Sol {{s}}e derrite, {{s}}i bien en los dias pardos {{s}}e {{s}}uelen con{{s}}eruar los carambanos continuando{{s}}e de vn dia para otro, y dura la fuerça del himbierno el mes de Iunio, Iulio, y parte de Ago{{s}}to. Rarauez baxa la nieue alos Valles, porque aunque la que cae es tanta, que {{s}}ube muchas picas en alto, y empareja en algunas partes dela cordillera lo mas hondo delas quebradas con {{s}}us cumbres; {{s}}e contiene toda dentro delos montes, donde como en poços, ò caxas {{s}}e con{{s}}erua todo el año para proueer ala immen{{s}}idad de rios, fuentes, y arroyos que {{s}}e de{{s}}cuelgan de {{s}}us cumbres y corren por los Valles, y riberas dela tierra ha{{s}}ta el mar, fertilizandola con la abundancia de frutos que logra el otoño, y enrriqueze aquel Reyno. Pero {{s}}in embargo de no neuar {{s}}ino pocas vezes en los llanos, haze en ellos tan grandes frios, que no {{s}}on maiores en muchas partes dela Europa; lo qual preuiene a{{s}}{{s}}i dela altura del polo en que e{{s}}ta toda e{{s}}ta tierra, como dela vezindad dela cordillera, dedonde {{s}}oplan vnos vientos tan {{s}}utiles, y penetrantes, que algunas vezes {{s}}on in{{s}}ufribles, y a{{s}}{{s}}i {{s}}on {{s}}iempre mas templadas las riberas del mar, y {{s}}us comarcas, {{s}}i bien para contrape{{s}}o {{s}}on aqui mas rigoro{{s}}as las tempe{{s}}tades de vientos, porque llegando e{{s}}tas ya can{{s}}adas, y con menos fuerça alo mas dentro de la tierra, no la açotan, ni atormentan con tanto rigor. Para reparo de e{{s}}te frio crio Dios en todo e{{s}}te Pais dilatados, y e{{s}}pe{{s}}os montes de e{{s}}pinos, que es la leña v{{s}}ual de todo la comarca de Santiago, y de otros Valles, y es amanera dela de encinos, aunque mas dura, y el coraçon, que es co-<section end="II"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=lo-}}</noinclude> n7d9gy2v658jeqkav7isththcnf84cr Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/24 102 291969 1652574 1587959 2026-04-30T01:24:29Z Eievie 92979 1652574 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|7}} {{div col}}</noinclude><section begin="II"/>e{{s}}tar algunas horas. executo{{s}}e a{{s}}{{s}}i, y voluiendo a {{s}}u tiempo el padre mini{{s}}tro a vi{{s}}itarle por ver {{s}}i le hauia muerto, le hallo viuo, y libre de peligro; y la {{s}}abana toda llena de tempanos de {{s}}angre elada, que la yerua le hauia hecho arrojar por los poros del cuerpo, y de a{{s}}{{s}}i a poco {{s}}e leuanto bueno, y {{s}}ano. La {{s}}ecunda yerua {{s}}ea la que llamamos albaaquilla, y los Indios culen por tener las ojas {{s}}emejantes ala albaaca, pero crece en matorrales tan altos, que en algunas partes parecen arboles; es la oja muy melo{{s}}a, y muy fragrante; y e{{s}}ta machacada {{s}}e aplica alas heridas por de fuera, hechando dentro de ellas algunas gotas de {{s}}u zumo, y ven{{s}}e acada pa{{s}}{{s}}o admirables effectos de {{s}}u efficacia, y virtud. contome el Capitan Seua{{s}}tian Garcia Carreto fundador de nue{{s}}tro nouiciado de Bucalemo, que yendo por el campo embi{{s}}tieron a vn perro que e{{s}}timaua mucho otros zimarrones de los que andan por aque{{s}}{{s}}os montes a {{s}}us auenturas, que le {{s}}alieron al camino, y mordiendole vnos por vn lado, y otros por otro le dexaron hecho pedaços, y degollado de vna fiera herida que le hizieron en la garganta, quando llego e{{s}}te Señor a {{s}}ocorrer {{s}}u perro, era ya tarde, porque e{{s}}taua {{s}}in dar {{s}}eñal de vida. La{{s}}timado con la perdida de {{s}}u prenda, por el amor que le tenia, {{s}}e apeo, y ala ventura cogiendo vnas ojas de e{{s}}ta albaaquilla, que {{s}}e topa a cada pa{{s}}{{s}}o en los campos, la {{errata|muchaco|machaco}} entre dos piedras, y hechando el zumo en las heridas, tomo vn puño de ella, y le entro c{{en}}tro dela herida de la garganta, y fue{{s}}{{s}}e la{{s}}timado de dexar al compañero tan {{s}}in e{{s}}perança de vida. Fue co{{s}}a marauillo{{s}}a, que a pocas leguas, que hauia andado voluiendo a ca{{s}}o los ojos atras hallo que le venia {{s}}iguiendo {{s}}u perro, el qual viuio de{{s}}pues muchos años. La tercera yerua, que me acurdo, es vna como escobilla muy {{s}}util, y delicada, y que no {{s}}e halla en todas partes; e{{s}}ta es admirable para rabardi{{s}}{{s}}os, y dolores de co{{s}}tado, y no tiene que hazer mas que cocerla en agua, y beuerla, y con e{{s}}to {{s}}e purifica la {{s}}angre, y {{s}}e expele la dañada, y queda {{s}}ano el doliente, y yo he hecho la experiencia. Otras muchas yeruas ay para dolor de hijada, para quebrar la piedra en la vexiga, y hecharla a pedaços, para el dolor dela {{s}}eatica, y otras enfermedades, que {{s}}i huuiera de referirlas, {{s}}eria hazer aqui otro Dio{{s}}corides, y no es e{{s}}te mi intiento, y a{{s}}{{s}}i dexemos ya las flores, y yeruas de la primauera; la armonia del canto de las aves, que ya por este tiempo comiença a alegrar las alboradas de la mañana, los apacibles dias, y noches {{s}}erenas, que {{s}}on lo mexor, y mas agradable de todo el año y acerquemenos al e{{s}}tio, que tambien nos darà materia de narracion. <section end="II"/> <section begin="III"/>{{t3|CAPITOLO II{{espaciado|0|I.}}|sub=Del E{{s}}tio, y Otoño, y de {{s}}us frutas, y co{{s}}echas.}} {{gota|C}}Omiença el Verano, y e{{s}}tio a mediado Nouiembre, y dura Dezi{{em}}bre, Henero, y buena parte de Febrero, de manera que la maior fuerça delos calores viene a {{s}}er por la natiuidad, y circumci{{s}}ion, con que la compo{{s}}icion del lugar, y contemplacion del niño Dios tiritando en el pe{{s}}ebre nos es forço{{s}}o remitirla ala fee, porque quando nos leuantamos a cantar los maitines, particularmente en Cuyo, y Tucuman, donde {{s}}on exce{{s}}{{s}}iuos los calores, {{s}}e {{s}}uda tanto, y e{{s}}tal el fuego, que no {{s}}e puede {{s}}ufrir. En Chile no es con e{{s}}te exce{{s}}{{s}}o por {{s}}er tan templado, pero en fin no haze el frio que en Belen. En este tiempo comienzan a madurar las frutas, que {{s}}on muchas, y de varias {{s}}uertes, y maneras, y delas de Europa {{s}}olamente falta alguna, o otra que aun no ha llegado, porque en lleuandola, o en pepita, o hue{{s}}{{s}}o, o planta, prende luego con tanta fuerza que admira. acuerdome que no hauia guindas aora trienta años, y pa{{s}}{{s}}o vn arbolico de E{{s}}paña, y de el {{s}}e fueron multiplicando, plantando los en los Iardines, y huertos de maior regalo como vna co{{s}}a, que o por faltar nos alla, o porque verdaderamente lo merece, la encarecian los Europeos con grandes alabanzas: pero a poco tiempo {{s}}e multipli<section end="III"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=ca-}}</noinclude> 3cquqf038yjagnk03whwp9hgvffm3w2 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/26 102 291975 1652575 1587962 2026-04-30T01:24:56Z Eievie 92979 1652575 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|9}} {{div col}}</noinclude><section begin="III"/>nes muy celebrados de los antores, y en tanta abundancia que podemos dezir copia nocet, porque ni ay {{s}}alida para tanto como {{s}}e coge, y alos Indios los ha muerto tanto como ay, porque lo beben {{s}}in medida, ha{{s}}ta caer, y como es tan fuerte, les abra{{s}}a las entrañas, entre todos {{s}}on mexores, y de mas e{{s}}tima los mo{{s}}cateles, he vi{{s}}to algunos que al parecer {{s}}on como el agua, tan claros, y chri{{s}}talinos como ella, pero el effecto es muy differente en el e{{s}}tomago, porque lo calientan como {{s}}i fuera agua ardiente. Otros vinos ay tambien blancos que {{s}}on de e{{s}}tima como s{{on}}n los de vba torr{{on}}tes y albillo, otros ay rojos, y tintos, que {{s}}e hazen dela comun vba negra, y dela mollar, y otras de varias {{s}}uertes, cuyos razimos {{s}}on tan grandes, que admiran, en particular me acuerdo de vno que por mo{{s}}truofidad mando pre{{s}}entar vn cauallero a Nue{{s}}tra Señora, el qual era tan crecido, que {{s}}olo el lleno vna buena ce{{s}}ta, y fue {{s}}uficiente para que comie{{s}}{{s}}e de el toda la comunidad de frayles, que no {{s}}on pocos, a{{s}}{{s}}i me lo contaron los me{{s}}mos religio{{s}}os, y el cauallero, que le pre{{s}}ento; {{s}}on con{{s}}iguientemente las cepas muy grue{{s}}as, cuyo tronco {{s}}era en algunas partes como el cuerpo de vn hombre, y ningupo podra abarcar con {{s}}us brazos la cabeza quando {{s}}on de viña hecha. <section end="III"/> <section begin="IV"/>{{t3|CAPITVLO I{{espaciado|0|V.}}|sub=Dela riqueza natural del Reyno de Chile, que {{s}}on {{s}}us minas de oro, y otros metales, y dela indu{{s}}trial de {{s}}us frutos.}} {{gota|C}}Ompone{{s}}e la riqueza de e{{s}}ta tierra lo primero delo que la naturaleza le dio gracio{{s}}amente independentemente dela indu{{s}}tria humana, y lo {{s}}egundo delo que e{{s}}ta ha inventado para lograr {{s}}u gran fertilidad, y genero{{s}}a virtud, a la primera parte pertenecen los minerales de oro, plata, cobre, e{{s}}taño, azogue, y plomo, de que Nue{{s}}tro Señor las enrriquezio. del cobre {{s}}e labra toda la artilleria del Perù, y de todos aquellos Reynos (de que ay mucha prevencion en aquellas co{{s}}tas, y pre{{s}}idios) todas las campanas delas Ygle{{s}}ias, y las alajas para {{s}}u {{s}}eruicio, y para el v{{s}}o dome{{s}}tico delas ca{{s}}as, de manera que no pa{{s}}{{s}}a ya de E{{s}}paña nada de e{{s}}to, de{{s}}pues que le començaron a labrar e{{s}}tas minas de Chile, porque dan abundanti{{s}}{{s}}imamente todo lo nece{{s}}{{s}}ario para e{{s}}tos mene{{s}}teres. Del plomo {{s}}e {{s}}aca poco, porque es menos nece{{s}}{{s}}ario; menos del azogue, porque ha poco {{s}}e de{{s}}cubrieron e{{s}}tas minas, y comenzandolas a beneficiar, {{s}}e allano la difficultad que hauia de {{s}}acar el de Guan cabilica, que es en el Perù, y a{{s}}{{s}}i no ha {{s}}ido nece{{s}}{{s}}ario labrar las de Chile. Tan poco {{s}}e labran en cantidad con{{s}}iderable las de plata, porque {{s}}on de menos co{{s}}to las del oro, y a{{s}}{{s}}i {{s}}e han aplicado todos a e{{s}}tas; las quales {{s}}on tantas, tan ricas, y tan frequentes, que de{{s}}de los primeros terminos de e{{s}}te Reyno, comenzando por los confines del Perù ha{{s}}ta el e{{s}}trecho de Magallanes, no ay parte, donde no {{s}}e hallen, y a{{s}}{{s}}i dixo Fray Gregorio de Leon en {{s}}u mapa de Chile, y otros autores, que {{s}}on tantas e{{s}}tas minas en e{{s}}te Reyno, que mas valia llamar e{{s}}ta tierra vna plancha, o lamina de oro, que poner{{s}}e a contar {{s}}us minas por {{s}}er inumerables. Todos los Autores que hablan de e{{s}}te pais dizen grandes encarecimientos de {{s}}u riqueza, y lo me{{s}}mo todos los que han nauegado por el e{{s}}trecho de Magallanes y hecho de el {{s}}us de{{s}}cripciones. Antonio de Herrera en la hi{{s}}toria general delas Indias dize, que en todas ellas no {{s}}e halla oro, que iguale en {{s}}us quilates al de Valdiuia, que es Prouincia de Chile, {{s}}ino el famo{{s}}o de Carabaya; y que quando {{s}}e labrauan aquellas minas, que fue antes que {{s}}e reuela{{s}}{{s}}en los Indios, que oy {{s}}e han dado ya de paz, Sacaua vn Indio de ellas cada dia veinteycinco y treinta pe{{s}}os de oro, que montan mas de quatrocientos, y quinientos Reales de plata que es vna peregrina ganancia. Y los ya citados Iuan, y Theodoro de Bry dizen que quando fueron los nodales a pa{{s}}{{s}}ar el e{{s}}trecho de S. Vicente, que llaman de Maire, {{s}}alieron dela parte dela tierra del fuego vnos Indios, que cambiaron con los E{{s}}pañoles vn pedazo<section end="IV"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=de}}</noinclude> rq6mjkoejqoq68xc7ajxvc3bsw4fonj Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/29 102 292001 1652577 1587965 2026-04-30T01:25:26Z Eievie 92979 1652577 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|12|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="IV"/>Europa la cera, aúnque en Chiloe la ay y miel de auejas. La pimienta, y demas drogas dela India Oriental va tambien defuera; {{s}}i bien ay otras e{{s}}pecies, que {{s}}uplen en {{s}}u lugar para gui{{s}}ar la comida; y los autores ya citados dizen, que en el e{{s}}trecho de Magallanes ay canela buena de comer, y que {{s}}e crian en aquellas co{{s}}tas vnos arboles, cuyas corteças {{s}}on de vn olor fragranti{{s}}{{s}}imo, y que {{s}}aben a pimienta, pero de mas viuvo picantes, como {{s}}e vera en {{s}}u Ingar, tratando de e{{s}}te e{{s}}trecho. En todo el Reyno {{s}}on comunes los pa{{s}}tos, las pe{{s}}cas a{{s}}{{s}}i del mar, como de los rios, lagunas, las caças, los montes, para leña, y tambien los que {{s}}iruen para hazer madera para los edificios, y lo me{{s}}mo {{s}}on las {{s}}alinas; no {{s}}e pagan derechos por entrar o {{s}}acar mercadurias, o qualquier otra co{{s}}a de un lugar a otro, {{s}}ino que libremente puede qualquiera traginar {{s}}u hazienda dentro del Reyno, y lo me{{s}}mo es para fuera del, en vno, otro genero. <section end="IV"/> <section begin="V"/>{{t3|CAPITVLO {{espaciado|0|V.}}|sub=Dela famo{{s}}a Cordillera de Chile.}} {{gota|L}}A Cordillera de Chile, que podemos llamar marauilla dela naturaleza, y {{s}}in {{s}}egunda, porque no {{s}}e que aya en el mundo co{{s}}a que {{s}}e le pare{{s}}ca, {{s}}on vnos altos Montes, que corren de norte a {{s}}ur de{{s}}de las Prouincias de Quito, y el nueuo Reyno de Granada ha{{s}}ta el de Chile, mil leguas Ca{{s}}tellanas {{s}}egun Antonio de Herrera o mo 3. decada 5. a que añadiendo{{s}}e lo que {{s}}e e{{s}}tiende por el me{{s}}mo Chile ha{{s}}ta el e{{s}}trecho de Magallanes, {{s}}eran por todas poco menos de mil y quinientas leguas, co{{s}}teando {{s}}iempre la tierra, de manera que lo mas, que en Chile {{s}}e aparta del mar, {{s}}era de veinte a treinta leguas. tiene quarenta de diametro con muchas quebradas, y valles intermedios, los quales antes de llegar al tropico {{s}}on habitables, pero no en pa{{s}}{{s}}ando de el, por las perpetuas nieues, deque e{{s}}tan {{s}}iempre cubiertos. Antonio de Herrera ya citado pone dos Cordilleras, la vna mas baxa, donde {{s}}e crian e{{s}}pe{{s}}os bo{{s}}ques, y hermo{{s}}as arboledas, por goçar de aire mas templado; la otra, mas alta, donde por el {{s}}ummo frio, que ay en ella todo el año no {{s}}e ve vn arbol, y e{{s}}tan los montes pelados, {{s}}in que {{s}}e crie en ellos ni planta, ni yerua. Y añade que a{{s}}{{s}}i en la vna, como en la otra {{s}}e crian varias {{s}}pecies de animales, que por {{s}}er de {{s}}ingulares propriedades, referire aqui algunas. Entre otras es notable vna cierta e{{s}}pecie de puercos, que andan en muchas manadas, los quales tienen el ombligo en el e{{s}}pinaco. trae cada manada {{s}}u Capitan, y e{{s}}te {{s}}e conoce entre los de mas, en que quando marchan, ninguno {{s}}e le adelanta: el precede a todos, y todos le {{s}}iguen con grande vniformidad. no ay quien {{s}}e atreua a embi{{s}}ter a vna de e{{s}}tas manadas, {{s}}ino es matando primero a {{s}}u capitan; porque mientras ven e{{s}}te viuo, {{s}}e vnen, y apiñan, y {{s}}e mue{{s}}tran tan valero{{s}}os en {{s}}u defen{{s}}a, que parecen inexpugnables; pero {{s}}i leuen muerto {{s}}e de{{s}}parraman, y huyen dando {{s}}e por vencidos ha{{s}}ta elegir otro. El modo que tienen de comer, es tambien admirable. diuide{{s}}e la manada, y la mitad {{s}}e arrima a ciertos arboles, que dizen ay en los Quixos, Prouincia de Quito {{s}}emejantes ala canela; y e{{s}}tregando{{s}}e con ellos, hazen caer la flor, para que coma la otra mitad dela manada, la qual hauiendo comido lo que les ba{{s}}ta, va a mudar ala que trabajo mientras comian, y derriban a{{s}}{{s}}i mi{{s}}mo la flor, con que pagan alos compañeros con mutua corre{{s}}pondencia {{s}}u {{s}}eruicio. Ay muchas differencias de monos, y micos muy de{{s}}emejantes entre{{s}}i en la grandeza, en el color, en el pelo, y propriedades dela naturaleza; {{s}}on vnos alegres, otros melancolicos, y tri{{s}}tes: {{s}}iluan e{{s}}tos, aquellos roncan, y chillan; {{s}}on algunos muy ligeros, y otros muy torpes, parte de ellos cobardes, y parte animo{{s}}os, y atreuidos; pero en mo{{s}}tr{{an}}doles dientes no {{s}}aben por donde huir.<section end="V"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=co-}}</noinclude> nekni5eopazxn47cajvw3qrx12yr7ms Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/32 102 292027 1652578 1587968 2026-04-30T01:25:55Z Eievie 92979 1652578 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|15}} {{div col}}</noinclude><section begin="V"/>nas partes muchas lanças en alto no {{s}}e lo que pa{{s}}{{s}}a en lo mas alto de la cumbre que mas propriamente llamamos cordillera, porque como e{{s}}ta {{s}}e encima tanto, que {{s}}e Iuzga pa{{s}}{{s}}ar la esfera de la meadia region del aire, podra {{s}}er que {{s}}u punta {{s}}ola quede como corona de{{s}}cubierta. (alo menos quando yo la he pa{{s}}{{s}}ado, que ha {{s}}ido algunas veçes al principio del verano, a{{s}}{{s}}i la he vi{{s}}to, {{s}}in topar en ella vna migaja de nieue, quando poco mas abaxo ala {{s}}ubida y baxada encontraua tanta, que atollauan, y caian las caualgaduras {{s}}in poder pa{{s}}{{s}}ar adelante.) Perolo que he vi{{s}}to muchas veces, es, que quando de{{s}}pues de algun buen aguacero, {{que}} {{s}}uele durar dos y tres, y mas dias {{s}}e de{{s}}cubre e{{s}}ta cordillera, (porque todo el tiempo, que dura el agua e{{s}}ta cubierta de nublados) aparece toda blanca de{{s}}de, {{s}}u pie ha{{s}}ta las p{{un}}tas delos primeros, y anteriores montes, que e{{s}}tan delante, y cau{{s}}a vna hermo{{s}}i{{s}}{{s}}ima vi{{s}}ta, porque es el ayre, de aquel cielo tan puro, y limpio, que pa{{s}}{{s}}ado el temporal aunque {{s}}ea en lo mas rigoro{{s}}o del hiuierno, lo de{{s}}peja de manera, que no parece en el vna nube, ni {{s}}e ve en muchos dias: y entonces rayando el Sol en aquella immen{{s}}idad de nieues, y en aquellas empinadas laderas, y blancos co{{s}}tados, y cuchillas de tan dilatadas {{s}}ierras, hazen vna vi{{s}}ta, que aun a los {{que}} nazemos alli, y e{{s}}tamos aco{{s}}tumbrados a ella, nos admira, y da motiuos de alabanças al criador, que tal belleza pudo criar. <section end="V"/> <section begin="VI"/>{{t3|CAPITVLO V{{espaciado|0|I.}}|sub=Delos bolcanes, y minas de oro, y plata dela cordillera.}} {{gota|V}}En{{s}}e en e{{s}}ta cordillera diezy{{s}}eis bolcanes, que en diferentes tiempos han rebentado, y cau{{s}}ado effectos de no frenos admiracion que e{{s}}tupor, y miedo en toda la tierra. Entre otros es digno de memoria el que el año de quarenta rebento en la tierra de guerra en el e{{s}}tado del Cacique Aliante, ardiendo con tan grande fuerça, que partiendo{{s}}e por medio el monte, arrojaua de dentro, peña{{s}}cos encendidos con tan formidable e{{s}}truendo, que muchas leguas de alli, {{s}}e oyo a manera de re{{s}}pue{{s}}ta de culebrinas, y en todo aquel contorno, y comarca malparieron de e{{s}}panto muchas mugeres, como mas por menor {{s}}e contara en {{s}}u lugar, en la relacion, que traigo mas adelante dela nueua {{s}}ugecion con que toda aquella tierra {{s}}e rindio a nue{{s}}tro cathlico Rey mouida de e{{s}}tos, y otros prodigios. El primero de e{{s}}tos bolcanes {{s}}e llama de Copiapo, y e{{s}}ta en vientey{{s}}eis grados de altura cerca de los confines de Chile con el Perù. luego a treinta grados {{s}}e {{s}}igue el de Coquimbo; a treintayuno, y medio el de la ligua; ya treintaycinco, el de Peteroa. a treintay{{s}}eis, y medios {{s}}e ve el de Chillan; ya treintay{{s}}iete, y vn quarto, el de Antoco. {{s}}igue{{s}}e a e{{s}}te, el de Notuco, que e{{s}}ta a treintayocho, y medio, y el de la Villarica a treintaynueue, y tresquartos. junto a e{{s}}te {{s}}e de{{s}}cubre otro ,que no {{s}}e que tenga nombre, en quarenta grados, y vn quarto. y en quarentayuno, {{s}}e ve el de O{{s}}orno; y muy cerca de el a menos de vn quarto, el de Guanahuca; y en quarentaydos largos, el de Quchucabi, vltimamente {{s}}e ven otros dos, el uno que llaman {{s}}in nombre, y e{{s}}ta en quarentayquatro esca{{s}}os; y el de S. Clemente que e{{s}}ta en quarentaycinco, y medio. e{{s}}tos {{s}}on los bolcanes, que {{s}}e {{s}}aben; y {{s}}e han vi{{s}}to en Chile y no tenemos noticia de otros {{que}} ha{{s}}ta la tierra del fuego, porque ha{{s}}ta aora no {{s}}e ha penetrado tan adelante. quien duda que los aya? como tambien ay otros antes de llegar a e{{s}}te Reyno en los del Perù, y Quito. Diego ordoñez de {{s}}auallos en el libro tercero capitulo diezyocho de {{s}}u viaje vniuer{{s}}al del mundo, haze mencion entre otros del que {{s}}e ve junto al {{s}}alto del rio en el Valle de Coca, y dize que e{{s}}ta en vn cerro de figura de pan de açucar {{s}}emejante al dela plata de Poto{{s}}i, y que en el hiuierno hechas tanto humo, y ceniza que en dos leguas no dexa yerua, porque toda la quema. Tambien haze men{{s}}ion de otro en la entrada delos Quixos junto al1 pueblo de Ma{{s}}pa; y de otro que rebento junto a Quito en yvna cerro que llaman de Pinta;<section end="VI"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=y}}</noinclude> ezxq5ri2jfogdjmnkuop80suj4uor4l Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/34 102 292029 1652579 1587970 2026-04-30T01:26:25Z Eievie 92979 1652579 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|17}} {{div col}}</noinclude><section begin="VI"/>crecera la gente, como cada dia {{s}}e va aumentando; y hauiendo mas ga{{s}}tadores, {{s}}e e{{s}}timaran mas los frutos dela tierra, con, que no hallando{{s}}e tan de valde como al pre{{s}}ente el {{s}}u{{s}}tento humano, le ingeniaran los hombres, y {{s}}e hallaran obligados a bu{{s}}carle de baxo dela tierra, cauando los the{{s}}oros, y minas que crio Dios en ella. E{{s}}tos vltimos años le han començado a de{{s}}cubrir algunas de oro, y plata, dela vna, y otra vanda dela cordillera; y pa{{s}}{{s}}ando yo por ella, me acuerdo, que a una vi{{s}}ta {{s}}e de{{s}}cubre a vn lado vn cerro negro muy leuantado, cuya cumbre re{{s}}plandece como {{s}}i e{{s}}tuuiera {{s}}embrada de plata, y es comun tradicion, que la tiene, y que dentro de {{s}}us vetas encierra grandes the{{s}}oros; pero {{s}}on por aora inutiles por las raçones dichas, y porque la mitad del año e{{s}}tan e{{s}}tas montañas no {{s}}olo in habitables, {{s}}ino impenetrables. Dela parte de Cuyo me a{{s}}criuen aora que {{s}}e van de{{s}}cubriendo otras muy ricas, {{que}} por e{{s}}tar ya fuera delo riguro{{s}}o dela cordillera, {{s}}e pueden labrar todo el año, y con gran comodidad, porque pueden llegar carretas ha{{s}}ta el {{s}}itio, que es co{{s}}a de gran con{{s}}ideracion para el beneficio del metal, y para la comodidad, y buen pa{{s}}{{s}}aje delos mineros, y de mas gente nece{{s}}{{s}}aria para labrar las minas; de las quales hablan con grandes encarecimientos {{s}}egun la expectatiua, que tienen por los en{{s}}ayes, que han hecho por menor. Fuera delas minas de oro, y plata, y delas decobre, y plomo, que {{s}}e labran en Coquimbo, y delas otras de açogue, que {{s}}e han de{{s}}cubierto pocos años ha en Limache, que es vn valle de Chile, no {{s}}e que aya noticia de otras de otro genero en e{{s}}ta cordillera. Lo que tengo por muy cierto es que las ay de cri{{s}}tal, porque mirando a {{s}}u naturaleza no {{s}}e que aya parte mas apropo{{s}}ito para criarle, que e{{s}}ta. En el valle de Rancagoa oyò vno de los nue{{s}}tros contar a vn Indio, que la cordillera arriba, hauia hallado mucho de e{{s}}to en vn monte. con e{{s}}ta noticia por curio{{s}}idad, y entretenimiento pa{{s}}{{s}}ando vn dia por alli cerca, {{s}}ubio a ver lo que {{s}}e dezia, y olle dezir, que {{s}}ubiendo vnas grandes a{{s}}pereças, y cue{{s}}tas agrias, vio en lo alto de vna vn boqueron, y que a{{s}}omando{{s}}e a el, de{{s}}cubrio vna profundidad muy grande, y en el fondo, vna gran tabla cri{{s}}talina que le parecio {{s}}ino cri{{s}}tal: pedia mas tiempo, y ayuda, y otros in{{s}}trumentos la diligencia de {{s}}acarlo, y a{{s}}{{s}}i le volvio con {{s}}ola e{{s}}ta noticia con algunas pedreçuelas cri{{s}}talinas que hallo por encima. <section end="VI"/> <section begin="VII"/>{{t3|CAPITVLO VI{{espaciado|0|I.}}|sub=Delas fuentes, Rios y arroyos dela cordillera.}} {{gota|N}}O es lo {{que}} menos haze admirable e{{s}}ta cordillera, la abundancia de fuentes, manantiales, arroyos, y Rios que acada pa{{s}}{{s}}o enc{{on}}tramos en ella quando la atraue{{s}}amos de vna parte a otra, verdaderam{{en}}te es co{{s}}a mas para vi{{s}}ta, que para referida; {{s}}i bien no les {{s}}ale de valde alos caminantes la curio{{s}}idad de ver co{{s}}as tan {{s}}ingulares, y admirables por{{que}} los caminos {{s}}on los mas a{{s}}peros, y dificulto{{s}}os, que puede fingir la mas atreuida imaginacion. Duran e{{s}}tos {{s}}eis, o ocho dias: y ya {{s}}e {{s}}upone, {{que}} {{s}}e han de hazer entrado bien el verano, porque en el hiuierno {{s}}on impu{{s}}ibles, y al {{s}}alir de el, al principio dela primauera, de manifie{{s}}to, y euidente peligro de la vida; porque {{s}}e va {{s}}iempre por vn {{s}}endero, donde a penas caben los pies de vna mula: hazen le lado por vna parte immen{{s}}os de{{s}}peñaderos, que tienen por termino en {{s}}u profundidad vn furio{{s}}o, y caudalo{{s}}o Rio, y por la otra, taxadas peñas, y empinados montes, donde {{s}}i topa la carga (como muchas vezes ac{{on}}tece, y lo he vi{{s}}to por mis ojos) en algun peña{{s}}co {{s}}obre {{s}}aliente, o en algun recodo, que e{{s}}trecha dema{{s}}iadamente el pa{{s}}{{s}}o; derumba la mula, y la haze ir bolteando ha{{s}}ta dar con ella en el raudal del rio, y no para ha{{s}}ta el mar, {{s}}ino es que ya tuuie{{s}}{{s}}e dicha de dar en alguna en{{s}}enada, donde, {{s}}i {{s}}e libra la carga, no la vida dela caualgadura, quando queda con ella, por {{s}}er ca{{s}}i impu{{s}}ible el {{s}}acarla arriba. En muchas partes es nece{{s}}{{s}}ario a pear{{s}}e, y aun no va un hombre {{s}}eguro en {{s}}us me{{s}}mos pies, porque algunas laderas<section end="VII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=ſon}}</noinclude> 8xbmti8ko4smcjquqmd2nk43vkkkxm5 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/37 102 292161 1652580 1587973 2026-04-30T01:26:50Z Eievie 92979 1652580 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|20|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="VII"/>alto mas que {{s}}i fuera vn pequeño arroyuelo, que es fuerte argumento dela gran di{{s}}tancia, que ay del {{s}}uelo ha{{s}}ta lo alto, pues no {{s}}iendo e{{s}}ta abertura mas de {{s}}eis, ò ocho pies de ancho, porque {{s}}e puede pa{{s}}{{s}}ar de vn {{s}}alto ala otra parte, es fuerça que pa{{s}}{{s}}ando por ella todo junto vn rio tan caudalo{{s}}o, y de tanto impetu, y corriente, haga muy grande ruido al pa{{s}}{{s}}ar por tanta e{{s}}trechura, de donde {{s}}e {{s}}igue que el no {{s}}alir arriua el ruido de tanta agua, es por e{{s}}tar {{s}}ummamente di{{s}}tante; yo he llegado al bordo de e{{s}}ta puente, y mirando para abaxo (aunque con gran pauor, porque pone grima tan immen{{s}}a altura, y no he vi{{s}}to jamas de{{s}}peñadero mas formidable) no {{s}}olo no oy rumor ninguno, pero parecio de alli todo, el rio vn pequeño arroyo, que apenas le diui{{s}}aua con la vi{{s}}ta. E{{s}}to es lo que {{s}}e ve por e{{s}}te camino {{errata|atrau{{s}}ando|atraue{{s}}ando}} por e{{s}}ta parte la cordillera, pero las de mas co{{s}}as, que habra que ver en todo lo re{{s}}tante de e{{s}}ta immen{{s}}a mole, quien havra que lo cuente? quien lo {{s}}abe? no dudo que habra otros, que {{s}}epan muchas mas co{{s}}as; que yo aqui no cuento {{s}}ino lo que he vi{{s}}to, que {{s}}iempre {{s}}era lo menos. facil es delo dicho hazer argumento delo demas, que {{s}}e pudiera dezir, porque {{s}}i {{s}}olo el nacimiento de dos rios nos dan ala primera vi{{s}}ta tanta materia de admiracion, que havra que contar, y que ver en los de tantos otros, que nacen de e{{s}}te me{{s}}mo principio como diremos en el capitulo {{s}}iguiente? <section end="VII"/> <section begin="VIII"/>{{t3|CAPITVLO VII{{espaciado|0|I.}}|sub=De la immen{{s}}idad de Rios, que nacen de e{{s}}ta cordillera y de{{s}}embocan en el mar.}} {{gota|F}}Vndo el Autor de la naturaleza la maior parte dela fecundidad, y Amena hermo{{s}}ura de los Chilenos campos en e{{s}}ta {{s}}u cordillera en quien, como en banco, que no quiebra, depo{{s}}ito {{s}}u riqueza, para a{{s}}egurar el anual tributo de t{{an}}tos, y tan copio{{s}}os rios, fu{{en}}tes, y arroyos, con que los fertiliza, y enriqueze; que ni el pais pudiera {{s}}er tan fertil, y abundante con menos agua, y humor, del que e{{s}}tas vertientes le comunican; ni e{{s}}tas pudieran mantener{{s}}e todo el año con menos nieue de la que e{{s}}tos montes reciuen en {{s}}us profundos huecos y anchuro{{s}}os {{s}}enos en el hiuierno para {{s}}u{{s}}tentar el Verano los muchos rios, que de ella {{errata|{{s}}e naçen|nacen}}. Quantos {{s}}ean e{{s}}tos en numero en {{s}}us nacimientos, parece impo{{s}}ible a veriguarlo, pero no quanta {{s}}ea la abundancia de nieue, de {{que}} nacen, porque aunque e{{s}}ta no {{s}}e puede ver en {{s}}i me{{s}}ma toda junta, por {{s}}er impenetrable el lugar donde {{s}}e recoje quando e{{s}}ta lleno, pero puede{{s}}e colegir de {{s}}us efectos {{s}}u grandeza, pues {{s}}in los rios, que {{s}}on muchos, y grandes los que corren al Oriente ade{{s}}aguar ya en el mar del norte, ya en hondas, y e{{s}}tendidas lagunas, como {{s}}on las de Cuyo; los que corren al poniente, y de{{s}}aguan en el mar del Sur, no contando los de la tierra del fuego, y e{{s}}trecho de San Vicente, y Magallanes, {{s}}on alpie de cinquenta, que multiplicados por quatro, o cinco; pues, {{s}}eran tantos los que cada vno incorpora en {{s}}i en el camino, {{s}}eran por todos mas de docientos, los quales llegan ya tan podero{{s}}os, y llenos al mar, donde de{{s}}embocan, que algunos de ellos tienen {{s}}obrado fondo para nauegar galeones, y nauios de alto bordo, lo qual es de tanto maior admiracion, quanto es menor la di{{s}}tancia, que correa de{{s}}de {{s}}u nacimiento a {{s}}u fin, pues el que mas no pa{{s}}{{s}}a de treinta leguas. Da principio a e{{s}}te Reyno en {{s}}us confines con el del Perù en veinte y cinco grados, el rio, que llaman {{s}}alado, el qual baxa dela cordillera por vn profundi{{s}}{{s}}imo valle;, y {{s}}on {{s}}us aguas tan {{s}}aladas que no {{s}}e pueden gu{{s}}tar, y quando tal vez llegan los cauallos a beberlas, porque engañan facilmente a la vi{{s}}ta, por {{s}}er muy puras, y chri{{s}}talinas, {{s}}e conuierten de{{s}}pues en {{s}}al, con la fuerça del Sol, y a{{s}}{{s}}i parecen aljofarados los cuerpos, donde alcançaron a {{s}}alpicar{{s}}e con la cola. Siguele a e{{s}}te el rio de Copiapó en veinte y {{s}}eis grados, el qual. corre veinte leguas de Oriente a Poniente, y de{{s}}emboca en el mar en vna baya, que {{s}}irue de<section end="VIII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=puer-}}</noinclude> 70jh61zrci87fb31myz68e66ix4eei9 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/41 102 292247 1652581 1587977 2026-04-30T01:27:16Z Eievie 92979 1652581 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|24|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="VIII"/>{{s}}u tierra como queda dicho. Es e{{s}}te Rio la Raya, {{que}} diuide los E{{s}}pañoles, y Indios amigos de los enemigos, y crece de hiuierno de manera, que {{s}}e cierran los vados, y no pudiendo pa{{s}}{{s}}ar de vna parte a otra, da lugar a los {{s}}oldados a tomar re{{s}}uello para començar de nueuo {{s}}us entradas, y correrias la primauera; no tiene el enemigo ningun pre{{s}}idio de {{s}}u parte, por fiar {{s}}u {{s}}eguridad de los montes, donde a {{s}}us tiempos {{s}}e retira. El E{{s}}pañol tiene muchos fundados {{s}}obre e{{s}}te Rio con que enfrena, y tiene a Raya el orgullo, y furor de {{s}}u podero{{s}}o contrario, que le ha dado, en que entender el {{s}}olo mas que todo el re{{s}}to dela America. Las dos mas principales fortalezas, fuera de las que tiene en las Ciudades de la Concepsion, y Chillan, {{s}}on la de Arauco, y S. Phelipe, donde havra de ordinario mil y quatrocientos E{{s}}pañoles fuera delos Indios amigos, que {{s}}on muchos; e{{s}}tà aquella {{s}}obre el mar, y e{{s}}ta mas arrimada ala cordillera. otras ay intermedias dela vna, y otra vanda de e{{s}}te Rio, y otras mas adelante en las me{{s}}mas tierras del enemigo. acuerdome de nueue en particular, que {{s}}ou la de Angol, del nacimiento de {{s}}ancta Iuana, de S. Ro{{s}}endo, de Buena; e{{s}}perança, de Talmacabuida, de S. Pedro, de Colcuta, y la de leuo, todas artilladas, y con {{s}}ufficiente numero de {{s}}oldados, y di{{s}}pue{{s}}tas a tal di{{s}}tancia, y proporcion, que en muy poco tiempo {{s}}e da el aui{{s}}o, que es nece{{s}}{{s}}ario de{{s}}de la primera ha{{s}}ta la vltima, corre{{s}}pondiendo{{s}}e con los tiros de artilleria para entender{{s}}e con forme e{{s}}tan ya de concierto. Tiene aqui la Compañia de {{espaciado|.2em|IESVS}} dos Re{{s}}idencias, o pre{{s}}idios e{{s}}pirituales, vno en Arauco, y otro en Buena e{{s}}perança, de donde {{s}}alen los nue{{s}}tros al hazer tambien {{s}}us correrias, y entradas no contra los hombres, {{s}}ino en fauor de {{s}}us almas, contra el infierno, de quien cada dia elcançan glorio{{s}}as victorias, con admiracion del mundo, y gloria del cielo, como {{s}}e vera en {{s}}u lugar, que aora es fuerça {{s}}eguir el cur{{s}}o començado de e{{s}}tos Rios. De{{s}}pues del de Biobio {{s}}e {{s}}iguen otros quatro muy inferiores a {{s}}u grandeza: {{s}}on e{{s}}tos, el de Colcura, el de Arauco, el de Lauapie y de Leuo, que de{{s}}emboca en treintayocho grados es ca{{s}}os, y poco mas adelante el de Ralemo, que mas vezino a {{s}}u nacimiento {{s}}e llama Coypu. haze {{s}}u entrada en treinta y nucue grados no cumplidos el alegre, y apacible Rio dela imperial, hauiendo primero encorporado en{{s}}i, el {{que}} llaman delas damas por {{s}}us delicadas aguas, y man{{s}}a corriente. mas arriba reciue tambien fuera de otros el de Curaraua, y Eyou, los quales antes de juntar{{s}}e con e{{s}}te, dexan hecha la celebre laguna de Puren, incontra{{s}}table pre{{s}}idio que ha {{s}}ido {{s}}iempre del enemigo; donde {{s}}e tenia por mas {{s}}eguro del E{{s}}pañol, que e{{s}}te en los {{s}}uyos. Medio grado mas arriba del Rio Cauten, que es el me{{s}}mo dela Imperial paga el de Tolten {{s}}u tributo al mar, y es de tan buen fondo, que entran nauios en el; y a ocho leguas de di{{s}}tancia haze lo me{{s}}mo el de Queule, que {{s}}i bien pequeño, todavia es {{s}}ufficiente, para que entren barcas por el, y e{{s}}ta di{{s}}tante del Rio de Valdiuia norte {{s}}ur nueue leguas. <section end="VIII"/> <section begin="IX"/>{{t3|CAPITVLO I{{espaciado|0|X.}}|sub=Del famo{{s}}o puerto, y Rio de Valdivia.}} {{gota|E}}L Rio, y puerto de Valdiuia, nunca ba{{s}}tantemente alabado de los autores, que de el e{{s}}criyuen, y menos de los que le han vi{{s}}to, tomo {{s}}u nombre de Pedro de Valdiuia primer gouernador, y conqui{{s}}tador del Reyno de Chile, cuyo centro viene a {{s}}er, por e{{s}}tar en medio de el en quarenta grados de altura e{{s}}ca{{s}}os, al {{s}}udue{{s}}te de Sevilla en Mapa plano mil y nouecientas y {{s}}etenta leguas medidas {{s}}obre agua, y tierra por el ayre, y tarda el Sol cinco horas, y vn tercio en llegar de{{s}}de el meridiano de Seuilla ha{{s}}ta el meridiano de Valdiuia. De manera que quando es medio dia en Seuilla, es en Valdiuia las {{s}}eis, y dos tercios dela mañana, y es mene{{s}}ter, que pa{{s}}{{s}}en las cinco horas, y vn tercio para {{s}}er medio dia en Valdiuia, y entonces {{s}}era en Seui-<section end="IX"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=lla}}</noinclude> 81rp13zq77lg01rvsakkg3swgcfrv8v Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/45 102 292286 1652582 1587981 2026-04-30T01:27:42Z Eievie 92979 1652582 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|28|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="IX"/>pue{{s}}to inexpugnable, y con el el mar del Sur, porque {{s}}iendo como es tan difficil la entrada por el e{{s}}trecho, y tan facil de defender la de e{{s}}te puerto, particularmente a los nue{{s}}tros, que e{{s}}tan en {{s}}u ca{{s}}a, y tienen toda la tierra por {{s}}uya, para receuir los {{s}}ocorros nece{{s}}{{s}}arios, y los Indios tan amigos delos E{{s}}pañoles, que embiaron {{s}}us caciques a offrecer{{s}}e en e{{s}}ta oca{{s}}{{s}}ion al Marques de Baydes para ayudar a de{{s}}alojar al Olandes no havra en adelantes quien pueda darnos cuydado. <section end="IX"/> <section begin="X"/>{{t3|CAPITVLO {{espaciado|0|X.}}|sub=Pro{{s}}igue{{s}}e el orden, y de{{s}}cripcion delos Rios: trata{{s}}e delos, que caen al Oriente, y dela differencia, que ay dela vna ala otra vanda dela Cordellera.}} {{gota|E}}L primer Rio, que e{{s}}ta vezino al de Valdiuia, es el que llaman de Chaibin, tiene buen fondo en la boca, y a{{s}}{{s}}i pueden entrar en el Vajeles grandes; y de el ala p{{un}}ta dela galera havra dos leguas; y de e{{s}}ta al Rio bueno, {{s}}iete en el qual entran j{{un}}tos cinco Rios, y otro que {{s}}ale delos terminos de Valdiuia. Sigue{{s}}e a e{{s}}te, el Rio Chico, que baxa de vna laguna junto ala Cordillera, donde ai vnos baños para curar la lepra, y otras enfermedades. A e{{s}}te Rio {{s}}igue el dela vallena que e{{s}}ta junto al cabo, que llamaron de e{{s}}te nombre por vna horrible vallena, que {{s}}alio a morir a aquella co{{s}}ta, {{s}}ubiendo de{{s}}pues mas arriba al archipielago, entra en el, el Rio, llaman delos Rabudos, por vna nacion de Indios, que dizen, nacen alli con co{{s}}a, como lo refiere en {{s}}u Mapa Fray Gregorio de Leon citado arriba. corriendo adelante al Sur {{s}}e ve el Rio delos coronados, aquien pu{{s}}ieron e{{s}}te nombre los de vna nauio, que aporto a aquel paraje el día delos Santos Quarenta Martires, que llaman los Coronados. Siguen{{s}}e de{{s}}pues de e{{s}}te ala hila otros tres Rios, el primero le llaman dela E{{s}}perança, por la que ai, de que vendra tiempo en que llegue alli la voz del Euangelio por medio de {{s}}us mini{{s}}tros. El {{s}}egundo {{s}}e llama Rio {{s}}in fondo, por la immen{{s}}a profundidad, que tiene. y el tercero toma el n{{om}}bre de Gallegos de vn E{{s}}pañol {{que}} {{s}}e llamaua a{{s}}{{s}}i, el qual corrio por aquellas co{{s}}tas, y como otro Hicaro dio {{s}}u nombre a vna de ellas, por hauer{{s}}e {{per}}dido en el mar de {{s}}u ribera. adelante junto al cabo, que por e{{s}}to tambien llamaron de Gallegos. De{{s}}emboca otro buen Rio, que {{s}}e dize delos Martires; y a pocas leguas de e{{s}}te el delos Apo{{s}}toles; aquien entrando Por la abra de S. Guillen, {{s}}on immediatos otros dos, el primero no tiene nombre, el {{s}}egundo le tiene delos Gigantes, porques comiençan ya de alli, los que {{s}}e han vi{{s}}to por a{{que}}llas tierras, y en el e{{s}}trecho. De{{s}}emboca al ancon {{s}}in {{s}}alida el famo{{s}}o Rio dela Campana, a quien dieron e{{s}}te nombre {{s}}us dos braços, que parece forman e{{s}}ta figura. otros dos Rios {{s}}e ven antes de llegar al e{{s}}trecho. que es el delos paxaros, por los muchos, que ay en {{s}}u nacimiento ala parte, que en el e{{s}}trecho le corre{{s}}ponde; y el otro es el de San Victoriano, {{que}} {{s}}e llamo a{{s}}{{s}}i, por {{s}}er el mas immediato ala abra aquien da nombre e{{s}}te glorio{{s}}o Santo. Otros Rios, {{que}} nacen en las Yslas, y los que de{{s}}aguan por el e{{s}}trecho, {{s}}on muchos, y {{s}}e hara mencion de ellos en {{s}}u lugar. Ha{{s}}ta aqui los Rios mas conocidos y de mas n{{om}}bre de e{{s}}te tan e{{s}}tendido Reyno, que corren de Oriente a Poniente a de{{s}}embocar en el mar del Sur; los que corren al opue{{s}}to de{{s}}de la me{{s}}ma cordillera al mar del norte, {{s}}on menos conocidos, por {{s}}er menos habitadas aquellas partes, alo menos delos que pudieran darnos alguna noticia de ellas. {{s}}on mas notorios el d. S. Iuan y el de Mendoça, que {{s}}on muy grandes, y de{{s}}aguan enlas famo{{s}}as lagunas de Guanacache. el gouernador Don Geronimo Luis de Cabrera cauallero de gran valor, y meritos, encontro grandes, y podero{{s}}os Rios de aquella vanda, quando aora veinteyquatro años nauego aquel mar de tierra (que a{{s}}{{s}}i {{s}}e pueden llamar aquellas immen{{s}}as llanuras, que llaman pampas, donde es mene{{s}}ter gouernar{{s}}e por agujon como por el mar para no perder{{s}}e) yendo en demanda de vna nacion que llaman los Ce{{s}}{{s}}ares, de que hablare-<section end="X"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=mos}}</noinclude> q5h7axgq1jllq2fp0q9e3aacy3i2959 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/47 102 292299 1652583 1587983 2026-04-30T01:29:15Z Eievie 92979 1652583 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|30|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="X"/>No a{{s}}{{s}}i por la parte del Occidente, donde a cada pa{{s}}{{s}}o brotan, y faltan fuentes de aguas fre{{s}}cas, y cri{{s}}talinas, que nacen en el hiuierno templadas, y en el verano eladas, y frias, y tanto mas, quanto es maior el calor del tiempo. e{{s}}tos manantiales, y fuentes fertilizan tanto las vertientes, y faldas de aquella parte, Occidental, que con tener tan poco migajon de tierra por {{s}}er {{s}}erranias, las m{{an}}tienen todo el año verdes, y hermo{{s}}as con tanta variedad de arboles {{s}}ilue{{s}}tres, que parecen bo{{s}}ques, y arboledas hechas a mano. muchas de ellas lleuan varias frutas dela tierra, de que los Indios hazen regaladas bebidas, y otras {{s}}on de buen gu{{s}}to para comer. Ven{{s}}e aqui las quebradas {{s}}embradas de hermo{{s}}i{{s}}{{s}}imas, y, Oloro{{s}}as flores, que la naturaleza cria alli {{s}}in indu{{s}}tria humana, y nacen entre ellas extraordinarias yeruas medicinales, y de hermo{{s}}a vi{{s}}ta. crian{{s}}e en las vegas, y collados abundantes pa{{s}}tos para todo genero de ganados, y ay excelentes quebradas para plantar almedros, oliuos, y: oda {{s}}uerte de arboles frutales. en lo mas baxo a vna legua ay viñas, de que {{s}}e hazen muy precio{{s}}os vinos, particularmente los mo{{s}}cateles, que {{s}}on muy regalados. Ay en e{{s}}ta baxada admirables pue{{s}}tos de ganados, los quales {{s}}e crian en {{s}}us det{{s}}as con gran multiplico, y e{{s}}tan {{s}}iempre gordos, de muy {{s}}abro{{s}}as carnes todo el año, y la leche de cabras, que de {{s}}uyo es mas {{s}}eca; {{s}}e {{s}}aca alli tan pingue, y {{s}}u{{s}}tancial, particularmente de las recien paridas, que con {{s}}olo ponerla al fuego {{s}}in ayudarla con ninguna otra co{{s}}a, trayendola a vna mano mien{{s}}tras cueçe, la he vi{{s}}to quedar de{{s}}pues tan grue{{s}}{{s}}a, y de tanto cuerpo como {{s}}i la huuieran cuajado con almidon, y el {{s}}abor de{{s}}ta {{s}}uerte de leche cocida a{{s}}{{s}}i {{s}}implemente tiene vn particular gu{{s}}to mas dulce, y delicado, que la otra leche ordinaria con los ingredientes, que {{s}}uelen mejorarla, que todos {{s}}on argumentos del grande jugo y gro{{s}}edad del aquel terruño. <section end="X"/> <section begin="XI"/>{{t3|CAPITVLO X{{espaciado|0|I.}}|sub=Delos effectos que cau{{s}}a la mucha nieue dela Cordillera.}} {{gota|C}}On las primeras aguas, que comi{{en}}çan al principio del hiuierno, (y {{s}}uelen {{s}}er de ordinario de{{s}}de mediado Mayo) comiença tambien a caer la nieue en la cordillera, con que podemos dezir {{s}}e arma depunta en blanco para impedir el pa{{s}}{{s}}o, y entrada por {{s}}us terminos, no {{s}}olo alos hombres, pero aun alos me{{s}}mos pajaros; y animales, que de{{s}}terrados del rigor del tiempo, no para vno en toda {{s}}u iuri{{s}}dicion. A vn los {{s}}ilguerillos, y Sorçales, y otras aves, que por {{s}}er de natural muy calido, apenas apunta el verano, quando {{s}}e retiran delos llanos, y {{s}}e {{s}}uben a ganar los altos de e{{s}}ta tierra; en reconociendo que {{s}}e acerca el hiuierno, baxan como rayos, huyendo del mal pa{{s}}{{s}}aje que les hazen en aquellos montes {{s}}us rigores. Y a{{s}}{{s}}i comiença la caça de e{{s}}tos pajarillos quando comiença a refre{{s}}car el tiempo, porques entonces baxan a vandadas, que cubren la tierra, y por e{{s}}to es muy facil el cogerlos. Son e{{s}}tos los me{{s}}es de mayor entretenimiento para los muchachos, que {{s}}aliendo a tropas al campo, y alas guertas matan tantos, ya con liga, ya con redes, y otras invenciones, que bueluen a {{s}}us ca{{s}}as cargados de ellos, re{{s}}eruando viuos los de mexores pintas, y {{s}}eñales para ponerlos en jaulas, porque {{s}}u canto es des grande harmonia, y {{s}}uauidad. Cinco o {{s}}eis mes del año e{{s}}ta cerrada y impenetrable e{{s}}ta cordillera, de manera, que ha{{s}}ta el mes de Otubre, o Nouiembre que comiençan a derretr{{s}}e las nieues, no {{s}}e puede pa{{s}}{{s}}ar {{s}}in manife{{s}}to peligro dela vida, y {{s}}i es bien entrado ya el hiuierno, en ninguna manera; porques {{s}}e ciegan los caminos con la nieue, que crece en algunas partes muchas picas en alto; y a{{s}}{{s}}i {{s}}i alguno temerariamente {{s}}e arroja{{s}}{{s}}e a pa{{s}}{{s}}arla, a poco trecho atollaria de manera, que no podria dar pa{{s}}{{s}}o atras ni adelante, como ha acontecido a muchos, que o por algun particular, y<section end="XI"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=ex-}}</noinclude> 82g7m0b7eq6ko1in3cuxxdqjvdwkum3 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/49 102 292312 1652585 1587985 2026-04-30T01:29:55Z Eievie 92979 1652585 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|32|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="XI"/>rio entender, que hablan los autores, que tratan de Chile, quando dizen, que {{s}}u frio es tan riguro{{s}}o, {{que}} {{s}}e yelan los Rios, y los hombres quedan elados y muertos en los c{{am}}pos, porque {{s}}olam{{en}}te {{s}}e verifica e{{s}}ta {{s}}u narracion del {{que}} ay en aquellos inabitables montes, donde tengo por cierto, que en aquel ti{{em}}po no corren los Rios, porque {{s}}e conuierten {{s}}us aguas en duros carambanos, y yelos, y {{s}}i {{s}}e de{{s}}tila alguna, {{s}}era muy poca, y e{{s}}{{s}}a en las quebradas mas abrigadas, como {{s}}e ve por el effecto delos Rios, que {{s}}alen alos llanos, que parece van {{s}}ecos en el hiuierno re{{s}}pe{{s}}to dela ab{{un}}dancia, que lleuan el verano. Coa e{{s}}ta interpreracion {{s}}e puede {{s}}alua rla verdad delos hi{{s}}toriadores, que como no tienen practica dela tierra, no {{s}}aben di{{s}}tinguir los montes delos llanos; porque en e{{s}}tos jamas {{s}}e ve tal co{{s}}a, ni ay parte ninguna en ellos donde apriete tanto el frio que yele los Rios, y cau{{s}}e {{s}}emejantes effectos, porque los ayres de lamar que {{s}}on mas grue{{s}}{{s}}os, y humedos, y no tan frios y tiemplan el rigor delos dela cordillera y e{{s}}ta debe de {{s}}er la cau{{s}}a de {{s}}er tan in{{s}}ufribles los delas pampas de Cuyo Tucuman, y Buenos ayres, que por e{{s}}tar tan lexos de entrambos mares, y no poder goçar de {{s}}us mareas, y humedades {{s}}on en el verano tan calientes, que queman, y abra{{s}}an la gente, y al contrario {{s}}on en el hiuierno tan frias, y por no llouer en todo el, tan {{s}}ecas, que {{s}}e abren las manos, y {{s}}e de{{s}}uellan los labios, y {{s}}e {{s}}uelen hallar muertos los animales en el campo, y aun tal vez los hombres. <section end="XI"/> <section begin="XII"/>{{t3|CAPITVLO XI{{espaciado|0|I.}}|sub=Delas Fuentes, que nacen en los Valles y otras parte de Chile fuera dela cordillera.}} {{gota|D}}Emas delos Rios, y fuentes dela cordillera, brotan otras culos llanos, y en otras quebradas, y lugares de Chile de regaladas aguas, y admirables propiedades. Hare mencion de algunas, porque de todas, ni es pu{{s}}{{s}}ible, ni yo puedo acordarme {{s}}ino de muy pocas. De principio la que nace al pie del formidable bolcan dela Villa Rica tan nombrado en aquel Reyno por los e{{s}}panto{{s}}os effectos, con que el poder diuino {{s}}e ha hecho temer, y re{{s}}petar tantas veces delos hombres por {{s}}u medio: al pie de e{{s}}te bolcan nace vna admirable fuente, que arroja de {{s}}i dos ojos, o caños de agua tan grue{{s}}{{s}}os cada vno como vn cuerpo de vn hombre, y ba{{s}}tantes por {{s}}i {{s}}olos a formar vn buen arroyo, que de{{s}}agua en vna laguna, que {{s}}e haze, y mantiene de {{s}}us aguas. En otra laguna, que de{{s}}agua en el Rio Chico, nace otra admirable, y muy prouecho{{s}}a fuente de agua caliente, efficaci{{s}}{{s}}ima para {{s}}anar la lepra, y otras enfermedades contagio{{s}}as. Otra nace en Maguey aun mas admirable, porque nacen juntos dos caños, el vno de agua tan caliente, que no ay quien {{s}}ufra la mano dentro de ella, y el otro de agua fria, con que {{s}}e tiempla la del primero para hazer el baño, en que entra el enfermo para curar{{s}}e de {{s}}u enfermedad. Tambien {{s}}on muy celebres, y {{s}}emejantes a e{{s}}tos los baños de Rancagua, que por e{{s}}tar mas vezinos a Santiago, y en el maior comercio del Reyno, {{s}}on mas vtiles, por {{s}}er muy frequentados; otros ai en otras partes, de que no me acuerdo con puntualidad, y a{{s}}{{s}}i no los refiero. Entre las fuentes, es muy celebre la de Ramon, a{{s}}{{s}}i por {{s}}u bondad, y buenas calidades como por la abundancia de {{s}}us aguas, que {{s}}on tantas, que ellas {{s}}olas ba{{s}}tan para cultiuar, y regar muchas tierras, y e{{s}}tà dos leguas de Santiago al Oriente; alli cerca en {{s}}u contorno ay otras muchas, entre las quales es digna de particular advertencia la de Caren, que nace en vn prado llano, y hermo{{s}}i{{s}}{{s}}imo, a{{s}}si por {{s}}u vi{{s}}ta, como por la que de alli {{s}}e e{{s}}ti{{en}}de por mas de cinco, o {{s}}eis leguas, esta agua de e{{s}}ta fuente notablemente {{s}}uaue, y blanda, y porque debe de entrevenar{{s}}e gran parte de ella por el prado, e{{s}}ta e{{s}}te tan poro{{s}}o, que poniendo{{s}}e de pies {{s}}obre el, tiembla todo de manera que muy {{s}}en{{s}}iblem{{en}}te conoce el temblor el que pi{{s}}a {{s}}obre ella, y mas quien haze e{{s}}to con mas fuerça; con{{s}}erua{{s}}e todo el año verde, con la yerua que nace en ella a manera de menudo trebol a quien los na-<section end="XII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=tura-}}</noinclude> qtbv2nr07nh1gpas3h8h9f2eo77ggen Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/51 102 292321 1652587 1587987 2026-04-30T01:30:28Z Eievie 92979 1652587 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|34|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="XII"/>{{s}}to como por los grandes entretenimientos, que ay en e{{s}}tas vegas, de caza de perdices por las lomas, y de patos, y otros pajaros de agua, que {{s}}e crian, y matan en {{s}}us lagunas, y e{{s}}tanques, es e{{s}}te vno delos mayores recreos de a quel pais. No pa{{s}}{{s}}o mas adelante en la narracion de otras muchas fuentes, que aqui {{s}}e ven, porque {{s}}i huuiera de dizirlas todas, fuera a largarme dema{{s}}iado; y nunca acauar, {{s}}i qui{{s}}iera referir las que acada pa{{s}}{{s}}o {{s}}e encuentran fuera del di{{s}}trito de Santiago; {{s}}olamente las dela Concepcion, Arauco, y los confines dela guerra havrian mene{{s}}ter vn largo tratado, que {{s}}era de todas las demas de aquellas, ciudades antiguas, y de otras muchas, que ay mas adelante, porque a{{s}}{{s}}i como e{{s}}ta mierra es la mas abundante, que {{s}}e conoce de Rios, a{{s}}{{s}}i no debe de hauer otra, que la {{errata|riguale|iguale}} en la muche dumbre, y abundancia de {{s}}us manantiales, y fuentes, lo qual todo {{s}}e oca{{s}}iona dela humedad, y jugo que le da la cordillera. Son de ordinario mas regaladas las que di{{s}}tan mas dela {{s}}ierra, porque {{s}}us aguas {{s}}alen mas purificadas, y delicadas por venir{{s}}e quebrantando, y colando por mas largo, trecho, y participando delas buenas qualidades, que encuentran por la tierra, particularmente delos minerales de oro, de que toda ella e{{s}}ta ama{{s}}ada entre otras no puedo dexar de referir vna, que e{{s}}ta en el nouiciado dela Compañia de Ie{{s}}us de Bucalemu, cuyas aguas no {{s}}e que tengan {{s}}emejantes, alo menos yo no las he vi{{s}}to tales; y aun {{s}}in beber{{s}}e {{s}}e conoce en el tacto {{s}}u nobleza, porque {{s}}u blandura, y {{s}}uauidad, es como de mantequillas, y a{{s}}{{s}}i ablandan, y molifican las manos, de manera que a pocos dias de labar{{s}}e con ellas {{s}}e conoce la differencia que hazen manife{{s}}tamente en el tacto. Nace e{{s}}ta fuente en vn vallecito llano, y apacible, que hazen las vertientes de vna quebrada, que di{{s}}ta del mar vna legua, y brota entre arena blanca, y dorada a Borbollones con la me{{s}}ma arena como {{s}}i e{{s}}tuviera hirbiendo al calor de algun fuego, que e{{s}}tuuiera de baxo; y es co{{s}}a admirable, que {{s}}i hechan alguna rama {{s}}obre el agua, parece que {{s}}e enoja, y que con vna oculta impaciencia {{s}}e inquieta, y yerue con mas fuerça por tragar{{s}}ela, y es a{{s}}{{s}}i, que {{s}}altando contra la rama la embi{{s}}te vna, y muchas veces, y dandola vno, y otro encuentro, vltimamente {{s}}e la traga, y e{{s}}conde donde no parece mas; y {{s}}i vna tarde entera le e{{s}}tan hechando flores, o ramas, haze con todas lo me{{s}}mo, {{s}}inque {{s}}epamos, que {{s}}e haze de quanto va {{s}}orbiendo. Son admirables, los effectos, que cau{{s}}a en el e{{s}}tomago e{{s}}ta agua, haze digerir mas aprie{{s}}{{s}}a la comida, deshaze crudeças, desba{{s}}ta humores grue{{s}}os, y conocidamente alarga los dias dela vida, particularmente alos viejos. tenia bien advertido e{{s}}to, y aun experimentado en {{s}}u per{{s}}ona el ilu{{s}}tre Cauallero Capitan Seua{{s}}tian Garcia Carreto Chumazero fundador de dicho nouiciado, el qual viuio alli muchos años, y llego alos nouenta, {{s}}iempre con buena {{s}}alud, y tan fuerte, que ha{{s}}ta los vltimos tercios de {{s}}u vida andaua a cauallo {{s}}olo porlos cerros, y montañas, como {{s}}i fuera vn moço; oi le dezir muchas vezes, que e{{s}}ta fuente era {{s}}u vida, porque en {{s}}intiendo{{s}}e con algun achaque, embiaua a traer agua de ella, {{que}} e{{s}}taua alli cerca; y bebiendola a{{s}}{{s}}i como venia recien cogida, y templada como ella nace, {{s}}e hechaua en la cama, y de{{s}}pues de dormir vn poco {{s}}e leuantaua bueno, y {{s}}ano, lo qual vi muchas vezes, y e{{s}}perimentauan lo me{{s}}mo Indios viejos, que viuian alli muy {{s}}anos, y enteros, atribuyendo a e{{s}}ta fuente {{s}}u buena {{s}}alud, y fuerças, {{s}}in valer{{s}}e de otros remedios, ni medicinas. <section end="XII"/> <section begin="XIII"/>{{t3|CAPITVLO XII{{espaciado|0|I.}}|sub=Delas lagunas de Chile, y dela {{s}}al, que en ellas {{s}}e coge.}} {{gota|D}}E{{s}}pues de hauer tratado de las fuentes, y Rios, parece que entran como en proprio lugar las lagunas, que de ellos {{s}}e componen, y otras, que haze el mar por algunas bocas por donde rompe el hiuierno, y las dexa proucidas para todo el verano. Diga-<section end="XIII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=mos}}</noinclude> bj1wh7stcf8c8hzpjuahqhuxj5x0yke Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/53 102 292375 1652588 1587989 2026-04-30T01:31:10Z Eievie 92979 1652588 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP|36|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="XIII"/>que {{s}}eruia el Manna. Lo me{{s}}mo refiere el Coroni{{s}}ta Antonio de Herrera en la general hi{{s}}toria delas Indias Occidentales, donde entre otras alabanças, que dize de e{{s}}te Reyno, anteponiendole en {{s}}us dotes naturales a otros, refiere e{{s}}ta me{{s}}ma de e{{s}}te admirable, y peregrino rocio, digo pues, que no {{s}}e {{s}}i e{{s}}tos autores aluden, al que he referido del Valle de Lampa, que es, el que yo he vi{{s}}to, y probado, que de e{{s}}{{s}}otro no tengo mas noticia, de la que en ellos he hallado, aunque como el {{s}}abor, y efectos del vno, y del otro {{s}}on tan differentes, es fuerça que los di{{s}}tingan; y todo lo puede hauer hecho el Autor dela naturaleza, que tan liberal, y benefico {{s}}e mo{{s}}tro con aquel pais, donde {{s}}on tantas, y tan marauillo{{s}}as las {{s}}ingulares propriedades, de que goça, que no es mucho no {{s}}e {{s}}epan todas, particularmente, que los que nos empleamos en aquellas partes en la conqui{{s}}ta e{{s}}piritual delas almas, nos queda muy poco tiempo para e{{s}}cudriñar e{{s}}tas, y otras curio{{s}}idades, y {{s}}ecretos dela naturaleza. <section end="XIII"/> <section begin="XIV"/>{{t3|CAPITVLO XI{{espaciado|0|V.}}|sub=Trata{{s}}e breuemente del mar del Reyno de Chile, y dela etymologia de {{s}}u nombre.}} {{gota|L}}As fuentes, lagunas, Arroyos, y Rios, de que hemos hablado ha{{s}}ta aqui, nos lleuan con {{s}}u natural mouimiento, y cur{{s}}o al mar; donde ellos hallan {{s}}u centro, y la pluma ba{{s}}tante materia de narracion, {{s}}i la breuedad, que en e{{s}}ta relacion pretendo no la pu{{s}}iera piguelas, que la detengan: contentamee con dezir algo, paraque no quede totalmente ignorado lo particular de e{{s}}te elemento en aquel nuevo orbe. Y començando por la etymologia de {{s}}u nombre, es muy {{s}}abido el que todos comunmente le dan llamandole mar del Sur, por e{{s}}tar reco{{s}}tado a aquella parte del polo antartico de donde {{s}}opla comunemente el viento de e{{s}}te nombre opuefro ala tramontana o Norte, quele dio al occeano, por caer al contrario polo artico donde parece tiene {{s}}u origen e{{s}}te viento, como el Sur del polo antartico y tenga la, ono; dexando e{{s}}ta di{{s}}puta a las e{{s}}cuelas, o por dezir mexor a aquel abi{{s}}mo {{s}}in {{s}}uelo dela diuina {{s}}abidurias'': Qui profert ventos de the{{s}}auris {{s}}uis''; es conocida experiencia que los efectos, que cau{{s}}a el Norte en e{{s}}ta {{s}}u juri{{s}}diciou, que corre del polo artico hacia el opue{{s}}to, ellos me{{s}}mos cau{{s}}a el Sur en aquella {{s}}uya des de el antartico hacia e{{s}}tas partes. Tenemos alla el Sur por viento propicio, y fauorable, como lo es en Europa el Norte: e{{s}}te nos enturbia alla el cielo, rebuelue los mares, cau{{s}}a las tempe{{s}}tades y melancoliza la tierra; el Sur la alegra, de{{s}}peja el aire, {{s}}erena el cielo, y haze el mar de leche. al contrario e{{s}}te me{{s}}mo Sur, en el mar del Norte es tempe{{s}}tuo{{s}}o, y cubre el cielo de nubes, cau{{s}}a las tempe{{s}}tades, y tormentas, que ponen entanto a prieto alos que nauegan; y el Norte, que llamamos tramontana, de{{s}}tierra los nublados, y haze los dias claros, y apacibles. De aqui nace, que el viento Sur Reyna alla enla America en el apacible tiempo del verano; y en el hiuierno, que es tempe{{s}}tuo{{s}}o, el Norte; el qual lleua {{s}}iempre con {{s}}igo la lluuia tan cierta particularmente de treinta, y {{s}}eis grados en adelante, que de{{s}}de que apunta ha{{s}}ta començar el aguacero no {{s}}uele pa{{s}}{{s}}ar media hora, y algunas veçes es todo vno voluer{{s}}e e{{s}}te viento Norte, y entrar c{{on}} el juntamente el agua, y las veces, que alla en las Indias {{s}}e ve en el hiuierno {{s}}ereno el cielo, es quando el Sur vencio al Norte, porque como aquel es alla frio, y {{s}}eco, de{{s}}tierra las nubes de manera que acontece muchas veces e{{s}}tar el cielo cargado, y de{{s}}gajando{{s}}e de agua, y {{s}}i por el Sur abre vn poco (que es {{s}}eñal, que comiença a prevalecer e{{s}}te viento contra el Norte) lo es tambien manifie{{s}}ta, e infalible dela bonança, la qual {{s}}e {{s}}igue a muy poco rato, porque con gran breuedad, y pre{{s}}tezas auyenta e{{s}}te viento las nubes {{s}}in dexar vna en todo el cielo. Todo lo contrario {{s}}e ve aca en Europa, donde los vendabales, que {{s}}on el viento Sur, humedecen la tierra; la Tramonta-<section end="XIV"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=na}}</noinclude> nfk8dsh44u645iabqt3rrgne563femn Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/56 102 292403 1652589 1587992 2026-04-30T01:31:34Z Eievie 92979 1652589 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|39}} {{div col}}</noinclude><section begin="XIV"/>{{s}}u primera perpetuidad invariable, y el crecimiento de {{s}}u vehemencia {{s}}egun que {{s}}e va llegando mas ala equinocial, y por e{{s}}to di{{s}}putan algunos {{s}}i {{s}}e debe llamar viento, no {{s}}iendo exalacion, {{s}}ino vn impetu que reciue el ayre delos cuerpos {{s}}uperiores que {{s}}e les communica dela primera e{{s}}phera. Ha{{s}}ta aqui e{{s}}te autor. <section end="XIV"/> <section begin="XV"/>{{t3|CAPITVLO X{{espaciado|0|V.}}|sub=Delas costas del mar de Chile, y de {{s}}us Puertos.}} {{gota|F}}Vera alargarme dema{{s}}iado, y {{s}}alir del intento hazer por menor relacion de todos los puertos, que ay por toda la co{{s}}ta de Chile, porque {{s}}on muchos, {{s}}olo en el e{{s}}trecho, aun antes de de{{s}}embocar ob{{s}}eruò veinte y cinco Iorge Spilbergio general de las {{s}}eis naues llamadas nueuo Sol, nueua Luna, el cazador, el luzero Eolo, y lucifer, y dize de ellos muy grandes alabanças, y delas amenidades, Rios, y caza, que en ellos hallaron. habla con grandes encarecimientos: en particular {{s}}e pago tanto del vige{{s}}{{s}}imo quinto por las grandes comodidades, y recreos, que en el hallo, que {{s}}e de tuuo en el algun tiempo, y le pu{{s}}o {{s}}u me{{s}}mo nombre, llamale puerto in{{s}}igne, a{{s}}{{s}}i por la {{s}}eguridad, que en el tenian {{s}}us nauios, como por la amenidad delos campos, {{s}}embrados todos de regaladas frutas, que {{s}}egun la de{{s}}cripcion que de ellas haze, debe de {{s}}er la que en Chile llaman frutilla, y en el Ytalia Frauli, hallò alli muchos ho{{s}}tiones ala boca de vn Rio, que no era la menor parte dela alegria, y hermo{{s}}ura de aquel puerto por venirle de{{s}}peñando de vnos altos montes ha{{s}}ta de{{s}}embocar en el mar. Pero duro les poco e{{s}}te {{errata|recero|recreo}}, porque hauiendo vi{{s}}to alli cerca vnas hermo{{s}}i{{s}}{{s}}imas aves, {{s}}alieron a cazarlas, y a penas començaron {{s}}u entretenimiento quando {{s}}altaron {{s}}obre ellos, vna tropa de Indios, que con porras en las manos les embi{{s}}tieron, y matando algunos, obligaron alos demas a retirar{{s}}e a {{s}}us nauios, y çarpar de alli con mas prie{{s}}{{s}}a, que qui{{s}}ieran, que es grande argumento del valor, y fuerça con que les acometieron, pues hallando{{s}}e con armas de fuego no {{s}}e atreuieron a hazerles ro{{s}}tro, ni pudieron deffender{{s}}e de {{s}}us manos. Los puertos mas nombrados en toda la co{{s}}ta, dexando el famo{{s}}o de Valdiuia de que hablamos ya en el capitulo octauo, {{s}}on el de Coquimbo, dequien {{s}}e dixo algo en el capitulo {{s}}eptimo, y merece toda alabança, a{{s}}{{s}}i por {{s}}u baìa, que es muy grande, y hermo{{s}}a, donde los nauios hallan muy {{s}}eguro abrigo, como por las buenas qualidades dela tierra, que la hazen ab{{s}}olutamente la mas delicio{{s}}a de todo Chile: la principal carga de e{{s}}te puerto es el oro, y tambien el bronce, que {{s}}e {{s}}aca en {{s}}us terminos, y {{s}}e lleua al Perù para la artilleria, y campanas, y para los otros mini{{s}}terios a que {{s}}irue e{{s}}te metal. Tambien {{s}}on alabados los puertos de Copiapò, y el Gua{{s}}co, y con mas ju{{s}}to titulo el del Papudo, que es vna pequeña baìa, y en{{s}}enada muy recogida, donde llegan los nauios del Perù acargar el {{s}}ebo, y cordobanes de Chuapa, y la ligua, y la Garcia para los nauios, que {{s}}e labra en e{{s}}te valle, que es ab{{s}}olutamente la mexor y mas blanca de todo Chile por la qualidad delas buenas aguas con que {{s}}e beneficia. Sigue{{s}}e a e{{s}}te puerto el de Quintero donde faltò en tierra la armada de las {{s}}eis naues nombradas arriba, cuyo General fue Iorge Spilbergio, el qual por {{s}}er puerto de{{s}}poblado, y no hallar quien le re{{s}}i{{s}}tie{{s}}{{s}}e recreò en el {{s}}u gente, y {{s}}e regalaron con vna copio{{s}}a pe{{s}}ca, de que alli {{s}}e proueyeron, y quedaron tan pagados de e{{s}}te puerto, que cuentan, y no acaban dela amenidad de la tierra, dela {{s}}uauidad delas aguas, dela {{s}}eguridad, y abrigo para las naues, y de todo genero de comodidad para la vida humana; finalmente de{{s}}pues del auer dicho mucho de e{{s}}to concluye el hi{{s}}toriador, diziendo: ''Portus hic nulli {{s}}ecundus'': a ninguno cede e{{s}}te Puerto. Bien le ve, que no vio los de mas, {{s}}ino {{s}}olo por de fuera, porque e{{s}}te de Quintero no tiene nombre en Chile, re{{s}}peto delos otros. No pudo de{{s}}embarcar en ellos, por-<section end="XV"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=que}}</noinclude> od4jl9u12nhq7n43umpiye4p9cslchf Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/58 102 292423 1652590 1587994 2026-04-30T01:31:56Z Eievie 92979 1652590 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|41}} {{div col}}</noinclude><section begin="XV"/>antiguamente en el vn nauio Ingles, que cautiuaron con toda {{s}}u gente, y artilleria. en las demas Islas, que ha{{s}}ta aora no {{s}}on frequentadas, y en el archipielago de Chiloe ay otros muchos puertos, que no refiero por no tener tan clara, y di{{s}}tincta noticia de ellos. <section end="XV"/> <section begin="XVI"/>{{t3|CAPITVLO XV{{espaciado|0|I.}}|sub=Dela fertilidad de toda la costa de Chile.}} {{gota|L}}A abundancia, y fertilidad de e{{s}}te Reyno no {{s}}olamente {{s}}e ve, y goça en {{s}}us tierras, y valles, {{s}}ino tambien en toda {{s}}u co{{s}}ta; y en las peñas,y ri{{s}}cos donde azota el mar. {{s}}era difficulto{{s}}o dar a entender e{{s}}to por menor, porque aunque en otras partes {{s}}e cria en las peñas del mar algun mari{{s}}co, pero tanto, tan crecido, y de tan differentes {{s}}pecies como en Chile, no {{s}}e en que parte del mundo: y a{{s}}{{s}}i por no tener ni palabras, ni {{s}}imiles con que darme a entender, me contentare con dezir algo delo mas comun, y inteligible. Cria{{s}}e lo primero en toda la co{{s}}ta vna yerua a manera de e{{s}}carolas, que llaman Luche, la qual {{s}}e arranca delas peñas donde crece como la yerua ordinaria en la tierra, y {{s}}e coge en la primauera quando e{{s}}ta mas crecida, y pue{{s}}ta a {{s}}ecar al Sol, {{s}}e hazen vnos panes grandes que {{s}}e e{{s}}timan por gran regalo la tierra adentro, particularmente en el Perù, en Cuyo, y Tucuman, porque, {{s}}irue para muchos generos de gui{{s}}ados, en que {{s}}e comes. cria{{s}}e e{{s}}ta yerua en lo mas alto delas peñas, que no e{{s}}tan {{s}}iempre dentro del agua; pero al pie de ellas {{s}}e crian vna raizes de donde nace vn tronco como la muñeca, que llaman Vlteu: e{{s}}te {{s}}e corta y {{s}}tando vn poco al fuego, {{s}}e monda como vn troncho de lechuga, o como el de alcachofa, aunque tiene muy differente {{s}}abor. De e{{s}}tos troncos nacen vnas bainas muy largas, de mas de tres, y quatro baras, y algunas anchas de quatro, {{s}}eis, y ocho dedos, e{{s}}tas llaman Cochayuyo, y {{s}}on de dos {{s}}uertes, o {{s}}pecies, y aunque {{s}}on ca{{s}}i de vna me{{s}}ma figura, y color, hazen los Indios muy gran differencia de las vnas ala otras, porque las buenas las cortan, y {{s}}ecan, y hazen proui{{s}}ion de ellas para la Quare{{s}}ma, y las malas las dexan en el mar, el qual las arranca delas peñas y arroja ala playa, de que {{s}}e {{s}}uelen hazer muy grandes montones, pero invtiles, y de ningun prouecho; e{{s}}to es en quanto alas yeruas, digamos aora delos Mari{{s}}cos que viuen en {{s}}us conchas. Delo mexor, que ay de e{{s}}te genero {{s}}on las ho{{s}}tias, y los ho{{s}}tiones de {{que}} hablan los Olande{{s}}es con grandes encarecimientos, a{{s}}{{s}}i de {{s}}u qualidad como dela abundancia, que de e{{s}}to hallaron en varias partes del e{{s}}trecho de Magallanes; pero donde la ay mayor, es en la co{{s}}ta de Coquimbo, donde {{s}}e pe{{s}}can muchos muy grandes, y regalados, otras {{s}}pecies ay de mas pequeños, que llaman Tacas, y {{s}}on tambien de mucha e{{s}}tima, y {{s}}e pe{{s}}can en muchas partes de e{{s}}tas co{{s}}tas pero las de mas fama, {{s}}on las de chuapa. en las conchas delas grandes {{s}}e crian las margaritas, que refieren los Olande{{s}}es, {{s}}egun Iuan, y Theodoro de Bry hauer comprado delos Indios en el e{{s}}trecho labradas con grande artificio, y primor. Es tambien muy regalado mari{{s}}co, el que llaman choros, en cuyas conchas dize Antonio de Herrera, que {{s}}e cria aljofar, como cañamones muy blanco y bello; el que yo he vi{{s}}to no es tan grue{{s}}{{s}}o, pero como {{s}}e crian en tantas partes, habra de todo, pe{{s}}can{{s}}e ellos en grandi{{s}}{{s}}ima abundancia, y {{s}}on de muchas {{s}}uertes, pequeños, medianos, y maiores, y en algunas partes {{s}}on tan grandes como la mano; los mas regalados {{s}}on los que tienen la comida amarilla, aunque los negros lo {{s}}on tambien mucho. otro genero de mari{{s}}co {{s}}e llama mañegues, y e{{s}}ta encerrado en dos conchas redondas dela figura, de los que {{s}}iruen de modelo para los nichos de los retablos. la comida de dentro es mas gro{{s}}era, y no de tanta e{{s}}tima, pero en gran {{s}}u{{s}}tento. en cierta e{{s}}pecie de e{{s}}te genero, que {{s}}on mas pequeños, abriendo la concha, que es por de dentro como de madre perla, y {{s}}acando la comida, {{s}}e ve e{{s}}tampado dentro de ella vn contorno de color morado, parecido al de vna Imagen dela Virgen Santi{{s}}{{s}}ima, con {{s}}u manto, y el niño en los braços; que<section end="XVI"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=cau-}}</noinclude> o41jpbu3zwnmzwprvgrpqc9wnwv8dxn Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/60 102 292430 1652591 1587996 2026-04-30T01:32:31Z Eievie 92979 1652591 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|43}} {{div col}}</noinclude>{{t3|CAPITVLO XVI{{espaciado|0|I.}}|sub=De varios generos de peces, que {{s}}e pe{{s}}can en las co{{s}}tas de Chile.}} {{gota|D}}E principio a e{{s}}ta materia delos peces la Ballena pues {{s}}u grandeza parece, que la haze Reyna de todos los demas, y {{s}}i donde e{{s}}ta el Rey e{{s}}ta la corte, podemos dar e{{s}}te titulo entrelas demas partes de e{{s}}te elemento au{{s}}tral a aquellas de Chile, donde ay tanta abundancia de Ballenas, que no {{s}}e donde {{s}}e hallan mas; y a{{s}}{{s}}i parece que como a corte concurre alli tanta multutud de peces, quanta no acaban de encarecer los que han nauegado aquel mar: hablan de e{{s}}to en particular, con grandes en carecimentos, Guillermo {{s}}ceuten, y los demas de {{s}}u armada, los quales cuentan que pa{{s}}{{s}}ando el e{{s}}trecho de Magallanes el año de 15. eran t{{an}}tas las Ballenas, que encontraron junto a vnas yslas y que era mene{{s}}ter, nauegar con gran tiento huyendo acada pa{{s}}{{s}}o ya de e{{s}}ta ya de aquella por {{s}}er muchas las {{que}} {{s}}e atraue{{s}}{{s}}auan al pa{{s}}{{s}}o, y impedian alas naues {{s}}u viaje, y las ponian a manifie{{s}}to peligro de perder{{s}}e, porque eran tan terribles, que parecian e{{s}}collos, y rocas del mar. Corren e{{s}}tas de{{s}}de antes de entrar en el e{{s}}trecho ha{{s}}ta de{{s}}embocar por el, y por todos aquellos mares ha{{s}}ta delante de Copiapò, y el Gua{{s}}co, y no {{s}}on de poco prouecho ala tierra por el ambar con que la enrriquezen. Los que han hecho e{{s}}te viaje del e{{s}}trecho, refieren muchas vezes en {{s}}us diarios, hauer hallado mucha cantidad de e{{s}}te ambar nadando {{s}}obre el agua, y a{{s}}{{s}}i no dudo, {{s}}ino que habra mucho en aquellas playas, {{s}}i bien perdido en ellas, porque como los Indios no lo conocen, no lo e{{s}}timan; como tampoco hazian ca{{s}}o de el los Araucanos, ha{{s}}ta aora doce años que reconociendolo algunos {{s}}oldados E{{s}}pañoles, començaron a bu{{s}}carle, y hallaron en aquella playa mucho, y muy bueno. Del Gris, ques de mayor e{{s}}tima, hallaron pedaços muy grandes, y es de color Zeniciento, y el olor es mas delicado, y noble. El mas ordinario es pardo, o negro, y tiene el olor, {{s}}ino tan {{s}}uaue, y templado, mas vino, y efficaz, he oido dezir comunmente alos de aquella tierra, que e{{s}}ta diferencia es muy accidental, y que {{s}}olo proviene de e{{s}}tar mas o menos curtido, y curado al Sol el vno, que el otro; y no des dize e{{s}}to dela experiencia, porque he ob{{s}}eruado, que el negro va con el tiempo en blanqueziendo aun e{{s}}tando dentro de vna caxa, que {{s}}i e{{s}}tuuiera al Sol, y al agua, mas aprie{{s}}{{s}}a {{s}}e viera la mudança, y en quanto ala menos {{s}}uauidad del olor, {{s}}e remedia con alguna infu{{s}}iones de agua ro{{s}}ada, primero por nueue dias poniendolo al {{s}}ereno, y de{{s}}pues al fuego por breue e{{s}}pacio, con lo qual {{s}}e perficiona. Aunque {{s}}e {{s}}abe, que el ambar es co{{s}}a que arroja de {{s}}i la Ballena, ay variedad en el modo, porque vnos dizen que en el {{s}}uelo del mar, o en algunas peñas {{s}}e cria e{{s}}ta tan noble materia, y que la Ballena llega alli a comerla, y no pudiendo {{s}}ufitirla dentro del e{{s}}tomago por {{s}}er de {{s}}u naturaleza calidi{{s}}{{s}}ima, va ala tierra a bomitarla, otros {{s}}ienten que {{s}}on {{s}}us excrementos; no me toca, aora a veriguarlo, {{s}}ino apuntar otro prouecho, que da e{{s}}te grande animal ala tierra, y es el azeite, que de ella {{s}}e {{s}}aca de{{s}}pues de muerta, que es mucho el que vna {{s}}ola da de {{s}}u cuerpo, y {{s}}irue para varios v{{s}}os dela vida humana. No {{s}}abemos que e{{s}}tos peces mueran muerte violenta, porque {{s}}u disforme grandeza los defiende bien a{{s}}{{s}}i del hombre como de otro qual quiera contrario, pero como no e{{s}}tan exemptas dela comun deuda, que pagan todos los viuientes ala muerte, quando {{s}}e {{s}}ienten a cercar a ella, {{s}}e van tambien acercando a tierra, a donde el mar que no con{{s}}iente en {{s}}i ninguna corrupcion las arroja, o muertas o para morir, que es co{{s}}a de ver como dan en aquellas co{{s}}tas, y playas midiendo{{s}}e con ellas aquellos cadauares de tan immen{{s}}a mole, que por mas que {{s}}e ve {{s}}iempre admira. alli me{{s}}mo {{s}}e haze el azeite con la fuerça del Sol, que derrite {{s}}u gordura, y quando el tiempo has con{{s}}umido la carne, quedan las co{{s}}tillas<noinclude>{{div col end}} {{pie|3=y de-}}</noinclude> 089anjp8k08q5w3ljlyvo8x5m5oa1n4 Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/62 102 292434 1652592 1587998 2026-04-30T01:32:54Z Eievie 92979 1652592 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|45}} {{div col}}</noinclude><section begin="XVII"/>dio ala co{{s}}ta, como da muchas veces el Cardumen de Sardina en la dela Concepcion, y Chiloe, de manera que {{s}}e {{s}}uelen coger con gran facilidad {{s}}olo con vnas mantas por la eran muchedumbre {{que}} da en tierra. Tambien he vi{{s}}to muchas veces cardumenes de Toninas, que venian {{s}}altando vnas en cima de otras como {{s}}ino cupie{{s}}{{s}}en dentro del {{s}}itio que ocupauan, nies pu{{s}}{{s}}ible menos, {{s}}ino que {{s}}iendo aquellos climas tan fauorables al multiplico delos animales enla tierra, como {{s}}e vera en {{s}}u lugar, que lo {{s}}ean tambien para el de los peces en el mar. <section end="XVII"/> <section begin="XVIII"/>{{t3|CAPITVLO XVII{{espaciado|0|I.}}|sub=Delas aves, que {{s}}e crian en e{{s}}te Pais.}} {{gota|S}}On Hermanos de vn vientre las aves, y los peces, por hauerlos criado a entrambos el autor dela naturaleza del elem{{en}}to del agua, y a{{s}}{{s}}i por de{{s}}pedida hauiendo tratado lo que a e{{s}}tas pertenece, parece, que el buen orden dela narracion nos lleua a dezir algo delo que de aquellas {{s}}e offrece; y hablando por lo general verdaderamente {{s}}e puede dezir del aíre de aquel hemisferio vna {{s}}ingular ventaja que haze al elemento dela tierra, con {{s}}er la de aquel Pais tan fertil, tan rica, y delicio{{s}}a como hauemos vi{{s}}to. Porque aunque es verdad, que {{s}}e crian oy en ella los animales, y frutos que {{s}}e ven en Europa con tantos aumentos, que admira; {{s}}in embargo no {{s}}e puede negar {{s}}ino que antes, que los E{{s}}pañoles lleua{{s}}{{s}}en alla las {{s}}emillas, y los primeros animales de que {{s}}e han multiplicado los que ay oy (que en ninguna manera los hauia, {{s}}i bien {{s}}e vian otros, que {{s}}uplian la falta de e{{s}}tos), pero el Ayre {{s}}in hauer mexorado de fortuna, ni condicion con la venida delos de fuera, ha {{s}}u{{s}}tentado {{s}}iempre tanta abundancia de aues, que {{s}}era Rara la que de Europa le falte, y para en quenta de alguna, tiene otras muchas como veremos. Y començando por la Reyna de todas el Aguila, las ay alli muchas, y {{s}}on muy comunes, {{s}}i bien delas Reales, o Imperiales {{s}}e han vi{{s}}to {{s}}olamente en dos tiempos, el primero quando entraron en aquel Reyno los E{{s}}pañoles, y el {{s}}egundo el año de quarenta, quando como veremos adelante, los Araucanos rabeldes rindieron otra vez {{s}}u indomita ceruiz a {{s}}u Dios, y a {{s}}u Rey interpret{{an}}do e{{s}}ta por vna delas {{s}}eñales, que tuuieron dela Diuina voluntad para tomarla re{{s}}olucion, que tomaron; pero las Aguilas ordinarias, que {{s}}e differencian poco de e{{s}}tas, {{s}}iempre las ha hauido, y {{s}}e ven comunmente. Tambien {{s}}e crian Alcones tan grandes, y valientes que por co{{s}}a extraordinaria {{s}}e han traido de{{s}}de alla con {{s}}er tan lexos, a pre{{s}}entar al Rey a E{{s}}paña, y {{s}}e lleuan tambien de ordinario al Perù, particularmente los que llaman primas, que {{s}}on {{s}}iempre maiores aunque tambien {{s}}on bien grandes las {{s}}egundas; ay Neblies, Baharies, y las demas aves de rapiña, y delas cantoras la Calandria, el Silguerillo, el Rui{{s}}eñor, el Tordo, y otras muchas e{{s}}pecies, que formando vnas el baxo, otras el tenor, y otras el contralto, y tiple, hazen vna harmonia del Cielo, particularmente el verano, quando {{s}}e recogen a {{s}}e{{s}}tear ala {{s}}ombra delos arboles. Delas aves de caza, ay las Garças, Perdices, Palomas Torcaças. Zorzales, Tortolas, Papagayos, Patos de agua de mil fuertes, vnos blancos, otros pardos, otros de varios colores, y todos de muy buen gu{{s}}to, y {{s}}abor, ay delas dome{{s}}ticas las Gallinas, los Patos, Ganços, y Pabos, y porque no falte nada, ay en los texados, las Golondrinas en el verano, las quales {{s}}e retiran, como aca, a partes mas cali{{en}}tes el hiuierno, las Lechu{{s}}as en las Ygle{{s}}ias, y los Tordos en los campanarios: tambien hazen {{s}}u papel los Morcielagos a prima noche, y mas en las ca{{s}}as menos hauitadas, y las Maripo{{s}}as, que {{s}}e crian en las malbas de vnos gu{{s}}anos, que nacen, y {{s}}e mantienen entre {{s}}us ojas. E{{s}}to es lo que me he podido acordar delos nombres delos paxaros, y aues Europeas que {{s}}e hallan en aquel pais, a que puedo añadir, que es muy {{s}}ingular y raro el que aca he vi{{s}}to por los campos, que no le aya vi{{s}}to tambien en Chile {{s}}in ninguna, o con muy poca differencia. {{np}}<section end="XVIII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=Quien}}</noinclude> cv5hixsxlpnt8l65h8cx1eqm5hrxhpx Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/64 102 292465 1652593 1588000 2026-04-30T01:33:21Z Eievie 92979 1652593 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|47}} {{div col}}</noinclude><section begin="XVIII"/>guna peña. en viendo el gallinazo: caçador, que el corderillo, o cabrito e{{s}}ta {{s}}olo, y que no puede tener defen{{s}}a del pa{{s}}tor, porque e{{s}}tà de{{s}}cuydado; o dela madre, por e{{s}}tar lexos, falta {{s}}obre el, y lo primero que haze es, quitarle los ojos, y luego comerle los {{s}}e{{s}}{{s}}os, y e{{s}}to con tanta prie{{s}}{{s}}a, que tal vez aunque grite, y bale quando llega el {{s}}ocorro dela madre o del Pa{{s}}tor, es ya quando no aprouecha. Muy {{s}}emejantes {{s}}on a e{{s}}tos paxaros otros que llaman Peuqus, no {{s}}olo en el color, figura, y grandeza, aunque {{s}}on algo menores, {{s}}ino tambien en las mañas, y condicion de robar; {{s}}olo que {{s}}on mas regalados, y no {{s}}e contentan para {{s}}u comer menos que con Gallinas, o pollos, y {{s}}on en caçarlos {{s}}ummamente die{{s}}tros y por e{{s}}{{s}}o tan atreuidos, que {{s}}uelen entrar a vn gallinero, y a vi{{s}}ta de {{s}}us dueños lleuar{{s}}e la pre{{s}}{{s}}a, {{s}}in que lo puedan remediar. <section end="XVIII"/> <section begin="XIX"/>{{t3|CAPITVLO XI{{espaciado|0|X.}}|sub=Pro{{s}}igue la me{{s}}ma materia, y trata{{s}}e de la caza delos Alcones.}} {{gota|E}}Ntre la muchedumbre de aves que {{s}}ecrian en las lagunas, y playas del mar, que {{s}}on de mil maneras, hazen Raya los {{que}} llaman flamencos, por {{s}}er blancos y rojos, e{{s}}tos {{s}}on maiores {{que}} Pabos, pero tan altos, que parecen hombres en z{{an}}cos, y a{{s}}{{s}}i {{s}}e pa{{s}}{{s}}ean por medio dela laguna con gran repo{{s}}o, y grauedad, {{s}}in que les toque el agua al cuerpo con mas de vno, y dos palmos: de {{s}}u color, y hermo{{s}}urza ay otros muchos, de que {{s}}acan los Indios las plumas blancas, y encarnadas para {{s}}us bailes, y juegos, el paxaro niño es ca{{s}}i a e{{s}}te modo, y no le he vi{{s}}to nunca {{s}}ino en el mar, llamanlo a{{s}}{{s}}i, porque parece vn niño faxado quando le {{s}}ueltan los braços; {{s}}on muy {{s}}emejantes a el, {{s}}ino es que ya {{s}}{{s}}ean los me{{s}}mos, los que llaman pinguinas, de que hazen mencion muy frequetemente los {{que}} han pa{{s}}{{s}}ado el e{{s}}trecho de Magallanes, y los pintan en los Mapas de ordinario, y dizen que nay grandi{{s}}{{s}}ima abundacia de ellos en a quellas partes, y {{que}} {{s}}onbuenos de comer. Otros paxaros ay, que dan los martinetes, o ayrones, plumas aunque tan {{s}}utiles, y ango{{s}}tas, de tanta e{{s}}tima, que valia cada una antiguamente dos Reales,, {{s}}on mexores, y mas anchas las que crian de baxo delas alas, aunque tambien {{s}}on muy lindas las que traen por penacho {{s}}obre la cabeça, e{{s}}ta {{s}}pecie no {{s}}e multiplica tanto como las de otros, y a{{s}}{{s}}i ay pocos; mas ay delos {{que}} crian las garçotas, que {{s}}iruen tambien para plumajes de regozijo y para {{s}}oldados: ay otros muchos de varios colores, de que {{s}}acan los Indios las plumas para {{s}}us mallcagues, {{que}} {{s}}on vn genero de adorno {{que}} hazen para la cabeça a manera de guirnaldas, no de flores, {{s}}ino de varios, y fini{{s}}{{s}}imos colores de lanas, en que fijan vnos penachos muy altos, de que v{{s}}an {{s}}olo en los bayles, y regozijos. Los paxaros, que llaman los Indios lloycas {{s}}on muy celebres entre ellos, en cuyo canto atal hora, o en tal lugar, y oca{{s}}ion, hallan grandes mi{{s}}terios, ya {{s}}e prono{{s}}tican en ella muerte o propria, o del hijo, o del pari{{en}}te; ya la enfermedad, o otro mal {{s}}uce{{s}}{{s}}o, de que quedan con temor, y recelo. llaman los E{{s}}pañoles e{{s}}tos paxaros pechicolorados, porque no ay grana ni e{{s}}carlata, que llegue ala fineza del rojo de {{s}}u pecho, las demas plumas del cuerpo y delas alas {{s}}on pardas. Otros ay pequeñitos, que llaman Pinguedas, cuyo cuerpecito {{s}}era poco mas, de vna almendra; e{{s}}tos {{s}}e {{s}}u{{s}}tentan delas flores, y para poder comer la miel que e{{s}}tas crian dentro de {{s}}us ojas, les dio la naturalezas vn pico, que quando e{{s}}ta cerrado, ca{{s}}i no {{s}}e differencia de vna aguja de co{{s}}er; a e{{s}}ta cau{{s}}a comen {{s}}iempre volando de flor en flor {{s}}in poner el pie en la rama {{s}}ino rara vez, y muy de pa{{s}}{{s}}o. Son e{{s}}tos paxaritos los de mexor vi{{s}}ta, y hermo{{s}}ura que {{s}}e conocen, porque {{s}}i fueran hechos de bruñido oro, no pudieran luzir, ni re{{s}}plandecer mas aunque el color no es de oro {{s}}imple, {{s}}ino e{{s}}maltado de verde por todo el cuerpo, y alas, y los machos {{s}}e di{{s}}tinguen delas hembras enque tienen la cabeça e{{s}}maltada de naranjado tan vivo, que parece llamas de fuego. Los delas otra vanda dela cordillera a vn {{s}}on mas<section end="XIX"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=lin-}}</noinclude> azqd9dsd9zozbzmtiw31vnfbqlfha6m Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/66 102 292478 1652594 1588002 2026-04-30T01:33:49Z Eievie 92979 1652594 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{CP||DEL REYNO DE CHILE.|49}} {{div col}}</noinclude><section begin="XIX"/>ñando{{s}}e de ordinario de dos en dos, o de tres en tres, o porque el color, y variedad delas plumas es de tal di{{s}}po{{s}}icion, que verdaderamente parece que traen capa, y capilla, y por e{{s}}{{s}}o llaman e{{s}}ta caza de frayles. Parala qual no ba{{s}}ta {{s}}olo vn Alcon, {{s}}on mene{{s}}ter dos, y que e{{s}}ten bien en{{s}}eñados, y die{{s}}tros en ayudarle; {{s}}uele juntar{{s}}e auer e{{s}}ta, que podemos llamar batalla, mucha gente, porque es muy de ver, y llegando al lugar donde e{{s}}tan e{{s}}tos paxaros (que de ordinario es en algun prado, donde ay alguna agua, dela qual nunca {{s}}e apartan, porque {{s}}uele {{s}}er e{{s}}ta el vltimo pre{{s}}idio de {{s}}u defen{{s}}a) leuantando la caza, le hecha el caçador vn Alcon, el qual como {{s}}ino le tocara la empre{{s}}{{s}}a, y como de{{s}}preciandola, pone todo {{s}}u cuydado en bolar para arriba, dando vno, y otro bordo para ganar el barlobento, y aventajar{{s}}e en el {{s}}itio al contrario, el qual en el me{{s}}mo tiempo dando tambien {{s}}us puntas, procura que el Alcon no le lleue la delantera, y con e{{s}}ta competencia, y porfia {{s}}uelen {{s}}ubir muy alto el vno, y elotro. Pero como el Alcon es de mas ligero buelo, prevalece, y en hallando{{s}}e en maior altura, y en proporcion {{s}}ufficiente para la batalla, y {{s}}eguro dela victoria, vuelue la proa, y endereçandola al contrario, le embi{{s}}te como vn rayo, dale vna, y otra punta; y e{{s}}te {{s}}e va defendiendo, ya hurtandole con buena maña el cuerpo, quando llega a executar el golpe, ya huyendo a tiempo, y otras veces aguardandole con el e{{s}}pigon armado, y {{s}}aliendole otras al encuentro de manera que {{s}}uele romper el pecho al Alcon, y herillo malamente. Quando el caçador ve que va durando dema{{s}}iado la pelea {{s}}in declara{{s}}e porque parte e{{s}}ta la victoria, y teme que {{s}}e can{{s}}e el Alcon, o {{s}}e de{{s}}gane, le hecha el otro que le ayude, el qual como va de refre{{s}}co, {{s}}ube como vn fuego, y pue{{s}}to al lado del compañero, comiença a combatir por {{s}}u parte, y con atencion de no embe{{s}}tir entrambos juntos por no impedir{{s}}e: da e{{s}}te vna punta, y luego el otro la {{s}}uya, embilte aquel, y apenas haze {{s}}u acometida, quando le {{s}}uccede el {{s}}egundo con la {{s}}uya, de manera que por mucho que {{s}}e defienda el per{{s}}eguido, le obligan vltimamente a rendir{{s}}e, lo qual haze hechando a huir hacia la fuente, que es el vltimo Afilo, y defen{{s}}a de {{s}}u vida: aqui aguarda al enemigo pue{{s}}to de e{{s}}paldas, armado con {{s}}us dos puntas hazia arriba para receuirle en ellas; pero el genero{{s}}o Alcon, que atiende mas ala pre{{s}}{{s}}a, que a {{s}}u peligro, {{s}}e dexa venir a plomo como vn rayo, y aunque a contingencia de herir{{s}}e como algunas veces {{s}}uccede, cae {{s}}obre ella, y hechandole la garra la de{{s}}pedaça entre {{s}}us vñas, otras veces {{s}}e con{{s}}igue a menos o mas tiempo e{{s}}ta victoria, conforme ala mayor, o menor fuerça, y maña de los competidores. Dexo otros generos de caça de Patos con e{{s}}copetas, y Perros en las lagunas, que {{s}}on tambien de grande entretenimiento, y otras de que v{{s}}an los Indios con laços, redes, flechas, y luces de noche para en candilar los paxaros; y aun el modo de caçar a {{s}}us tiempos los me{{s}}mos Alcones es de mucho gu{{s}}to, con los arañuelos en que quedan embueltos, y pre{{s}}{{s}}os para que no {{s}}e les la{{s}}time alguna ala o pluma; ba{{s}}te e{{s}}to dela materia delos pajaros; y pues nos hallamos en la region del ayre tan vezinos al cielo, digamosalgo del de aquel pais antes ques voluamos con nue{{s}}tra narracion ala tierra. <section end="XIX"/> <section begin="XX"/>{{t3|CAPITVLO X{{espaciado|0|X.}}|sub=Del cielo, y estrellas, que {{s}}on proprias de aquella Region de Chile.}} {{gota|L}}A comun voz de quantos han vi{{s}}to y habitado aquel pais, es, que {{s}}u {{s}}uelo, y cielo, y el ayre intermedio, {{s}}i tiene, ygual en lo re{{s}}tante del mundo, no tiene {{s}}uperior, y aunque ay opinion en quanto ala grandeza delas e{{s}}trellas (de que hablaremos mas abajo) porque algunos quieren, que {{s}}ean maiores las vezinas al polo artico, que las del antartico; pero en quanto a {{s}}u hermo{{s}}ura, y belleza, y la luz con que brillan, y re{{s}}plandecen, y en quanto a {{s}}u grande numero, y muchedumbre, y alo ter{{s}}o, y<section end="XX"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=deſ-}}</noinclude> efbs7x0o5cwppqj12fde4nmnm1eo1mh Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/70 102 292545 1652595 1588004 2026-04-30T01:34:17Z Eievie 92979 1652595 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||DEL REYNO DE CHILE.|51}} {{div col}}</noinclude><section begin="XX"/>e{{s}}trellas del cruzero, diziendo, que {{s}}u re{{s}}plandor, y hermo{{s}}ura es belli{{s}}{{s}}ima, y lucidi{{s}}{{s}}imo en aquellas partes el Camino dela Via lactea. Todo e{{s}}to es de e{{s}}tos Autores. Pedro Theodoro periti{{s}}{{s}}imo Piloto, y A{{s}}trologo cuenta en particular las e{{s}}trellas que {{s}}on proprias de aquel hemisferio, y las catorce figuras, que de ellas {{s}}e componen. La primera es el Camaleon, que con{{s}}ta de diez e{{s}}trellas. La {{s}}egunda el A{{s}}pid Indico, que {{s}}e compone de quatro. La tercera el peje volador, que contiene {{s}}iete. forma{{s}}e de cinco la quarta, que llaman pejedorado, y de quince la quinta que {{s}}e dize Hidro. La ave Toucan, que es la {{s}}exta, tiene ocho, y la Fenix que es la {{s}}eptima, encierra catorce. Ven{{s}}e trece en la Grulla, que es la octaua, y en la Paloma de Noe, que es la nona aparecen once; el Indio {{s}}agitario, que es la dezima {{s}}e compone de doce, y el Pauo, que es la vndecima de diez y {{s}}eis; la Ave del parai{{s}}o que es la duodecima, y la llaman Maaucodiatam, {{s}}e forma de doçe; y el triangulo de cinco, que es la decimatercia. Vltimamente {{s}}e ven en el cruçero quatro, que forman la cruz, y vna que con otra pequeñita que {{s}}e le arrima, haze el pie en hermo{{s}}i{{s}}{{s}}ima proporcion, compas, y figura, y aunque e{{s}}te cruzero {{s}}irue alos nauegantes de guia en el mar del Sur como la Cyno{{s}}ura {{s}}irue de lo me{{s}}mo alos del mar del Norte, no e{{s}}tas immediato al Polo, antes le hazen di{{s}}tante de el treinta grados; pero como no ay otras e{{s}}trellas de {{s}}u grandeza mas proximas a el, {{s}}irue del me{{s}}mo effecto, aunque no en quanto ala aguja, porque e{{s}}ta ora {{s}}ea en el mar del Norte, ora en el del Sur, {{s}}iempre mira al Norte {{s}}in embargo de e{{s}}tar interpue{{s}}to alos que e{{s}}tan en el mar del Sur, o todo el glouo dela tierra, o gran parte. Segun el circulo que haze el Cruzero parece que viene apuntar el punto fixo del Polo entre dos como nubes, aunque no lo {{s}}on {{s}}ino vnos agregados de e{{s}}trellas tan pequeñitas, que no {{s}}e di{{s}}tinguen, como en la Via lactea, y {{s}}iempre e{{s}}tan fixas {{s}}in mudar{{s}}e, y quando mas claro, y {{s}}ereno e{{s}}ta el cielo re{{s}}plandecen mas, y estan mas hermo{{s}}as, otras e{{s}}trellas ay mas proximas a e{{s}}tas nubes, pero como no {{s}}on tan grandes como las del Cruzero, no {{s}}e haze cuenta de ellas, {{s}}ino {{s}}olamente de e{{s}}tas, que verdaderamente {{s}}on hermo{{s}}i{{s}}{{s}}imas, y brillan con gran viueça. no dexaran de gu{{s}}tar de verlas en e{{s}}tampa los que no las han vi{{s}}to en {{s}}u nacimiento y lugar, y a{{s}}{{s}}i pongo aquí e{{s}}tas vltimas en la manera, y forma que alli {{s}}e ven. <section end="XX"/> <section begin="XXI"/>{{t3|CAPITVLO XX{{espaciado|0|I.}}|sub=Delos animales a{{s}}{{s}}i proprios como aduenedizos del Reyno de Chile, y delas piedras bezares.}} {{gota|H}}A{{s}}ta que llegaron los E{{s}}pañoles a aquellas partes dela America no {{s}}e hauian vi{{s}}to jamas en ella bacas, Cauallos, Carneros, Puercos, Gatos ca{{s}}{{s}}eros, ni Conejos a{{s}}{{s}}i mi{{s}}mo ca{{s}}{{s}}eros, ni los campe{{s}}inos de Europa, ni perros, {{s}}ino {{s}}olo los que llamamos Gozques, no los ca{{s}}tizos para las Ca{{s}}{{s}}erias y ni Galgos, ni Podencos, Perdigueros, Perros de agua, y de mue{{s}}tra, ni Sabue{{s}}os de trailla, o monteros, no Lebreles, ni Maztines para el ganado, ni los perrillos, que llamamos de falda, no Cabras, ni jumentos, pero de{{s}}pues que entraron en Chile, y començaron a criar{{s}}e e{{s}}tos ganados, como hallaron la tierra tan a propo{{s}}ito para {{s}}u multiplico, {{s}}e han aumentado de manera, que no ay oy co{{s}}a mas {{s}}obrada, no {{s}}olo para el {{s}}u{{s}}tento dela vida humana {{s}}ino para la delos otros animales, que {{s}}e {{s}}u{{s}}tentan de carne, pues como vimos en los capitulos pa{{s}}{{s}}ados es tanta la que {{s}}obra y {{s}}e de{{s}}perdicia al ti{{em}}po delas matanças, que es mene{{s}}ter quemarla y hecharla enlos Rios, y lagunas a los peces para {{que}} no corrompan el ayre, y lo que en otras partes {{s}}e tiene por calamidad, y de{{s}}truicion del pais, que es qu{{an}}do viene alguna pe{{s}}te, que mata el ganado, e{{s}}{{s}}o me{{s}}mo {{s}}e {{s}}uele juzgar en Chile nece{{s}}{{s}}ario para {{s}}u remedio. Parece e{{s}}to paradoxa, o co{{s}}a increible; y no es {{s}}ino ponderacion de muy entendidos acreditada con la experiencia, porque como ay tanto ganado, y la tierra es tan pingue, y fertil, {{que}}, lo haze engordar de manera, {{que}}<section end="XXI"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|2=G 2|3=ay}}</noinclude> 5lc4iwon7pp5q3hm3midu2m9y9eudmq Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/74 102 292576 1652596 1588008 2026-04-30T01:34:34Z Eievie 92979 1652596 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||DEL REYNO DE CHILE.|55}} {{div col}}</noinclude><section begin="XXI"/>y e{{s}}tan llenos de ellos los campos, {{s}}on los Guanacos, que hemos dicho y los Cieruos, o Venados, {{que}} crian tambien las piedras beçares. en la parte de Chile no ay tanta de e{{s}}ta caza, por la raçon que {{s}}e apuntò, pero ay gran {{s}}umma de bacas, y Yeguas cimarronas, que {{s}}e crian por aquellos montes de algunos atajos que por de{{s}}cuydo de {{s}}us dueños {{s}}e fueron alçando poco a poco, y de{{s}}pues {{s}}e han multiplicado en gran manera, y aora {{s}}iruen de entretenimiento alos {{que}} {{s}}alen amatar las, o encerrarlas por {{s}}u interes, y gu{{s}}to. <section end="XXI"/> <section begin="XXII"/>{{t3|CAPITVLO XXI{{espaciado|0|I.}}|sub=Delos arboles, que {{s}}e crian en Chile.}} {{gota|E}}Ntre otros beneficios, que la America reconoce a E{{s}}paña, es hauerla fecundado con tantas, y tan nobles plantas, arboles, y {{s}}emillas, de que carecia, porque antes que los E{{s}}pañoles la conqui{{s}}ta{{s}}{{s}}en, no hauia en toda ella viñas. Higueras, Oliuos, Manzanos. Camueços, Melocotones, Duraznos, Alberchigos, M{{em}}brillos, Peras, Granadas, Guindas, Albarcoques, Ciruelas, Naranjos, Limas, Limones, Cidros, Alm{{en}}dros. y delas {{s}}emillas tan poco hauia el trigo, la ceuada, el Anis, el Culantro, los cominos, y el Oregano, ni Lino, ni Cañamo, ni Garbanços Alvergas, ni Auas delas plantas no {{s}}e que huuie{{s}}{{s}}e Lechugas, Coles, Rabanos, Cardos, E{{s}}carolas, Verengenas Sanahorias, Calabaças delas que llaman de Ca{{s}}tilla, Melones, Cohombros, y Sandias, Peregil, ajos, ni Ceuollas. Pero en cambio de e{{s}}tos arboles, {{s}}emillas, y frutas Proueyo el autor dela naturaleza de otras que ay de muy buen gu{{s}}to, y {{s}}abor en toda la America, como {{s}}on el Maiz, los Fri{{s}}oles, las Papas el Madi, los Capallos, y otras a e{{s}}te modo. {{s}}on proprias del Perù, tierra firme, y co{{s}}tas, que e{{s}}tan dentro delos tropicos, los Camotes, Guayabas, Mameyes, Plantanos, Zipizapotes, Anones, Ni{{s}}peros, Aguacates, Piñas, Guanabanas, Papayas, Pitahayas, y otras muchas frutas, las quales aun{{que}} {{s}}on muy alabadas; con todo e{{s}}{{s}}o me parece, que, quitada vna, o otra, no llegan por lo general alas Europeas, y por lo menos el beneficio del pan, y vino ha {{s}}ido incomparable, y para los Indios ab{{s}}olutamente el mayor regalo de quantos tenian, particularmente el vino, {{que}} es el non plus vltra de {{s}}us delicias, que del pan no hazen tanta quenta. Aunque toda la America es deudora, ala Europa de e{{s}}te beneficio; el Reyno de Chile lo es mas, que todos, por hauer participado de el con mayor plenitud que todo lo re{{s}}tante de aquel nueuo mundo, porque {{s}}i bien {{s}}e halla en el todo lo referido; pero no todo en todas partes, porque en algunas {{s}}e dan algunas co{{s}}as, y no {{s}}e dan otras, en vnas {{s}}e coge el pan, y no el vino; en otras lo vno, y otro, y no el azeite, en otras nada de e{{s}}to, pero algo de otras frutas, y lo me{{s}}mo digo de las carnes, que dela me{{s}}ma {{s}}uerte han pa{{s}}{{s}}ado de Europa, que no {{s}}e hallan todas en todas las partes: en algunas es las v{{s}}ual la dela baca, en otras la del Carnero, y en otras, como en tierra firme, es la de mayor regalo, la de Puerco, la qual {{s}}e da alos enfermos por mexor, y mas {{s}}ana. Por manera que di{{s}}curriendo por todas las partes dela America hallamos, que a todas corre{{s}}ponde en parte, en e{{s}}to o en lo otro e{{s}}te beneficio; pero a quien corre{{s}}ponde totalmente, es al Reyno de Chile, de tal {{s}}uerte, que podemos dezir que toda la vniuer{{s}}idad de arboles, frutas, {{s}}emillas, plantas, y carnes Europeas, corre{{s}}ponde a todo el Reyno, y toda a qualquiera parte, pues {{s}}era muy rara la que no lleue de co{{s}}echa todo lo referido, y ninguna aquien ab{{s}}olutamente le falte, pues qualquiera {{s}}e puede proueer de la mas vezina de alguna co{{s}}a, que {{s}}u terruño no lleua, ono tan {{s}}açonado, ono con tanta abundancia. En el Capitulo 3. apuntamos algo delo que cargan en Chile e{{s}}tas frutas, y {{s}}emillas de Europa, y nunca {{s}}e dira {{s}}ufficientemente lo que en e{{s}}to pa{{s}}{{s}}a, ni le creera lo que {{s}}e dize, particularmente delos que o no han {{s}}alido delos pai{{s}}es en que nacieron, o {{s}}on tan Narci{{s}}os de ellos, que no les parece, que puede hauer otros, que les igualen. quanto menos, que {{s}}e les aventajen, y los que hablamos de mas lexos, y no podemos ate{{s}}tiguar con te{{s}}tigos oculares<section end="XXII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=ha-}}</noinclude> 2q3ha4wtledz1x0qxhz58y6fn2r16nd Página:Histórica relación del Reyno de Chile.djvu/77 102 292603 1652597 1588011 2026-04-30T01:34:54Z Eievie 92979 1652597 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|58|BREVE RELACION|}} {{div col}}</noinclude><section begin="XXII"/>boca y manos quando {{s}}e come, y por e{{s}}to no estan v{{s}}ual entre gente politica. otras frutas ay, de que hazen los Indios {{s}}us vinos, y cerueças, de cuyos nombres, y propriedades no me acuerdo, {{s}}olo {{s}}e que le hazen de muchas {{s}}uertes; acuerdome del Quelu, que es vna fruta muy dulce pequiñita; entre colorada, y amarilla, de que hazen vna bebida demas{{s}}iadamente dulce; otra hazen del que llaman Huigan y los E{{s}}pañoles molle, que es del color, y figura de pimienta, y el arbol, que la lleua, no es muy crecido, pero carga mas, que ojas, y la bebida, que de e{{s}}ta {{s}}e haze {{s}}uele {{s}}er muy apetecida aun delas {{s}}eñoras, la mas v{{s}}ual es la {{que}} hazen de Maiz, que es el comun pan, y {{s}}u{{s}}tento delos indios. Demos el vltimo lugar ala Murtilla aunque {{s}}i damos fee alos autores, que hablan de ella, le Merece entre las primeras. habla bien de e{{s}}te arbol Antonio de Herrera en la decada 9. dela hi{{s}}toria delas Indias lib. 9, fol. 247. y a{{s}}{{s}}i no quiero dezir otra co{{s}}a, que lo que refiere e{{s}}te autor por {{s}}us me{{s}}mas palabras, que {{s}}on las {{s}}igui{{en}}tes. ]ay vn genero de fruta de arboles monte{{s}}inos, que {{s}}e cria de{{s}}de los treinta y {{s}}iete grados arriba, en las quales tierras generalmente la comen, y la llaman Vñi, y los ca{{s}}tellanos dizen Murtila: es colorada, y como vna pequeña vba, mayor que garbanços remojados {{s}}u hechura, y color es como vna granadita, {{s}}u ollejo, y {{s}}abor agradable como de vuas, {{s}}us granillos como los del higo, que no {{s}}e {{s}}ienten al comer, {{s}}u complexion caliente, y {{s}}eca; de ellas {{s}}e haze vino que es mexor, que todos los brebajes aunque {{s}}ea el de Palmas dela India Oriental, la cidra, la aloja, ni la cerueça, ni quantos medicinales e{{s}}criue Andres de Laguna. E{{s}}te vino es claro, {{s}}util, caliente, y agradable al gu{{s}}to, prouecho{{s}}o al e{{s}}tomago, con{{s}}ume los humos dela cabeça, y {{s}}u calor calienta las orejas {{s}}in {{s}}ubir mas arriba, y el e{{s}}tomago hechando el frio fuera; ayuda ala gana de comer, y no la quita jamas, no da pe{{s}}adumbre ala cabeça, ni al e{{s}}tomago, {{s}}ufre otra tanta cantidad de agua como vino. Los que lo han gu{{s}}tado lo loan en labor, y color tanto como el de vuas, {{s}}u color es dorado, y muy claro, y tan {{s}}uaue como el vino de ciudad Real. Haze{{s}}e poco, y a{{s}}{{s}}i {{s}}e ga{{s}}ta dentro de ocho me{{s}}es, y por e{{s}}to no {{s}}e {{s}}abe quanto puede durar anexo. beneficia{{s}}e con tanto cuydado, y limpieza como el de vuas, tarda en heruir entre{{s}}i, y {{s}}in fuego quarenta dias, haze a{{s}}{{s}}iento delo {{s}}uperfluo, y lo liuiano lo de{{s}}pide por la boca dela va{{s}}ija, y por ello {{s}}e tiene cuydado de e{{s}}pumarlo como va hirbiendo, y luego {{s}}e tra{{s}}iega en otra va{{s}}ijas. claro, y hecho vinagre tiene mexor {{s}}abor que el de vuas, y mexor color, porque lo hereda dela fruta de que {{s}}e haze, que es muy oloro{{s}}a, y {{s}}uaue] ha{{s}}ta aqui e{{s}}te autor; de donde {{s}}e colige, que la tierra tenia de {{s}}uyo buen vino: tambien tenia muy buen aceite, que {{s}}e haze de vna {{s}}emilla, que {{s}}e llama Madi, y es de muy buen {{s}}abor, aun que ya {{s}}e {{s}}aca muy poco, porque el de Olivas hallenado la tierra. <section end="XXII"/> <section begin="XXIII"/>{{t3|CAPITVLO XXII{{espaciado|0|I.}}|sub=En que {{s}}e da fin esta materia, y {{s}}e trata del prodigio{{s}}o arbol, que en forma de Crucifixo nacio en una delas Montañas de Chile.}} {{gota|H}}Azer por menor relacion de tantas, y tan varias {{s}}uertes de arboles como los que nacen en los bo{{s}}ques, y montañas de Chile, no es pu{{s}}{{s}}ible {{s}}ino haziendo tratado a parte, y muy largo, el qual no haze a mi intento, ya queda dicho de algunos en particular, y quando lleguemos a tratara del e{{s}}trecho de Magallanes, tocaremos algo dela canela de comer; que alli {{s}}e cria, y delas corteças de arboles, que alli tambien {{s}}e dan, que tienen el me{{s}}mo labor {{s}}e{{s}}es, que la pimienta dela India Oriental. aora dire en comua que {{s}}on muy pocos lo que pierden la oja en el hiuierno, por tenerla muy grue{{s}}{{s}}a particularmente los, que nacen en las tierras, los quales de ordinario {{s}}on aromaticos, y de muy fragante olor; pero los que en e{{s}}to {{s}}e aventajan a todos los de la tierra, {{s}}on los que nacen, y {{s}}e crian en los terminos dela<section end="XXIII"/><noinclude>{{div col end}} {{pie|3=Con-}}</noinclude> alaj18bun4qvcif865e09r4ml2jlso2 Autor:Ramón María Tenreiro 106 301556 1652538 1496849 2026-04-29T23:10:05Z Elultimolicantropo 36540 /* Obras */ 1652538 wikitext text/x-wiki {{Biocitas}} == Obras == * ''La agonía de Madrid o la cola del cometa'' (1910). * [[El loco amor]] * {{cita libro|título=Libros de caballerías|otros=Selección hecha por Ramón María Tenreiro|año=1924|ubicación=Madrid|editorial=Instituto-Escuela, Junta para Ampliación de Estudios}} {{at|Libros de caballerias - bdh0000253486.pdf}} * ''La promesa'' (1926). * {{cita libro|título=La balada del viento: novela|serie=[[Portal:La Novela Mundial|La Novela Mundial]]|año=1927|ubicación=Madrid|editorial=Rivadeneyra, Gráf.|otros=Ilustraciones de Varela de Seijas}} {{at|La balada del viento - bdh0000253204.pdf}} * {{cita libro|título=La esclava del Señor|año=1927|ubicación=Madrid|editorial=Biblioteca Nueva}} {{at|La esclava del Señor - bdh0000252735.pdf}} * {{cita libro|título=La ley del pecado|año=1930|ubicación=Madrid|editorial=Comp. Gral. Artes Gráficas}} {{at|La ley del pecado - bdh0000253227.pdf}} === Traducciones === *{{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W von|enlace-autor=Autor:Johann Wolfgang von Goethe|título=Clavijo: drama|traductor=R. M. Tenreiro|editorial=[[Portal:Editorial Calpe|Calpe]]|ubicación=Madrid|año=1920|series=[[Colección Universal]]}} {{at|Clavijo - Drama (1920).pdf}} * {{cita libro|título=Los Nibelungos: tragedia alemana en tres partes|traductor=R. M. Tenreiro|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|enlace-autor=Autor:Friedrich Hebbel|otros=Tomo I. Primera parte: Sigfried el de la piel de cuerno. Prólogo en un acto: Segunda parte: La muerte de Sisgfried. Tragedia en cinco actos|año=1922|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal|volumen=N° 699 y 700|editorial=[[Editorial Calpe|Calpe]]}} {{at|Los Nibelungos - Tomo I (1922).pdf}} * {{cita libro|título=Los Nibelungos: tragedia alemana en tres partes|traductor=R. M. Tenreiro|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|otros=Tomo II y último. Tercera parte: La venganza de Kriemhild. Tragedia en cinco actos|año=1922|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal|volumen=N° 701 y 702|editorial=Calpe}} {{at|Los Nibelungos - Tomo II (1922).pdf}} * {{cita libro|título=Herodes y Mariene: Tragedia|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|traductor=R. M. Tenreiro|año=1923|ubicación=Madrid|editorial=Calpe|serie=Colección Universal|volumen=N° 765 y 766}} {{at|Herodes y Mariene (1923).pdf}} * {{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W. von|título=Las afinidades electivas: novela|traductor=Ramón María Tenreiro|volumen=Tomo I|año=1927|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1014 y 1015|editorial=[[Espasa-Calpe]]}} * {{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W. von|título=Las afinidades electivas: novela|traductor=Ramón María Tenreiro|volumen=Tomo II|año=1927|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1016 y 1017|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=Campaña Francia y cerco Maguncia|volumen=Tomo I|apellido=Goethe|nombre=J. W von|traductor=R. M. Tenreiro|año=1928|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1052 y 1053|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=Campaña Francia y cerco Maguncia|volumen=Tomo II|apellido=Goethe|nombre=J. W von|traductor=R. M. Tenreiro|año=1928|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1054 y 1055|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=El túnel|nombre=Bernhardt|apellido=Kellerman|enlace-autor=Autor:Bernhardt Kellerman|traductor=R. M. Tenreiro|ubicación=Barcelona|editorial=Casa Editorial Estudio|año=1914}} {{HathiTrust|008451592}} * {{cita libro|título=El mundo que nace|nombre=Hermann Graf von |apellido=Keyserling|ubicación=Madrid|editorial=Revista de Occidente|año=1926}} {{HathiTrust|005759041}} * ''María Antonieta'' de [[Autor:Stefan Zweig|Stefan Zweig]]. 3ei9tsmqgevc3tuvwvjor6nwa2pyeo1 1652542 1652538 2026-04-29T23:50:29Z Ignacio Rodríguez 3603 para qué eliminar la plantilla? 1652542 wikitext text/x-wiki {{Biocitas}} == Obras == * ''La agonía de Madrid o la cola del cometa'' (1910). * {{cita libro|título=[[El loco amor]]|ubicación=Madrid |editorial=La Pluma|año=1921}} * {{cita libro|título=Libros de caballerías|otros=Selección hecha por Ramón María Tenreiro|año=1924|ubicación=Madrid|editorial=Instituto-Escuela, Junta para Ampliación de Estudios}} {{at|Libros de caballerias - bdh0000253486.pdf}} * ''La promesa'' (1926). * {{cita libro|título=La balada del viento: novela|serie=[[Portal:La Novela Mundial|La Novela Mundial]]|año=1927|ubicación=Madrid|editorial=Rivadeneyra, Gráf.|otros=Ilustraciones de Varela de Seijas}} {{at|La balada del viento - bdh0000253204.pdf}} * {{cita libro|título=La esclava del Señor|año=1927|ubicación=Madrid|editorial=Biblioteca Nueva}} {{at|La esclava del Señor - bdh0000252735.pdf}} * {{cita libro|título=La ley del pecado|año=1930|ubicación=Madrid|editorial=Comp. Gral. Artes Gráficas}} {{at|La ley del pecado - bdh0000253227.pdf}} === Traducciones === *{{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W von|enlace-autor=Autor:Johann Wolfgang von Goethe|título=Clavijo: drama|traductor=R. M. Tenreiro|editorial=[[Portal:Editorial Calpe|Calpe]]|ubicación=Madrid|año=1920|series=[[Colección Universal]]}} {{at|Clavijo - Drama (1920).pdf}} * {{cita libro|título=Los Nibelungos: tragedia alemana en tres partes|traductor=R. M. Tenreiro|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|enlace-autor=Autor:Friedrich Hebbel|otros=Tomo I. Primera parte: Sigfried el de la piel de cuerno. Prólogo en un acto: Segunda parte: La muerte de Sisgfried. Tragedia en cinco actos|año=1922|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal|volumen=N° 699 y 700|editorial=[[Editorial Calpe|Calpe]]}} {{at|Los Nibelungos - Tomo I (1922).pdf}} * {{cita libro|título=Los Nibelungos: tragedia alemana en tres partes|traductor=R. M. Tenreiro|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|otros=Tomo II y último. Tercera parte: La venganza de Kriemhild. Tragedia en cinco actos|año=1922|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal|volumen=N° 701 y 702|editorial=Calpe}} {{at|Los Nibelungos - Tomo II (1922).pdf}} * {{cita libro|título=Herodes y Mariene: Tragedia|apellido=Hebbel|nombre=Friedrich|traductor=R. M. Tenreiro|año=1923|ubicación=Madrid|editorial=Calpe|serie=Colección Universal|volumen=N° 765 y 766}} {{at|Herodes y Mariene (1923).pdf}} * {{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W. von|título=Las afinidades electivas: novela|traductor=Ramón María Tenreiro|volumen=Tomo I|año=1927|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1014 y 1015|editorial=[[Espasa-Calpe]]}} * {{cita libro|apellido=Goethe|nombre=J. W. von|título=Las afinidades electivas: novela|traductor=Ramón María Tenreiro|volumen=Tomo II|año=1927|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1016 y 1017|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=Campaña Francia y cerco Maguncia|volumen=Tomo I|apellido=Goethe|nombre=J. W von|traductor=R. M. Tenreiro|año=1928|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1052 y 1053|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=Campaña Francia y cerco Maguncia|volumen=Tomo II|apellido=Goethe|nombre=J. W von|traductor=R. M. Tenreiro|año=1928|ubicación=Madrid|serie=Colección Universal. N° 1054 y 1055|editorial=Espasa-Calpe}} * {{cita libro|título=El túnel|nombre=Bernhardt|apellido=Kellerman|enlace-autor=Autor:Bernhardt Kellerman|traductor=R. M. Tenreiro|ubicación=Barcelona|editorial=Casa Editorial Estudio|año=1914}} {{HathiTrust|008451592}} * {{cita libro|título=El mundo que nace|nombre=Hermann Graf von |apellido=Keyserling|ubicación=Madrid|editorial=Revista de Occidente|año=1926}} {{HathiTrust|005759041}} * ''María Antonieta'' de [[Autor:Stefan Zweig|Stefan Zweig]]. hrrbpqzc7j9put7vtp60yggx0x0em0r Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf 104 408400 1652666 1614458 2026-04-30T04:52:50Z Eievie 92979 1652666 proofread-index text/x-wiki {{:MediaWiki:Proofreadpage_index_template |Titulo=[[Poesías de don José Zorrilla]] |Subtitulo= |Volumen=1 |Autor=[[Autor:José Zorrilla|José Zorrilla]] |Editor= |Traductor= |Prologuista= |Imprenta=Imp. de I. Sancha |Editorial= |Ilustrador= |Ano=1837 |Lugar=Madrid |derechos=España |Fuente={{IA|poesiasdedonjose01zorr}} |Imagen=11 |Progreso=C |Paginas=<pagelist 1to12="-" 7="Portada" 11="—" 13="1" 13to50="highroman" 50="-" 51="1" 263="Índice" 264="—" 265to272="-" 266="—" /> |Notas={{Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/263}} {{Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/264}} |Wikidata=Q137646132 |Serie=[[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf|Tomo I]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose02zorr).pdf|Tomo II]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose03zorr).pdf|Tomo III]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose04zorr).pdf|Tomo IV]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose05zorr).pdf|Tomo V]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose06zorr).pdf|Tomo VI]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose07zorr).pdf|Tomo VII]] [[Índice:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose08zorr).pdf|Tomo VIII]] |Header={{c|( {{{pagenum}}} )}} |Footer= |Modernizacion=S |Dict=*i: i |ultima-muerte=1893 }} ryzggluy4en49h01ql3xdjgm513it1h Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/263 102 408401 1652652 1614456 2026-04-30T04:37:44Z Eievie 92979 1652652 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" /></noinclude>{{t3|ÍNDICE}} {{c|DEL TOMO PRIMERO.|bold}} {{línea|3em|e=1em}} {{icp|n=2|nfila1=1|ancho=25em|autolinks=Poesías de don José Zorrilla |{{d|Páginas.|menor}} |{{may|[[/Prólogo]]}}|I. |[[A la memoria desgraciada]] del joven literato Don Mariano José de Larra|{{epa|1|50}} |[[A Calderón|Á Calderon]]|{{epa|4|50}} |[[Toledo]]|{{epa|10|50}} |[[El reloj (Zorrilla)|El Reló]]|{{epa|19|50}} |[[La luna de Enero]]|{{epa|23|50}} |[[A una mujer (Zorrilla)|Á una muger]]|{{epa|28|50}} |[[Oriental (1 - Zorrilla)|Oriental]]|{{epa|34|50}} |[[A Venecia|Á Venecia]]|{{epa|36|50}} |[[Un recuerdo y un suspiro]]|{{epa|41|50}} |[[A D. Jacinto de Salas y Quiroga|Á D. Jacinto de Salas y Quiroga]]|{{epa|45|50}} |[[Fragmentos a Catalina|Fragmentos á Catalina]]|{{epa|49|50}} |[[A*** (José Zorrilla)|Á{{*}}{{*}}{{*}}]]|{{epa|57|50}} |[[Oriental (2 - Zorrilla)|Oriental]]|{{epa|62|50}} |[[La meditación|La Meditacion]]|{{epa|65|50}} |[[Cruza el azul firmamento|Romance]]|{{epa|68|50}} |[[A la estatua de Cervantes|Á la Estátua de Cervantes]]|{{epa|72|50}} }}<noinclude></noinclude> o34pos9khtkdbq74m1nok1z812so3v0 Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/264 102 408402 1652653 1614459 2026-04-30T04:38:20Z Eievie 92979 1652653 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Shooke" /></noinclude>{{icp|n=2|ancho=25em|autolinks=Poesías de don José Zorrilla |[[Ella, Él|Ella, él]]|{{epa|78|50}} |[[Elvira (Zorrilla)|Elvira]]|{{epa|82|50}} |[[Tarde de Otoño|La tarde de Otoño]]|{{epa|85|50}} |[[Indecisión|Indecision]]|{{epa|89|50}} |{{corr||[[Eran aún los agitados días…]]}}|{{epa|94|50}} |[[Oriental (3 - Zorrilla)|Oriental]]|{{epa|97|50}} |[[La noche no tiene ruido|Romance]]|{{epa|99|50}} |[[A un Torreón|Á un Torreon]]|{{epa|102|50}} |[[La noche de invierno|La noche de Invierno]], á D. Genaro de Villaamil|{{epa|105|50}} |[[La última luz]]|{{epa|111|50}} |[[Recuerdos de Toledo: La Catedral|Recuerdos de Toledo]]|{{epa|117|50}} |[[Vivir loco y morir más|Vivir loco y morir mas, drama]]|{{epa|125|50}} }} [[Archivo:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr) (page 264 crop).jpg|frameless|center|upright=.5]]<noinclude></noinclude> 67vt1f03ufbwhili2vhg9h0jyldrih6 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/7 102 415385 1652546 1650223 2026-04-30T00:39:00Z Eievie 92979 1652546 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{Centrar|{{x-grande|DOS PARTIDOS EN LUCHA}}}} {{Centrar|(FANTASÍA CIENTÍFICA)}} {{t3|Capítulo I.|sub=Un paseo en la costa Patagónica. Restos abandonados. Una inscripcion.}} {{Centrar|Enero de 1872}} —«¿A qué lado iremos, Capitan?» —«Pasaremos por la barra, y derribando á barlovento, visitaremos la Barranca del Sur:» —«¿No hay peligro de que el mar nos arroje contra el murallon?» —«No, porque hay cama, y en todo caso embicaremos en una ensenada.» El Sr. D. Cárlos Rossovich, capitan del Vapor Nacional ''Patagones'', había tenido la bondad de invitarme á dar un paseo en el mar, para amortiguar de este modo el fastidio que se apodera de un viajero que tiene que estar á bordo de un vapor anclado siete ú ocho dias,-y á veces mas-esperando que la barra no este brava, y que haya bastante agua en ella para poder levar anclas. Acepté la proposicion, y salté al bote con toda la agilidad de un acróbata.<noinclude></noinclude> iirnyp70b31giyt8jutrv34qmlsdw96 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/13 102 415403 1652548 1646199 2026-04-30T00:42:01Z Eievie 92979 1652548 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo II|sub=|Pintase la situacion de las cosas y de los ánimos, despues de iniciar al lector en los antecedentes de la lucha}} {{Centrar|(1874)}} El Museo de Buenos Aires habia llegado al apogeo de su esplendor; porque un sábio, demasiado sábio quizá,-y esto lo entenderán los que estén en antecedentes-le tenia bajo su direccion en los momentos en que empezamos a escribir estas páginas, inspirados por el deseo de comunicar á los que saben y á los que no saben, que en Buenos Aires ha tenido lugar á principios del año de 1874, una de aquellas luchas que despiertan mas vivamente la atencion de los pueblos civilizados ó inciviles. La fama de aquel sabio era universal, no solo por sus relaciones particulares,-las que, hablando en general, son las que mas contribuyen á hacer resonar en el aire las notas de la trompeta de la diosa codiciada, sino tambien porque sus obras siempre habían sido leidas por todos aquellos que anhelaban conocer los orijenes del planeta que habitamos y todas las cuestiones do ciencia natural que este se relacionan. Sus largos viajes por diferentes rejiones le habían permitido<noinclude></noinclude> slctay2eksbxt9zk6ewlw236uc8vjra 1652549 1652548 2026-04-30T00:42:09Z Eievie 92979 1652549 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo II|sub=Pintase la situacion de las cosas y de los ánimos, despues de iniciar al lector en los antecedentes de la lucha}} {{Centrar|(1874)}} El Museo de Buenos Aires habia llegado al apogeo de su esplendor; porque un sábio, demasiado sábio quizá,-y esto lo entenderán los que estén en antecedentes-le tenia bajo su direccion en los momentos en que empezamos a escribir estas páginas, inspirados por el deseo de comunicar á los que saben y á los que no saben, que en Buenos Aires ha tenido lugar á principios del año de 1874, una de aquellas luchas que despiertan mas vivamente la atencion de los pueblos civilizados ó inciviles. La fama de aquel sabio era universal, no solo por sus relaciones particulares,-las que, hablando en general, son las que mas contribuyen á hacer resonar en el aire las notas de la trompeta de la diosa codiciada, sino tambien porque sus obras siempre habían sido leidas por todos aquellos que anhelaban conocer los orijenes del planeta que habitamos y todas las cuestiones do ciencia natural que este se relacionan. Sus largos viajes por diferentes rejiones le habían permitido<noinclude></noinclude> hy6sdquo8c5nvtskkm9fc7m1h5d13ox Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/23 102 415414 1652551 1646941 2026-04-30T00:44:42Z Eievie 92979 1652551 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo III|sub=Francisco P. Paleolitez — Pascasio Grifritz y Juan Estaca.}} La juventud de Buenos Aires, anhelosa por verse representada dignamente en el Congreso Cientifico, y conociendo los importantes trabajos de Francisco P. Paleolitez sobre algunos puntos de la Antropologia y la la Paleontologia, ó sea las ciencias del hombre y de los fosiles, consideró que al era el único capaz de ocupar un asiento en el Congreso y sacrificar su bienestar y su salud en beneficio de la doctrina que admitia. A la manera de un helecho que crece à la sombra de un corpulento roble, Paleolitez habia crecido á la sombra de un gran sabio, cuyos principios, lo sabia todo el mundo, eran los mismos de Burmeister y de Cuvier: «invariabilidad de especie.» Con semejante maestro, no era de estrañar que el discipulo llegara á ser un naturalista consumado; que estudiara los Megaterios y los Gliptodontes; que hiciera viajes a rejiones desconocidas en busca de preciosidades naturales, como cráneos prehistóricos, minerales, guamiles, entre los objetos de arte, alfareria y flechas de piedra de la misma epoca de los cráneos;-que estuviera en relacion con algunos de los principales sabios Europeos y Americanos;-que uno de aquellos le dijera familiarmente estaba destinado á ser uno de los mas decididos campeones de la Antropologia. {{np}}<noinclude></noinclude> 3txg0ywygu44re3z4fa3l2xs3og7kwj Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/27 102 415419 1652552 1650279 2026-04-30T00:47:07Z Eievie 92979 1652552 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo IV|sub=En el que el autor tiene que retroceder al año 1872 para dar á conocer mejor al Sr. D. Pascasio Grifritz, Darwinista, y de qué manera entabló relacion con él;—junto con algunos otros datos que pueden interesar á un número determinado de personas.}} {{Centrar|(1872)}} En el capitulo primero de esta veridica narracion dinos á conocer al lector algunos pormenores relativos à un paseo en la costa Patagonica que hicimos á principios de 1872. De vuelta á Buenos Aires de este viaje, emprendido sin objeto plausible, reconoci un hecho del que no me habia dado cuenta, y era que sin gran trabajo había traido Patagonia algunos objetos de gran valor científico, de los cuales no conservé sino aquellos que no pudieran despertar la codicia de los aficionados á esta clase de objetos, lo que es muy comun. Esto prueba que durante mi viaje habia gozado de una actividad automática, y que, despues de él, no habia sabido apreciarla. Veamos á qué se reducía esta coleccion. {{np}}<noinclude></noinclude> h7oh1p67osvnofwcvfq0pndyouq6i41 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/34 102 415525 1652569 1646569 2026-04-30T01:07:12Z Eievie 92979 1652569 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo V}} {{t4|Continuacion del anterior.}} {{t3|sub=Las maravillas de un naturalista—Resurreccion de una sensitiva.}} {{Centrar|1872}} Al dia siguiente le envié la coleccion que le habia prometido, y dos horas despues me presentaba en su casa, mas por satisfacer mi curiosidad, que por tener el gusto de tratarlo, pues es fama que los ignorantes nunca han tenido mucha simpatía por los sabios, y cuentase, con bastante generalidad, que, desde tiempo inmemorial, los sábios no profesan gran cariño á los ignorantes. Cuestion de gusto. Despues de saludarlo, me invitó á pasar á la biblioteca. Nunca he creido en brujas, ni en diablos, ni en kobbolds, ni en nada que se les parezca, pero no sé por qué extraña filiacion de ideas, recordé haber oido en mi niñez la historia de cierto barbero que hacía desaparecer á sus parroquianos cuando los afeitaba, presentándolos luego al público bajo la forma poco envidiable de salchichas.{{np}}<noinclude></noinclude> q78j0pwhrfgfr8xmejebb7ue86840ue Usuario:Sucdemagrana 2 415557 1652692 1649409 2026-04-30T06:03:31Z Sucdemagrana 49771 1652692 wikitext text/x-wiki {{#babel:es-N|ca-4|en-3|fr-2|it-1|pl-1|ja-1}} ¡Hola! Me llamo Pablo, y voy a intentar contribuir con mi granito de arena por aquí. == Transcripciones abiertas == * {{may|[[Autor:Benito Pérez Galdós|Benito Pérez Galdós]]}}. ''[[Índice:Napoleón en Chamartín (1907).djvu|Napoleón en Chamartín]]''. Edición de 1907. * {{may|[[Autor:Santiago Ramón y Cajal|Santiago Ramón y Cajal]]}}. ''[[Índice:Manual de histología normal y técnica micrográfica - bdh0000191874.pdf|Manual de histología normal y técnica micrográfica]]''. 1889. * {{may|[[Autor:Eugenio Larrabure y Unanue|Eugenio Larrabure y Unanúe]]}}. ''[[Índice:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf|El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla]]''. 1914. *: Pendiente de añadir la imagen de la [[Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/46|página 44]]. == Transcripciones terminadas == * {{may|[[Autor:Rosario de Acuña|Rosario de Acuña]]}}. ''[[Índice:Rosario de Acuña - Amor a la patria.djvu|Amor a la patria]]''. 1877. kq87moo39rftkaos9ct8hm029eorduu Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/53 102 415592 1652553 1646564 2026-04-30T00:48:43Z Eievie 92979 1652553 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo VI.|sub=La primera sesion pública del Congreso Cientifico Argentino.}} {{Centrar|(1875)}} La tarde del 20 de Junio fué una tarde estrepitosa. Vamos á explicarnos, para que no se nos trate de extravagantes por emplear palabras que pudieran no estar en buena armonía unas con otras. Una tarde ''nublada'', una tarde ''serena'', se dice cuando esta hora la atmósfera está de uno u otro modo:-una tarde estrepitosa, cuando la atmósfera está agitada por vibraciones exajeradas; y como tanto la niebla, como la transparencia, como el estrépito son fenómenos eminentemente fisicos, de aquí que pueda suponerse que las palabras tarde y estrepitosa no vayan a hacerse una mueca y á rechazarse mútuamente de la linea en que se las haya colocado unidas. Por lo demas, en una fantasía científica, bien puede permitirse nuevas concordancias fisicas. Pero vamos a nuestro asunto. Si dijéramos que la pirotécnica había agotado todos sus recursos en la fabricacion de proyectiles teóricamente inofensivos, solo diríamos lo que está en la conciencia de todo el mundo.{{np}}<noinclude></noinclude> 0ximwk0z889gtmm1fypip9dlc52clc9 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/75 102 416203 1652555 1647685 2026-04-30T00:49:58Z Eievie 92979 1652555 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo VII.|sub=El sentimiento Científico en Buenos Aires:—Un caso curioso de error tipográfico.—Un diario neutral.}} Es indudable que en Buenos Aires se vá despertando el sentimiento cientifico con una rapidez extraordinaria. Cuando á principios de 1872 visitamos al Señor Don Pascasio Grifritz, solo se hacía una publicacion de caracter eminentemente científico, es decir, en cuanto este se relaciona con la Historia Natural: era «Los Anales del Museo Público de Buenos Aires.» No hablamos de publicaciones como la Revista Farmacéutica,» «La Revista Medico-Quirúrgica,» su objeto está claramente indicado; ni de otras que, como la del Rio de la Plata, la Argentina y la de Buenos Aires, publicaban accidentalmente algun artículo de aquel género. La esperanza del Señor Grifritz se vá realizando de tal modo, que podemos decir, sin temor de ser exajerados, que el gusto científico se desarrolla aqui inmoderadamente. ¿A qué librería podremos ir hoy sin que hallemos que la mitad de las obras se relacionan mas ó menos directamente con las ciencias en cuestion? {{np}}<noinclude></noinclude> gmklwisntkhtj17x9auo8nnuyvux7jc Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/82 102 416339 1652556 1648231 2026-04-30T00:52:38Z Eievie 92979 1652556 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo VIII.|sub=Un poco pesado; pero se recomienda su lectura porque aclara algunos puntos importantes que es necesario estudiar mucho, tanto mas que, so pretesto de referir lo que le sucedió en una visita á unas señoras rabianistas, el autor pinta la actitud hostil de todo un partido cientifico y sus tendencias absorventes.}} {{Centrar|(1874)}} La gente razonable, la que era accesible à los argumentos fundados, sufrió extraordinariamente con el artículo que hemos transcripto en el capitulo anterior, y como en Buenos Aires, cuando no se trata de politica, todo el mundo es razonable, hé aquí porque todos en Buenos Aires han sufrido con el mencionado articulo; pues à decir verdad, su autor ha reconcentrado en él, verdades que casi nos atrevemos á calificar de inconcusas, y es muy cierto que en esta clase de cuestiones á nadie gusta la verdad. Descartemos aquello de ''partido propio'',-no queremos que se nos tache de parciales:-somos Darwinistas, es cierto, pero esto no impide que reconozcamos lo bueno y lo malo nuestro, lo malo y lo bueno de los otros. Entre lo malo, si quereis colocarlo, ó entre lo bueno si quereis incluirlo, tenemos un defecto, defecto que mas de un corre-<noinclude></noinclude> 5bbjriode85o1smtcfdiptu9x9u22ct Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/83 102 416340 1652509 1648236 2026-04-29T22:02:02Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652509 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>ligionario nos ha tachado y es el de tener relacion con muchas personas del partido contrario, sobre todo con señoras. Veamos porqué puede ser bueno ó malo. En la noche del 21 de Junio de 1874, despues de leer el artículo que hemos mencionado, salimos á dar una vuelta y nos admiró sobremanera una observacion que hicimos, y fué que al examinar los tocados de las señoras y señoritas que recorrian las calles, todas llevaban la pamela ó la gorra de tres diferentes maneras. Alguna de aquellas tres maneras había de ser la de moda, y ¿cómo concebir que las porteñas no se adornaran á la última? Resolví por fin ir á una casa de mi relacion, para satisfacer la curiosidad, porque era casi seguro que aquello debía tener cierto punto de contacto con los partidos científicos. Al llegar á la casa, llamé á la puerta, se me recibió, y se me hizo pasar á la sala, donde tuve el ''gusto'' de ver que había doce señoras y señoritas Rabianistas, un pseudo-señor del mismo partido y un matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Grifritz, apesar de ser tambien Rabianista. Saludé adivinando ó presintiendo las personas en la semioscuridad de la sala y tomé asiento. Me pareció que la circunstancia de ser yo Darwinista y de no haber ningun representante de mi partido en aquella sala oscura, fué la causa de la interrupcion de lo que se hablaba, ya que no de lo que se decía. -«¿Qué milagro Vd. por aqui?» me dijo una señora cuya voz oscurecia la sala, más de lo que lo estaba. -«Es verdad,» le contesté, «mis ocupaciones me han impedido tener el gusto de venir á manifestarles mis buenos deseos.» -«Si, ¡muy buenos deseos ha de tener un Darwinista!» me pareció oir, y digo que me pareció, porque la media voz de la persona ó cosa que la produjo, no permitia definir claramente la idea manifestada. {{np}}<noinclude></noinclude> 0pmlbrd76a0jzewdk3cjstfsmmbcgwq Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/84 102 416382 1652511 1648293 2026-04-29T22:03:34Z Elultimolicantropo 36540 1652511 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Hoy,» continue diciendo,. «la excitacion general producida por el articulo inserto en el diario X (lo nombré), me ha obligado á dar una tregua á mi trabajo, para respirar el aire de la opinion publica.» -«El público no tiene opinion,» dijo con voz mas clara el señor que antes habia hablado. -«¿Cómo no?» pregunté al oir tamaño desatino. -«Es cierto,» dijo el señor ó cosa, aumentando aún mas el tono de su voz. -«Antes de continuar, me permitirá Vd.» le dije, «hacerle una pregunta.» -«Daria mi cabeza á que hace tres, porque no hay gente mas avara que las Darwinistas,» dijo el señor ó cosa, llevando la voz al diapason de quinto grado, sin haberla hecho pasar por el cuarto. -«¿Me lo permite Vd.?» -«Hagala.» -«Es vd. Rabianista?» -«Conoce vd. alguna persona decente que no lo sea?» dijo iluminando por un instante la sala con semejante relámpago de sabiduria. -«Me tengo por decente, señor, y sin embargo, no soy Rabianista.» -«Alla veremos la decencia de Vd.» Este señor ó cosa, segun he sabido mas tarde, padece de accesos de rabia, no solo porque es Rabianista, sino porque su decencia así lo exije. Tambien he sabido que siendo muy próximo al punto de partida del Darwinismo, se le dá un nombre que contribuye á dar mayor realce á su personalidad individual. -«Voy a decirle la verdad,-y esto para Vd.-siento que un mozo jóven como Vd. sea Darwinista.» {{np}}<noinclude></noinclude> 32r79tlkb0vwwexw03avzdmqjbwe4qy 1652512 1652511 2026-04-29T22:08:01Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652512 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Hoy,» continue diciendo,. «la excitacion general producida por el articulo inserto en el diario X (lo nombré), me ha obligado á dar una tregua á mi trabajo, para respirar el aire de la opinion publica.» -«El público no tiene opinion,» dijo con voz mas clara el señor que antes habia hablado. -«¿Cómo no?» pregunté al oir tamaño desatino. -«Es cierto,» dijo el señor ó cosa, aumentando aún mas el tono de su voz. -«Antes de continuar, me permitirá Vd.» le dije, «hacerle una pregunta.» -«Daria mi cabeza á que hace tres, porque no hay gente mas avara que las Darwinistas,» dijo el señor ó cosa, llevando la voz al diapason de quinto grado, sin haberla hecho pasar por el cuarto. -«¿Me lo permite Vd.?» -«Hagala.» -«Es vd. Rabianista?» -«Conoce vd. alguna persona decente que no lo sea?» dijo iluminando por un instante la sala con semejante relámpago de sabiduria. -«Me tengo por decente, señor, y sin embargo, no soy Rabianista.» -«Alla veremos la decencia de Vd.» Este señor ó cosa, segun he sabido mas tarde, padece de accesos de rabia, no solo porque es Rabianista, sino porque su decencia así lo exije. Tambien he sabido que siendo muy próximo al punto de partida del Darwinismo, se le dá un nombre que contribuye á dar mayor realce á su personalidad individual. -«Voy a decirle la verdad,-y esto para Vd.-siento que un mozo jóven como Vd. sea Darwinista.» {{np}}<noinclude></noinclude> boxdhpwigfgvu6gso1l7bd3onnlfazn Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/87 102 416398 1652514 1648317 2026-04-29T22:13:29Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652514 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>Devolví á la sirvienta mi taza de té, porque estaba como almibar. Lo que prueba que hasta lo bueno empalaga. -«Si, amigo Kaillitz» dijo el matrimonio que se inclinaba á las opiniones de Griffritz, y digo que fué el matrimonio porque, marido y mujer confundiendo en una sola voz sus voces propias, no dejaban oir una voz y un eco, como sucede por lo regular-«sí, amigo Kaillitz, desde que las mujeres se han metido en estas cosas, todo vá mal. Se discute, se grita, se alborota, se excitan los ánimos, y el resultado que esto vá á tener es tan malo, que no me atrevo á predecirlo. Vamos, vamos! cuando uno menos piensa, sáz!» -«Déle duro nomás, ''je, je, je,''» dijo el pseudo-señor que entraba en aquel momento trayendo dos caireles para reponer los que había roto, y creyendo que aquel ¡sáz! respondia á un movimiento agresivo. Quise retirarme, pero....no me retiré; porque ni era Ulises, ni tenía cera para hacer que mi oido fuera inaccesible á la voz de aquella sirena que almibaró mi fé. -«¿Qué dicen por el centro?» preguntó la señora que parecía identificada con su sillon. -«Que hemos triunfado, como triunfaremos siempre,» dijo el pseudo-señor, aplicando una trompada en la mesa y dando en tierra con la bandeja, las tazas y los caireles que había traido, con lo que hizo una multitud de fragmentos. -«Me permitirá vd. observarle que no solo he oido y leido lo contrario, sino que, habiendo asistido á la sesion, puedo confirmar el triunfo de los anti-Rabianistas.» -«No es cierto, la chusma no puede vencer.» -«No puede vencer,» repitieron en coro las damas circunstantes. {{np}}<noinclude></noinclude> mrklsapct5jk0awgiqfwzcntnhs8792 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/88 102 416399 1652516 1648316 2026-04-29T22:17:57Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652516 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Y además, nuestro partido cuenta con poderosos elementos cientificos para no perder jamás en una lucha.» -«Sobretodo, si consideramos à Estaca como uno de los principales, ¿no es cierto?» dije acentuando mis palabras. -«Si, precisamente, porque aunque en esta primera sesion Estaca se ha turbado, ya verán en la otra.» -«Mi amigo Paleolitez, correligionario de VV., me ha dicho que se había perturbado.» -«Tanto dá,» dijo el pseudo-señor. «Paleolitez me ha dicho que Estaca es muy sábio y muy inteligente.» -«Lo que no impide que yo le haya oido en confianza que Estaca, con el permiso de VV., parece haber venido de Arcadia.» -«Pero hombre! si á todo el mundo consta que es Argentino.» La señora de la voz dulce sonrió en la oscuridad, y dijo al pseudo-señor en el oido: -«La Arcadia es el país de los burros.» -«¿Quién ha dicho que Estaca es burro?» -«Paleolitez solo ha dicho que parece haber venido de Arcadia, lo que no impide que durante el viaje....» -«Haya estudiado eso,» dijo la señora de la identificacion. -«Pero no,» dijo la niña de los ojos negros, «Estaca es un mozo ''tan bien'', tan interesante y tan amable...» -«Virtudes todas que de nada sirven para facilitar el triunfo de su partido.» -«Se engaña vd. porque mas de una vez se ha visto que la amabilidad triunfe del poder...» -«Mas no de la ciencia. La ciencia, señoras mias, no acepta almibares en sus altares. Austera y misteriosa, quiere misterio y austeridad;-poco importa que quien la llame lleve el entrecejo airado;-básta solo á sus exijencias el vehemente deseo de investigarla.» {{np}}<noinclude></noinclude> kr9456fgcmi07h2fgckw3gy4sqe6sh4 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/90 102 416401 1652518 1648320 2026-04-29T22:22:20Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652518 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>oi)» quien en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de..» (idem) y algunas otras expresiones cuya parte final no pude oir, tal era la algarabía que produjo aquel ''catorceto.'' De donde deduje que: Ninguno como él para manejar: asuntos que dieran resultado negativo. Nadie como Rabian para: no hacer nada digno de aplauso. ¿Quién en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de: hacer todo aquello que pudiera producir algun perjuicio general? ó sea una nulidad personal. Calmó la tormenta, como calman todas las manifestaciones exhaltadas de una pasion que no obedece á principios razonables y las señoras y señoritas guardaron silencio. -«Pero hombre,» exclamó el matrimonio, «¡qué coincidencia!» -«¿Cuál?» -«La de que aquí somos catorce contra uno, porque el señor Kaillitz es Darwinista y nosotros....» -«Luego estamos en mayoría,» dijo la señora de la voz dulce.» -«Eso mismo dicen los Darwinistas cuando algun Rabianista vá á visitarlos,» les dije. -«¿Que lástima que vd. sea Darwinista,» me repitió la señora de la voz dulce.» -«¿Porqué, señorita?» -«Porque toda la gente decente está en el partido contrario.» -«¿Por eso es vd. Rabianista?» -«Si,» me contestó involuntariamente y sin darse cuenta de la indiferencia aparente con que se lo preguntaba. -«De manera que para ser decente necesita vd. ser Rabianista?» {{np}}<noinclude></noinclude> equszitlib1jzxin0r9m0d0vn1574ec 1652521 1652518 2026-04-29T22:25:02Z Elultimolicantropo 36540 1652521 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>oi)» quien en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de..» (idem) y algunas otras expresiones cuya parte final no pude oir, tal era la algarabía que produjo aquel ''catorceto.'' De donde deduje que: Ninguno como él para manejar: asuntos que dieran resultado negativo. Nadie como Rabian para: no hacer nada digno de aplauso. ¿Quién en el mundo podría compararse á Rabian cuando se trataba de: hacer todo aquello que pudiera producir algun perjuicio general? ó sea una nulidad personal. Calmó la tormenta, como calman todas las manifestaciones exhaltadas de una pasion que no obedece á principios razonables y las señoras y señoritas guardaron silencio. -«Pero hombre,» exclamó el matrimonio, «¡qué coincidencia!» -«¿Cuál?» -«La de que aquí somos catorce contra uno, porque el señor Kaillitz es Darwinista y nosotros....» -«Luego estamos en mayoría,» dijo la señora de la voz dulce.» -«Eso mismo dicen los Darwinistas cuando algun Rabianista vá á visitarlos,» les dije. -«{{corr|¿|}}Que lástima que vd. sea Darwinista,» me repitió la señora de la voz dulce.» -«¿Porqué, señorita?» -«Porque toda la gente decente está en el partido contrario.» -«¿Por eso es vd. Rabianista?» -«Si,» me contestó involuntariamente y sin darse cuenta de la indiferencia aparente con que se lo preguntaba. -«De manera que para ser decente necesita vd. ser Rabianista?» {{np}}<noinclude></noinclude> agdu62np0vna19kw37ldskbmvvc66sq Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/91 102 416402 1652525 1648321 2026-04-29T22:34:00Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652525 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>-«Qué modo tan estrafalario tiene vd. de hacer preguntas!» me dijo con el tono mas dulce de su voz, lo que me hizo disculparle tan disonante palabra. -«Señora, acabemos de una vez. ¿Qué entiende vd.. por decente? para de este modo poder definir lo que VV. entienden por chusma.» -«''La gente que tiene modales finos, que viste bien, que tiene coche, palco, blondas, joyas, dinero, y cuyos padres han gozado de iguales ventajas.''» -«Bendito seas, Jesu-Cristo, hijo de la pobreza, y mecido en el pesebre de Beethlem! bendito seas, salvador de la humanidad, hijo del hombre! bendito seas, vápulo de los que comerciaban en el templo de la Divinidad! bendito seas, génio divino por tu amor al óbolo de la viuda!» Tales fueron las ideas que brotaron de lo mas intimo de mi alma, y que no se tradujeron en pensamientos verbales, cuando aquella señora hubo acabado de hablar. -«Señora!» la dije por fin. -«Nó, ya sé lo que vá vd. á decir,» interrumpió la del sillon. -«No comprendo.» -«Si, -es que como VV. no tienen nada, pretenden usurparnos nuestros bienes.» -«De manera que hasta de ladrones nos trata vd?» -«Al paso que van.» -«Pero, señora, aunque esto se aplica mejor á VV., nada tiene que ver con la cuestión de si descendemos ó no de monos. ¿Crée vd. que la decencia radica en el traje y en toda esa ostentacion? porque de la fortuna nada digo-sabido es que el oro del rico se guarda entre el sudor y las lágrimas del pobre. ¿Crée vd., repito que todo eso constituye la decencia?» -¿Y qué quiere vd. que la constituya?» Tanta imbecilidad me hizo olvidar los respetos que debía<noinclude></noinclude> 3va08neglvk6up19xqk8ukib8l78byu Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/94 102 416405 1652526 1648327 2026-04-29T22:38:36Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652526 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>«Si entre VV. hay gente asi, reniego de mis opiniones cientificas; pero por otra parte, puedo asegurarles que entre esa ''chusma'' Darwinista, como VV. nos llaman, he hallado mas de un angel de esta clase.» En aquel momento entró el pseudo-señor trayendo á otro señor del brazo. Este último saludó, se acercó á mi, y llevando su mano á mi muñeca me tomó el pulso. -«Cerca de Barracas,» me dijo, «dirijo un establecimiento que tiene puertas pintadas de ocre con barras negras. Como yo tambien soy Darwinista, desearía mucho poder ofrecerle uno de los aposentos.» -«Mil gracias, señor,» le contesté un tanto perplejo; porque ¿qué quería decir con eso el señor que me tomó el pulso? Las señoras ocultaron su risa sarcástica, y yo mi risa sardónica; pero, tranquilizándome luego al reconocer en él á la persona que apareció al terminar la primera sesion del Congreso Científico, le dije: -«Señor, estas damas tienen tanto entusiasmo personal con el señor Rabian, que si mañana se gritara por las calles ¡Viva el Emperador D. Timoteo Rabian Primero! por ser mas decentes gritarian ¡Vivaaa! y veriamos figurar en muestra Corte á la Condesa de Dulcevoz, á la Duquesa de Vozoscura, á la Marquesa de Azabache, á la Vizcondesa de la Identificacion etc. etc., y los maridos, pisoteando nuestros gloriosos antecedentes republicanos olvidarian que se trata de una lucha científica y gritarian tambien ¡Viva el Emperador Don Timoteo!» Me retiré sin saludar y con dolor de cabeza, pero no con tanto como para verme impedido de decir al oido al pseudo-señor que pronto tendría el gusto de verle en alguna parte en que pudiera estar menos á su gusto, y donde á la vez podría manifestar mejor sus sentimientos ''caracteristicos''.<noinclude></noinclude> rb8m14idujk2k5tvdc43s0g4128kubh Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/95 102 416498 1652559 1648848 2026-04-30T00:54:25Z Eievie 92979 1652559 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo IX.|sub=En Lóndres.—Charly y Dick.—Diseccion de un mono en uno de los departamentos del «Zoological Garden».—Gran descubrimiento, ó sea un nuevo é importante fenómeno fisiolojico.—Una carta.—«Good bye.»}} Abandonemos por un instante la ciudad de Buenos Aires, centro de la gran lucha científica; abandonemos por un instante el seno de las familias, donde un padre Rabianista trata de canalla y de chusma á su hijo por que es Darwinista; abandonemos los periódicos mas ó menos apasionados ó neutrales, y con esa facilidad característica de los que escriben, hagamos abstraccion del mes que ha corrido, olvidemos que existe el Atlántico y el medio de atravesarlo, é instalémonos en Regent's Street, una de las principales, acaso la principal calle de la ciudad de Londres, capital de la Gran Bretaña. Estamos á 18 de Julio, y el ruido de los vehículos, el humo de las chimeneas, el vocerio de los muchachos vendiendo periódicos, y en general todas las molestias de una gran ciudad populosa, antigua capital de un poderoso reino, nos impiden permanecer en el centro. Ademas es Sábado, y es notorio que en día Sábado no es posible transitar en las calles de Londres, por lo menos hasta<noinclude></noinclude> 8l641wu8qjd8vgmgdp6mm2hwhnw54x5 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/99 102 416502 1652534 1649391 2026-04-29T23:02:16Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652534 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>nuestro ilustre amigo el Dr. Livingstone,» dice Dick, llegando con el escalpelo á la parte curva del tajo. -«¡Qué lastima! exclama Charly Bob, mezándose la blanca barba y atuzándose el bigote, asi el Dr. Livingstone no hubiese muerto, me habría hecho un gran servicio.» -«¿Cuál?» -«Me hubiera enviado un Akka.» <ref>Los Akkas son una raza de hombres descubiertos no ha mucho tiempo en Africa. Sus caracteres particulares los acercan de tal manera à los monos antropomorfos que no titubeamos en considerarlos como uno de los eslabones que deben unir el hombre con el mono, en lo cual nos plegamos à la opinion vertida por el viajero Schweinfurth en el Congreso Antropologico de Alejandría y apesar de lo que opina el célebre Ricardo Owen, que examinó allí los que habian pertenecido al malogrado y atrevido Miani. Por lo demas, y para mayor aclaracion, véase el apéndice.</ref> -«¿Para qué?» preguntó Dick. -«Para dar la ultima palabra de mi teoria.» -«Já, já, já! siempre anda V. preocupado, con su teoría;.... yo los examiné en Alejandria. El Rey de Italia me ha regalado uno que puede....Tenga la bondad de sostenerme aquí esta erina.» -«¿Cuántos dias hace que murió este mono?»> -«Tres dias, contesta Dick, cortando al mismo tiempo con una tijera la cuarta costilla izquierda. -«¿Tres dias?» -«Si, y no hemos podido determinar la causa de su muerte.» -«Quizá habrá extrañado el clima.» -«Esa sería en todo caso una causa predisponente;-me refiero á la enfermedad. Lo que nos llama la atencion es que no se manifiestan signos de putrefaccion. Quién sabe si el mucho cognac que le dieron...» {{np}}<noinclude></noinclude> j19ouoid97s4avcef7ecfheqb6ml4it Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/101 102 416504 1652528 1649395 2026-04-29T22:42:52Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652528 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>dos examinadores, les presenta un fenómeno que nadie antes que ellos ha observado. Para Owen, Rabianista, aquel fenómeno es un nuevo y preciosísimo dato que la ciencia recojerá para sus anales. Para Darwin es un presentimiento grandioso ¿Qué es, á todo esto, lo que han descubierto en el corazon del mono? No tenemos tiempo de responder, lector, porque en la puerta del salon se acaba de presentar uno de los empleados del establecimiento. -«Mr. Charles Darwin?» pregunta. -«¿Qué se ofrece?» -«Se me ha entregado esta carta para V.». Darwin toma la carta, y lée precipitadamente: {{derecha|«Buenos Aires, 20 de Junio de 1874.}} {{derecha|11. P. M.}} «Acabo de asistir á la primera sesion del Congreso científico Argentino. «Las Darwinistas y los Rabianistas han discutido acaloradamente. «Los primeros han triunfado, como era de esperar. «Un sábio desconocido, Griffritz, ha dado el golpe de semigracia. «La segunda sesion debe celebrarse antes de dos meses. {{Centrar|:''El Consul de S. M. B.''}} á ''Charles R. Darwin'' {{Centrar|en Inglaterra.»}} -«Owen, ''good bye''.» (Adios, Owen). -«Darwin! Darwin!» exclama el Rabianista;-pero Darwin no oye, corre, vuela-y un momento despues se ha perdido en el laberinto de las calles de Londres. Entretanto Owen ha quedado solo. {{np}}<noinclude></noinclude> 4tepr0x62r1v80yvcbmktl7pnqnwirn Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/106 102 416548 1652560 1649398 2026-04-30T00:56:20Z Eievie 92979 1652560 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo X.|sub=Darwin abordo del «Hound»—Travesía del Atlántico—Monologo de Griffritz.}} El Gobierno Inglés, como la mayor parte de los gobiernos ilustrados, protege en general las excursiones científicas, y satisface los caprichos de los sábios, sacrificio que por otra parte no es muy penoso, por cuanto todos esos gastos se consignan en el ''Haber'' del Tesoro Británico. ¿Acaso le hacemos recriminaciones por esto? No pensamos en tal cosa. ¿Qué importa por otra parte que miles de súbditos perezcan de hambre y de miseria, si en cambio se puede gastar millares de libras esterlinas para que unos pocos tengan el placer de ver á Venus pasar por el disco del Sol? ¿Qué sería de la Astronomia si no se aprovechara oportunidades como la del 8 de Diciembre de 1874 y de 1882? Así es que nadie se acordó en Inglaterra que el placer que se proporcionaba á Mr. Darwin había de costar algunas esterlinas, porque como allí todo el mundo propende al adelanto de las ciencias nadie murmura;-hé ahi la razon por qué Mr. Darwin, siguió tranquilamente su viage, aguas abajo del Tá-<noinclude></noinclude> 752mch9jmcdnd5c2hzae0b6jlzkzxb7 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/115 102 416574 1652562 1649432 2026-04-30T00:58:20Z Eievie 92979 1652562 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo XI.|sub=Llegada de Darwin á Buenos Aires, el 28 de Agosto de 1874—Justa manifestacion.}} El dia 27 de Agosto se recibió en Buenos Aires tres telégramas, uno de ellos dirijido al Presidente de la República, quien inmediatamente ordenó su publicacion, otro al Presidente del Congreso Cientifico Argentino, y finalmente el tercero á Griffritz-el Cónsul Inglés había recibido uno de Inglaterra con algunos dias de anticipacion, pero se le había recomendado silencio. Este telégrama estaba concebido en los siguientes términos: {{derecha|''«Montevideo, Agosto 27 de 1874.''}} ''«Acabo de llegar. Mañana a las diez de la mañana en Buenos Aires.'' {{derecha|''«Carlos Roberto Darwin.»''}} La opinion pública dividida aún entre la política, la ciencia, la crisis monetaria y el teatro, se unió para manifestarse en una sola forma: la de la admiracion. ¡Darwin en Buenos Aires! El Gobierno Nacional y el Gobierno Provincial, dispuestos como siempre á hacer á los forasteros ilustres el homenaje que<noinclude></noinclude> px6dz3n80qrvkxhod8775vncgjv1pod Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/121 102 416594 1652565 1649581 2026-04-30T01:01:59Z Eievie 92979 1652565 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo XII|sub=Inconvenientes inesperados}} El pueblo de Buenos Aires estaba ya citado y preparado para asistir al Teatro de Colon donde debía celebrarse, como hemos dicho repetidas veces, el segundo Congreso Científico Argentino. Pero esos espíritus que no conciben la paz sino en tanto que tiene por representante la lucha y la discordia, trataron de turbar la tranquilidad y confianza que animaban á los que iban á quebrar lanzas en tan célebre torneo. Se pretendia con injusta razon que el local elejido no era apropósito. Algunos atribuyeron este inconveniente suscitado á las rencillas de partido, pero es de creer, segun datos muy aceptables que poseemos; que en nada contribuía esta causa á tan inesperada turbacion y que se había presentado en aquellos momentos como un cuerpo planetario que se interpusiera en la órbita de otro cuerpo semejante. ¿Qué local mas aparente podría hallarse? ¿La Plaza de la Victoria? Era un sarcasmo. ¿El Congreso Nacional? {{np}}<noinclude></noinclude> obklgwjmrukz7597vlwo1c1qv7ucwp7 Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/127 102 416739 1652567 1650127 2026-04-30T01:03:42Z Eievie 92979 1652567 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo XIII|sub=La segunda sesion pública del Congreso Científico Argentino.}} El telon de boca del teatro de Colon tiene unas figuras bastante originales, como pueden haberlo observado todos aquellos que hayan asistido á nuestro gran Coliseo desde que se pintó las mencionadas figuras. Una diosa que bien puede ser la Aurora, la Noche ó el Génio artistico ó lo que mejor gusteis <ref>Es una de las Auroras de Homero.</ref> con una pierna deznuda, bastante fea por cierto, es conducida por los aires en un carro tirado por inmensas Mariposas de esas que tienen un ojo de Pavo Real en las alas posteriores. Debo creer que los naturalistas asisten muy poco á Colon, ó que no asisten absolutamente, porque de lo contrario ya se habria levantado una falange de ellos para protestar contra el tamaño de semejantes mariposas, ó bien hacer una invasion á lo del artista que las pintó para exigirle revelara los modelos naturales que le sirvieron, pues es de advertir que muchos naturalistas, fiados en que la Naturaleza es mas rica que la imaginacion mas fecunda, creen que es posible hallar sea en el Japon, en la Nubia en la Patagonia ó en la Cochinchina objetos que ja-<noinclude></noinclude> 2ondxuikkekv8lkpeveqftws72ej8vx Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/132 102 416749 1652535 1650157 2026-04-29T23:05:13Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652535 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>en el techo, con gran satisfaccion de los que no habian podido descifrar aún lo que significa «Struggle for life». Una salva de aplausos se confundió con la gran melodia. Y era que Darwin y todos los sábios que iban á discutir, de pié en el escenario, hacían profundas cortesías al público. -¿Van á cantar?» preguntó un jóven suficientemente sábio para comprender aquellos movimientos. -Si,» contestó otro tan sábio como el interpelante. Aquello erá delicioso. Darwin con el sombrero en una mano y el otro brazo apoyado en el derecho de Griffritz, saludaba ''á todos en general'', y Paleolitez, Estaca y Rabian hacian otro tanto. Los otros señores que conoció el lector en la primera sesion ocupaban sus respectivos puestos, pero de pié, como es natural. Despues del himno, hubo una pausa. -«Que toquen el ''God save the queen''!» <ref>Himno inglés.</ref> gritó alguno. -«Si, si!» gritaron los Darwinistas. Los profesores de la orquesta acordaron sus instrumentos, no porque estuvieran desacordes, aunque ello no fuese una maravilla, sino porque es de práctica, y se oyó el moderado himno de Albion. Era una galantería á Darwin. Cuando hubieron terminado, otro señor gritó: -«Que toquen ''Die Wacht am Rhein'' (El centinela del Rhin)».<ref>Himno guerrero prusiano, del profesor Wilhelm.</ref> Y como la orquesta ya iba preparada para que se le pidiera todo esto, brotaron los majestuosos acordes con majestuosa solemnidad, notándose que algunas personas llamaron la atencion de otras sobre la orquesta que tocaba lo que se le pedia como en los convites, cuando se dice: «Que hable fulano!». {{np}}<noinclude></noinclude> ip5ll38qwb119tko3xsorim21hyqnts Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/133 102 416750 1652536 1650158 2026-04-29T23:06:38Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652536 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>Los dos luminares se contemplaron en silencio, llenaron el teatro con los resplandores de su ciencia y de su antagonismo, y se hicieron un profundo saludo, que arrancó aplausos mas estrepitosos que todos los anteriores. Despues que cada uno hubo recibido su racion de música, se restableció el sepulcral silencio que conviene en estos casos. Cada cual tomó su asiento, y el silencio fué mayor aún que el de los recuerdos suaves. El Presidente se puso de pié, y tocó la campanilla;-¿para qué? para que hubiera un poco de ruido. -«Señores:» dijo. «Antes de comenzar esta gran discusion, séame permitido hacer una pregunta. «¿Estan vdes. satisfechos de mi imparcialidad ó nó lo estan?» -«Si! si,» y diez mil voces, repitieron lo mismo. -«Está bien,» dijo el presidente en voz alta, «ya haré de las mias con los Rabianistas,» dijo en voz baja, tan baja, que no mentiríamos si dijeramos que fué como para sus adentros. Hubo una pausa. Todos se miraron en silencio. -«Antes que comience la discusion, señores,» dijo el Presidente, «me van VV. á permitir presentarles uno de los hombres mas ilustres que ha producido la Inglaterra: el gran reformador Charles Robert Darwin. «Seré lacónico, porque el grande hombre no necesita recomendaciones. «La presencia en la atmósfera de los grandes aerolitos se anuncia por los grandes resplandores de sus rayos.» El pueblo saludó nuevamente el sábio, y el sábio saludó por centésima vez al pueblo. -«Señores,» dijo Darwin, «no extrañeis que mi voz esté alterada al dirijiros la palabra. La edad, el viaje, la emocion<noinclude></noinclude> q0sfn3fc8fqxq3zyemvp3ec6u4mgc5w Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/134 102 416752 1652537 1650160 2026-04-29T23:07:45Z Elultimolicantropo 36540 /* Corregido */ 1652537 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>profunda que experimento en este instante al verme rodeado de lo mas selecto que encierra la República Argentina, en ciencias, artes y letras, la sensacion inexplicable que he sentido al desembarcar y verme inmediatamente rodeado por personas tan ilustres y que formaban, como un Austerlitz republicano, la manifestacion con que me habeis honrado, lo que he visto, lo que he oído,...todo, todo esto ha producido en choque extraño en mi espíritu, y si, como no lo dudo, sois hábiles en la ciencia de Lavater, todas estas emociones podreis verlas representadas en mi semblante. «Si he cruzado el Atlántico para venir á Buenos Aires, no creais, que haya sido por un sentimiento de vanidad mal entendido,-nó-he venido á gozar con la discusion, porque, permitidme creerlo, mi doctrina es hoy uno de los focos mas intensos al que convergen todas las inteligencias imparciales, y, no os ofendais, señores Rabianistas, todas las inteligencias sensatas. «¿Qué mucho si os digo que los que se oponen á mi doctrina es porque no la conocen? Esta es la verdad. ¿Les repugna acaso descender de monos? ¡Pero si de esto hace tántos y tantos miles de años, que hasta podría decir que hoy la humanidad no tiene ni un solo ''leucocite'' símico! «Por otra parte, las especies que aparecen inmediatamente despues de un diluvio ¿no se fijan por ventura? ¿No sabemos acaso que las especies diferentes se rechazan á la manera de dos cuerpos electrizados con una misma electricidad? ¿Porqué, pues, hemos de temer un nuevo ''hibridismo'' de los hombres y los monos? «Pero permitidme no lanzarme en esta clase de detalles. Tratemos de otra cuestion que quizá os interese. «Antes de embarcarme en Inglaterra, precisamente cuando estaba en Londres, y en los momentos en que recibía la comu-<noinclude></noinclude> i23z00kj5xojpuadgi6odmj7iyh0htf Página:Dos partidos en lucha - Eduardo L Holmberg.pdf/145 102 416779 1652568 1650219 2026-04-30T01:04:36Z Eievie 92979 1652568 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Elultimolicantropo" /></noinclude>{{t3|Capítulo XIV|sub=Último}} {{t4|''Consecuencias de la lucha''}} ................................................................................................................schiit...................................................................................................... {{Centrar|FIN}} Aqui acaban los manuscritos del Sr. D. Ladislao Kaillitz, Darwinista. Segun parece por algo que le hemos oído alguna vez, acepta el espiritismo, y no dudamos que teniendo la pretencion de considerarse medium declare que esta página incomprensible le ha sido dictada por algun espíritu. {{derecha|''E. L. H.''}} {{derecha|Darwinista.}}<noinclude></noinclude> sasy1n0ptvo3zds6bvdjars54lyp0mc Página:El Capital (1898).pdf/687 102 417339 1652496 1651996 2026-04-29T18:28:38Z Ignacio Rodríguez 3603 1652496 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" /></noinclude>{{t2|ÍNDICE}} {{d|Páginas|menor|underline}} {{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |nfila1=1|{{c|[[/Prefacios|PREFACIOS]]|grande}} |De la primera edición alemana|5 |De la segunda edición alemana|9 |nfila4=1|{{c|[[/Notas preliminares|NOTAS PRELIMINARES]]|grande}} |Á la tercera edición alemana|17 |A la cuarta edición alemana|18 |nfila7=1|{{c|LIBRO PRIMERO|grande}} {{c|El proceso de producción del capital.|bold|grande}} {{c|PRIMERA SECCIÓN|grande}} {{c|Mercancía y moneda.|bold}} |{{may|[[/Capítulo I|Capitulo Primero]]}}.—''La mercancía''|21 |{{brecha|2em}}I.—Los dos factores de la mercancía: valor de uso y valor (substancia del valor, magnitud del valor)|21 |{{brecha|2em}}II.—Doble carácter del trabajo representado en las mercancías|27 |{{brecha|2em}}III.—Forma del valor ó valor de cambio|32 |{{brecha|4em}}A.—Forma simple particular ó accidental del valor|33 |{{brecha|6em}}1.—Los dos polos de la expresión del valor: forma relativa del valor y forma de equivalente|33 |{{brecha|6em}}2.—La forma relativa del valor|34 |{{brecha|8em}}a.—Contenido de esta forma|34 |{{brecha|8em}}b.—Determinación cuantitativa de la forma relativa del valor|37 |{{brecha|6em}}3.—La forma de equivalente|39 |{{brecha|6em}}4.—Conjunto de la forma simple del valor|44 |{{brecha|4em}}B.—Forma total ó desarrollada del valor|46 |{{brecha|6em}}1.—La forma desarrollada del valor relativo|46 |{{brecha|6em}}2.—La forma especial de equivalente|47 |{{brecha|6em}}3.—Defectos de la forma total ó desarrollada del valor|47 |{{brecha|4em}}C.—Forma general del valor|48 |{{brecha|6em}}1.—Cambio de carácter de la forma del valor|48 |{{brecha|6em}}2.—Relación de desarrollo de la forma relativa del valor y de la forma de equivalente|50 }}<noinclude></noinclude> pwnlankbmu10kbbldbjxh7y8funqxoh Página:El Capital (1898).pdf/688 102 417340 1652497 1651661 2026-04-29T18:33:17Z Ignacio Rodríguez 3603 + 1652497 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|682|CARLOS MARX|}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2 |{{brecha|6em}}3.—Transición de la forma general del valor á la forma moneda|51 |{{brecha|4em}}D.—Forma moneda|52 |{{brecha|2em}}IV.—El carácter fetichista de la mercancía y su secreto|53 |{{may|Capítulo II}}.—''El proceso del cambio''|64 |{{may|Capítulo III}}.—''La moneda ó la circulación de las mercancías''|72 |{{brecha|2em}}I.--Medida de los valores. (Precio.--Escala de los precios.--Alza ó baja general de los precios.--Nombres de las piezas de moneda, moneda de contar.--Incongruencia cuantitativa entre el precio y la magnitud del valor.--Incongruencia cualitativa entre los mismos.--El precio es sólo la forma ideal del valor de la mercancía.)|72 |{{brecha|2em}}II.--Medio de circulación|81 |{{brecha|4em}}A.--La metamorfosis de las mercancías. (Circulación M-D-M.--Venta, M-D.--Compra, D-M.--Metamorfosis de conjunto de una mercancía.--Circulación de las mercancías.--Diferencia entre la circulación de mercancías y el cambio de productos.)|81 |{{brecha|4em}}B.--Curso de la moneda. (Metamorfosis de las mercancías y curso de la moneda.--Doble cambio de lugar de la moneda.--Cantidad del dinero circulante.--Rapidez del curso de la moneda.--Flujo y estancamiento del curso de la moneda.--Factores que determinan la cantidad de la moneda circulante.)|90 |{{brecha|4em}}C.--El numerario, el signo de valor. (Numerario y barras, desgaste del numerario.--Signo de valor.--Piezas de plata y de cobre.--Papel-moneda.--Ley de la circulación del papel-moneda de curso forzoso.)|99 |{{brecha|2em}}III.--Moneda|103 |{{brecha|4em}}A.--Atesoramiento|104 |{{brecha|4em}}B.--Medio de pago|108 |{{brecha|4em}}C.--La moneda universal|114 }} SEGUNDA SECCION La transformación del dinero en capital. CAPITULO IV.- Transformación del dinero en capital. I. Fórmula general del capital.. II. Contradicciones de la fórmula general. III. Compra y venta de la fuerza de trabajo. (El «trabajador li- bre. Valor de la fuerza de trabajo.-Naturaleza peculiar de la mercancía «fuerza de trabajo».).. TERCERA SECCIÓN Producción de la supervalia absoluta. CAPITULO V.-Proceso de trabajo y proceso de valorización. (Proceso de trabajo. Objeto de trabajo, materia prima, medio de Biblioteca Nacional de España 99 103 104 108 114 118 118 126 136<noinclude></noinclude> 96bj2au7qdh0w05lhzwga4syd7sl4f6 1652522 1652497 2026-04-29T22:31:14Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652522 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|682|CARLOS MARX|}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |{{brecha|6em}}3.—Transición de la forma general del valor á la forma moneda|51 |{{brecha|4em}}D.—Forma moneda|52 |{{brecha|2em}}IV.—El carácter fetichista de la mercancía y su secreto|53 |{{may|[[/Capítulo II]]}}.—''El proceso del cambio''|64 |{{may|[[/Capítulo III]]}}.—''La moneda ó la circulación de las mercancías''|72 |{{brecha|2em}}I.--Medida de los valores. (Precio.--Escala de los precios.--Alza ó baja general de los precios.--Nombres de las piezas de moneda, moneda de contar.--Incongruencia cuantitativa entre el precio y la magnitud del valor.--Incongruencia cualitativa entre los mismos.--El precio es sólo la forma ideal del valor de la mercancía.)|72 |{{brecha|2em}}II.--Medio de circulación|81 |{{brecha|4em}}A.--La metamorfosis de las mercancías. (Circulación M-D-M.--Venta, M-D.--Compra, D-M.--Metamorfosis de conjunto de una mercancía.--Circulación de las mercancías.--Diferencia entre la circulación de mercancías y el cambio de productos.)|81 |{{brecha|4em}}B.--Curso de la moneda. (Metamorfosis de las mercancías y curso de la moneda.--Doble cambio de lugar de la moneda.--Cantidad del dinero circulante.--Rapidez del curso de la moneda.--Flujo y estancamiento del curso de la moneda.--Factores que determinan la cantidad de la moneda circulante.)|90 |{{brecha|4em}}C.--El numerario, el signo de valor. (Numerario y barras, desgaste del numerario.--Signo de valor.--Piezas de plata y de cobre.--Papel-moneda.--Ley de la circulación del papel-moneda de curso forzoso.)|99 |{{brecha|2em}}III.--Moneda|103 |{{brecha|4em}}A.--Atesoramiento|104 |{{brecha|4em}}B.--Medio de pago|108 |{{brecha|4em}}C.--La moneda universal|114 |nfila15=1|{{c|SEGUNDA SECCION}} {{c|La transformación del dinero en capital.|bold}} |{{may|[[/Capitulo IV]]}}.--''Transformación del dinero en capital''|118 |{{brecha|2em}}I.--Fórmula general del capital|118 |{{brecha|2em}}II.--Contradicciones de la fórmula general|126 |{{brecha|2em}}III.--Compra y venta de la fuerza de trabajo. (El «trabajador libre».--Valor de la fuerza de trabajo.--Naturaleza peculiar de la mercancía «fuerza de trabajo».)|136 |nfila22={{c|TERCERA SECCIÓN}} {{c|Producción de la supervalia absoluta.|bold}} }}<noinclude>{{may|[[Capítulo V]]}}.--''Proceso de trabajo y proceso de valorización''. (Proceso de trabajo.--Objeto de trabajo, materia prima, medio de</noinclude> oovswo4gf0hqtb77nzhflvppshz0lk6 1652523 1652522 2026-04-29T22:31:32Z Ignacio Rodríguez 3603 1652523 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|682|CARLOS MARX|}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |{{brecha|6em}}3.—Transición de la forma general del valor á la forma moneda|51 |{{brecha|4em}}D.—Forma moneda|52 |{{brecha|2em}}IV.—El carácter fetichista de la mercancía y su secreto|53 |{{may|[[/Capítulo II]]}}.—''El proceso del cambio''|64 |{{may|[[/Capítulo III]]}}.—''La moneda ó la circulación de las mercancías''|72 |{{brecha|2em}}I.—Medida de los valores. 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HERRERO {-}Platería de Martínez, núm. 1. 1898 }}<noinclude></noinclude> 3qrpvmw74685heqpsylwor7oguf19nu Página:El Capital (1898).pdf/50 102 417380 1652473 1652031 2026-04-29T13:35:39Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652473 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|44|CARLOS MARX|}}</noinclude>impidió encontrar en qué consiste «en verdad» esa relación de igualdad. {{c|4. {{may|Conjunto de la forma simple del valor}}.}} La forma simple del valor de una mercancía está contenida en su relación de valor con otra mercancía distinta ó en la relación de cambio con la misma. El valor de la mercancía A es expresado cualitativamente por la propiedad que tiene la mercancía B de ser inmediatamente cambiable con la mercancía A. Es expresado cuantitativamente por la condición de ser cambiable una cantidad determinada de la mercancía B con la cantidad dada de la mercancía A. En otras palabras: el valor de una mercancía es expresado por sí mismo al exponerse como «valor de cambio». Si al principio de este capítulo, siguiendo la manera vulgar, dijimos que la mercancía es valor de uso y valor de cambio, en el sentido estricto esto era falso. La mercancía es valor de uso ú objeto de uso y «valor». Ella manifiesta su doble carácter así que su valor adquiere una forma propia de aparición, distinta de su forma natural, la del valor de cambio, y nunca posee esta forma, considerada aisladamente, sino en la relación de cambio ó de valor con otra mercancía distinta de ella. Comprendido esto, ese modo de decir no causa ningún perjuicio y sirve para abreviar. Nuestro análisis ha probado que la forma del valor ó la expresión del valor de la mercancía surge de la naturaleza de este valor y no, por el contrario, el valor y la magnitud del valor de su modo de expresión como valor de cambio. Este es, sin embargo, el error, tanto de los mercantilistas y sus modernos entusiastas, Ferrier, Ganilh, etcétera<ref>{{may|F. C. A. Ferrier}} (Subinspector de Aduanas), ''Du Gouvernement considéré dans ses rapports avec le commerce'', París, 1805, y {{may|Charles Ganilh}}, ''Des Systèmes de l'Economie politique'', segunda edición, París, 1821.</ref>, como también de sus antípodas, los modernos ''commisvoyageurs'' librecambistas, como Bastiat y consortes. Los mercantilistas insisten acerca del lado cualitativo de la expresión del valor y, por lo tanto, sobre la forma de equivalente de la mercancía, que tiene en la moneda su forma acabada; los modernos mercachifles del libre cambio, que á toda costa tienen que deshacerse de su mercancía, por el contrario, se fijan sobre todo en el lado cuantitativo de la forma relativa del valor. Para ellos no existe, por consiguiente, valor ni magnitud del valor de la mercancía fuera de su expresión por la relación de cambio, es decir, fuera del cartel del precio corriente del día. El escocés MacLeod, cuya misión es adornar eruditamente el enredo de ideas de Lombard-Street, es la hermosa síntesis de los supersticiosos mercantilistas y de los ilustrados mercachifles del libre cambio. Considerando de cerca la expresión del valor de la mercancía A<noinclude></noinclude> 2neni39ths411p5qjnxi5k77vw0kkkm Página:El Capital (1898).pdf/51 102 417381 1652474 1651722 2026-04-29T15:48:49Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652474 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|45}}</noinclude>contenida en su relación de valor con la mercancía B, hemos visto que dentro de ella la forma natural de la mercancía A sólo figura como forma de valor de uso, y la forma natural de la mercancía B sólo como forma del valor. El contraste interno entre valor de uso y valor, oculto en la mercancía, se manifiesta en un contraste externo, es decir, en la relación entre dos mercancías, de las cuales, aquella ''cuyo'' valor debe ser expresado figura inmediatamente sólo como valor de uso, y, por el contrario, la otra ''en que'' se expresa valor, sólo como valor de cambio. La forma simple del valor de una mercancía es, pues, la forma simple de aparición del contraste de valor de uso y valor contenido en ella. En todos los estados sociales, el producto del trabajo es objeto de uso; pero sólo una época de desarrollo históricamente determinada que presenta el trabajo gastado en la producción de una cosa de uso como su propiedad «objetiva», es decir, como su valor, transforma el producto del trabajo en mercancía. Se sigue de ahí que la forma simple del valor de la mercancía es al mismo tiempo la forma mercancía simple del producto del trabajo, y que el desarrollo de la forma mercancía coincide con el desarrollo de la forma valor. Á primera vista se advierte la insuficiencia de la forma simple del valor, forma embrionaria que sólo por una serie de metamorfosis llega á ser la forma precio. Cualquiera que sea la mercancía B en que se exprese el valor de A, la forma simple del valor no hace más que distinguir el valor de la mercancía A de su propio valor de uso, y la pone así en relación de cambio con una sola y única especie de mercancía, distinta de ella, en lugar de representar su igualdad cualitativa y proporcionalidad cuantitativa con todas las otras mercancías. Á la forma simple del valor relativo de una mercancía corresponde la forma de equivalente única de otra mercancía. Así, en la expresión relativa del valor de la tela, el vestido sólo posee forma de equivalente ó es sólo inmediatamente cambiable con relación á esta especie única de mercancía: la tela. La forma simple del valor se transforma, sin embargo, por sí sola en una forma más completa. Por medio de ésta, el valor de una mercancía A es también expresado sólo en una especie distinta de mercancía; pero es completamente indiferente de qué especie es esta segunda mercancía, vestido, hierro, trigo, etc. Según, pues, entre en relación de valor con esta ó aquella especie de mercancía, resultan diversas expresiones simples del valor de una misma y única mercancía<ref>En Homero, por ejemplo, el valor de una cosa es expresado en una serie de cosas distintas.</ref>. El número de sus posibles expresiones de valor no está li-<noinclude></noinclude> hwpxtw6jevyjmquwsh1anm3p4t5fxn9 Página:El Capital (1898).pdf/52 102 417382 1652477 1652101 2026-04-29T16:08:00Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652477 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|46|CARLOS MARX|}}</noinclude>mitado sino por el número de las especies de mercancías distintas de ella. La expresión aislada de su valor se transforma así en la serie de las expresiones simples de su valor, que se puede siempre alargar. {{t5|B.—''Forma total ó desarrollada del valor''.}} {{c|1=''z'' mercancía A = ''u'' mercancía B ó = ''v'' mercancía C = ''w'' mercancía D ó = ''x'' mercancía E ó = etc.}} {{c|1=(20 metros de tela = 1 vestido ó = 10 libras de té ó = 40 libras de café ó = 1 fanega de trigo ó = 2 onzas de oro ó = ½ tonelada de hierro ó = etc.)|menor}} {{c|1.—{{may|La forma desarrollada del valor relativo.}}}} El valor de una mercancía, de la tela, por ejemplo, es ahora expresado en otros innumerables elementos del mundo de las mercancías. Todo otro cuerpo-mercancía se hace espejo del valor de la tela<ref>Por eso se habla del valor vestido de la tela, cuando se lo expresa en vestidos, ó de su valor trigo, cuando en trigo, etc. Toda expresión semejante quiere decir que es su valor lo que aparece en los valores de uso vestidos, trigo, etc. «Denotando el valor de todo artículo su relación de cambio, podemos hablar de él como.... valor trigo, valor tela, etc., según el artículo con que se le compara, y entonces hay mil diversas especies de valor, tantas especies de valor como articulos existen, y todas son igualmente reales é igualmente nominales.» «''A Critical Dissertation on the Nature, Measure and Causes of Value: chiefly in reference to the writings of Mr. Ricardo and his followers. By the Author of Essays on the Formation etc. of Opinions'', Londres, 1825, pág. 39.) S. Bailey, autor de ese escrito anónimo, que en su tiempo hizo mucho ruido en Inglaterra, se figura haber destruído todo concepto determinado del valor con esa indicación de las abigarradas expresiones del valor de una misma mercancía. Por lo demás, á pesar de sus pocos alcances, él ha puesto al descubierto los defectos de la teoría de Ricardo, como lo prueba la animosidad con que le ha atacado la escuela de Ricardo, por ejemplo, en la ''Westminster Review''.</ref>, y así aparece éste verdaderamente por primera vez como pulpa amorfa de trabajo humano indistinto; pues el trabajo que lo constituye está ahora expresamente representado como trabajo al cual equivale todo otro trabajo humano, cualquiera que sea su forma natural, ya se encarne en vestidos, ó en trigo, ó en hierro, ó en oro, etcétera. Por su forma de valor, la tela no está así ahora en relación social sólo con otra única mercancía, sino con todas las mercancías. Al mismo tiempo, la serie interminable de sus expresiones demuestra que para el valor de las mercancías es indiferente la forma especial del valor de uso en que se presenta. En la primera forma, 20 metros de tela = 1 vestido, puede ser un hecho accidental que esas dos mercancías sean cambiables en una proporción cuantitativa determinada. En la segunda forma, por el contrario, resalta desde luego una circunstancia que la determina, esencialmente distinta de todo simple accidente. El valor de la tela es siempre el mismo, ya se le exprese en vestido, ó en hierro, ó en café, etc., en innumerables mercancías distintas pertenecientes á los poseedores más diversos. La relación accidental de dos poseedores<noinclude></noinclude> t2kctpn8wkbr3mkz15lwigrlmvgyzgq Página:El Capital (1898).pdf/53 102 417383 1652479 1652102 2026-04-29T16:20:23Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652479 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|47}}</noinclude>individuales de mercancías desaparece. Se hace evidente que el cambio no regula la magnitud del valor de las mercancías, sino que ésta regula las relaciones de cambio. {{c|2.—{{may|La forma especial de equivalente.}}}} Toda mercancía, vestido, té, trigo, hierro, etc., figura en la expresión del valor de la tela como equivalente, y así como cuerpo-valor. La forma natural determinada de cada una de estas mercancías es ahora una forma especial de equivalente, junto con muchas otras. De la misma manera, las distintas especies de trabajos útiles y concretos contenidos en las diversas mercancías valen ahora como otras tantas formas especiales de realización ó aparición de trabajo humano en general. {{c|3.—{{may|Defectos de la forma total ó desarrollada del valor.}}}} La expresión relativa del valor de la mercancía es, en primer lugar, imperfecta, porque su serie no termina nunca. La cadena en que una ecuación de valor se agrega á otra, se puede prolongar que dé siempre por la adición de toda nueva especie de mercancía material para una nueva expresión del valor. En segundo lugar, forma un abigarrado mosaico de expresiones del valor sucesivas y diversas. Si se expresa, como tiene que hacerse, el valor relativo de cada mercancía en esta forma desarrollada, la forma relativa del valor de cada mercancía es una serie interminable de expresiones del valor, distinta de la expresión relativa del valor de toda otra mercancía. Los defectos de la forma desarrollada del valor relativo se reflejan en la forma de equivalente que le corresponde. Como la forma natural de cada especie particular de mercancía es aquí una forma de equivalente especial, junto á otras innumerables formas especiales de equivalente, todas las formas de equivalente son limitadas y se excluyen entre sí. Así también la especie de trabajo concreto y útil contenido en cada mercancía equivalente especial no es más que una forma especial y no una forma última del trabajo humano. Es cierto que éste tiene su forma de manifestación completa ó total en el conjunto de esas formas particulares; pero así no tiene ninguna forma única de manifestación. La forma desarrollada del valor relativo sólo consiste en una suma de simples ecuaciones ó expresiones del valor relativo de la primera forma, como {{cel|1=20 metros de tela = 1 vestido}} {{cel|1=20 metros de tela = 10 libras de té; etc.}} Pero cada una de estas ecuaciones contiene la ecuación idéntica inversa: {{np}}<noinclude></noinclude> 8kk3enoes5rbku8y5b2okyeoxs3o7ew 1652481 1652479 2026-04-29T16:20:40Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652481 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|47}}</noinclude>individuales de mercancías desaparece. Se hace evidente que el cambio no regula la magnitud del valor de las mercancías, sino que ésta regula las relaciones de cambio. {{c|2.—{{may|La forma especial de equivalente.}}}} Toda mercancía, vestido, té, trigo, hierro, etc., figura en la expresión del valor de la tela como equivalente, y así como cuerpo-valor. La forma natural determinada de cada una de estas mercancías es ahora una forma especial de equivalente, junto con muchas otras. De la misma manera, las distintas especies de trabajos útiles y concretos contenidos en las diversas mercancías valen ahora como otras tantas formas especiales de realización ó aparición de trabajo humano en general. {{c|3.—{{may|Defectos de la forma total ó desarrollada del valor.}}}} La expresión relativa del valor de la mercancía es, en primer lugar, imperfecta, porque su serie no termina nunca. La cadena en que una ecuación de valor se agrega á otra, se puede prolongar que dé siempre por la adición de toda nueva especie de mercancía material para una nueva expresión del valor. En segundo lugar, forma un abigarrado mosaico de expresiones del valor sucesivas y diversas. Si se expresa, como tiene que hacerse, el valor relativo de cada mercancía en esta forma desarrollada, la forma relativa del valor de cada mercancía es una serie interminable de expresiones del valor, distinta de la expresión relativa del valor de toda otra mercancía. Los defectos de la forma desarrollada del valor relativo se reflejan en la forma de equivalente que le corresponde. Como la forma natural de cada especie particular de mercancía es aquí una forma de equivalente especial, junto á otras innumerables formas especiales de equivalente, todas las formas de equivalente son limitadas y se excluyen entre sí. Así también la especie de trabajo concreto y útil contenido en cada mercancía equivalente especial no es más que una forma especial y no una forma última del trabajo humano. Es cierto que éste tiene su forma de manifestación completa ó total en el conjunto de esas formas particulares; pero así no tiene ninguna forma única de manifestación. La forma desarrollada del valor relativo sólo consiste en una suma de simples ecuaciones ó expresiones del valor relativo de la primera forma, como {{cel|1=20 metros de tela = 1 vestido}} {{cel|1=20 metros de tela = 10 libras de té; etc.}} Pero cada una de estas ecuaciones contiene la ecuación idéntica inversa:<noinclude></noinclude> ta5l25ee8987a5lzowhfumx0ytgjq8y Página:El Capital (1898).pdf/54 102 417384 1652483 1652103 2026-04-29T16:27:51Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652483 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|48|CARLOS MARX|}}</noinclude>{{cel|1=1 vestido = 20 metros de tela}} {{cel|1=10 libras de té = 20 metros de tela; etc.}} En realidad, cuando un hombre cambia su tela con otras muchas mercancías y expresa así el valor de ella en una serie de otras mercancías, los poseedores de las otras muchas mercancías tienen también necesariamente que cambiarlas con la tela y expresar así los valores de sus distintas mercancías en la misma mercancía: la tela. Invirtamos, pues, la serie: 20 metros de tela = 1 vestido ó = 10 libras de té ó = etc., es decir, expresemos la recíproca contenida en la serie, y tendremos: {{t5|C.—''Forma general del valor''.}} {|class=_comp |1 vestido = ||rowspan=8|{{Llave|8|d}}20 metros de tela. |- |10 libras de té = |- |40 libras de café = |- |1 fanega de trigo = |- |2 onzas de oro = |- |½ tonelada de hierro = |- |''x'' mercancía A = |- |etc. = |} {{c|1.—{{may|Cambio de carácter de la forma del valor.}}}} Ahora las mercancías expresan sus valores: 1.º, de una manera simple, porque los expresan en una mercancía única, y 2.º, de una manera uniforme, porque los expresan en la misma mercancía. Su forma de valor es simple y común, y así, general. Las formas I y II sólo alcanzaban á expresar el valor de una mercancía como algo distinto de su valor de uso ó cuerpo-mercancía. La primera forma daba ecuaciones de valor, como: 1 vestido = 20 metros de tela, 10 libras de té = ½ tonelada de hierro, etc. El valor del vestido es expresado como igual á tela, el valor del té como igual á hierro, etc.; pero igual á tela é igual á hierro, expresiones del valor del vestido y del té, difieren tanto entre sí como tela y hierro. Evidentemente, esta forma no se presenta en la práctica sino en épocas muy primitivas, cuando en cambios accidentales ú ocasionales los productos del trabajo se transforman en mercancías. La segunda forma distingue más completamente que la primera el valor de una mercancía de su valor de uso, pues en ella el valor del vestido, por ejemplo, se presenta frente á su forma natural en todas las formas posibles, como igual á tela, igual á hierro, igual á té, etc., como cualquier otra cosa, menos como igual á vestido. Por otra parte, esta forma excluye directamente toda expresión común del valor de las mercancías, pues en la expresión del valor de cada<noinclude></noinclude> fahvxbcutf6osbe0b02wh26k6a12dsu Página:El Capital (1898).pdf/55 102 417385 1652484 1652104 2026-04-29T16:40:13Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652484 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|49}}</noinclude>una de ellas aparecen todas las otras sólo en la forma de equivalentes. La forma desarrollada del valor se presenta de hecho desde que un producto del trabajo, el ganado, por ejemplo, es cambiado, no por excepción, sino ya por costumbre, con otras distintas mercancías. La forma general expresa los valores mercantiles en una misma mercancía separada de todas las otras, por ejemplo, en tela, y expresa así los valores de todas las mercancías por su igualdad con la tela. Como igual á tela, el valor de toda mercancía es ahora distinto, no sólo de su propio valor de uso, sino de todo valor de uso, y por eso mismo expresado como lo que es común á ella y á toda otra mercancía. Esta forma es la primera que refiere realmente las mercancías entre sí como valores ó las presenta recíprocamente como valores de cambio. Las dos formas anteriores expresan el valor de una mercancía, sea en una sola mercancía distinta, sea en una serie de muchas otras mercancías. En ambos casos es, puede decirse, asunto privado de cada mercancía el darse una forma de valor, y ella lo realiza sin intervención de las otras mercancías. Éstas desempeñan frente á ella simplemente el papel pasivo de equivalente. La forma general del valor, por el contrario, es el resultado de la obra común del conjunto de las mercancías. Una mercancía adquiere su expresión general de valor sólo cuando todas las otras mercancías expresan su valor en el mismo equivalente; lo que tiene que hacer también toda nueva especie de mercancía que se presente. Y así se ve que la objetividad del valor de las mercancías, al ser la simple «existencia social» de estas cosas, sólo puede ser expresada por su relación social de conjunto, y que su forma de valor tiene que ser socialmente válida. Como iguales á la tela, aparecen ahora todas las mercancías, no sólo como valores en general, cualitativamente iguales, sino al mismo tiempo como magnitudes de valor cuantitativamente comparables. Al reflejar sus magnitudes de valor en un mismo material, la tela, esas magnitudes de valor refléjanse entre sí recíprocamente. Por ejemplo: 10 libras de té = 20 metros de tela, y 40 libras de café = 20 metros de tela; de donde: 10 libras de té: 40 libras de café, ó 1 libra de café contiene sólo {{frac|1|4}}, de la substancia del valor, ó sea el trabajo, contenida en 1 libra de té. La forma general del valor relativo de las mercancías en general imprime á la mercancía equivalente, la tela, que se separa de todas las otras, el carácter de equivalente general. La forma natural propia de ésta es el aspecto común del valor de todas, y la tela es por eso inmediatamente cambiable con todas las otras mercancías. Su forma corporal pasa por la encarnación visible de todo trabajo humano. El tejido, trabajo privado que produce la tela, adquiere al mismo tiempo<noinclude></noinclude> lxwrswmugrhe17oatyxkip8u6zg6r5k Página:El Capital (1898).pdf/56 102 417386 1652472 1652105 2026-04-29T13:30:43Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652472 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|50|CARLOS MARX|}}</noinclude>forma social general, la forma de igualdad con todos los otros trabajos. Las innumerables ecuaciones en que consiste la forma general del valor igualan sucesivamente el trabajo realizado en la tela á todo trabajo contenido en otra mercancía, y hacen así del tejido la forma general de manifestación del trabajo humano. De modo que el trabajo contenido en el valor de las mercancías no se representa sólo negativamente, como trabajo despojado de todas las formas concretas y propiedades útiles del trabajo real, sino que su carácter positivo se afirma explícitamente, como la relación de todos los trabajos reales al carácter común de trabajo humano, al gasto de fuerza humana de trabajo. La forma general del valor, que presenta los productos del trabajo como simples pulpas amorfas de trabajo humano indistinto, muestra en su misma estructura que ella es la expresión social del mundo de las mercancías. Así revela ella que dentro de este mundo el carácter general humano del trabajo constituye su carácter social específico. {{c|2.—{{may|Relación de desarrollo de la forma relativa del valor y de la forma de equivalente.}}}} Al grado de desarrollo de la forma relativa del valor corresponde el grado de desarrollo de la forma de equivalente. Pero, nótese bien, el desarrollo de la forma de equivalente es sólo expresión y resultado del desarrollo de la forma relativa del valor. La forma simple ó aislada del valor de una mercancía hace de otra mercancía el equivalente único. La forma desarrollada del valor relativo, esa expresión del valor de una mercancía en todas las otras mercancías, les imprime la forma de equivalentes diversos y especiales. En fin, una mercancía especial adquiere la forma de equivalente general porque todas las otras mercancías la toman como material de su forma unitaria y general de valor. Pero en el mismo grado en que se desarrolla la forma del valor en general, se desarrolla también el contraste entre sus dos polos: la forma relativa del valor y la forma de equivalente. La primera forma (A) —20 metros de tela = 1 vestido— contiene ya este contraste, pero no lo fija. Según se lea la ecuación, hacia adelante ó hacia atrás, cada una de las dos mercancías extremas, la tela y el vestido, se encuentra igualmente, ya en la forma relativa del valor, ya en la forma de equivalente. En ella todavía es difícil retener la oposición entre los dos polos. En la forma B sólo puede desarrollar su valor relativo total una mercancía, á la vez que adquiere la forma desarrollada del valor relativo por y en tanto que todas las otras mercancías se encuentran<noinclude></noinclude> 3voy55p1cjr4he4au6kfn438r7yl4bo Página:El Capital (1898).pdf/57 102 417387 1652485 1652106 2026-04-29T16:44:05Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652485 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|51}}</noinclude>frente á ella en la forma de equivalente. Aquí ya no se pueden invertir los dos términos de la ecuación del valor —como 20 metros de tela = 1 vestido ó = 10 libras de té ó 10 = libras de té ó = 1 fanega de trigo, etc.— sin cambiar el carácter del conjunto de ellas y pasarlas de la forma total á la forma general del valor. En fin, la forma C y última da al conjunto de las mercancías una forma general y social del valor relativo por y en tanto que excluye de la forma de equivalente general á todas las mercancías, excepto una. Una mercancía, la tela, se encuentra, por consiguiente, en forma inmediatamente cambiable con todas las otras mercancías ó en forma inmediatamente social, por y en tanto que todas las otras mercancías no se encuentran en esa forma<ref>En la mercancia inmediatamente cambiable con todas las otras nada indica que es una forma de mercancía opuesta á la forma no inmediatamente cambiable, y tan inseparable de ésta como la positividad de un polo magnético de la negatividad del otro. Puede alguien, por lo tanto, imaginarse que es posible poner á todas las mercancías al mismo tiempo el sello de inmediatamente cambiables, como puede imaginarse que es posible hacer papas á todos los católicos. Para el pequeño burgués, que ve el ''nec plus ultra'' de la libertad humana y de la independencia individual en la producción de mercancías, sería, naturalmente, muy deseable verse exento de los inconvenientes de esta forma, sobre todo de que las mercancías no sean inmediatamente cambiables. La pintura de esta utopia de tendero es el socialismo de Proudhon, que, como en otra parte lo he mostrado, no tiene siquiera el mérito de la originalidad, pues ha sido desarrollado mucho antes y mejor por Gray, Bray y otros. Esto no impide que semejante sabiduría cunda hoy en ciertos círculos con el nombre de ciencia. Jamás una escuela ha abusado más que la de Proudhon de la palabra ciencia, pues {{poema| «''Begriffe fehlen'', ''Da stellt zur rechten Zeit ein Wort sich ein''».}}</ref>. La mercancía que figura como equivalente general está, por el contrario, excluída de la forma unitaria y general del valor relativo. Si la tela, es decir, una mercancía cualquiera que esté en la forma de equivalente general, tomara parte al mismo tiempo en la forma general del valor relativo, tendría que servirse á sí misma de equivalente. Obtendríamos así: 20 metros de tela = 20 metros de tela, tautología que no expresa valor ni magnitud del valor. Para expresar el valor relativo del equivalente general hay que invertir la forma C. El no posee forma alguna de valor relativo común con otras mercancías, sino que su valor relativo se expresa en la serie interminable de todas las otras mercancías. Y así la forma desarrollada del valor relativo, ó forma B, se nos presenta ahora como la forma específica del valor relativo de la mercancía equivalente. {{c|3.—{{may|Transición de la forma general del valor á la forma moneda.}}}} La forma de equivalente general es una forma del valor en general. Puede, pues, recaer en una mercancía cualquiera. Por otra parte, una mercancía sólo se encuentra en la forma de equivalente<noinclude></noinclude> 3zulkedd3wxl11joh0ecqidox90xk9f Página:El Capital (1898).pdf/58 102 417388 1652490 1651730 2026-04-29T17:19:45Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652490 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|52|CARLOS MARX|}}</noinclude>general (forma C) por y en tanto que es excluída como equivalente por todas las otras mercancías. Y la forma unitaria del valor relativo no adquiere estabilidad objetiva y validez social general sino á partir del momento en que esa exclusión se limita definitivamente á una especie determinada de mercancía. La mercancía especial con cuya forma natural se identifica socialmente la forma de equivalente, pasa, pues, á ser mercancía-moneda ó funciona como moneda. En el mundo de las mercancías ella tendrá la función social específica y, así, el monopolio social de desempeñar el papel de equivalente general. Una mercancía determinada, el oro, ha conquistado históricamente ese lugar de preferencia entre las mercancías que en la forma B figuraban como equivalentes especiales de la tela, y en la forma C expresaban juntas su valor relativo en tela. Pongamos, pues, en la forma C la mercancía oro en lugar de la mercancía tela, y tendremos: {{t5|D.—''Forma moneda''.}} {|class=_comp |20 metros de tela = ||rowspan=7|{{llave|8|r}} 20 onzas de oro. |- |1 vestido = |- |10 libras de té = |- |40 libras de café = |- |1 fanega de trigo = |- |½ tonelada de hierro = |- |''x'' mercancía A = |} En el paso de la forma A á la forma B, y de la forma B á la forma C, se verifican cambios esenciales. Por el contrario, la forma D no se distingue de la forma C sino en que ahora el oro posee la forma de equivalente general, en lugar de la tela. El oro es en la forma D lo que la tela era en la forma C: equivalente general. El progreso sólo consiste en que la forma de equivalente general está ahora definitivamente identificada por la costumbre social con la forma natural específica de la mercancía oro. El oro no se presenta como moneda frente á las otras mercancías sino porque ya estaba enfrente de ellas como mercancía. Lo mismo que todas las otras mercancías, funcionaba también como equivalente, sea como equivalente único en actos aislados de cambio, sea como equivalente especial al lado de otras mercancías equivalentes. Poco á poco pasó á funcionar como equivalente general en límites más ó menos amplios. Una vez que ha conquistado el monopolio de ese puesto en la expresión del valor de las mercancías, pasa á ser mercancía-moneda, y sólo desde el momento en que él ya ha llegado á ser mercancía-moneda, la forma D se distingue de la forma C,<noinclude></noinclude> ejn2ro6al3zu6398sj0l0j3b44mcp2y Página:El Capital (1898).pdf/59 102 417389 1652491 1652107 2026-04-29T17:24:51Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652491 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|53}}</noinclude>ó la forma general del valor se ha transformado en la forma moneda. La expresión simple relativa del valor de una mercancía, por ejemplo, de la tela, en la mercancía que funciona ya como moneda, por ejemplo, en oro, es la forma precio. La «forma precio» de la tela es, por lo tanto:<br> {{cel|1=20 metros de tela = 2 onzas de oro}} ó, si 2 libras esterlinas es el nombre monetario de 2 onzas de oro, {{cel|1=20 metros de tela = 2 libras esterlinas.}} La dificultad del concepto de la forma moneda se limita á la concepción de la forma de equivalente general, esto es, de la forma general del valor, de la forma C. La forma C se resuelve á su vez en la forma B, en la forma desarrollada del valor, y el elemento constituyente de ésta es la forma A: 20 metros de tela = 1 vestido ó ''x'' mercancía A = ''y'' mercancía B. La forma simple de la mercancía es, por lo tanto, el germen de la forma moneda. {{t4|IV.—El carácter fetichista de la mercancía y su secreto.}} A primera vista, una mercancía parece una cosa trivial y que se comprende por sí misma. De su análisis resulta que es una cosa endiablada, llena de sutilezas metafísicas y de reticencias teológicas. Como valor de uso, no hay nada de misterioso en ella, desde el punto de vista de que sus propiedades satisfacen necesidades humanas ó de que posee esas propiedades sólo como producto del trabajo humano. Es evidente que el hombre, por medio de su actividad, modifica la forma de las materias naturales para hacerlas útiles. Se modifica, por ejemplo, la forma de la madera, cuando de ella se hace una mesa. Sin embargo, la mesa siempre es madera, un objeto ordinario sensible. Pero desde que se presenta como mercancía, se transforma en una cosa sensible y superior á los sentidos. La mesa ya no descansa sólo por sus pies en el suelo, sino que se pone de cara ante todas las otras mercancías, y en su cabeza de palo nacen fantasías mucho más asombrosas que si se pusiera á bailar<ref>Recuérdese que China y las mesas empezaron á danzar cuando todo el resto del mundo parecía estar quieto—''pour encunrager les autres''.</ref>. El carácter místico de la mercancía no surge, pues, de su valor de uso, ni proviene tampoco del contenido de las determinaciones del valor; pues, en primer lugar, por variados que sean los trabajos útiles ó actividades productivas, es una verdad fisiológica que son funciones del organismo humano, y que toda función semejante, cualesquiera que sean su contenido y su forma, es esencialmente un<noinclude></noinclude> kfr8zgday2kjqcjwrokd0cdsk3fqhbq Página:El Capital (1898).pdf/60 102 417390 1652492 1652108 2026-04-29T17:31:04Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652492 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|54|CARLOS MARX|}}</noinclude>gasto de cerebro, nervios, músculos, órganos de los sentidos, etc., humanos. En segundo lugar, lo que sirve de base para la determinación de la magnitud del valor, la duración de ese gasto, ó la cantidad del trabajo, es visiblemente distinta de la calidad del trabajo. El tiempo de trabajo que cuesta la producción de los alimentos ha tenido interesar á los hombres en todos los estados, aunque no que igualmente en los distintos períodos de desarrollo<ref>Entre los antiguos germanos se calculaba la extensión de un ''morgen'' de tierra por el trabajo de un día, y por eso el ''morgen'' era llamado ''tagwerk'' (también ''tagwanne'') (''jurnale'' ó ''jurnalis'', ''terra jurnalis'', ''jurnalis'' ó ''diornalis''), ''mannwerk'', ''mannskraft'', ''mannsmaad'', ''mannshauet'', etc. Véase {{may|Georg Ludwig von Maurer}}, ''Einleitung zur Geschichte der Mark-, Hof-, u. s. w. Verfassung'', Munich, 1659, pág. 129.</ref>. Finalmente, desde que los hombres trabajan, de un modo cualquiera, los unos para los otros, su trabajo adquiere también una forma social. ¿De dónde proviene, pues, el carácter enigmático del producto del trabajo así que toma la forma de mercancía? Evidentemente, de esta misma forma. La igualdad de los trabajos humanos adquiere la forma de la igual objetividad del valor de los productos del trabajo, la medida del gasto de fuerza humana de trabajo por su duración adquiere la forma de la magnitud del valor de los productos del trabajo; finalmente, las relaciones de los productores, en que se manifiestan esas determinaciones sociales de sus trabajos, adquieren la forma de una relación social de los productos del trabajo. Lo misterioso de la forma mercancía está, pues, simplemente en que ella refleja ante el hombre los caracteres sociales de su propio trabajo, como caracteres objetivos de los productos mismos del trabajo, como propiedades sociales naturales de estas cosas, y así también la relación social de los productores con el trabajo total como una relación social de objetos independiente de los productores. Por este ''quid pro quo'', los productos del trabajo pasan á ser mercancías, cosas sensibles y superiores á los sentidos, cosas sociales. Así la impresión luminosa de un objeto sobre el nervio óptico no se manifiesta como excitación subjetiva del mismo nervio óptico, sino como forma objetiva de una cosa exterior al ojo. Pero en la visión la luz pasa realmente de una cosa, el objeto externo, á otra cosa, el ojo. Es una relación física entre cosas físicas. La forma mercancía y la relación de valor de los productos del trabajo en que ella se manifiesta no tienen, por el contrario, absolutamente nada que hacer con la naturaleza física de esos productos y las relaciones reales que de ella resultan. Una relación social determinada de los hombres mismos toma aquí para ellos la forma fantasmagórica de una relación de cosas. Por eso, para encontrar una analogía tenemos que refugiarnos en la nebulosa región del mundo religioso. En él, los productos del cerebro<noinclude></noinclude> nt6rfri4co50vd8ju60w77xx5t198gj Página:El Capital (1898).pdf/61 102 417391 1652493 1651733 2026-04-29T17:44:05Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652493 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|55}}</noinclude>humano parecen formas dotadas de vida propia, que están en relación entre sí y con los hombres. Lo mismo pasa en el mundo de las mercancías con los productos de la mano del hombre. Esto es lo que llamo el fetichismo adherido á los productos del trabajo desde que se les produce como mercancías, y que es por eso inseparable de la producción de mercancías. Este carácter fetichista del mundo mercantil proviene, como lo ha mostrado ya el precedente análisis, del carácter social peculiar del trabajo que produce mercancías. En general, los objetos de uso sólo se hacen mercancías porque son productos de trabajos privados independientes entre sí. El conjunto de esos trabajos privados constituye el trabajo social total. Como los productores sólo entran en contacto social por el cambio de los productos de su trabajo, sólo también dentro de ese cambio aparecen los caracteres sociales específicos de sus trabajos privados. Ó bien los trabajos privados se manifiestan en realidad como partes del trabajo social total sólo por las relaciones en que el cambio pone á los productos del trabajo y, por su intermedio, á los productores. Las relaciones sociales de sus trabajos privados se presentan por eso á los productores como lo que son, es decir, no como relaciones sociales inmediatas de las personas en sus trabajos mismos, sino más bien como relaciones sociales de las cosas. No es sino en el cambio donde los productos del trabajo adquieren una igual objetividad social de valor, independiente de su objetividad de uso, diversa para los sentidos. Esta división del producto del trabajo en cosa útil y cosa de valor, se manifiesta prácticamente, una vez que el cambio ha adquirido ya suficiente extensión é importancia, en que se producen cosas útiles para el cambio, y, por lo tanto, el carácter de valor de las cosas es tomado en cuenta ya en el momento de su producción. Desde este momento, los trabajos privados de los productores adquieren de hecho un doble carácter social. Por una parte, como trabajos útiles determinados, tienen que satisfacer una necesidad social determinada y confirmarse así como partes del trabajo total, del sistema de la división social del trabajo que se desarrolla naturalmente. Ellos no satisfacen, por otra parte, las múltiples necesidades de los productores mismos sino en tanto que cada trabajo útil privado especial es cambiable con toda otra especie de trabajo privado útil, es decir, le equivale. La igualdad ''toto cœlo'' de trabajos distintos sólo puede consistir en una abstracción de su desigualdad real, en su reducción al carácter común de gasto de fuerza humana de trabajo, á trabajo humano abstracto. Este doble carácter social de los trabajos privados se refleja en el cerebro de los productores bajo las formas que aparecen prácticamente en el cambio de<noinclude></noinclude> 310kcztkjat3dbclscndjqu5r9ldgui Página:El Capital (1898).pdf/62 102 417392 1652495 1652109 2026-04-29T18:27:53Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652495 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|56|CARLOS MARX|}}</noinclude>los productos, á saber: el carácter útil social de sus trabajos privados, en la forma de que el producto del trabajo tiene que ser útil, y esto para otros—el carácter social de la igualdad de los distintos trabajos, en la forma del carácter de valor, común á esas cosas materialmente distintas, los productos del trabajo. Los hombres no refieren, pues, los productos del trabajo unos á otros como valores, porque esos objetos sean para ellos simples cubiertas materiales de trabajo humano igual. Por el contrario, al igualar sus diversos productos como valores en el cambio, igualan sus diversos trabajos como trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen<ref>Por eso, cuando dice Galiani «el valor es una relación entre personas» — «''la ricchezza è una ragione tra due persone''»- debía haber agregado: relación oculta bajo la cubierta de las cosas. ({{may|Galiani}}, ''Della Moneta'', pág. 220, vol. {{asc|III}} de la colección de los ''Scrittori classici italiani di Economia politica'', por Custodi, parte moderna, Milán, 1801.)</ref>. El valor no lleva, pues, escrito en la frente lo que es. El valor transforma más bien todo producto del trabajo en un jeroglífico social. Los hombres tratan después de descifrar el jeroglífico, de entrar en el secreto de su propio producto social, pues la determinación de los objetos de uso como valores es un producto social, con el mismo título que el lenguaje. El descubrimiento científico ulterior de que los productos del trabajo, como valores, son simples expresiones materiales del trabajo humano gastado en su producción, hace época en la historia de la Humanidad, pero no suprime absolutamente la apariencia objetiva del carácter social del trabajo. Lo que sólo es cierto para esta forma especial de producción, la producción de mercancías, á saber que el carácter social específico de los trabajos privados independientes entre sí consiste en su igualdad como trabajo humano y toma la forma del carácter de valor de los productos del trabajo, les parece á los comprometidos en las relaciones de la producción mercantil, antes y después de ese descubrimiento, tan absolutamente cierto como que la descomposición científica del aire en sus elementos no altera su forma gaseosa, como forma corporal física. Lo que interesa desde luego prácticamente á los que cambian mercancías es la cuestión de cuánto obtendrán por su propio producto, es decir, en qué proporciones se cambian los productos. Una vez que estas proporciones han alcanzado cierta fijeza habitual, parecen resultar de la naturaleza de los productos del trabajo, de manera que, por ejemplo, una tonelada de hierro y dos onzas de oro valen lo mismo, como una libra de oro y una libra de hierro, á pesar de sus propiedades físicas y químicas diferentes, pesan lo mismo. En realidad, el carácter de valor de los productos del trabajo se afirma sólo en su manifestación como magnitudes de valor. Estas últimas<noinclude></noinclude> t6jejsu6wfyj3otd2zpd738p3oim8tq Página:El Capital (1898).pdf/63 102 417393 1652503 1652110 2026-04-29T19:46:40Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652503 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|57}}</noinclude>varían constantemente, con independencia de la voluntad, previsión y conducta de los que cambian. Su propio movimiento social tiene para ellos la forma de un movimiento de cosas que los maneja, en lugar de manejarlo ellos. Es preciso que la producción mercantil se haya desarrollado por completo para que de la misma experiencia se desprenda esta visual científica: que los trabajos privados ejecutados independientemente los unos de los otros, pero todos vinculados entre sí como ramas naturales de la división social del trabajo, son permanentemente reducidos á su medida social proporcional, porque en las accidentales y siempre oscilantes relaciones de cambio de sus productos, el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción se impone con violencia como ley natural reguladora, lo mismo que la ley de la pesantez, cuando á uno se le derrumba la casa encima<ref>«¿Qué pensar de una ley que sólo puede cumplirse por revoluciones periódicas? No es sino una ley natural basada en la inconsciencia de los que la sufren.» ({{may|Friedrich Engels}}, ''Umrisse zu einer Kritik der Nationalœkonomie'', en ''Deutsch-franzdesische Jahrbücher'', editado por Arnold Ruge y Karl Marx; París, 1844.)</ref>. La determinación de las cantidades de valor por el tiempo de trabajo es por eso un secreto oculto bajo los movimientos aparentes de los valores relativos de las mercancías. Su descubrimiento suprime la apariencia de la determinación simplemente accidental de las magnitudes de valor de los productos del trabajo, pero de ninguna manera su forma objetiva. La reflexión sobre las formas de la vida humana y, por consiguiente, su análisis científico, sigue en general un camino opuesto al desarrollo real. Principia ''post festum'' con los resultados hechos del proceso del desarrollo. Las formas que imprimen á los productos del trabajo el sello de mercancías, y que, por lo tanto, se sobreentienden en la circulación de mercancías, poseen ya la fijeza de formas naturales de la vida social, antes de que los hombres traten de darse cuenta, no del carácter histórico de estas formas, que para ellos pasan ya más bien por invariables, sino de su contenido. Así, sólo fué el análisis de los precios de las mercancías lo que condujo á la determinación de las magnitudes de valor y la expresión común de las mercancías en moneda lo que trajo la fijación de su carácter de valor. Pero precisamente esta forma acabada, la forma moneda, del mundo mercantil es lo que oculta el carácter social de los trabajos privados, y así, las relaciones sociales de los trabajadores privados, en lugar de revelarlos. Cuando digo que vestidos, botines, etc., se refieren á tela como á la encarnación general de trabajo humano abstracto, salta á la vista la extravagancia de esta expresión; pero cuando los productores de vestidos, botines, etc., refieren esas mercancías á tela —ó á oro y plata, lo que no cambia en nada la cosa—<noinclude></noinclude> 16zvlymc9ul1ii33j3d86lh6zclpv21 Página:El Capital (1898).pdf/64 102 417394 1652517 1652111 2026-04-29T22:20:07Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652517 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|58|CARLOS MARX|}}</noinclude>como equivalente general, la relación de sus trabajos privados con el trabajo social total se les presenta precisamente en esa forma extravagante. Formas semejantes constituyen precisamente las categorías de la Economía burguesa. Son formas de pensamiento socialmente válidas, y, por lo tanto, objetivas, para las relaciones de la producción mercantil, modo social de producción históricamente determinado. Todo el misticismo del mundo mercantil, toda la magia y fantasmagoría que envuelven los productos del trabajo sobre la base de la producción de mercancías, desaparecen, pues, tan pronto como pasamos á otras formas de producción. Puesto que la Economía política gusta de las robinsonadas<ref>Tampoco á Ricardo le falta su robinsonada. «Al pescador y al cazador primitivos los hace ya cambiar pescado y caza, como poseedores de mercancías, en proporción al tiempo de trabajo realizado en esos valores de cambio. En esta ocasión incurre en el anacronismo de que el pescador y el cazador primitivos, para calcular sus instrumentos de trabajo, consultan las tablas de anualidades usadas en la Bolsa de Londres en 1817. Los «paralelogramos del Sr. Owen» parecen ser la única forma de sociedad que él conocía, fuera de la burguesa.» ({{may|Karl Marx}}, ''Zur Kritik... etc''., págs. 38-39.)</ref>, veamos primero á Robinsón en su isla. Aunque modesto por naturaleza, tiene que satisfacer diversas necesidades y, por lo tanto, ejecutar diversos trabajos útiles, fabricar herramientas, hacer muebles, domesticar llamas, pescar, cazar, etc. No hablamos de rezar y de otras cosas semejantes, porque nuestro Robinsón se divierte con ellas y las considera como reposo. Á pesar de la variedad de sus funciones productivas, él sabe que éstas no son sino formas diversas de actividad del mismo Robinsón, es decir, modos diversos de trabajo humano. La necesidad misma le obliga á distribuir su tiempo exactamente entre sus diversas funciones. Que una tome más espacio que otra en su actividad total, depende de la mayor ó menor dificultad que él tiene que vencer para obtener el efecto útil buscado. La experiencia se lo enseña, y nuestro Robinsón, que ha salvado del naufragio reloj, libro mayor, tinta y pluma, como buen inglés, pronto principia á llevar el libro de él mismo. Su inventario contiene una lista de los objetos útiles que posee, de las diversas operaciones necesarias para su producción y, finalmente, del tiempo de trabajo que á él le cuestan por término medio cantidades determinadas de esos diversos productos. Todas las relaciones entre Robinsón y las cosas que constituyen la riqueza que él mismo se ha creado, son aquí tan simples y transparentes, que el mismo Sr. M. Wirth las entendería sin mucha fatiga mental. Y sin embargo, ellas contienen todas las determinaciones esenciales del valor. Transportémonos ahora de la clara isla de Robinsón á la oscura<noinclude></noinclude> 17fj74kfsfrq5qx6rnxc8l8closf1me Página:El Capital (1898).pdf/65 102 417395 1652520 1652112 2026-04-29T22:23:47Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652520 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|59}}</noinclude>Edad Media europea. En lugar del hombre independiente, encontramos aquí á todo el mundo dependiendo: siervos y señores de la tierra, vasallos y señores feudales, laicos y clérigos. La dependencia personal caracteriza tanto las relaciones sociales de la producción material como las esferas de la vida que reposan sobre ella. Pero los trabajos y productos no necesitan tomar una forma fantástica distinta de su realidad, precisamente porque la base social está constituída por relaciones personales de dependencia. Entran en el mecanismo social como servicios y trabajos naturales. La forma natural del trabajo, su especialidad, y no como en la producción mercantil, su generalidad, es aquí su forma inmediatamente social. La prestación personal se mide por el tiempo tan bien como el trabajo que produce mercancías; pero todo siervo sabe que ella es una cantidad determinada de su fuerza personal de trabajo gastada al servicio de su señor. El diezmo que se entrega al cura es más claro que la bendición del cura. Como quiera que se juzgue de los disfraces de carácter con que en esa sociedad se presentan los hombres, las relaciones sociales de las personas aparecen en sus trabajos como sus relaciones personales propias y no como relaciones sociales de las cosas, de los productos del trabajo. Para considerar el trabajo común, es decir, inmediatamente socializado, no necesitamos retroceder á su forma primitiva, que encontramos en el umbral de la historia de todos los pueblos civilizados<ref>«Es un prejuicio ridículo, recientemente propagado, que la forma de la propiedad común primitiva es especialmente eslava, ó aun exclusivamente rusa. Esta es la forma primitiva que podemos demostrar entre los romanos, germanos y celtas, de la cual todavía hoy encontramos toda una casta modelo, con muestras diversas, entre los indos, aunque en parte sólo en ruinas. Un estudio más completo de las formas asiáticas de la propiedad común, y especialmente de las de la India, demostraría cómo de las diversas formas de la propiedad común primitiva se derivan formas diversas de su disolución. Así, por ejemplo, se pueden derivar los diversos tipos originales de la propiedad privada romana y germánica de formas diversas de la comunidad inda.» ({{may|Karl Marx}}, ''Zur Kritik... etc''., pág. 10.)</ref>. La industria rústica y patriarcal de una familia de campesinos, que para sus propias necesidades produce trigo, ganado, hilo, tela, vestidos, etc., es un ejemplo más próximo. Esas diversas cosas son para la familia productos diversos de su trabajo, pero no se comportan entre sí como mercancías. Los diversos trabajos generadores de esos productos, agricultura, ganadería, hilar, tejer, hacer ropas, etc., son en su forma natural funciones sociales, porque son funciones de la familia, que posee su propia división natural del trabajo tan bien como la producción mercantil. Las diferencias de sexo y de edad, así como las condiciones naturales del trabajo, que varían con las estaciones del año, regulan su distribución en el seno de la familia y el tiempo de trabajo de cada uno de sus miembros. El gasto de las<noinclude></noinclude> q5f8byawc7cyie22gnfuk9u7ixocldu Página:El Capital (1898).pdf/66 102 417396 1652543 1651738 2026-04-30T00:23:38Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652543 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|60|CARLOS MARX|}}</noinclude>fuerzas individuales de trabajo, medido por su duración, aparece naturalmente aquí como la determinación social de los trabajos mismos, porque las fuerzas individuales de trabajo no funcionan sino como órganos de la fuerza común de trabajo de la familia. Figurémonos por fin, para variar, una unión de hombres libres, que trabajan con medios de producción comunes y gastan conscientemente sus muchas fuerzas individuales de trabajo como una fuerza social. Todo lo establecido respecto del trabajo de Robinsón se repite aquí, pero socialmente, no individualmente. Todos los productos del trabajo de Robinsón eran productos exclusivamente suyos y, por consiguiente, objetos de uso inmediato para él. El producto total de la unión es un producto social. Una parte de este producto vuelve á servir como medio de producción, y se conserva social; pero otra parte es consumida por los miembros de la unión y, por consiguiente, tiene que ser distribuída entre ellos. El modo de esta distribución variará según la especie del organismo social de producción y el grado correspondiente de desarrollo histórico de los productores. Para la comparación con la producción mercantil, supongamos que la parte que toca á cada productor sea determinada por su tiempo de trabajo. El tiempo de trabajo desempeñaría entonces un papel doble. Su metódica distribución social regula la exacta proporción de las diversas funciones de trabajo á las diversas necesidades. Por otra parte, el tiempo de trabajo sirve como medida de la parte individual del productor en el trabajo común y, así, de la parte que le toca en la porción del producto común destinada al consumo. Las relaciones sociales de los hombres con sus trabajos y sus productos del trabajo quedan aquí simples y transparentes, tanto en la producción como en la distribución. Para una sociedad de productores de mercancías, cuya relación social general consiste en mirar sus productos como mercancías, es decir, como valores, y relacionar entre sí en esa forma objetiva sus trabajos privados como trabajo humano igual, la más apropiada forma de religión es el Cristianismo, con su culto del hombre abstracto, sobre todo en su desarrollo burgués, el Protestantismo, el Deísmo, etcétera. En los modos de producción del Asia antigua, y antiguos en general, la transformación del producto en mercancía, y así la existencia del hombre como productor de mercancías, desempeña un papel subalterno, que aumenta, sin embargo, en importancia á medida que las comunidades entran en el estadio de su disolución. Pueblos propiamente comerciales sólo existen en los los intersticios del mundo antiguo, como los dioses de Epicuro ó como judíos en los poros de la sociedad polaca. Aquellos viejos organismos sociales de producción son mucho más simples y transparentes que la sociedad<noinclude></noinclude> msfpcvr847mnyeboxhvvqw77sh7icpt Página:El Capital (1898).pdf/67 102 417397 1652550 1652113 2026-04-30T00:44:42Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652550 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|61}}</noinclude>burguesa; pero reposan sobre la falta de madurez del individuo humano, no desprendido todavía del cordón umbilical que le une á otros con lazos naturales de parentesco, ó sobre relaciones inmediatas de dominación y de servidumbre. Su razón de ser está en el bajo grado de desarrollo de la fuerza productiva del trabajo y en las limitadas relaciones de los hombres entre sí y con la Naturaleza, que á ese grado corresponden. Las antiguas religiones son el reflejo ideal de esa estrechez real. En general, la reproducción religiosa del mundo real no puede desaparecer sino cuando las condiciones de la vida práctica presenten día por día á los hombres relaciones racionales y transparentes, de ellos entre sí y con la Naturaleza. La figura de la vida social, es decir, del proceso material de la producción, se despoja de su místico y nebuloso velo sólo cuando, como obra de hombres libres asociados, esté bajo su inspección metódica y consciente. Para eso se necesita, sin embargo, una base material de la sociedad ó una serie de condiciones materiales de existencia, que son á su vez el resultado natural de un largo y doloroso desarrollo histórico. La Economía política ha analizado, es cierto, el valor y la magnitud del valor, aunque incompletamente<ref>La insuficiencia del análisis de la magnitud del valor por Ricardo —y es el mejor— se verá en los libros tercero y cuarto de esta obra. Pero en lo que se refiere al valor en general, la Economía política clásica no distingue en ninguna parte expresamente y con clara conciencia el trabajo representado en el valor, del mismo trabajo en tanto que lo representa el valor de uso de su producto. Ella hace, en realidad, la distinción, porque considera al trabajo unas veces cuantitativamente y otras veces cualitativamente. Mas no se le ocurre que la diferencia simplemente cuantitativa de los trabajos supone su unidad ó igualdad cualitativa, es decir, su reducción á trabajo humano abstracto. Ricardo, por ejemplo, se declara de acuerdo con Destutt de Tracy, cuando éste dice: «Puesto que es cierto que nuestras facultades físicas y morales son nuestra sola riqueza original; que el empleo de esas facultades, el trabajo en general, es nuestro solo tesoro primitivo, y que es siempre de ese empleo de donde nacen todas las cosas que llamamos riquezas..... es también cierto que todos esos bienes no hacen más que representar el trabajo que les ha dado origen, y que, si tienen un valor, ó aun dos distintos, ellos no pueden sacar esos valores sino del valor del trabajo de que emanan,» ({{may|Ricardo}}, ''The principles of Pol. economy'', tercera edición, Londres, 1821, pág. 334.) Notemos solamente que Ricardo atribuye á Destutt su propio modo de ver, que es más profundo. Lo que en realidad dice Destutt es, por una parte, que todas las cosas que constituyen la riqueza «representan el trabajo que las ha creado»; pero, por la otra, que ellas toman sus «dos distintos valores» (valor de uso y valor de cambio) del «valor del trabajo». Destutt cae así en la simpleza de la Economía vulgar, que supone el valor de una mercancía (el trabajo en este caso) para determinar después el valor de las otras mercancías. Ricardo le hace decir que tanto el valor de uso como el valor de cambio representan trabajo (no valor del trabajo). Pero él mismo distingue tan poco el doble carácter del trabajo, que está doblemente representado, que en todo el capítulo ''Valor y riqueza: sus propiedades distintivas'', se debate penosamente con las trivialidades de un J.—B. Say. Por eso al fin es muy grande su asombro de que Destutt concuerde con él sobre el trabajo como fuente de valor y, sin embargo, armonice por otro lado con Say sobre el concepto del valor.</ref>, y ha descubierto el contenido oculto de esas formas. Pero nunca se ha preguntado por qué ese contenido toma esta forma, por qué el trabajo se manifiesta en<noinclude></noinclude> h46kcaky4l60wyeyj8lpe56cmncby0l Página:El Capital (1898).pdf/68 102 417398 1652554 1652114 2026-04-30T00:49:57Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652554 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|62|CARLOS MARX|}}</noinclude>el valor y la medida del trabajo, según su duración, en la magnitud del valor de su producto <ref>Uno de los defectos fundamentales de la Economía política clásica es el de no haber conseguido nunca descubrir en el análisis de la mercancía, y especialmente del valor de la mercancía, la forma del valor que lo hace precisamente valor de cambio. Sus mejores representantes, como A. Smith y Ricardo, tratan de la forma del valor como de algo completamente indiferente ó ajeno á la naturaleza de la mercancía misma. Eso no es solamente porque el análisis de la magnitud del valor absorbe toda su atención. El motivo es más profundo. La forma valor del producto del trabajo es la forma más abstracta y también más general del modo burgués de producción, que ella caracteriza históricamente como una especie particular de producción social. Si equivocadamente se la toma por la forma natural eterna de produccion social, el lado específico de la forma valor pasa necesariamente inadvertido, y, por lo tanto, el de la forma mercancía, el de la forma moneda y el de la forma capital, etc., de un desarrollo ulterior. Por eso, economistas que concuerdan por completo en la medida de la magnitud del valor por el tiempo de trabajo, tienen las ideas más abigarradas y contradictorias acerca de la moneda, es decir, de la forma acabada del equivalente general. Esto resulta, por ejemplo, al ocuparse de los Bancos, donde no acaban nunca las definiciones y los lugares comunes acerca de la moneda. Por eso surgió como antagonista un sistema mercantilista restaurado (Ganilh y otros) que ve en el valor sólo la forma social ó, más bien, sólo su apariencia sin substancia.—Hago notar, una vez por todas, que entiendo por Economía política clásica toda Economía que, á partir de W. Petty, investiga la intima conexión de las relaciones burguesas de producción, en oposición á la Economía vulgar, que vaga dentro de la sola apariencia, rumiando siempre el material proporcionado mucho antes por la Economia científica, con fines de aclaración de los más groseros fenómenos para el consumo burgués, y que, por lo demás, se limita á sistematizar y á proclamar pedantescamente como verdades eternas las ideas triviales con que se complacen los agentes de la producción burguesa acerca de su propio mundo, para ellos el mejor de los mundos posibles.</ref>. Fórmulas en cuya frente está escrito que pertenecen á una formación social en que el proceso de producción domina á los hombres, y no todavía el hombre al proceso de la producción, son para su conciencia burguesa tan naturalmente necesarias como el mismo trabajo productivo. Por eso ella trata á las formas preburguesas del organismo social de la producción como los Padres de la Iglesia á las religiones precristianas<ref name=notap62>«Los economistas tienen una singular manera de proceder. Para ellos no hay más que dos clases de instituciones: las del Arte y las de la Naturaleza. Las instituciones del Feudalismo son instituciones artificiales; las de la Burguesía son instituciones naturales. Se parecen en esto á los teólogos, que establecen también dos clases de religiones. Toda religión que no es la de ellos, es una invención de los hombres, mientras que su propia religión es una emanación de Dios.—Ha habido, pues, Historia; pero ya no la hay.» ({{may|Karl Marx}}, ''Misère de la Philosophie, réponse á la Philosophie de la Misère par M. Proudhon'', 1847, pág. 113.) Es verdaderamente gracioso el Sr. Bastiat al figurarse que los antiguos griegos y romanos vivieron solamente del robo. Si durante muchos siglos se vive del robo, preciso es que haya siempre algo que robar ó que el objeto del robo se reproduzca continuamente. Parece, pues, que también los griegos y los romanos tenían un proceso de producción y, por lo tanto, una Economía, que constituía la base material de su mundo, exactamente como la Economía burguesa la del mundo actual. ¿O supone acaso Bastiat que un modo de producción basado en la esclavitud es un sistema de robo? Se colocaría entonces en terreno peligroso. Si un gigante del pensamiento como Aristóteles se equivocó en su apreciación de la esclavitud, ¿por qué un economista enano, como Bastiat, habría de acertar en su apreciación del trabajo asalariado?—Aprovecho la ocasión para contestar brevemente á una objeción que me ha sido hecha por un periódico germano-americano al aparecer mi obra ''Zur Kritik der Politischen Œkonomie'', 1859. Según ese periódico, mi opinión de que el modo determinado de producción y las relaciones de producción que siempre corresponden á él; en una palabra, «la estructura económica de la sociedad es la base real sobre</ref>. {{np}}<noinclude></noinclude> 4bymith81q6kko4vs7eono2yxsiarb5 Página:El Capital (1898).pdf/69 102 417399 1652558 1652115 2026-04-30T00:54:19Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652558 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|63}}</noinclude>Hasta qué punto es engañada una parte de los economistas por el fetichismo inherente al mundo mercantil ó por la apariencia objetiva de las determinaciones sociales del trabajo, lo muestra la fastidiosa é insípida querella acerca del papel de la Naturaleza en la formación del valor de cambio. Como el valor de cambio es un modo social determinado de expresar el trabajo unido á una cosa, no puede contener más materia natural que el curso del cambio, por ejemplo. La forma mercancía es la más general y menos desarrollada de la producción burguesa, por lo cual aparece temprano, aunque no de la misma manera dominante y característica que hoy día, y por eso su carácter fetichista parece todavía relativamente fácil de traslucirse. En las formas más concretas desaparece aún esta apariencia de simplicidad. ¿De dónde provienen las ilusiones del sistema mercantilista? En el oro y la plata él no ha visto que, como moneda, representan una relación social de producción, sino objetos naturales con peculiares propiedades sociales. ¿Y no es palpable el fetichismo de la Economía moderna, que, dándose importancia, se ríe del sistema mercantilista así que trata del Capital? ¿Cuánto tiempo ha desapareció la ilusión fisiocrática de que la renta de la tierra brota de la tierra misma y no de la sociedad? Pero no nos anticipemos y contentémonos con un ejemplo más, relativo á la forma mercancía misma. Si las mercancías pudieran hablar, dirían: nuestro valor de uso puede interesar á los hombres; á nosotras, como cosas, no nos importa; pero lo que nos toca como cosas es nuestro valor. Nuestro propio comercio como objetos-mercancías lo prueba. No nos relacionamos entre nosotras sino como valores de cambio. Oigase ahora cómo habla el economista desde el alma de la mercancía: «El valor (valor de cambio) es una propiedad de las cosas, la riqueza (valor de uso) del hombre. En este sentido, valor implica necesariamente cambio, riqueza no.»<ref>«''Value is a property of things, riches of man. Value, in this sense, necessarily implies exchanges, riches do not''.» (''Observations on some verbal disputes in Pol. Econ., particularly relating to value and to supply and demand'', Londres, 1821, pág. 16.)</ref> «La riqueza <ref follow=notap62>la cual se levanta el edificio jurídico y político, y á la cual corresponden determinadas formas de conciencia social»; que «el modo de producción de la vida material domina en general el proceso de la vida social, política é intelectual»;—que todo eso es exacto para el mundo actual, en que dominan los intereses materiales, pero no para la Edad Media, en que dominaba el Catolicismo, ni para Atenas y Roma, en que dominaba la Política. Desde luego es extraño que alguien se complazca en suponer que otro cualquiera ignora esos modos de decir, universalmente conocidos, acerca de la Edad Media y del mundo antiguo. Lo que es claro es que la Edad Media no pudo vivir del Catolicismo ni el mundo antiguo de la Política. El modo como la una y el otro ganaron su vida, explica, por el contrario, por qué en aquélla dominaba el Catolicismo y en éste la Política. Basta, por lo demás, conocer un poco la historia de la República romana para saber que la historia de la propiedad raíz es su secreto. Por otra parte, Don Quijote ha expiado ya su ilusión de creer á la Caballería andante compatible con todas las formas económicas de la sociedad.</ref><noinclude></noinclude> rlzkrtg029b3w2csqzpkyle8ua3mo26 Página:El Capital (1898).pdf/70 102 417400 1652561 1652116 2026-04-30T00:57:24Z Ignacio Rodríguez 3603 /* EIS nivel 3 */ 1652561 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|64|CARLOS MARX|}}</noinclude><section begin="s1"/>(valor de uso) es un atributo del hombre; el valor, un atributo de las mercancías. Un hombre ó una comunidad son ricos; una perla ó un diamante son valiosos..... Una perla ó un diamante tienen valor como perla ó diamante.»<ref>«''Riches are the attribute of man, value is the attribute of commodities. A man or a community is rich, a pearl or a diamond is valuable..... A pearl or a diamond is valuable as a pearl or diamond''.» ({{may|S. Bailey}}, ob. cit., pág. 165.)</ref> Hasta ahora ningún químico ha descubierto valor de cambio en la perla ó el diamante. Los economistas descubridores de esta substancia química, que tienen una pretensión especial de ser profundos, opinan, sin embargo, que el valor de uso de las cosas es independiente de sus propiedades materiales, mientras que su valor les pertenece como cosas. Lo que les confirma en esta opinión es la circunstancia singular de que el valor de uso de las cosas se realiza para el hombre sin el cambio, es decir, en la relación inmediata del hombre con la cosa, y su valor, por el contrario, sólo en el cambio, es decir, en un proceso social. Quién no se acuerda aquí del buen Dogberry enseñando al guardián nocturno Seacoal: «Ser un hombre bien parecido—dice— es un don de las circunstancias; pero leer y escribir viene de naturaleza.»<ref>El autor de las ''Observations'' y S. Bailey acusan á Ricardo de haber hecho del valor de cambio, que es sólo relativo, algo absoluto. Por el contrario, él ha reducido la relatividad aparente que poseen como valores de cambio, por ejemplo, los diamantes y las perlas, á la verdadera relación oculta tras de la apariencia, á su relatividad como simples expresiones de trabajo humano. Si los partidarios de Ricardo han contestado á Bailey de una manera grosera, pero no concluyente, es debido á que no han encontrado en Ricardo explicación alguna sobre la conexión íntima entre el valor y la forma del valor ó valor de cambio.</ref> <section end="s1"/> <section begin="s2"/>{{t3|Capítulo II|sub=El proceso del cambio.}} Las mercancías no pueden por sí solas ir al mercado ni cambiarse entre sí. Tenemos, pues, que mirar á quienes las guardan, á sus poseedores. Las mercancías son cosas y, por lo tanto, no ofrecen resistencia al hombre. Si no son dóciles, él puede hacer uso de la fuerza ó, en otras palabras, apoderarse de ellas<ref>En el siglo {{asc|XII}}, tan famoso por su devoción, aparecen á menudo entre las mercancías cosas muy delicadas. Así, un poeta francés de esa época enumera entre las mercancías que se encontraban en el mercado de Landit, junto con telas, zapatos, cueros, útiles de labranza, pieles, etc., «''des femmes folles de leurs corps''».</ref>. Para referir esas cosas unas á otras como mercancías, sus dueños tienen que comportarse entre sí como personas cuya voluntad se aloja en dichas cosas, de manera que el uno no se apropia la mercancía ajena sino con la vo- <section end="s2"/><noinclude>{{listaref}}</noinclude> cmebioyhv2wynxxp8ls1s8zj1lq2qkc Índice:El Capital (1898).pdf/styles.css 104 417489 1652482 1652005 2026-04-29T16:25:40Z Ignacio Rodríguez 3603 +clase específica 1652482 sanitized-css text/css .ws-h2-medio { text-transform:uppercase; font-size:150%; } .ws-h2-sub { font-weight:bold; font-size:100%; } .ws-h3-medio { font-weight: normal; text-transform:uppercase; font-size:125%; } .ws-h3-sub { font-weight:bold; font-size:125%; } .ws-h4 { font-variant:small-caps; font-weight:normal; font-size:larger; margin:1em auto; } ._t2preliminares { font-weight: normal; font-size:125%; } ._t3preliminares div{ font-weight: bold; text-transform:revert; } ._comp { margin:auto } ._comp td:first-child { text-align:right } kedv10agmy1qvncjhzvdsnaej5b7vvl 1652571 1652482 2026-04-30T01:10:37Z Ignacio Rodríguez 3603 line-heighbt 1652571 sanitized-css text/css .ws-h2-medio { text-transform:uppercase; font-size:150%; } .ws-h2-sub { font-weight:bold; font-size:100%; } .ws-h3-medio { font-weight: normal; text-transform:uppercase; font-size:125%; } .ws-h3-sub { font-weight:bold; font-size:125%; } .ws-h4 { font-variant:small-caps; font-weight:normal; font-size:larger; margin:1em auto; } ._t2preliminares { font-weight: normal; font-size:125%; } ._t3preliminares div{ font-weight: bold; text-transform:revert; } ._comp { margin:auto; line-height: 1; } ._comp td:first-child { text-align:right } bnqgyc6fq3o9ie21xgs3l9anbgmfi46 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/891 102 417678 1652475 2026-04-29T15:50:38Z Alfredo Guzme Chicnes 95835 /* No corregido */ Página creada con « bien, que si cuando se dió en mútuo á la mujer para esto, para que prestase á su marido, no habrá de obstar la excepción, si el acreedor hubiere ignorado por qué causa se prestase á la mujer; porque ciertamente es muy diverso, que alguien contrate desde un principio con la mujer, ó que transfiera sobre ella una obligación ajena, porque entonces debe ser más diligente. § 1.- Si la mujer hubiese dicho, que una cosa le estaba obligada por razón de dote, y e…» 1652475 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Alfredo Guzme Chicnes" />{{crv|823|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude> bien, que si cuando se dió en mútuo á la mujer para esto, para que prestase á su marido, no habrá de obstar la excepción, si el acreedor hubiere ignorado por qué causa se prestase á la mujer; porque ciertamente es muy diverso, que alguien contrate desde un principio con la mujer, ó que transfiera sobre ella una obligación ajena, porque entonces debe ser más diligente. § 1.- Si la mujer hubiese dicho, que una cosa le estaba obligada por razón de dote, y el acreedor, que recibiese la misma cosa en prenda, hubiese procurado que se le pagase el dinero de la dote, se le debería también á la mujer el dinero prestado; si el poseedor acreedor opusiera contra ella, que ejercitara la acción Serviana, la excepción de « si no se hubiese dado la prenda con su voluntad» , no aprovechará à la mujer la réplica del Senadoconsulto, à no ser que el acreedor hubiese sabido, que también se le debe otro dinero. § 2.- Una mujer y Ticio, como recibiesen en mú- tuo para una cosa común, se hicieron deudores de la misma cantidad; decia, que no de todos modos se considera que la mujer fué fiadora por la parte de su socio, porque si hubieren recibido en mútuo por aquella causa, por la cual, si el acreedor no hubiese dado el dinero, había de haber sufrido mayor daño la mujer, como porque no se hubiera reparado la casa comun, ó porque un fando comun fuese confiscado, es más cierto, que no há lugar al Senadoconsulto. Mas que si el dinero se hubiera recibido en mutuo para alguna compra, entonces se entiende hecha fianza por una parte, y que por lo tanto el acreedor puede pedir a la mujer solamente una parte del dinero; pero si se lo hubiere pedido todo, es repelido con la excepción respecto á una parte. '''18'''. PAULO; ''Comentarios á Plaucio, libro VIII.'' -Lo mismo, también si por un deudor mio hubieren salido fiadores dos obligados, Ticio y una mujer. '''19.''' AFRICANO; ''Caestiones, libro IV.''-Habia fallecido el tutor de un pupilo habiendo instituido heredero & Ticio; dudando si adir la herencia, porque estimase mal administrada la tutela, y persuadiéndole la madre del pupilo, que la adiese á su riesgo, la adió, dió, y estipuló de ella, que por tal moti- vo le respondiese de indemnidad. Si por esta causa hubiese dado al pupilo alguna cosa Ticio, y éste demandara á la madre, dijo, que no ha lugar á la excepción del Senadoconsulto, puesto que sea dificil que pueda entenderse que alguna salió fiadora para uno por este mismo. § 1.- Y que no es desemejante à esta proposición la discutida sobre el hecho de que , habiendo fallecido cierto ex- pretor sobreviviéndole dos hijos, como uno de ellos fuese impúbero, y el otro fuera tutor legitimo de su hermano , y quisiese abstener á éste de la herencia paterna, por mandato de la mujer del difunto, que era madre del pupilo, habiéndose abstenido el pupilo, él solo se inmiscuyó en laherencia; en cuyo caso dice Juliano que él res- pondió del mismo modo, que si demandando el pupilo por esta causa hubiese sufrido perjuicio por tal motivo, no se le impedía por el Senadoconsulto, que á cargo de la mujer salvase los bienes. § 2.- En el caso propuesto también se ha de <hr style="width: 20%; margin-left: 0; border: 1px solid black;" /><noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 4gxyn7ope1j4rhww37eq5qr6trz4iux Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/892 102 417679 1652478 2026-04-29T16:17:29Z Alfredo Guzme Chicnes 95835 /* No corregido */ Página creada con « examinar esto, si, cuando el que hubiere adido por mandato de la mujer sufra algún perjuicio poresto , porque no fueren solventes los deudores de la herencia, habrá lugar al Senadoconsulto, como si en cierto modo la mujer hubiere tomado á su cargo las obligaciones de aquellos. Pero es más cierto, que ni aun por esta causa tiene lugar el Senadoconsulto, cuando no hubiere tenido la intención de salir fiadora por ellos, sino de responder de la indemnidad de l… 1652478 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Alfredo Guzme Chicnes" />{{crv|824|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude> examinar esto, si, cuando el que hubiere adido por mandato de la mujer sufra algún perjuicio poresto , porque no fueren solventes los deudores de la herencia, habrá lugar al Senadoconsulto, como si en cierto modo la mujer hubiere tomado á su cargo las obligaciones de aquellos. Pero es más cierto, que ni aun por esta causa tiene lugar el Senadoconsulto, cuando no hubiere tenido la intención de salir fiadora por ellos, sino de responder de la indemnidad de la herencia del tutor contra el pupilo y acaso contra los demás acreedores . § 3. Finalmente, si supusiéramos que en la compra de la herencia la mujer sufrió perjuicio por esta razón, porque no fueran solventes los deudo- res de la herencia, juzgo que no habrá duda algu- na de que no tiene lugar el Senadoconsulto, aunque acreedores. § 4.- ¿Luego qué, si cuando dudase Ticio adir la herencia por esto , porque parecieran poco abonados los nombres de los deudores, la mujer prometió esto mismo, que ella respondería de cuanto demenos se pudiera cobrar de cualquiera de ellos? Es casi lo mismo que si hubiera fianza. § 5.- Teniendo tú como deudor á Ticio, y que riendo una mujer ser fiadora por él, y no admi- tiendo tú el crédito de la mujer por causa del Senadoconsulto, la mujer me pidió dinero en mútuo para pagarte , y me lo prometió estipulándolo yo, é ignorando para qué cosa fuese dado en mútuo; y asi me mandó que te lo entregara, y después yo, porque no tenía dinero a mano, te lo prometi á ti dinero á la mujer, ¿le aprovechará á esta la excep- ción del Senadoconsulto? Respondió, que se ha de ver, no se diga no sin razón que debo ser considerado en el lugar de aquel que hubiere sido fiador por la mujer, para que asi como á él, aunque hubiere ignorado que la mujer era fiadora, se le da excepción contra el acreedor, para que no le com- peta la acción de mandato contra la mujer, asi también se me dé contra ti la excepción útil, y se me deniegue la acción contra la mujer, cuando esta acción haya de ser en perjuicio de la mujer. Yesto se ha de decir con alguna más razón, si antes que que lo estipulabas; se preguntó, siyo reclamara este yo te hubiere pagado el dinero, hubiere yo averiguado que ella había sido fiadora. Pero si yo hubiere pagado antes, se ha ver, si, esto no obstante, se deberá dar ciertamente à la mujer excepción contra mi, y podré reclamarte por la condicción el dinero, ó si se ha de considerar lo mismo que si desde un principio yo hubiese prestado el dinero á la mujer, y á tu vez tú me lo hubieses prestado; lo que ciertamente estimó que preferentemente se ha de decir, para que asi no tenga lugar el Senadoconsulto, asi como cuando la mujer delegue un deudor suyo, tampoco tenga lugar la fianza. La cual dice después, que no se compara biená cuando hecha la delegación del deudor no se obligarela mujer, pero en el caso propuesto hubiere transferido sobre si una obligaciónajena, lo que ciertamente no habrá querido el Senadoconsulto que se haga. '''20.''' EL MISMO; Cuestiones, ''libro VIII''. Si la mujer salió fiadora por un solo deudor, contra uno y otro se restituye la acción al acreedor. '''21.''' CALISTRATO; Instituta, ''libro III.''-Si por <hr style="width: 20%; margin-left: 0; border: 1px solid black;" /><noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> me3n57eky43jrsbjdhyfo7aeypipasm Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/279 102 417680 1652480 2026-04-29T16:20:37Z Jhon Alex Sucasaca Yana 95956 /* No corregido */ Página creada con «que por la ley Regia, que se promulgó acorca de su autoridad, el pueblo confiriese à él y para él todo su imperio y potestad. § 1.—Así pues, lo que el Emperador estatuyó por carta y resolución de un memorial, o cono- ciendo en causa decretó, ò de plano decidió, ò preceptuó por edicto, consta que es ley: estas son las que vulgarmente llamamos Constituciones. § 2.—De estas, algunas son ciertamente perso- nales y no se alegan para ejemplo; porque lo q…» 1652480 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jhon Alex Sucasaca Yana" />{{crv|213|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>que por la ley Regia, que se promulgó acorca de su autoridad, el pueblo confiriese à él y para él todo su imperio y potestad. § 1.—Así pues, lo que el Emperador estatuyó por carta y resolución de un memorial, o cono- ciendo en causa decretó, ò de plano decidió, ò preceptuó por edicto, consta que es ley: estas son las que vulgarmente llamamos Constituciones. § 2.—De estas, algunas son ciertamente perso- nales y no se alegan para ejemplo; porque lo que el Principe otorgó à alguien por sus méritos, ó si impuso alguna pena, ó si sin ejemplar auxilió a otro, no sale de la persona. '''2.''' ULPIANO; Fideicomisos, libro IV.—AI esta- blecerse cosas nuevas, debe ser evidente la utili- dad de separarse de aquel derecho, que por mu- cho tiempo pareció justo. '''3.''' JAVOLENO; Epistolas, libro XIII.—El benefi- cio del Emperador, que emana de su divina in- dulgencia, debemos interpretarlo con la mayor amplitud. '''4.''' MODESTINO; Excusas, libro II.—Las constitu- ciones posteriores tienen más fuerza que las an- teriores. {{t3|TÍTULO V}} {{c|DEL ESTADO DE LOS HOMBRES.|clase=titulo}} '''1.''' Gavo; Instituciones, libro I.—Todo el derecho de que usamos, concierne ó à las personas, ó á las cosas, ó á las acciones. '''2.''' HERMOGENIANO; Epitome del Derecho, libro I.—Así pues, como todo derecho haya sido cons- tituído por causa de los hombres, trataremos pri- mero del estado de las personas, y después de las demás cosas, siguiendo el orden del Edicto per pétuo y aplicándoles titulos adecuados y conexos, según lo permita la naturaleza de la cosa. '''3,''' GATO; Instituciones, libro I—Y así, la prin- cipal división en el derecho de las personas es es- ta: que todos los hombres son ó libres, ó esclavos. '''4.''' FLORENTINO; Instituciones, libro IX.—Liber- tad es la natural facultad de hacer lo que place & cada cual, salvo si algo se prohibe por la fuerza, ó por la ley. §1.—La esclavitud es una constitución del de- recho de gentes, por la que alguno está sujeto contra la naturaleza al dominio ageno. § 2.—Los siervos se llamaron asi, de que los cau- dillos suelen vender à los cautivos, y por esta ra- zón conservarlos y no matarlos. § 3.—Pero se les dice mancipia (esclavos), por- que son cogidos de los enemigos con la mano. '''5.''' MARCIANO; Instituciones, libro I.—Y una sola es ciertamente la condición de los esclavos; mas, de los hombres libres, unos son ingénuos, y otros libertinos. § 1.—Pero los esclavos se reducen á nuestro _______________<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 04zst2fozcb0h32sblces6oldfg3j9f Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/280 102 417681 1652486 2026-04-29T16:49:27Z Jhon Alex Sucasaca Yana 95956 /* No corregido */ Página creada con «dominio ó por derecho civil, ó por el de gentes. Por derecho civil, si alguno mayor de veinticinco años consintió ser vendi lo para participar del precio; por derecho de gentes son esclavos nues- tros, los que son cogidos de los enemigos, ó los que nacen de nuestras esclavas. § 2.—Son ingénuos, los que nacieron de madre libre; porque basta que haya sido libre al tiempo en que nace, aunque hubiese concebido esclava; y por el contrario, si hubiere concebido… 1652486 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jhon Alex Sucasaca Yana" />{{crv|214|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dominio ó por derecho civil, ó por el de gentes. Por derecho civil, si alguno mayor de veinticinco años consintió ser vendi lo para participar del precio; por derecho de gentes son esclavos nues- tros, los que son cogidos de los enemigos, ó los que nacen de nuestras esclavas. § 2.—Son ingénuos, los que nacieron de madre libre; porque basta que haya sido libre al tiempo en que nace, aunque hubiese concebido esclava; y por el contrario, si hubiere concebido libre y des- pués pariese esclava, plugo que el que nace, nazca libre. Y no importa, si concibió en justas nup- cias, ó del vulgo, porque la calamidad de la madre no debe perjudicar al que está en el vientre. § 3.—Por esto se pregunto: si una esclava em- barazada fuese manumitida, y hubiere parido después hecha otra vez esclava, o expulsada de la ciudad, ¿paria un libre ó un esclavo? Y, sin em- bargo, se aprobó como más recto que nace un li- bre, y que basta al que está en el vientre haber tenido madre libre aún en el tiempo intermedio. '''6.''' GAYO; Instituciones, libro I—Son libertinos, los que han sido manumitidos de justa esclavitud. '''7.''' PAULO; De las porciones que se conceden á los hijos de los condenados, libro único.—El que está en el útero es atendido lo mismo que si ya estuvie- se entre las cosas humanas, siempre que se trata de las conveniencias de su propio parto, aunque, antes de nacer, en manera ninguna favorezca & un tercero. '''8.''' PAPINIANO; Cuestiones, libro III.—El Empe rador Tito Antonino resolvió por rescripto, que no se perjudica el estado de los libres por el te- nor de un documento mal concebido. '''9.''' EL MISMO; Cuestiones, libro XXXI.—En mu- chos articulos de nuestro derecho es peor la con- dición de las hembras, que la de los varones. '''10.''' ULPIANO; Comentarios à Sabino, libro I.— Se pregunta, ¿A quién comparamos el hermafro dita? juzgo que preferentemente debe ser estí- mado como del sexo que en él prevalece. '''11.''' PAULO; Respuestas, libro XVIII. — Paulo respondió, que aquel que fué concebido viviendo el padre é ignorando la unión de su hija, aunque haya nacido después de la muerte del abuelo, no se reputa ser hijo legitimo de aquel de quien fué concebido. '''12.''' EL MISMO; Respuestas, libro XIX.—Está ya recibido por razón de la autoridad del doctisimo varón Hipócrates, que el nacer al séptimo mes es parto perfecto; y por eso se ha de creer, que el que de justas nupcias nació al séptimo mes, es hijo legítimo. '''13.''' HERMOGENIANO; Epitome del Derecho, li- bro I.—El esclavo abandonado por su señor en una causa capital à la suerte del juicio, aunque hubiere sido absuelto, no se hace libre. '''14.''' PAULO; Sentencias, libro IV.—No sou hijos, _______________<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> eam63b4qvoe04jhybwla64p6fvicj7v 1652487 1652486 2026-04-29T16:49:52Z Jhon Alex Sucasaca Yana 95956 1652487 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jhon Alex Sucasaca Yana" />{{crv|214|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dominio ó por derecho civil, ó por el de gentes. Por derecho civil, si alguno mayor de veinticinco años consintió ser vendi lo para participar del precio; por derecho de gentes son esclavos nues- tros, los que son cogidos de los enemigos, ó los que nacen de nuestras esclavas. § 2.—Son ingénuos, los que nacieron de madre libre; porque basta que haya sido libre al tiempo en que nace, aunque hubiese concebido esclava; y por el contrario, si hubiere concebido libre y des- pués pariese esclava, plugo que el que nace, nazca libre. Y no importa, si concibió en justas nup- cias, ó del vulgo, porque la calamidad de la madre no debe perjudicar al que está en el vientre. § 3.—Por esto se pregunto: si una esclava em- barazada fuese manumitida, y hubiere parido después hecha otra vez esclava, o expulsada de la ciudad, ¿paria un libre ó un esclavo? Y, sin em- bargo, se aprobó como más recto que nace un li- bre, y que basta al que está en el vientre haber tenido madre libre aún en el tiempo intermedio. '''6.''' GAYO; Instituciones, libro I—Son libertinos, los que han sido manumitidos de justa esclavitud. '''7.''' PAULO; De las porciones que se conceden á los hijos de los condenados, libro único.—El que está en el útero es atendido lo mismo que si ya estuvie- se entre las cosas humanas, siempre que se trata de las conveniencias de su propio parto, aunque, antes de nacer, en manera ninguna favorezca & un tercero. '''8.''' PAPINIANO; Cuestiones, libro III.—El Empe rador Tito Antonino resolvió por rescripto, que no se perjudica el estado de los libres por el te- nor de un documento mal concebido. '''9.''' EL MISMO; Cuestiones, libro XXXI.—En mu- chos articulos de nuestro derecho es peor la con- dición de las hembras, que la de los varones. '''10.''' ULPIANO; Comentarios à Sabino, libro I.— Se pregunta, ¿A quién comparamos el hermafro dita? juzgo que preferentemente debe ser estí- mado como del sexo que en él prevalece. '''11.''' PAULO; Respuestas, libro XVIII. — Paulo respondió, que aquel que fué concebido viviendo el padre é ignorando la unión de su hija, aunque haya nacido después de la muerte del abuelo, no se reputa ser hijo legitimo de aquel de quien fué concebido. '''12.''' EL MISMO; Respuestas, libro XIX.—Está ya recibido por razón de la autoridad del doctisimo varón Hipócrates, que el nacer al séptimo mes es parto perfecto; y por eso se ha de creer, que el que de justas nupcias nació al séptimo mes, es hijo legítimo. '''13.''' HERMOGENIANO; Epitome del Derecho, li- bro I.—El esclavo abandonado por su señor en una causa capital à la suerte del juicio, aunque hubiere sido absuelto, no se hace libre. '''14.''' PAULO; Sentencias, libro IV.—No son hijos, _______________<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> guxqfp5fablkaegdcvpt2updqy1h7uh 1652489 1652487 2026-04-29T16:54:47Z Jhon Alex Sucasaca Yana 95956 1652489 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Jhon Alex Sucasaca Yana" />{{crv|214|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>dominio ó por derecho civil, ó por el de gentes. Por derecho civil, si alguno mayor de veinticinco años consintió ser vendi lo para participar del precio; por derecho de gentes son esclavos nues- tros, los que son cogidos de los enemigos, ó los que nacen de nuestras esclavas. § 2.—Son ingénuos, los que nacieron de madre libre; porque basta que haya sido libre al tiempo en que nace, aunque hubiese concebido esclava; y por el contrario, si hubiere concebido libre y des- pués pariese esclava, plugo que el que nace, nazca libre. Y no importa, si concibió en justas nup- cias, ó del vulgo, porque la calamidad de la madre no debe perjudicar al que está en el vientre. § 3.—Por esto se pregunto: si una esclava em- barazada fuese manumitida, y hubiere parido después hecha otra vez esclava, o expulsada de la ciudad, ¿paria un libre ó un esclavo? Y, sin em- bargo, se aprobó como más recto que nace un li- bre, y que basta al que está en el vientre haber tenido madre libre aún en el tiempo intermedio. '''6.''' GAYO; ''Instituciones, libro I''.—Son libertinos, los que han sido manumitidos de justa esclavitud. '''7.''' PAULO; ''De las porciones que se conceden á los hijos de los condenados, libro único''.—El que está en el útero es atendido lo mismo que si ya estuvie- se entre las cosas humanas, siempre que se trata de las conveniencias de su propio parto, aunque, antes de nacer, en manera ninguna favorezca & un tercero. '''8.''' PAPINIANO; ''Cuestiones, libro III''.—El Empe rador Tito Antonino resolvió por rescripto, que no se perjudica el estado de los libres por el te- nor de un documento mal concebido. '''9.''' EL MISMO; ''Cuestiones, libro XXXI''.—En mu- chos articulos de nuestro derecho es peor la con- dición de las hembras, que la de los varones. '''10.''' ULPIANO; ''Comentarios à Sabino, libro I''.— Se pregunta, ¿A quién comparamos el hermafro dita? juzgo que preferentemente debe ser estí- mado como del sexo que en él prevalece. '''11.''' PAULO; ''Respuestas, libro XVIII.'' — Paulo respondió, que aquel que fué concebido viviendo el padre é ignorando la unión de su hija, aunque haya nacido después de la muerte del abuelo, no se reputa ser hijo legitimo de aquel de quien fué concebido. '''12.''' EL MISMO; ''Respuestas, libro XIX''.—Está ya recibido por razón de la autoridad del doctisimo varón Hipócrates, que el nacer al séptimo mes es parto perfecto; y por eso se ha de creer, que el que de justas nupcias nació al séptimo mes, es hijo legítimo. '''13.''' HERMOGENIANO; ''Epitome del Derecho, li- bro I''.—El esclavo abandonado por su señor en una causa capital à la suerte del juicio, aunque hubiere sido absuelto, no se hace libre. '''14.''' PAULO; ''Sentencias, libro IV''.—No son hijos, _______________<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> ltbojarms2i34m4ca1xjb97r87ujdml Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/893 102 417682 1652488 2026-04-29T16:51:33Z Alfredo Guzme Chicnes 95835 /* No corregido */ Página creada con « alguno hubiere sido fiadora la mujer, pero se convirtiese en provecho de ella lo que se recibió, no tiene lugar la excepción del Senadoconsulto, porque no se hace más pobre. § 1.- Asimismo, si por liberalidad hubiere hecho alguna cosa, como para que, condenado su padre, no sea vejado por causa del pago, no será amparada por el Senadoconsulto; porque el Senado las auxilia en los gravámenes de ellas mismas. '''22'''. PAULO; ''Reglas, libro VI''.- Si yo hubi… 1652488 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Alfredo Guzme Chicnes" />{{crv|825|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude> alguno hubiere sido fiadora la mujer, pero se convirtiese en provecho de ella lo que se recibió, no tiene lugar la excepción del Senadoconsulto, porque no se hace más pobre. § 1.- Asimismo, si por liberalidad hubiere hecho alguna cosa, como para que, condenado su padre, no sea vejado por causa del pago, no será amparada por el Senadoconsulto; porque el Senado las auxilia en los gravámenes de ellas mismas. '''22'''. PAULO; ''Reglas, libro VI''.- Si yo hubiere dado dinero á una mujer, para que se lo dé en pago, ó se lo prometa, á un acreedor mio , si ella se lo hubiere prometido, escribe Pomponio, que no tiene lugar el Senadoconsulto, porque obligada por la acción de mandato, parece que se obliga en causa propia. '''23'''. EL MISMO; ''Comentarios al Senadoconsulto Veleyano, libro único''. Si la mujer interrogada en derecho hubiere respondido que ella es heredera, si lo hubiere respondido sabiendo que no es heredera, no se entiende en manera alguna que fué fia- dora, porque engañó; pero si se creyó heredera, y engañada por este motivo hubiere respondido, juzgaron los más que se dá ciertamente acción con- tra ella, pero que es auxiliada con la excepción del Senadoconsulto. '''24.''' EL MISMO; ''De las fianzas de mujeres, libro único''.- Una mujer deudora, delegada por su acreedor, prometió por aquel a quien fué delegada; no usará de la excepción . § 1.- Pero si prometió dinero para que no fuese delegada, se entiende que fué fiadora. § 2.- Si hubiere tenido lugar el beneficio del Senadoconsulto, ¿compete acaso la acción contra el deudor principal inmediatamente que la mujer hubiere sido fiadora, ó si la mujer reclamara por la condicción lo pagado? Opino , que inmediatamente, y que no se ha de esperar el pago. § 3. Si la mujer hubiere sido fiadora por quien estuviese obligado por acción temporal, se restituirá la acción temporal, pero de suerte que desde la precedente causa se cuenten los tiempos continuos después de la restitución, aunque haya competido inmediatamente que la mujer fué fiadora. '''25.''' MODESTINO; ''Cuestiones nuevas, libro único''. -Si la señora hubiere mandado que se preste á un esclavo suyo, quedará obligada por la acción honoraria. § 1. Pero si hubiere sido fiadora por él, demandada en juicio, podrá ampararse contra el acreedor con la excepción del Senadoconsulto Veleyano , si esto no lo hubiere hecho por su propio negocio. '''26.''' ULPIANO ;'' Comentarios al Edicto , libro XXXVII.'' respondido una mujer que era suyo un esclavo aje- no, usará del beneficio del Senadoconsulto, como Si con ánimo de ser fiadora hubiere no, usará del beneficio del Senadoconsulto, como si hubiere sido fiadora ; pero si hubiere respondido por quien de buena fé le prestaba servidumbre , no se considera que fué fiadora. '''27.''' ΡΑΡΙΝΙΑNO; Respuestas, ''libro III''.- El que de buena fé atendió, al contratar, á la persona de la mujer, por razón de lo que, habiéndose recibido di-<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> mhnbkzjn9pp3mtrchbmhl50rpxe6ijt Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/43 102 417683 1652498 2026-04-29T18:37:33Z Sucdemagrana 49771 /* Corregido */ 1652498 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 41 —}}</noinclude>pués del anterior, el favorito de Cristóbal Colón, y el cual debe considerarse como otra de las principales fuentes donde formó su criterio. Contiene en la guarda blanca un interesante autógrafo suyo: copia de la carta latina de Paulo Toscanelli al canónigo de Lisboa, Fernando Martínez, sobre la existencia de nuevas regiones, y fué remitida a Colón por el mismo autor, junto con un mapa marítimo. Una particularidad importante de este libro, como del anterior del cardenal d'Ailly, es que ambos contienen algunas anotaciones principiadas por Cristóbal Colón y terminadas por su hermano don Bartolomé, quien no sólo le ayudó en sus cálculos y observaciones, sino que llegó a identificarse con él y en ocasiones le defendió enérgicamente. {{img float|file=Pg 43 - Manuscrito de Colón en italiano.png|align=right|width=150px}} La ''Historia Natural de C. Plinio'', traducción italiana de Landino, e impresa en 1489 en Venecia, contiene otra nota marginal de Cristóbal Colón. En esta nota, única conocida escrita por él en lengua italiana, dice haber dado el nombre de «Isla Española» (hoy Santo Domingo), a una isla donde se halla el ámbar o electrón. («Del ambra es cierto nascere in India soto tierra, he yo ne ho fato cavare in molti monti, in la isola de Feyti, vel de Ofir, vel de Cipango, a la quale habia posto nome Spagnola y ne o trovato pieça grande como el capo; ma no tota chiara, salvo de chiaro, y parda y otra negra, y vene asay.») De ''Giu'iano Dati'' hay un folleto impreso en Roma en 1493, de sólo cuatro hojas, y en la primera trae un grabado que representa la salida de Colón con sus tres carabelas al viaje del descubrimiento. Es la traducción del latín al toscano, en verso, de la carta en que Colón da cuenta al tesorero de los Reyes Católicos, Rafael Sánchez, de su gloriosa hazaña, pocos meses después de realizada. De esta famosa carta, que tan profunda sensación produjo en toda Europa, se hicieron algunas versiones durante la vida del Descubridor, siendo ésta la más antigua y notable.<ref>{{menor|Se conocen tres ediciones de esta obrita de Dati: el Museo Británico posee un ejemplar.}}</ref><noinclude></noinclude> 4s7igko2jc2xxfw82z6036e84yd6uss 1652499 1652498 2026-04-29T18:39:05Z Sucdemagrana 49771 1652499 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 41 —}}</noinclude>pués del anterior, el favorito de Cristóbal Colón, y el cual debe considerarse como otra de las principales fuentes donde formó su criterio. Contiene en la guarda blanca un interesante autógrafo suyo: copia de la carta latina de Paulo Toscanelli al canónigo de Lisboa, Fernando Martínez, sobre la existencia de nuevas regiones, y fué remitida a Colón por el mismo autor, junto con un mapa marítimo. Una particularidad importante de este libro, como del anterior del cardenal d'Ailly, es que ambos contienen algunas anotaciones principiadas por Cristóbal Colón y terminadas por su hermano don Bartolomé, quien no sólo le ayudó en sus cálculos y observaciones, sino que llegó a identificarse con él y en ocasiones le defendió enérgicamente. {{img float|file=Pg 43 - Manuscrito de Colón en italiano.png|align=right|width=150px}} La ''Historia Natural de C. Plinio'', traducción italiana de Landino, e impresa en 1489 en Venecia, contiene otra nota marginal de Cristóbal Colón. En esta nota, única conocida escrita por él en lengua italiana, dice haber dado el nombre de «Isla Española» (hoy Santo Domingo), a una isla donde se halla el ámbar o electrón. («Del ambra es cierto nascere in India soto tierra, he yo ne ho fato cavare in molti monti, in la isola de Feyti, vel de Ofir, vel de Cipango, a la quale habia posto nome Spagnola y ne o trovato pieça grande como el capo; ma no tota chiara, salvo de chiaro, y parda y otra negra, y vene asay.») De ''Giu'iano Dati'' hay un folleto impreso en Roma en 1493, de sólo cuatro hojas, y en la primera trae un grabado que representa la salida de Colón con sus tres carabelas al viaje del descubrimiento. Es la traducción del latín al toscano, en verso, de la carta en que Colón da cuenta al tesorero de los Reyes Católicos, Rafael Sánchez, de su gloriosa hazaña, pocos meses después de realizada. De esta famosa carta, que tan profunda sensación produjo en toda Europa, se hicieron algunas versiones durante la vida del Descubridor, siendo ésta la más antigua y notable.<ref>{{menor|Se conocen tres ediciones de esta obrita de Dati: el Museo Británico posee un ejemplar.}}</ref> {{np}}<noinclude></noinclude> p0gglkvzv7h4qgd0n2771iw1q5s2tun 1652501 1652499 2026-04-29T18:52:17Z Sucdemagrana 49771 1652501 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 41 —}}</noinclude>pués del anterior, el favorito de Cristóbal Colón, y el cual debe considerarse como otra de las principales fuentes donde formó su criterio. Contiene en la guarda blanca un interesante autógrafo suyo: copia de la carta latina de Paulo Toscanelli al canónigo de Lisboa, Fernando Martínez, sobre la existencia de nuevas regiones, y fué remitida a Colón por el mismo autor, junto con un mapa marítimo. Una particularidad importante de este libro, como del anterior del cardenal d'Ailly, es que ambos contienen algunas anotaciones principiadas por Cristóbal Colón y terminadas por su hermano don Bartolomé, quien no sólo le ayudó en sus cálculos y observaciones, sino que llegó a identificarse con él y en ocasiones le defendió enérgicamente. {{img float|file=Pg 43 - Manuscrito de Colón en italiano.png|align=right|width=150px}} La ''Historia Natural de C. Plinio'', traducción italiana de Landino, e impresa en 1489 en Venecia, contiene otra nota marginal de Cristóbal Colón. En esta nota, única conocida escrita por él en lengua italiana, dice haber dado el nombre de «Isla Española» (hoy Santo Domingo), a una isla donde se halla el ámbar o electrón. («Del ambra es cierto nascere in India soto tierra, he yo ne ho fato cavare in molti monti, in la isola de Feyti, vel de Ofir, vel de Cipango, a la quale habia posto nome Spagnola y ne o trovato pieça grande como el capo; ma no tota chiara, salvo de chiaro, y parda y otra negra, y vene asay.») De ''Giu'iano Dati'' hay un folleto impreso en Roma en 1493, de sólo cuatro hojas, y en la primera trae un grabado que representa la salida de Colón con sus tres carabelas al viaje del descubrimiento. Es la traducción del latín al toscano, en verso, de la carta en que Colón da cuenta al tesorero de los Reyes Católicos, Rafael Sánchez, de su gloriosa hazaña, pocos meses después de realizada. De esta famosa carta, que tan profunda sensación produjo en toda Europa, se hicieron algunas versiones durante la vida del Descubridor, siendo ésta la más antigua y notable.<ref name="Dati">{{menor|Se conocen tres ediciones de esta obrita de Dati: el Museo Británico posee un ejemplar.}}</ref> {{np}}<noinclude></noinclude> 5orz66ltz31ncn7urj6q2god8qr81by Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/44 102 417684 1652500 2026-04-29T18:52:03Z Sucdemagrana 49771 /* Corregido */ 1652500 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 42 —}}</noinclude>{{bc|[[File:Página de Historia Natural de Pilnio con anotación de Cristóbal Colón al margen.PNG]] {{menor|''Historia Natural'' de Plinio. Nota marginal de Cristóbal Colón}}}} Los ''Claros Varones'', de Plutarco, traducción castellana de Alfonso de Palencia, dos tomos en folio y caracteres góticos. Después del ''Imago Mundi'' y de la ''Historia rerum'', las célebres vidas paralelas de <ref follow="Dati"><small>de la edición gótica de Florencia, octubre de 1493{{Corr|.|,}} y otro de la hecha en caracteres romanos casi en la misma fecha. El ejemplar de la «Colombina», se imprimió en junio del mismo año.</small></ref><noinclude></noinclude> i994o1n4reop5vtcet7c7ox75mh2jwv Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/45 102 417685 1652502 2026-04-29T19:01:40Z Sucdemagrana 49771 /* Corregido */ 1652502 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 43 —}}</noinclude>griegos y romanos fueron la lectura predilecta de Cristóbal Colón; y en la obra se ven claramente, sobre todo en el tomo segundo, ya por las numerosas notas marginales, ya por el color que tienen los extremos inferiores de las páginas, las huellas de constantes registros e investigaciones. Diríase que el inmortal genovés, como han pretendido después otros hombres eminentes, ávido de empresas que marcaran nuevos rumbas a la humanidad, quería reproducir las hazañas de algunos de los héroes pintados por Plutarco. Marci Pauli: ''De consuetudinibus et condicionibus Orientalium...'' Es una versión latina de fray Francisco de Pepuriis que se supone impresa en Amberes por los años de 1485. He aquí otra obra que tuvo una influencia poderosa en las teorías geográficas del Descubridor, quien empleó todo su esfuerzo por dar con la ''Cipongo'' de Marco Polo. Se cree que este ejemplar fué de su uso particular, pasando a su hijo don Hernando. ''Oceana Decas. Opera'', etc. Esta obra de Pedro Mártir de Anglería fué impresa en Sevilla por el alemán Cromberger en 1511, en caracteres góticos. El ejemplar de la «Colombina» está incompleto; pero contiene una carta manuscrita de la isla española, con las tres carabelas, atribuída a Cristóbal Colón. Como se recordará, unía al Descubridor estrecha amistad con Pedro Mártir de Anglería. Esta circunstancia, la no menos notable de haberse escrito las ''Décadas Oceánicas'' en la misma época en que se desarrollaban los sucesos del descubrimiento, y las bellas cualidades de amor a la justicia y a la verdad que adornaban al autor, dan a su obra un valor excepcional. {{línea|5em}} Los libros cuyos títulos preceden, fueron los compañeros inseparables del descubridor de América. Cuando Bobadilla le mandó encadenado a España, como el más vulgar criminal de 1500, nada produjo más impresión en la ilustre víctima como el despojo de sus libros, hasta que los Reyes Católicos ordenaron que le fueran devueltos. «Tomóle también — dice el padre Las Casas — todos los libros y escrituras públicas que tenía en sus arcas, lo que más dolor le dió que todo».<ref>{{menor|''Historia de las Indias'', tomo II, cap. CLXXX.}}</ref> Y paso a ocuparme de una materia no menos interesante: el examen de los libros manuscritos que ponen a la vista los trabajos de catalogación hechos por el sabio y diligente fundador de la «Biblioteca Colombina».{{np}}<noinclude></noinclude> 5wqh9j3vb6aohdcitcx3ijf6vc5vcmq Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/637 102 417686 1652506 2026-04-29T21:48:39Z Yhuliana QC 95808 /* No corregido */ Página creada con «-Compete esta acción útil, también si no un cuadrúpedo, sino otro animal, causó el daño . <b>5. <span style="font-variant:small-caps;">Alfeno</span>; ''Digesto, libro II.''—</b> Al llevar un mozo de establo un caballo à la hosteria, el caballo olfateó á una mula; la mula tiró una coz , y quebró una pierna al mozo de establo; se consultaba, ¿se podría acaso ejercitar acción contra el dueño de la mula, porque ésta hubiese causado el daño? Respondi…» 1652506 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|571|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>-Compete esta acción útil, también si no un cuadrúpedo, sino otro animal, causó el daño . <b>5. <span style="font-variant:small-caps;">Alfeno</span>; ''Digesto, libro II.''—</b> Al llevar un mozo de establo un caballo à la hosteria, el caballo olfateó á una mula; la mula tiró una coz , y quebró una pierna al mozo de establo; se consultaba, ¿se podría acaso ejercitar acción contra el dueño de la mula, porque ésta hubiese causado el daño? Respondi , que se podía. {{c|'''TITULO II'''}} <div style="text-align: center;"> {{sc| COMENTARIOS Á LA LEY AQUILIA|negrita}} <small>[''''''Véase Cód. III. 35.''''']</small> <b>1. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> La ley Aquilia derogó todas las leyes que antes de ella trataron del daño con injuria, asi la de las Doce Tablas , como alguna otra que hubo; cuyas leyes no es necesario referir ahora. {{sec}} 1.— Cuya ley Aquilia es un Plebiscito, puesto que la presentó á la aprobación de la plebe el Tribuno de la plebe , Aquilio . <b>2. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Dispónese en el capitulo primero de la ley Aquilia: «que el que hubiere matado con in>>juria al esclavo ó á la esclava ajenos, á un cua- >>drúpedo, ó á una res, sea condenado á pagar al >>>dueño el precio mayor que aquello tuvo en >>>aquel año» . {{sec}} 1.— Y después dispónese además, que la acción fuese por el duplo contra el que negase . {{sec}} 2.— Asi , pues, según se ve, equipara con nuestros esclavos á los cuadrúpedos , que se cemprenden en la clase de ganados , y se tienen en piaras, como las ovejas, las cabras, los bueyes, los caba- llos, los mulos y los asnos. Pero pregúntase si los cerdos se contienen en la denominación de ganados; y con razón parece bien à Labeon que se contienen; pero el perro no se comprende en la denominación de ganados . Con más razón tampoco se comprenden en el número de éstos las fieras , como los osos, los leones , y las panteras ; pero los elefantes y los camellos son como de género mix- to, porque prestan el servicio de los jumentos, y es de fiera su naturaleza; y por lo tanto deben ser comprendidos en el primer capitulo . <b>3. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Si con injuria se hubiere matado á un esclavo ó á una esclava, tiene lugar la ley Aquilia. Con razón se añade, que se haya matado con injuria; porque no basta que se haya matado, sino que debe haberse hecho esto con injuria. <b>4. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Y así, si yo hubiere matado à un escla- vo tuyo , ladrón, que me acechaba, estaré exento de responsabilidad; porque la razón natural permite defenderse contra un peligro . {{sec}} 1.—La ley de las Doce Tablas permite matar al ladrón aprehendido de noche, con tal que, sin embargo, esto mismo se haga constar dando voces; pero al aprehendido de día permite matarlo solamente si éste se defendiera con arma, pero de modo que igualmente se haga constar dando voces . {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 0417hgru89ei5p8ph8qr3rjhvml73hx 1652507 1652506 2026-04-29T21:55:53Z Yhuliana QC 95808 1652507 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Yhuliana QC" />{{crv|571|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>—Compete esta acción útil, también si no un cuadrúpedo, sino otro animal, causó el daño. <b>5. <span style="font-variant:small-caps;">Alfeno</span>; ''Digesto, libro II.''—</b> Al llevar un mozo de establo un caballo à la hosteria, el caballo olfateó á una mula; la mula tiró una coz , y quebró una pierna al mozo de establo; se consultaba, ¿se podría acaso ejercitar acción contra el dueño de la mula, porque ésta hubiese causado el daño? Respondi , que se podía. {{c|'''TITULO II'''}} <div style="text-align: center;"> {{sc| COMENTARIOS Á LA LEY AQUILIA|negrita}} ''''''[Véase Cód. III. 35.]''''' <b>1. <span style="font variant:small caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> La ley Aquilia derogó todas las leyes que antes de ella trataron del daño con injuria, asi la de las Doce Tablas, como alguna otra que hubo; cuyas leyes no es necesario referir ahora. {{sec}} 1.— Cuya ley Aquilia es un Plebiscito, puesto que la presentó á la aprobación de la plebe el Tribuno de la plebe , Aquilio. <b>2. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Dispónese en el capitulo primero de la ley Aquilia:«que el que hubiere matado con in>>juria al esclavo ó á la esclava ajenos, á un cua- >>drúpedo, ó á una res, sea condenado á pagar al >>>dueño el precio mayor que aquello tuvo en >>>aquel año». {{sec}} 1.— Y después dispónese además, que la acción fuese por el duplo contra el que negase. {{sec}} 2.— Asi , pues, según se ve, equipara con nuestros esclavos á los cuadrúpedos , que se cemprenden en la clase de ganados , y se tienen en piaras, como las ovejas, las cabras, los bueyes, los caba- llos, los mulos y los asnos. Pero pregúntase si los cerdos se contienen en la denominación de ganados; y con razón parece bien à Labeon que se contienen; pero el perro no se comprende en la denominación de ganados . Con más razón tampoco se comprenden en el número de éstos las fieras , como los osos, los leones , y las panteras ; pero los elefantes y los camellos son como de género mix- to, porque prestan el servicio de los jumentos, y es de fiera su naturaleza; y por lo tanto deben ser comprendidos en el primer capitulo . <b>3. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Si con injuria se hubiere matado á un esclavo ó á una esclava, tiene lugar la ley Aquilia. Con razón se añade, que se haya matado con injuria; porque no basta que se haya matado, sino que debe haberse hecho esto con injuria. <b>4. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> Y así, si yo hubiere matado à un escla- vo tuyo , ladrón, que me acechaba, estaré exento de responsabilidad; porque la razón natural permite defenderse contra un peligro . {{sec}} 1.—La ley de las Doce Tablas permite matar al ladrón aprehendido de noche, con tal que, sin embargo, esto mismo se haga constar dando voces; pero al aprehendido de día permite matarlo solamente si éste se defendiera con arma, pero de modo que igualmente se haga constar dando voces . {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> n2a8y29gtnksucfwd3jgk6xm48uoziu Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/638 102 417687 1652510 2026-04-29T22:02:44Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652510 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|572|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude><b>5. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Pero si alguno hubiere matado a otro que le acometia a mano armada, tampoco se entenderá que lo mató con injuria; y si por miedo de muerte hubiere alguno matado á un ladrón, no se dudará que no está obligado por la ley Aquilia; pero si pudiendo prenderlo, prefirió matarlo, es más cierto que se entenderá que lo hizo con injuria, y por consiguiente quedará sujeto también á la ley Cornelia . {{sec}} 1.— Pero conviene que la injuria la entendamos aqui, no como respecto a la acción de injurias, cualquiera contumelia, sino lo que se hizo no se- gún derecho, esto es, contra derecho, á saber, si culpablemente hubiere alguno matado, y por esto concurren a veces ambas acciones , la de la ley Aquilia, y la de injurias; pero habrá dos estimaciones, unala del daño, y otra la de la contumelia. Así, pues, entenderemos aqui por injuria el daño causado con culpa, aun por aquel que no quiso causarlo . {{sec}} 2.— Y por esto preguntamos, si un furioso hu- biere causado el daño, ¿habrá la acción de la ley Aquilia? Y Pegaso dijo que no; porque ¿qué culpa habría en él, no estando en su juicio? Y esto es muy verdadero ; cesará, pues, la acción de la ley Aquilia, así como no es aplicable la ley Aquilia si un cuadrúpedo hubiere causado el daño, ó si hubiere caido una teja. Pero también si un infante hubiere causado el daño , deberá decirse lo mis mo. Pero si lo hubiere hecho un impúbero, dice Labeon, que puesto que se obliga por el hurto, queda él obligado también por la ley Aquilia; y opino que esto es verdad, si ya fuera capaz de injuria. {{sec}} 3.— Si enseñándolo hubiere el maestro herido ó matado á un esclavo, ¿quedará obligado por la ley Aquilia, cual si hubiere causado el daño con injuria? Y escribe Juliano, que queda obligado por la ley Aquilia el que enseñándolo había dejado tuerto al discípulo; luego con mucha más ra- zón se habrá de decir lo mismo si lo hubiere ma- tado. Pero propónese él este caso: un zapatero, dice, à un niño aprendiz, ingénuo, hijo de familia, que no haciamuy bien lo que le habia enseñado, le dió un golpe en la cerviz con la horma de un zapato, de tal suerte que al niño le vació un ojo; y por ello dice Juliano, que no compete ciertamente la acción de injurias, porque no le había dado el golpe para inferirle injuria, sino con objeto de reprenderle y de enseñarle; pero duda si la de arrendamiento, porque al que enseña le es permitido tan sólo unleve castigo. Pero no dudo que puede ejercitarse la acción de la ley Aquilia, <b>6. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios á Sabino, libro XXII.''—</b> porque la demasiada crueldad de un preceptor se considera como culpa. <b>7. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Por cuya acción dice que habrá de conseguir el padre lo que por el trabajo de su hijo haya de percibir de menos por causa del ojo inutilizado, y los gastos que hubiere hecho para su curación. {{sec}} 1.— Mas debemos entender matado, ya sea con espada, ya también con palo, o con otra ar- {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> cptlcsyga40fuyy8ronavh1ug9u2o41 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/639 102 417688 1652513 2026-04-29T22:08:25Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652513 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|573|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>ma, ó con las manos, si acaso lo hubiere extrangulado, ó si le acometió á patadas, ó á cabezadas, ó de cualquier otra manera . {{sec}} 2.— Pero si cargado uno más de lo justo dejare caer la carga, y hubiere matado á un esclavo, tiene lugar la ley Aquilia; porque estuvo en su arbitrio no cargarse asi. Porque también si ha- biendo alguien resbalado hubiere aplastado con la carga á un esclavo ajeno, dice Pegaso, que queda obligado por la ley Aquilia, pero sólo si ó se hubiere cargado más de lo justo, ó si con más negligencia hubiere pasado por sitio resbaladizo . {{sec}} 3.— Por tanto, si alguno hubiere causado el daño porque otro le empujó , escribe Próculo, que no queda obligado ni el que le empujó, porque no mató, ni el que fué empujado, porque no causó el daño con injuria; por lo que, se habrá de dar la acción del hecho contra el que empujó . {{sec}} 4.— Si ejercitándose alguno en la lucha, ó en el combate gimnico, ó los púgiles entre sí, hubiere uno matado al otro, si realmente el uno hubiere matado al otro en público certamen, no tiene lugar la ley Aquilia, porque se entiende causado el daño por causa de la gloria y del valor, no por injuria. Mas esto no procede respecto á un esclavo, porque suelen luchar los ingénuos; pero es procedente respecto al hijo de familia herido. Mas si hubiere herido al que se rendia, habrá lu- gar á la ley Aquilia; ó si mató al esclavo no en certamen, á no ser que esto se haya hecho consintiéndolo el dueño; porque entonces cesa la ley Aquilia. {{sec}} 5.— Pero si alguno hubiere herido levemente à un esclavo enfermo, y éste falleciere, con razón dice Labeon, que queda aquél obligado por la ley Aquilia, porque lo uno suele ser mortal para lo otro . {{sec}} 6.— Mas dice Celso, que importa mucho saber si lo haya matado, ó si haya dado causa à la muerte, para que el que dió causa a la muerte quede obligado no por la ley Aquilia, sino por la acción por el hecho . Por lo cual menciona al que por un medicamento dió un veneno, y dice , que dió causa á la muerte, à la manera que el que entregó una espada à un furioso; porque tampoco éste queda obligado por la ley Aquilia, sino por la acción por el hecho. {{sec}} 7.— Pero si alguno hubiere precipitado á otro de un puente, dice Celso, que ya si hubiere pere- cido por el mismo golpe, ó si inmediatamente se sumergió, ó cansado hubiere sucumbido vencido por la fuerza del rio, queda obligado por la ley Aquilia, del mismo modo que si alguno hubiese estrellado à un niño contra un peñasco . {{sec}} 8.— Dice Próculo, que si con impericia hubiere operado el médico á un esclavo, compete ó la acción de arrendamiento, ó la de la ley Aquilia. <b>8. <span style="font-variant:small-caps;">Gayo</span>; ''Comentarios al Edicto provincial, libro VII.''—</b> El mismo derecho hay, si malamente hubiere usado de un medicamento. Pero el que hubiere hecho bien la operación quirúrgica, y hubiere abandonado la curación, tampoco estará seguro, sino que se entiende que es reo de culpa. {{sec}} 1.— Dicese generalmente, que queda obligado por razón de culpa también el mulero, si por impericia no hubiere podido contener el impetu de las mulas, y éstas hubieren atropellado a un es- {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> fbwwxyym3m1hk561tmui2ehcydp7cvq Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/640 102 417689 1652515 2026-04-29T22:14:32Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652515 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|574|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>clavo ajeno. Lo mismo se dice, también si por su poca fuerza no hubiere podido contener el impetu de las mulas . Y no parece injusto, si la escasez de fuerzas se cuenta para la culpa, porque nadie debe pretender hacer aquello en lo que ó sabe, ó debe saber, que su insuficiencia de fuerzas ha de ser peligrosa para otro . El mismo derecho hay respecto á la persona del que por impericia ó falta de fuerzas no hubiere podido refrenar el impetu del caballo en que iba. <b>9. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Asimismo, si una partera hubiere dado un medicamento, y de resultas hubiere perecido la mujer, Labeon distingue, que si verdaderamente lo aplicó con sus manos , se entenderá que mató, y que si lo dió , para que la mujer se lo aplicase, se ha de dar la acción por el hecho; cuyo dictamen es verdadero , porque más bien que mató, dió causa para la muerte . {{sec}} 1.— Si por fuerza ó persuasión alguno administró á otro un medicamento ó por la boca, ó con lavativa, ó si lo untó con un veneno malo, queda sujeto á la ley Aquilia, asi como queda sujeta la comadrona que lo aplica. {{sec}} 2.— Si alguno hubiere matado de hambre a un esclavo, dice Neracio, que queda obligado por la acción por el hecho. {{sec}} 3.— Si habiendo hostigado al caballo hubieres hecho que mi esclavo que lo montaba se precipi- tase en un rio, y por esto hubiere perecido el esclavo, escribe Ofilio, que se ha de dar la acción por el hecho, de la misma manera que si llevado por uno mi esclavo á una emboscada hubiese sido muerto por otro . {{sec}} 4.— Pero si tirando unos el dardo por diver- sión, hubiere sido muerto un esclavo, ha lugar á la ley Aquilia. Mas si cuando tirando otros el dardo en el campo, el esclavo hubiere pasado por aquel lugar, deja de ser aplicable la ley Aquilia, porque no debió pasar intempestivamente por el campo de tiro de dardo; pero el que de intento dirigió contra él el dardo, quedará ciertamente obligado por la ley Aquilia, <b>10. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXII.''—</b> porque también el juego que causa daño es culpable. <b>11. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Asimismo escribe Mela, que si jugando algunos á la pelota, uno, habiéndole dado con más fuerza, la hubiere lanzado contra las manos de un barbero, y de esta manera hubiera sido cortado, habiéndose hundido la navaja, el cuello del esclavo, que el barbero tenia, cualquiera de ellos que tuviera la culpa queda sujeto à la ley Aquilia. Próculo dice, que la culpa es del barbero. Y, á la verdad, si afeitaba alli donde por costumbre se jugaba, ó donde el tránsito era frecuente, hay motivo para que se le impute; aunque tampoco se diga sin fundamento, que si alguno se hubiere confiado á un barbero que tuviera la silla en un sitio peligroso, debe él quejarse de sí mismo . {{sec}} 1.— Si uno sujeto, y otro mató, el que sujetó, como que dió causa para la muerte, queda obli- gado por la acción por el hecho . {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> ha1jmcyq2iz9zwv3lusjvn3pgs3jcjt Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/641 102 417690 1652519 2026-04-29T22:23:44Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652519 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|575|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{sec}} 2.— Pero si muchos hubieren herido al escla- vo, veamos si todos se obligan, cual si hubieren matado; y si ciertamente aparece por golpe de quién hubiere perecido, éste queda obligado , como si hubiere matado; pero si no se averiguase, dice Juliano que todos quedan obligados, cual si hubieren matado . Y aunque se ejercite la acción contra uno, los demás no quedan libres, porque en virtud de la ley Aquilia lo que uno paga no releva al otro , porque es pena. {{sec}} 3.— Escribe Celso, que si uno hubiere causa- do una herida mortal, y después otro hubiere re- matado, el primero no queda ciertamente obligado, como si hubiere matado, sino como habiendo herido, porque el agredido pereció por la otra he- rida; y que el segundo queda obligado, porque mató; lo que también á Marcelo le parece bien, y es más probable. {{sec}} 4.— Si muchos hubieren dejado caer una viga, y hubieren aplastado à un esclavo, igualmente parece bien á los antiguos, que todos queden responsables por la ley Aquilia. {{sec}} 5.— Próculo respondió , que asimismo hay la acción de la ley Aquilia contra aquel que había azuzado un perro , y hecho que mordiese a alguien, aunque no lo tuvo sujeto; pero Juliano dice, que queda obligado por la ley Aquilia tan sólo el que lo tuvo sujeto, é hizo que mordiese á al- guien; mas que si no lo tuvo sujeto, se ha de ejercitar la acción por el hecho . {{sec}} 6.— Mas la acción de la ley Aquilia compete al dueño, esto es , al señor. {{sec}} 7.— Si se hubiese causado daño con injuria al esclavo que yo te debiera devolver, dice Juliano, que me compete la acción de la ley Aquilia, y que yo te la he de restituir, cuando hubiere comenza- do á hacer la devolución. {{sec}} 8.— Pero si un esclavo sirviera de buena fe á alguno, ¿le compete acaso á éste la acción de la ley Aquilia? Y más bien se habrá de dar la acción por el hecho . {{sec}} 9.— Dice Juliano, que aquel a quien se le prestaron vestidos, no puede, si se le hubieren rasgado , ejercitar la acción de la ley Aquilia, sino que ésta compete al dueño . {{sec}} 10.— Discute Juliano, si el usufructuario ó el usuario tendria la acción de la ley Aquilia; y opino que es mejor que se haya de dar por esta cau- sa la acción útil . <b>12. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios á Sabino, libro X.''—</b> Pero también si el dueño de la propiedad hubiere herido ó matado al esclavo, sobre el que es mio el usufructo, se me ha de dar, á ejemplo de la de la ley Aquilia, acción contra él por la porción del usufructo, de suerte que también se comprenda en la estimación aquella parte del año en que aun no fué mio el usufructo . <b>13. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Un hombre libre tiene en su nombre la acción útil de la ley Aquilia; pues no tiene la directa , porque nadie es considerado dueño de sus miembros . Mas en nombre del fugitivo la tiene el dueño . {{sec}} 1.— Escribe Juliano, que si un hombre libre me sirviera de buena fe, me queda el mismo obligado por la ley Aquilia. {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> hidl1sne3rrjk0wyv91jkgltp45x9mr Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/642 102 417691 1652524 2026-04-29T22:32:07Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652524 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|576|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>{{sec}} 2.— Si se matara á un esclavo de la herencia, pregúntase quién ejercitará la acción de la ley Aquilia, no siendo nadie dueño de este esclavo; y dice Celso, que la ley quiso que los perjuicios se indemnizaran al dueño; luego la herencia será tenida por dueño, por lo que, adida la herencia, podrá el heredero ejercitar la acción. {{sec}} 3.— Si el esclavo legado hubiera sido muerto después de adida la herencia, la acción de la ley Aquilia compete al legatario, si no aceptó el le- gado después de la muerte del esclavo; pero si lo repudió , dice Juliano que es consiguiente decir que compete al heredero; <b>14. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXII.''—</b> pero si el mismo heredero lo hubiere matado, se dijo que se ha de dar al legatario acción contra él . <b>15. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> A esto escrito es consiguiente decir, que si el esclavo legado fuera muerto antes de adida la herencia, permanezca en el heredero la acción de la ley Aquilia adquirida por la herencia. Pero si hubiera sido herido antes de adida la herencia, la acción quedó ciertamente en la herencia, pero conviene que el heredero ceda estas cosas al legatario . {{sec}} 1.— Si un esclavo herido de muerte pereciere después prematuramente por ruina, ó naufragio, ú otra herida, no puede reclamarse por habérsele matado, sino como habiéndosele herido. Pero si manumitido ó enagenado pereció por causa de la herida, dice Juliano que puede reclamarse como habiéndosele matado. Y esto con tanta diversi- dad, porque es verdad que él fué muerto por ti entonces, cuando le herías, según se evidenció al fin muerto él; pero en el caso anterior la ruina no permitió que se evidenciara, si fué matado. Pero si hubieres dispuesto que el herido mortalmente fuese libre y heredero, y después hubiere muerto, su heredero no puede ejercitar la acción de la ley Aquilia, <b>16. <span style="font-variant:small-caps;">Marciano</span>; ''Reglas, libro IV.''—</b> porque la cosa llegó á este caso, desde el cual no puede em- pezar . <b>17. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Si el dueño hubiere matado á su escla- vo, quedará obligado por la acción por el hecho å favor del poseedor de buena fe, ó del que lo recibió en prenda. {{sec}} 1.— Si Stico fuera legado conjuntamente à dos, y uno de éstos lo hubiere repudiado muerto, opino que sólo el colegatario puede ejercitar la acción de la ley Aquilia, porque se entiende que por retroacción le acreció a él el dominio. <b>18. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios á Sabino, libro X.''—</b> Pero también si el que recibió en prenda un es- clavo, lo mató, ó lo hirió, puede ser demandado por la ley Aquilia y por la acción pignoraticia; pero el actor deberá contentarse con una ú otra. <b>19. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Mas si alguien hubiere matado a un es- {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> nlco4tuvvrf1remhjf87zlmdl6tnfml Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/643 102 417692 1652527 2026-04-29T22:41:26Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652527 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|577|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>clavo común, dice Celso, que es responsable por la ley Aquilia. Lo mismo es, también si le hubiere herido; <b>20. <span style="font-variant:small-caps;">El mismo</span>; ''Comentarios á Sabino, libro XLII.''—</b> por supuesto, respecto a la parte en que es dueño el que sea actor. <b>21. <span style="font-variant:small-caps;">El mismo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Dice la ley: <«el mayor precio que el esclavo hubiese tenido en aquel año»; cuya cláusula contiene la estimación del daño que causó . {{sec}} 1.— Mas el año se computa hacia atrás desde que alguien fué muerto. Pero si hubiere sido mor- talmente herido, y hubiera muerto después pasa- do largo intervalo, contaremos el año, según Juliano, desde que fué herido, aunque Celso escribe lo contrario . {{sec}} 2.— Pero ¿estimamos acaso su cuerpo sólo, en cuanto valiere cuando fuera muerto, ó más bien en cuanto nos importó que no hubiese sido matado? Y usamos de este derecho, que se haga la es- timación de lo que importa . <b>22. <span style="font-variant:small-caps;">Paulo</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XXII.''—</b> Por lo tanto, si mataste al esclavo que bajo pena prometi entregar, la utilidad viene comprendida en este juicio . {{sec}} 1.— Asimismo se estiman las cualidades inhe- rentes al cuerpo, si alguien hubiere matado a uno ó á una de los cómicos , ó de los músicos , ó de los gemelos, ó de una cuadriga, ó de un par de mulas; porque no sólo se ha de hacer la estimación del cuerpo muerto, sino que también se ha de tener cuenta de aquello en que se depreciaron los demás cuerpos . <b>23. <span style="font-variant:small-caps;">Ulpiano</span>; ''Comentarios al Edicto, libro XVIII.''—</b> Por esto escribe Neracio, que si hubiera sido muerto un esclavo instituido heredero , se comprende también la estimación de la herencia . {{sec}} 1.— Dice Juliano, que si hubiere sido muerto dero, ni el substituto, ni el legitimo habrán de conseguir por la acción de la ley Aquilia la estimación de la herencia, que no pudo competer al esclavo; cuya opinión es verdadera. Y por lo tanto, que sólo se hace estimación del precio, porque se considera que sólo esto le importa al substitu- to. Mas yo opino, que ni del precio se hace estima- ción, porque si fuese heredero, también sería libre. {{sec}} 2.— El mismo Juliano escribe, que si yo hu- biere sido instituido bajo la condición, si yo ma- numitiere å Stico, y Stico hubiera sido muerto después de la muerte del testador, habré de con- seguir en la estimación también el precio de la herencia; porque por la muerte dada no se cum- plió la condición. Pero si hubiera sido muerto vi- viendo el testador, deja de tener lugar la estimación de la herencia, porque se mira al mayor precio que antes tuvo . {{sec}} 3.— Escribe el mismo Juliano, que la estimación de un esclavo matado se refiere á la época del mismo año en que fué de más precio ; y que por lo tanto, también si a un hábil pintor se le hubiere cortado el dedo pulgar, y dentro del año {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> fozflnip2p8frgq96sbvyakwc3a8i2r Página:El Capital (1898).pdf/689 102 417693 1652529 2026-04-29T22:48:04Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652529 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp||EL CAPITAL|683}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |{{may|[[/Capítulo V]]}}.—''Proceso de trabajo y proceso de valorización''. (Proceso de trabajo.—Objeto de trabajo, materia prima, medio de trabajo.—Medios de producción.—Consumo productivo.—El proceso de trabajo como proceso de consumo de la fuerza de trabajo por el capitalista.—Proceso de formación de valor.—El valor de la fuerza de trabajo y la valorización de ésta en el proceso de trabajo son dos magnitudes distintas.—Proceso de valorización, génesis del capital.)|145 |{{brecha|2em}}I.—Proceso de trabajo|145 |{{brecha|2em}}II. Proceso de valerización|153 |{{may|[[/Capítulo VI]]}}.—''Capital constante y capital variable''|164 |{{may|[[/Capítulo VII]]}}.—''Tasa de la supervalía''|175 |{{brecha|2em}}I.—Grado de explotación de la fuerza de trabajo|175 |{{brecha|2em}}II.—Expresión del valor del producto en partes proporcionales del producto|183 |{{brecha|2em}}III.—La «última hora» de Senior|186 |{{brecha|2em}}IV.—El producto neto|190 |{{may|[[/Capítulo VIII]]}}.—''La jornada de trabajo''|191 |{{brecha|2em}}I.-Límites de la jornada de trabajo|191 |{{brecha|2em}}II.—El hambre canina de sobretrabajo. Fabricante y boyardo|195 |{{brecha|2em}}III.—Ramas de la industria inglesa sin limitación legal de la explotación. (Fabricación de encajes.—Alfarería.—Fósforos.—Papeles pintados.—Panadería.—Ferrocarriles.—Talleres de modas.—Herrería.)|202 |{{brecha|2em}}IV.—Trabajo diurno y nocturno. El sistema de los relevos. (Industrias metalúrgicas.)|214 |{{brecha|2em}}V.—La lucha por la jornada normal de trabajo. Leyes coercitivas para alargar la jornada desde mediados del siglo {{asc|XIV}} hasta fines del siglo {{asc|XVII}}. (Desconsideración del capital para con la salud y la duración de la vida del trabajador.—Estatutos ingleses de trabajadores.—Límites de la jornada de trabajo en el siglo {{asc|XVII}} hasta la época de la gran industria.)|221 |{{brecha|2em}}VI.—La lucha por la jornada normal de trabajo. Limitación legal coercitiva del tiempo de trabajo. Legislación inglesa sobre las fábricas de 1833 á 1864. (Ley de 1833.—De 1844.—De 1847.—De 1850.—Fabricación de sederías.—Imprentas.—Tintorerías y blanquerías.)|233 |{{brecha|2em}}VII.—La lucha por la jornada normal de trabajo. Influencia de la legislación fabril inglesa sobre otros países|251 |{{may|[[/Capitulo IX]]}}.—''Tasa y cantidad de la supervalía''|256 |nfila19=1|{{c|CUARTA SECCIÓN}} {{c|Producción de la supervalía relativa.|bold}} |{{may|[[/Capítulo X]]}}.—''Concepto de la supervalía relativa''|265}}<noinclude>{{may|[[/Capítulo XI]]}}.—''Cooperación''. (Punto de partida de la producción capitalista; su diferencia cuantitativa de la industria gremial.—Trabajo social medio.—Economía en los</noinclude> 6ptn1x69sccgut8izd5e7yba1h8r63b Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/656 102 417694 1652531 2026-04-29T22:53:20Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652531 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|590|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>contados trescientos sesenta y cinco días desde el día de la herida, y el último estará obligado al mayor precio en que pudiere ser vendido el esclavo en el año inmediato al en que dejó de vivir; en lo que estará también el precio de la herencia. Luego por razón de la muerte de un mismo esclavo, uno pagará mayor, y otro menor estimación; y no es de extrañar, porque se entiende que el uno y el otro mataron al esclavo por diversa causa , y en diversos tiempos . Pero si alguno juzgare que absurdamente se establece esto por nosotros, piense, que mucho más absurdamente se establecería, que ni uno ni otro quedasen obligados por la ley Aquilia, ó que preferentemente uno, no debiendo quedar impunes los delitos, ni pudiéndose determinar fácilmente cuál de los dos esté preferentemente obligado por la ley. Mas puede probarse con innumerables casos, que por la común utilidad se han admitido por derecho civil muchas cosas contra lo razonable de una discusión; me contentaré con haber expuesto entretanto un solo caso. Cuando para hurtarla, hubieren cogido mu- chos una viga ajena, que cada uno no podría llevarse, se estima que todos están obligados por la acción de hurto, aunque apurando el razonamiento pueda decirse , que ninguno de ellos queda obligado, porque es verdad que ninguno la quitó. <b>'''52. [53.]''' {{Versalita|Alfeno}}; ''Digesto, libro II.'' —</b> Si un esclavo hubiese muerto de las heridas, y esto no hubiese sucedido por ignorancia del médico, ó por negligencia del dueño, debidamente se reclama por la acción de injuria respecto á la muerte de aquél. {{sec}} 1.— Un ventero había puesto de noche en una senda un farol sobre una piedra, cierto pasajero lo quitó , el ventero, habiéndole alcanzado, le pedia el farol, y retenia asido al fugitivo; éste, para que le soltase, habia comenzado á golpear al ventero con un látigo que tenia en la mano, en el cual había un aguijón oculto; habiéndose hecho por esto mayor la riña, el ventero le había vaciado un ojo al que le habia quitado el farol; consultaba, ¿se consideraria acaso que no causó daño con in- juria, porque habia sido golpeado primero con el látigo? Respondi, que si de intento no le hubiese sacado el ojo, no parece que causó daño con in- juria, porque la culpa estaba en aquel que primero pegó con el látigo; pero que si primero nohubiese sido golpeado por éste, sino que cuando queria quitarle el farol hubiese reñido con él, el daño parecia hecho por culpa del ventero. {{sec}} 2.— En la cuesta Capitolina llevaban unas mu- las dos carros cargados; los carreteros del primer carro sostenian por las ruedas el carro, que había cejado, para que con facilidad lo llevasen las mu las; mientras tanto el carro que estaba más arriba comenzó á ir hacia atrás, y cuando los carreteros que se hallaban entre los dos carros salieron de en medio, el segundo carro, impelido por el prime- ro, retrocedió, y magulló á un muchacho de cierto individuo ; el dueño del muchacho consultaba, ¿contra quién debería él intentar la acción? Respondi, que en el mismo caso habia sido planteado el derecho, porque si los carreteros que habian sostenido el carro de arriba se hubiesen apartado {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> a07etsrxbhp59jjwi9xa50jhopfed18 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/655 102 417695 1652533 2026-04-29T22:59:57Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652533 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|589|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>vo hubiere causado algún daño en bienes de la herencia, y hecho libre causara daño en los mis- mos bienes, quedará obligado por una y otra acción, porque estas cosas son objeto del uno y del otro hecho . <b>'''49. [50.]''' {{Versalita|Ulpiano}}; ''Disputas, libro IX.'' —</b> Si alguno, habiendo hecho humo, hubiere ahuyentado abejas ajenas, ó también las hubiere matado, más bien parece que dió causa á la muerte, que no que las mató; y por esto se obligará por la acción por el hecho. {{sec}} 1.— Lo que se dice, que el daño causado con injuria se persigue por la ley Aquilia, habrá de entenderse de este modo , que se repute daño cau- sado con injuria el que con el mismo daño hubiere producido la injuria, á no ser que hubiere sido hecho precisandolo una fuerza grande, como escribe Celso del que cortó las casas vecinas para contener un incendio; porque escribe que en este caso deja de tener lugar la acción de la ley Aquilia, pues impulsado por justo miedo cortó las casas vecinas , para que hasta él no llegase el fuego , y ya sea que llegase el fuego, ó que antes fuera apagado , opina que deja de tener lugar la acción de la ley Aquilia. <b>'''50. [51.]''' {{Versalita|El mismo}}; ''Opiniones, libro VI.'' —</b> El que demolió la casa ajena contra la voluntad de su dueño, y en aquel lugar construyó baños con- tra el derecho natural, porque lo edificado pertenece al dueño del suelo, queda también sujeto á esta acción por razón del daño causado. <b>'''51. [52.]''' {{Versalita|Juliano}}; ''Digesto, libro LXXXVI.'' —</b> Un esclavo fué herido de tal modo, que se creia cierto que habia de morir de aquella herida, des- pués en el tiempo intermedio fué instituido heredero, y herido posteriormente por otro, murió; pregunto, ¿por la ley Aquilia se podrá reclamar contra ambos por razón de la muerte? Respondió , que ciertamente se dice por el vulgo , que mató el que de algún modo dió causa para la muerte, pero que por la ley Aquilia se consideró que quedaba obligado solamente el que, habiendo empleado la fuerza, y como por su mano, hubiese dado causa para la muerte, habiendo tomado, por supuesto, esta interpretación de la palabra, de caedere (matar) y de caedes (muerte) . También se juzgó que quedan obligados por la ley Aquilia, no sólo aquellos que hirieron de tal modo, que inmediatamente privaron a uno de la vida, sino también aquellos por cuyas heridas hubiese la certeza de que alguien dejará de vivir. Asi, pues, si alguno hubiere hecho à un esclavo una herida mortal, y en este intervalo otro le hubiere herido de tal modo, que fue- se muerto más pronto de lo que había de morir por la primera herida, se ha de determinar, que uno y otro quedan obligados por la ley Aquilia. {{sec}} 1.— Y esto es conforme a la autoridad de los antiguos, los cuales, cuando un mismo esclavo hubiese sido herido por muchos, de suerte que no apareciera por la herida de quién hubiese muerto, juzgaron que todos estaban obligados por la leyAquilia. {{sec}} 2.— Mas no se hará del muerto la misma estimación respecto á la persona de uno y de otro; porque el que primero hirió, pagará tanto cuanto más haya valido el esclavo en el año próximo , {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> 9x767vpjoj1rmcz58hrlyvdx5xmo9m8 Página:Cuerpo del derecho civil romano a doble texto (IA cuerpodelderechocivilromanoP1T1).pdf/654 102 417696 1652539 2026-04-29T23:11:50Z Yhuliana QC 95808 /* Corregido */ 1652539 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Yhuliana QC" />{{crv|588|Digesto.— Libro : Título}} {{EncabezadoBilingüe|d}}</noinclude>heredero á éste, ni habiendo regresado podrás reclamar en virtud del postliminio por lo que se hubiere hecho cuando estabas en poder de los enemigos ; y esto no podrá constituirse de otro modo sin grande perjuicio de los descendientes póstumos, que fueren herederos de sus padres. Lo mismo diremos también respecto de los árboles cortados furtivamente en el mismo tiempo . Opino que puede decirselo mismo también respecto de esta acción, de lo que se hizo por fuerza ó clandestinamente, ya si alguno lo hubiere he- cho habiéndosele prohibido, ya si hubiere resultado que él debió entender que le habria de ser prohibido, si lo hubiesen sabido, por aquellos à quienes pertenecía la herencia . <b>'''44. [45.]''' {{Versalita|Ulpiano}}; ''Comentarios á Sabino, libro XLII.'' —</b> En la ley Aquilia se comprende tam- bién la culpa levisima. {{sec}} 1.— Cuando un esclavo hiere ó mata sabién- dolo su dueño, no hay duda de que su dueño se obliga por la ley Aquilia; <b>'''45. [46.]''' {{Versalita|Paulo}}; ''Comentarios á Sabino, libro X.'' —</b> en este caso la noticia la tomamos en lugar de tolerancia, para que el que pudo impedirlo quede obligado, si no lo hubiere hecho . {{sec}} 1.—Se puede ejercitar la acción de la ley Aquilia aun habiendo sanado el esclavo herido. {{sec}} 2.— Si hubieres matado á mi esclavo, teniéndo- lo por libre, quedarás obligado por la ley Aquilia. {{sec}} 3.— Cuando saltando dos por encima de una hoguera de paja, corrieron al mismo tiempo, y ambos cayeron, y uno fué consumido por las lla- mas, nada puede reclamarse por tal motivo, si no se entiende que el uno fué echado por el otro . {{sec}} 4.— Los que no pudiéndose defender de otro modo, hubieren contraido la culpa de un daño, son irresponsables; porque todas las leyes y todos los derechos permiten repeler la fuerza con la fuerza. Pero si por defenderme hubiere yo tirado una piedra á mi adversario, pero no á éste, sino á un transeunte hubiere yo herido , quedaré obligado por la ley Aquilia; porque se concede herir á aquel solo que emplea la fuerza, y esto, si se hubiera hecho tan sólo por causa de defensa, no también por la de venganza. {{sec}} 5.—El que derribó una pared que estaba firme, queda obligado á su dueño por la acción de daño con injuria . <b>'''46. [47.]''' {{Versalita|Ulpiano}}; ''Comentarios á Sabino, libro L.''—</b> Si se ejercitó la acción de la ley Aquilia por haber sido herido un esclavo, después, muer- to de la misma herida, puede no obstante reclamarse por la ley Aquilia. <b>'''47. [48.]''' {{Versalita|Juliano}}; ''Digesto, libro LXXXVI.'' —</b> Pero si hecha la estimación en el primer juicio, después, muerto el esclavo, hubiere intentado el dueño reclamar por haber sido matado, será re- pelido opuesta la excepción de dolo malo; para que por ambos juicios no consiga nada más de lo que debería conseguir, si al principio hubiese de- mandado por haber sido muerto el esclavo. <b>'''48. [49.]''' {{Versalita|Paulo}}; ''Comentarios al Edicto, libro'' ''XXXIX.'' —</b> Si antes de adida la herencia un escla- {{línea|3em|e=1em}}<noinclude>{{PieBilingüe|d}}</noinclude> o2eqkdyabftrf3x76o6snfvw64cgtru Página:El Capital (1898).pdf/690 102 417697 1652540 2026-04-29T23:25:04Z Ignacio Rodríguez 3603 /* Corregido */ 1652540 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|684|CARLOS MARX|}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |{{may|[[/Capítulo XI]]}}.—''Cooperación''. (Punto de partida de la producción capitalista; su diferencia cuantitativa de la industria gremial.—Trabajo social medio.—Economía en los medios de producción.--Fuerzas productivas sociales del trabajo cooperativo.--Formas anteriores de la cooperación.--Su forma capitalista.)|274 |{{may|[[/Capítulo XII]]}}.--''División del trabajo y manufactura''|287 |{{brecha|2em}}I.--Doble origen de la manufactura|287 |{{brecha|2em}}II.--El trabajador parcelario y su herramienta|289 |{{brecha|2em}}III.--Las dos formas fundamentales de la manufactura. Manufactura heterogénea y manufactura orgánica|292 |{{brecha|2em}}IV.--División del trabajo en la manufactura y división del trabajo en la sociedad|300 |{{brecha|2em}}V.--Carácter capitalista de la manufactura|308 |{{may|[[/Capítulo XIII]]}}.--''Maquinaria y grande industria''|316 |{{brecha|2em}}I.--Desarrollo de la maquinaria|316 |{{brecha|2em}}II.--Valor transmitido al producto por la maquinaria|330 |{{brecha|2em}}III.--Efectos inmediatos del empleo de las máquinas sobre el obrero|338 |{{brecha|4em}}A.--Apropiación de fuerzas de trabajo adicionales por el capital. Trabajo de las mujeres y de los niños|345 |{{brecha|4em}}B.--Prolongación de la jornada de trabajo|345 |{{brecha|4em}}C.--Intensificación del trabajo|351 |{{brecha|2em}}IV.--La fábrica|360 |{{brecha|2em}}V.--Lucha entre el obrero y la máquina|367 |{{brecha|2em}}VI.--La teoría de la compensación para los obreros desalojados por la maquinaria|377 |{{brecha|2em}}VII.--Repulsión y atracción de obreros al desarrollarse el empleo de las máquinas. Crisis de la industria algodonera|385 |{{brecha|2em}}VIII.--Revolución operada por la gran industria en la manufactura, el oficio y el trabajo á domicilio|397 |{{brecha|4em}}A.--Supresión de la cooperación basada en el oficio y la división del trabajo|397 |{{brecha|4em}}B.--Reacción de la fábrica sobre la manufactura y el trabajo á domicilio|398 |{{brecha|4em}}C.--La manufactura moderna|400 |{{brecha|4em}}D.--El moderno trabajo á domicilio. (Fabricación de encajes.--Trenzado de paja.)|403 |{{brecha|4em}}E.--Paso de la manufactura moderna y del trabajo á domicilio á la gran industria. Aceleración de esta revolución por la aplicación de las leyes sobre fábricas á esos modos de explotación. (La máquina de coser.)|403 |{{brecha|2em}}IX.--Legislación fabril. (Cláusulas relativas á la salud y la educación.) Su generalización en Inglaterra. (Industria minera.)|416 |{{brecha|2em}}X.--Gran industria y agricultura|437 |nfila27=1|{{c|QUINTA SECCIÓN}} {{c|Producción de la supervalía absoluta y relativa.|bold}} |{{may|[[/Capítulo XIV]]}}.--''Supervalía absoluta y supervalía relativa''|440}}<noinclude></noinclude> mpbe2is3x8ixy4wmkpth82wrsl49uae 1652541 1652540 2026-04-29T23:46:03Z Ignacio Rodríguez 3603 -- 1652541 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Ignacio Rodríguez" />{{cp|684|CARLOS MARX|}} {{d|Páginas|underline|menor}}</noinclude>{{icp|n=2|autolinks=El Capital (1898) |{{may|[[/Capítulo XI]]}}.—''Cooperación''. 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Manufactura heterogénea y manufactura orgánica|292 |{{brecha|2em}}IV.—División del trabajo en la manufactura y división del trabajo en la sociedad|300 |{{brecha|2em}}V.—Carácter capitalista de la manufactura|308 |{{may|[[/Capítulo XIII]]}}.—''Maquinaria y grande industria''|316 |{{brecha|2em}}I.—Desarrollo de la maquinaria|316 |{{brecha|2em}}II.—Valor transmitido al producto por la maquinaria|330 |{{brecha|2em}}III.—Efectos inmediatos del empleo de las máquinas sobre el obrero|338 |{{brecha|4em}}A.—Apropiación de fuerzas de trabajo adicionales por el capital. 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(Fabricación de encajes.—Trenzado de paja.)|403 |{{brecha|4em}}E.—Paso de la manufactura moderna y del trabajo á domicilio á la gran industria. Aceleración de esta revolución por la aplicación de las leyes sobre fábricas á esos modos de explotación. (La máquina de coser.)|403 |{{brecha|2em}}IX.—Legislación fabril. (Cláusulas relativas á la salud y la educación.) Su generalización en Inglaterra. 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} di5j6ya416jx5xswld0ytwiascaz2ie Página:La leyenda del Cid.djvu/28 102 417699 1652607 2026-04-30T02:22:50Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoem|start=stanza|end=stanza| Era que ya comenzaban sus pueblos á rehacerse, y por tierras á extenderse que á los árabes ganaban. :Era que ya amanecía el albor de aquella aurora que de la fortuna mora la estrella apagar debia. :Era, en fin, que ya la mano del Dios que humilla y levanta, comenzaba la fe santa á levantar del cristiano. :En la edad pues en que empieza mi cuento, con el risueño albor de un dia abrileño (según la historia lo reza) :asumia… 1652607 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|2|LA LEYENDA DEL CID}}{{línea}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| Era que ya comenzaban sus pueblos á rehacerse, y por tierras á extenderse que á los árabes ganaban. :Era que ya amanecía el albor de aquella aurora que de la fortuna mora la estrella apagar debia. :Era, en fin, que ya la mano del Dios que humilla y levanta, comenzaba la fe santa á levantar del cristiano. :En la edad pues en que empieza mi cuento, con el risueño albor de un dia abrileño (según la historia lo reza) :asumia en su persona la autoridad real suprema don Fernando, en real diadema vuelta la condal corona. :Sancho el Mayor, rey navarro su padre, le dio esta herencia porque gozara existencia par con su aliento bizarro. :li hijo, con la osadía y el valor de él heredados, fué ensanchando sus estados palmo á palmo cada dia; :y al burgo ruin dando creces, en donde lus fundadores fueron los legisladores de Castilla á un tiempo y jueces, :fué extendiendo los cimientos de una capital cristiana, que á amparo de su ley gana cada año acrecentamientos. }}<noinclude></noinclude> 6cgi66ztkvoda31gvfa74t3cfvxscv7 1652608 1652607 2026-04-30T02:22:57Z Eievie 92979 1652608 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|2|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| Era que ya comenzaban sus pueblos á rehacerse, y por tierras á extenderse que á los árabes ganaban. :Era que ya amanecía el albor de aquella aurora que de la fortuna mora la estrella apagar debia. :Era, en fin, que ya la mano del Dios que humilla y levanta, comenzaba la fe santa á levantar del cristiano. :En la edad pues en que empieza mi cuento, con el risueño albor de un dia abrileño (según la historia lo reza) :asumia en su persona la autoridad real suprema don Fernando, en real diadema vuelta la condal corona. :Sancho el Mayor, rey navarro su padre, le dio esta herencia porque gozara existencia par con su aliento bizarro. :li hijo, con la osadía y el valor de él heredados, fué ensanchando sus estados palmo á palmo cada dia; 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:y al burgo ruin dando creces, en donde lus fundadores fueron los legisladores de Castilla á un tiempo y jueces, :fué extendiendo los cimientos de una capital cristiana, que á amparo de su ley gana cada año acrecentamientos. }}<noinclude></noinclude> 3qnbz5g5xfiewjjn1m5gtbe7stbbskx 1652622 1652611 2026-04-30T02:36:46Z Eievie 92979 /* Corregido */ 1652622 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Eievie" />{{crv|2|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Era que ya comenzaban sus pueblos á rehacerse, y por tierras á extenderse que á los árabes ganaban. :Era que ya amanecia el albor de aquella aurora que de la fortuna mora la estrella apagar debia. :Era, en fin, que ya la mano del Dios que humilla y levanta, comenzaba la fe santa á levantar del cristiano. :En la edad pues en que empieza mi cuento, con el risueño albor de un dia abrileño (segun la historia lo reza) :asumia en su persona la autoridad real suprema don Fernando, en real diadema vuelta la condal corona. :Sancho el Mayor, rey navarro su padre, le dió esta herencia porque gozara existencia par con su aliento bizarro. :El hijo, con la osadía y el valor de él heredados, fué ensanchando sus estados palmo á palmo cada dia; :y al burgo ruin dando creces, en donde los fundadores fueron los legisladores de Castilla á un tiempo y jueces, :fué extendiendo los cimientos de una capital cristiana, que á amparo de su ley gana cada año acrecentamientos. }}<noinclude></noinclude> sr32nsbfd94magdoonpdwqmi3x1pa5d Página:La leyenda del Cid.djvu/29 102 417700 1652610 2026-04-30T02:24:37Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y es que está ya ardiendo el rayo con que ha de apagar Castilla la luna mora, que aun brilla desde Calpe hasta el Moncayo: :y que se traba y prolonga ya aquella lucha bizarra, que concluyo en la Alpujarra comenzando en Covadonga. :Era, en fin, que ya los soles de siete siglos corrían, que hacer señores debian del mundo á los españoles; :y aquella fe castellana audaz, ignara y grosera, tal vez salvó á Europa entera de ser… 1652610 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|3|CAPÍTULO I}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y es que está ya ardiendo el rayo con que ha de apagar Castilla la luna mora, que aun brilla desde Calpe hasta el Moncayo: :y que se traba y prolonga ya aquella lucha bizarra, que concluyo en la Alpujarra comenzando en Covadonga. :Era, en fin, que ya los soles de siete siglos corrían, que hacer señores debian del mundo á los españoles; :y aquella fe castellana audaz, ignara y grosera, tal vez salvó á Europa entera de ser hoy mahometana. :Por aquel valor salvaje y aquella fe intransigente, que á la ilustración de Oriente jamás rindió vasallaje, :volvió á pasar el Estrecho la raza de Agar vencida, y hoy de la Europa es la vida y la ilustración un hecho. :Bendita, pues, la ignorancia de aciuel nuestro fanatismo, que dio á nuestro patriotismo tanta fe, tanta constancia: :y bendito nuestro atraso, que hizo culta y floreciente á Europa, á la .irabe gente cerrando de lüiropa el paso. :Siete siglos nos batimos: siete centurias de glorias, que han llenado las historias con las hazañas cpie hicimos. }}<noinclude></noinclude> bhnathw2krxpqezhksjqxzlxuyolfoe 1652613 1652610 2026-04-30T02:25:51Z Eievie 92979 1652613 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|3|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y es que está ya ardiendo el rayo con que ha de apagar Castilla la luna mora, que aun brilla desde Calpe hasta el Moncayo: :y que se traba y prolonga ya aquella lucha bizarra, que concluyo en la Alpujarra comenzando en Covadonga. :Era, en fin, que ya los soles de siete siglos corrían, que hacer señores debian del mundo á los españoles; :y aquella fe castellana audaz, ignara y grosera, tal vez salvó á Europa entera de ser hoy mahometana. :Por aquel valor salvaje y aquella fe intransigente, que á la ilustración de Oriente jamás rindió vasallaje, :volvió á pasar el Estrecho la raza de Agar vencida, y hoy de la Europa es la vida y la ilustración un hecho. :Bendita, pues, la ignorancia de aciuel nuestro fanatismo, que dio á nuestro patriotismo tanta fe, tanta constancia: :y bendito nuestro atraso, que hizo culta y floreciente á Europa, á la .irabe gente cerrando de lüiropa el paso. :Siete siglos nos batimos: siete centurias de glorias, que han llenado las historias con las hazañas cpie hicimos. }}<noinclude></noinclude> bk6x0xaof0exrimfhrm8toebh771bej 1652620 1652613 2026-04-30T02:35:22Z Eievie 92979 /* Corregido */ 1652620 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Eievie" />{{crv|3|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y es que está ya ardiendo el rayo con que ha de apagar Castilla la luna mora, que áun brilla desde Calpe hasta el Moncayo: :y que se traba y prolonga ya aquella lucha bizarra, que concluyó en la Alpujarra comenzando en Covadonga. :Era, en fin, que ya los soles de siete siglos corrian, que hacer señores debian del mundo á los españoles; :y aquella fe castellana audaz, ignara y grosera, tal vez salvó á Europa entera de ser hoy mahometana. :Por aquel valor salvaje y aquella fe intransigente, que á la ilustracion de Oriente jamás rindió vasallaje, :volvió á pasar el Estrecho la raza de Agar vencida, y hoy de la Europa es la vida y la ilustracion un hecho. :Bendita, pues, la ignorancia de aquel nuestro fanatismo, que dió á nuestro patriotismo tanta fe, tanta constancia: :y bendito nuestro atraso, que hizo culta y floreciente á Europa, á la árabe gente cerrando de Europa el paso. :Siete siglos nos batimos: siete centurias de glorias, que han llenado las historias con las hazañas que hicimos. }}<noinclude></noinclude> tgeagbv0k00evasd1yphjy608kftct5 Página:La leyenda del Cid.djvu/30 102 417701 1652614 2026-04-30T02:26:26Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y de una de estas centurias, gloria de España, á hablar voy, mientras á la España de hoy desgarran sueltas las furias. :Del poeta es la misión: su voz al pueblo dirige cuando al pueblo más aflige alguna desolación. :Hoy, en vez de ser profetas del porvenir desastrado, consuelan con lo pasado á sus pueblos los poetas. :Cual las ij'olondrinas son. que no echan nunca en olvido el muro en que hicieron nido en la pasada estac… 1652614 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|4|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y de una de estas centurias, gloria de España, á hablar voy, mientras á la España de hoy desgarran sueltas las furias. :Del poeta es la misión: su voz al pueblo dirige cuando al pueblo más aflige alguna desolación. :Hoy, en vez de ser profetas del porvenir desastrado, consuelan con lo pasado á sus pueblos los poetas. :Cual las ij'olondrinas son. que no echan nunca en olvido el muro en que hicieron nido en la pasada estación; :porque siendo hija del cielo la poesía divina, cuando el presente declina tiende ella al pasado el vuelo; :y mirado este á través del tiempo y de la distancia, cobra vida é importancia y más poético es. :Depurado y desprendido de las mortales miserias, por las sociales lacerias no le vemos ya roido. :Sólo los recuerdos son veneros de poesía: siempre cree de más valía lo perdido el corazón. :Aun imberbe, á mi nación se lo dije; y hoy en dia que es cana la barba mia, no he cambiado de opinión. }}<noinclude></noinclude> 78lmtxt3824ei8indj0bxhym32rrnwg 1652619 1652614 2026-04-30T02:34:06Z Eievie 92979 /* Corregido */ 1652619 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Eievie" />{{crv|4|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Y de una de estas centurias, gloria de España, á hablar voy, mientras á la España de hoy desgarran sueltas las furias. :Del poeta es la mision: su voz al pueblo dirige cuando al pueblo más aflige alguna desolacion. :Hoy, en vez de ser profetas del porvenir desastrado, consuelan con lo pasado á sus pueblos los poetas. :Cual las golondrinas son, que no echan nunca en olvido el muro en que hicieron nido en la pasada estacion; :porque siendo hija del cielo la poesía divina, cuando el presente declina tiende ella al pasado el vuelo; :y mirado este á través del tiempo y de la distancia, cobra vida é importancia y más poético es. :Depurado y desprendido de las mortales miserias, por las sociales lacérias no le vemos ya roido. :Sólo los recuerdos son veneros de poesía: siempre crée de más valía lo perdido el corazon. :Aun imberbe, á mi nacion se lo dije; y hoy en dia que es cana la barba mia, no he cambiado de opinion. }}<noinclude></noinclude> t89fem7czhggrhl0uwgh7mhjddl7g8x Página:La leyenda del Cid.djvu/31 102 417702 1652615 2026-04-30T02:27:53Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Política ni la tengo ni me podrán convencer de que una es fuerza tener, ni con ninguna me avengo. :Tal vez lo entiendo yo mal : pero mi opinión sería C[uc hiciera la patria mia política nacional. :Mas política de bando ni me place ni la entiendo, y sólo un poeta siendo no tengo ambición de mando. :Basta, pues, de digresiones; yo no sé si es la política quien tiene España raquítica y á cola de las naciones: :mas yo que…» 1652615 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|5|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Política ni la tengo ni me podrán convencer de que una es fuerza tener, ni con ninguna me avengo. :Tal vez lo entiendo yo mal : pero mi opinión sería C[uc hiciera la patria mia política nacional. :Mas política de bando ni me place ni la entiendo, y sólo un poeta siendo no tengo ambición de mando. :Basta, pues, de digresiones; yo no sé si es la política quien tiene España raquítica y á cola de las naciones: :mas yo que, sin ambición, versos tan sólo sé hacer, útil tan sólo he de ser con versos á mi nación. :Hice versos á destajo; y fundo mi patriotismo en hacer siempre lo mismo y en vivir de mi trabajo. :Yo sé cjuc los versos son ocupación harto fútil y trabajo casi inútil para el bien de la nación: :mas no supe otro jamás: y á creer no me acomodo (jue soy apto para todo como jjiensan hoy los más. :Versos hice y los haré mientras dure mi existencia; me dan pan é independencia, y no sé quién más me dé. }}<noinclude></noinclude> c6965pkp66utoukofzpok2u0i529x1l 1652618 1652615 2026-04-30T02:32:49Z Eievie 92979 /* Corregido */ 1652618 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Eievie" />{{crv|5|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza|end=stanza| :Política{{...}} ni la tengo ni me podrán convencer de que una es fuerza tener, ni con ninguna me avengo. :Tal vez lo entiendo yo mal: pero mi opinion sería que hiciera la patria mia política nacional. :Mas política de bando ni me place ni la entiendo, y sólo un poeta siendo no tengo ambicion de mando. :Basta, pues, de digresiones; yo no sé si es la política quien tiene España raquítica y á cola de las naciones: :mas yo que, sin ambicion, versos tan sólo sé hacer, útil tan sólo he de ser con versos á mi nacion. :Hice versos á destajo; y fundo mi patriotismo en hacer siempre lo mismo y en vivir de mi trabajo. :Yo sé que los versos son ocupacion harto fútil y trabajo casi inútil para el bien de la nacion: :mas no supe otro jamás: y á creer no me acomodo que soy apto para todo como piensan hoy los más. :Versos hice y los haré mientras dure mi existencia; me dan pan é independencia, y no sé quién más me dé. }}<noinclude></noinclude> d4wo9r8pu477ckrx5jo7ydht9id6zkz Página:La leyenda del Cid.djvu/60 102 417703 1652616 2026-04-30T02:29:52Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoem|start=stanza| Cuando á más del medio dia repecharon del castillo J i mena y su ama la via, dijo á aquella en el rastrillo el paje que se la abria: «El conde á Burgos no há un hora al partir á rienda suelta, dejó ordenado, señora, que no volváis desde ahora á salir hasta su vuelta.» Jimena, aunque no avezada á que nadie la dirija orden así formulada, la así por su padre dada acató cual buena hija. Y, aunque azorada, á no dar…» 1652616 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{crv|34|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza| Cuando á más del medio dia repecharon del castillo J i mena y su ama la via, dijo á aquella en el rastrillo el paje que se la abria: «El conde á Burgos no há un hora al partir á rienda suelta, dejó ordenado, señora, que no volváis desde ahora á salir hasta su vuelta.» Jimena, aunque no avezada á que nadie la dirija orden así formulada, la así por su padre dada acató cual buena hija. Y, aunque azorada, á no dar su brazo á torcer resuelta, se fué en silencio á encerrar en su aposento, la vuelta del conde en él á esperar. }}<noinclude></noinclude> rrcvcprfchvdesa9dcz5a427ed01oyz 1652617 1652616 2026-04-30T02:30:49Z Eievie 92979 /* Corregido */ 1652617 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Eievie" />{{crv|34|CAPÍTULO I|LA LEYENDA DEL CID}}</noinclude>{{ppoem|start=stanza| :Cuando á más del medio dia repecharon del castillo Jimena y su ama la via, dijo á aquella en el rastrillo el paje que se la abria: :«El conde á Burgos no há un hora al partir á rienda suelta, dejó ordenado, señora, que no volvais desde ahora á salir hasta su vuelta.» :Jimena, aunque no avezada á que nadie la dirija órden así formulada, la así por su padre dada acató cual buena hija. :Y, aunque azorada, á no dar su brazo á torcer resuelta, se fué en silencio á encerrar en su aposento, la vuelta del conde en él á esperar. }}<noinclude></noinclude> hwopwrycaaoq2r2izk1g0uc4ciuzmgx Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/265 102 417705 1652634 2026-04-30T04:27:39Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652634 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/267 102 417706 1652635 2026-04-30T04:27:49Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652635 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/268 102 417707 1652636 2026-04-30T04:28:25Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652636 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/269 102 417708 1652637 2026-04-30T04:28:44Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652637 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/270 102 417709 1652638 2026-04-30T04:29:25Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652638 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/271 102 417710 1652639 2026-04-30T04:29:34Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652639 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/272 102 417711 1652640 2026-04-30T04:29:48Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652640 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" 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ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/10 102 417722 1652651 2026-04-30T04:35:06Z Eievie 92979 /* Sin texto */ 1652651 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="0" user="Eievie" /></noinclude><noinclude></noinclude> ob6z6lqa4ipn9bf5s6oaj5vq1wey55e Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/266 102 417723 1652657 2026-04-30T04:43:19Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «Se halla en Madrid en la libreria de Escamilla, calle de Carretas; y en la de Cuesta, frente à las Covachuelas.» 1652657 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" /></noinclude>Se halla en Madrid en la libreria de Escamilla, calle de Carretas; y en la de Cuesta, frente à las Covachuelas.<noinclude></noinclude> 61q69r47cmbolgnamwz9md826e3x27x Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/51 102 417724 1652659 2026-04-30T04:47:13Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «POESIAS DE DON JOSÉ ZORRILLA. A la Remoria desgraciada DEL JOVEN LITERATO D. Mariano Jose de Larra. {{poema|fin=estrofa| :Ese vago clamor que rasga el victo Es la voz funeral de una campana: Vano remedo del postrer lamento De un cadáver sombrio y macilento Que en sacio polvo dormirá mañana. :Acabó su mision sobre la tierra, Y dejó su existencia carcomida, Como una virgen al places perdida Cuelga el profano velo en el altar. }}» 1652659 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" /></noinclude>POESIAS DE DON JOSÉ ZORRILLA. A la Remoria desgraciada DEL JOVEN LITERATO D. 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Todavía su aroma se percibe, Y ese verde color de la llanura, Ese manto de yerba y de frescura Hijos son del arroyo creador. {c…» 1652660 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 2 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir|fin=seguir| Miró en el tiempo el porvenir vacío, Vacío ya de ensueños y de gloria, Y se entregó á ese sueño sin memoria, Que nos lleva á otro mundo á despertar! :Era una flor que marchitó el estío, Era una fuente que agotó el verano; Ya no se siente su murmullo vano, Ya está quemado el tallo de la flor. Todavía su aroma se percibe, Y ese verde color de la llanura, Ese manto de yerba y de frescura Hijos son del arroyo creador. {centro} :Que el poeta en su mision, Sobre la tierra que habita Es una planta maldita Con frutos de bendicion. :Duerme en paz en la tumba solitaria Dónde no llegue á tu cegado oido Mas que la triste y funeral plegaría Que otro poeta cantará por ti. Esta será una ofrenda de cariño Mas grata, sí, que la oracion de un hombre, Pura como la lágrima de un niño Memoria del poeta que perdí! {centro} :Si existe un remoto cielo De los poetas mansion, Y solo le queda al suelo Ese retrato de yelo, Fetidez y corrupcion! }}<noinclude></noinclude> 3uxwu8rslv5z41x4bdv176cz25qj515 1652661 1652660 2026-04-30T04:48:49Z Eievie 92979 1652661 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 2 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir|fin=seguir| Miró en el tiempo el porvenir vacío, Vacío ya de ensueños y de gloria, Y se entregó á ese sueño sin memoria, Que nos lleva á otro mundo á despertar! :Era una flor que marchitó el estío, Era una fuente que agotó el verano; Ya no se siente su murmullo vano, Ya está quemado el tallo de la flor. Todavía su aroma se percibe, Y ese verde color de la llanura, Ese manto de yerba y de frescura Hijos son del arroyo creador. {centro} :Que el poeta en su mision, Sobre la tierra que habita Es una planta maldita Con frutos de bendicion. :Duerme en paz en la tumba solitaria Dónde no llegue á tu cegado oido Mas que la triste y funeral plegaría Que otro poeta cantará por ti. Esta será una ofrenda de cariño Mas grata, sí, que la oracion de un hombre, Pura como la lágrima de un niño Memoria del poeta que perdí! {centro} :Si existe un remoto cielo De los poetas mansion, Y solo le queda al suelo Ese retrato de yelo, Fetidez y corrupcion! }}<noinclude></noinclude> s5yalf63xkh1n3w6a0hb5jsjxtl9pkz 1652664 1652661 2026-04-30T04:50:37Z Eievie 92979 1652664 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 2 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir|fin=estrofa| Miró en el tiempo el porvenir vacío, Vacío ya de ensueños y de gloria, Y se entregó á ese sueño sin memoria, Que nos lleva á otro mundo á despertar! :Era una flor que marchitó el estío, Era una fuente que agotó el verano; Ya no se siente su murmullo vano, Ya está quemado el tallo de la flor. Todavía su aroma se percibe, Y ese verde color de la llanura, Ese manto de yerba y de frescura Hijos son del arroyo creador. {centro} :Que el poeta en su mision, Sobre la tierra que habita Es una planta maldita Con frutos de bendicion. :Duerme en paz en la tumba solitaria Dónde no llegue á tu cegado oido Mas que la triste y funeral plegaría Que otro poeta cantará por ti. Esta será una ofrenda de cariño Mas grata, sí, que la oracion de un hombre, Pura como la lágrima de un niño Memoria del poeta que perdí! {centro} :Si existe un remoto cielo De los poetas mansion, Y solo le queda al suelo Ese retrato de yelo, Fetidez y corrupcion! }}<noinclude></noinclude> qd5yoky8mx1vvta778p3p3jv68n2art Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/53 102 417726 1652663 2026-04-30T04:50:27Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{poema|comienzo=estrofa| :¡Digno presente por cierto Se deja á la amarga vida! ¡Abandonar un desierto Y darle á la despedida La fea prenda de un muerto! :Poeta, si en el ''no ser'' Hay un recuerdo de ayer, Una vida como aquí Detrás de ese firmamento..... Conságrame un pensamiento Como el que tengo de tí. }}» 1652663 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 3 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=estrofa| :¡Digno presente por cierto Se deja á la amarga vida! ¡Abandonar un desierto Y darle á la despedida La fea prenda de un muerto! :Poeta, si en el ''no ser'' Hay un recuerdo de ayer, Una vida como aquí Detrás de ese firmamento..... Conságrame un pensamiento Como el que tengo de tí. }}<noinclude></noinclude> ptuoul1mw1cd9vh2intxq5r7c8nzsrm Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/84 102 417727 1652667 2026-04-30T04:53:11Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «ORIENTAL. —— > Dueña de la negra ¿THE La del morado mongil, Por un beso de tu boca Diera á Granada Boabdil. Diera la lanza mejor Del Zenete mas bizarro , Y con su fresco verdor Toda una orilla del Darro. Diera las fiestas de toros, Y si fueran en sus manos, Con las zambras de los moros El valor de los cristianos. - Diera alfombras orientales, Y armadur AS» y pebetes, Y diera... que tanto vales! Hasta cuarenta ginetes. Porque tus ojos son bellos , Porq… 1652667 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 34 )}}</noinclude>ORIENTAL. —— > Dueña de la negra ¿THE La del morado mongil, Por un beso de tu boca Diera á Granada Boabdil. Diera la lanza mejor Del Zenete mas bizarro , Y con su fresco verdor Toda una orilla del Darro. Diera las fiestas de toros, Y si fueran en sus manos, Con las zambras de los moros El valor de los cristianos. - Diera alfombras orientales, Y armadur AS» y pebetes, Y diera... que tanto vales! Hasta cuarenta ginetes. Porque tus ojos son bellos , Porque la luz de la aurora Sube al oriente desde ellos, Y el mundo su lumbre dora. Tus labios son un rubí Partido por gala en dos... Le arrancaron para tí De la corona de un Dios.<noinclude></noinclude> kx7qv62n474hks44lyd16399d184qp2 1652668 1652667 2026-04-30T04:54:16Z Eievie 92979 /* No corregido */ 1652668 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 34 )}}</noinclude>{{t2|ORIENTAL.}} {{poema|fin=seguir| :Dueña de la negra toca, La del morado mongil, Por un beso de tu boca Diera á Granada Boabdil. :Diera la lanza mejor Del Zenete nas bizarro, Y con su fresco verdor Toda una orilla del Darro. :Diera las fiestas de toros, Y si fueran en sus manos, Con las zambras de los moros El valor de los cristianos. :Diera alfombras orientales, Y armaduras, y pebetes, Y diera.... que tanto vales! Hasta cuarenta ginetes. :Porque tus ojos son bellos, Porque la luz de la aurora Sube al oriente desde ellos, Y el mundo su lumbre dora. :Tus labios son un rubí Partido por gala en dos.... Le arrancaron para tí De la corona de un Dios. }}<noinclude></noinclude> che3fije4yp5t4hsc7do0gqjpeb0t23 Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/85 102 417728 1652669 2026-04-30T04:54:52Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{poema|comienzo=seguir| :De tus labios, la sonrisa, La paz, de tu lengna mana... Leve, aérea como brisa De purpurina mañana. :¡Oh que hermosa nazarena Para un harem oriental, Suelta la negra melena Sobre el cuello de cristal, :En lecho de terciopelo," Entre una nube de aróma, Y envuelta en el blanco velo De las hijas de Mahoma! :Ven á Córdoba, cristiana, Sultana serás allí, Y el Sultan será job sultana! Un esclavo para tí. :Te dará tanta riqueza, Tanta gal… 1652669 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 35 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir| :De tus labios, la sonrisa, La paz, de tu lengna mana... Leve, aérea como brisa De purpurina mañana. :¡Oh que hermosa nazarena Para un harem oriental, Suelta la negra melena Sobre el cuello de cristal, :En lecho de terciopelo," Entre una nube de aróma, Y envuelta en el blanco velo De las hijas de Mahoma! :Ven á Córdoba, cristiana, Sultana serás allí, Y el Sultan será job sultana! Un esclavo para tí. :Te dará tanta riqueza, Tanta gala tunecina, "Que has de juzgar tu belleza Para pagarle, mezquina. :Dueña de la negra toca, Por un beso de tu boca Diera un reino Boabdil; Y yo por ello, cristiana, Te diera de buena gana Mil cielos, si fueran mil. }}<noinclude></noinclude> hh2w4j1w7auyiinuct6lyrty2tjld9y 1652670 1652669 2026-04-30T04:55:09Z Eievie 92979 1652670 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 35 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir| :De tus labios, la sonrisa, La paz, de tu lengna mana... Leve, aérea como brisa De purpurina mañana. :¡Oh que hermosa nazarena Para un harem oriental, Suelta la negra melena Sobre el cuello de cristal, :En lecho de terciopelo, Entre una nube de aróma, Y envuelta en el blanco velo De las hijas de Mahoma! :Ven á Córdoba, cristiana, Sultana serás allí, Y el Sultan será job sultana! Un esclavo para tí. :Te dará tanta riqueza, Tanta gala tunecina, Que has de juzgar tu belleza Para pagarle, mezquina. :Dueña de la negra toca, Por un beso de tu boca Diera un reino Boabdil; Y yo por ello, cristiana, Te diera de buena gana Mil cielos, si fueran mil. }}<noinclude></noinclude> l1b8vg5b6ye9zs12c6wit73skt5963l Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/132 102 417729 1652672 2026-04-30T04:59:34Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «Elvira. “3 E Con furia en el bosque luchaban los vientos, Del pino tronchado sonoro estallido Se oia crujir: Y el ave agorera sus tristes lamentos Callaba ,y del trueno lejano el bramido Se hacía sentir, Y lluvia copiosa los cielos enviaban, Que en sulcos deformes la tierra partia De angustia colmada ¿. Y al ver que en el monte mil rayos brillaban, El hombre digera que el mundo se ardia Tornando á su nada. Encina nudosa nacida entre peñas Por donde der… 1652672 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 82 )}}</noinclude>Elvira. “3 E Con furia en el bosque luchaban los vientos, Del pino tronchado sonoro estallido Se oia crujir: Y el ave agorera sus tristes lamentos Callaba ,y del trueno lejano el bramido Se hacía sentir, Y lluvia copiosa los cielos enviaban, Que en sulcos deformes la tierra partia De angustia colmada ¿. Y al ver que en el monte mil rayos brillaban, El hombre digera que el mundo se ardia Tornando á su nada. Encina nudosa nacida entre peñas Por donde derrumba su espuma un torrente, Se mira á lo lejos: Y apenas alumbra el rayo en las breñas El arco ruinoso de gótico puente Con tibios reflejos. Suspenso en la cima del árbol añoso , De ramas tejido desciende un asiento. En el aparece Fantástica bruja de aspecto asqueroso Sentada y serena.—Con ímpetu el viento Silvando la mece.<noinclude></noinclude> nn0pcror5xocp4rgnd3mm59bn23d3ti 1652673 1652672 2026-04-30T05:00:53Z Eievie 92979 1652673 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 82 )}}</noinclude>{{t2|Elvira.}} {{ppoema|fin=seguir| :Con furia en el hosque luchaban los vientos, Del pino tronchado sonoro estallido ::::Se oia crujir: Y el ave agorera sus tristes lamentos Callaba y del trueno lejano el bramido ::::Se hacía sentir. Y lluvia copiosa los cielos enviaban, Que en sulcos deformes la tierra partia ::::De angustia colmada: Y al ver que en el monte mil rayos brillaban, El hombre digera que el mundo se ardia ::::Tornando á su nada. Encina nudosa nacida entre peñas Por donde derrumba su espuma un torrente, ::::Se mira á lo lejos: Y apenas alumbra el rayo en las breñas El arco ruinoso de gótico puente ::::Con tibios reflejos. Suspenso en la cima del árbol añoso, De ramas tejido desciende un asiento. ::::En el aparece Fantástica bruja de aspecto asqueroso Sentada y serena.—Con impetu el viento ::::Silvando la mece. }}<noinclude></noinclude> jdlqihl1kvhv7fcgxcv9r3z91srqysf 1652674 1652673 2026-04-30T05:01:31Z Eievie 92979 1652674 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 82 )}}</noinclude>{{t2|Elvira.}} {{ppoema|fin=seguir| :Con furia en el hosque luchaban los vientos, Del pino tronchado sonoro estallido :::::Se oia crujir: Y el ave agorera sus tristes lamentos Callaba y del trueno lejano el bramido :::::Se hacía sentir. Y lluvia copiosa los cielos enviaban, Que en sulcos deformes la tierra partia :::::De angustia colmada: Y al ver que en el monte mil rayos brillaban, El hombre digera que el mundo se ardia :::::Tornando á su nada. Encina nudosa nacida entre peñas Por donde derrumba su espuma un torrente, :::::Se mira á lo lejos: Y apenas alumbra el rayo en las breñas El arco ruinoso de gótico puente :::::Con tibios reflejos. Suspenso en la cima del árbol añoso, De ramas tejido desciende un asiento. :::::En el aparece Fantástica bruja de aspecto asqueroso Sentada y serena.—Con impetu el viento :::::Silvando la mece. }}<noinclude></noinclude> 5dbqgt7ustrxkruwmc8nhrrqo7rnhe5 Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/133 102 417730 1652675 2026-04-30T05:03:35Z Eievie 92979 /* No corregido */ 1652675 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 83 )}}</noinclude>{{ppoema|comienzo=seguir|fin=seguir| »—Ví palacios magníficos un dia Cuando fortuna en torno me reia, :::Vi donceles y dueñas, :::Que humildes me acataban, :::Los vientos no zumbaban :::Entre las rudas peñas. Yola yo cantares regalados, Y oia al par los ecos apagados :::De una lira distante; :::Porque es grato á las bellas :::Escuchar las querellas :::De suz bizarro amante. Gimió el clarin y se lanzó la guerra Bramando de furor—mustia la tierra :::Lloró por su venida,— :::Y vestido de acero :::Fue al campo el caballero, :::Y allí perdió la vida. Y entraron victoriosos los contrarios Respirando venganza—¡Sanguinarios! :::Mis tierras ¿qué se hicieron? :::Mis fieles servidores :::En medio estos horrores :::Lachando sucumbieron.— Y el último era un héroe—y yo vagaba Allá en su mente á tiempo que espiraba! :::Muriendo ay! me decia, :::»Mi Elvira encantadora :::Llora tu esposo, llora :::Sobre mi tumba fria.» Lloré y venganza le juré á mi esposo, Y se la dí, que incendio estrepitoso :::Cousumió los salones :::Que vivió su asesino; }}<noinclude></noinclude> 1x28alp8n3xdg3uzkotqqfktjg852kx 1652676 1652675 2026-04-30T05:04:01Z Eievie 92979 1652676 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 83 )}}</noinclude>{{ppoema|comienzo=seguir|fin=seguir| »—Ví palacios magníficos un dia Cuando fortuna en torno me reia, :::Vi donceles y dueñas, :::Que humildes me acataban, :::Los vientos no zumbaban :::Entre las rudas peñas. Y ola yo cantares regalados, Y oia al par los ecos apagados :::De una lira distante; :::Porque es grato á las bellas :::Escuchar las querellas :::De suz bizarro amante. Gimió el clarin y se lanzó la guerra Bramando de furor—mustia la tierra :::Lloró por su venida,— :::Y vestido de acero :::Fue al campo el caballero, :::Y allí perdió la vida. Y entraron victoriosos los contrarios Respirando venganza—¡Sanguinarios! :::Mis tierras ¿qué se hicieron? :::Mis fieles servidores :::En medio estos horrores :::Lachando sucumbieron.— Y el último era un héroe—y yo vagaba Allá en su mente á tiempo que espiraba! :::Muriendo ay! me decia, :::»Mi Elvira encantadora :::Llora tu esposo, llora :::Sobre mi tumba fria.» Lloré y venganza le juré á mi esposo, Y se la dí, que incendio estrepitoso :::Cousumió los salones :::Que vivió su asesino; }}<noinclude></noinclude> 1iyqbmoqw8unew2cxp0g2b8zbnq9zxp Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/134 102 417731 1652677 2026-04-30T05:06:07Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{ppoema|comienzo=seguir| :::Solo halló cuando vino :::Denegridos terrones. Contra su altiva frente el cielo mismo Vibró su rayo, y el ruidoso abismo :::Le tragó del torrente. :::Yo le miré suspenso :::Sobre el espacio inmenso :::Maldecirme demente.— Y me gozaba, y aplaudia en tanto, Y daba al viento el desacorde canto :::De la venganza mia; :::Y of sonar cercana :::La lágubre campana :::Al tiempo que moria. Crece ahora, huracan—alza bramando Tu saña contra… 1652677 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 84 )}}</noinclude>{{ppoema|comienzo=seguir| :::Solo halló cuando vino :::Denegridos terrones. Contra su altiva frente el cielo mismo Vibró su rayo, y el ruidoso abismo :::Le tragó del torrente. :::Yo le miré suspenso :::Sobre el espacio inmenso :::Maldecirme demente.— Y me gozaba, y aplaudia en tanto, Y daba al viento el desacorde canto :::De la venganza mia; :::Y of sonar cercana :::La lágubre campana :::Al tiempo que moria. Crece ahora, huracan—alza bramando Tu saña contra mí—yo iré cantando :::Mis himnos funerales; :::Con mis manos heladas :::Yo romperé selladas :::Las puertas infernales. :Cantaba la vieja: con sordo mugido Jos vientos llevaron su triste cancion, Del rayo en un punto el árbol herido, :::Con ella caia: Sa grito de muerte se oyó, y todavía Vagó por sus labios postrer maldicion.— }}<noinclude></noinclude> 4i55hogugn8a8e1yj533eebo9hy15i6 1652678 1652677 2026-04-30T05:06:23Z Eievie 92979 1652678 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 84 )}}</noinclude>{{ppoema|comienzo=seguir| :::Solo halló cuando vino :::Denegridos terrones. Contra su altiva frente el cielo mismo Vibró su rayo, y el ruidoso abismo :::Le tragó del torrente. :::Yo le miré suspenso :::Sobre el espacio inmenso :::Maldecirme demente.— Y me gozaba, y aplaudia en tanto, Y daba al viento el desacorde canto :::De la venganza mia; :::Y of sonar cercana :::La lágubre campana :::Al tiempo que moria. Crece ahora, huracan—alza bramando Tu saña contra mí—yo iré cantando :::Mis himnos funerales; :::Con mis manos heladas :::Yo romperé selladas :::Las puertas infernales. :Cantaba la vieja: con sordo mugido Jos vientos llevaron su triste cancion, Del rayo en un punto el árbol herido, ::::Con ella caia: Sa grito de muerte se oyó, y todavía Vagó por sus labios postrer maldicion.— }}<noinclude></noinclude> kj1att8weczbgzegf7q4oo52ajnfne8 Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/112 102 417732 1652680 2026-04-30T05:08:20Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «- q Oriental. Corriendo van por la vega A las puertas de Granada Hasta cuarenta Gomeles Y el capitan que los manda. Al entrar en la ciudad, Parando su yegua blanca , Le dijo éste á una muger Que entre sus brazos lloraba : —Enjuga el llanto, cristiana , No me atormentes así, Que tengo yo, mi sultana, Un nuevo Edem para tí. Tengo un palacio en Granada, Tengo jardines y llores, Tengo una fuente dorada Con mas de cien surtidores. Y en la vega del Genil Teng… 1652680 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 62 )}}</noinclude>- q Oriental. Corriendo van por la vega A las puertas de Granada Hasta cuarenta Gomeles Y el capitan que los manda. Al entrar en la ciudad, Parando su yegua blanca , Le dijo éste á una muger Que entre sus brazos lloraba : —Enjuga el llanto, cristiana , No me atormentes así, Que tengo yo, mi sultana, Un nuevo Edem para tí. Tengo un palacio en Granada, Tengo jardines y llores, Tengo una fuente dorada Con mas de cien surtidores. Y en la vega del Genil Tengo parda fortaleza , Que será reina entre mil, Cuando encierre tu belleza. Y sobre toda una orilla Extiendo mi señorío, Ni en Córdoba ni en Sevilla Hay un parque como el mio.<noinclude></noinclude> g4odw6b9pn4foqmjl3blurxvgvcm8f9 1652681 1652680 2026-04-30T05:09:09Z Eievie 92979 1652681 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 62 )}}</noinclude>{{t2|Oriental.}} {{poema|fin=seguir| :Corriendo van por la vega A las puertas de Granada Hasta cuarenta Gomeles Y el capitan que los manda. :Al entrar en la ciudad, Parando su yegna blanca, Le dijo éste á una muger Que entre sus brazos lloraba: :—Enjuga el llanto, cristiana, No me atormentes así, Que tengo yo, mi sultana, Un nuevo Edem para tí. :Tengo un palacio en Granada, Tengo jardines y flores, Tengo una fuente dorada Con mas de cien surtidores. :Y en la vega del Genil Tengo parda fortaleza, Que será reina entre mil. Cuando encierre tu belleza. :Y sobre toda una orilla Extiendo mi señorío, Ni en Córdolia ni en Sevilla Ilay un parque como el mio. }}<noinclude></noinclude> dfawtqz0no1vjnur67v4z2b912ty0ny Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/113 102 417733 1652682 2026-04-30T05:10:25Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{poema|comienzo=seguir|fin=seguir| :Alli la altiva palmera Y el encendido granado, Junto á la frondosa higuera Cobren el valle y collado. :Allí el robusto nogal, Allí el nópalo amarillo, Allí el sombrío moral Crecen al pie del castillo. :Y olmos tengo en mi alameda Que hasta el cielo se levantan, Y en redes de plata y seda Tengo pájaros que cantan. :Y tú mi sultana eres; Que desiertos mis salones Está mi harem sin mugeres, Mis oidos sin canciones. :Yo te d… 1652682 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 63 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir|fin=seguir| :Alli la altiva palmera Y el encendido granado, Junto á la frondosa higuera Cobren el valle y collado. :Allí el robusto nogal, Allí el nópalo amarillo, Allí el sombrío moral Crecen al pie del castillo. :Y olmos tengo en mi alameda Que hasta el cielo se levantan, Y en redes de plata y seda Tengo pájaros que cantan. :Y tú mi sultana eres; Que desiertos mis salones Está mi harem sin mugeres, Mis oidos sin canciones. :Yo te daré terciopelos Y perfumes orientales, De Grecia te traeré velos, Y de Cachemira chales. :Y te daré blancas plumas Para que adornes tu frente, Mas blancas que las cspumas De nuestros mares de Oriente, :Y perlas para el cabello, Y baños para el calor, Y collares para el cuello, Para los labios.... amor!— :—¿Qué me valen tus riquezas, Respondióle la cristiana, Si me quitas á mi padre, Mis amigos y mis damas? :Vuélveme, vuélveme moro A mi padre y á mi patria, }}<noinclude></noinclude> 364vd246tw0y358cmzea7rl0f1jasrs Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/114 102 417734 1652683 2026-04-30T05:11:19Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{poema|comienzo=seguir| Que mis torres de Leon Valen mas que tu Granada.— :Escuchóla en paz el moro, Y manoseando su barba, Dijo, como quién medita, En la mejilla una lágrima,— :—Si tus castillos mejores Que nuestros jardines son, Y son mas bellas tus flores, Por ser tuyas en Leon, :Y tú diste tus amores A alguno de tus guerreros, Houri del Edem no llores, Vete con tus caballeros.— :Y dándola su caballo Y la mitad de su guardia, El capitan de los moros V…» 1652683 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 64 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir| Que mis torres de Leon Valen mas que tu Granada.— :Escuchóla en paz el moro, Y manoseando su barba, Dijo, como quién medita, En la mejilla una lágrima,— :—Si tus castillos mejores Que nuestros jardines son, Y son mas bellas tus flores, Por ser tuyas en Leon, :Y tú diste tus amores A alguno de tus guerreros, Houri del Edem no llores, Vete con tus caballeros.— :Y dándola su caballo Y la mitad de su guardia, El capitan de los moros Volvió en silencio la espalda. }}<noinclude></noinclude> 7lkuxjxzwocw08ljqzvmh0u7vef2r0p Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/147 102 417735 1652686 2026-04-30T05:15:20Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «| Oriental. Mañana voy , nazarena , Á Córdoba la sultana; Mi amorosa cantilena Ya no sentirás mañana, Al compas de mi cadena. Cuando vuelvan los cristianos De los moros vencedores , Lee mis destinos tiranos, La historia de mis amores En la sangre de sus manos. Valiera mas que cautivo En esa torre acabára La triste vida que vivo; Que la vida que hoy recibo Me la vendes ¡ay! bien cara. ¡ A Dios! tu esclavo mañana Ya no ha de causarte enojos , Pero es espera… 1652686 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 97 )}}</noinclude>| Oriental. Mañana voy , nazarena , Á Córdoba la sultana; Mi amorosa cantilena Ya no sentirás mañana, Al compas de mi cadena. Cuando vuelvan los cristianos De los moros vencedores , Lee mis destinos tiranos, La historia de mis amores En la sangre de sus manos. Valiera mas que cautivo En esa torre acabára La triste vida que vivo; Que la vida que hoy recibo Me la vendes ¡ay! bien cara. ¡ A Dios! tu esclavo mañana Ya no ha de causarte enojos , Pero es esperanza vana; Cautivo quedo, cristiana, En la prision de tus ojos, ¡ Maldita , hermosa , mi estrella ! ¿Qué ha de valerme la vida, Sino he de hallarte con ella Ni en Granada la florida, Ni en mi Córdoba la bell” ?<noinclude></noinclude> 503ai6qm8zbytldyps110i70uopxv07 1652687 1652686 2026-04-30T05:16:07Z Eievie 92979 1652687 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 97 )}}</noinclude>{{t2|Oriental.}} {{poema|fin=seguir| :Mañana voy, nazarena, Á Córdoba la sultana; Mi amorosa cantilena Ya no sentirás mañana, Al compas de mi cadena. :Cuando vuelvan los cristianos De los moros vencedores, Lee mis destinos tiranos, La historia de mis amores En la sangre de sus manos. :Valiera mas que cautivo En esa torre acabára La triste vida que vivo; Que la vida que hoy recibo Me la vendes ¡ay! bien cara. :¡A Dios! tu esclavo mañana Ya no ha de causarte enojos, Pero es esperanza vana; Cautivo quedo, cristiana, En la prision de tus ojos. :¡Maldita, hermosa, mi estrella! ¿Qué ha de valerme la vida, Sino he de hallarte con ella Ni en Granada la florida, Ni en mi Córdoba la bell? }}<noinclude></noinclude> 0cwbrjkyk0y3huwwkn3137vz6hda8to Página:Poesías de don José Zorrilla (IApoesiasdedonjose01zorr).pdf/148 102 417736 1652688 2026-04-30T05:17:08Z Eievie 92979 /* No corregido */ Página creada con «{{poema|comienzo=seguir| De hoy me será el claro sol Una lámpara importuna; Hija del suelo español, Tu eres mi sol y mi luna... La aurora y el arrebol. :Pues en tí pierdo el sol hoy, Sin tu sol no he de vivir, Sultana, á Córdoba voy, Que en las tinieblas que estoy Presto, á fé, que he de morir. :Ha prometido Maboma Un paraiso, una buri.... Tu habrás de ser angel, sí, En esa region de aroma," Y hemos de amarnos alli. }}» 1652688 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 98 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir| De hoy me será el claro sol Una lámpara importuna; Hija del suelo español, Tu eres mi sol y mi luna... La aurora y el arrebol. :Pues en tí pierdo el sol hoy, Sin tu sol no he de vivir, Sultana, á Córdoba voy, Que en las tinieblas que estoy Presto, á fé, que he de morir. :Ha prometido Maboma Un paraiso, una buri.... Tu habrás de ser angel, sí, En esa region de aroma," Y hemos de amarnos alli. }}<noinclude></noinclude> 7layuvafughdubwjll69omv0barhebh 1652689 1652688 2026-04-30T05:17:32Z Eievie 92979 1652689 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="1" user="Eievie" />{{c|( 98 )}}</noinclude>{{poema|comienzo=seguir| :De hoy me será el claro sol Una lámpara importuna; Hija del suelo español, Tu eres mi sol y mi luna... La aurora y el arrebol. :Pues en tí pierdo el sol hoy, Sin tu sol no he de vivir, Sultana, á Córdoba voy, Que en las tinieblas que estoy Presto, á fé, que he de morir. :Ha prometido Maboma Un paraiso, una buri.... Tu habrás de ser angel, sí, En esa region de aroma," Y hemos de amarnos alli. }}<noinclude></noinclude> 6jqd8o310gjwfrtxdz7zv1ogia28icp Página:El Archivo de Indias y la Biblioteca Colombina de Sevilla - rápida reseña de sus riquezas bibliográficas (IA archivodesindias00larrrich).pdf/46 102 417737 1652691 2026-04-30T06:01:57Z Sucdemagrana 49771 /* Corregido */ 1652691 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{c|— 44 —}}</noinclude>{{c|El Catálogo de la «Colombina»|bold}} Sin el tecnicismo que exigen hoy los bibliófilos, el catálogo formado por don Hernando es bastante bueno, para su tiempo. {{hay imagen}} Compónese de dos libros en folio, llamados ''Abecedarium'' y ''Registrum''. Del primero hay varias copias; pero se usa la principal, o ''Abecedario B'', la mejor y la más completa. Es un índice, de dos columnas en cada página y un número sobre cada columna, hasta la 104. Las obras están consignadas por orden numérico y alfabético de nombres de autores y materias, alcanzando las inscripciones a 4,231. Algunas comprenden dos y más obras. A partir del n.º 4,231, sigue la numeración en blanco, en dos columnas y en forma de lista hasta 15,556, lo que prueba que no pudo el autor terminar su trabajo. {{np}}<noinclude></noinclude> sy796xx3ycwdctka8rrvjdfx785pyn8 Página:Napoleón en Chamartín (1907).djvu/87 102 417738 1652693 2026-04-30T06:39:30Z Sucdemagrana 49771 /* Corregido */ 1652693 proofread-page text/x-wiki <noinclude><pagequality level="3" user="Sucdemagrana" />{{fd|83}} {{c|NAPOLEÓN EN CHAMARTÍN|sc}}</noinclude>—Sí, señora, ya me estoy riendo, —respondí haciéndolo de muy mala gana. —Pues decía —continuó, cesando en su afectada hilaridad,— que, en vista de tu buen sentido, espero de tí lo que vas á oir. Repito que te daré lo necesario para que en otro país lejos de España puedas hacer una fortuna; te daré la fortuna hecha si quieres... —¿Y qué he de hacer para eso? — Nada... vienes aquí estos días, so color de entrar á servirme; tratas á Inés, y luego, durante algún tiempo, fingirás hacer las cosas más feas, cometer las acciones más abominables y los delitos que más rebajan al hombre, de modo que ella, con el espectáculo de tu envilecimiento, vuelva en sí del trastorno que por tí tiene y todo acabe. Es sumamente fácil para tí: entras aquí en mi servicio, y á los pocos días me robas una sortija ú otra prenda cualquiera; luego fingimos nosotros haber descubierto tu crimen, y afeamos en público tu conducta; luego, si hablas con ella, me calumniarás, diciendo de mí mil herejías, y también hablarás mal de ella delante de alguna criada que venga á contárnoslo... y por este estilo harás una serie de maldades de esas que más envilecen á la criatura. —¡Señora! —exclamé sin poder sofocar por más tiempo la ira.— Si usía me da toda esta casa llena de dinero, no haré lo que me pide. ¡Cometer delante de ella una infame acción! Me dejaré matar mil veces antes que tal haga. Cuando éramos amigos, más temía á sus censuras que á mi conciencia; y si algo<noinclude></noinclude> 2p30pqyl1xucg2yut9bkb4qwcvgb1ft